Agronoticias: Actualidad agropecuaria de América Latina y el Caribe
Destacado

Global

08/11/2017

Pasar a la acción, el reto clave de la cumbre mundial del clima

La conferencia de las Naciones Unidas sobre el cambio climático (COP 23) está teniendo lugar estos días en Bonn, Alemania.

Momento de la ceremonia inaugural de la conferencia

Los temas en la agenda están ya definidos. Las botellas de agua se alinean a la izquierda de los micrófonos, y los miembros de gobiernos, expertos y diplomáticos de todo el mundo toman asiento en la 23ª  conferencia de la ONU sobre el cambio climático, también conocida como COP23, que se celebra estos días en Bonn, Alemania.

Esta cumbre es una réplica de aquella que se celebró hace dos años en París (COP21), y que llamaba a la responsabilidad colectiva frente a las crecientes amenazas climáticas derivadas del calentamiento global. Unos 96 países ratificaban entonces el Acuerdo de París, que planteaba una serie de objetivos de sostenibilidad con 2030 en el horizonte. El acuerdo proponía "reforzar la respuesta mundial a la amenaza del cambio climático, en el contexto del desarrollo sostenible y de los esfuerzos por erradicar la pobreza", y en la práctica supuso que todos los países firmantes se comprometiesen a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y contribuir a la resiliencia frente al clima.

El COP23 se celebra ahora con el reto de activar las medidas de los Acuerdos de París, evidenciando la voluntad real por parte de los países firmantes de dejar a un lado la corrección política y actuar, de forma firme, ante los distintos frentes que la incertidumbre climática ha abierto en todo el mundo. Pero no es una cuestión sencilla. Tras la sorprendente, aunque anunciada retirada de Estados Unidos este año, muchos países –especialmente en América Latina y el Caribe– manifestaban su preocupación. Los efectos climáticos adversos son especialmente virulentos en la región, como el caso de la sequía en Mesoamérica, o el cambio en los patrones de lluvias en América del Sur; que en ocasiones ponen en riesgo la seguridad alimentaria de miles de personas. En ese contexto, no cabe duda que la ausencia de Estados Unidos en el equipo mermará seriamente su capacidad para hacer frente a tales circunstancias.

Diversidad de acciones

Muchos de los países pondrán sobre la mesa sus propuestas para implementar el acuerdo de París. Nicaragua, por su parte, ha movido ficha adhiriéndose al acuerdo recientemente: lo hizo el pasado 23 de octubre. Para el resto, el esfuerzo se ha centrado en presentar propuestas relevantes y asumibles. Argentina, por ejemplo, ya ha informado que presentará planes sectoriales que incluirán gestión energética, transportes y silvicultura; una iniciativa que comparte con otros países del cono sur, como Uruguay, que propone un progresivo incremento en energías limpias. De hecho, el gobierno argentino ha informado ya que se alineará con Uruguay y Brasil para presentar un frente común en la COP23.

México, por su parte, quiere proponer un esquema de cooperación con otros países dentro y fuera de la región, reforzando la acción climática a través de la cooperación Sur-Sur. Para ello cuenta ya con el apoyo de Chile, Corea y Marruecos. Ecuador ha buscado reforzar la participación y la inclusión en la elaboración de la propuesta, y ha contado con ONGs, comunidades indígenas, sector académico e incluso el sector privado.

La ganadería es uno de los temas que centrará el debate. No en vano, es la causante del 14,5% de las emisiones de gases de efecto invernadero en el mundo. Y los efectos ya son perceptibles: coincidiendo con la apertura del evento, la Organización Meteorológica Mundial (OMM) ha lanzado un informe que confirma que el 2017 será el año más cálido registrado desde el inicio de los registros. La acción global es lo único que podrá contribuir a revertir la tendencia.

Autor: Agronoticias
Fotografía: UNclimatechange (CC BY-NC-SA 2.0)
Más artículos sobre:

Compartir esta página