Iniciativa sobre la subida de los precios de los alimentos
 

Información general

El doble revés de los precios altos de los alimentos y la desaceleración económica ha empujado a otros 115 millones de personas hacia la pobreza y el hambre. En 2009, el número total de personas hambrientas en el mundo alcanzó el millar de millones.

De acuerdo con los nuevos datos mundiales sobre el hambre, desde entonces la cifra ha descendido a 925 millones de personas. Sin embargo, la fuerte subida del precio de los alimentos experimentada recientemente podría traducirse en un nuevo aumento de esta cifra.

De julio a septiembre de 2010 el precio del trigo aumentó entre un 60 y un 80 por ciento en respuesta a las pérdidas de cultivos provocadas por la sequía en Rusia y la posterior prohibición de las exportaciones de la Federación Rusa. Además, los precios del arroz y del maíz también subieron durante ese periodo.

En diciembre de 2010, el índice de la FAO para los precios de los alimentos alcanzó de nuevo su máximo de 2008, con el azúcar, los aceites y las grasas experimentando el aumento más marcado. En marzo del 2011, el índice ha bajado por vez primera tras ocho meses seguidos de incrementos. El índice descendió en octubre del 2011 a su nivel más bajo en los últimos once meses. Sin embargo, los precios permanecen muy volátiles.

El coste de los productos alimentarios básicos sigue siendo elevado en muchos países en desarrollo, lo cual dificulta aún más la vida de los más pobres del mundo que ya dedican entre el 60 y el 80 por ciento de sus escasos ingresos a los alimentos.

La respuesta de la FAO a la crisis de los alimentos

Ya en julio de 2007 advirtió la FAO de la crisis en ciernes de los precios de los alimentos, y en diciembre de 2007 lanzó su Iniciativa sobre la subida de los precios de los alimentos (ISFP) con el fin de ayudar a los pequeños agricultores a cultivar más alimentos y aumentar sus ingresos.

Desde los inicios de la ISFP, la FAO ha llevado a cabo misiones interinstitucionales de evaluación en 58 países (consulte una síntesis de las evaluaciones en inglés).

De igual modo, la FAO ha colaborado estrechamente con el Equipo de Tareas de Alto Nivel sobre la Crisis Mundial de la Seguridad Alimentaria para la elaboración de un Marco Amplio para la Acción, una estrategia mundial y plan de acción dirigido a suavizar el impacto inmediato del aumento de los precios de los alimentos y a la adopción de medidas a largo plazo en favor de la seguridad alimentaria. 

La FAO también ha ofrecido asesoramiento sobre políticas a los gobiernos (guía actualizada para las políticas a nivel país) y ha aumentado su seguimiento de los precios de los alimentos en los ámbitos nacionales, regionales y mundial a través de su Sistema mundial de información y alerta sobre la agricultura y la alimentación (SMIA).

A mediados de 2008 cuando los precios internacionales de los alimentos alcanzaron su nivel más alto en 30 años, la FAO puso en marcha una serie de proyectos de urgencia de un año de duración con los que proporcionó a los pequeños agricultores variedades de semillas mejoradas, fertilizantes, instrumentos y asistencia técnica para ayudarles a aumentar rápidamente su producción alimentaria (consulte una evaluación en inglés de estos proyectos). 

Este apoyo temprano sirvió como catalizador para movilizar financiación adicional. En 2009, gracias a la importante contribución de la Unión Europea (EU), la FAO comenzó a realizar proyectos en 28 países en África, Asia y América Latina y el Caribe a través del Mecanismo Alimentario de la UE de un millardo de euros.

Hacia la seguridad alimentaria a largo plazo

Ahora es necesario redoblar los esfuerzos en todos los niveles para reforzar la capacidad de los agricultores pobres para resistir crisis futuras  (desastres naturales, volatilidad de los mercados, crisis financieras) e impulsar la productividad agrícola de modo que contribuya a la seguridad alimentaria y nutricional a largo plazo.

Con este objetivo la FAO colabora con los gobiernos para asegurar que los agricultores tengan acceso continuo a semillas de calidad, fertilizantes e instrumentos, además de asistencia técnica, formación y créditos.  Asimismo, la FAO apoya actividades para mejorar infraestructuras como las carreteras, los sistemas de regadío y las instalaciones de almacenamiento y de los mercados, además de fomentar una mejor gestión de los recursos hídricos y de tierras.

La FAO también aboga a favor de mayores inversiones –desde la asistencia oficial para el desarrollo (AOD) al gasto público y las inversiones privadas– como estrategia para conseguir que la agricultura vuelva a estar en condiciones de luchar contra la pobreza, el hambre y la malnutrición.

En la cumbre del G8 en julio de 2009 los líderes mundiales prometieron consagrar más de 20 000 millones de USD a la inversión en desarrollo agrícola sostenible y en redes de seguridad para las personas más vulnerables a nivel mundial.

El Programa mundial de agricultura y seguridad alimentaria (GAFSP) es un fondo con múltiples donantes establecido a principios de 2010 para canalizar parte de aquellas promesas. Los compromisos iniciales de varios donantes se plasmaron en asignaciones por valor de unos 880 millones de USD.

Este año la FAO ha asistido a más de 15 países en la elaboración de planes de inversión sostenibles para su presentación al GAFSP y en otros mecanismos de financiación de la Iniciativa de L'Aquila sobre la Seguridad Alimentaria Mundial, haciendo especial hincapié en programas dirigidos por los países beneficiarios y desarrollados dentro del marco del Programa general para el desarrollo de la agricultura en África (CAADP).

Financiación

Gran parte de las medidas de emergencia se han llevado a cabo gracias a la financiación de la propia FAO dentro de los proyectos del Programa de Cooperación Técnica, alcanzando la cifra de 37,3 millones de USD. Además, la Unión Europea donó 314 millones de USD a la FAO a través del Mecanismo Alimentario de la UE.  

Otros donantes de la ISFP son: Andorra, Austria, Bélgica, Italia, Países Bajos, España, Suecia, Reino Unido, Estados Unidos, la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de las Naciones Unidas (OCAH), el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA) y el Banco Mundial.

El total de la financiación es de 449 millones de USD.

 

Un vendedor de mercado, Ouagadougou, Burkina Faso
Un vendedor de mercado, Ouagadougou, Burkina Faso