¿Qué hace la FAO? :: Los bosques

Muchas personas se sorprenden de que una organización dedicada a los alimentos y la agricultura tenga que ver con la silvicultura.

Pero los bosques son grandes jardines donde prospera la vida. El cuidado atento de estos magníficos jardines contribuye a garantizar que haya alimentos para todos, para siempre.

Las personas cuentan con los bosques

Muchas personas reconocen que la deforestación es un gran problema ambiental. La pérdida de cubierta vegetal se considera un importante factor del cambio climático.

Infórmate sobre los bosques y el calentamiento del planeta.

Pero la deforestación no sólo repercute en el medio ambiente mundial, sino también en la vida de millones de personas. Aquí hay algunos datos:

Ya te dimos esta información, si quieres saber más, resuelve nuestro cuestionario sobre silvicultura te enterarás de cosas muy interesantes.

Bien, entonces, más de mil millones de personas viven de la explotación de los bosques. Eso significa que dependen de los productos y servicios que suministran los bosques y, por lo tanto, de la silvicultura.

Muchas personas atribuyen la deforestación a la silvicultura, aunque no es ésta la causa. La deforestación se produce por las prácticas forestales insostenibles.

Hacer sostenible la silvicultura

El Departamento de Bosques de la FAO ayuda a los países a administrar con inteligencia sus bosques, a fin de que duren para siempre.

¿Qué significa? Bien, sobre todo significa dar a los países información al día, fiable. Los países necesitan esta información para tomar decisiones bien fundadas para la gestión de sus bosques. Pero la FAO no recopila sola la información sino en colaboración con los países, y los ayuda a crear capacidad para hacer inventarios de sus propios recursos forestales.

¿Quieres saber más sobre este tema? Te presentamos a Hivy Ortiz-Chour.

La información es esencial, pero no es suficiente. Los países tienen que poder aprovecharla. Cuando lo solicitan, la FAO da orientación a los países para establecer políticas forestales bien fundamentadas.

La silvicultura sostenible respeta las necesidades y los derechos de las comunidades forestales. La FAO asesora a los países para que estimulen la participación activa de la población en la gestión de los bosques.

Explotación inteligente de madera

Cuando se piensa en la silvicultura por lo general se piensa en madera. Y no cabe duda de que la madera es un gran negocio. El comercio mundial de productos de madera asciende en torno a los 150 000 millones de dólares EE.UU.

Los grandes negocios no tienen que conducir a la deforestación ni al degrado del medio ambiente. La FAO promueve y ayuda a los países a adoptar buenas prácticas de explotación forestal. Mediante la llamada "tala de impacto reducido", los bosques se pueden explotar en forma lucrativa sin perjudicar el suelo ni la calidad del agua o la biodiversidad.

Pero ¿sabes para qué se usa principalmente la madera? Para cocinar y para calentar el hogar. Alrededor del 60 por ciento de la madera del mundo se destina a producir calor y a cocinar los alimentos.

Si los bosques y los árboles no se administran en forma sostenible, cada vez es más difícil encontrar leña. Por lo general las mujeres afrontan las consecuencias. En muchos países del mundo en desarrollo, las mujeres pasan hasta cinco horas diarias acarreando agua y leña para cocinar, y hasta cuatro horas preparando los alimentos. En el África subsahariana rural, las mujeres transportan un promedio de 20 kilogramos de leña a lo largo de cinco kilómetros de recorrido al día.

El programa de dendroenergía (energía proveniente de la madera) de la FAO ayuda a los países a establecer un suministro sostenible de la misma.

Y ¿sabías que tener un suministro de leña que se repone constantemente puede ayudar a disminuir los gases que producen el efecto invernadero y causan el recalentamiento mundial? Si quieres informarte, visita nuestra página sobre bosques y recalentamiento mundial.

No sólo madera

Pero ¿sabes? los bosques y los árboles no sólo nos dan madera.

Los bosques proporcionan importantes alimentos, por ejemplo, fruta, nueces, hongos, hierbas, especias y salvajina. Las plantas del bosque ofrecen fibra para la construcción de casas, la producción de vestido y la fabricación de muchas cosas diversas. Proporcionan también resinas y gomas para la industria y el hogar, y además nos dan medicamentos.

Un 80 por ciento de la población de los países en desarrollo utiliza productos forestales que no son de madera, por ejemplo alimentos y medicamentos. En muchos casos, se ganan la vida con estos productos.

La FAO ayuda a los países a entender el valor de todos sus recursos forestales y les da el apoyo necesario para comercializarlos con éxito. Mientras más conciencia adquieren los países del valor económico de sus recursos forestales, más incentivos tienen para invertir en garantizar su gestión sostenible.

Los árboles fuera del bosque

Y la silvicultura no sólo se trata de los bosques, sino de los árboles. Y fuera de los bosques hay muchos árboles.

Por ejemplo, en las granjas los árboles ayudan a proteger el suelo y pueden proporcionar alimentos a las personas y a los animales. En los países en desarrollo, alrededor de 1 200 millones de personas practican una mezcla de agricultura y silvicultura. Adivina cómo se llama esa combinación... ¡agrosilvicultura!

La FAO ayuda a los países a elaborar políticas nacionales que promueven la agrosilvicultura, y apoya proyectos agroforestales de campo.


Photo: FAO/R. Faidutti
© FAO, 2009