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Alimentos de venta callejera: el camino a seguir para una mejor seguridad alimentaria y nutrición

Queridos miembros del Foro FSN:

Es para mí una satisfacción ser facilitador de este debate en línea, ya que es una excelente oportunidad de intercambiar opiniones sobre la venta callejera de alimentos teniendo en cuenta las lecciones aprendidas y las nuevas perspectivas y esperando que conduzca a actuaciones concretas. Confío también en que se trate de una oportunidad de ampliar nuestra red y nuestros colaboradores.

Para comenzar, mi nombre es Giorgia Nicolò y en la actualidad presto mis servicios como Oficial Profesional Asociado para la seguridad alimentaria en la Oficina Regional para África de la FAO, con base en Ghana.
Dentro de nuestra estrategia regional para mejorar la seguridad alimentaria y la nutrición en África, me encuentro ahora diseñando un estudio centrado en la creación de vínculos entre los vendedores ambulantes de alimentos y las instituciones públicas y privadas, como incentivo para mejorar la inocuidad, calidad y valor nutricional de los alimentos de venta callejera.
En otras palabras, mi investigación intenta comprender si, allí donde no existe un servicio de cantina -como ocurre en muchas de las principales instituciones públicas como universidades, escuelas, hospitales y empresas privadas-, los vendedores ambulantes de alimentos adecuadamente formados y "autorizados", pueden cubrir la brecha del suministro diario de alimentos. Ello se podría conseguir garantizando a los vendedores el acceso a algunos servicios básicos, como agua y saneamiento y un espacio adecuado adyacente al recinto de la institución donde venden sus productos. También se podría estudiar un sistema de cupones para promover el consumo de alimentos de una serie de de vendedores específicos e identificables..
Se han realizado diversos estudios sobre la cuestión de lograr alimentos de venta callejera más inocuos. In 2006, la FAO, junto a la Universidad Sokoine de Tanzania, investigó el nivel de desnutrición en los escolares tanzanos, demostrando que los alimentos de venta ambulante suponen una parte importante de su ingestión alimentaria durante los días de escuela. Según estudios realizados en Bamako (Malí), los alimentos consumidos en casa cubren menos del 75 por ciento del total de las necesidades energéticas para cerca del 40 por ciento de las familias pobres. La venta callejera suministra alimentos que generalmente no se encuentran en casa, como alimentos listos para consumir y también frutas y hortalizas, que suponen complementos saludables a la dieta. Por ejemplo, en Bamako los mangos comprados a vendedores ambulantes suponen la fuente principal de vitamina A, cubriendo el 99 por ciento de las necesidades de las familias pobres.

De la misma manera, la experiencia en los países asiáticos demuestra también que los alimentos de venta callejera tienen cada vez mayor importancia para alcanzar la seguridad alimentaria. Los proyectos de la FAO en Bangladesh han demostrado la necesidad de contar con ayuda técnica y formación para mejorar los conocimientos y prácticas higiénicas de los vendedores ambulantes como parte de la institucionalización de sistemas saludables de la venta callejera de alimentos. La formación sobre estas cuestiones tiene lugar en la actualidad con la participación de los principales actores implicados, y el objetivo último es desarrollar en Bangladesh el interés entre los vendedores ambulantes por los alimentos inocuos, sanos y en condiciones higiénicas.

La relevancia de las diferentes experiencias demuestra claramente que, para promover un cambio hacia alimentos de venta ambulante más inocuos y nutritivos, es necesario que se involucren todos los actores en la cadena alimentaria (proveedores, consumidores y las autoridades de control alimentario)

A la luz de lo anterior, me gustaría plantear las siguientes preguntas/reflexiones para que sean debatidas entre los miembros del Foro FSN.

  1. Creemos que se necesita crear un sistema de incentivos (por ej. un número constante de clientes/día, cupones o algún tipo de mecanismo de reconocimiento para las buenas prácticas) para motivar a los vendedores ambulantes a mejorar el sector informal de la venta callejera de alimentos. ¿Qué tipo de incentivos han funcionado para mejorar la calidad e inocuidad de los alimentos y cuáles no han funcionado y por qué?
  2. ¿Existen ejemplos de medidas concretas promovidas por las autoridades locales para reconocer e incrementar la visibilidad de los vendedores ambulantes que producen alimentos más inocuos y/o nutritivos y cómo han influido esas actuaciones en la elección de los consumidores? ¿Existen iniciativas similares que hayan sido promocionadas directamente por las asociaciones de vendedores ambulantes? ¿Cómo?
  3. ¿Cómo pueden fortalecerse y abordarse a nivel local las normas y prácticas culturales relacionadas con la conducta de los vendedores y los consumidores dentro de los contextos locales? ¿Qué nuevos mecanismos pueden ponerse en práctica para aumentar la concienciación de la gente sobre las consecuencias de sus hábitos alimentarios? ¿Existen nuevos métodos publicitarios que hayan demostrado su fiabilidad (por ej. las estrategias alternativas de mercadeo)?.
  4. A pesar de reconocer la importancia de la venta de alimentos en la calle, las autoridades a menudo muestran debilidad para ser capaces de controlar los impactos potencialmente negativos (alimentos perjudiciales, polución, interrupciones en la distribución etc). ¿Puede indicarnos los enfoques de políticas innovadores y exitosos que las autoridades hayan implementado a este respecto?

Confío en contar con un intercambio fructífero y les agradezco de antemano sus aportaciones, ya que contribuirán a definir nuestra evaluación y cualquier intervención futura sobre el terreno.

Muchas gracias
Giorgia Nicolò

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