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Plataforma de Territorios Inteligentes

Redes territoriales y dialogo multiactoral para la superación de las desigualdades

:19/09/2017

América Latina y el Caribe (ALC) es una región que muestra grandes contradicciones. En los últimos años los niveles de pobreza y pobreza extrema han bajado sustancialmente; entre 2009 y 2014 el promedio anual de personas que salieron de la pobreza fue de alrededor de 5 millones (PNUD, 2015). Asimismo, de acuerdo a CEPAL (2017), para el presente año existe la perspectiva de crecimiento y expansión económica regional y subregional después de dos años de contracción del Producto Interno Bruto (PIB). En lo específico, se espera un crecimiento del 0,6% en América del Sur, del 2,5% en Centroamérica y México y del 1,2% en el Caribe.

Sin embargo, la región presenta preocupantes niveles de desigualdad estructural en todas sus dimensiones: ciudadana, territorial, de género, étnico-racial etc. Si bien en los últimos años se han registrado algunos avances, con una paulatina disminución general del nivel de desigualdad en ALC (CEPAL, 2016), gracias a la implementación, en algunos países, de políticas públicas más activas e incluyentes de acuerdo a los Objetivos de Desarrollo Sostenibles (ODS), la desigualdad permanece elevada. Esta condición, dificulta procesos de superación de la pobreza y un desarrollo sostenible, equitativo e inclusivo en términos de igualdad de oportunidades, ejercicio de derechos y acceso a recursos naturales, productivos y culturales. El Objetivo 10 planteado por la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, se refiere a la reducción de la desigualdad en los países y entre ellos[1] reconociendo que “la desigualdad perjudica al crecimiento y la reducción de la pobreza, a la calidad de las relaciones en los ámbitos público y político de la vida, y al sentimiento de realización y autoestima de las personas[2]”.

A partir de estas consideraciones, son numerosos los espacios de dialogo multiactoral que reúnen a expertos de distintos países provenientes de organizaciones internacionales, el sector público, privado, académico, la sociedad civil y los protagonistas territoriales proporcionando la ocasión de intercambiar experiencias y opiniones con el objetivo de incidir en escenarios nacionales e internacionales en el diseño e implementación de políticas públicas más eficaces, equitativas e incluyentes.

Un ejemplo es representado por el Foro Mundial de Desarrollo Económico Local (DEL)[3], espacio de debate organizado cada dos años en diferentes regiones del mundo por un comitato de organizaciones internacionales y regionales[4] que estimula una reflexión acerca de las temáticas, problemáticas y oportunidades de desarrollo económico local a nivel mundial. En esta línea, en mayo 2015, se inauguraron en ALC los Foros Regionales DEL para América Latina y el Caribe[5] con el objetivo de lograr una posición común entre los representantes y líderes locales de los países de la región con un enfoque particular en las problemáticas más evidentes y presentes que obstaculizan la erradicación de la pobreza y pobreza extrema.

En este marco, del 27 al 30 de junio 2017 se llevó a cabo el Segundo Foro Regional de Desarrollo Económico Local[6] en la ciudad de Tiquipaya, Cochabamba (Bolivia). El Foro tuvo como foco temático central “el desarrollo productivo para transformar las desigualdades territoriales en América Latina y el Caribe” abordando el tema de la “desigualdad” desde distintas perspectivas, abordajes y enfoques. En la nota concpetual del Foro, se destacó el rol central del abordaje territorial, resaltando la importancia de adoptar una mirada integral, que supere un enfoque exclusivamente sectorial y que de prioridad a las realidades de los territorios al fin de estimular una articulación territorial multinivel y multiactoral. Se desarrollaron 30 sesiones de dialogo y se contó con la participación de más de 1.500 personas provenientes de 38 países de 3 continentes. Las líneas temáticas propuestas fueron las siguientes: i) Desarrollo productivo y gobernanza; ii) Competitividad y transformación de las desigualdades; iii) Desarrollo urbano y cohesión territorial.

El Centro Latinoamericano para el Desarrollo Rural – Rimisp[7] a través del Grupo de Trabajo Diversidad Biocultural y Territorios[8] participó como socio co-organizador del sub-eje “Nuevas agendas y políticas de desarrollo territorial”. En particular, organizó dos paneles y una agenda de aprendizaje[9] posicionando el enfoque de desarrollo territorial con identidad cultural y la importancia de su implementación y apropiación de parte de los protagonistas territoriales para avanzar hacia la superación de las desigualdades a nivel territorial. A partir de este enfoque se abordó la temática de la cooperación entre distintos actores a nivel internacional, nacional y territorial reflexionando acerca de las potencialidades de la articulación y capacidad de “hacer red” para el abordaje de las desigualdades territoriales, ciudadanas y sociales en el contexto de América Latina y el Caribe: ¿Cómo se puede, a través de agendas compartidas entre “redes multiactorales”, posicionar en las políticas públicas el abordaje de las desigualdades desde una mirada integral a partir del empoderamiento de los actores territoriales? Expertos de Ecuador, Bolivia, Chile y Colombia presentaron su experiencia de trabajo en red destacando su importancia y eficacia en la inclusión y participación de los agricultores familiares campesinos, productores y emprendedores de pequeña escala, mujeres rurales e indígenas, comunidades indígenas y afrodescendientes etc. Además, se abordó la temática de la importancia de crear articulaciones y redes para garantizar y ampliar el acceso a la educación superior y académica flexibilizando y regionalizando la oferta formativa.

A este propósito, Ney Barrionuevo, Coordinador del Grupo de Diálogo Rural (GDR) Andino en Ecuador, desde su experiencia destacó que “uno de los objetivos del Grupo es facilitar el dialogo entre los actores privados, públicos y académicos en un espíritu pluralista y un sentido de equidad regional apuntando a la articulacion de la oferta diversa y diferenciada de la agricultura”. De su lado, Carolina Taborga, Representante de ONU Mujeres Bolivia, reflexionó acerca del vínculo entre desarrollo territorial y el enfoque de género destacando que: “La participación de las mujeres en procesos de desarrollo territorial es fundamental para la disminución de las brechas. El enfoque territorial supone un acuerdo entre varios actores, pero es fundamental que estas experiencias no sean aisladas, tienen que ganar legitimidad politica y visibilidad". Wilfredo Bacián, Consejero integrante del Consejo del Pueblo Indígena Quechua en Chile destacó que “Hay que poner más énfasis en un estado que reconozca la diversidad de los pueblos indígenas, otorgando las herramientas para que los mismos pueblos puedan establecer sus prioridades de desarrollo”. Sandra Nisttahusz, co-directora del Proyecto Mercados Rurales de la Cooperación Suiza (COSUDE) en Swisscontact, subrayó que: “El trabajo en red es un imperativo de nuestros tiempos, nadie puede hacerlo solo. Es necesario lograr que el nuevo conocimiento que se crea fluya de uno a otro para lograr un desarrollo sostenible y la disminución de las brechas”. Por ultimo, Andrés Felipe Betancourth, Vicerrector de la Universidad de Caldas e integrante de la Asociación Colombiana de Universidades (ASCUN), Colombia señaló que “es necesario que las universidades trabajen en redes más amplias. La red no es un fin en si mismo sino un medio de construcción y desarrollo del territorio”. En conclusión, se reconoció el rol clave de la gobernanza y de la creación de coaliciones territoriales inclusivas que empujen proceos para el establecimiento de nuevos pactos y agendas consensuadas entre los territorios, a partir del empoderamiento y apropiación de los mismos actores territoriales.

Además, se discutió acerca de los medios más eficaces para promover cambios estructurales para la igualdad territorial en los países. Se presentaron ejemplos de casos concretos desde los territorios, compartiendo procesos de fortalecimiento de la agricultura familiar campesina, inclusión prodcuctiva, acceso a mercados diferenciados, y desarrollo de capacidades para el empoderamiento de los actores territoriales. Se abordó la importancia de la puesta en valor y reconocimiento de las identidades, la biodiversidad y el patrimonio cultural, como dimensiones que, tradicionalmente, no fueron valoradas en el desarrollo económico local pero que hoy en día se reconocen como relevantes para la sostenibilidad social, cultural, ambiental y económica.

En este sentido, Claudia Ranaboldo, investigadora principal de Rimisp, señaló que “es clave impulsar procesos de desarrollo territorial desde los activos naturales y culturales propios de los territorios, a partir del empoderamiento de los actores locales. Es necesario hacer frente a los nuevos desafíos y transformaciones repensando y dinamizando la relación entre productores y consumidores, campo y ciudad, introduciendo prácticas y dinámicas de gestión ambiental eficaces, innovadoras y sostenibles y abordando problemáticas actuales - como los conflictos territoriales - a partir de la puesta en valor de las identidades, al fin de construir puentes entre territorios”.

Cuanto señalado se ha mostrado claramente en los avances de las políticas públicas para el desarrollo agrícola en Chile, impulsados por el Instituto de Desarrollo Agropecuario (INDAP), donde se desarrolló un proceso de evolución desde un modelo “agro-exportador” hacia la valorización de la oferta local e inclusión de productores de pequeña escala en nuevos segmentos de mercado. Se presentó por ejemplo el caso de desarrollo territorial inclusivo y sostenible del Programa de Viñas Patrimoniales orientado a 4.500 productores de pequeña escala de vino o uvas de Chile. Otro ejemplo significativo es representado por el modelo de desarrollo territorial con identidad cultural que se está promoviendo en Bolivia, en el Valle de los Cintis desde 2014 - en el marco del Proyecto Mercados Rurales[10] - donde, desde una mirada territorial, a partir de la valorización de la cadena de uvas, vinos y singani, se está impulsando un proceso integral que incluya la promoción de la canasta de bienes y servicios del territorio.

El Foro de Tiquipaya representó una de las etapas hacia el IV Foro Mundial de Desarrollo Económico Local (DEL), que se llevará a cabo en la ciudad de Praia, Cabo Verde, del 17 al 20 de octubre de 2017 donde los representantes y líderes locales de América Latina y El Caribe llevarán una posición concertada sobre las temáticas del desarrollo económico local a nivel regional en América Latina y el Caribe. En el marco del Foro de Cabo Verde Rimisp está contribuyendo como miembro del Comité Científico del Foro a través de la elaboración de un paper analítico y la participación en algunos de los paneles organizados.

 

Marta Arosio es Investigadora adjunta del Centro Latinoamericano para el Desarrollo Rural – Rimisp.

 

Referencias bibliográficas y contenidos relacionados

 

 

[1] http://www.un.org/sustainabledevelopment/es/wp-content/uploads/sites/3/2016/10/10_Spanish_Why_it_Matters.pdf

[2] http://www.un.org/sustainabledevelopment/es/inequality/

[3] http://www.forodel.org/

[4] El Comité Ejecutivo del Foro Mundial DEL está conformado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), la red global de las Ciudades y Gobiernos Locales Unidos (CGLU) y su grupo de trabajo en DEL, el Fondo Andaluz de Municipios para la Solidaridad Internacional (FAMSI), la Organización de Regiones Unidas (ORU FOGAR), el Servicio Brasileño de Apoyo a las Pequeñas y Medianas Empresas (SEBRAE), la Organización Internacional del Trabajo (ILO), la Municipalidad y la Ciudad Metropolitana de Turín.

[5] El Primer Foro Regional DEL se realizó en 2015, en la ciudad de Quito en vista del Tercer Foro Mundial DEL en Turín.

[6] El Foro ha sido organizado por un amplio conjunto de actores nacionales e internacionales entre los cuales se destaca el Estado Plurinacional de Bolivia, el Vice-ministerio de Autonomías, el Gobierno Autónomo Departamental de Cochabamba, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), la Federación de Asociaciones Municipales de Bolivia (FAM Bolivia), la Asociación de Municipalidades de Bolivia (AMB), la Asociación de Municipios de Cochabamba (AMDECO), el Gobierno Autónomo de Tiquipaya, la Universidad Mayor de San Simón (UMSS) y el Comité Ejecutivo del Foro Mundial. http://www.forodel.org/home-page

[7] www.rimisp.org

[8] http://rimisp.org/grupos-de-trabajo/diversidad-biocultural-y-territorial/

[9] En particular organizó: i) el panel: “Agendas y esquemas de integración regional en América Latina y El Caribe”; ii) el panel: “Medios para promover el cambio estructural para la igualdad territorial en los países desde lo local”; iii) la agenda de aprendizaje: “Una perspectiva supranacional: agendas y esquemas de integración regional”.

[10] Financiado por la Cooperación Suiza (COSUDE) en Bolivia. El Centro Latinoamericano para el Desarrollo Rural (Rimisp) a través del Grupo de Trabajo Diversidad Biocultural y Territorios suscribió un Convenio de Cooperación Interinstitucional con la Fundación Swisscontact para la implementación de un modelo de desarrollo territorial con identidad cultural en el Valle de los Cintis.

Author: Marta Arosio
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