¿Qué problema se abordó, dónde?
Los pequeños agricultores son los custodios de la diversidad agrícola y están asociados en la gestión de la agrobiodiversidad. En Tanzanía se organizaron ferias de semillas comunitarias para dar a conocer la diversidad de cultivos agrícolas y brindar oportunidades de aprendizaje a la comunidad rural (incluidas las generaciones más jóvenes), los investigadores, el personal extensionista y las organizaciones que se ocupan de las semillas, sobre la importancia de la diversidad de cultivos y el conocimiento local en materia de seguridad alimentaria. Las ferias de semillas también permitieron a los agricultores reunirse en un lugar donde podían vender, comprar y trocar semillas, fomentando así la conservación de la diversidad de cultivos y la difusión de las variedades de semillas locales entre los agricultores.
Las ferias de semillas comunitarias permitieron a los agricultores intercambiar información sobre las variedades de semillas y demostraron la abundancia de variedades de cultivos existentes en la zona central y las tierras altas del sur de Tanzanía, tanto para los proprios agricultores como para los investigadores y extensionistas y otros visitantes de las ferias. Estas permiten que se valoren mejor los conocimientos locales y las funciones y responsabilidades de los agricultores en la gestión de la biodiversidad.
¿Cómo?
Las ferias de semillas en Tanzanía se organizaron en pequeña escala a nivel de las comunidades rurales para que éstas pudieran acceder a ellas y costeárselas. De este modo los gastos de viaje eran reducidos y las mujeres, principales afectadas por los cultivos descuidados y recolectados, pudieron participar más fácilmente. Otra ventaja de las ferias de semillas locales era la facilidad de acceso a las semillas expuestas; dichas ferias se basaban en recursos locales y no dependían de recursos extracomunitarios. Ello también implicaba que el seguimiento era más fácil para los agricultores. Tras intercambiar algunas variedades de semillas, se debatieron las experiencias, las prácticas locales y los conocimientos específicos y se fortalecieron los intercambios y la comunicación, quedando reforzadas de este modo las redes locales.
Las ferias de semillas comunitarias brindaron a los agricultores la posibilidad de mostrar e intercambiar sus semillas en pequeñas cantidades. Se organizaron cuatro ferias, cada una de las cuales atrajo a unas 2000 personas, principalmente agricultores de la comunidad y las comunidades vecinas. Los principales recursos e insumos utilizados fueron los siguientes: 1-2 extensionistas/investigadores para presentar la idea a las comunidades rurales, 3-4 reuniones de preparación con los agricultores, premios para los agricultores participantes y dietas de viaje.
¿Próximo ámbito?
Se finalizarán las directrices sobre las ferias comunitarias de semillas y se difundirán entre las comunidades regionales, el personal extensionista y las instituciones nacionales de investigación. Se prestará apoyo técnico y orientación a las comunidades rurales e instituciones agrícolas para organizar ferias de semillas con carácter periódico.