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Plataforma de Territorios Inteligentes

Migraciones y sistemas agroalimentarios como procesos de inclusión

:19/09/2017

Los procesos de migración ejercen su impacto en múltiples aspectos socio-culturales tanto en los emigrantes como en los países de destino al realizarse un cambio importante en términos de cultura, hábitos, costumbres, religión, creencias, valores y apoyo social, entre otros. Los inmigrantes viajan con su propio bagaje cultural adaptándose a la cultura local e influyendo en élla. La migración genera entonces cambios paulatinos en los procesos socio-culturales que se modifican absorbiendo rasgos y características provenientes del mestizaje de poblaciones distintas.

Sin duda, la cultura alimentaria propia de las poblaciones migrantes constituye un elemento clave que “viaja” hacia otros países siguiendo los flujos migratorios y llegando a constituir una forma de expresión identitaria. No se trata solamente de los hábitos gastronómicos sino también del conjunto de elementos que forman parte del patrimonio agroalimentario de los diferentes países, que contempla las formas de producir, transformar, conservar y consumir los alimentos y que constituyen una matriz cultural ligada a la identidad territorial local. Las comunidades migrantes alrededor del mundo contribuyen a influir en la cultura alimentaria de otros países convirtiéndose en un importante factor de experimentación e integración entre los nuevos ciudadanos y las culturas locales.

A partir de estas consideraciones, se hace siempre más necesario profundizar e investigar las relaciones que las comunidades de migrantes generan con los territorios receptores en términos de nuevos modelos de consumo y exigencias alimentarias que derivan de la interacción entre comunidades así como indagar los nexos con la cultura gastronómica de origen a través de un enfoque multidisciplinar – socio cultural, económico y ambiental.

Uno de los efectos del “cruce culinario” como resultado del encuentro entre culturas diferentes es representado por la “globalización de los sabores” que puede llegar a generar una pérdida de la identidad cultural de los modelos alimentarios. De acuerdo al “Journal of Ethnic Foods[1]”, en los países desarrolados, este fenómeno es contrastado por la incipiente tendencia de los consumidores a elegir productos que “cuenten una historia” representando la unicidad, los valores históricos, culturales y geográficos propios de su región de procedencia y grupo étnico.

Esta tendencia abre una ventana de posibilidades para la población de migrantes que desea hacer de su cultura agroalimentaria y gastronómica un negocio en el país receptor, creando un intercambio activo con el tejido social y productivo de la población local. Se trata de un proceso que se posiciona más allá de la oferta de los así llamados “productos nostalgia”, es decir aquellos productos que “integran bienes y servicios que forman parte de los hábitos de consumo, cultura y tradición de los diferentes pueblos y naciones[2]” (CEPAL, 2003) y que están destinados a los mismos migrantes en el extranjero. Al contrario, se está transitando hacia el intercambio de productos propios de la identidad de un país tanto con la misma población de orígen como con otros grupos poblacionales que viven en el país receptor.

En el caso de Italia, por ejemplo, según un estudio del Istituto Zooprofilattico Sperimentale delle Venezie, en los últimos 5 años el 57%[3] de los italianos ha aumentado el consumo de los productos alimentarios exóticos. Además, en la grande distribución organizada, se ha registrado un boom de la venta de productos exóticos: entre 2014 y 2015 se ha alcanzado un total de ventas de 160 millones de euros, un aumento del 18,6% que ha duplicado su valor en comparación con el año 2007[4]

Desde el Grupo de Trabajo Diversidad Biocultural y Territorios de Rimisp se ha empezado a reflexionar acerca de las potencialidades socio-económicas derivantes de un intercambio más directo entre las culturas alimentarias de las poblaciones migrantes y el territorio productivo local del país receptor al fin de valorizar, difundir y dar a conocer la cultura alimentaria de los “nuevos ciudadanos” creando al mismo tiempo un contacto directo con los productores locales de pequeña escala y facilitando procesos de convivencia positiva entre culturas diferentes.

A este propósito, en el mes de julio 2014, se realizó en la ciudad de Turín (Italia) el evento “Turín encuentra el Perú: viaje a través de las geografías de la comida[5]”, iniciativa organizada por la Asociación Gastronómica Perú Italia (AGAPE) y Rimisp con la co-organización de Coldiretti Torino - una de las más importantes asociaciones de productores a nivel nacional - y el patrocinio y la colaboración de numerosos socios locales[6].

El objetivo del evento fue crear un espacio de dialogo e intercambio al fin de favorecer una mayor articulación entre el sector gastronómico empresarial extranjero y mundo agrícola local favoreciendo el conocimiento de los recíprocos patrimonios agroalimentarios de origen. El encuentro - que ha contado con la participación de 100 personas entre organizaciones y movimientos sociales, empresas privadas, centros de investigaciones y universidades, entidades del sector publico y miembros de la sociedad civil - ha permitido apreciar como los fenómenos de gobernanza territorial inclusiva y el vínculo entre políticas públicas y mundo empresarial, entre ciudades y áreas rurales como, al mismo tiempo, entre productores y consumidores, sean temas relevantes y fundamentales en Europa como en América Latina dando espacio al encuentro de mundo distintos en una lógica de cooperación horizontal.

 

Marta Arosio y Chiara Massolin son investigadora adjunta y asistente de investigación en el Centro Latinoamericano para el Desarrollo Rural (Rimisp).

 

Fotografía de Presidencia República Dominicana (CC BY-NC-ND 2.0)

 

[1] Journal of Ethnic Foods, Ethnic foods and globalization: http://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S2352618117300215#bib1

[2] CEPAL, (2003). Pequeñas empresas, productos étnicos y de nostalgia: oportunidades en el mercado internacional los casos de El Salvador y México Naciones Unidas , lc/mex/l.589 ,26 de diciembre de 2003: http://congreso.investiga.fca.unam.mx/docs/xv/docs/88.pdf

[3] http://www.izsvenezie.it/cibo-etnico-caratteristiche-abitudini-consumatori-italiani/

[4]http://www.e-coop.it/documents/10180/840460/RapportoCoop2015def.pdf/658aac45-d35e-45e6-8f38-6c28ae9c640a

[5] La iniciativa trae origen del concurso de acciones en apoyo a un sistema alimentario local más equitativo y sostenible promovido por la Ciudad de Turín en el marco del proyecto europeo Food Smart Cities for Development que ha visto la conformación de una alianza entre AGAPE y Rimisp

[6]http://www.diversidadbioculturalyterritorios.org/pg.base.php?id=7&lang=es&id_news=464

Author: Marta Arosio y Chiara Massolin
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