Visión de futuro

La FAO se compromete a actuar con mayor eficacia en el sector forestal durante los próximos 15 años, utilizando como guía este plan estratégico. Esta sección describe la visión de la función de la FAO en el sector forestal mundial y el futuro que se desea para los bosques del mundo.

La FAO seguirá esforzándose para hacerse acreedora al reconocimiento de los gobiernos de sus Estados Miembros y de las organizaciones y grupos de interés que intervienen en el sector forestal por promover la ordenación sostenible de los árboles y bosques del mundo. Tratará también de obtener el reconocimiento y confianza por su labor de facilitar los debates sobre las cuestiones forestales en un foro neutral, por su capacidad para reunir y difundir información fiable y pertinente como contribución a los debates, por su capacidad para efectuar análisis de esa información que sean rigurosos técnicamente y pertinentes para la formulación de políticas, y por proporcionar asesoramiento y realizar estudios y pronósticos de forma objetiva y oportuna.

La FAO se esforzará en ser una organización innovadora, que está al corriente de los nuevos acontecimientos y es capaz de prever las tendencias. Pondrá empeño en ser considerada como un asociado fiable en la satisfacción de las necesidades de sus Estados Miembros, como firme defensora del principio de la colaboración entre los grupos de interés y como un ejemplo de la aplicación de ese principio. Además, hará uso de su capacidad para trabajar con una perspectiva realmente intersectorial. Las actividades normativas y el programa de campo de la Organización seguirán complementándose, produciendo una sinergia entre la teoría y la práctica.

El escenario al que se debe aspirar está caracterizado por el aumento de la superficie de los bosques sometidos a una ordenación sostenible, la desaceleración de la tasa de deforestación en los trópicos, la reducción de la degradación de los bosques en todo el mundo y el aumento de la superficie mundial cubierta de árboles y bosques mediante la forestación y la repoblación forestal, especialmente de las tierras degradadas. Se conocerá con más precisión el emplazamiento, extensión, composición, estado de salud y valor de muchos de los bienes y servicios que encarnan los ecosistemas forestales y los árboles integrados en el paisaje. Se generalizarán los debates constructivos y bien fundamentados entre una amplia variedad de grupos de interés para alcanzar un consenso sobre la ordenación forestal, en particular para definir el concepto de ordenación forestal sostenible y establecer un equilibrio entre los objetivos ambientales y de desarrollo. Se introducirán modificaciones en las políticas que ayudarán a superar los obstáculos que dificultan el desarrollo forestal, promoverán enfoques participativos para su ordenación y favorecerán la distribución equitativa de los beneficios. Al mismo tiempo, se fomentará y se reconocerá en mayor medida la contribución de los árboles y los bosques a la seguridad alimentaria (incluida la dendroenergía necesaria para cocinar alimentos) y a la protección del medio ambiente. Serán más numerosos los bosques sometidos a una ordenación controlada y las evaluaciones periódicas de los indicadores mostrarán una tendencia a la estabilidad a largo plazo. Por otra parte, se intensificará notablemente la corriente de inversiones en el sector, particularmente en los países en desarrollo y en los países con economías en transición.

última actualización:  jueves 28 de abril de 2005