La ciencia del recalentamiento mundial es complicada. Vamos a tratar de explicarla en forma sencilla.
Una parte de la atmósfera del planeta, apenas cerca del uno por ciento, está formada por unos gases conocidos como "gases de efecto invernadero". La luz del sol atraviesa la atmósfera y la superficie de la Tierra la refleja como calor, fenómeno llamado por los científicos "radiación infrarroja". Los gases de efecto invernadero impiden que una parte de ese calor salga hacia el espacio, funcionan como el techo de vidrio de un... invernadero ¡adivinaste!
Si no hubiera gases que producen este efecto invernadero, la Tierra sería un planeta frío, sin vida. Entonces ¿cómo funcionan estos gases?
Es como tener mucho de algo bueno, así funcionan.
En los últimos 150 años, con el crecimiento de la industria, se han emitido a la atmósfera enormes cantidades de gases de efecto invernadero. Ahora retienen más calor que nunca antes, por eso está aumentando la temperatura de nuestro invernadero mundial.
El gas más importante de este tipo es el agua. Sí, de veras, el H2O. La industrialización no ha añadido mucha agua a la atmósfera, pero al calentarse el planeta, se calienta una cantidad mayor de agua y sube a la atmósfera. Esto eleva la temperatura y se evapora más agua. Es un círculo vicioso.
El principal gas de efecto invernadero que haya producido el hombre es el bióxido de carbono. Este gas se produce a través de la combustión, sobre todo la de sustancias como el carbón, el gas natural y el petróleo, los cuales, como se formaron hace millones de año, se denominan "combustibles fósiles". Y porque necesitaron millones de años para formarse, se sabe a ciencia cierta que no pueden producirse más en poco tiempo. Por eso se llaman "fuentes de energía no renovable".
Entonces, fíjate, la industria emite a la atmósfera unos 6 300 millones de toneladas de bióxido de carbono al año. Este peso equivale a 19 veces el del Empire State Building.
También se emite bióxido de carbono cuando se modifica el uso de la tierra. Uno de los cambios más drásticos del paisaje es la tala de bosques.
La deforestación emite al año por lo menos mil millones de toneladas de bióxido de carbono. Te hacemos las cuentas: 3 000 veces el peso del Empire State.
Proteger los bosques ayuda a reducir la cantidad de bióxido de carbono que se emite a la atmósfera, porque también lo absorben del aire. Funcionan como un enorme sumidero de este gas, proceso denominado "fijación de carbono". Menciona este término en una conversación y verás cómo impresionas a tus amigos.
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la silvicultura y el recalentamiento mundial.
Otros gases de efecto invernadero importantes son el metano y el óxido nitroso. La agricultura emite a la atmósfera considerables cantidades de estos gases. Entérate de
la agricultura y el recalentamiento mundial.