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Plataforma de Territorios Inteligentes

"Sigue habiendo demasiado acento en las inversiones sectoriales. Por eso, RIMISP postula la necesidad de avanzar en la formulación de políticas territorialmente sensibles, que permitan abordar las múltiples dimensiones de fenómenos tales como la pobreza y la desigualdad"

Con motivo del lanzamiento de la nueva Plataforma de Desarrollo Territorial en "FAO EN ACCIÓN", hemos conversado con María Ignacia Fernandez, Directora Ejecutiva del Centro Latinoamericano para el Desarrollo Rural - RIMISP -, desde agosto 2015. María Ignacia, Doctora en Sociología y Máster en Ciencia Política, es investigadora principal de RIMISP y desde el programa Dinámicas Territoriales Rurales, lideró la creación de los Grupos de Diálogo Rural en cuatro países de la región. Con posterioridad asumió la coordinación del Grupo de Trabajo de RIMISP sobre Inclusión y Desarrollo Social.

:12/05/2016

1. Desde hace unos meses, usted es la directora ejecutiva del Centro Latinoamericano para el Desarrollo Rural (RIMISP), que cuenta con un enorme prestigio en la región, y con un sólido equipo de investigadores sobre todos los temas relacionados con el desarrollo territorial. ¿Podría compartir con nosotros cuáles son las principales líneas de trabajo del Centro, y cómo se establece su agenda de trabajo de cara a los distintos países latinoamericanos?

En la actualidad RIMISP trabaja en torno a cuatro ejes temáticos, concebidos como Grupos de Trabajos. Estos son:

  • Desarrollo con Cohesión Territorial: busca contribuir a revertir las profundas desigualdades territoriales existentes en América Latina, aumentando, de este modo, sus posibilidades de desarrollo y reduciendo el nivel de rezago del sector rural vis a vis su contraparte urbana.
  • Diversidad Biocultural y Territorios: se propone impulsar un proceso de escalamiento de desarrollo territorial con identidad cultural, capaz de fomentar un conjunto relevante de dinámicas territoriales sostenibles e inclusivas, contribuyendo a una mejor calidad de vida y al empoderamiento de poblaciones rurales latinoamericanas con menores oportunidades.
  • Inclusión Social y Desarrollo: pone el foco en las problemáticas de pobreza, desigualdad, exclusión y vulnerabilidad social, bajo la noción de los territorios como espacios propicios para impulsar políticas sociales de cambio y desarrollo en favor de los más vulnerables.
  • Agricultura para el Desarrollo: busca conocer y proponer políticas públicas que permitan a la agricultura familiar desafiar los cambios en el contexto global de los sistemas alimentarios; e indagar sobre los cambios impulsados por el sector privado.

En su trabajo sobre estos temas RIMISP utiliza un conjunto de metodologías y estrategias que ha ido construyendo a lo largo de sus 30 años de historia, y que hoy constituyen el sello distintivo del quehacer institucional. Estas son:

  • Trabajo en red, con socios y aliados estratégicos en los diferentes países de la región, con capacidad analística, de convocatoria y liderazgo
  • Investigación aplicada y generación de conocimiento de alta calidad, para comprender las dinámicas de los territorios latinoamericanos y generar información de valor al servicio de los procesos de toma de decisiones.
  • Incidencia, diálogo de políticas y asistencia técnica a gobiernos para avanzar en la integración del enfoque territorial en el diseño de las políticas públicas.
  • Desarrollo de capacidades, a través de diplomados y cursos de formación para el fortalecimiento y empoderamiento de actores públicos y privados a nivel central y territorial.

2. Desde la atalaya que supone dirigir un Centro de estas características, ¿en qué momento cree que se encuentra la asunción de un enfoque territorial del desarrollo por parte de los gobiernos y de los organismos internacionales? ¿De qué manera este enfoque está presente en la formulación y ejecución de proyectos e inversiones estratégicas multisectoriales

Los resultados del Programa Dinámicas Territoriales de Rimisp, que examinó los patrones de crecimiento económico, reducción de la pobreza y la desigualdad en 10,00 territorios rurales en 11 países de América Latina, muestran que sólo en el 12% de estos territorios se registra una dinámica de desarrollo virtuosa en las tres dimensiones consideradas (crecimiento, reducción de pobreza y de la desigualdad). Son pocos los países que han experimentado transformaciones rurales significativas tendientes a la reducción de la pobreza.

Nuestra experiencia de trabajo con los gobiernos de la región nos indica que existe una valoración cada vez más generalizada respecto del fracaso de las políticas y programas implementados en las décadas de 1980 y 1990 para reducir la pobreza y promover la transformación rural, así como del agotamiento de las estrategias de transferencias monetarias focalizadas en individuos y hogares pobres tendientes a incrementar la dotación de activos individuales, sin consideración de los factores de entorno ni de las posibilidades de inserción productiva de la población beneficiaria de las transferencias.  Estas políticas no han logrado impactar sobre las condiciones estructurales que explican la persistente desigualdad en América Latina.

En estas circunstancias, la demanda por un enfoque territorial para una nueva generación de políticas de desarrollo es bastante explícita.  RIMISP es permanente demandado para colaborar en procesos de construcción de políticas públicas que tomen en consideración las particulares dinámicas productivas e institucionales de los territorios, en función de su impacto sobre las posibilidades de desarrollo de los mismos. 


3. ¿Cómo valora, en ese sentido, la responsabilidad de los organismos públicos de América Latina y el Caribe y de las agencias internacionales en el impulso a iniciativas de gestión del conocimiento y de intercambio de experiencias en torno a las nuevas visiones del desarrollo territorial?

Generar e intercambiar conocimientos sobre estos temas es clave en el marco del desafío de avanzar en la puesta en marcha de una nueva generación de políticas de desarrollo.

El proceso que está viviendo Colombia en la actualidad es un buen ejemplo de este desafío. En el marco de la agenda de construcción e implementación de los Acuerdos de Paz las discusiones sobre el alcance y las posibilidades del enfoque territorial se ha vuelto significativa. Sobre todo en relación con el primer punto de los Acuerdos de La Habana, que da origen a una ambiciosa agenda de desarrollo rural con enfoque territorial.
RIMISP está participando activamente en esta discusión, proponiendo metodologías y estrategias para implementar planes de desarrollo rural con enfoque territorial –primero asistiendo técnicamente a la Misión para la Transformación del Campo y luego al gobierno a través de nuestra oficina en Colombia-, y apoyando también el debate más general sobre el alcance del enfoque territorial a través del Grupo de Diálogo Rural de Colombia. En todas actividades ponemos el sello de una institución latinoamericana, que se sirve del conocimiento y aprendizajes generados en el apoyo a procesos similares en otros países de la región. 

4. Desde el punto de vista de las inversiones públicas, ¿cuáles cree que deben ser los retos en los próximos años? ¿Sigue habiendo demasiado acento en las inversiones sectoriales, o  es ya visible la tendencia a realizar inversiones multisectoriales con enfoque territorial y coordinado, en los diferentes países de la región?

Sigue habiendo demasiado acento en las inversiones sectoriales. Como ya viene proponiendo RIMISP desde la publicación del primer Informe Latinoamericano sobre Pobreza y Desigualdad el año 2011, las políticas públicas tienden a simplificar en exceso problemas sociales que son complejos en sus causas y manifestaciones y que requieren de respuestas  integrales, además de ser ciegas a las diferencias territoriales, sin considerar que dichas diferencias otorgan las condiciones de posibilidad para el éxito de determinadas políticas. Por eso es que RIMISP postula la necesidad avanzar en la formulación de políticas territorialmente sensibles, que permitan abordar las múltiples dimensiones de fenómenos tales como la pobreza y la desigualdad, teniendo en cuenta las condiciones sociales, económicas e institucionales en que dichos fenómenos se manifiestan. 

5. Finalmente, a la luz de su experiencia en el ámbito de la inclusión y desarrollo social, qué experiencias exitosas puede compartir con nosotros de programas de superación de la pobreza que reduzcan al mismo tiempo la vulnerabilidad de los grupos más débiles?

En el marco de un trabajo publicado el 2014 por la Red de Educación, Trabajo e Inclusión Social de Unesco, Redetis , destacábamos la experiencia del Programa Haku Wiñay en Perú, un fondo de inversión social enfocado en la inclusión económica, que financia proyectos de inversión pública con el objetivo de que familias en situación de pobreza y extrema pobreza puedan realizar emprendimientos productivos. Con un foco predominantemente territorial, el programa se focaliza en zonas con alta concentración de beneficiarios de JUNTOS (el programa de transferencias condicionadas de Perú), de modo tal de asegurar la atención de parte importante de los pobres de un territorio, desarrollando en ellos capacidades y aumentando los activos físicos de agricultores en situación de pobreza, para que a mediano plazo sean capaces de generar sus propios ingresos y no dependan del programa JUNTOS.

Otra experiencia, en cuyo diseño e implementación RIMISP ha tenido una participación más directa, es el Programa Territorios Productivos, que forma parte de la estrategia de inclusión productiva de Prospera en México, y cuya estrategia consiste en fortalecer la capacidad de los campesinos y pequeños productores en condición de pobreza, para demandar y articular desde abajo la oferta pública de programas productivos, haciendo uso de esos instrumentos para dinamizar los ejes productivos de mayor envergadura en el ámbito local-territorial.

Ambos ejemplos comparten la preocupación por vincular estrategias de inclusión social y productiva desde una perspectiva territorial, de manera tal de ofrecer a las familias y comunidades oportunidades para la generación sostenida de ingresos. Ello conlleva, no obstante, un enorme desafío para el Estado, consistente en la articulación de sus políticas sociales y productivas en una estrategia integral de intervención. 

Author: María Ignacia Fernández, Directora Ejecutiva, RIMISP

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