Principio del PFN: Soberanía nacional y liderazgo del país

Definición y significado

En el contexto del PFN, se reconoce y acepta en general que los países son soberanos en su derecho de administrar y utilizar los bosques dentro de sus fronteras nacionales, de conformidad con sus propias políticas ambientales y necesidades de desarrollo. Los países también deben ejercer su soberanía en la selección del enfoque más adecuado para los PFN, tal como se acordó en el GIB/FIB y el FNUB.

El principio de la soberanía nacional y el liderazgo del país comprenden diferentes dimensiones:

  • la soberanía del país en su enfoque para el PFN;
  • el liderazgo nacional con respecto a la comunidad internacional de donantes;
  • el liderazgo con respecto a la participación y la coordinación con otros sectores dentro de un país.

Para que un país ejerza un liderazgo fuerte en los procesos de los PFN, los responsables de las políticas deben ser conscientes de la contribución de los bosques al bienestar de la nación y estar dispuestos a seguir desarrollando el sector. A fin de elevar el perfil del sector forestal entre los responsables de las políticas y otros sectores hay que demostrar la contribución del sector forestal al desarrollo y la reducción de la pobreza. La voluntad y el compromiso políticos también están influenciados por la opinión pública y los medios de comunicación. La transparencia de los procesos de los PFN es una condición previa para que la imagen del sector forestal sea positiva.

Los acuerdos de negociación que apoyan la soberanía y la responsabilidad nacional en el proceso del PFN son cruciales. Estos acuerdos pueden consistir en un foro nacional de partes interesadas, un comité directivo o una junta en la que todos los principales grupos de interesados están representados, con el mandato de supervisar y dirigir el proceso del PFN.

La coordinación de los donantes bajo el liderazgo nacional permitirá efectuar intervenciones sinérgicas, selectivas y orientadas por la demanda, así como usar eficazmente la asistencia oficial para el desarrollo (AOD).

Cómo medir el progreso

Sin duda, la existencia de una declaración de política sobre los bosques, la vida silvestre y las zonas protegidas que sea conocida por el público, haya sido aprobada oficialmente y goce de una amplia aceptación representa un hito importante. Otro indicador del perfil del sector es cómo lo presentan los medios de comunicación.

En los países que reciben el apoyo de los donantes, la evaluación del liderazgo del país puede basarse en la calidad y la eficacia de la coordinación de los donantes, así como en el grado en que se han definido las funciones y los mandatos de los diferentes donantes.

Por último, pero no menos importante, la representación y la calidad de las contribuciones de los países a los foros y seminarios internacionales son señales de compromiso y soberanía.

Experiencias de los países

Las experiencias de los países se basan en un estudio realizado en 2010 por la FAO y el Mecanismo para los PFN cuyo objetivo era mejorar la comprensión de cómo funcionan los PFN en la práctica.

En general, casi todos los países indicaron que poseen PFN y los dirigen. Sin embargo, los organismos que encabezan los procesos de los PFN pueden tropezar con problemas de liderazgo y falta de poder y capacidad para coordinar, comunicar, negociar y gestionar el cambio. Para que un PFN brinde orientación estratégica, debe proporcionar dirección y coordinación tanto dentro como fuera del sector forestal. Por tanto, su órgano directivo debe ser capaz de asumir una función de liderazgo a nivel nacional.

En muchos países, debido a la baja prioridad que se otorga al sector forestal, los fondos que se asignan a la ejecución de los PFN son insuficientes. Como consecuencia, puede ocurrir que su ejecución se lleve a cabo solo en algunas zonas piloto locales, beneficiando a los interesados locales, y no genere beneficios tangibles a nivel nacional.

Las opciones para fortalecer la gobernanza a través de los PFN son las siguientes:

  • posicionar las instancias directivas del PFN a un nivel administrativo o político superior;
  • proporcionar una planificación administrativa y presupuestaria adecuada para la consulta, la coordinación y la comunicación;
  • crear acuerdos flexibles que promuevan la participación de una amplia gama de interesados, incluyendo la ejecución de las estrategias y los planes;
  • promover la integración del PFN en marcos y procesos de consulta más amplios, por ejemplo, sobre el desarrollo sostenible o el cambio climático.

última actualización:  martes 7 de agosto de 2012