¿Qué es el derecho a la alimentación? Buena pregunta. Pero ¿sabes qué? En las leyes nada es sencillo. Comenzamos por decirte qué cosa no es el derecho a los alimentos.
No es lo mismo que el derecho a no tener hambre. Éste significa que los países tienen la obligación jurídica de evitar que su población muera de hambre. No es pedir mucho ¿verdad? Por lo general, sólo cuando hay una gran catástrofe es necesario que los países, a menudo con ayuda internacional, intervengan para proteger el derecho de su población a no sufrir hambre.
Pero el derecho a la alimentación, como todos los derechos humanos, no sólo consiste en proteger la vida de las personas, sino su salud y su dignidad. El derecho a la alimentación significa que todas las personas deben tener acceso material y económico en todo momento a una alimentación adecuada en cantidad y calidad para llevar una vida sana y activa. ¿Queda claro?
Bien, ya sabes qué es el derecho a la alimentación (y qué no es). Todos los países del mundo han reconocido el derecho a la alimentación en una u otra forma. Entonces, la pregunta importante es: si todos los países reconocen el derecho a la alimentación ¿por qué hay 840 millones de personas a las que se niega todos los días este derecho?
Es que hay otra cosa que debes saber sobre el derecho a la alimentación y los derechos humanos en general. Los derechos sólo son ideas escritas en papel. No se realizan sino hasta que se legisla y se aplican las leyes. Y desafortunadamente pocos países tienen leyes nacionales vigentes sobre el derecho a los alimentos. Unos 20 países han incluido este derecho en su constitución.
¿Qué los detiene? En parte cierta confusión sobre lo que constituye exactamente el derecho a la alimentación. Algunos países tienen el temor de que este derecho los obligue a dar alimentos gratuitos a todas las personas que pasan hambre. Consideran que no se lo podrían permitir y que debilitaría la iniciativa de la población para resolver sus propios problemas.
Pero el derecho a la alimentación no se trata de que los gobiernos regalen alimentos a la población. Entonces ¿de qué se trata?
Tres palabras bastan para explicar la obligación jurídica de los países con relación al derecho a los alimentos: respeto, protección y cumplimiento.
En 2002 la FAO estableció un grupo intergubernamental de trabajo sobre el derecho a los alimentos. Este grupo produjo en fecha reciente un conjunto de directrices para ayudar a los países a realizar gradualmente el derecho a la alimentación. Estas directrices abarcan todas las medidas que los países deben tomar a fin de crear las condiciones necesarias para que la población se pueda alimentar, con dignidad, y para establecer redes apropiadas de protección para los que no pueden hacerlo.
Pero no te olvides, la aplicación de estas directrices es voluntaria. La FAO no dice a sus países miembros cómo gobernar, sólo les ofrece herramientas para hacerlo mejor.
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