La FAO puede hacer su trabajo gracias al empeño de dos grupos de personas.
Por una parte están las personas empleadas por los gobiernos nacionales, que sirven como delegados en los órganos rectores de la FAO.
Órganos rectores?
Y, por otra parte, están las personas empleadas por la FAO para llevar a cabo el plan de trabajo establecido por los órganos rectores de la Organización y responder a las solicitudes de sus Estados Miembros.
Tal vez el miembro más conocido del personal de la FAO sea su Director General, elegido por los miembros para dirigir la Organización. Conoce al
Director-General de la FAO.
En total, la FAO tiene más de 3 600 empleados, así como numerosos consultores externos y personal de los proyectos. No todos trabajan en la sede de Roma, sino también en los países de todo el mundo. ¿Te gustaría conocer a algunos de ellos? ¡No seas tímido! Pasa, conoce al personal.
Algunas de las personas que trabajan para la FAO cantan, bailan o son deportistas profesionales. No son parte del personal de la FAO, pero son embajadores de la FAO. Son celebridades que dedican tiempo y energía a dirigir la atención del público y los medios de comunicación al hecho de que más de 800 millones de personas siguen pasando hambre crónica y malnutrición. Infórmate sobre los embajadores de buena voluntad de la FAO.
Desde luego que el personal de la FAO no es el único que trabaja para reducir el hambre en el mundo. Hay miles de personas de otras organizaciones en todas partes que hacen una importante contribución a la lucha contra el hambre.
Por ejemplo, otras dos organizaciones con sede en Roma se dedican a cuestiones relacionadas con los alimentos y la agricultura. El Programa Mundial de Alimentos y el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola. Entérate de estas
organizaciones situadas en Roma.
En efecto, aunque cada una de estas organizaciones se especializa en algo diferente, todas las organizaciones de las Naciones Unidas colaboran en apoyo recíproco. Infórmate sobre las
Naciones Unidas.
Pero la FAO no sólo trabaja con los gobiernos de sus países miembros y con otras organizaciones de las Naciones Unidas, sino que también colabora con organizaciones que no están directamente relacionadas con los gobiernos. Se trata de las
organizaciones no gubernamentales o de la sociedad civil.
La FAO reconoce la necesidad de trabajar en grupo para crear un mundo sin hambre, por eso une sus fuerzas a las de muchos otros grupos, en la
Alianza internacional contra el hambre.