Iniciativa sobre la subida de los precios de los alimentos
 

Mozambique

Antecedentes

Mozambique es uno de los países menos desarrollados del mundo y si bien ha progresado mucho desde el fin de sus 30 años de conflicto en 1992,  el 54% de la población vive por debajo del umbral de pobreza. Y el 80% de las personas más vulnerables vive en las zonas rurales, de la agricultura de subsistencia.

Las crecidas estacionales del enorme río Zambezi y sus tributarios, y la sequía en otras regiones áridas, han provocado períodos regulares de inseguridad alimentaria. Este país tiene un gran potencial agrícola, el 46% de su territorio es apto para la agricultura y actualmente sólo se explota un 14% del mismo.

Impacto de los altos precios de los alimentos

La crisis de los precios de los alimentos asestó un duro golpe a Mozambique. Este país importa la mayor parte de su trigo, cultivo que se produce en la meseta de la región occidental de las provincias de Tete y Manica. En las regiones urbanas es donde se consume principalmente trigo y arroz, mientras que en el campo los alimentos básicos de los pobres son el maíz y la mandioca.

Incluso en las zonas rurales las familias de agricultores son importadores netos de maíz, arroz y mandioca, en diversas cantidades, de acuerdo con la región. En mayo de 2009 los precios del maíz disminuyeron un 26% de sus máximos de 2008, pero seguían un 11% más altos que un año antes.

Respuesta de la FAO

Mecanismo alimentario de la UE

Para explotar el potencial agrícola del país es necesario que los agricultores tengan un acceso constante a los insumos. Sin embargo, la demanda de semillas de calidad en Mozambique desborda con creces la capacidad del país de producirlas, lo que se traduce en escasez y en una gran dependencia de las importaciones de semillas.

En mayo de 2009 la FAO puso en marcha un proyecto de dos años a través del Mecanismo alimentario de la UE, por un valor de siete millones de euros, para incrementar la producción de semillas, fortalecer los servicios nacionales de semillas y dar apoyo con insumos a los pequeños agricultores.

Este proyecto, en línea con el Plan de Acción para la Producción de Alimentos del gobierno tiene como objetivo incrementar la seguridad alimentaria y las condiciones de los medios de subsistencia de 30 000 agricultores mozambiqueños que viven en comunidades rurales pobres.

La FAO ayudará mediante el suministro de herramientas, fertilizantes, plaguicidas y un conjunto de  capacitación a unas 200 asociaciones de agricultores, para contribuir a dar inicio a la producción local de semillas básicas como las de maíz, arroz, trigo, soya y girasol. Las asociaciones de agricultores se conectarán con empresas privadas de semillas para comercializarlas.

Se instalará una fábrica de elaboración de semillas ―será una empresa de una asociación de agricultores que se hará cargo de su funcionamiento―, para permitir a los agricultores limpiar, clasificar, calibrar, secar y envasar las semillas para uso comercial.

Se dará apoyo a la rehabilitación y equipamiento de laboratorios para análisis de las semillas en cinco provincias, con el objetivo de incrementar la capacidad de control de calidad, nacional y de las provincias.

Para compensar los elevados precios de los insumos, unos 25 000 pequeños agricultores recibirán una subvención de insumos del 50% que también incluirá acceso a los tipos de semillas mejoradas producidas por las asociaciones de agricultores.

Otras actividades de la FAO

La FAO ha venido apoyando los planes del Gobierno de Mozambique de transformar la producción de mandioca de una actividad de subsistencia en un negocio rentable para los agricultores pobres del país. La mandioca es la principal fuente de calorías en la alimentación típica, y la producción de mandioca representa más del 6% del PIB del país.

Se invirtió más de un millón de USD, la mitad de un proyecto del Programa de Cooperación Técnica de la FAO y la otra mitad en fondos fiduciarios del Gobierno de España, en un proyecto piloto para la mandioca en la provincia de Zambezia.

Unas 25 000 familias de agricultores están recibiendo cortes de mandioca y semillas de alto rendimiento, de variedades resistentes. A través de las escuelas de campo se está capacitando a los agricultores en técnicas para incrementar la producción agrícola, y el personal de extensión está impartiendo capacitación en técnicas de elaboración y comercialización, para tomar la mandioca en bruto y transformarla en harina para pan, pastelería y hojuelas para refrigerios.

Los precios del pan aumentaron un 50% cuando los precios del trigo se dispararon en 2008. Se calcula que Mozambique puede ahorrar por lo menos 15 millones de USD al año en importaciones de trigo sustituyendo con harina de mandioca un 15% de la harina de trigo utilizada para hacer pan.

 

© FAO/Giulio Napolitano
Cassava production accounts for over 6% of the country's GDP