Perspectiva de mediano plazo para el subsector
Los PEID de la Melanesia (Papua Nueva Guinea, Islas Salomón, Fiji y Vanuatu) cuentan con superficie terrestre, suelos fértiles y recursos naturales significativos. Sus bases de exportación son, sin embargo, limitadas. Las perspectivas de forestación de mediano a largo plazo se apoyarán en la adopción de prácticas de ordenación forestal sostenibles en los bosques naturales, el establecimiento de plantaciones y el desarrollo ulterior de apropiadas industrias procesadoras de la madera.
Los PEID de la Polinesia y la Micronesia cuentan por lo general con menores recursos. Aquellas que son de origen volcánico (por ejemplo, Samoa y Tonga) poseen suelos ricos y la agricultura y el sector forestal le brindan opciones de desarrollo. Samoa es actualmente el único país de la Polinesia con una industria exportadora de madera. Sin embargo, la mayoría de las islas menores son de base coralina y tienen suelos pobres, pequeñas superficies terrestres y pocos recursos naturales basados en la tierra. El turismo, la pesca y la ayuda exterior y los envíos de los expatriados parecen ser las posibilidades de ingreso principales en estas islas. Los sistemas de agroforestación con el coco como principal recurso maderero parecen presentar la perspectiva más promisoria como sistema sostenible de utilización de la tierra en los estados y territorios atolones.
En los PEID del Caribe, el centro principal de atención continúa siendo el turismo. Los bosques se necesitan principalmente para salvaguardar el aprovisionamiento de agua fresca y conservar la diversidad biológica. Sin embargo, la elaboración de productos madereros y no madereros podría desempeñar una función cada vez más importante en la substitución de importaciones (por ejemplo, la madera para la producción de muebles artesanales o de dendroenergía).
Los bosques de las tierras bajas de Belice, Guyana y Surinam tienen gran potencial económico, pero la madera y otros recursos forestales se hallan depreciados.
