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Gender and Land Rights Database

Chile

La población total en 2013 fue de 17619708 habitantes, de los cuales 50,5 por ciento eran mujeres (1).  La población rural representaba 10.8por ciento de la población total y de ésta, el porcentaje de mujeres alcanzaba 46,8 por ciento (1). La densidad de población en 2013 fue de 24 habitantes por Km2 (6). Según el censo de población del 2002, 4,6 de la población pertenece a alguno de los 8 pueblos indígenas reconocidos por la ley. En 2002, de la población indígena total, 49,6 por ciento eran mujeres (8). El pueblo mapuche representa el 87,3% del total de la población indígena (8).

El Producto Interno Bruto (PIB) estimado en 2013 era de 277.2 mil millones de USD (1). En el 2013, la participación de los distintos sectores en el PIB se estimaba en 3.4 por ciento del sector agricultura, 35.3 por ciento de la industria y 61.3 por ciento del sector servicios (1). El PIB per capita  en términos de paridad de poder adquisitivo era de 14 900 USD en 2008 (1). En 2013, el PIB per cápita era de 15732 USD (1). En 2006 las importaciones agrícolas representaron 6,1 por ciento del total de las importaciones, mientras que las exportaciones agrícolas fueron del orden de 9,1 por ciento del total de las exportaciones (1).

En 2014, el índice de desarrollo humano fue 0, 822, lo que ubica a Chile en el lugar 41 de 187 países con datos (20). En 2011 el índice de alfabetismo en mujeres era del 98.3 por cientos y 98.4 en los varones (1).  En las áreas rurales la alfabetización fue significativa llegando en 2002 a 89,16 por ciento (1). El porcentaje de población en situación de pobreza en 2013 fue  7.8 por ciento de la población nacional, de este porcentaje,  6.7 por ciento correspondía a  zonas rurales (7). La población rural con acceso a abastecimiento de agua potable fue de 91 por ciento en  2012,  y  aquella con acceso a  servicios de saneamiento fue de 89 por ciento (7). La esperanza de vida conforme cifras del  2013 es de 77 años para los hombres y de 83 para las mujeres (1). En el año 2011 el porcentaje de hogares con jefatura femenina  38.8 al nivel nacional (7).

La Población Económicamente Activa (PEA) en 2013  fue de 8593048 de la cual, la PEA femenina fue de 40.6 por ciento. En 2011, la agricultura representaba 10.3 por cientos de los empleos y 5 por cientos del empleo femenino. . En 2014 sólo 16 por ciento de los puestos del parlamento nacional fueron ocupados por mujeres (7). El trabajo de la mujer es significativo como trabajadora estacional en la producción y procesamiento de frutas. Tiene participación activa en la producción de maíz y de papa y cumple un papel esencial en las tareas de post-cosecha. La mano de obra de la mujer tiene también una amplia contribución en los sectores forestal, pesquero y en la producción de ganado menor. No hay estadísticas precisas sobre su trabajo agroindustrial temporal y en general se la considera trabajadora familiar no remunerada. En las parcelas familiares es la responsable de la producción de subsistencia (10).

La reforma agraria, iniciada en 1962 expropió tierras deficientemente explotadas, para ser parceladas y asignadas en unidades agrícolas familiares, bajo dominio individual o en cooperativas de producción, conforme a las Leyes 15020/62 y 16640/67. La mujer no fue contemplada en forma expresa como beneficiaria de las asignaciones sino únicamente el jefe de familia, en general hombre (11).  En 1973 el sector reformado representaba casi  40 por ciento de la tierra agrícola del país y las cooperativas tenían cerca de 10 000 beneficiarios. En ese año y hasta 1990, hubo un proceso de contrarreforma agraria, que restituyó tierras expropiadas, transfirió tierras a organismos del Estado y a corporaciones y fundaciones, disolvió las cooperativas creando Unidades Agrícolas Familiares –para entregarlas en propiedad individual- y parceló y privatizó tierras de comunidades indígenas, otorgando a sus componentes títulos individuales. Durante este proceso se titularon 36 533 nuevas fincas, adquiridas por compra con hipoteca a 30 años, fueron pocas las mujeres beneficiadas, al imponerse entre los requisitos para recibir la adjudicación: ser residente en la finca al momento de la expropiación y jefe de hogar (4). La década de los 90 se caracteriza por el saneamiento de la tenencia que llevó a cabo, en forma gratuita, el Programa Nacional de Titulación de Tierras de 1992 del Ministerio de Bienes Nacionales. Fueron principales destinatarios de este programa los campesinos y las mujeres jefes de hogar con bajos ingresos, incluidas por iniciativa del Servicio Nacional de la Mujer (SERNAM). En 1996 se habían expedido cerca de 26 000 títulos en zonas rurales. Se favorecieron del programa 48,8 por ciento de mujeres y 52,2 por ciento de hombres (12).

Sources: numbers in brackets (*) refer to sources displayed in the Bibliography