El sector forestal y la OIZC

El Departamento de Montes de la FAO define a los bosques como ¿todas las formaciones de vegetación con un mínimo de 10 por ciento de cobertura de copa de árboles y/o bambú con una altura mínima de 5 metros y que generalmente se asocian con la fauna y flora silvestres y con las condiciones del suelo natural¿. En muchos países, las zonas costeras como las playas, las dunas, las ciénagas y las tierras silvestres, aunque no estén cubiertas por árboles, son designadas oficialmente como tierras ¿boscosas¿ y de esta manera la responsabilidad de ordenación recae sobre el Departamento de Montes u otros organismos similares.

Los recursos forestales (incluso la fauna y flora silvestres) de las zonas costeras con frecuencia son lo suficientemente diferentes de sus equivalentes continentales como para necesitar formas especiales y distintos enfoques de ordenación y conservación. Los manglares y los bosques de marisma, por ejemplo, no poseen semejantes en las zonas montañosas terrestres. Como consecuencia, las necesidades de información, de normativas y de ordenación relativas a la ordenación integrada de zonas costeras (OIZC) para el sector forestal son también diferentes.

Problemas

Las características especiales del sector forestal costero son las siguientes:

  • los bosques costeros comprenden un gran número de ecosistemas naturales y de ecosistemas creados por el hombre;
  • existen importantes vinculaciones entre los bosques costeros y otros ecosistemas costeros marinos y terrestres;
  • los ecosistemas de bosques costeros suministran un gran número de servicios inestimables;
  • el valor de los productos forestales no comerciales, los valores de uso social y los valores de uso indirecto (servicios medioambientales) a menudo exceden en mucho el valor de los productos forestales comerciales; consecuentemente, los valores opcionales y de existencia de los bosques costeros son probablemente elevados, aunque estos valores a menudo se marginan de las decisiones del aprovechamiento de la tierra y de la ordenación forestal;
  • una falta de conciencia sobre los beneficios totales suministrados por las zonas forestales costeras y las decisiones de políticas y de ordenación están dominadas sólo por su valor económico directo;
  • los importantes factores naturales y los provocados por el hombre amenazan la existencia de muchas zonas forestales costeras naturales que aún existen y unida a una incertidumbre dominante, hacen de la ordenación de estos bosques una tarea difícil;
  • se necesita una concepción de tiempo prolongado en la ordenación y la planificación forestal;
  • algunas actividades relacionadas con los bosques son irreversibles;
  • la mayor parte de los montes costeros pertenecen al Estado pero a menudo, de facto, el acceso es libre;
  • un gran número de instituciones poseen jurisdicción sobre partes de los recursos forestales costeros.

Consecuencias

Estos problemas tienen importantes repercusiones en la planificación del aprovechamiento de las tierras y en la ordenación de zonas forestales costeras. Las acciones recomendadas son:

  • en la asignación y clasificación del uso de las tierras se deben utilizar criterios claros y racionales basados en la adaptabilidad al medio ambiente y en la evaluación económica y sociocultural de los beneficios directos e indirectos que surgen de los diferentes usos;
  • se debe adoptar un enfoque basado en la zona e integrado a ella para la planificación y ordenación de los ecosistemas de zonas forestales costeras que se debe coordinar entre los organismos;
  • se debe introducir una ordenación de fines múltiples para bosques individuales;
  • se debe utilizar un enfoque precautorio para la ordenación de zonas forestales costeras y los planes y estrategias deben ser flexibles y basarse en la experiencia y los conocimientos del lugar;
  • debe recaer en las instituciones locales la responsabilidad de la ordenación forestal y se debe reforzar su capacidad para ordenar los bosques para fines múltiples, asimismo, se deben fortalecer los sistemas de ordenación forestal ya existentes;
  • se debe fomentar la participación pública en todos los aspectos de la implementación, planificación y ordenación de zonas forestales costeras;
  • se necesita investigación sobre la interdependencia de los bosques costeros y otros ecosistemas costeros y sobre la cuantificación y mitigación de las repercusiones negativas entre los sectores;
  • se deben retirar los subsidios inadecuados y otras políticas que afecten negativamente al sector forestal costero;
  • se debería estructurar, revisar o enmendar la legislación sobre la conservación y desarrollo de los recursos naturales en las zonas costeras conforme a las políticas acordadas de ordenación integrada.
Esta información ha sido extraída del estudio:Integrated coastal area management and agriculture, forestry and fisheries, FAO Guidelines, FAO, Rome, 1998.
última actualización:  jueves 3 de noviembre de 2005