¿Qué hace la FAO? :: Recalentamiento mundial :: Agricultura y calentamiento del planeta

Casi todas las personas se dan cuenta de que si cambia el clima, el cambio afectará a la agricultura. ¿Pero qué se sabe de los efectos de la agricultura en el clima?

¿Tienes curiosidad? Entonces, lee lo que sigue.

¿Qué va a pasar?

Lamento decepcionarlos, pero por el momento no se puede pronosticar con exactitud la forma en que el calentamiento del planeta afectará al medio ambiente y la agricultura.

Lo que sí se puede prever es que los agricultores de África, donde el clima es caliente, afrontarán graves problemas para producir cultivos si el clima se calienta más todavía.

Pero la verdad es que hacen falta más datos. Y la FAO se ocupa de recopilar datos sobre el clima y la agricultura.

Desde su fundación en 1945, la FAO recopila información sobre las variaciones anuales y estacionales del clima, y sus efectos en la agricultura y el medio ambiente. La Organización también ayuda a los países en desarrollo a mejorar su capacidad para recopilar este tipo de datos. Esto es esencial para aumentar la producción de alimentos y reducir el hambre, pero también contribuye a entender mejor el calentamiento del planeta.

La FAO difunde información y colabora con científicos de todo el mundo, especialmente con los que trabajan en el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático. Esto ayuda a la comunidad científica a hacer previsiones de largo plazo sobre los efectos del calentamiento del planeta.

Entonces ¿cómo afecta la agricultura al cambio climático?

Bien, la agricultura es responsable de dos de los principales gases que producen el efecto invernadero: el óxido nitroso y el metano. A continuación se explica cómo se producen estos gases.

Fertilizantes

Los fertilizantes son una importante fuente de emisiones de óxido nitroso.

La FAO no puede impedir que los agricultores utilicen fertilizantes. Las plantas absorben nutrientes del suelo donde crecen y si no se reemplazan esos nutrientes, el suelo se degrada y se vuelve estéril.

Pero en muchos países se han utilizado los fertilizantes en exceso, especialmente los elaborados a base de nitrógeno, que contaminan el suelo y el agua.

La FAO ayuda a los países a utilizar correctamente los fertilizantes, de esta manera no sólo se reduce la cantidad de óxido nitroso que se libera a la atmósfera, sino que se ayuda a los agricultores a reducir sus costos y disminuye la amenaza de degradación ambiental.

Una de las formas en que la FAO ayuda a los países a utilizar menos fertilizantes de nitrógeno es promoviendo la agricultura de conservación. Esto ayuda a reducir los gases de efecto invernadero en dos formas: primera, se utilizan plantas para cubrir el suelo durante todo el año, y esta cubierta vegetal contribuye a absorber el bióxido de carbono; y segunda, se reduce la necesidad de aplicar fertilizantes de nitrógeno, con lo que se impide la emisión de óxido nitroso a la atmósfera.

Infórmate sobre la agricultura de conservación. Te vas a sorprender.

El ganado

Una parte considerable de las emisiones de gas metano en todo el mundo se debe a la producción de ganado. Algunos animales, como las vacas, las ovejas y las cabras, emiten gas metano durante la digestión. Parece chistoso, pero pensándolo bien, hay millones de animales en el planeta.

Fíjate, la digestión de los animales emite a la atmósfera unos 80 millones de toneladas de gas metano al año. Se prevé que en 2030 serán 128 millones de toneladas.

El ganado es muy importante para alimentar a la población mundial y para el trabajo de los agricultores, por eso la FAO no va a aconsejar a sus países miembros que dejen de producir ganado, y tampoco puede evitar que los animales emitan gas metano.

Lo que sí puede hacer la Organización es ayudar a los agricultores a producir más carne o productos lácteos por cada animal. Para ellos, sobre todo para los agricultores pobres de los países en desarrollo, esto significa obtener más ingresos y tener la oportunidad de ya no padecer hambre y dejar de ser pobres. Para la Tierra significa que no se necesitan tantos animales para satisfacer la demanda mundial de productos animales, y la emisión de menos gas metano al aire.

Además, el aumento de la producción ganadera es una de las principales razones de la destrucción de los bosques tropicales, especialmente en América Latina. La tala y quema de los bosques emite a la atmósfera grandes cantidades de bióxido de carbono, uno de los principales gases de efecto invernadero. Al ayudar a los productores de ganado a aumentar la productividad de sus animales, la FAO reduce la presión para talar más árboles para que paste el ganado.

Entérate de lo que hace la FAO para mejorar la producción y la salud del ganado.

El cultivo de arroz

La producción de arroz genera otro 20% de emisiones de metano.

No es posible impedir que se cultive y se consuma arroz, como tampoco lo es impedir que los animales hagan la digestión. Pero hay formas de producir arroz con menos emisiones de gas metano. La FAO trabaja con sus países miembros para llevar estas técnicas a la práctica.

© FAO, 2009