Para estar en forma y ser activos es necesaria una alimentación sana y equilibrada, compuesta de una variedad de alimentos que contengan las vitaminas y los minerales esenciales. Esto significa consumir abundante fruta y hortalizas, pan integral y cereales, alimentos ricos en proteínas como la carne, el pescado y los huevos, y productos lácteos como la leche.
Muchos tipos de alimentos tienen etiquetas que declaran el contenido nutricional, para que los consumidores escojan productos saludables cuando los compran. La FAO y la Organización Mundial de la Salud crearon una comisión llamada
Codex Alimentarius, que ayuda a promover este etiquetado en todos los países.
En todo el mundo, millones de personas siguen muriendo o sufren graves enfermedades porque carecen de acceso a una alimentación suficiente que contenga los nutrientes vitales.
Para informarte mejor sobre el hambre y la malnutrición, y sobre la forma en que puedes ayudar a las personas que sufren estos problemas, visita
Ventana de la juventud en el programa de la FAO
Alimentar la mente para combatir el hambre.