La sanidad forestal

La importancia de las plagas y de su repercusión negativa en los bosques a menudo es subestimada. Los brotes de plagas pueden contribuir directa o indirectamente a pérdidas económicas y medioambientales. Los insectos y las enfermedades pueden tener efectos negativos sobre el crecimiento y la supervivencia de los árboles, el rendimiento y la calidad de la madera y de los productos no madereros, el hábitat de la fauna silvestre y los valores recreativos, estéticos y culturales. Por tanto, son parte integrante de los bosques. Las especies de plantas invasivas también pueden causar daños en la competición con las especies arbóreas nativas o en la prevención de su regeneración, planteando nuevos desafíos especialmente para la conservación in situ de la diversidad biológica forestal. La contaminación constituye también una amenaza para la salud y la vitalidad de los bosques.

Los insectos y las enfermedades influyen en la sanidad de los bosques naturales y plantados, los árboles fuera de los bosques y otras tierras boscosas. En el plano mundial, estos ecosistemas se hallan cada vez más amenazados, pues los períodos que transcurren entre los brotes secuenciales están rápidamente disminuyendo a causa de una amplia gama de factores, entre ellos, el cambio climático y la falta de ordenación adecuada de las plantaciones y de los bosques.

El desplazamiento de insectos y enfermedades ha sido facilitado por el aumento de los viajes aéreos de larga distancia y la reducción de la duración de los viajes, el desarrollo del comercio internacional de los productos agrícolas y forestales y el intercambio de material vegetal. Las plagas de los bosques introducidas pueden ser sumamente destructivas, como se ha podido observar en los últimos años tanto en los países desarrollados como en los países en desarrollo.

Las actividades del programa de sanidad y protección de los bosques de la FAO tiene por objeto ayudar, asesorar y apoyar a los países y las instituciones nacionales para salvaguardar la salud y vitalidad de los bosques, los ecosistemas forestales y los árboles fuera de bosques, en especial contra los insectos, las enfermedades y otros agentes bióticos y abióticos perjudiciales. Las FAO brinda asesoramiento sobre las medidas de prevención y el manejo integrado de plagas (MIP) y hace recomendaciones para reducir al mínimo los riesgos de los desplazamientos transfronterizos. La FAO presta asistencia a los países no sólo en respuesta a los brotes de plagas y emergencias sino también estableciendo estrategias de protección y prevención de los bosques a largo plazo.

La información sobre los organismos modificados genéticamente (OMG) y la introducción de nuevos genotipos se puede hallar en el sitio Web de Bosques Recursos genéticos forestales/Bioseguridad..