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LECCIONES DE HONDURAS

Roma, Septiembre 1997

Este documento fue escrito por Mabel Saiz, consultora del Servicio de la Mujer en el Desarrollo, bajo los auspicios del Gobierno de Noruega que financió el proyecto intra-regional titulado "Mejoramiento de la información sobre la contribución de la mujer a la producción agrícola para la planificación con enfoque de género" (GCP/INT/602/NOR) llevado a cabo en Namibia, Tanzania y Nepal entre 1995-1997. La versión en lengua original del documento fue editada por Martha Osorio.

Las opiniones expresadas en este estudio corresponden al autor y no necesariamente reflejan la posición de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación.

La autora desea agradecer la colaboración del personal de la FAO en Honduras, especialmente a Carlos Zelaya y Haydeé de Martinez- coordinadora de parte del proceso- por sus comentarios.

Prefacio

Este estudio de caso es parte de una serie de documentos que se están preparando para un "Taller sobre Participación y Género en la Planificación del Desarrollo Agrícola - Cosechando las mejores prácticas" que se realizará en Roma, en diciembre de 1997. El Taller brindará la oportunidad de reunir a personas de varios países en los que la FAO brindó asistencia a instituciones y comunidades con el fin de apoyar procesos de planificación que son participativos y que abordan las diferentes necesidades y prioridades de los hombres y mujeres de la zona rural. Los objetivos de este taller son:

· comparar y compartir las experiencias vividas en diferentes países y, de este modo, desarrollar las capacidades de las instituciones y organizaciones que trabajan en el sector agrícola para utilizar los enfoques participativos y acordes con el género en la planificación agrícola;

· a partir de las experiencias compartidas, desarrollar potencialmente un marco o modelo para la planificación participativa del desarrollo agrícola acorde con el género; y

· compartir lo aprendido de estas experiencias de campo con las divisiones técnicas interesadas de la FAO y explorar los vínculos que existen con los programas complementarios de la FAO, tales como el Programa Especial para la Seguridad Alimentaria (SPSF) y el Programa Socioeconómico y de Análisis de Género (SEAGA).

Se espera que este estudio de caso sea del interés de otras personas que trabajan en programas y proyectos que buscan maneras efectivas de incluir a la mujeres de la zona rural, sus experiencias y prioridades, en los procesos de planificación agrícola.

ABREVIATURAS Y ACRÓNIMOS

ALCONH Alianza Campesina de Organizaciones de Honduras
ANAMUCH Asociación Nacional de Mujeres Campesinas de Honduras
ASCH Asociación Save the Children de Honduras
BANADESA Banco Nacional de Desarrollo Agrícola
CNTC Central Nacional de Trabajadores del Campo
CODIMCA Comité de Desarrollo Integral de la Mujer Campesina
DRIP Desarrollo Rural Intibucá - La Paz
EDENH I-II Primera y Segunda Encuesta Demográfica Nacional de Honduras
FECADH Federación Campesina Agropecuaria Diversificada de Honduras
FEHMUC Federación Hondureña de Mujeres Campesinas
FHIA Fundación Hondureña de Investigación Agrícola
INA Instituto Nacional Agrario
OC Organizaciones Campesinas
PLANDERO Plan para el Desarrollo de Occidente
PRAF Programa de Asistencia Familiar
PREN Productoras Enlace
PROAGRO Plan Agrícola para el Desarrollo del Campo
PROCORAC Proyecto Consolidación de la Reforma Agraria en Comayagua
SRN Secretaría de Recursos Naturales
UNC Unión Nacional de Campesinos

I. INTRODUCCIÓN

En Honduras la promoción de la participación de la mujer en la actividad productiva comenzó en la década de 1970, con el fin de fortalecer el "sector reformado" compuesto por grupos de campesinos organizados beneficiarios de la reforma agraria. El Programa de Reforma Agraria había afectado 225.000 hectáreas de tierra beneficiando alrededor de 1.800 empresas campesinas, de las cuales tan sólo el 70% había logrado la adjudicación de parcelas. Al interior de las empresas campesinas del sector reformado, la mujer solía participar en las actividades agrícolas como "colaboradora" del hombre, cultivando la parcela familiar o colectiva, y en ocasiones como asalariada pero en condiciones desventajosas respecto al hombre.

Para continuar con la labor de promoción, el Gobierno de Honduras acordó con el PNUD y la FAO la ejecución del proyecto "Incorporación de la mujer campesina al proceso productivo y consolidación de grupos del sector reformado". Este constituyó el primer eslabón de un proceso que aún está en curso (1983-presente) y que se ha desarrollado mediante cinco proyectos financiados por el gobierno de Holanda y la FAO.

En el presente estudio se hará referencia a dicho proceso. Los aspectos relativos al contexto en el cual éste tiene lugar así como algunos antecedentes sobre Honduras, se sintetizan en la primera sección del documento. Se continúa con el marco conceptual y con ciertos elementos relativos al diseño del proceso. El capítulo siguiente analiza las principales actividades de los cinco proyectos, dividiendo el proceso global en tres etapas. Cada una corresponde a un énfasis particular con relación a la metodología adoptada y a las finalidades perseguidas. Mientras que los objetivos instrumentales varían de proyecto a proyecto según las necesidades reinantes y experiencias derivadas del proyecto precedente, en el objetivo general no se presentan cambios significativos. A continuación, se presentan las lecciones aprendidas en cuanto al punto de partida, a las metodologías utilizadas y los diferentes instrumentos empleados, al fortalecimiento de las capacidades locales, a la generación de información sobre género, a los vínculos generados, y finalmente a la institucionalización. El último capítulo recoge las principales conclusiones.

Se espera que este estudio pueda aplicarse a casos similares que deseen trabajar tanto el tema de la capacitación de las mujeres campesinas, como el de su participación en los grupos de base, en las organizaciones campesinas- mixtas y de mujeres- y en las instituciones públicas y privadas, con vistas a la apertura de espacios en el proceso productivo, en la coordinación del movimiento campesino y en la formulación de políticas sectoriales.

Los proyectos se fueron ajustando sobre la marcha, abordando los problemas inmediatos sin adoptar una estrategia de largo plazo. En consecuencia, para aplicarlo a otras realidades sería conveniente enmarcarlo en una dimensión de largo plazo que facilite una planificación programada.

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