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La industria de lubina y dorada necesita un crecimiento de la demanda para absorber el aumento de producción esperado

06/02/2017

Tras un año de alivio por los buenos precios de 2015, este año el sector de lubina y dorada de cultivo tuvo que lidiar con una caída de precios, ya que la oferta de la mayoría de los principales países productores aumentó en 2016. Aunque los exportadores se afianzaron en nuevos mercados de América del Norte y Oriente Medio durante los últimos años, hay varios factores que están afectando negativamente la demanda en importantes mercados como el Reino Unido y la Federación Rusa. Estos factores están limitando el número de mercados capaces de absorber un mayor crecimiento de la oferta en el futuro inmediato.

Grecia

Los precios de la lubina griega de 300-450g en el mercado italiano alcanzaron el pico máximo de 2016 en mayo (€5,40/kg), mientras que los precios de dorada de talla similar llegaron a su nivel máximo en abril. Estas cifras representan disminuciones de €0,40 y €0,30, respectivamente, en comparación a los máximos alcanzados en 2015. En setiembre, las caídas equivalentes comparadas con 2015 fueron de €0,10 para la lubina y €0,80 para la dorada. Esta reducción es consecuencia de la presión a la baja de los mayores volúmenes de oferta procedentes de Grecia, Turquía y España. Sin embargo, estos picos de precios de mediados de año fueron parcialmente compensados por precios relativamente más altos a principios de año y, de hecho, los precios promedio de exportación griegos en el primer semestre de 2016 no variaron para la lubina y cayeron sólo un 4 por ciento interanual para la dorada.
A pesar de la relativamente pequeña magnitud de la caída de precios, los márgenes de ganancia de las empresas griegas de acuicultura -que en muchos casos habían sido positivos el año pasado- volvieron a caer en 2016. Esto demuestra la sensibilidad de la industria griega, que aún es frágil, a mayores caídas de precios, y remarca la importancia de las innovaciones a nivel de granjas, que pueden reducir los costos. La consolidación en los sectores, como la absorción de la empresa acuícola griega Dias por parte de Selonda, también ayudará a lograr la reducción de costos a través de economías de escala. Mientras tanto, sin embargo, el aumento de los volúmenes de producción sólo beneficiará al sector griego si la demanda es lo suficientemente fuerte como para mantener los precios a niveles sostenibles.
En cuanto a los aspectos positivos, la demanda parece ser fuerte para los exportadores griegos en los principales mercados europeos, entre los que se destacan Italia, Francia y Portugal. Esto es particularmente cierto en el caso de la lubina, y la oferta de lubina está aumentando significativamente más rápido que la de dorada frente a esta tendencia. La demanda para ambas especies también se vio estimulada por el cálido verano de 2016, ya que los periodos de consumo de lubina y dorada son altamente estacionales y se vinculan a nivel de actividad en el sector de restaurantes. Sin embargo, los exportadores griegos siguen concentrándose en gran medida en los mercados europeos tradicionales, y aunque esto trae beneficios cuando las condiciones económicas son estables y los veranos son buenos, no obstante, aumenta el riesgo inherente por falta de diversificación.

Turquía

A pesar de que la moneda débil sea una ventaja, los exportadores turcos no son inmunes a la caída de precios, y la tendencia a la baja de los precios de la dorada turca, que continuó en el tercer trimestre de 2016, trajo como consecuencia precios que solamente alcanzaron para cubrir los costos de producción. Independientemente del tamaño, los precios medios ex-granja (envasados con hielo) de dorada se redujeron a US$4,06 y US$4,00 por kg en julio y setiembre, respectivamente. En comparación con los precios medios en junio, esto se traduce en una disminución de casi 8,9-10,3 por ciento. La situación de la lubina fue mejor durante este período. La media de los precios ex-granja de lubina se mantuvo estable en setiembre, entre US$4,4 (200-300 g) y US$7,10 (600-800 g) por kilo, lo que dejó cierto margen de ganancia para los productores.
Con el fin de controlar la incrustación (mejillones pequeños) en las jaulas grandes de lubina (50 m de diámetro), la dorada se almacena junto a la lubina en granjas de gran escala. La relación de almacenamiento inicial de dorada/lubina aumenta hasta un máximo de 1:9, con la dorada alimentándose de los pequeños mejillones en las redes, ayudando de ese modo a ampliar su uso. La dorada se cosecha junto a la lubina, principalmente en el tercer trimestre del año, lo que trae como consecuencia una oferta adicional durante julio-setiembre, empujando los precios más hacia abajo.
De cara al 2017, los productores turcos están muy preocupados por el esperado exceso de juveniles de dorada en las granjas griegas. Según fuentes del sector, esta sobreoferta podría tener un impacto negativo en los precios, tanto a nivel ex - granja como minorista. Los productores turcos están tratando de abordar este desafío centrándose en las ventas de dorada de talla pequeña. La idea central es que los peces pequeños significarían menores costos de producción pero, lo que es más importante, menores volúmenes en la producción total de dorada. De esta manera, los productores turcos esperan mantener la oferta de dorada en el nivel de 2016 y evitar nuevos descensos de precios debido a una posible sobreoferta.

Italia

Con una producción interna uniforme y el fortalecimiento de la demanda impulsada por el lento aumento del consumo privado, Italia ha ido incrementando constantemente sus volúmenes de importación de lubina y dorada en los últimos años, incluso a medida que los precios aumentaban. Las proporciones relativas de lubina y dorada se mantuvieron casi iguales, pero es importante remarcar la creciente proporción de oferta procedente de Turquía, compensada por la disminución de las importaciones procedentes de Grecia. Este suceso es el resultado, tanto de una mayor disponibilidad y precios de pescado turco más bajos, como de la ventaja adicional del poder adquisitivo del euro frente a la lira turca.

Francia

Los consumidores franceses difieren de sus equivalentes italianos en cuanto a la fuerte preferencia por la lubina y dorada producidas en el país o que crecen lo más cerca posible. Esto excluye en gran medida a los productos turcos, a pesar de los precios más bajos y los compradores, en cambio, recurren al pescado griego y cada vez más al español. Al igual que otras grandes economías europeas, Francia volvió a un crecimiento lento pero constante, lo que debería impulsar la demanda en el largo plazo. Este año, los volúmenes de importación volvieron a los niveles de 2014 tras una caída durante el año pasado.

España

Las razones para una perspectiva positiva en España son el fortalecimiento de la demanda de sus principales mercados europeos, un mercado interno más activo y la continua inversión en el sector español de lubina y dorada. Sin embargo, en correspondencia con la tendencia predominante, los precios en los mercados mayoristas españoles retrocedieron respecto a los buenos niveles de principios de año y alcanzaron los picos mínimos a mediados de año. El equilibrio entre la oferta y la demanda se verá potencialmente perturbado si la producción en el Mediterráneo aumenta demasiado rápido.

Otros mercados

Según datos del Servicio Federal de Aduanas de Rusia, a partir de setiembre de 2016, las importaciones de la Federación Rusa de lubina y dorada frescas ascendieron a 1 280 toneladas y 1 150 toneladas, respectivamente. Turquía fue responsable del 99 por ciento de la oferta, mientras que Marruecos y Túnez enviaron el resto. Los volúmenes rusos cayeron significativamente en los últimos dos años, ya que la deprimida economía afectó negativamente la demanda de productos pesqueros.
En el Reino Unido, el voto del Brexit provocó un debilitamiento significativo de la libra británica, lo que hará que las importaciones sean más caras, y por lo tanto, que disminuya la demanda de lubina y dorada de cultivo del Mediterráneo y probablemente aumente la demanda de lubina silvestre doméstica. Mientras tanto, en Alemania, la demanda de lubina y dorada es fuerte y crece, con volúmenes de importación aumentando cada año.

El informe analiza el mercado para el periodo enero - octubre 2016

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