Iniciativa sobre la subida de los precios de los alimentos
 

Somalia

Antecedentes

Amplias zonas de Somalia han estado sin gobierno desde la caída de la autoridad central, en 1991, después de lo cual hubo unos 14 años de guerra civil. Aunque en 2004 se creó un gobierno de transición internacionalmente reconocido, Puntlandia y Somalilandia, en el norte del país, se han convertido en regiones gobernantes de facto y mantienen una paz relativa.

En las regiones del sur y el centro de Somalia, el gobierno de transición, con el respaldo del ejército etíope, combate las milicias islámicas desde que la organización insurgente Unión de Tribunales Islámicos (UTI) se apoderó de la capital, Mogadishu, en 2006. La UTI después fue rechazada, pero todavía hoy las fuerzas del gobierno siguen combatiendo las milicias alrededor de Mogadishu y en el sur.

Conflicto, sequía y precios altos de los alimentos

La intensificación del conflicto en estas zonas y varias temporadas de poca lluvia han dejado a muchos somalíes en condiciones de hambre. En los primeros seis meses del año, el número de personas que necesitan ayuda humanitaria de emergencia y para sus medios de subsistencia aumentó un 77%, de 1,83 millones a 3,25 millones, e interesa al 43% del total de la población.

La Unidad de la FAO de Evaluación de la Seguridad Alimentaria en Somalia advierte que para fines de año 3,5 millones de personas podrían necesitar ayuda alimentaria y ayuda humanitaria de otros tipos. Esto comprenderá a más del 80% de la población.

Somalia es uno de los desastres humanitarios peores del mundo. Además del conflicto y la sequía, el chelín somalí se hundió, los precios de los alimentos se han duplicado o triplicado en un año, los precios del combustible son altos y se frenó el comercio.

Además, más de 1,1 millones de personas están desplazadas debido a la inseguridad. Muchas personas están huyendo hacia el campo desde los centros urbanos, como Mogadishu, donde había algunos servicios. Las organizaciones de ayuda cada vez están más separadas de las personas a las que necesitan ayudar. 

Respuesta de la FAO

La FAO tiene en Somalia una Unidad de Coordinación de la Emergencia que está administrando varios proyectos por un valor de 50 millones de USD. Uno de los principales objetivos de desarrollo es mejorar la difusión y la gestión de la información, y con este fin se estableció la Unidad de Análisis de la Seguridad Alimentaria, a fin de dar seguimiento a los datos de la nutrición y los precios en el país.

En virtud de sus redes establecidas y conocimientos sobre Somalia, la FAO fue elegida para realizar un proyecto del Banco Mundial de 7 millones de USD. Esta respuesta rápida se dirige en especial a la tradición pecuaria de los pastores y agropastores. La agricultura sigue aportando el 64% del PIB de Somalia, y el 40% lo genera sola la cría de ganado.

El proyecto con apoyo del Banco Mundial se desenvolverá en torno a los tres siguientes pilares:

  • reducción de las pérdidas postcosecha mediante métodos adecuados de secado y capacitación a herreros para la construcción de graneros de metal. Se pierde hasta un 30% de las cosechas anualmente debido al almacenamiento inadecuado, siendo que los cereales deberían poder conservarse hasta cinco años.
  • suministro de semillas de calidad de maíz y sorgo, fertilizantes, aperos y otros artículos necesarios para impulsar la producción agrícola en la región del valle de Shabelle, en las zonas del sur y el centro de Somalia.
  • reconstrucción, a través de actividades de alimentos por trabajo, de cerca de 190 kilómetros de infraestructura de irrigación y construcción de carreteras para comunicar las granjas con los mercados. En todo el país, sólo el 15% de las tierras contaba con irrigación antes de la guerra, y dispone de ella todavía.
  • impulso y mejoramiento de la producción de forrajes para el ganado, en las zonas de pastores del norte, en Somalilandia y Puntlandia.
  • suministro de vacunas, medicamentos y vitaminas para el ganado, con el fin de que sea resistente a las enfermedades.
  • reconstrucción de mataderos y capacitación, principalmente de beneficiarias, en manipulación y elaboración de la carne y productos derivados, con eficacia y en condiciones de higiene.
  • creación de capacidad en las instituciones locales mediante la participación en todos los niveles de las ONG las organizaciones civiles y las comunidades.

Además, el Fondo Central de las Naciones Unidas para la Acción en Casos de Emergencia apoya un proyecto de dos millones de USD que utilizará la logística establecida y los sistemas de la FAO en la Baja Shabelle para llevar a cabo un programa de alimentos por trabajo que reconstruirá unos 840 kilómetros de infraestructura de irrigación y 400 kilómetros de carreteras rurales en las regiones de la Media y la Baja Shabelle.

En estas regiones vive un gran número de personas desplazadas, procedentes en especial de Mogadishu, lo que ejerce enormes presiones sobre los frágiles sistemas. Las cosechas más recientes se malograron en su mayor parte y la producción de los últimos años ha sido la mitad de lo que hubiera debido haber sido, debido a la sequía.

Esta intensa intervención de un mes de duración garantizará que los agricultores puedan aprovechar las lluvias de la temporada Der, de octubre/noviembre, y apoyará los medios de vida de unas 330 000 personas, hombres y mujeres, y sus familias.

Estos proyectos aprovechan otros programas en curso que reciben apoyo de Suecia, Noruega, la Comisión Europea, Italia, Dinamarca y la Liga de Estados Árabes.

Training on livestock disease surveillance and prevention in Jamama, Somalia.