¿Qué problema se abordó, dónde?
Los brotes de insectos que se alimentan de las hojas de árboles forestales, especialmente en los bosques sometidos a factores adversos tales como la sequía, el envejecimiento, la concentración y otros problemas de ordenación de plantaciones, se pueden producir repentinamente tras años o incluso décadas de ausencia de amenazas y pueden persistir durante varios ciclos anuales de crecimiento del árbol. Los árboles están sometidos a condiciones muy difíciles, pierden una parte considerable de su vigor y productividad y corren más riesgos de morir a causa de otros insectos, enfermedades o incendios. En varios países de Europa oriental y Asia (Moldova, Bulgaria, Macedonia, Mongolia y la República Democrática Popular de Corea) se producen cada vez más brotes de insectos, en particular la oruga lagarta y la dendrolimus sibiricus.
¿Cómo?
Dada la gravedad de dichos brotes, el mejor tratamiento viable es la aplicación aérea a gran escala de insecticidas biológicos: Bacillus thuringiensis (Bt) o reguladores del crecimiento de los insectos. Ambos son selectivos ya que matan sólo a los insectos que se alimentan de hojas y no a los mamíferos, aves o numerosos insectos predatorios. Dada la compeljidad de los ciclos de vida de dichos insectos el calendario de aplicación es fundamental. Cuando se dispone de la fórmula del bioinsecticida y el equipo de aplicación adecuados, se forma al personal nacional y se le guía en la aplicación de dichas fórmulas.
¿Próximo ámbito?
Rusia, el Norte de África y otros países en los que la calidad de la ordenación forestal ha disminuido debido al estado de transición de sus economías y a la falta de personal nacional cualificado.