Accra, 12 de noviembre de 2007 –Si bien las mujeres desempeñan una importante función en la protección y la conservación de los bosques, las políticas y las leyes tienden a favorecer a los hombres, señala la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) hoy, en la apertura de un taller sobre género en el sector forestal de África.
«¿Por qué los bosques tienen una especial importancia en la vida de las mujeres? En el mundo en desarrollo, siempre más mujeres que hombres son agricultoras, cortadoras y usuarias de dendrocombustible, recolectoras y comerciantes de productos forestales menores, y cuidadoras del ganado», declara en su discurso de apertura, Esther Obeng Dapaah, Ministra de las tierras, los bosques y las minas de Ghana.
Sin embargo, las políticas y las leyes no reflejan esta realidad sino manifiestan una discriminación hacia las mujeres. La falta de datos, información y metodología apropiadas impide que se aborden las diferentes necesidades de las mujeres.
«Uno de los principales problemas es la ausencia casi total de las mujeres en la formulación de políticas y los procesos forestales,» afirma Edouard Tapsoba, jefe de la Oficina Regional de la FAO para África.
En Etiopía, por ejemplo, las empleadas profesionales del sector forestal de la Oficina Federal de Recursos Naturales, representan sólo el 13,6 por ciento del total.
Como consecuencia de ello, existe una desigualdad de género en el acceso a la tierra. Este acceso es fundamental para la utilización de los recursos forestales. Pero las leyes modernas y tradicionales relativas a la propiedad y el control de las tierras tienden a ser interpretadas a favor de los varones. En algunos casos, las leyes no permiten que las mujeres adquieran o dispongan de las tierras sin el consentimiento del marido.
A los hogares cuya cabeza de familia es una mujer, los bancos a menudo les niegan los créditos agrícolas, en particular, para las actividades forestales. En Kenya, Malawi, Sierra Leona, Zambia y Zimbabwe, en promedio, las mujeres reciben menos del 10 por ciento de los préstamos otorgados a los pequeños agricultores y uno por ciento del total de los créditos destinados a la agricultura. Además, generalmente las mujeres poseen las tierras más lejanas y marginales que los hombres.
«La falta de una conciencia sobre las cuestiones de género limita la utilización y ordenación sostenible de los bosques y de los ecosistemas forestales en el mundo,» indica Tapsoba.
Hacer frente al problema
A fin de abordar este desequilibrio de género, los representantes de los servicios forestales nacionales, las organizaciones internacionales y las universidades examinarán en este taller, los estudios llevados a cabo sobre las cuestiones de género en el sector forestal en diez países africanos (Burkina Faso, Camerún, la República Democrática del Congo, Etiopía, Ghana, Kenya, Madagascar, Malí, la República Unidad de Tanzanía y Zambia). Ellos formularán recomendaciones para una mejor integración de la mujer en la ordenación forestal y proporcionarán las bases para la creación de redes locales de mujeres en las actividades forestales.
La FAO ha organizado un taller de dos días de duración en colaboración con la Universidad de Ghana, el Centro de Investigación Forestal Internacional (CIFOR) y la Union Internacional de Organizaciones de Investigacion Forestal (IUFRO).




