Re: Consulta electrónica sobre "El hambre y la seguridad alimentaria y nutricional"

Miguel Velez Honduras
30-11-2012
Nadie discute la necesidad de una campaña “Cero hambre”. El problema está en los detalles: Que y como producir y cuales son las consecuencias de la decisión. Insistimos - al menos algunos - que la tierra está llegando a su límite en cuanto a su capacidad de sostenernos (ya lo advirtió e el Club de Roma en 1972). Y que hacemos? Más de lo mismo. Tenemos que hacer y a responder preguntas incómodas. Pero dejamos la investigación, que es la encargada de hacerlo, a la industria, que lógicamente tiene su agenda propia.
 
Basta con ver un mapa sobre la erosión (p. ej.: www.madrimasd.org), o más fácil, con ver el color de nuestros ríos después de una lluvia. La FAO recomienda una pérdida máxima de 1.8 t de suelo/ha/año, en el 2010 el USDA dice que se perdieron 9.75 en el cinturón del maíz y que la pérdida es sostenible. Quien tiene la razón? En Centroamérica relegamos la producción de alimentos básicos a laderas donde la erosión es tremenda (en El Salvador unas 40 t/ha/año según el MAG) y producimos los postres en los mejores suelos planos; en Puerto Rico la erosión en un suelo con 40% de pendiente con caña quemada fue de 9 t/ha/año y dejando la hoja como mulch de 2 t. Que valor tiene el suelo perdido y cómo incluirlo en el precio del etanol o del grano o del ensilaje? Cuanta energía hay en un melón, en un banano o en una manzana? Cuanta energía se gasta en producirla y llevarla a un consumidor al otro lado del globo? Estará el costo ambiental incluido en su precio?
 
Seleccionamos vacas que son verdaderas farmacodependientes: hormonas en lugar de alimento para que ciclen, desparasitantes en lugar de resistencia genética con incalculables consecuencias para la fauna del suelo por sus residuos en las heces, etc. La eficiencia de la producción de energía con ensilaje de maíz o con caña de azúcar para forraje no debe ser muy diferente a la eficiencia para la producción de etanol de 1:2 y 1:8, respectivamente (en el primero se incluye el valor alimenticio de los DDG y en el segundo la energía en el bagazo quemado). Cuantas publicaciones científicas aparecen en nuestro medio sobre el uso de uno y otro?
 
Sería una lástima que este foro se quedara en un análisis de principios como muchos anteriores.
 
Saludos.