Ecosistemas forestales costeros

En cada una de las regiones climáticas del mundo, los bosques y terrenos boscosos interiores se pueden extender hasta el mar y pasar a formar parte de la zona costera. Además de tales formaciones, que están controladas por factores climáticos, se encuentran, en las zonas costeras y a lo largo de ríos interiores, comunidades especiales de bosques principalmente controlados por factores edáficos y un régimen de agua extremo. Esas comunidades forestales incluyen: manglares, bosques de playa, pantanos de turba, terrenos pantanosos de inundación periódica (bosques de marisma y bosques de planicie anegadiza), terrenos pantanosos de agua dulce y bosques ribereños. De los mencionados, los tres primeros se limitan a las zonas costeras, mientras que los tipos restantes también se pueden hallar más hacia el interior.

Manglares

Los manglares son las formaciones forestales más típicas de las líneas costeras protegidas en las zonas tropicales y subtropicales. Estos consisten en árboles y arbustos que crecen por debajo de nivel alto del agua de las mareas vivas. Los manglares se caracterizan por una muy baja diversidad florística al compararlos con la mayoría de los bosques interiores en las zonas tropicales. Ello se debe a que pocas plantas pueden resistir o florecer en el lodo salino o tolerar las frecuentes inundaciones de agua de mar. La mayoría de las especies animales halladas en los manglares también se presentan en otros ambientes como playas, ríos, terrenos pantanosos de agua dulce o en otras formaciones forestales cercanas al agua. En general, las especies animales que habitan en los manglares son pocas (los cangrejos son los que tienen mayor número de especies en los manglares). En muchos países, sin embargo, los manglares representan el último refugio para diversos animales raros o en peligro de extinción como el mono násico (Nasalis larvatus) en Borneo, el tigre real de Bengala (Panthera tigris) y el venado manchado (Axis axis) en los manglares de Sundarbans en la Bahía de Bengala. Los manglares también son un santuario ideal para las aves, algunas de las cuales son migratorias.

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Bosques de playa

Este tipo de bosque se encuentra en general por encima de la marca de la alta marea en suelos arenosos y pueden unirse a tierras dedicadas a la agricultura o a los bosques de tierras altas. Las vegetaciones de playa y de dunas de arena son en su mayor parte parecidas a matorrales con una elevada presencia de árboles con desarrollo achaparrado. Estos sistemas forestales costeros se adaptan a las condiciones de crecimiento a menudo difíciles, consecuencia de las condiciones climáticas o edáficas extremas (fuertes vientos, salinidad, falta o exceso de humedad). Son muy sensibles a las modificaciones del ecosistema. Un ligero cambio en el nivel de agua subterránea, por ejemplo, podría eliminar la existencia de matorrales. Las vegetaciones de playa y de dunas de arena desempeñan una importante función en la estabilización de la tierra y de tal modo evitan la sedimentación en lagunas y ríos costeros, así como también protegen los asentamientos humanos del interior de la invasión de las dunas de arena. Las especies animales predominantes en las playas adyacentes son los cangrejos y los moluscos. Las playas también son importantes sitios para la reproducción de la tortuga marina y por lo tanto atraen a los depredadores de sus huevos como el varano (Varanus sp.)

Bosques en pantanos de turba

Esta es una formación boscosa definida más por su hábitat especial que por su estructura o fisionomía. Los bosques de los pantanos de turba son particularmente extensos en zonas de Sumatra, Malasia, Borneo y Nueva Guinea donde se formaron cuando el nivel del mar se elevó a fines del último período glacial hace aproximadamente 18 000 años. Los pantanos elevados de turba pueden tener hasta 20 km de longitud y la turba puede alcanzar 13 m de grosor en sus zonas más desarrolladas. Entre la fauna de los pantanos de turba se hallan los monos comedores de hojas como los násicos y los langures que se encuentran en Borneo.

Terrenos pantanosos de inundación periódica

Del mismo modo que con los pantanos de turba, estos bosques se definen principalmente por su hábitat y presentan un conjunto diverso de tipos de bosque periódicamente anegados por agua de ríos (diaria, mensual o estacionalmente). Los bosques de terrenos pantanosos de inundaciones periódicas se pueden subdividir en bosques de marismas y bosques de planicie anegadiza. Los bosques de marismas se hallan en elevaciones algo más altas que los manglares (aunque el término también se utiliza para describir a los manglares). Estos bosques caen bajo la influencia de los movimientos de las mareas y pueden ser anegados por agua dulce o por agua ligeramente salina dos veces al día. La amplitud de las mareas varía de un lugar a otro. Donde la amplitud es alta, la zona sometida al anegamiento periódico es extensa y usualmente da origen a una amplia gama de sitios ecológicos. La vegetación natural en los bosques de marismas es más diversa que la de los manglares, aunque no tanto como la diversidad que presentan los bosques densos interiores. Las planicies anegadizas son áreas anegadas estacionalmente por agua dulce como resultado del agua pluvial más que por el movimiento de las mareas. Los bosques son la cubierta de vegetación natural de las planicies anegadizas ribereñas excepto donde el elevado nivel freático evita el crecimiento de árboles. El Amazonas que tiene anegamientos anuales, pero que también está influenciado por las mareas hasta 600 km hacia el interior, presenta extensos bosques en terrenos pantanosos permanentes y periódicos. La llanura aluvial de Asia antes presentaba extensos bosques en terrenos pantanosos periódicos, pero son pocos los que permanecen hoy por cuanto han sido en gran parte cortados para el cultivo de arroz en tierras húmedas. La cuenca de Zaire está ocupada aproximadamente en un tercio por bosques de terrenos pantanosos periódicos, muchos de ellos alterados por la intervención humana y escasamente estudiados. (Whitmore, 1990). En todo el mundo, las planicies anegadizas están reconocidas como uno de los ecosistemas de mayor producción con una vida silvestre rica de especies.

Terrenos pantanosos de agua dulce

Aquí usamos el término para los bosques en terrenos pantanosos de agua dulce permanentes. En cuanto a que se diferencia de los terrenos pantanosos de inundación periódica, el suelo de estos bosques está constantemente húmedo y a diferencia de los pantanos de turba, este tipo de bosque se caracteriza por sus especies de plantas más ricas en lo eutrófico y con pH regularmente elevado (6,0 o más) (Whitmore, 1990).

Bosques ribereños

También se llaman bosques de río o en galería. Se los encuentra adyacentes o cercanos a los ríos. En las zonas tropicales, los bosques ribereños se caracterizan por ser extremadamente ricos y productivos y presentan un gran número de plantas trepadoras. Además de su valor estético y recreativo, los bosques ribereños son importantes para preservar la calidad del agua y controlar la erosión así como también cumplen una función importante como refugio de la vida silvestre, especialmente para los anfibios, los reptiles, los castores, las nutrias y los hipopótamos. Los monos y otros mamíferos y aves que habitan en los árboles son numerosos en los bosques ribereños.

Otros ecosistemas forestales costeros

Otros sistemas forestales costeros son: los terrenos boscosos de sabanas, los bosques secos, los bosques húmedos de tierras bajas, los bosques templados y boreales y las plantaciones de bosques. Muchos de los bosques naturales costeros se hallan bajo una grave amenaza. La mayor parte de los bosques húmedos de tierras bajas han desaparecido como consecuencia de la facilidad del aprovechamiento de los árboles comerciales que se yerguen sobre las pendientes que dan al mar u otras aguas costeras accesibles, y que son cortados y se dejan caer al curso de agua cercano. Como consecuencia, la mayoría de los bosques secos costeros y de los terrenos boscosos de sabana han sido seriamente degradados por la excesiva explotación para combustible y postes para la construcción y por la conversión a la agricultura o a tierras para pastoreo por medio de la práctica de repetidas quemas. Las plantaciones costeras a menudo se han establecido tanto con propósito de producción como de protección. Como ejemplo de este último, se establecieron plantaciones costeras en Dinamarca en la década de 1830 para estabilizar las dunas de arena que se desplazaban hacia el interior y que ya habían invadido varios poblados.

Extraído de:Integrated coastal area management and agriculture, forestry and fisheries. FAO Guidelines. FAO. Rome. 1998

Whitmore, T.C. 1990. An Introduction ti tropical rain forests. Oxford, UK, Clarendon Press Ltd. 226 págs.

última actualización:  jueves 3 de noviembre de 2005