¿Qué hace la FAO? :: La biotecnología

Últimamente se habla mucho de biotecnología, pero ¿qué es exactamente?

Bien, es cuando se utiliza algo vivo para obtener un producto útil.

¿Algunos ejemplos? Vamos a ver. ¿Qué tal la utilización del proceso de fermentación para producir la cerveza y el vino? Esto se lleva a cabo desde hace mucho tiempo. Pocas personas consideran que represente un problema.

¿Otro ejemplo? La utilización de hongos microscópicos para producir medicamentos, como la penicilina. También esto se hace desde hace mucho tiempo, y casi nadie se opone.

Bueno, pero ¿y si se toma un gen de un animal o una planta y se pone en otro? ¡Ea! Para muchas personas esto sí es inadmisible.

Este tipo de biotecnología con frecuencia se denomina ingeniería genética. Se ha utilizado para crear lo que se conoce como "organismos modificados genéticamente" u OMG. Muchas personas rechazan los OMG. Creen que el consumo de alimentos producidos con OMG puede representar un peligro o que su producción puede producir daños irreparables en el medio ambiente. Los opositores a los alimentos de OMG, también llamados "transgénicos", les han puesto el sobrenombre de "alimentos Frankenstein" o "superhierbas".

¿Qué opina la FAO al respecto?

En primer lugar, que no cunda el pánico. Es necesario separar la ciencia ficción de la ciencia.

La biotecnología es un instrumento igual que el fuego. Se puede utilizar para cocinar los alimentos, pero si se hace un mal uso de él se puede incendiar la casa.

Es necesario examinar tres cuestiones fundamentales. La primera es:

¿Los OMG son inocuos?

Hasta ahora no se han observado en ninguna parte del mundo efectos nocivos comprobables del consumo de alimentos producidos con cultivos modificados genéticamente. Esto no significa que los nuevos alimentos transgénicos no entrañen riesgos. Pero estos riesgos son en esencia los mismos que representan las plantas y los animales mejorados con los métodos tradicionales.

La posición de la FAO, que refleja la opinión de sus Países Miembros, es que cada nueva variedad transgénica de cultivo o de animal se debe someter a prueba individualmente, con métodos científicos rigurosos, a fin de observar sus posibles beneficios y riesgos. Este proceso debe ser totalmente transparente, para que el público esté seguro de que en los resultados no influyeron intereses políticos ni económicos. Deben participar en este proceso las organizaciones ambientalistas, de agricultores y de la comunidad.

La FAO y la Organización Mundial de la Salud (OMS), desde 1991 ofrecen asesoramiento científico experto sobre los aspectos relacionados con la inocuidad de los alimentos, para los alimentos producidos con medios biotecnológicos. La FAO y la OMS son responsables de la Comisión del Codex Alimentarius, que es un comité internacional dedicado a establecer normas para todos los aspectos de la inocuidad de los alimentos. Podrías informarte sobre las actividades de la Comisión del Codex Alimentarius y la FAO en el ámbito de la inocuidad de los alimentos.

La siguiente cuestión que hay que examinar es:

¿La biotecnología ayudará a los pobres?

Los opositores a la ingeniería genética también afirman que ésta conducirá al dominio del sector privado sobre la agricultura tradicional y el suministro mundial de alimentos. Aseguran que no beneficiará a las personas pobres que pasan hambre.

Es cierto que los principales inversionistas y creadores de cultivos y ganado transgénico son grandes empresas privadas. Y como estas compañías quieren obtener ganancias de sus inversiones, la tecnología se ha utilizado para crear un número limitado de cultivos comerciales para los mayores productores. En definitiva, no se ha dado prioridad a mejorar los cultivos para ayudar a los agricultores pobres de los países en desarrollo.

Sin embargo, nada impide que grupos del sector público, como los gobiernos, las universidades y las instituciones de investigación agraria, utilicen la nueva biotecnología para crear variedades de plantas y animales que puedan beneficiar a los agricultores pobres. De hecho, numerosos países en desarrollo ya cuentan con programas completos de biotecnología.

El sector público impulsó la "revolución verde", que logró incrementar extraordinariamente la productividad agrícola mediante la introducción de nuevas variedades y tecnologías agrícolas. Infórmate sobre la “evolución verde”.

Y, por último:

¿La biotecnología de veras es necesaria?

¿Para poner fin al hambre en el mundo es imprescindible esta tecnología? Tal vez sí, tal vez no. Pero nada justifica abandonarla. La FAO considera que todo indica que la biotecnología puede ayudar a las personas pobres y a las que sufren de hambre en todo el mundo sin causar daños al medio ambiente.

El objetivo de la FAO es dar a los países los instrumentos, la información y la orientación necesarios para que tomen decisiones informadas sobre las novedades de la biotecnología.

Photo: FAO/G. Bizzarri
© FAO, 2009