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América Central Y El Caribe

Los precios de los frijoles siguen aumentando de forma pronunciada en mayo, mientras los del maíz bajan en general

10/06/2020

 

En la mayoría de los países de la subregión, los precios del maíz bajaron en mayo tras el regreso a las condiciones normales del mercado, después de las subidas de precios de los dos últimos meses, provocadas por las perturbaciones debidas a la pandemia de COVID‑19. La notable excepción fue Nicaragua, donde los precios siguieron aumentando y fueron más de un 15 por ciento superiores a los de un año antes en medio de disponibilidades internas más restringidas. En El Salvador, los precios disminuyeron en mayo y se situaron por debajo de los niveles del año anterior. El 13 de mayo de 2020, el Gobierno recibió las 17 000 toneladas de maíz restantes de las 50 000 compradas a finales de marzo para aumentar las reservas de alimentos en medio de la pandemia (FPMA–Políticas alimentarias). En Honduras, a pesar del descenso registrado en mayo, los precios del maíz siguieron estando más altos a nivel interanual debido a la reducida producción de 2019. En Guatemala, los precios se mantuvieron relativamente estables por segundo mes consecutivo en mayo, mayormente como resultado de las importaciones procedentes de México. En México, la recolección de la cosecha de la temporada menor de 2020 en curso y una ligera apreciación de la moneda nacional ejercieron una presión a la baja sobre los precios, que se suavizaron tras los fuertes aumentos registrados en los dos últimos meses. Sin embargo, los precios subieron interanualmente debido a la reducción prevista de la producción y a la fuerte depreciación de la moneda en los últimos meses. En cuanto a los frijoles, los precios siguieron subiendo en mayo, aunque en menor medida que en los últimos meses, y se mantenían en niveles muy superiores a los de un año antes. En Guatemala, los precios del frijol negro aumentaron notablemente por tercer mes consecutivo y alcanzaron niveles de casi récord debido a las bajas disponibilidades estacionales, agravadas por la demanda sostenida provocada por la pandemia. Los precios de los frijoles negros siguieron tendencias similares en México, donde una reducción significativa de la producción de la temporada principal de 2019 y los elevados precios del mercado internacional sostuvieron el alto nivel de los precios. Los precios de los frijoles rojos siguieron aumentando en El Salvador -a pesar de que los suministros del mercado eran adecuados-, y estaban alrededor de un 40 por ciento más altos que en mayo del año pasado, respaldados por la lentitud de las ventas de los agricultores y el aumento de los costes de importación. En Nicaragua, los precios de los frijoles rojos siguieron también aumentando notablemente en mayo -debido esencialmente a la gran demanda de exportaciones-, y eran más de un 60 por ciento superiores a los del año anterior. En cambio, en Honduras, los precios de los frijoles rojos se estabilizaron, tras las subidas registradas en abril, debido a la vuelta a las condiciones normales del mercado y a los suministros adecuados a partir de la cosecha de la tercera temporada. Sin embargo, los precios eran casi un 60 por ciento superiores a los de hace un año. En el Caribe, los precios de la harina de maíz y los frijoles negros en Haití siguieron subiendo en abril debido a la presión estacional, potenciada por la inquietud sobre el impacto de las lluvias escasas en las siembras de la temporada principal de 2020. La aplicación de medidas restrictivas y las perturbaciones del comercio a causa de la pandemia de COVID-19 contribuyeron también al aumento de los precios. La mayor estabilidad de la moneda y el incremento de las importaciones en el primer trimestre de 2020 ayudaron a mantener relativamente estables los precios del arroz -en su mayor parte importado-, en la mayoría de los mercados, aunque se mantuvieron por encima de los niveles de hace un año. En la República Dominicana, los precios de los frijoles negros también volvieron a subir en mayo, apoyados por una ligera disminución anual de las disponibilidades del mercado durante los cuatro primeros meses del año.