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Grupo de mujeres con sus hijos en Senegal
FAO/18802/
I. Balderi
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Las cuestiones de género tienen un papel importante en la interacción
de la población y el desarrollo. Dado que la problemática de género es de
carácter dinámico y que incluye todas las relaciones establecidas a nivel social y
cultural entre hombres y mujeres, por lo que afecta a una gran variedad de cuestiones
sociales, económicas y políticas, brinda un medio mucho más apropiado para afrontar las
interacciones de población que el enfoque de la mujer en el desarrollo.
Una perspectiva basada en el género puede contribuir a una mejor comprensión de los
problemas para el desarrollo sostenible relacionados con la población, centrándose en
aspectos que tienen que ver con las diferencias entre hombres y mujeres en cuanto al
aprovechamiento y la ordenación de los recursos naturales; la división del trabajo en la
agricultura; la tenencia de la tierra en las sociedades rurales; y el acceso a los
recursos productivos y reproductivos. Por ejemplo, la situación de desventaja de la mujer
por lo que hace a la enseñanza está relacionada con tasas mayores de fecundidad y de
mortalidad infantil.
Por otra parte, una perspectiva atinente a la población puede contribuir a mejorar la
comprensión de las relaciones entre hombres y mujeres y la evolución de aquéllas. Los
factores demográficos como el crecimiento de la población y la estructura de la
pirámide de población; las condiciones sanitarias y el estado nutricional; la
distribución espacial y la migración, pueden contribuir a explicar las diferentes
limitaciones, necesidades y oportunidades de hombres y mujeres en las sociedades rurales.
Por ejemplo, la urbanización y la migración en general afectan a los papeles y las
identidades de cada sexo en las sociedades rurales.
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