Casi todas las personas que sufren hambre viven en el campo. Pero en las ciudades hay millones de personas pobres que también pasan hambre.
Conforme siguen creciendo las ciudades, también aumenta el número de personas pobres que viven en ellas. ¿Cómo lograr que estas personas tengan una alimentación suficiente?
Bueno, la FAO está haciendo lo siguiente:
Una forma de que las personas pobres de la ciudad se alimenten es produciendo sus propios alimentos. Las granjas y huertos urbanos y suburbanos proporcionan alimentos a unos 700 millones de personas que viven en las ciudades, una cuarta parte de la población urbana del mundo.
Los pequeños "microhuertos" pueden producir hasta tres dólares al día para las familias pobres. No parece mucho dinero, pero puede significar mucho. Fíjate, alrededor de 1 200 millones de personas en el mundo viven con menos de un dólar al día, y casi 3 000 millones de personas viven con menos de dos dólares diarios.
Pero la agricultura y los huertos en la ciudad pueden ser riesgosos. Los alimentos cultivados en ciudades contaminadas son menos sanos. Además, el uso de plaguicidas y fertilizantes químicos en zonas densamente pobladas puede crear graves riesgos para la salud pública. Los agricultores y horticultores urbanos a menudo cultivan tierras que no son suyas, así que los conflictos por el uso de la tierra pueden ser otro problema.
La FAO proporciona información y apoyo técnico a los gobiernos municipales y nacionales para garantizar que la agricultura urbana sea sana, sostenible y socialmente equitativa. En ciudades como Caracas, Dar Es Salaam y Nueva Delhi, proyectos de campo de la FAO han ayudado a las personas pobres de la ciudad a establecer huertos urbanos sanos y rentables.
Las ciudades nunca podrían alimentarse solas, siempre necesitarán que los alimentos se produzcan en otras partes.
La clave para ofrecer alimentos nutritivos y asequibles para las ciudades es construir en el campo buenas conexiones entre los consumidores urbanos y los agricultores en el campo. La FAO llama estas conexiones "cadena de suministro y distribución de los alimentos".
La globalización está transformando aceleradamente el funcionamiento de estas cadenas de suministro y distribución de los alimentos. Las empresas internacionales de alimentos desempeñan en esto una función cada vez más importante.
¿Qué quiere decir exactamente? Bien, por una parte significa que hay más supermercados. Las cadenas de supermercados se están convirtiendo en una realidad no sólo en los países ricos, sino también en los países en desarrollo.
En los países en desarrollo puede ser difícil para los pequeños productores adaptarse a estas nuevas cadenas de suministro y distribución "globalizadas". Y si no participan en esa cadena, corren peligro de hacerse todavía más pobres.
En muchos países en desarrollo, las largas distancias, las carreteras en mal estado, la falta de mantenimiento a los camiones y la gran densidad de las ciudades hacen que se descomponga del 10 por ciento al 30 por ciento de los productos durante el transporte. La FAO trabaja con los países en desarrollo para asegurar que los productores y comerciantes de alimentos puedan entregar productos limpios, bien envasados y transportados correctamente a los mercados urbanos.
El auge de las cadenas de supermercados internacionales es uno de los factores de la globalización que repercuten en la producción de alimentos. Entérate sobre la
globalización.
En las grandes ciudades de gran extensión territorial, no todos los alimentos que compran las personas pobres son de supermercados o tiendas pequeñas. Hay vendedores de alimentos en pequeños mercados en las calles que desempeñan un papel importante en el suministro de alimentos al alcance de los pobres. Las personas pobres de las ciudades tienen que trabajar mucho para mantenerse y a menudo les queda poco tiempo para comer. Los alimentos baratos y listos para el consumo que se venden en la calle pueden ser una gran ayuda. En los países en desarrollo, los pequeños vendedores ambulantes pueden ganarse la vida y mantener a sus familias preparando y vendiendo alimentos. Si se logra garantizar la calidad de sus productos, estos vendedores pueden dar a muchos habitantes pobres de las ciudades una alimentación económica y nutritiva. La FAO tiene un amplio programa de ayuda a las autoridades nacionales y municipales para garantizar la calidad e inocuidad de los alimentos en venta en la calle. Infórmate de las actividades de la FAO en materia de inocuidad de los alimentos.
