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 <title>Noticias FAO &gt; Cambio climático</title>
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 <description>Noticias de la Organización de la ONU para la Agricultura y la Alimentación</description>
 <language>es</language>
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 <copyright>2009 FAO</copyright>
 <managingEditor>FAO-Newsroom@fao.org (FAO-Newsroom)</managingEditor>
 <webMaster>FAO-Newsroom@fao.org (FAO-Newsroom)</webMaster>
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	<title>El patrimonio genético mundial es crucial para la supervivencia de la humanidad</title>
	
	<description> Conservar y aprovechar al máximo la riqueza del patrimonio genético del planeta será crucial para la supervivencia de la humanidad, que necesitará producir suficientes alimentos nutritivos para una creciente población, advirtió hoy el Director General Adjunto la FAO, Dan Gustafson, al intervenir ante la Comisión de Recursos Genéticos para la Alimentación y la Agricultura.</description>
	<trustdotorg:body contenttype="application/xhtml+xml"><![CDATA[<p><strong>15 de abril de 2013, Roma - </strong>Conservar y aprovechar al máximo la riqueza del patrimonio genético del planeta será crucial para la supervivencia de la humanidad, que necesitará producir suficientes alimentos nutritivos para una creciente población, advirtió hoy el Director General Adjunto la FAO, Dan Gustafson, al intervenir ante la Comisión de Recursos Genéticos para la Alimentación y la Agricultura.<br /><br />La Comisión, el único órgano intergubernamental que aborda de forma específica todas las cuestiones relacionadas con los recursos genéticos para la alimentación y la agricultura a nivel  mundial, se reúne en Roma esta semana coincidiendo con la celebración de su 30 aniversario.<br /><br />"La FAO cree que la adaptación del sector agrícola no es solo una opción, sino un imperativo para la supervivencia humana y que los recursos genéticos serán una parte esencial de cualquier estrategia de adaptación", aseguró Gustafson.<br /><br />"Garantizar la seguridad alimentaria -añadió- en el contexto del cambio climático es uno de los mayores retos a los que se enfrenta la humanidad".<br /><br />Las plantas representan más del 80 por ciento de la dieta humana. Una treintena de cultivos cubren el 95 por ciento de nuestras necesidades de energía alimentaria y sólo cinco de ellos -arroz, trigo, maíz, mijo y sorgo- comprenden el 60 por ciento. Sin embargo, el hombre ha seleccionado y cultivado más de 7 000 especies vegetales desde que aprendió a hacerlo hace miles de años. Y existen hasta 30 000 especies de plantas terrestres comestibles en el mundo.<br /><br />"Se calcula que el impacto del cambio climático reduzca la productividad, estabilidad e ingresos agrícolas en muchas zonas que experimentan ya elevados niveles de inseguridad alimentaria. Sin embargo, la producción agrícola mundial deberá aumentar un 60 por ciento a mediados de este siglo -faltan menos de 40 años para ello- para poder cubrir las necesidades alimentarias de la creciente población mundial ", explicó Gustafson.<br /><br />"Los recursos genéticos para la alimentación y la agricultura juegan un papel crucial en la seguridad alimentaria, los medios de subsistencia seguros y los servicios ambientales. También desempeñan un papel vital en permitir a los cultivos, el ganado, los organismos acuáticos y los árboles de los bosques resistir las condiciones asociadas al cambio climático".<br /><br /><strong>Hoja de ruta del cambio climático</strong> <br /><br />La Comisión va a considerar una Hoja de ruta sobre el Cambio Climático y los Recursos Genéticos para una primera fase hasta 2017. Las actividades previstas incluyen la sensibilización, la elaboración de directrices sobre la integración de los recursos genéticos para la alimentación y la agricultura en la planificación de la adaptación, la identificación de puntos críticos donde la biodiversidad está especialmente amenazada por el cambio climático y el desarrollo de un plan de acción para conservar los parientes silvestres de cultivos de la amenaza de extinción.<br /><br />Si bien la Comisión se encuentra más avanzada en recursos fitogenéticos y zoogenéticos, la FAO también está haciendo avances significativos al abordar los recursos genéticos de los bosques, la vida acuática, microorganismos e invertebrados, lo que refleja el mandato ampliado de la Comisión desde 1995. Aquí se incluyen -por ejemplo- las bacterias, esenciales para la producción de yogur y queso, las lombrices del suelo que revuelven y descomponen la materia orgánica en nutrientes esenciales y una gran cantidad de polinizadores, como las abejas, que permiten reproducirse al 35 por ciento de los cultivos del mundo.<br /><br /><strong>Golpear donde duele</strong><br /><br />Los países situados en las regiones más calientes del globo serán los más afectados por el cambio climático, ya que se espera que el aumento de temperatura sea más acusado y sus sistemas agrícolas están menos preparados para hacer frente a estos impactos. Se prevé que las zonas áridas y semiáridas sean más secas, mientras que las precipitaciones en otras áreas serán más variables y mucho menos predecibles.<br /><br />"Está claro que la humanidad va a tener que utilizar todas las herramientas a nuestra disposición para afrontar el desafío de producir suficientes alimentos mientras el planeta se calienta", indicó Linda Collette, Secretaria de la Comisión de Recursos Genéticos para la Alimentación y la Agricultura .<br /><br />"Estamos constantemente ampliando los abultados inventarios de animales terrestres y acuáticos, plantas, árboles, invertebrados como los insectos polinizadores e incluso organismos microscópicos -y sus genes- y algunos tienen la clave para la adaptación al cambio climático. No sólo hay que conservar esa diversidad genética, sino que también hay que garantizar el acceso a la misma y garantizar que los beneficios derivados de su uso se comparten de forma equitativa y justa ", explicó Collette.<br /><br /><strong>La diversidad genética en peligro</strong><br /><br />La FAO estima que en el siglo pasado, alrededor del 75 por ciento de la diversidad genética de los cultivos se perdió cuando los agricultores en todo el mundo se pasaron a variedades genéticamente uniformes de alto rendimiento y abandonaron muchas variedades locales.<br /><br />Sin embargo, poder recurrir al material genético es esencial para adaptar y mejorar la agricultura frente a amenazas como las enfermedades o el calentamiento del clima que pueden alterar las condiciones de crecimiento. Por ejemplo, una variedad de trigo de Turquía, recolectada y almacenada en un banco de genes de semillas en 1948, fue descubierta en la década de 1980, cuando se encontró que poseía genes resistentes a muchos tipos de hongos causantes de enfermedades. Los fitogenetistas utilizan ahora estos genes para desarrollar variedades de trigo que son resistentes a diversas enfermedades.<br /><br />Según los datos más recientes de la FAO, el 22 por ciento de las razas de ganado están en riesgo de extinción. Sin embargo, las razas locales menos estudiadas a menudo poseen defensas genéticas que les permiten caminar largas distancias para llegar a los pozos, sobreviven con poca agua y forraje y resisten las enfermedades tropicales. Muchas razas <em>industriales</em> de ganado vacuno -por ejemplo, las de alta producción láctea- a menudo no resisten condiciones tan duras. Además:<br /><br />  </p><ul><li>Los ecosistemas acuáticos del mundo se componen de aproximadamente 175 000 especies de peces, moluscos, crustáceos y plantas acuáticas. Sólo diez especies representan el grueso de la pesca de captura en el mundo, mientras que también diez especies suponen la mitad de la producción mundial de la acuicultura.</li><li>Existen 80 000 especies de árboles en el planeta, pero sólo el 1 por ciento han sido estudiados en profundidad. Los bosques albergan el 80 por ciento de la biodiversidad terrestre, pero están siendo talados a un ritmo alarmante, con graves consecuencias para el calentamiento global.</li><li>Los invertebrados constituyen el 95 por ciento de toda la vida animal, mientras que el tesoro oculto de la biodiversidad de los microorganismos es incalculable.</li></ul><p>La Comisión se esfuerza por detener la pérdida de recursos genéticos para la alimentación y la agricultura, y para garantizar la seguridad alimentaria mundial y el desarrollo sostenible, promoviendo su conservación y uso sostenible, incluido el intercambio y la distribución justa y equitativa de los beneficios derivados de su uso.</p>]]></trustdotorg:body>
	<author>FAO-Newsroom@fao.org (FAO-Newsroom)</author>
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	<pubDate>Sun, 14 Apr 2013 22:00:00 GMT</pubDate>
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	<title>Las Naciones Unidas sientan las bases para lograr una mayor resiliencia de la sociedad</title>
	
	<description> Por primera vez, en una conferencia de alto nivel de las Naciones Unidas se sentaron las bases de unas políticas nacionales sobre la sequía prácticas y proactivas con el fin de aumentar la resiliencia ante el peligro natural más destructivo del mundo, que se está viendo agravado por el cambio climático.</description>
	<trustdotorg:body contenttype="application/xhtml+xml"><![CDATA[15 de marzo de 2013 Ginebra -  Por primera vez, en una conferencia de alto nivel de las Naciones Unidas se sentaron las bases de unas políticas nacionales sobre la sequía prácticas y proactivas con el fin de aumentar la resiliencia ante el peligro natural más destructivo del mundo, que se está viendo agravado por el cambio climático.<br /> <strong><br /> </strong>La Reunión de alto nivel de políticas nacionales sobre la sequía constituyó el primer intento coordinado a nivel mundial para avanzar hacia una reducción del riesgo de sequía basada en la ciencia y dejar de recurrir a las onerosas respuestas fragmentadas de gestión de crisis, que a menudo llegan demasiado tarde para evitar la muerte, el desplazamiento y la destrucción.<br /> <br /> En la Reunión se emitió una declaración en la que se exhortaba a los gobiernos a elaborar y aplicar políticas nacionales de gestión de la sequía acordes con sus objetivos de desarrollo. Además, en ella se facilitaba orientación científica y normativa detallada acerca de cómo alcanzar ese fin (enlace a la declaración y a los documentos científicos y normativos)<br /> <strong><br /> </strong>"La prevención debe ser nuestra prioridad," dijo el Secretario General de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon, en un mensaje a los delegados. "Las naciones necesitan elaborar urgentemente estrategias para reforzar la resiliencia, especialmente de los pobres, que son siempre los primeros y peores afectados."<br /> <br /> La Reunión, celebrada del 11 al 15 de marzo, fue organizada por la Organización Meteorológica Mundial (OMM), la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación (CLD), junto con otras organizaciones asociadas. Congregó a más de 300 instancias decisorias gubernamentales, organismos para el desarrollo y científicos e investigadores destacados. Su Excelencia el señor Brigi Rafini, Primer Ministro de Níger, país que ha sufrido repetidas sequías, presidió el segmento de alto nivel, en el que intervinieron más de 20 ministros. El Príncipe de Orange, presidente de la Junta Asesora sobre Agua y Saneamiento del Secretario General de las Naciones Unidas, pronunció un discurso de apertura sobre la necesidad de una ordenación integrada de los recursos hídricos.<br /> <br /> "Hemos dado un importante paso adelante hacia políticas sobre la sequía más proactivas, encaminadas a proteger las vidas y los medios de sustento. Este es el primer diálogo que trata de las políticas nacionales sobre la sequía a escala mundial y en él se ha puesto de manifiesto que poseemos los conocimientos y que tenemos la experiencia y la determinación para reducir el número inaceptablemente alto de víctimas y de pérdidas económicas causadas por la sequía," dijo el Secretario General de la OMM, Michel Jarraud.<br /> <br /> "Aumentar la resiliencia frente a la sequía no es solo una medida de mitigación, sino una inversión inteligente cuya alta rentabilidad está garantizada. La prestación de socorro posterior a los desastres es mucho más costosa que la preparación en caso de sequía y la gestión de riesgos.  Así pues, hacemos un llamamiento a los gobiernos y a todas las partes interesadas de los países propensos a padecer sequías a que se comprometan a desarrollar sus políticas nacionales sobre la sequía, labor para la que nos declaramos dispuestos a ayudarlos", manifestó el Secretario Ejecutivo de la CLD, señor Luc Gnacadja. <br /> <br /> "La naturaleza de la sequía y sus efectos en sectores clave como los del agua, la agricultura, la meteorología, la silvicultura, la pesca o la acuicultura, etc. exigen una estrecha colaboración entre esos sectores y fuera de ellos para que se puedan alcanzar los objetivos de la gestión de la sequía. Lamentablemente, esa colaboración no existe. Tenemos la esperanza de que la colaboración entre un amplio número de asociados en el contexto de esta Reunión de alto nivel constituya el punto de partida para acabar con esa limitación a todos los niveles," dijo Ann Tutwiler, Representante Especial de la FAO ante las organizaciones de las Naciones Unidas en Ginebra.<br /> <br /> Se ha estimado que las sequías son el desastre natural más costoso del mundo, que representa un gasto situado entre 6 000 y 8 000 millones de dólares de Estados Unidos al año y que afecta a más personas que ninguna otra forma de desastre natural. Desde 1900, más de 11 millones de personas han muerto como consecuencia de las sequías y 2 000 millones de personas han resultado afectadas. Como resultado del cambio climático, está previsto que aumenten la frecuencia, intensidad y duración de las sequías, lo que provocará un incremento de las pérdidas humanas y económicas. <br /> <br /> Desde el decenio de 1970 la superficie de las tierras afectadas por la sequía se ha duplicado, socavando los medios de subsistencia, anulando los beneficios en términos de desarrollo y afianzando aún más la pobreza de millones de personas que dependen directamente de las tierras. Las mujeres, los niños y las personas de edad suelen ser quienes pagan el precio más alto.<br /> <br /> Las olas recurrentes de sequía en las regiones vulnerables de África han llamado la atención a escala mundial debido a la hambruna que han generado y a las perturbaciones sociales y económicas provocadas a gran escala. La sequía en el Sahel redujo la producción de cereales en un 26 por ciento en 2012 con respecto a las cifras registradas en 2011. La situación sigue siendo crítica puesto que más de 10 millones de personas todavía carecen de seguridad alimentaria y 1,4 millones de niños están expuestos al riesgo de una malnutrición aguda.<br /> <br /> Sin embargo, la sequía también afecta a otras regiones, como se ha podido observar en los últimos años en Estados Unidos, Rusia y Australia, y ha causado estragos en el suministro de alimentos de todo el mundo. <a name="_GoBack" title="_GoBack"></a><br /> <br /> Las presentaciones realizadas en la reunión mostraron que actualmente se puede llevar a cabo una planificación proactiva de la gestión de la sequía gracias a los importantes progresos científicos y tecnológicos y a los conocimientos sobre la gestión sostenible de la tierra. Asimismo existen diversas innovaciones en materia de control nacional y regional de la sequía, sistemas de alerta temprana, respuestas basadas en los riesgos así como en las estrategias de mitigación y gestión de la sequía.<br /> <br /> La reunión elaboró una declaración aprobada por consenso en la que se destacaba la necesidad de adoptar políticas nacionales de gestión de la sequía. En particular, instaba a los gobiernos a:<br /> <br />• Diseñar medidas proactivas de planificación y prevención de las sequías y de mitigación de sus efectos y, gestión de riesgos, promoción de la ciencia, tecnología apropiada e innovación, sensibilización del público y gestión de los recursos como elementos clave de una política nacional eficaz sobre la sequía.<br /> <br /> • promover una mayor colaboración para reforzar la calidad de las redes de observación y sistemas de suministro locales, nacionales, regionales y mundiales.<br /> <br /> • mejorar la sensibilización del público con respecto a la sequía, así como su preparación en caso de sequía.<br /> <br /> • examinar, en la medida de lo posible dentro del marco jurídico de cada país, los instrumentos económicos y las estrategias financieras, incluidos los mecanismos de reducción, repartición y transferencia del riesgo en los planes de gestión de la sequía.<br /> <br /> • crear planes para el socorro de emergencia basados en la gestión adecuada de los recursos naturales y en la autoayuda en los niveles de gobernanza apropiados.<br /> <br /> • vincular los planes de gestión de la sequía a las políticas locales y nacionales de desarrollo.<br /> <br /> La elaboración de estrategias de gestión de sequías más adecuadas es una de las prioridades del <a href="http://www-newdev.wmo.int/pages/gfcs/index_en.php" target="_blank">Marco Mundial para los Servicios Climáticos (MMSC)</a> que los gobiernos están aplicando actualmente con el apoyo de las Naciones Unidas. Los servicios climáticos tienen por objeto aumentar la resiliencia frente a las sequías mediante la mejora de la información y los servicios climáticos, en especial para los más vulnerables y, para ello, aprovechan las capacidades de predicción climática que están mejorando rápidamente.<br /> <br /> El MMSC pretende dar acceso mundial a mejores servicios para cuatro sectores prioritarios, esto es, seguridad alimentaria y agricultura, agua, salud y reducción de riesgos de desastres para finales de 2017. <br /> <br /> Los resultados de la reunión de alto nivel también se transmitirán a la Conferencia de las Partes de la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación que se celebrará en septiembre en 2013. En la última de estas conferencias, celebrada en 2011, se decidió formular un marco normativo de promoción de la sequía, teniendo en cuenta enfoques que incorporen la cuestión de género. <br /> <strong><em><br /> La Organización Meteorológica Mundial </em></strong><em>es el portavoz autorizado de las Naciones Unidas sobre el tiempo, el clima y el agua</em><strong><em><br /> </em></strong><br /> <strong><em>La Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación </em></strong><em>es el único acuerdo internacional jurídicamente vinculante para el medio ambiente, el desarrollo y la promoción de la calidad de los suelos. Los 195 Estados signatarios de la Convención tratan de aliviar la pobreza en las zonas áridas, mantener y restaurar la productividad de las tierras, y mitigar los efectos de la sequía.</em><strong><em><br /> </em></strong><br /> <strong><em>La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) </em></strong><em>lidera esfuerzos internacionales encaminados a erradicar el hambre y construir sistemas de producción alimentaria sostenibles y equitativos.</em> <br /> <strong><em><br /> <br /> </em></strong>]]></trustdotorg:body>
	<author>FAO-Newsroom@fao.org (FAO-Newsroom)</author>
	<link>http://www.fao.org/news/story/es/item/172076/icode/</link><guid isPermaLink="true">http://www.fao.org/news/story/es/item/172076/icode/</guid>
	<pubDate>Thu, 14 Mar 2013 23:00:00 GMT</pubDate>
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	<title>Esfuerzo concertado de las Naciones Unidas para la adopción de políticas eficaces sobre la sequía</title>
	
	<description> La sequía causa la muerte y el desplazamiento de más personas que los ciclones, las inundaciones y los terremotos juntos, motivo por el cual es el peligro natural más destructivo del mundo. Sin embargo, aunque se prevé que las sequías aumenten en frecuencia, superficie e intensidad debido al cambio climático, en la mayor parte del mundo se carece de políticas eficaces sobre la sequía. Tres organismos del sistema de las Naciones Unidas han aunado sus fuerzas para promover la elaboración y la adopción de políticas prácticas y dinámicas a nivel nacional para aumentar la resiliencia de los países propensos a la sequía.</description>
	<trustdotorg:body contenttype="application/xhtml+xml"><![CDATA[<p><strong>7 de marzo de 2013, Ginebra/Roma</strong> - La sequía causa la muerte y el desplazamiento de más personas que los ciclones, las inundaciones y los terremotos juntos, motivo por el cual es el peligro natural más destructivo del mundo. Sin embargo, aunque se prevé que las sequías aumenten en frecuencia, superficie e intensidad debido al cambio climático, en la mayor parte del mundo se carece de políticas eficaces sobre la sequía. Tres organismos del sistema de las Naciones Unidas han aunado sus fuerzas para promover la elaboración y la adopción de políticas prácticas y dinámicas a nivel nacional para aumentar la resiliencia de los países propensos a la sequía.<br /><br />La Organización Meteorológica Mundial (OMM), la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación, junto con otras organizaciones asociadas, celebrarán una Reunión de alto nivel de políticas nacionales sobre la sequía del 11 al 15 de marzo en 2013 en Ginebra con el fin de centrarse en las políticas de preparación y gestión en casos de sequía.<br /><br />"Desde tiempos inmemoriales, la sequía ha sido un aspecto de la variabilidad natural del clima," dijo el Secretario General de la OMM, señor Michel Jarraud. "Como resultado del cambio climático, está previsto que aumenten la frecuencia, intensidad y duración de las sequías en diversas partes del mundo, lo que provocará un incremento de las pérdidas humanas y económicas. Simplemente no podemos permitirnos seguir adoptando un enfoque fragmentado e impulsado por la crisis. Tenemos los conocimientos y la experiencia necesarios para reducir los efectos de la sequía. Ahora es necesario adoptar un marco de políticas y aplicar medidas sobre el terreno."<br /><br />"A pesar de ser predecible, la sequía es el desastre más costoso y mortífero de nuestro tiempo. La decisión de atenuar la sequía es, en última instancia, política. Los gobiernos de todos los países propensos a la sequía deben adoptar, incorporar y aplicar políticas sobre la sequía, basándose en los principios de la alerta temprana, la preparación y la gestión del riesgo," afirmó el Secretario Ejecutivo de la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación, señor Luc Gnacadja. "El costo de la gestión de la crisis es muy superior al de la gestión del riesgo y la acción temprana y no deberíamos esperar a que se produjera la próxima sequía, causara hambruna y se cobrara vidas humanas, para actuar."<br /><br />"Las sequías más extremas y frecuentes causadas ​​por el cambio climático tienen efectos devastadores sobre la seguridad alimentaria, especialmente en las regiones más vulnerables del mundo" dijo el Director General de la FAO, señor José Graziano da Silva. "Para invertir esta tendencia debemos crear comunidades resilientes, que sean resistentes a la sequía, lo que no solo implica reaccionar cuando hay escasez de lluvias sino también invertir a largo plazo de modo que cuando se produzcan sequías, las personas y los sistemas alimentarios puedan capear el golpe."<br /><br />La Reunión de alto nivel de políticas nacionales sobre la sequía reúne a dirigentes, instancias decisorias gubernamentales, organismos para el desarrollo y científicos e investigadores destacados de todo el mundo. Entre los dirigentes gubernamentales se cuenta Su Excelencia Issoufou Mahamadou, Presidente de la República de Níger, cuyo país se ha visto asolado en repetidas ocasiones por sequías devastadoras, la última de ellas en 2011-2012.<strong><br /><br />Graves pérdidas económicas y humanas</strong><br /><br />Desde el decenio de 1970 la superficie de las tierras afectadas por la sequía se ha duplicado. Las mujeres, los niños y las personas de edad suelen ser quienes pagan el precio más alto.<br /><br />Últimamente las sequías han afectado al Gran Cuerno de África y la región del Sahel, los Estados Unidos de América, México, nordeste del Brasil, partes de China e India, Rusia y sureste de Europa. Los países más vulnerables son los de las zonas áridas del planeta, donde las comunidades más pobres de África y de algunas partes de Asia occidental están particularmente expuestas a ese riesgo.<br /><br />Los efectos pueden prolongarse hasta mucho después de que vuelvan las lluvias y durante ese tiempo los alimentos seguirán siendo escasos y caros y se agotarán los recursos hídricos, se erosionará el suelo, se debilitará el ganado y los conflictos jurídicos y sociales se harán sentir durante años. A menudo, entre los períodos de sequía se intercalan fuertes inundaciones, que afectan a las comunidades cuando más vulnerables son, lo que hace que los daños causados sean mayores.<br /><br />En la actualidad 168 países alegan estar afectados por la desertificación, un proceso de degradación de las tierras en las zonas áridas que afecta a la producción alimentaria y se ve exacerbado por la sequía. En la Conferencia sobre el Desarrollo Sostenible "Río +20", celebrada el pasado mes de junio en Brasil, los dirigentes de todo el mundo calificaron la desertificación, la degradación de las tierras y la sequía de desafíos mundiales y expresaron su compromiso de esforzarse por lograr un mundo con una degradación neutra de las tierras, donde se evite la degradación de nuevas zonas y se compense la degradación inevitable mediante la restauración de la misma cantidad de tierras en el mismo momento y el mismo ecosistema.<br /><br />Este es un objetivo realizable. Ya se dispone de prácticas de gestión sostenible de las tierras, como la restauración de las tierras degradadas y la mejora de la gestión del suelo y el agua que contribuye a mitigar la sequía, pero es necesario que las políticas nacionales reflejen, apoyen y amplíen dichas prácticas.<br /><br /><strong>De la gestión de la crisis a la reducción de riesgos de desastre</strong><br /><br />El objetivo de la Reunión de alto nivel de políticas nacionales sobre la sequía es alentar a los países a pasar de la gestión de la crisis a la reducción de riesgos de desastre, enfoque que ya se ha adoptado con éxito en el caso de peligros como los ciclones tropicales y las inundaciones.<br /><br />Los objetivos concretos consisten en:</p> <ul><li>Definir las medidas de mitigación y planificación proactivas, la gestión de riesgos, la difusión pública y la administración de recursos como elementos clave de una política nacional sobre la sequía efectiva.</li><li>Fomentar una mayor colaboración para reforzar las redes de observación y los sistemas de información nacionales, regionales y mundiales con objeto de mejorar la comprensión del público de la sequía, así como la preparación en caso de sequía.</li><li>Incorporar estrategias financieras y de seguros gubernamentales y privadas globales en los planes de preparación en caso de sequía.</li><li>Designar una red de protección en materia de ayuda en caso de emergencia basada en una administración racional de los recursos naturales y en la autoayuda a distintos niveles gubernamentales.</li><li>Coordinar programas de sequía y actividades de respuesta en casos de sequía con eficiencia y eficacia y centrándose en las necesidades de los usuarios.</li></ul> <p><strong><br /><br />Aumentar la resiliencia, centrar los esfuerzos</strong><br /><br />La elaboración de estrategias de gestión de sequías más adecuadas es una de las prioridades del Marco Mundial para los Servicios Climáticos (MMSC) que los gobiernos están aplicando actualmente con el apoyo de las Naciones Unidas. Los servicios climáticos tienen por objeto aumentar la resiliencia frente a las sequías mediante la mejora de la información y los servicios climáticos, en especial para los más vulnerables y, para ello, aprovechan las capacidades de predicción climática que están mejorando rápidamente.<br /><br />El MMSC pretende dar acceso mundial a mejores servicios para cuatro sectores prioritarios, esto es, seguridad alimentaria y agricultura, agua, salud y reducción de riesgos de desastres para finales de 2017.</p>]]></trustdotorg:body>
	<author>FAO-Newsroom@fao.org (FAO-Newsroom)</author>
	<link>http://www.fao.org/news/story/es/item/171516/icode/</link><guid isPermaLink="true">http://www.fao.org/news/story/es/item/171516/icode/</guid>
	<pubDate>Thu, 07 Mar 2013 23:00:00 GMT</pubDate>
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	<title>La FAO acoge el debate &quot;Mil millones de hambrientos: ¿Podemos alimentar al mundo?&quot;</title>
	
	<description> Sir Gordon Conway ha presentado en la sede de la FAO su libro de reciente publicación, &quot;Mil millones de hambrientos: ¿Podemos alimentar al mundo?&quot; (One Billion Hungry: Can we feed the world?), en el curso de un seminario centrado en la necesidad urgente de incrementar de manera sostenible la producción agrícola para alimentar a una creciente población mundial, enfrentada en particular al desafío del cambio climático.</description>
	<trustdotorg:body contenttype="application/xhtml+xml"><![CDATA[<p class="MsoNormal"><strong>27 de febrero de 2013, Roma</strong> - Sir Gordon Conway presentó hoy en la sede de la FAO su libro de reciente publicación, "Mil millones de hambrientos: ¿Podemos alimentar al mundo?" (<em>One Billion Hungry: Can we feed the world?</em>), en el curso de un seminario centrado en la necesidad urgente de incrementar de manera sostenible la producción agrícola para alimentar a una creciente población mundial, enfrentada en particular al desafío del cambio climático. <br /> <br /> La presentación fue seguida de un debate con la participación de los responsables de los tres organismos alimentarios de las Naciones Unidas con sede en Roma: el Director General de la FAO, José Graziano da Silva, el Presidente del FIDA, Kanayo F. Nwanze, y la Directora Ejecutiva del PMA, Ertharin Cousin.<br /> <br /> Citando datos de la FAO, Conway señaló que para satisfacer las necesidades alimentarias de un tercio más de habitantes –9 000 millones- en 2050, la producción de alimentos tendrá que aumentar en un 60 por ciento.<br /> <br /> Sin embargo, Conway sostuvo que en los países en desarrollo ese aumento tendrá que ser aún mayor. En algunos casos, dijo, la producción podría incluso tener que doblarse en zonas donde la agricultura a pequeña escala alimentará a los más pobres del mundo.<br /> <br /> Además del problema del hambre endémica, Conway señaló que "la estadística realmente chocante es que hay 180 millones de niños con falta de estatura para su edad, que sufren retraso de crecimiento, y pueden volverse ciegos, pueden morir. Deberíamos avergonzarnos de esa estadística”.<br /> <br /> "La respuesta –aseguró- está en la agricultura sostenible, en la que la productividad es elevada, la estabilidad es elevada, la resistencia es elevada, y la equidad es elevada. En otras palabras, la distribución de los productos también es elevada.<br /> <br /> En este aspecto, añadió que había tomado prestados también de la FAO los principios de “Ahorrar para Crecer”.<br /> <br /> Para lograr estos objetivos, son necesarias cuatro cosas, según Conway: innovación, mercados, personas y liderazgo político.<br /> <br /> Graziano da Silva intervino después para observar con optimismo que se trata de objetivos posibles, pero sólo siempre y cuando se cumplan determinadas condiciones, entre ellas: la aplicación de los principios de “Ahorrar para Crecer”, colocando la agricultura a pequeña escala en el centro de los esfuerzos mundiales; estableciedo un sistema mundial más eficaz de gobernanza en materia de seguridad alimentaria, uniendo a los agricultores en asociaciones con cooperativas y el sector público y privado, y vinculando la erradicación del hambre con la erradicación de la pobreza.<br /> <br /> "Hoy en día la gente no come porque no haya comida disponible. Producimos suficientes alimentos para todos. Desperdiciamos un tercio de los alimentos que producimos. Tenemos hambre porque la gente no puede comprar los alimentos o producirlos por sí mismos ", añadió Graziano da Silva.<br /> <br /> Indicó que la eliminación del hambre tenía que ser una decisión política, por parte de toda la sociedad, a fin de relegar el hambre al pasado. No es la responsabilidad de un gobierno o una ONG o de una organización por sí sola. Hay que hacerlo como comunidad.<br /> <br /> Por su parte, el Presidente del FIDA aseguró que: "por encima de todo, me alegré de ver a Sir Gordon reconocer que los agricultores de los países en desarrollo tienen experiencia y conocimientos y son a menudo muy innovadores”.<br /> <br /> "He visto la capacidad de la población rural pobre para transformar sus granjas, sus vidas y sus comunidades", añadió Nwanze, agregando que "alimentar el futuro dependerá de un desarrollo sostenible que respete y responda a las condiciones locales, ya sean ambientales o culturales, para que la tierra no se vea mermada ni se agote la base de recursos".<br /> <br /> La Directora Ejecutiva del PMA agradeció a su vez a Conway esta contribución en la lucha contra el hambre, que es también motivo de esperanza. "Hay un reconocimiento de un camino a seguir que no sugiere una sola vía para avanzar para erradicar el hambre", dijo Cousin.<br /> <br /> "Habrá que incluir de todo, desde las leyes comerciales y las semillas en la tierra, a la forma en que tratamos las cuestiones de género y la innovación. Así que hay un importante trabajo que debe ser realizado simultáneamente de forma que podamos erradicar el hambre”. <br /> <br /> Cousin, coincidió con sus compañeros en el debate en que lograrlo tendría que ser "una oportunidad para todos" de erradicar el hambre como comunidad.<br /> <br /> <em>Sir Gordon Conway es profesor de Desarrollo Internacional en el Imperial College de Londres y director del programa “</em><em>Agriculture for Impact”</em><em>, que aboga por un mayor apoyo de los gobiernos europeos al desarrollo agrícola en África subsahariana.</em></p>]]></trustdotorg:body>
	<author>FAO-Newsroom@fao.org (FAO-Newsroom)</author>
	<link>http://www.fao.org/news/story/es/item/170818/icode/</link><guid isPermaLink="true">http://www.fao.org/news/story/es/item/170818/icode/</guid>
	<pubDate>Wed, 27 Feb 2013 22:00:00 GMT</pubDate>
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	<title>La FAO y los países ACP acuerdan una alianza estratégica</title>
	
	<description> La FAO y el grupo de países de África, del Caribe y del Pacífico (ACP) se convertirán en socios estratégicos en la lucha contra el hambre y la pobreza y para la gestión sostenible de los recursos naturales en este conjunto de 79 naciones. El Director General de la FAO, José Graziano da Silva, señaló que el acuerdo permitirá abordar mejor los retos de los países ACP.</description>
	<trustdotorg:body contenttype="application/xhtml+xml"><![CDATA[<p><strong>14 de diciembre de 2012, Malabo, Guinea Ecuatorial - </strong>La FAO y el grupo de países de África, del Caribe y del Pacífico (ACP) se convertirán en socios estratégicos en la lucha contra el hambre y la pobreza y para la gestión sostenible de los recursos naturales en este conjunto de 79 naciones.</p><p><br />Según el acuerdo firmado ayer, "la FAO y la Secretaría de los países ACP fortalecerán su colaboración para hacer frente mejor a la continua inseguridad alimentaria y desnutrición, así como los desafíos del hambre, la gestión de recursos naturales y del cambio climático", según declaró el Director General de la FAO, José Graziano da Silva.</p><p><br />En nombre del Grupo ACP, el Secretario General, Mohamed Ibn Chambas, aseguró que "sobre la base de la cooperación existente, actuaremos como socios estratégicos en áreas prioritarias de acción para lograr la liberación del hambre y la pobreza".</p><p><br />El Memorándo de Entendimiento fue firmado por Chambas y Graziano da Silva en el marco de la 7ª Cumbre de Líderes del Grupo ACP que tiene lugar en Malabo, Guinea Ecuatorial, del 13 al 14 de diciembre. El Grupo ACP incluye 40 países menos adelantados y 36 pequeños estados insulares.</p><p>Graciano da Silva representa en este evento al Secretario General de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon.<br /><br /><strong>Intensificación sostenible</strong></p><p><br />Las áreas específicas de colaboración en el marco del acuerdo incluirán la promoción de la intensificación sostenible de la producción agrícola y ganadera, la promoción de la pesca y de la acuicultura, los sistemas de alerta temprana de crisis alimentarias, la detección y prevención de enfermedades transfronterizas de plantas y animales, la gestión del riesgo de desastres, desarrollo de productos alimenticios mejorados , normas y comercialización, educación alimentaria y nutricional y la promoción de la gestión forestal sostenible.</p><p><br />Los recursos financieros para proyectos en virtud del acuerdo serán identificados y movilizados a través de fuentes de financiación como el Fondo Europeo de Desarrollo, fondos fiduciarios, el Fondo para el Medio Ambiente Mundial y otros socios nacionales e internacionales.<br /><br />Graziano da Silva reafirmó el apoyo de la FAO a los esfuerzos nacionales para avanzar hacia sistemas de producción más intensivos -pero sostenibles-, que sean resilientes al cambio climático. <br /><br />"En muchos países ACP, los procesos del cambio climático están agravando los riesgos a los que ya se enfrenta la gente. Lo estamos viendo por ejemplo en el Sahel, el Cuerno de África y en otras partes de África", explicó.<br /><br />"Los pequeños estados insulares en desarrollo del Caribe y el Pacífico Sur son especialmente vulnerables a la subida del nivel del mar debido al calentamiento global. Esto está conduciendo a una pérdida de tierra productiva y reduciendo la resiliencia de los ecosistemas costeras", añadió Graziano da Silva. </p>]]></trustdotorg:body>
	<author>FAO-Newsroom@fao.org (FAO-Newsroom)</author>
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	<pubDate>Thu, 13 Dec 2012 23:00:00 GMT</pubDate>
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	<title>El Director General de la FAO pide actuar para salir del círculo vicioso del hambre en los países en zonas áridas</title>
	
	<description> Los conflictos, las sequías recurrentes y la volatilidad de los precios alimentarios mantienen a África y Oriente Próximo en una trampa del hambre, aunque existe una salida, según afirmó hoy el Director General de la FAO, José Graziano da Silva en la Conferencia Internacional sobre Seguridad Alimentaria en Zonas Áridas que se celebra en Doha, Qatar.</description>
	<trustdotorg:body contenttype="application/xhtml+xml"><![CDATA[<strong>14 de noviembre de 2012, Roma - </strong>Los conflictos, las sequías recurrentes y la volatilidad de los precios alimentarios mantienen a África y Oriente Medio en una <em>trampa del hambre</em>, aunque existe una salida, según afirmó hoy el Director General de la FAO, José Graziano da Silva en la Conferencia Internacional sobre Seguridad Alimentaria en Zonas Áridas que se celebra en Doha, Qatar.<br /><br />La conferencia, de dos días, reúne a gobiernos, instituciones académicas, agencias de desarrollo y bancos, la sociedad civil y el sector privado de 60 países para debatir sobre seguridad alimentaria, agua e inversiones en los países en regiones áridas.<br /><br />Se pretende elaborar recomendaciones para la acción en las tres áreas mencionadas que sirvan a futuras políticas, estrategias e inversiones para impulsar la producción agrícola y mejorar la seguridad alimentaria y aumentar la resistencia a los vaivenes futuros de los precios.<br /><br />"Estamos perdiendo la batalla contra el hambre en África y Oriente Medio", aseguró Graziano da Silva ante la conferencia, señalando que el número de personas que padecen hambre en ambas regiones se ha incrementado en 83 millones, hasta los 275 millones, desde comienzos de la década de 1990.<br /><br />"La degradación de los recursos naturales en países con zonas áridas amenaza a más de dos mil millones de personas", advirtió.<br /><br />Por este motivo, instó a la comunidad internacional a trabajar en estrecha colaboración con estos países para romper el círculo vicioso del hambre, destacando la necesidad de: <br /><br /><ul><li>Mejorar la información sobre las zonas áridas para apoyar la gestión sostenible de los recursos de tierra y agua.</li><li>Aumentar la intensificación sostenible de la agricultura y la adaptación de la producción al cambio climático. </li><li>Crear resiliencia en las comunidades rurales mediante el aumento de las inversiones responsables en la agricultura y el desarrollo rural en consonancia con políticas y programas de seguridad alimentaria más exhaustivos.</li><li>Fortalecer la gobernanza mundial de la seguridad alimentaria, sobre la base del Comité de Seguridad Alimentaria Mundial (CFS, por sus siglas en inglés), el organismo intergubernamental encargado de las políticas alimentarias.</li></ul><p><br />"Tal vez el problema más urgente que se debate hoy son las inversiones en la agricultura", indicó Graziano da Silva, añadiendo que estas inversiones tienen que "respetar los derechos, medios de vida y los recursos de todos los involucrados, especialmente a los más vulnerables".<br /><br />El responsable de la FAO aseguró que los puntos de vista sobre las inversiones expresados en la conferencia se incorporarán a un proceso de consulta de dos años a nivel mundial que se llevará a cabo bajo los auspicios del CFS para desarrollar principios para la inversión responsable en la agricultura.<br /><br />"En la Conferencia de Río+20 sobre Desarrollo Sostenible, celebrada en junio pasado -dijo- los líderes mundiales lanzaron un mensaje claro de que el desarrollo no será sostenible mientras que cientos de millones de personas siguen excluidos, padeciendo hambre y pobreza extrema".<br /><br />"Si podemos encontrar formas sostenibles para garantizar la seguridad alimentaria en las zonas áridas, estaremos en el camino correcto para lograr un mundo con <em>hambre cero</em>", concluyó.<br /><br />La Conferencia Internacional sobre Seguridad Alimentaria en Zonas Áridas está organizada por el Programa Nacional de Seguridad Alimentaria de Qatar, con el apoyo de la FAO y otras organizaciones internacionales y regionales. </p>]]></trustdotorg:body>
	<author>FAO-Newsroom@fao.org (FAO-Newsroom)</author>
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	<pubDate>Wed, 14 Nov 2012 09:00:00 GMT</pubDate>
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	<title>Rusia: el sector forestal necesita modernizarse con innovación e inversiones</title>
	
	<description> El sector forestal de la Federación de Rusia debe modernizarse a través de innovaciones y tecnologías de vanguardia para maximizar su potencial de mitigar el cambio climático mundial y como fuente importante de madera, según un nuevo estudio presentado hoy por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y el Gobierno de la Federación de Rusia.</description>
	<trustdotorg:body contenttype="application/xhtml+xml"><![CDATA[<p><strong>25 de septiembre 2012, Roma</strong> - El sector forestal de la Federación de Rusia debe modernizarse a través de innovaciones y tecnologías de vanguardia para maximizar su potencial de mitigar el cambio climático mundial y como fuente importante de madera, según un nuevo estudio presentado hoy por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y el Gobierno de la Federación de Rusia.</p><br /><p>Con una extensión que va desde el mar Báltico hasta el océano Pacífico, Rusia posee más de una quinta parte de los bosques del planeta, lo que lo convierte en el país con mayor superficie forestal del mundo. Sin embargo, el potencial de los bosques rusos está infrautilizado y la participación de Rusia en el comercio mundial de productos forestales supone menos del cuatro por ciento. La falta de gobernanza, equipos obsoletos y la insuficiente financiación figuran entre los principales factores que impiden el desarrollo del sector forestal ruso, según el informe.</p><br /><p>El informe <em>Estudio de las perspectivas del sector forestal ruso hasta 2030</em> pide que se actue de inmediato para su modernización, incrementando su atractivo para los inversores, estimulando la demanda interna de productos forestales -tales como viviendas y muebles de madera-, haciendo frente a la cuestión de la tala ilegal y reformando las instituciones y la legislación forestal pública.</p><br /><p>"El estudio amplía nuestro conocimiento sobre las enormes oportunidades y el potencial de desarrollo del sector forestal de la Federación de Rusia", aseguró el Subdirector General de la FAO y responsable del Departamento Forestal, Eduardo Rojas-Briales. "La modernización de los bosques rusos -añadió- tendrá un impacto positivo a nivel social, económico y ambiental en la Federación de Rusia y contribuirá al desarrollo de la silvicultura mundial, la industria forestal, el comercio de la madera y el medio ambiente."</p><br /><p><strong>Se necesitan más inversiones</strong></p><br /><p>Según el estudio, en 2030 la superficie forestal de la Federación de Rusia aumentará en casi un 1,5 por ciento, de 882 millones de hectáreas en 2010 hasta 895 millones de hectáreas, lo que supone un incremento anual de 660 000 hectáreas. Este aumento derivará principalmente de la reforestación artificial y natural de las tierras agrícolas abandonadas y, como resultado de la expansión de los bosques en terrenos que no son boscosos y la tundra.</p><br /><p>El estudio estima que si el flujo de inversiones en el sector forestal se multiplica por cinco desde su nivel actual -de unos 2 000 millones de dólares EEUU a cerca de 10 000 millones anuales-, la producción de madera en rollo en la Federación de Rusia se duplicará para el año 2030, pasando de 143 000 de metros cúbicos en 2010 a más de 300 millones. En condiciones tan favorables, la producción de pulpa y papel debería crecer para 2030 de 7,7 millones de toneladas en 2010 a 25,5 millones de toneladas, según el informe. Para alcanzar estos objetivos será necesaria una mejora radical en el entorno de las inversiones en Rusia. </p><br /><p><strong>El impacto del cambio climático en Rusia</strong></p><br /><p>Los bosques en la Federación de Rusia juegan un papel crucial en la estabilización del clima del planeta. Por ejemplo, el país aportó más del 90 por ciento de los sumideros de carbono de los bosques boreales del mundo en el período 2000-2007. Las estimaciones sobre el promedio de la retención de carbono en los bosques rusos durante los últimos 10 años se sitúan entre 500 y 700 millones de toneladas por año.</p><br /><p>Existe un grave riesgo, sin embargo, de que las emisiones de carbono de las áreas cubiertas por el permafrost de Rusia superen en varias veces a las actuales emisiones derivadas de la deforestación tropical, si el calentamiento global se convierte en una realidad.</p><br /><p>Se trata de un problema que afecta a todo el mundo, aún no reconocido por la comunidad internacional, según el informe. Por ello se recomienda un análisis más detallado del problema de los procesos de permafrost a nivel internacional y su inclusión en el proceso de negociación en curso sobre el cambio climático.</p>]]></trustdotorg:body>
	<author>FAO-Newsroom@fao.org (FAO-Newsroom)</author>
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	<pubDate>Mon, 24 Sep 2012 22:00:00 GMT</pubDate>
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	<title>Prioridad para los pequeños campesinos de Swazilandia</title>
	
	<description> Los agricultores de Swazilandia están empezando a cosechar los frutos de un amplio esfuerzo por parte del gobierno y de la FAO, con el apoyo de la Unión Europea (UE), para invertir la tendencia del descenso de la productividad agrícola.</description>
	<trustdotorg:body contenttype="application/xhtml+xml"><![CDATA[<strong>21 de setiembre de 2012, Mbabane, Roma</strong> - Los agricultores de Swazilandia están empezando a cosechar los frutos de un amplio esfuerzo por parte del gobierno y de la FAO, con el apoyo de la Unión Europea (UE), para invertir la tendencia del descenso de la productividad agrícola.<br /><br />Años consecutivos de sequía, una devastadora pandemia de sida, décadas de desaceleración económica y, de forma más reciente, el alza de los precios de los alimentos e insumos agrícolas, han hecho cada vez más difícil el ganarse la vida a la población rural de Swazilandia, muy dependiente de la agricultura de subsistencia y faltos de liquidez.<br /><br />De acuerdo a las últimas cifras de la FAO sobre el hambre, cerca del 20 por ciento del millón de habitantes del país está desnutrido.<br /><br />Desde 2009, la UE ha venido apoyando una iniciativa de gran alcance del gobierno y la FAO para elevar los niveles de nutrición de la población rural y estimular su potencial de crecimiento económico, conocida como Proyecto de Desarrollo Agrícola de Swazilandia (SADP, por sus siglas en inglés), un programa de 5 años financiado con más de 14 millones de euros de la UE y otros casi 350 000 aportados por la FAO.<br /><br />A pesar del desafío que supuso aplicar un proyecto tan complejo sobre el terreno, Amadou Traoré, encargado de negocios de la UE en Swazilandia, opina que las cosas se están moviendo en la dirección correcta. "Los contribuyentes europeos están dispuestos a mostrar su generosidad", asegura." Pero especialmente ahora -añade-, cuando Europa experimenta dificultades financieras y económicas, quieren ver resultados". <br /><br />Louise McDonald, oficial de programas del Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA) para Swazilandia comentó que los resultados obtenidos por el proyecto SADP han fortalecido la colaboración entre FIDA y FAO en la asistencia al gobierno y a los pequeños productores.  “Juntos, trabajaremos reforzando las actividades de SADP -dice-, con un programa de 47 millones US$ a ser cofinanciado por el FIDA”.  <br /><br /><strong>Agricultores a pequeña escala<br /><br /></strong>Básicamente, el SADP tiene que ver con los pequeños campesinos, explica Nehru Essomba, asesor técnico principal del SADP: "No se puede hacer frente a la pobreza rural -dice-, si no se da prioridad a los agricultores a pequeña escala."<br /><br />Vincular a los campesinos con el mercado es un reto importante, señala Essomba. Estando tan cerca de Sudáfrica, con sus productores a gran escala, el entorno es extremadamente competitivo. El SADP está estableciendo un Fondo para la Comercialización de un millón de euros, cuyo objetivo en particular es promover cultivos de nicho que ofrecen a los pequeños agricultores una ventaja comparativa en el mercado.<br /><br />Igualmente importante es mejorar el entorno en el que opera el sector agrícola, tanto a nivel institucional como físicamente. A la vez que se preparan importantes proyectos de rehabilitación de infraestructuras, se actualizan las políticas relacionadas con la investigación y la extensión agrícolas y se pone en marcha la creación de capacidad a gran escala de los agricultores, las organizaciones y los agentes de extensión.<br /><br />Al mismo tiempo, la SADP ayuda a difundir buenas prácticas agrícolas, importantes para los campesinos a la hora de aumentar su productividad mientras se preserva el medio ambiente y disminuye la presión sobre los limitados recursos naturales de Swazilandia. Hasta ahora, más de 2 000 agricultores han recibido capacitación en una amplia gama de prácticas, incluyendo la agricultura de conservación y la agrosilvicultura.<br /><br /><strong>Perseverar<br /><br /></strong>"La seguridad alimentaria se alcanzará de dos formas: produciendo sus propios alimentos y produciendo para vender en el mercado", asegura el Dr. Robert Thwala, Secretario Principal del Ministerio de Agricultura de Swazilandia, explicando el enfoque del SADP sobre la mejora de la producción agrícola y ganadera y el desarrollo de los agronegocios.<br /><br />Con la tasa de prevalencia del VIH más alta del mundo, los más vulnerables entre los pobres rurales en Swazilandia son los ancianos y los jóvenes, al haber perdido bien a sus padres o sus hijos, ya que la generación intermedia fue diezmada por la pandemia del sida.<br /><br />Se han creado en total 340 huertos para que las familias vulnerables cultiven hortalizas y plantas para el consumo familiar, o en caso de exceso de producción, para vender a los miembros de la comunidad. Más de 2.000 personas se han beneficiado directamente de los huertos, recibiendo a la vez educación nutricional por medio de demostraciones sobre preparación y elaboración de alimentos.<br /><br />Para apoyar a las jóvenes generaciones, el SADP está ayudando a grupos juveniles a establecer pequeños negocios agrícolas. Sesenta grupos, que comprenden alrededor de 2 500 muchachos, se dedican a la cría de aves de corral, cerdos o la producción de hortalizas y cultivos de campo. Reciben equipos, aperos, insumos, medicamentos y formación del SADP para hacer que sus iniciativas funcionen. <br /><br />El Club Juvenil Mhawu, en el área de Ngudzine en el sur de Swazilandia se dedica a la cría de pollos.<br /><br />Uno de sus miembros, Nomcebo Simelane -muchacha de dieciséis años de edad- encuentra mucho estímulo en su club: "Tus compañeros te dicen que si quieres que tus sueños se hagan realidad, sólo debes perseverar", asegura.<br /><br />El negocio de las aves de corral le ofrece además la manera de lograr precisamente eso: confía en que va a ganar el dinero suficiente para ir a la universidad y convertirse en enfermera.]]></trustdotorg:body>
	<author>FAO-Newsroom@fao.org (FAO-Newsroom)</author>
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	<pubDate>Thu, 20 Sep 2012 22:00:00 GMT</pubDate>
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	<title>El Director General de FAO saluda el Desafío Hambre Cero del Secretario General de las Naciones Unidas</title>
	
	<description> El Director General de FAO José Graziano da Silva acogió hoy con satisfacción el &quot;Desafío Hambre Cero&quot; anunciado por el Secretario General de las Naciones Unidas Ban Ki-moon. El “Desafío Hambre Cero” nos puede ayudar a movilizar el compromiso político, el primer paso erradicar el hambre”, aseguró Graziano da Silva en una reunión de alto nivel en Río de Janeiro.</description>
	<trustdotorg:body contenttype="application/xhtml+xml"><![CDATA[<strong>21 de junio de 2012, Río de Janeiro - </strong>El Director General de FAO José Graziano da Silva acogió hoy con satisfacción el "Desafío Hambre Cero" anunciado por el Secretario General de las Naciones Unidas Ban Ki-moon. <br /> <br /> "Los grandes males requieren grandes remedios". El "Desafío Hambre Cero" nos puede ayudar a movilizar el compromiso político, el primer paso erradicar el hambre", aseguró Graziano da Silva en una reunión de alto nivel en Río de Janeiro. <br /> <br /> "Éste es un reto personal del Secretario General, pero ante el cual todos nosotros deberíamos responder a nivel individual y colectivo. La FAO se adhiere a este desafío de un mundo sin hambre".<br /> <br /> Graziano da Silva señaló que los objetivos del Secretario General coincidieron completamente con los de la FAO y sus socios, incluyendo la mejora de la productividad de los pequeños agricultores, el establecimiento de sistemas alimentarios sostenibles y la reducción del desperdicio de alimentos. <br /> <br /> El Secretario General de la ONU expuso su visión sobre el Hambre Cero en un evento organizado por Bioversity International, la FAO, el FIDA, el Banco Mundial y el PMA durante la Conferencia Río +20 sobre Desarrollo Sostenible. Otros ponentes del evento, -que estuvo moderado por el Representante Especial del Secretario General sobre la Seguridad Alimentaria y Nutrición, David Nabarro- fueron el Presidente de Níger Mahamadou Issoufou, el Viceprimer Ministro británico Nicholas Clegg, la Directora Ejecutiva del PMA Ertharin Cousin y el Director General de Biodioversity, Emile Frison. También participaron representantes de las asociaciones campesinas, el sector privado y otros gobiernos y organismos.<br /> <br /> "No estoy proponiendo un nuevo objetivo. Estoy compartiendo mi visión de futuro. Un futuro en el que todas las personas disfruten de su fundamental Derecho a la Alimentación, en el que los medios de subsistencia de la gente y los sistemas alimentarios sean resistentes y capaces de soportar el cambio climático", señaló Ban Ki-moon.<br /> <br /> <strong>Crecimiento, reducción de la pobreza<br /> </strong><br /> Teniendo en cuenta que sin hambre aumentaría el crecimiento económico, se reduciría la pobreza, se protegería el medio ambiente y se fomentaría la paz y la estabilidad, Ban enumeró cinco objetivos de su desafío: <br /> <br /> 1. 100% de acceso a una alimentación adecuada durante todo el año.<br /> <br /> 2. Ningún niño de menos de dos años con retraso en su crecimiento, no más desnutrición en el embarazo y la primera infancia. <br /> <br /> 3. Todos los sistemas alimentarios son sostenibles. <br /> <br /> 4. 100% de crecimiento en la productividad e ingresos de los pequeños agricultores, especialmente para las mujeres. <br /> <br /> 5. Ninguna pérdida o desperdicio de alimentos, incluyendo el consumo responsable.<br /> <br /> "Muchos de los líderes que asisten a esta conferencia se han comprometido a trabajar para acabar con el hambre. Sé que van a responder a mi Desafío Hambre Cero", añadió el Secretario General.<br /> <br /> <strong>El compromiso del Papa<br /> </strong><br /> La semana pasada en Roma el Papa Benedicto XVI subrayó su apoyo a la lucha contra el hambre cuando recibió a Graziano da Silva.<br /> <br /> En el lanzamiento en Brasil de su Desafío Hambre Cero, Ban Ki-moon reconoció que se inspiró en la campaña nacional Hambre Cero y agradeció el papel desempeñado por el Director General de la FAO en el diseño y aplicación de esta estrategia contra el hambre. <br /> <br /> Entre 2003 y 2010, el programa <em>Hambre Cero</em> de Brasil ayudó a sacar a 28 millones de personas de la pobreza extrema. También inspiró un nuevo conjunto de políticas públicas dirigidas a fomentar el desarrollo económico y social en el país.<br /> <br /> "Con casi 900 millones de personas que sufren hambre, no se pueden aceptar soluciones a medias", dijo Graziano da Silva. "Con el hambre -añadió-, la única cifra aceptable es cero".]]></trustdotorg:body>
	<author>FAO-Newsroom@fao.org (FAO-Newsroom)</author>
	<link>http://www.fao.org/news/story/es/item/150188/icode/</link><guid isPermaLink="true">http://www.fao.org/news/story/es/item/150188/icode/</guid>
	<pubDate>Thu, 21 Jun 2012 22:00:00 GMT</pubDate>
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	<title>La FAO hace un llamado al G20 para mantener a la seguridad alimentaria dentro de la agenda de desarrollo</title>
	
	<description> El Director General de la FAO, José Graziano da Silva, solicitó hoy a los líderes mundiales que la seguridad alimentaria y nutricional permanezca de forma destacada en la agenda del G20 durante los próximos años.</description>
	<trustdotorg:body contenttype="application/xhtml+xml"><![CDATA[<strong>San José del Cabo, México, 19 de junio de 2012-</strong> El Director General de la FAO, José Graziano da Silva, solicitó hoy a los líderes mundiales que la seguridad alimentaria y nutricional permanezca de forma destacada en la agenda del G20 durante los próximos años.<br /><br />"El hambre es un problema persistente que afecta a más de 900 millones de seres humanos" señaló el Director General. "Los esfuerzos de los miembros del G20 para mejorar la seguridad alimentaria deben ser igualmente persistentes, incluso en tiempos de crisis", agregó.<br /><br />Durante su intervención ante el pleno de la Cumbre de Líderes del G20, realizada en México, el titular mundial de la FAO destacó la prioridad otorgada por la Presidencia de México del G20 a la seguridad alimentaria, así como la inclusión en la agenda de la reducción de la brecha de productividad que separa a los pequeños agricultores de los grandes productores agrícolas. <br /><br />"Cerca de 500 millones de agricultores a pequeña escala constituyen la columna vertebral de la producción alimentaria" señaló, "careciendo muchas veces de los medios necesarios para mantenerse a sí mismos".<br /><br />Es la primera vez que un Director General de la FAO se dirige al G20 dentro de la Cumbre de Líderes. <br /><br />En representación también de las otras Organizaciones de Naciones Unidas basadas en Roma (FIDA y PMA), José Graziano da Silva indicó que "incrementar los apoyos a los pequeños agricultores puede contribuir a que un sector considerado frecuentemente como parte del problema del hambre, se transforme en parte de su solución".<br /><br />De forma previa a la reunión, la FAO lideró, junto con la OCDE, el trabajo de 12 organizaciones internacionales para proveer al G20 con recomendaciones para incrementar la productividad agrícola de forma sostenible.  <br /><br />Dichas organizaciones recomendaron un enfoque que priorizara a los pequeños agricultores, incrementando la inversión en investigación y desarrollo e infraestructura agrícola. <br /><br />Subrayaron también que es necesario proveer apoyos para que los pequeños agricultores puedan adoptar y beneficiarse de las tecnologías ya existentes, así como tener mayor acceso a los recursos productivos.  <br /><br />En su intervención, el Director General insistió en la necesidad de compromisos a largo plazo para impulsar la seguridad alimentaria, "especialmente en tiempos de crisis y de incertidumbre como los que enfrentamos". <br /><br />Durante su estancia en Los Cabos (México), el Director General se dirigió también al Grupo de Trabajo sobre Seguridad Alimentaria del B20 (<em>Business 20</em>), destacando la necesidad de incrementar la inversión en el sector agrícola, con énfasis en iniciativas que apoyen a los pequeños agricultores. <br /><br />En este sentido, explicó que dichos modelos de inversión deben responder a las necesidades de los países y de los inversionistas, estar basados en información contrastada y ser inclusivos para la sociedad civil, las organizaciones campesinas y el sector privado. <a name="_GoBack" title="_GoBack"></a>]]></trustdotorg:body>
	<author>FAO-Newsroom@fao.org (FAO-Newsroom)</author>
	<link>http://www.fao.org/news/story/es/item/150053/icode/</link><guid isPermaLink="true">http://www.fao.org/news/story/es/item/150053/icode/</guid>
	<pubDate>Tue, 19 Jun 2012 22:00:00 GMT</pubDate>
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	<title>Los bosques: el corazón de una nueva economía más verde</title>
	
	<description> Los bosques del mundo juegan un papel importante en la transición hacia una nueva economía más verde, un tema que se está debatiendo en la Conferencia de Río +20. Pero para provocar ese cambio, los gobiernos deben aplicar políticas y programas dirigidos tanto a explotar el potencial de los bosques como a asegurar que sean gestionados de manera sostenible, según explica un nuevo informe de la FAO presentado en Río.</description>
	<trustdotorg:body contenttype="application/xhtml+xml"><![CDATA[<p><strong>18 de junio de 2012, Roma/Río de Janeiro</strong> - Los bosques del mundo juegan un papel importante en la transición hacia una nueva economía más verde, un tema que se está debatiendo en la Conferencia de Río +20. Pero para provocar ese cambio, los gobiernos deben aplicar políticas y programas dirigidos tanto a explotar el potencial de los bosques como a asegurar que sean gestionados de manera sostenible, afirmó hoy la FAO.<br /><br />En un nuevo informe, <a href="http://foris.fao.org/static/sofo/SOFO2012_executiveSummary.pdf" target="_blank"><em>La situación de los bosques del mundo 2012</em> </a>(<em>SOFO 2012, por sus siglas en inglés</em>), la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación defiende que una mejor y más sostenible utilización de los recursos forestales puede contribuir significativamente a superar muchos de los grandes retos que se debaten en Río de Janeiro, incluyendo reducir la pobreza y el hambre, minimizar los impactos del cambio climático, y crear fuentes alternativas y más sostenibles de productos biológicos y bioenergía para uso humano.<br /><br />El informe se presenta hoy durante <a href="http://www.fao.org/forestry/trade/76571/es/" target="_blank">un acto </a>de la Conferencia Río +20 organizado por la FAO y sus socios: la Asociación Brasileña de Pasta y Papel (Bracelpa) y el Consejo Internacional de Asociaciones Forestales y Papeleras (ICFPA, por sus siglas en inglés). <br /><br />"Los bosques y los árboles en las explotaciones agrícolas son una fuente directa de alimentos, energía e ingresos en efectivo para más de las mil millones de personas entre las más pobres del mundo", señaló Eduardo Rojas-Briales, Director General Adjunto de la FAO, al frente del Departamento Forestal. "Al mismo tiempo, los bosques capturan el carbono y mitigan el cambio climático, mantienen el agua y la salud del suelo, y previenen la desertificación. La gestión sostenible de los bosques ofrece múltiples beneficios . Con programas y políticas adecuadas, el sector puede liderar el camino hacia economías más verdes y sostenibles".<br /><br />"Brasil tiene ejemplos exitosos de gestión de plantaciones forestales, y sus buenas prácticas pueden difundirse a otros países en desarrollo para fomentar la economía verde y fortalecer las sinergias entre el desarrollo sostenible y la mitigación del cambio climático. Los debates de Río +20 deben ser el punto de partida para fortalecer el equilibrio de la triple cuenta de resultados (financiero, ambiental y social, ndr). La industria brasileña de la pasta y el papel está preparada para fomentar la innovación en biotecnología y la retención de carbono de los bosques que puedan respaldar una expansión sostenible de las actividades de la triple cuenta de resultados. Esto supone la inclusión social y la protección del medio ambiente", añadió Elizabeth de Carvalhaes, presidenta ejecutiva de Bracelpa.<br /><br />"La industria mundial de productos forestales está a la vanguardia de los esfuerzos de conservación de los bosques", afirmó Donna Harman, Presidenta del ICFPA. "Mediante prácticas sostenibles de ordenación forestal, la industria no sólo produce madera de forma continua, sino que también garantiza su abundancia para las generaciones futuras. La industria mundial de productos forestales también contribuye a los medios de vida y el bienestar humano empleando a millones de personas en todo el mundo generando productos que ofrecen cobijo y aumentan la alfabetización. La <em>bioeconomía</em> emergente solamente puede intensificar la importancia del papel de esta industria".<strong><br /><br />Apoyar a los medios de vida</strong><br /><br />Las inversiones en empresas madereras pueden crear empleos y activos y ayudar a revitalizar las vidas de millones de personas en zonas rurales, según el nuevo informe de la FAO.<br /><br />Unos 350 millones de las personas más pobres del mundo, incluyendo 60 millones de indígenas, dependen de los bosques para su subsistencia diaria y la supervivencia a largo plazo, señala el informe. La "silvicultura en la explotación agrícola"-también conocida como agrosilvicultura- está contribuyendo a los ingresos agrícolas hasta en un 40 por ciento en algunos casos mediante la recolección de madera, frutas, aceites y medicinas. <br /><br />A pesar de que en ocasiones gozan de mala reputación debido a la preocupación por la deforestación, los productos madereros -si proceden de explotaciones forestales bien gestionadas- pueden almacenar carbono y se reciclan fácilmente. Las industrias forestales de todo el mundo están desarrollando nuevos productos y procesos innovadores y competitivos para sustituir a los materiales no renovables, y al hacerlo están abriendo el camino a <em>bioeconomías</em> de bajo carbono. "La promoción de una industria forestal sostenible supone una forma de mejorar las economías rurales y cumplir al mismo tiempo con los objetivos de sostenibilidad", afirma el <em>SOFO 2012</em>. <br /><br />Pero si bien el informe indica que el valor de las exportaciones de productos forestales se duplicó con creces entre 2002 y 2010 en algunas zonas, también señala que resulta necesario prestar más atención a fomentar la creación de pequeñas y medianas empresas forestales que beneficien a las comunidades locales.<strong><br /><br />Energía renovable</strong><br /><br />El informe de la FAO también sostiene que la silvicultura sostenible ofrece una fuente de energía renovable y alternativa.<br /><br />"Quemar madera puede ser el método más antiguo empleado por los seres humanos para obtener energía, pero ni mucho menos está obsoleto ", dijo Rojas-Briales. Hoy en día, la dendroenergía sigue siendo la principal fuente de energía para más de un tercio de la población mundial, en particular para los pobres. "A medida que se intensifica la búsqueda de fuentes de energía renovables, no debemos pasar por alto las importantes oportunidades para que la energía basada en biomasa forestal  se constituya en una alternativa más limpia y más verde", añadió Rojas-Briales.<br /><br />Según el <em>SOFO 2012</em> la obtención de energía a partir de madera puede ofrecer una solución climáticamente neutra y socialmente equitativa, siempre y cuando se combine con la reforestación y con programas sostenibles de ordenación forestal, y la madera proceda de bosques gestionados de manera sostenible y se queme utilizando tecnologías apropiadas.<br /><br />El informe afirma: "Aumentar la utilización de energía renovable, incluyendo los dendrocombustibles, con respecto a los combustibles fósiles puede ser uno de elementos más importantes de una transición mundial hacia economías de bajo carbono. La dendroenergía sostenible puede crear empleo local y utilizarse para redistribuir los gastos derivados de la importación de combustibles fósiles en inversiones en fuentes nacionales de energía, con beneficios para el empleo y los ingresos". <br /><br />Sin embargo, la FAO también advierte que este cometido requerirá prestar mucha atención a los patrones existentes de dependencia dendroenergética, utilizar prácticas sostenibles de ordenación forestal en la recolección y plantación de árboles, y adoptar tecnologías eficientes para convertir la biomasa en calor y  para la cogeneración (calor/electricidad).<strong><br /><br />Retención de carbono para mitigar el cambio climático</strong><br /><br />Reduciendo la deforestación y restaurando los bosques perdidos a gran escala, se pueden absorber cantidades significativas de carbono de la atmósfera, mitigando la gravedad y los efectos del cambio climático. Al mismo tiempo y, según apunta el <em>SOFO 2012</em>, estos proyectos también apoyarían los medios de vida rurales y proporcionarían materias primas renovables para la construcción sostenible utilizando más madera y bambú así como bioenergía. A través de la Asociación Global sobre Restauración del Paisaje Forestal, se han identificado casi 2 000 millones de hectáreas de superficie aptas para su restauración.<br /><br />Y la forestación ofrece el beneficio añadido de ayudar a luchar contra la desertificación y la degradación del suelo.<strong><br /><br />Políticas de apoyo</strong><br /><br />Situar a los bosques en el centro de una nueva economía verde requerirá, en primer lugar, políticas y programas que incentiven a los empresarios a utilizar los recursos forestales de manera sostenible.  Esto incluye "la eliminación de incentivos perversos que conduzcan a la deforestación y degradación y a la conversión de los bosques en otros usos, y que fomenten el uso de materias primas no renovables como el acero, el hormigón, el plástico o las energías fósiles que compiten con la madera y el bambú", afirma el <em>SOFO 2012</em>.<br /><br />Crear flujos adecuados de ingresos para servicios de los ecosistemas forestales como la retención de carbono también puede animar a los propietarios y gestores forestales a proteger y restaurar los bosques. Los sistemas de gestión abiertos y descentralizados que incluyan la transformación industrial y el suministro de energía pueden ayudar a fomentar la eficiencia y la transparencia y ofrecen un variado abanico de oportunidades para los empresarios locales.</p>]]></trustdotorg:body>
	<author>FAO-Newsroom@fao.org (FAO-Newsroom)</author>
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	<pubDate>Sun, 17 Jun 2012 23:00:00 GMT</pubDate>
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	<title>Un proyecto de la FAO ayuda a Tanzania a controlar las reservas de carbono</title>
	
	<description> La FAO está ayudando a científicos y responsables políticos en Tanzania a evaluar cuánto carbono se almacena en los bosques y suelos forestales, lo que les permitirá reducir las emisiones de gases de efecto invernadero. Un nuevo proyecto de reconocimiento edafológico de la FAO para Tanzania se ha presentado hoy en la Conferencia de la ONU sobre el Cambio Climático que tiene lugar en Bonn, Alemania.</description>
	<trustdotorg:body contenttype="application/xhtml+xml"><![CDATA[<p><strong>16 de mayo de 2012, Roma</strong> - La FAO está ayudando a científicos y responsables políticos en Tanzania a evaluar cuánto carbono se almacena en los bosques y suelos forestales, lo que les permitirá reducir las emisiones de gases de efecto invernadero.<br /><br />Los suelos forestales contienen grandes reservas de carbono. La deforestación, la degradación de los bosques o los cambios en la gestión forestal pueden liberar el carbono del suelo a la atmósfera, contribuyendo así al cambio climático. Por estos motivos, resulta importante disponer de estimaciones fiables de las reservas de carbono en el suelo y su variación.<br /><br />El proyecto de reconocimiento edafológico de la FAO para Tanzania se ha presentado hoy en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático que tiene lugar en Bonn, Alemania.<br /><br />"El reconocimiento edafológico del bosque, el primero de este tipo en Tanzania, fue diseñado para proporcionar estimaciones objetivas de las reservas de carbono en el suelo en el país", señaló Anssi Pekkarinen, Oficial Forestal de la FAO. "También -añadió- ayudará a los expertos a continuar desarrollando una metodología para evaluar los cambios en las existencias de carbono. El proyecto permitirá al gobierno tomar decisiones fundamentadas que se traducirán en un aumento de las reservas de carbono".<strong><br /><br />Método de modelización</strong><br /><br />Dirigido por el gobierno de Tanzania y la FAO y financiado por Tanzania y Finlandia, el proyecto de 5,6 millones de dólares EEUU involucra a 16 equipos de campo que han estado trabajando durante dos años, recopilando sobre el terreno datos de 3.400 lugares en Tanzania. En el 25 por ciento de estos lugares se toman muestras del suelo.<br /><br />Las muestras de suelo están siendo analizadas por los científicos tanzanos en un laboratorio local. Los resultados esta toma de muestras se utilizarán en modelos informáticos que permiten a los científicos estimar los cambios en las reservas de carbono en el suelo a lo largo del tiempo. La modelización dinámica es un método menos costoso y laborioso para controlar los cambios en las existencias de carbono en el suelo que el reconocimiento edafológico que debe realizarse repetidamente cada 5-10 años.<br /><br />"Existe una gran variedad de modelos de carbono en el suelo disponibles que actualmente se utilizan para controlar el carbono en el suelo y elaborar informes de gases invernadero en Europa, Estados Unidos, Canadá y Japón. Los datos del reconocimiento edafológico de Tanzania permiten probar y calibrar los modelos dinámicos de carbono en el suelo, que también pueden utilizarse para el control del mismo en los países en desarrollo", afirmó Raisa Mäkipää, científico del Instituto Finlandés de Investigación Forestal que participa en el proyecto.<strong><br /><br />Beneficios de aumentar las reservas de carbono</strong><br /><br />Más de un tercio de la superficie de Tanzania es forestal, pero cada año se están perdiendo casi un uno por ciento de los bosques del país.<br /><br />Se estima que la deforestación y la degradación de los bosques en los países en desarrollo representan casi el 20 por ciento de las emisiones mundiales de carbono. Por ello la ONU está haciendo un llamamiento a los países para tomar medidas de acuerdo a su iniciativa de Reducción de Emisiones debidas a la Deforestación y la Degradación de los bosques en los países en desarrollo (REDD).<br /><br />"Esperamos que el proyecto sirva como ejemplo para otros países en desarrollo y les anime a aplicar métodos similares para controlar sus reservas de carbono", señaló Pekkarinen.<br /><br />Si estos sistemas de control demuestran un incremento en las reservas de carbono, permitirán a los países beneficiarse de la iniciativa de REDD.</p>]]></trustdotorg:body>
	<author>FAO-Newsroom@fao.org (FAO-Newsroom)</author>
	<link>http://www.fao.org/news/story/es/item/143055/icode/</link><guid isPermaLink="true">http://www.fao.org/news/story/es/item/143055/icode/</guid>
	<pubDate>Tue, 15 May 2012 22:00:00 GMT</pubDate>
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	<title>El éxito en la lucha contra el hambre depende de un mejor uso del agua</title>
	
	<description> El Secretario General de la ONU, Ban Ki-moon, aseguró hoy en una declaración al comienzo de la ceremonia del Día Mundial del Agua 2012 en la sede de la FAO que producir alimentos suficientes para una población en rápido crecimiento requiere que la comunidad internacional garantice un uso sostenible “del recurso limitado más importante” en el mundo: el agua.</description>
	<trustdotorg:body contenttype="application/xhtml+xml"><![CDATA[<strong>22 de marzo de 2012, Roma</strong> – El Secretario General de la ONU, Ban Ki-moon, aseguró hoy que producir alimentos suficientes para una población en rápido crecimiento requiere que la comunidad internacional garantice un uso sostenible "del recurso limitado más importante" en el mundo: el agua.<br /> <br /> "A menos que incrementemos nuestra capacidad de utilizar el agua sabiamente en la agricultura, no conseguiremos acabar con el hambre y daremos paso a una serie de problemas diversos, incluyendo la sequía, la hambruna y la inestabilidad política", advirtió Ban en una <a href="http://www.un.org/News/Press/docs/2012/sgsm14163.doc.htm" target="_blank">declaración </a>leída al comienzo de la ceremonia del Día Mundial del Agua 2012 en la sede de la FAO. <br /> <br /> En muchas partes del mundo, la escasez de agua está aumentando y la tasa de crecimiento de la producción agrícola se ha ralentizado, explicó el responsable de la ONU. Al mismo tiempo, el cambio climático está agravando los riesgos y la incertidumbre entre los agricultores, "en especial los campesinos pobres en los países de bajos ingresos, que son los más vulnerables y los menos capaces de adaptarse". <br /> <br /> Garantizar la seguridad alimentaria e hídrica sostenible para todos requerirá la transferencia de las tecnologías hídricas adecuadas, la promoción de los pequeños productores alimentarios y la conservación de los servicios ecosistémicos esenciales, según Ban. También pidió políticas que promuevan el derecho al agua para todos, una mayor capacidad regulatoria e igualdad a nivel de género. <br /> <br /> "El agua jugará un papel clave en la construcción del futuro que queremos", concluyó Ban. "En la próxima Cumbre de la Tierra Rio+20 -añadió-, la comunidad internacional necesitará atar cabos entre seguridad hídrica y seguridad alimentaria y nutricional en el contexto de una economía verde".<br /> <br /> Cada 22 de marzo, la alianza ONU-Agua, en la que participan 28 organismos de las Naciones Unidas, celebra el Día Mundial del Agua, como forma de atraer la atención de la opinión pública sobre diversas cuestiones relacionadas con el agua y la necesidad de gestionar de forma sostenible los recursos hídricos. <br /> <br /> La FAO es el organismo principal de la ONU para la celebración del Día Mundial este año, que tiene por tema "El agua y la seguridad alimentaria". La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) ha organizado una jornada de encuentros y debates con expertos internacionales en su sede de Roma (<a href="http://www.fao.org/webcast/" target="_blank">puede seguir aquí el evento en directo</a>).<br /> <br /> <strong>Agua para el futuro<br /> </strong><br /> En su <a href="http://www.fao.org/fileadmin/user_upload/newsroom/docs/waterdayDGspeech-provisional.pdf" target="_blank">intervención</a>, el Director General de la FAO, José Graziano da Silva señaló que: "Hace veinte años, la primera Cumbre de la Tierra de Ría destacó la importancia vital de una correcta gestión del agua en la construcción de un futuro sostenible de seguridad alimentaria para el planeta. Mientras que muchos países han dado grandes pasos hacia una mejor gestión de sus recursos hídricos, todavía queda mucho por hacer". <br /> <br /> "Necesitamos atender la demanda de productos agrícolas de una forma que permita conservar el agua y otros recursos naturales, pasando por una intensificación sostenible de la agricultura para producir los alimentos que el mundo necesita, usando el agua de forma más inteligente y cambiando la forma en que comemos, reduciendo las pérdidas y el desperdicio y promoviendo dietas más saludables", aseguró Da Silva. <br /> <br /> Lograrlo requerirá invertir en personas, infraestructuras, educación y concienciación, y encontrar incentivos para que los pequeños campesinos adopten buenas prácticas, fortaleciendo su capacidad de mejorar su productividad, según Graziano da Silva.<br /> <br /> Impulsar la resiliencia de los campesinos frente al cambio climático, mejorar la gobernanza del agua y establecer instituciones que mejoren la gestión del agua a nivel nacional y regional son también cuestiones prioritarias, dijo el responsable de la FAO. <br /> <br /> <strong>Desperdicio de alimentos y agua<br /> </strong><br /> Según la FAO cada año se despilfarran cerca de 1 300 millones de toneladas de alimentos.<br /><br />Una reducción del 50 por ciento en las pérdidas y desperdicio de alimentos a nivel mundial ahorraría unos 1 350 km<sup>3</sup> de agua cada año, según la FAO. En comparación, la media anual de lluvia en España es de 350 km<sup>3</sup>, la capacidad de almacenamiento del Lago Nasser en Egipto y Sudán es de unos 85 km<sup>3</sup> y el agua que lleva el río Rin a su paso por la ciudad de Bonn a lo largo de un año suma cerca de 60 km<sup>3</sup>.<br /> <br /> <strong>La agricultura y la seguridad hídrica, interconectadas<br /> <br /> </strong>Hoy en día, cerca de 1 600 millones de personas viven en países o regiones que una absoluta escasez de agua, y para 2025 dos tercios de la población del planeta podrían vivir bajo condiciones de estrés hídrico. <br /> <br /> Una de las razones principales para ello es el uso del agua en la producción alimentaria. Una persona bebe de media de 2 a 4 litros de agua diarios, pero se necesitan de 2 000 a 5 000 litros de agua para producir los alimentos que consume en un día. <br /> <br /> Además, la agricultura es responsable del 70 por ciento del total del consumo de agua potable y agua subterránea a nivel mundial. <br /> <br /> El motivo de esta importante huella hídrica está claro: con el riego, los campesinos pueden producir más alimentos. La agricultura de regadío supone tan solo el 20 por ciento de la superficie cultivada del planeta, pero produce el 40 por ciento de los alimentos.]]></trustdotorg:body>
	<author>FAO-Newsroom@fao.org (FAO-Newsroom)</author>
	<link>http://www.fao.org/news/story/es/item/130041/icode/</link><guid isPermaLink="true">http://www.fao.org/news/story/es/item/130041/icode/</guid>
	<pubDate>Thu, 22 Mar 2012 09:00:00 GMT</pubDate>
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	<title>Un proyecto FAO-CE promueve la agricultura climáticamente inteligente</title>
	
	<description> La agricultura y las comunidades que dependen de ella para sus medios de subsistencia y seguridad alimentaria son muy vulnerables al impacto del cambio climático. La FAO y la Comisión Europea anunciaron hoy un nuevo proyecto de 5,3 millones de euros destinado a ayudar a Malawi, Viet Nam y Zambia en su transición hacia una agricultura climáticamente inteligente.</description>
	<trustdotorg:body contenttype="application/xhtml+xml"><![CDATA[<strong>16 de enero de 2012, Roma </strong>- La FAO y la Comisión Europea anunciaron hoy un nuevo proyecto de 5,3 millones de euros destinado a ayudar a Malawi, Viet Nam y Zambia en su transición hacia una agricultura "climáticamente inteligente". <br /><br />La agricultura y las comunidades que dependen de ella para sus medios de subsistencia y seguridad alimentaria son muy vulnerables al impacto del cambio climático. Al mismo tiempo, como importante productor de gases de efecto invernadero, la propia agricultura contribuye al calentamiento global. <br /><br />La "agricultura climáticamente inteligente" es un modelo que busca situar al sector agrícola como solución a estos dos grandes desafíos. Significa hacer cambios en los sistemas agrícolas para alcanzar diversos objetivos: mejorar su contribución a la lucha contra el hambre y la pobreza, hacerles más resistentes frente al cambio climático, reducir las emisiones e incrementar el potencial de la agricultura para capturar y retener el carbono atmosférico.<br /><br />"Tenemos que empezar a poner en práctica la agricultura climáticamente inteligente, trabajando junto a los campesinos y sus comunidades", señaló el Director General Adjunto de la FAO a cargo del Departamento de Desarrollo Económico y Social, Hafez Ghanem. "Pero no existe una solución única para todos -añadió-. Mejores prácticas de agricultura inteligente con el clima deben responder a diferentes condiciones locales, geográficas, climatológicas y de la base de recursos naturales".<br /><br />"Este proyecto se centrará especialmente en tres países, identificando las dificultades y oportunidades para la agricultura climáticamente inteligente y produciendo planes estratégicos a medida para la realidad propia de cada país", afirmó Ghanem. "Aunque no todas las soluciones serán aplicables de forma universal, podemos aprender mucho sobre la forma en que otros países pueden establecer medidas similares para empezar a cambiarse a este tipo de agricultura", explicó. <br /><br /><strong>Soluciones a medida<br /><br /></strong>La Unión Europea apoya este esfuerzo con 3,3 millones de euros, mientras que la FAO contribuye con 2 millones. <br /><br />Trabajando en estrecha colaboración con los ministerios de agricultura -entre otros- en cada uno de los países asociados, y colaborando con las organizaciones locales e internacionales, el proyecto de tres años pretende los siguientes resultados:<br /><ul><li>identificar oportunidades específicas en cada país para ampliar las prácticas climáticamente inteligentes existentes o implementar otras nuevas;</li></ul><ul><li>estudiar las dificultades que deben superarse para promover una mayor adopción de la agricultura climáticamente inteligente, incluyendo los costes de inversión;</li></ul><ul><li>promover la integración de las estrategias nacionales agrícolas y frente al cambio climático en apoyo de la implementación de la agricultura climáticamente inteligente;</li></ul><ul><li>identificar los mecanismos innovadores para vincular la financiación del clima con las inversiones en agricultura climáticamente inteligente;</li></ul><ul><li>crear capacidad para planificar e implementar proyectos inteligentes respecto al clima que puedan atraer inversiones internacionales. </li></ul><p>La FAO liderará el proyecto a nivel general, trabajando en asociación con los centros de investigación y las instituciones políticas nacionales, así como con organizaciones como el Fondo Mundial para la Diversidad de Cultivos. <br /><br />Al abordar la necesidad urgente de incorporar la lucha contra el cambio climático en la planificación del desarrollo agrícola, este nuevo proyecto representa un paso adelante concreto, según Ghanem. "Los desafíos del cambio climático se notan cada vez sobre el terreno, por lo que se necesitan actuaciones tempranas para afrontar el problema, aunque continúen las negociaciones internacionales en busca de un acuerdo sobre el clima a nivel mundial", concluyó. </p>]]></trustdotorg:body>
	<author>FAO-Newsroom@fao.org (FAO-Newsroom)</author>
	<link>http://www.fao.org/news/story/es/item/119839/icode/</link><guid isPermaLink="true">http://www.fao.org/news/story/es/item/119839/icode/</guid>
	<pubDate>Mon, 16 Jan 2012 09:00:00 GMT</pubDate>
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	<title>Los bosques de las montañas están amenazados</title>
	
	<description> La integridad y la capacidad de recuperación de los bosques de montaña corren peligro debido al aumento de las temperaturas y los incendios forestales, el crecimiento demográfico, la inseguridad alimentaria y la inseguridad en materia de combustibles, señala una nueva publicación de la FAO aparecida hoy.</description>
	<trustdotorg:body contenttype="application/xhtml+xml"><![CDATA[<strong>9 de diciembre de 2011, Roma</strong> - La integridad y la capacidad de recuperación de los bosques de montaña corren peligro debido al aumento de las temperaturas y los incendios forestales, el crecimiento demográfico, la inseguridad alimentaria y la inseguridad en materia de combustibles, señala una nueva publicación de la FAO aparecida hoy. <br /><br />Las presiones demográficas y la expansión de la agricultura intensiva han empujado hacia arriba a muchos pequeños agricultores, hacia zonas marginales y laderas empinadas, con la consiguiente pérdida de bosques, señala el informe <a href="http://www.mountainpartnership.org/common/files/pdf/web_TKohler.pdf" target="_blank" title="pdf, en inglés"><em>Mountains Forests in a Changing World</em></a><em> </em>(Bosques de montaña en un mundo cambiante). Añade que el cambio climático puede acelerar la propagación de plagas y organismos patógenos potencialmente nocivos para los bosques de las montañas. <br /><br />Este informe, elaborado conjuntamente por la Secretaría de la Alianza para las Montañas, con sede en la FAO, y la Agencia Suiza para el Desarrollo y la Cooperación, se publicó en los días previos al Día Internacional de las Montañas de la ONU, que se celebra el 11 de diciembre.<br /><br />"Los bosques de montaña protegen las comunidades locales de las catástrofes naturales y salvaguardan los recursos naturales y los servicios ambientales de los que dependen el bienestar y los medios de subsistencia de miles de millones de personas", indicó Eduardo Rojas-Briales, Subdirector General del Departamento Forestal de la FAO. "Los bosques de montaña afrontan numerosos desafíos mundiales, como el cambio climático, la escasez de agua, pérdida de biodiversidad y desertificación, pero también ofrecen oportunidades para las soluciones. El desarrollo sostenible de los bosques de montaña requiere y merece ocupar un lugar destacado en la agenda internacional." <br /><br /><strong>Fuentes de agua dulce<br /><br /></strong>Las montañas suministran el 60% de los recursos de agua dulce del mundo, a pesar de cubrir sólo el 12% de la superficie de la Tierra, indica el informe de la FAO. Los bosques de montaña influyen mucho en la cantidad y calidad del agua que reciben las comunidades de montaña y las comunidades e industrias de las tierras bajas. Al talarse los bosques de las montañas, las tierras quedan sin protección y aumentan la escorrentía y la erosión del suelo, con el deterioro consiguiente de la calidad del agua de los arroyos y los ríos. <br /><br />Muchas ciudades dependen en gran medida del agua de las montañas, por ejemplo, el 95% del agua de Viena (Austria) procede de los bosques de los Alpes septentrionales, mientras que el 40% del agua de Tegucigalpa, Honduras, desciende de los bosques nubosos del parque nacional La Tigra. En Kenya, el agua del monte Kenya genera el 97% de la energía hidroeléctrica del país. En Asia, la meseta tibetana funciona como depósito de agua para alrededor de 3 000 millones de personas. <br /><br /><strong>Integración en las políticas para el cambio climático<br /><br /></strong>Los bosques de montaña almacenan una gran cantidad de carbono y pueden desempeñar un papel importante en las políticas para el cambio climático, señala el informe de la FAO. La pérdida de bosques de montaña liberaría grandes cantidades de carbono a la atmósfera, añade. <br /><br />Los responsables de elaborar las políticas de los países deben tener en cuenta la importancia de proteger y conservar los bosques de las montañas, e integrar estas preocupaciones en las políticas para atenuar los efectos del cambio climático y adaptarse. <br /> <br />En todo el mundo, los principales servicios prestados por los bosques de montaña deberían reflejarse mejor en las negociaciones y reuniones internacionales sobre el cambio climático, la calidad del agua y las cuestiones ambientales, en particular a la luz de los resultados de la investigación sobre la contaminación y deshielo de los glaciares de montaña presentados en el Día de las Montañas durante la CP 17 de la CMNUCC sobre el cambio climático, celebrada en Durban, Sudáfrica.  <br /><strong><br /></strong><strong>Habilitación de las poblaciones de montaña <br /><br /></strong>La población de las montañas, entre las más pobres y que más hambre sufren en el mundo, es decisiva para el mantenimiento de los ecosistemas de montaña, añade el informe de la FAO. Deberían tener voz en la gestión de los recursos forestales locales de los que dependen, y participar de los beneficios del uso y conservación de los bosques.<br /><br />Además del informe sobre los bosques de montaña, la FAO también presentó otras dos publicaciones sobre el papel importante de los ecosistemas de montaña para mejorar los medios de subsistencia rurales y combatir la pobreza: <em><a href="http://www.fao.org/docrep/014/i2248e/i2248e00.pdf" target="_blank" title="pdf, en inglés">Highlands and Drylands: Mountains, a source of resilience in arid regions</a></em> (Las tierras altas y las tierras áridas: las montañas, fuente de resiliencia en las regiones áridas)<em> </em>y <a href="http://www.fao.org/mnts/products-2011/en/" target="_blank" title="en inglés"><em>Why invest in sustainable mountain development?</em></a> (¿Porqué invertir en desarrollo sostenible de las regiones de montaña?).<br /><br />El Día Internacional de las Montañas 2011 se celebrará con una ceremonia en la sede de la FAO el 12 de diciembre. Este año, el lema del Día es <em>Los bosques de montaña, las raíces de nuestro futuro</em>.]]></trustdotorg:body>
	<author>FAO-Newsroom@fao.org (FAO-Newsroom)</author>
	<link>http://www.fao.org/news/story/es/item/116718/icode/</link><guid isPermaLink="true">http://www.fao.org/news/story/es/item/116718/icode/</guid>
	<pubDate>Fri, 09 Dec 2011 10:00:00 GMT</pubDate>
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	<title>Agricultura “inteligente” a nivel energético para evitar la dependencia de los combustibles fósiles</title>
	
	<description> El sistema alimentario mundial necesita reducir su dependencia de los combustibles fósiles si quiere lograr alimentar a la creciente población del planeta, según un informe de la FAO publicado hoy en el marco de la Conferencia de la ONU sobre el cambio climático. La agricultura requiere energía y puede producirla. Un enfoque inteligente en el uso de energía en la agricultura supone una manera de aprovechar mejor esta dinámica, reducir los desechos e incrementar el uso de energías alternativas en la producción alimentaria.</description>
	<trustdotorg:body contenttype="application/xhtml+xml"><![CDATA[<strong>29 de noviembre de 2011, Durban, Sudáfrica/Roma</strong> - El sistema alimentario mundial necesita reducir su dependencia de los combustibles fósiles si quiere lograr alimentar a la creciente población del planeta, según advirtió hoy la FAO.<br /><br />"Existe una preocupación justificada de que la actual dependencia del sector alimentario de los combustibles fósiles puede limitar la capacidad del sector para cubrir la demanda mundial de alimentos. El reto es desligar los precios alimentarios de las fluctuaciones y subidas de los precios de los combustibles fósiles", asegura un documento de trabajo de la FAO publicado hoy en el curso de la Conferencia de la ONU sobre el Cambio Climático. <br /><br />Los elevados precios de los combustibles fósiles y sus oscilaciones, así como las dudas sobre su disponibilidad futura, implican que los sistemas agroalimentarios tienen que transformarse a un modelo "inteligente" a nivel energético, según el informe <em><a href="http://www.fao.org/docrep/014/i2454e/i2454e00.pdf">(Energy-Smart Food for People and Climate</a></em> (<em>Alimentos inteligentes a nivel energético para la gente y el clima</em>).<br /><br />El sector alimentario requiere energía y también puede producirla. Un enfoque "inteligente" en el uso de energía en la agricultura supone una manera de aprovechar mejor esta doble relación entre la energía y los alimentos, señalan los expertos. <br /><br />El sector alimentario -incluyendo la fabricación de insumos, producción, procesado, transporte, comercialización y consumo-, supone cerca de 95 exajulios <strong>(</strong><strong>10<sup>18</sup> julios</strong><strong>),</strong> según el informe. Se trata de alrededor del 30 por ciento del consumo mundial de energía, y más del 20 por ciento del total mundial de emisiones de gases de efecto invernadero. <br /><br />El uso directo de energía en las explotaciones supone cerca de 6 exajulios anuales, excluyendo la energía de origen humano y animal. Algo más de la mitad se consume en los países de la OCDE.<br /><br />En las explotaciones, la energía sirve para bombear agua, estabular el ganado, cultivar y recolectar, calentar los cultivos protegidos, el secado y el almacenamiento. Después de la recolección, se utiliza en el procesado, empaquetado, almacenamiento, transporte y consumo.<br /><br /><strong>Nuevo enfoque para la agricultura<br /><br /></strong>"El sector alimentario mundial necesita aprender cómo utilizar la energía de manera más sabia. En cada etapa de la cadena de suministro alimentaria las prácticas actuales pueden adaptarse para utilizar menos energía, según el Director General Adjunto de la FAO para la Ordenación de Recursos Naturales y Medio Ambiente, Alexander Mueller.<br /><br />Estos avances en la eficiencia pueden proceder a menudo de la modificación -con un coste mínimo o inexistente- de las prácticas agrícolas y de procesado existentes, añadió Mueller.<br /><br />Los pasos que se pueden dar al nivel de la explotación incluyen el uso de motores más eficientes, el uso de compost y fertilizantes de precisión, el seguimiento del riego y el suministro de agua selectivo, la adopción de prácticas agrícolas sin laboreo y el uso de variedades agrícolas y razas animales menos dependientes de los insumos. <br /><br />Después de la recolección, la mejora del transporte y las infraestructuras, un mejor aislamiento de las instalaciones de almacenamiento de alimentos, una reducción del empaquetado y del despilfarro de alimentos y dispositivos para cocinar más eficientes, ofrecen la posibilidad de reducir aún más el uso de energía en el sector alimentario.  <br /><br />Hay que añadir las pérdidas que se producen en las explotaciones y en la fase post-cosecha, que suponen cerca de un tercio de todos los alimentos producidos, y toda la energía que se pierde o despilfarra con ellos, según indica la FAO.  <br /><br /><strong>Reducir la dependencia de los combustibles fósiles<br /><br /></strong>El informe de la FAO destaca también el tremendo potencial de la agricultura para producir una cantidad mayor de la energía que se necesita para alimentar el planeta y apoyar el desarrollo rural. <br /><br />"Utilizar fuentes de energía locales y renovables durante toda la cadena alimentaria puede ayudar a mejorar el acceso a la energía, diversificar los ingresos agrícolas y del procesado de alimentos, evitar tirar los productos de desecho, reducir la dependencia de los combustibles fósiles y las emisiones de gases de efecto invernadero, al tiempo que se ayuda a alcanzar los objetivos de desarrollo sostenible", señala el documento. <br /><br />Allí donde existen recursos suficientes de energía solar, eólica, hidráulica, geotérmica procedente de la biomasa, pueden usarse en sustitución de los combustibles fósiles en la actividad agrícola y acuícola. También pueden usarse en el almacenamiento y procesado de los alimentos. Por ejemplo, en las plantas azucareras se utilizan los residuos para obtener calor y co-generar energía. Los denominados "desechos de procesado en mojado", como la piel y los desechos del tomate, o la pulpa en la fabricación de zumos, se pueden utilizar en un digestor anaeróbico para producir biogás. Ya hay millones de pequeños digestores domésticos que los agricultores de subsistencia en el mundo en desarrollo utilizan para producir biogás para el consumo familiar. <br /><br />Es necesario actuar con firmeza para <a href="http://www.fao.org/ag/ags/ags-division/publicaciones/publicacion/es/?dyna_fef%5Buid%5D=74045" target="_blank">reducir las pérdidas de alimentos</a>, y esto también hará que aumente la eficiencia energética en la cadena agroalimentaria. <br /><br />Por último, es esencial mejorar el acceso a los modernos servicios energéticos para los millones de personas que todavía utilizan biomasa de manera no tradicional como fuente de energía para cocinar y la calefacción. <br /><br /><strong>Un reto difícil<br /><br /></strong>La transición hacia una agricultura "inteligente" a nivel energético representará "una enorme tarea" que requiere planteamientos a largo plazo y que es necesario comenzar de inmediato, según la FAO. <br /><br />Durante las negociaciones sobre el clima en Durban, el organismo de la ONU defiende "una alimentación inteligente a nivel energético para la gente y el clima", un enfoque basado en tres puntos: a) acceso a la energía para todos, con especial atención a las comunidades rurales, b) mejorar la eficiencia energética en todas las etapas de la cadena alimentaria; c) sustitución de los combustibles fósiles en el sector alimentario por sistemas energéticos renovables.<br /><br />"La cuestión clave que nos ocupa no es "sí debemos o cuando comenzar la transición hacia sistemas alimentarios inteligentes a nivel energético", sino "cómo podemos empezar y alcanzar un progreso gradual y constante", señaló Mueller.]]></trustdotorg:body>
	<author>FAO-Newsroom@fao.org (FAO-Newsroom)</author>
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	<pubDate>Tue, 29 Nov 2011 09:00:00 GMT</pubDate>
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	<title>Los cultivos tradicionales son claves frente al cambio climático</title>
	
	<description> Los cultivos alimentarios tradicionales y otras variedades vegetales de todo el mundo necesitan protección urgente frente al cambio climático y demás presiones ambientales, según subrayó hoy FAO, en el décimo aniversario del Tratado Internacional para proteger y compartir los recursos fitogenéticos</description>
	<trustdotorg:body contenttype="application/xhtml+xml"><![CDATA[<p><strong>14 de noviembre de 2011, Roma</strong> - Los cultivos alimentarios tradicionales y otras variedades vegetales de todo el mundo necesitan protección urgente frente al cambio climático y demás presiones medioambientales, según subrayó hoy la FAO, en el décimo aniversario del Tratado Internacional para proteger y compartir los recursos fitogenéticos. <br /><br />El Director General de la FAO, Jacques Diouf, pidió a los países que desarrollen políticas específicas para conservar y potenciar el uso de las variedades vegetales para las generaciones venideras. Diouf alabó la inyección de 6 millones de dólares EEUU disponibles a través del tratado para ayudar a los campesinos dedicados a los cultivos tradicionales a adaptarse al cambio climático. <br /><br />"La conservación y uso sostenible de los recursos fitogenéticos para la alimentación y la agricultura son claves para garantizar que el mundo produce alimentos suficientes para alimentar su creciente población en el futuro", señaló Diouf.<br /><br />Diouf señaló que el acervo genético mundial de más de 1,5 millones de muestras de material fitogenético, gestionado de forma colectiva y multilateral por los países firmantes del <a href="http://www.planttreaty.org/es" target="_blank" title="el Tratado">Tratado Internacional sobre los Recursos Genéticos para la Alimentación y la Agricultura</a> "constituye la base para más del 80 por ciento de los alimentos del planeta de origen vegetal y posiblemente nuestra herramienta más importante para la adaptación de la agricultura al cambio climático en los años venideros". <br /><br />El "<a href="ftp://ftp.fao.org/ag/agp/planttreaty/funding/call2010/BSF2010_Projects_Maps_en.pdf" target="_blank" title="pdf en inglés">fondo de distribución de beneficios" del Tratado</a> se utiliza para apoyar a los agricultores y mejoradores genéticos en 21 países en desarrollo para adaptar los cultivos clave a las nuevas condiciones creadas por el cambio climático, las inundaciones, las sequías, las plagas y enfermedades de las plantas y otros factores. <br /><br />"Los efectos del cambio climático en la agricultura no respetan las fronteras nacionales, sino que abarcan zonas agroecológicas completas", señaló Shakeel Bhatti, actual Secretario del Tratado Internacional: "Por esta razón -añadió-, esta carpeta de proyectos está adquiriendo un enfoque pionero en generar una base mundial de conocimientos. Algunos de estos proyectos nos ayudarán a establecer prioridades claras y planes de acción transfronterizos para actuaciones futuras. <br /><br /><strong>El "parque de la papa" en Perú<br /><br /></strong>Uno de estos proyectos se centra en un santuario de la papa en Perú, en donde los miembros de la comunidad combinan los conocimientos tradicionales con los esfuerzos para conservar las variedades nativas, mejorar la producción agrícola y garantizar la seguridad alimentaria. <br /><br />"Cuando era niña, se cultivaban las papas nativas en las tierras más bajas. Hoy esas zonas son mucho más cálidas que antes y ya no es posible cultivar papas. Por lo tanto nos vemos obligados a plantarlas en zonas más elevadas en las montañas", explicó Francisca Pacco, una de las guardianas del "Parque de la papa". <br /><br />En el curso de una reciente sesión de intercambio de conocimientos con un grupo de visitantes de Etiopía, Francisca y otras personas que viven en el Parque enseñaron como utilizan los conocimientos locales sobre las pautas del viento, plantas nativas y otros factores para decidir el emplazamiento y el momento para el cultivo de papas locales. Con apoyo del Fondo para la distribución de beneficios, los campesinos del parque han incrementado igualmente las actividades generadoras de ingresos. <br /><br /><strong>Reconocer el trabajo de los campesinos<br /><br /></strong>"Los campesinos son los actores clave en la conservación y uso sostenible de los cultivos alimentarios y luchan frente a todos los cambios que están sucediendo. Si trabajamos duro con una sólida base científica y la integración de los agricultores, veremos los resultados en un par de años, cuando los proyectos hayan terminado", señaló Zoila Fundora, una experta basada en Cuba del grupo que evaluó los nuevos proyectos aprobados. <br /><br />"El fondo ayuda  a los campesinos, de forma muy practica, a adaptarse al cambio climático y  contribuye a la seguridad alimentaria al reconocer que una parte de la solución se encuentra en la enorme diversidad de cultivos", indicó David Cunningham, experto australiano integrante del  grupo. </p>]]></trustdotorg:body>
	<author>FAO-Newsroom@fao.org (FAO-Newsroom)</author>
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	<pubDate>Sun, 13 Nov 2011 23:00:00 GMT</pubDate>
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	<title>Conseguir créditos de carbono mediante la restauración de pastizales degradados</title>
	
	<description> El gran potencial de los pastizales para absorber el carbono atmosférico y ayudar a ralentizar el calentamiento global está más cerca de aprovecharse gracias a una nueva metodología desarrollada por la FAO en colaboración con diversas instituciones en China. Esta iniciativa permite a los criadores de ganado que invierten en la restauración de pastizales probar que fijan el carbono y acceder de este modo a la financiación para la mitigación del cambio climático.</description>
	<trustdotorg:body contenttype="application/xhtml+xml"><![CDATA[<strong>27 de septiembre de 2011, Roma </strong>- El gran potencial de los pastizales para apoyar medios de vida sostenibles al tiempo absorben el carbono atmosférico y ayudan a ralentizar el calentamiento global está más cerca de aprovecharse gracias a una nueva metodología desarrollada por la FAO en colaboración con la Academia de Ciencias Agrícolas y la Academia de Ciencias de China y el Centro Mundial de Agrosilvicultura (ICRAF, por sus siglas en francés)<br /><br />Grandes extensiones de los pastizales del planeta se encuentran degradadas de forma severa a moderada. Devolverles a un estado saludable podría suponer eliminar gigatoneladas de carbono de la atmósfera y mejorar la capacidad de resistencia ante el cambio climático.  <br /><br />Hasta ahora, sin embargo, los programas de créditos de carbono que financian proyectos para la reducción de gases de efecto invernadero (GEI) y la retención de carbono no han prestado apenas atención a la agricultura. Una de las principales dificultades ha sido encontrar maneras fiables y accesibles de medir la cantidad de carbono que se retiene en los proyectos de mitigación agrícola.  <br /><br />La nueva <em><a href="http://www.fao.org/fileadmin/user_upload/newsroom/docs/FAO-SGM-Methodology.pdf" target="_blank" title="pdf, en inglés">Metodología de la FAO para la gestión sostenible de los pastizales</a></em> puede ayudar a superar este obstáculo.  <br /><br />"Creemos haber resuelto el problema y encontrado una forma fiable para que los criadores de ganado que invierten en la restauración de pastizales puedan probar que están fijando cantidades notables de carbono y acceder a la financiación para la mitigación", señaló Pierre Gerber, especialista en política ganadera de la FAO que trabaja en el proyecto. <br /><br /><strong>La dificultad estriba en la medición <br /><br /></strong>El gran adelanto de la nueva metodología de la FAO es que supone una forma asequible para calcular de forma fiable la cantidad de emisiones de GEI eliminadas de la atmósfera a través de una mejor gestión de los pastizales. <br /><br />"Nuestro enfoque nos permite no solamente medir directamente la retención de carbono a través de la toma de muestras del suelo, pero también a través de un modelo computerizado de fijación basado en los distintos tipos de suelo y las actividades realizadas", explicó Leslie Lipper, economista de la FAO involucrado en el proyecto. "Ser capaz de demostrar que el seguimiento es fiable es algo obligado para proyectos que desean participar en el mercado del carbono, y los modelos reducen los costes de este seguimiento, permitiendo participar a los pequeños pastores y criadores de ganado". <br /><br />La metodología está siendo aplicada en un proyecto piloto en la provincia de Qinghai, China, que en última instancia será capaz de compensar una cantidad significante de carbono durante un periodo de diez años. Después de ese plazo, los pastizales restaurados habrán almacenado tanto carbono como les es posible, y los ingresos por ese concepto disminuirán. Pero las tierras volverán a ser entonces plenamente productivas y los sistemas ganaderos contarán con un modelo sostenible capaz de soportar los medios de vida de los pastores durante las próximas generaciones. <br /><br /><strong>Créditos de carbono de los pastizales restaurados<br /><br /></strong>El proyecto de Qinghai comenzó en 2008, cuando la FAO, el ICRAF, la Academia de Ciencias de China y el gobierno provincial comenzaron a trabajar con los pastores para diseñar conjuntamente prácticas para mejorar la gestión de las tierras y los pastizales para restaurar la salud de los suelos, mejorar la producción láctea y cárnica y generar servicios ecosistémicos como la reducción de la escorrentía y las riadas y la conservación de la biodiversidad. <br /><br />El objetivo final, sin embargo, era desarrollar un sistema rentable para evaluar y conceder créditos en el sentido de que estas prácticas resultan en una reducción de los GEIs a través de la retención de carbono en el suelo y una menor generación de metano en los animales. De esta forma los pastores pueden ganar dinero mediante la venta de créditos por la compensación de carbono en los mercados que negocian con los derechos de emisión. Este ingreso suplementario es clave para ayudar a salvar las barreras que los criadores de ganado encuentran a la hora de restaurar los ecosistemas, como la reducción a corto plazo de ingresos de la ganadería. <br /><br />Los beneficios se invierten en seguir rehabilitando la salud a largo plazo de las tierras que los producen, y en crear asociaciones de comercialización para aumentar las ganancias derivadas de la cría tradicional de animales. <br /><br />"El proyecto en China es tan solo un ejemplo de lo que esta metodología puede conseguir. Puede ser utilizado fácilmente en otros lugares, y ampliado para alcanzar resultados similares en los pastizales más degradados", explicó Gerber.<br /><br /><strong>Abrir la puerta a los fondos para la mitigación<br /><br /></strong>La FAO acaba de presentar esta metodología para su aprobación por <em>Verified Carbon Standard</em> (VSC), un organismo sin ánimo de lucro que certifica los programas de reducción de gases de efecto invernadero de proyectos en todo el mundo para verificar y poder emitir créditos de carbono en los mercados que negocian con las emisiones.<br /><br />Una vez aprobado, cualquier proyecto de pastizales que utilice esta metodología será apto para crear y comerciar créditos de carbono en los mercados voluntarios de carbono en todo el mundo. <br /><br />"Y lo que es igualmente importante, esta metodología ofrece ahora a los países una opción clara de incluir la gestión sostenible de pastizales en sus acciones de mitigación apropiadas para el ámbito nacional (NAMAs, por sus siglas en inglés) para reducir sus emisiones de GEI, que desarrollan en línea con las estrategias nacionales sobre el clima según los Acuerdos de Cancún de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático (UNFCCC, por sus siglas en inglés)", añadió Lipper. "Hasta ahora, no existían opciones para ello", concluyó.<br /><br />El trabajo de la FAO sobre la metodología tuvo el apoyo de la Agencia francesa para el desarrollo.]]></trustdotorg:body>
	<author>FAO-Newsroom@fao.org (FAO-Newsroom)</author>
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	<pubDate>Tue, 27 Sep 2011 08:00:00 GMT</pubDate>
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	<title>África: urge hacer frente al cambio climático</title>
	
	<description> La FAO trabaja junto a los líderes africanos para adoptar con rapidez una agricultura &quot;climáticamente inteligente&quot; que pueda hacer frente a los efectos del cambio climático y la disminución progresiva de los recursos naturales. Este enfoque pretende el incremento sostenible de la productividad agrícola y la creación de resiliencia frente a las presiones ambientales, ayudando a los campesinos a adaptarse al cambio climático, al tiempo que se reducen las emisiones de gases de efecto invernadero.</description>
	<trustdotorg:body contenttype="application/xhtml+xml"><![CDATA[<strong>14 de septiembre de 2011, Johannesburgo/Roma</strong> - La FAO trabaja junto a los líderes africanos para adoptar con rapidez una agricultura "climáticamente inteligente" que pueda hacer frente a las consecuencias del cambio climático y la disminución progresiva de los recursos naturales. <br /><p>"África necesita una agricultura más productiva y mayores ingresos en sus zonas rurales y las comunidades rurales y los ecosistemas agrícolas de los que dependen deben adaptarse al cambio climático y hacerse más resistentes a sus efectos", señaló Alexander Mueller, Director General Adjunto de la FAO para Recursos Naturales, al referirse a la conferencia "<a href="http://www.nda.agric.za/index2011ClimateChange.htm">Agricultura climáticamente inteligente: Africa, un llamamiento a la acción</a>" convocada por el Gobierno de Sudáfrica del 13 al 14 de septiembre en Johannesburgo.<br /><br />"La FAO, junto con sus socios, ha desarrollado el concepto de <em>agricultura inteligente con respecto al clima</em>, que representa una manera de lidiar con todos los múltiples desafíos de forma coherente e integral", añadió Mueller.<br /><br />Este enfoque pretende aumentar la producción agrícola de forma sostenible y crear resiliencia ante las presiones ambientales ayudando a los campesinos a adaptarse al cambio climático, al mismo tiempo que reducen las emisiones de gases de efecto invernadero. Ello se puede conseguir con prácticas "climáticamente inteligentes" que incrementen la materia orgánica en los suelos y mejoren la capacidad de retención del agua. También se consiguen cosechas más resistentes y se reduce la erosión, ayudando a mitigar el cambio climático. <br /><br /><strong>El camino hacia delante<br /><br /></strong>"La agricultura inteligente con respecto al clima incluye el uso de técnicas y enfoques de eficacia probada que pueden ayudar a alcanzar la seguridad alimentaria, la adaptación al cambio climático y la mitigación de sus efectos", subrayó Mueller. <br /><br />"Pero se necesita más apoyo -añadió-. Necesitamos más pilotaje y ampliar los programas de acción temprana, conseguir financiación para las oportunidades de inversión y lograr que los países en desarrollo cuenten con ellas. Los aspectos económicos de la agricultura y del cambio climático tienen que ser abordados de forma conjunta. Manejarlos de forma separada no permitirá hacer frente a las múltiples dificultades", advirtió Mueller. <br /><br />La a<strong>gricultura es clave y la adaptación esencial<br /><br /></strong>La agricultura se encuentra en la base de la economía de muchos países subsaharianos, dando empleo al 60 por ciento de la fuerza laboral de la región, con cerca del 30 por ciento de su producto interior bruto. <br /><br />Pero el cambio climático podría reducir mucho el rendimiento de los cultivos en África subsahariana para el año 2050. Y existen cerca de 650 millones de personas en el continente que dependen de la agricultura de secano en entornos frágiles y vulnerables a la escasez de agua y la degradación medioambiental. <br /><br />Un documento para la reunión de Johannesburgo, presentado por el Ministerio sudafricano de Agricultura en colaboración con la FAO y el Banco Mundial, sostiene que sin las medidas adecuadas para adaptar la producción alimentaria a los desafíos que plantea el cambio climático y el apoyo financiero a estas medidas, no se alcanzarán los objetivos marcados sobre reducción de la pobreza y seguridad alimentaria en África.<br /><br /><strong>Situar la agricultura en el centro del debate<br /><br /></strong>"La próxima reunión de Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (UNFCCC) en Durban, Sudáfrica (28 de noviembre-9 de diciembre de 2011), ofrece la oportunidad para que África diseñe la agenda mundial del cambio climático, y este encuentro ayudará a atraer atención sobre la agricultura climáticamente inteligente", aseguró Mueller. <br /><br />"La convocatoria de la reunión en Johannesburgo es por tanto una señal de enorme importancia de que África ha situado a la agricultura inteligente con respecto al clima en un lugar prioritario en la agenda política", concluyó Mueller.</p>]]></trustdotorg:body>
	<author>FAO-Newsroom@fao.org (FAO-Newsroom)</author>
	<link>http://www.fao.org/news/story/es/item/89611/icode/</link><guid isPermaLink="true">http://www.fao.org/news/story/es/item/89611/icode/</guid>
	<pubDate>Wed, 14 Sep 2011 07:00:00 GMT</pubDate>
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	<title>La FAO lanza una alianza mundial sobre los suelos para la seguridad alimentaria</title>
	
	<description> En el lanzamiento de la denominada &quot;Alianza mundial sobre los suelos para la seguridad alimentaria y la adaptación al cambio climático y su mitigación&quot;, el Director General de la FAO, Jacques Diouf, alertó que la presión sobre los recursos de suelo del planeta y la degradación de las tierras amenazan la seguridad alimentaria mundial. Por ello se necesita un renovado esfuerzo internacional para garantizar suelos fértiles y sanos suficientes para las generaciones actuales y futuras.</description>
	<trustdotorg:body contenttype="application/xhtml+xml"><![CDATA[<p><strong>7 de septiembre de 2011, Roma</strong> - El Director General de la FAO, Jacques Diouf, alertó hoy que la presión sobre los recursos de suelo del planeta y la degradación de las tierras amenazan la seguridad alimentaria mundial. Por ello pidió un renovado esfuerzo internacional para garantizar suelos fértiles y sanos suficientes para las generaciones actuales y futuras. <br /><br />Diouf intervino al comienzo de una reunión de tres días para el lanzamiento de la denominada <em>Alianza mundial sobre los suelos para la seguridad alimentaria y la adaptación al cambio climático y la mitigación de sus efectos.<br /><br /></em>"El suelo es un componente esencial de los sistemas de producción y los ecosistemas terrestres", destacó Diouf, añadiendo que "sin embargo, también es un recurso frágil y no renovable. Se degrada fácilmente y su regeneración es lenta, difícil y costosa".<br /><br /><strong>Mayor presión<br /><br /></strong>Los recursos de suelos del planeta están sujetos a una cada vez mayor presión por la competencia de usos de la tierra y se ven afectados por procesos de degradación considerables que agotan rápidamente la disponibilidad limitada de suelo y agua para la producción alimentaria, indicó Diouf. <br /><br />Según la FAO, solamente en África hay 6,3 millones de hectáreas de tierras agrícolas degradadas que han perdido su fertilidad y capacidad de retención de agua y necesitan ser regeneradas para cubrir la demanda de alimentos de una población que está previsto que al menos se duplique en los próximos 40 años. <br /><br />En 1982, la FAO adoptó una <em>Carta mundial de los suelos</em>, que enumeraba con detalle los principios y directrices básicos para el manejo sostenible y la protección de los suelos adoptados por los gobiernos y los organismos internacionales. <br /><br /><strong>Ausencia de implementación<br /><br /></strong>"Existe sin embargo un gran retraso en la aplicación de esta Carta en numerosos países y regiones del mundo. Es necesario relanzar su puesta en marcha lo antes posible ", advirtió Diouf. <br /><br />Además de ayudar a poner en marcha las disposiciones de la Carta mundial de los suelos, la Alianza mundial pretende aumentar la concienciación y las iniciativas por parte de los responsables de la toma de decisiones sobre la importancia de los suelos para la seguridad alimentaria y la adaptación al cambio climático y la mitigación de sus efectos. La alianza pretende también aportar un entorno normativo favorable y soluciones técnicas para la protección y manejo de los suelos y ayudar a movilizar recursos y conocimientos para llevar a cabo actividades y programas conjuntos. <br /><br />La Alianza mundial sobre los suelos complementará a la Alianza mundial en favor del agua, lanzada por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y el Banco Mundial en 1996 para coordinar el desarrollo y la gestión del agua, las tierras y los recursos asociados con el objetivo de maximizar el bienestar social y económico sin comprometer la sostenibilidad de sistemas medioambientales de vital importancia. <br /><br /><strong>Mayor capacidad de resistencia<br /><br /></strong>Las intervenciones a corto plazo para suministrar alimentos, agua y productos básicos como semillas y fertilizantes para reactivar la agricultura son la respuesta habitual a las crisis alimentarias y fenómenos climáticos extremos, como ocurre en el Cuerno de África. Sin embargo, se necesitan medidas a mayor escala y más largo plazo, con el fin de crear mayor resiliencia ante la degradación, la sequía y el cambio climático y reducir la vulnerabilidad de las personas frente a las calamidades.<br /><br />La crisis en el Cuerno de África, con la hambruna que sufre Somalia, es hoy la más grave emergencia de seguridad alimentaria existente en el mundo. Además de las cuestiones de inseguridad y gobernanza, la crisis está provocada en gran medida por políticas y prácticas inadecuadas de manejo de los suelos y el agua. <br /><br />Se espera que la reunión de Roma comience a trabajar en un Plan de acción sobre el manejo sostenible de los suelos que desarrolle sinergias entre los socios e unifique la labor que en la actualidad se realiza de forma separada sobre prospecciones, evaluación y seguimiento de los suelos, y también sobre su productividad, contenido de carbono, biodiversidad, ecología y conservación del suelo y los recursos hídricos. </p>]]></trustdotorg:body>
	<author>FAO-Newsroom@fao.org (FAO-Newsroom)</author>
	<link>http://www.fao.org/news/story/es/item/89293/icode/</link><guid isPermaLink="true">http://www.fao.org/news/story/es/item/89293/icode/</guid>
	<pubDate>Tue, 06 Sep 2011 22:00:00 GMT</pubDate>
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	<title>El cambio climático hará disminuir el agua disponible para la agricultura</title>
	
	<description> El cambio climático tendrá graves consecuencias en la disponibilidad de agua para producir alimentos y en la productividad de los cultivos durante las próximas décadas, según advierte un nuevo informe de la FAO. 'Cambio climático, agua y seguridad alimentaria' es un estudio completo de los conocimientos científicos existentes sobre las consecuencias previsibles del cambio climático sobre el uso del agua en la agricultura.</description>
	<trustdotorg:body contenttype="application/xhtml+xml"><![CDATA[<strong>9 de junio de 2011, Roma</strong> - El cambio climático tendrá graves consecuencias en la disponibilidad de agua para producir alimentos y en la productividad de los cultivos durante las próximas décadas, según advierte un nuevo informe de la FAO. <br /><a href="http://www.fao.org/docrep/014/i2096e/i2096e.pdf" target="_blank"><br /></a><em><a href="http://www.fao.org/docrep/014/i2096e/i2096e.pdf" target="_blank">Cambio climático, agua y seguridad alimentaria</a> </em>es un estudio completo de los conocimientos científicos existentes sobre las consecuencias previsibles del cambio climático sobre el uso del agua en la agricultura.<em><br /><br /></em>Entre ellas se incluyen la disminución de la escorrentía de los ríos y de la alimentación de los acuíferos en el Mediterráneo y las zonas semiáridas en América, Australia y África meridional, regiones que ya sufren de estrés hídrico. En Asia se verán también afectadas amplias zonas que dependen del deshielo y de los glaciares de montaña, mientras que las áreas densamente pobladas de los deltas fluviales están amenazadas al combinarse un menor flujo de agua, aumento de la salinidad y la subida del nivel del mar. <br /><br /><strong>Otras consecuencias descritas en el informe</strong><br /><br />Está prevista una aceleración del ciclo hidrológico del planeta, ya que las temperaturas en alza incrementarán la tasa de evaporación de la tierra y el mar. La lluvia aumentará en los trópicos y a latitudes más altas, pero disminuirá en las zonas que tienen ya carácter seco y semiárido y en el interior de los grandes continentes. Será necesario contar con una mayor frecuencia de sequías e inundaciones, pero se espera que las zonas del mundo que sufren ya de escasez de agua se vuelvan más secas y calurosas. <br /><br />A pesar de que no es posible hacer con certitud estimaciones sobre la alimentación de los acuíferos bajo los efectos del cambio climático, es previsible que el incremento de la frecuencia de sequías promueva un mayor aprovechamiento del agua subterránea para amortiguar el riesgo para la producción de los agricultores. <br /> <br />Y la pérdida de glaciares -que sostienen cerca del 40 por ciento del riego a nivel mundial- afectará finalmente a la cantidad de agua de superficie disponible para el riego en las principales cuencas productoras. <br /><br />El incremento de las temperaturas alargará la temporada de crecimiento de los cultivos en las zonas templadas del norte, pero reducirá la duración en casi todos los demás lugares. Unido a una mayor tasa de evapotranspiración, ello provocará un descenso del potencial de rendimiento de los cultivos y de la productividad del agua. <br /><br />"Tanto los medios de vida de las comunidades rurales como la seguridad alimentaria de las poblaciones urbanas se encuentran amenazados", advirtió Alexander Mueller, Director General adjunto de la FAO para Recursos naturales. "Pero los pobres rurales, que son los más vulnerables, podrían verse afectados de forma desproporcionada", añadió.<br /><br /><strong>Responder a los desafíos<br /></strong><br />El informe de la FAO también presta atención a las iniciativas que pueden tomar los responsables políticos nacionales, las autoridades de las cuencas hidrográficas regionales y locales, y los campesinos individuales para hacer frente a estos nuevos desafíos. <br /><br />Un área clave que requiere atención es la mejora de la habilidad de los países para implementar sistemas efectivos para "contabilidad del agua": una medición meticulosa del suministro, los trasvases y las transacciones de agua para poder tomar decisiones informadas sobre la forma en que los recursos hídricos pueden ser gestionados y utilizados en condiciones cada vez más variables. <br /><br />"La contabilidad del agua en la mayor parte de los países en desarrollo es muy limitada, y los procesos de asignación o bien no existen o están poco desarrollados o son distintos para cada caso", según el informe. "Una prioridad será ayudar a los países en desarrollo a adquirir buenas prácticas para contabilizar el agua y desarrollar sistemas de asignación que sean robustos y flexibles".<br /><br />A nivel de las explotaciones, los productores pueden cambiar sus planes de cultivos para permitir una siembra más temprana o más tardía, reducir su utilización de agua y optimizar el riego. Es posible mejorar los rendimientos y la productividad cambiando a prácticas de conservación de la humedad del suelo, incluyendo las de laboreo cero o mínimo. La siembra de cultivos de raíces profundas permitiría a los campesinos explotar mejor la humedad del suelo disponible. <br /><br />Los sistemas agroforestales mixtos también resultan prometedores. Estos sistemas retienen por un lado el carbono y ofrecen también beneficios adicionales, como la sombra que reduce la temperatura en el suelo y la evaporación, mayor protección frente al viento y una mejor conservación del suelo y retención del agua. <br /><br />Sin embargo, el informe de la FAO subraya igualmente que los pequeños productores en los países en desarrollo se enfrentarán a dificultades para adoptar estas estrategias.  <br /><br />"El tamaño de las explotaciones y el acceso al capital establecen los límites para el alcance y grado de adaptación y cambio sobre el terreno", indica el informe, señalando que hoy en día muchas explotaciones del mundo en desarrollo producen rendimientos muy por debajo de su potencial agroclimático.  <br /><br /><strong>Mayor atención a los puntos críticos<br /></strong><br />La FAO advierte también que se conoce muy poco sobre cómo será el impacto del cambio climático en el agua para la agricultura a nivel regional y subregional, y dónde estarán más amenazados los campesinos. <br /><br />"Es necesaria una mayor precisión y enfoque para entender la naturaleza, alcance y localización de los efectos del cambio climático en los recursos hídricos para la agricultura en los países en desarrollo", señala el informe, añadiendo que "cartografiar la vulnerabilidad es una tarea clave a nivel nacional y regional". <br /> ]]></trustdotorg:body>
	<author>FAO-Newsroom@fao.org (FAO-Newsroom)</author>
	<link>http://www.fao.org/news/story/es/item/79998/icode/</link><guid isPermaLink="true">http://www.fao.org/news/story/es/item/79998/icode/</guid>
	<pubDate>Thu, 09 Jun 2011 08:00:00 GMT</pubDate>
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	<title>Una buena gobernanza de los bosques es clave frente al cambio climático</title>
	
	<description> La FAO y el Banco Mundial han desvelado un nuevo marco de orientación que puede ayudar a los países a evaluar la gobernanza de sus recursos forestales. La capacidad de demostrar la buena gobernanza en el sector forestal se está haciendo cada vez más importante para los países que desean participar en los nuevos planes de mitigación del cambio climático.</description>
	<trustdotorg:body contenttype="application/xhtml+xml"><![CDATA[<strong>23 de mayo de 2011, Roma - </strong>La<strong> </strong>FAO y el Banco Mundial han desvelado un nuevo marco de orientación que puede ayudar a los países a evaluar la gobernanza de sus recursos forestales. La capacidad de demostrar la buena gobernanza en el sector forestal se está haciendo cada vez más importante para los países que desean participar en los nuevos planes de mitigación del cambio climático. <br /><br />El marco de orientación para los bosques provee a los países de una completa lista de comprobación que pueden utilizar para identificar y abordar problemas en la gobernanza de sus recursos forestales, y puede también utilizarse para ayudar a garantizar que los esfuerzos para reducir las emisiones de los bosques en los países en desarrollo se gestionen de forma adecuada. <br /><br />En líneas generales, la gobernanza hace referencia a las leyes, instituciones, regímenes de gestión, políticas y convenciones sociales que determinan la forma en que se utilizan los bosques y quién los va a utilizar.<br /><br />Desarrollado por la FAO y el Programa de Bosques (PROFOR, por sus siglas en inglés) que gestiona el Banco Mundial, el denominado "Marco para la evaluación y seguimiento de la gobernanza de los bosques" se centra en tres componente clave o "pilares" de la gobernanza forestal: los marcos político, legal, institucional y regulador; los procesos de planificación y toma de decisiones; su implementación, aplicación y cumplimiento.<br /><br />El marco evalúa además la actuación en seis ámbitos: responsabilidad, eficacia, eficiencia, equidad, participación y transparencia. <br /><p>"La buena gobernanza en los bosques determina si los recursos forestales se utilizan en forma eficiente, sostenible y equitativa", señaló Eva Muller, del Departamento de Bosques de la FAO, una de las principales autoras del documento. "Este marco esboza un enfoque sistemático que los países y los gestores forestales pueden utilizar para identificar sus áreas de debilidad, elaborar y poner en práctica una respuesta adecuada y hacer el seguimiento de los resultados. <br /><br />"A través de un enfoque participativo, el marco puede identificar las acciones necesarias para el seguimiento de los flujos financieros en el sector y el reparto equitativo de beneficios", indicó por su parte Nalin Kishor, del Equipo Forestal del Banco Mundial.<br /><br /><strong>Gestionar los bosques para atenuar el cambio climático<br /><br /></strong>Cientos de millones de habitantes de las zonas rurales dependen de los bosques y los árboles para sus medios de subsistencia y su seguridad alimentaria familiar, y esperan beneficiarse de regímenes de gestión de los bosques mejores y más equitativos. <br /><br />Al mismo tiempo, el sector encierra un gran potencial para la retención de carbono y la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero. <br /><br />La deforestación y la degradación de los bosques supone casi el 20 por ciento de las emisiones globales de gases de efecto invernadero, más que la totalidad del sector de los transportes y por detrás únicamente del sector energético. La mayoría de estas emisiones tienen lugar en los países en desarrollo. <br /><br />El Convenio Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático aborda este problema mediante una iniciativa que se conoce como "Reducción de emisiones por deforestación y degradación de los bosques", o REDD+ (por sus siglas en inglés). La idea básica es la siguiente: mediante REDD+, a los países en desarrollo se les ofrecen incentivos para reducir las emisiones de la deforestación e incrementar la retención de carbono a través de la plantación de nuevos bosques, su conservación, la gestión sostenible y la mejora de las existencias forestales de carbono. <br /><br />Los flujos financieros Norte-Sur para la reducción de los gases de efecto invernadero de REDD+ podrían alcanzar hasta 30 000 millones de dólares EEUU al año, ofreciendo un impulso considerable para el desarrollo rural. <br /><br /><strong>Hacer que REDD+ funcione<br /><br /></strong>A pesar de sus promesas, REDD+ presenta algunos desafíos importantes. Entre los posibles problemas figuran los trastornos no deliberados para las comunidades locales, el fraude y los proyectos ineficaces, la corrupción y la apropiación indebida de fondos. <br /><br />"En la última cumbre de la ONU sobre el cambio climático en Cancún, se alcanzó un acuerdo básico sobre las actividades centrales, principios y garantías que deberían apuntalar REDD+," subrayó Peter Holmgren, Director de la División de Clima, Energía y Tenencia de Tierras en la FAO. "Ello incluía la necesidad de que los sistemas suministren información sobre cómo se abordan y respetan", añadió Holmgren. <br /><br />En la misma reunión en que se presentó el marco forestal de la FAO y el Banco Mundial, el Programa ONU-REDD y Chatham House ofrecían un documento centrado en la provisión de información sobre cuestiones de gobernanza relacionadas específicamente con la iniciativa REDD+. Al igual que el marco de gobernanza forestal, ofrece orientación para los países que quieren garantizar y demostrar que las actividades de REDD+ se llevan a cabo de forma efectiva y se aborda la salvaguarda de la gobernanza. <br /><br />Aunque la implementación de REDD+ supone un enorme desafío para países  cuya capacidad institucional es débil, también crea nuevos incentivos y abre la posibilidad de un mayor apoyo para abordar las cuestiones de gobernanza, según este documento.<br /><br />El taller internacional donde se presentaron y debatieron ambas propuestas fue organizado por la FAO de forma conjunta con el Programa ONU-REDD, Chatham House y el Banco Mundial <br /><br />Hay planeado llevar a cabo proyectos piloto basados en los dos marcos con el objetivo de ensayarlos y fortalecerlos. </p>]]></trustdotorg:body>
	<author>FAO-Newsroom@fao.org (FAO-Newsroom)</author>
	<link>http://www.fao.org/news/story/es/item/75280/icode/</link><guid isPermaLink="true">http://www.fao.org/news/story/es/item/75280/icode/</guid>
	<pubDate>Sun, 22 May 2011 22:00:00 GMT</pubDate>
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	<title>Los bosques y el cambio climático en el Mediterráneo</title>
	
	<description> La defensa de los bosques mediterráneos frente a sus principales amenazas, agravadas por el impacto del cambio climático, es el objetivo de una nueva alianza cuyo establecimiento fue anunciado en el curso de la Segunda semana forestal mediterránea, que tiene lugar en Aviñón (Francia), del 5 al 8 de abril.</description>
	<trustdotorg:body contenttype="application/xhtml+xml"><![CDATA[<strong>6 de abril de 2011, Roma/Aviñón</strong> - La defensa de los bosques mediterráneos frente a sus principales amenazas, agravadas por el impacto del cambio climático, es el objetivo de una nueva alianza cuyo establecimiento fue anunciado en el curso de la <em>Segunda semana forestal mediterránea,</em> que tiene lugar en Aviñón (Francia), del 5 al 8 de abril.<br /><br />"La <a href="http://www.fao.org/forestry/silvamed/66624/en/" target="_blank"><em>Asociación de colaboración sobre bosques mediterráneos</em></a> ayudará a aumentar la sensibilización sobre la gran cantidad de funciones vitales que los bosques mediterráneos ofrecen a los ciudadanos. Aquí se incluyen la protección del suelo y los recursos hídricos, los valores paisajísticos, la retención de carbono y la conservación de la biodiversidad. Es urgente que unamos nuestros esfuerzos para restablecer y preservar sus funciones para las generaciones futuras", aseguró Eduardo Rojas-Briales, Director General Adjunto de la FAO, al frente del Departamento de Bosques. <br /><br />La asociación reúne doce instituciones y organizaciones, entre ellas la FAO, y se centrará principalmente en seis países del Mediterráneo oriental y meridional: Marruecos, Argelia, Túnez, Siria, Líbano y Turquía. La nueva alianza es una herramienta dinámica que todas las partes implicadas en la región pueden utilizar para hacer frente a los crecientes desafíos a los que se enfrentan los bosques y para lograr un mayor reconocimiento del valor de los bosques mediterráneos y la necesidad urgente de protegerlos. <br /><br />La cuenca mediterránea pierde cada año entre 700 000 y un millón de hectáreas de bosques a causa de los incendios, con unas pérdidas económicas que se calculan en mil millones de euros. <br /><br />La región mediterránea se enfrenta a un aumento considerable de las sequías y olas de calor, con el resultado de un mayor riesgo de incendios forestales a gran escala, así como una mayor escasez de agua que afectará por igual a la población urbana y a la rural. <br /><br /><strong>Las amenazas son numerosas <br /><br /></strong>El total de la superficie forestal en la región del Mediterráneo es de 73 millones de hectáreas, equivalente al 8,5 por ciento de su área terrestre. Los bosques mediterráneos proporcionan una gran diversidad de productos, como madera y productos no madereros entre los que figuran el corcho, forrajes para el ganado, plantas aromáticas y caza. Todos ellos son importantes para el desarrollo socioeconómico y contribuyen a la seguridad alimentaria y la mitigación de la pobreza en las zonas rurales. <br /><br />Pero los bosques mediterráneos se enfrentan también a una combinación de amenazas, tales como el cambio climático, la expansión de las tierras agrícolas, el turismo, la urbanización y otras prácticas de uso del suelo que contribuyen a la pérdida de superficie forestal.  <br /><br />Por ejemplo, en la región del mediterráneo septentrional, en donde las zonas forestales son en su mayoría de propiedad privada, la vegetación se ha extendido como resultado de la dinámica natural y como consecuencia de una ausencia de gestión práctica, ha aumentado el riesgo de incendios forestales. <br /><br />En la región meridional, la creciente presión sobre los recursos forestales debido al sobrepastoreo, la tala de bosques para otros usos y la recolección excesiva de leña y carbón vegetal, figuran entre los factores que contribuyen a la deforestación y la degradación de los bosques.  <br /><br /><strong>Necesario actuar a todos los niveles<br /></strong><br />La alianza tiene como objetivo integrar políticas e inversiones a nivel de cada país para la adaptación de los bosques al cambio climático. Ello lleva a involucrar sectores como los siguientes: forestal, agrícola, desarrollo urbano, agua, medio ambiente, ordenación del territorio, educación, turismo, etc. Pretende también desarrollar un enfoque regional conjunto para la gestión forestal, y en particular para la prevención de incendios forestales, a través de compartir competencias técnicas, conocimientos y mejores prácticas. <br /><br />A nivel local, la asociación ayudará a promover la gestión forestal sostenible entre todas las partes implicadas, incluyendo las comunidades locales, los propietarios y gestores forestales, pastores, defensores del medio ambiente, responsables de áreas protegidas e investigadores.]]></trustdotorg:body>
	<author>FAO-Newsroom@fao.org (FAO-Newsroom)</author>
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	<pubDate>Tue, 05 Apr 2011 22:00:00 GMT</pubDate>
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	<title>Repercusiones potencialmente catastróficas del clima en la producción de alimentos a largo plazo</title>
	
	<description> Se prevé que repercusiones &quot;potencialmente catastróficas&quot; de cambios climáticos que se inician lentamente se abatan con fuerza creciente en el mundo en desarrollo en el futuro y es necesario intervenir para estar preparados para estos efectos previstos, advirtió hoy la FAO en un trabajo presentado a la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático.</description>
	<trustdotorg:body contenttype="application/xhtml+xml"><![CDATA[<p><strong>31 de marzo de 2011, Roma </strong>- Se prevé que repercusiones "potencialmente catastróficas" de cambios climáticos que se inician lentamente se abatan con fuerza creciente en el mundo en desarrollo en el futuro y es necesario intervenir para estar preparados para estos efectos previstos, advirtió hoy la FAO en <a href="http://foris.fao.org/meetings/download/_2011/sixteenth_session_of_the_ad_hoc_working_group_on_f/misc_documents/fao_submission_foodsecurity_cc2011.pdf" target="_blank">un trabajo</a> presentado a la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC).<br /><br />"El mundo actualmente se ocupa de las repercusiones climáticas de plazo más corto debidas sobre todo a fenómenos meteorológicos extremos"- afirma Alexander Müller, Subdirector General de Recursos Naturales en la FAO.</p><p><br />"Es indispensable, pero se prevé que los efectos "de inicio lento" produzcan cambios más profundos que pongan en dificultad los servicios del ecosistema necesarios para la agricultura, con consecuencias potencialmente catastróficas en la seguridad alimentaria en el período de 2050 a 2100. No tiene mucho sentido afrontar los cambios de largo plazo después del hecho, hay que apoyar hoy la agricultura en el mundo en desarrollo para que adquiera mayor resiliencia", explicó.<br /><br />"Si bien estos cambios se producen lentamente y toma tiempo que se manifiesten, no es posible sencillamente no tenerlos en cuenta -añade Müller-. Es necesario superar la tendencia acostumbrada a adoptar una perspectiva de corto plazo e invertir en cambio en el largo plazo."<br /><br />En el documento la FAO menciona las medidas que los gobiernos podrían contemplar en las negociaciones sobre el cambio climático para garantizar que la seguridad alimentaria no se vea amenazada.<br /><br /><strong>La inseguridad alimentaria como indicador de la vulnerabilidad al cambio climático <br /></strong><br />La FAO recomienda que la seguridad alimentaria se utilice como indicador de la vulnerabilidad al cambio climático. <br /><br />Los sistemas de producción de alimentos y los ecosistemas de los que dependen son muy sensibles a la variabilidad del clima y el cambio climático. Las modificaciones que se presentan en la temperatura, las lluvias y los brotes consiguientes de plagas y enfermedades pueden reducir la producción. Los grupos pobres de la población, que dependen de las importaciones de alimentos, son particularmente vulnerables a esos efectos.<br /><br />"Si pretendemos evaluar la vulnerabilidad al cambio climático, es muy sensato ver en la seguridad alimentaria un indicador importante", indica Müller.<br /><br /><strong>Es importante la gestión de los riesgos de largo plazo del cambio climático </strong><strong><br /></strong><strong><br /></strong>La FAO recomienda que se dé más espacio en la estructura mundial para la adaptación a los riesgos asociados a esas repercusiones del cambio climático que se inician lentamente, en particular a los riesgos para la seguridad alimentaria. Hasta ahora han recibido poca atención en la agenda del cambio climático.<br /><br />Una medida clave que se destaca en el documento de la FAO es la necesidad de desarrollar variedades de alimentos básicos mejor adaptadas a las condiciones climáticas previstas para el futuro.<br /><br />El material fitogenético almacenado en los bancos de genes se debería analizar teniendo en vista las necesidades futuras. Se deberían recoger otros recursos fitogenéticos ­-como las variedades silvestres de los cultivos alimentarios- y estudiarse debido al riesgo de que desaparecieran.<br /><br />Es posible obtener cultivos adaptados al clima, por ejemplo, variedades de los principales cereales que sean resistentes al calor, a las inundaciones y al agua salada. La FAO hizo hincapié en que esto se debe hacer respetando los derechos de los mejoradores y de los agricultores, de conformidad con el Tratado Internacional sobre los Recursos Fitogenéticos.<br /><br /><strong>Consecuencias en la seguridad alimentaria de las actividades para atenuar los efectos del cambio climático  <br /></strong><br />La FAO recomienda que los países consideren la seguridad alimentaria una protección socioeconómica en las medidas de atenuación. Afrontar la demanda creciente de combustibles, alimentos y fijación de carbono será un reto para los encargados de elaborar las políticas en los países, en lo que se refiere a la captura de sinergias y la gestión de compensaciones en la competencia por los usos de las tierras. Ya se asocia la producción de biocombustibles (una medida de atenuación) al alza de los precios de los alimentos de 2007-2008.<br /><br />Asimismo, hay indicios de que el éxito de REDD+ (una iniciativa para reducir las emisiones producidas por la deforestación y la degradación de los bosques e incrementar el almacenamiento de carbono en los mismos) dependerá del acierto con que se lleve a cabo la gestión de los nexos con la agricultura.</p>]]></trustdotorg:body>
	<author>FAO-Newsroom@fao.org (FAO-Newsroom)</author>
	<link>http://www.fao.org/news/story/es/item/54349/icode/</link><guid isPermaLink="true">http://www.fao.org/news/story/es/item/54349/icode/</guid>
	<pubDate>Wed, 30 Mar 2011 22:00:00 GMT</pubDate>
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	<title>Necesidad de innovaciones en la gestión del agua para sustento urbano</title>
	
	<description> Con el crecimiento constante de la población urbana mundial, cada vez es más apremiante la necesidad de utilizar enfoques nuevos e innovadores para asegurar un suministro de agua limpia y adecuada para la población urbana de los países en desarrollo.</description>
	<trustdotorg:body contenttype="application/xhtml+xml"><![CDATA[<strong>22 de marzo de 2011, Roma - </strong>Con el crecimiento constante de la población urbana mundial, cada vez es más apremiante la necesidad de utilizar enfoques nuevos e innovadores para asegurar un suministro de agua limpia y adecuada para la población urbana de los países en desarrollo, informó hoy la FAO.<br /><br />"En los próximos 20 años el 60% de la población vivirá en las ciudades, y la mayor expansión urbana se producirá en el mundo en desarrollo. Asegurar el acceso a alimentos nutritivos y asequibles para la población más pobre de las ciudades se está convirtiéndo en un auténtico desafío", indica Alexander Mueller, Subdirector General de Recursos Naturales de la FAO.<br /><br />El crecimiento demográfico urbano exige un suministro mayor de agua para beber, lavar y cocinar. A su vez, la demanda de más alimentos representa una necesidad mayor de agua para ampliar los mercados, la agroindustria y las actividades de elaboración de alimentos. Y el crecimiento de la agricultura urbana y periurbana también significa una demanda más grande de agua para irrigación.<br /><br />Estas presiones en conjunto sobre el suministro urbano de agua exigen alternativas no convencionales para dar a las ciudades mayor resiliencia, dijo Mueller.<br /><br />Por ejemplo, el acopio de agua de lluvia en las ciudades tiene un gran potencial para la agricultura urbana, pero todavía está relativamente desaprovechado.<br /><br />Mientras tanto, unas buenas prácticas agrícolas y forestales pueden contribuir a una gestión efectiva de las cuencas hidrográficas, y proteger de esta manera la captación de agua, reducir la escorrentía y las inundaciones en las ciudades, cosa cada vez más importante conforme el cambio climático incrementa la frecuencia de los fenómenos meteorológicos extremos.<br /><br /><strong>Reutilización del agua para combatir el hambre urbana <br /></strong><br />La población urbana, que tiene que comprar sus alimentos en vez de cultivarlos, es particularmente vulnerable a los aumentos de los precios de los alimentos básicos, especialmente en los países en desarrollo.<br /><br />Muchos pobladores de bajos ingresos de las ciudades recurren desde hace mucho tiempo a la explotación de huertos domésticos o a cooperativas avícolas para complementar sus ingresos y alimentar a sus familias.<br /><br />Hoy en día, en época de precios inestables de los alimentos, se ha regresado a estas prácticas tradicionales de producir alimentos en los entornos urbanos.<br /><br />Una interrogante importante, señala la FAO, es cómo incrementar en forma sostenible y sana la agricultura urbana y periurbana y hacer que contribuya más a la satisfacción de las necesidades de la población de las ciudades, a la vez que se afrontan los cuellos de botella relacionados con los recursos.<strong><br /></strong><br />La escasez de agua para riego en las ciudades y sus alrededores, aunada a un interés mayor en la agricultura urbana, han puesto de relieve el potencial de la reutilización del agua en los entornos urbanos. <strong><br /><br /></strong>"Ahora mismo la agricultura y las ciudades compiten por el agua. Éstas la utilizan y la emiten de nuevo, contaminando el medio ambiente. Sería mucho más sensato si un volumen mayor del agua utilizada en las ciudades se limpiase y se volviera a utilizar en la agricultura", señala Javier Mateo-Sagasta, Profesional Asociado de la FAO y especialista en calidad del agua. <br /><br />De esta manera se reduciría la escasez de agua y se liberaría un mayor volumen de este valioso recurso para los productores urbanos y periurbanos de alimentos, que no sólo gastarían menos en la compra de agua sino también de fertilizantes, ya que las aguas residuales tratadas tienen un gran contenido de nutrientes.<br /><br />La FAO está estudiando con sus países miembros opciones de reutilización de aguas, asegurando que estas aguas se traten y administren con gran cuidado para utilizarse en forma segura e higiénica para producir cultivos.<br /><br />En países con gran escasez de agua algunas ciudades ya están haciendo esta transición.<br /><br />En Túnez, donde hay una infraestructura de tratamiento de aguas bien establecida, del 30% al 43% de las aguas residuales purificadas se destinan al riego agrícola y de paisajes. <br /><br />Los agricultores del valle de Tula, río abajo de la Ciudad de México, riegan 90 000 hectáreas agrícolas con 1 500 millones de metros cúbicos al año de aguas residuales municipales sin tratar. Si bien se produce cierta purificación natural de estas aguas residuales a lo largo del transporte, está previsto construir seis instalaciones de tratamiento para hacer frente a las cuestiones de higiene de los alimentos. <br /><br />En el Senegal la FAO trabaja con la organización de sanidad urbana de Dakar en un proyecto que suministrará agua de dos centros de tratamiento a los distritos de irrigación urbana, para que la utilicen los agricultores locales, que están recibiendo capacitación en mejores prácticas a fin de asegurar la higiene de sus productos. <br /><br /><strong>Los beneficios de la agricultura doméstica<br /></strong><br />La agricultura urbana incrementa la disponibilidad de alimentos sanos y asequibles, por lo general fruta y hortalizas frescas, huevos y productos lácteos, para otros consumidores, ya que los excedentes de la producción se venden a los vecinos.<br /><br />El programa de la FAO "Crear ciudades más verdes" apoya la agricultura urbana y periurbana para asegurar una mayor seguridad alimentaria a las familias de las ciudades, y ofrecerles una alimentación más diversa.]]></trustdotorg:body>
	<author>FAO-Newsroom@fao.org (FAO-Newsroom)</author>
	<link>http://www.fao.org/news/story/es/item/53507/icode/</link><guid isPermaLink="true">http://www.fao.org/news/story/es/item/53507/icode/</guid>
	<pubDate>Mon, 21 Mar 2011 23:00:00 GMT</pubDate>
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	<title>Reconstrucción de pequeñas empresas de semillas</title>
	
	<description> Hasta un 50 % del incremento del rendimiento de las cosechas procede de las semillas mejoradas. Sin embargo, todavia muchos campesinos pobres en paises en desarrollo que producen cultivos cruciales para la seguridad alimentaria como sorjo, mijo y mandioca tienen que depender de las semillas que apartan de una temporada a otra. La mejor forma de mejorar la disponibilidad de semillas de calidad, y de paso la seguridad alimentaria, es a traves de empresas de reducido tamano.</description>
	<trustdotorg:body contenttype="application/xhtml+xml"><![CDATA[<strong>1 de marzo de 2011, Roma</strong> - Las pequeñas empresas de semillas son la mejor forma de asegurar la disponibilidad y la calidad de las semillas no híbridas para los otros cultivos de alimentos y piensos en los países en desarrollo, de acuerdo a una nueva guía normativa de la FAO. <br /><br />Según el Banco Mundial, hasta un 50% de los incrementos de la producción agrícola proceden de semillas mejoradas y el acceso de los agricultores a semillas de buena calidad es un factor decisivo para mejorar los alimentos y la nutrición en los países pobres.   <br /><br />Sin embargo, en los últimos años muchos gobiernos del mundo en desarrollo redujeron la inversión pública en el sector de las semillas, con la idea de que el sector privado ocuparía esa función. <br /><br />En muchos lugares, especialmente en África, no ha sido así, especialmente porque las empresas medianas y grandes de semillas tienden a concentrarse en la producción y comercialización de semillas híbridas de cultivos de elevado valor que producen los agricultores más grandes, y se comercializan en zonas más fértiles y ricas.<br /><br /><strong>Falta distribución<br /><br /></strong>En consecuencia sólo un 30% de los pequeños agricultores de los países en desarrollo utilizan semillas de variedades mejoradas de calidad variable, y en África el porcentaje es todavía mucho menor. La gran mayoría de los agricultores trabajan con semillas que se autopolinizan o de polinización abierta, o con cultivos que se propagan mediante división de bulbos, injertos y esquejes, todo lo cual pueden almacenar y compartir los agricultores. <br /><br />Sin embargo, estos agricultores se están perdiendo de las nuevas variedades que los pueden ayudar a incrementar la producción con la misma cantidad de insumos. <br /><br />"No es muy costoso, en comparación con establecer una empresa de semillas, especialmente cuando participan las organizaciones locales de agricultores, pero como han revelado los estudios de caso de tres continentes de la guía normativa, esas empresas pueden ser muy eficaces para aumentar la producción de alimentos", afirma Shivaji Pandey, Director de la División de Producción y Protección Vegetal de la FAO.<br /><br /><strong>Brasil, la India, Côte d'Ivoire <br /><br /></strong>La guía normativa, titulada <a href="http://typo3.fao.org/fileadmin/templates/agphome/documents/PGR/PubSeeds/seedpolicyguide6.pdf" target="_blank" title="la guía en inglés">Promoting the Growth and Development of Smallholder Seed Enterprises for Food Security Crops</a> (Promoción del crecimiento y desarrollo de empresas de semillas de pequeños agricultores para cultivos para la seguridad alimentaria), se <a href="http://typo3.fao.org/fileadmin/templates/agphome/documents/PGR/PubSeeds/seedSynthesis_book7.pdf" target="_blank" title="Estudios de casos (en inglés)">basa en estudios de caso de Brasil, la India y Côte d'Ivoire</a>, cuyos resultados publicó la FAO por separado. <br /><br />En los tres casos se observó que un entorno normativo favorable es un requisito imprescindible para la formación exitosa de empresas de semillas de los pequeños agricultores. Algunos ejemplos son un control eficaz de calidad y un sistema de certificación, colaboración del sector privado, legislación flexible y reconocimiento jurídico de los derechos de los agricultores a ahorrar, intercambiar y vender semillas de variedades comerciales.  <br /><br /><strong>Apoyo del sector privado<br /><br /></strong>También es imperativo el apoyo a la privatización y comercialización de los servicios agrícolas, así como el apoyo a los derechos de los mejoradores. <br /><br />Otros factores que pueden ayudar a los agricultores a establecer empresas de semillas en pequeña escala es la reducción de aranceles para la importación de equipo para limpiar las semillas y de otros tipos, decisivo para establecer una industria semillera, como se adoptó en Côte d'Ivoire. <br /><br />También deberá haber crédito disponible para los productores de semillas; la falta de crédito se vio como importante obstáculo para el desarrollo de las empresas de semillas y los productores de semillas deberán recibir ayuda para hacer campañas de comercialización y de comunicación, inclusive a través de las redes de radio rural, para anunciar a los agricultores las variedades mejoradas.<br /><br /><strong>Ayuda para la comercialización<br /><br /></strong>"A veces hay existencias de la semilla, pero las organizaciones de los agricultores necesitan ayuda y orientación para comercializarla con otros agricultores", indicó Pandey.<br /><br />Se han formado muchas pequeñas empresas semilleras con apoyo de los donantes o de ONG, pero esto puede crear dependencia de la ayuda si no se desarrollan la capacidad técnica y los conocimientos empresariales necesarios para la autosuficiencia, advierte el documento de la FAO. <br /><br />Se espera que las leyes que reglamentan las semillas en toda África lleguen a armonizarse para facilitar que atraviesen las fronteras variedades nuevas. Esto tiene especial importancia porque debido al cambio climático hay más necesidad de variedades con mayor resiliencia. <br /><br />Las semillas híbridas rinden más, tienen más resistencia a las enfermedades, y otras características. Desafortunadamente, los agricultores no pueden guardar semillas de híbridos para la siguiente siembra ya que las plantas híbridas no producen copias auténticas en forma fiable. Por lo tanto, para cada siembra hay que comprar nuevas semillas híbridas. <br /><br />Los agricultores pueden guardar semillas de los cultivos autopolinizados (el trigo y los frijoles, por ejemplo) para la siguiente siembra. En general, las semillas que se adquieren con productores cualificados y de confianza tienen mayor pureza, germinación y calidad en general, independientemente de que sean semillas híbridas o no.]]></trustdotorg:body>
	<author>FAO-Newsroom@fao.org (FAO-Newsroom)</author>
	<link>http://www.fao.org/news/story/es/item/51792/icode/</link><guid isPermaLink="true">http://www.fao.org/news/story/es/item/51792/icode/</guid>
	<pubDate>Sun, 27 Feb 2011 23:00:00 GMT</pubDate>
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	<title>Reducir la pobreza produciendo alimentos y combustible</title>
	
	<description> Producir al mismo tiempo alimentos y energía puede ser una de las mejores fórmulas para impulsar la seguridad alimentaria y energética de los países, reduciendo de forma simultánea la pobreza, según el nuevo estudio de la FAO “Hacer que los sistemas integrados de alimentos y energía trabajen a favor de la gente y el clima. Una visión general” publicado hoy.</description>
	<trustdotorg:body contenttype="application/xhtml+xml"><![CDATA[<strong>17 de febrero de 2011, Roma</strong> - Producir al mismo tiempo alimentos y energía puede ser una de las mejores fórmulas para impulsar la seguridad alimentaria y energética de los países, reduciendo de forma simultánea la pobreza, según un nuevo estudio de la FAO publicado hoy. <br /><br />El estudio <a href="http://www.fao.org/docrep/013/i2044e/i2044e.pdf" target="_blank"><em>Making Integrated Food-Energy Systems Work for People and Climate - An Overview</em></a> (Hacer que los sistemas integrados de alimentos y energía trabajen a favor de la gente y el clima. Una visión general), se vale de ejemplos específicos en África, Asia y Latinoamérica, así como en algunos países desarrollados, para mostrar como superar las limitaciones e integrar de forma exitosa la producción de cultivos alimentarios y de los destinados a la producción de biocombustible. <br /><br /><strong>Beneficios para los pequeños campesinos <br /><br /></strong>"Los sistemas agrícolas que combinan cultivos alimentarios y energéticos (IFES) presentan numerosos beneficios para las comunidades rurales pobres", aseguró Alexander Müller, Director General Adjunto de la FAO para Recursos Naturales. <br /><br />"Por ejemplo -añadió-, los campesinos pobres pueden utilizar los sobrantes de los cultivos de arroz para producir bioenergía, o en un sistema agroforestal, aprovechar para cocinar los desechos de árboles de los que obtienen frutas, cocos o café". Müller señaló que otros ejemplos de sistemas integrados utilizan los subproductos de la ganadería para la producción de biogás. <br /><br />"Con estos sistemas integrados los agricultores pueden ahorrar dinero, ya que no tienen que comprar costosos combustibles fósiles, ni fertilizantes químicos si utilizan el estiércol líquido procedente de la producción de biogás. Pueden así utilizar el dinero ahorrado para comprar los insumos necesarios para incrementar la productividad agrícola, como semillas adaptadas a las cambiantes condiciones climáticas: un factor importante debido a que un incremento significativo de la producción de alimentos en las próximas décadas tendrá que realizarse en condiciones de cambio climático. Todo ello incrementa su capacidad de resistencia, y por tanto su capacidad de adaptarse a esos cambios", explicó Müller.<br /><br />Los sistemas IFES benefician también a las mujeres, ya que pueden eliminar la necesidad de abandonar sus cultivos para ir a buscar leña. Las mujeres en los países en desarrollo pueden además reducir los riesgos para su salud al disminuir el uso de combustibles de madera y aparatos para cocinar tradicionales. Cada año, 1,9 millones de personas en el mundo mueren como consecuencia del humo de los fogones para cocinar.<br /><br /><strong>Beneficios para el clima <br /><br /></strong>Integrar la producción de alimentos y energía puede ser también un enfoque eficaz para mitigar el cambio climático, en especial las emisiones derivadas de los cambios del uso del suelo. Combinando esta producción, los IFES reducen la posibilidad de que la tierra pase de producir alimentos a energía, ya que requieren menos superficie para producir ambas. <br /><br />De forma adicional, implementar IFES a menudo conduce a un aumento de la productividad de la tierra y del agua, reduciendo así las emisiones de gases de efecto invernadero e incrementando la seguridad alimentaria. <br /><br /><strong>Generar más ingresos en efectivo <br /></strong><br />En la República Democrática del Congo, se está implementando actualmente un IFES agroforestal a gran escala. La plantación de Mampu, con 100 000 hectáreas y situada 140 km al este de Kinsasha, combina los cultivos alimentarios y los bosques de acacia, permitiendo a los agricultores obtener mandioca de elevado rendimiento y otros cultivos, al tiempo que convierten la madera en carbón vegetal. <br /><br />La producción total de carbón vegetal de la plantación es actualmente de entre 8 000 y 12 000 toneladas anuales, mientras que los campesinos producen 10 000 toneladas de mandioca, 1 200 toneladas de maíz y seis toneladas anuales de miel. Cada agricultor, utilizando 1,5 hectáreas de tierra, genera ingresos cercanos a los 9 000 dólares EE.UU. anuales (750 dólares mensuales). En comparación, un taxista en Kinshasa gana entre 100 y 200 dólares mensuales.<br /><br />En Viet Nam, un programa IFES combina la producción agrícola, ganadera y pesquera con la generación de biogás para cocinar. Además de proporcionarles combustible, el programa ha permitido a los campesinos ahorrar dinero, reemplazando fertilizantes químicos con el compost generado por la producción de biogás. Ello permitió a los campesinos conseguir ingresos al menos entre tres y cinco veces superiores comparados a los que obtenían de cultivar dos cosechas anuales de arroz en la misma superficie. <br /><br />"Promover las ventajas de los IFES y mejorar el entorno normativo e institucional para estos sistemas debería convertirse en una prioridad", subrayó Olivier Dubois, experto en energía de la FAO. "La FAO -añadió- está bien situada para coordinar estos esfuerzos, suministrando conocimientos y apoyo técnico para la implementación de los IFES". <br /><br />Mejorar las prácticas de los IFES contribuirá al progreso para alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODMs), incluido el ODM 1 de erradicar la pobreza y el hambre y el ODM 7 sobre el manejo sostenible de los recursos naturales, según la FAO.]]></trustdotorg:body>
	<author>FAO-Newsroom@fao.org (FAO-Newsroom)</author>
	<link>http://www.fao.org/news/story/es/item/51207/icode/</link><guid isPermaLink="true">http://www.fao.org/news/story/es/item/51207/icode/</guid>
	<pubDate>Wed, 16 Feb 2011 23:00:00 GMT</pubDate>
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	<title>Evaluar el potencial de la agricultura para mitigar el cambio climático</title>
	
	<description> Los gobiernos de Noruega y Alemania se han comprometido a donar un total de 5 millones de dólares EE.UU. en apoyo de un programa de la FAO para mejorar la información a nivel mundial sobre las emisiones de gases de efecto invernadero de la agricultura y evaluar de forma más precisa el potencial del sector agrícola para mitigar el calentamiento global.</description>
	<trustdotorg:body contenttype="application/xhtml+xml"><![CDATA[<strong>15 de febrero de 2011, Roma</strong> – Los gobiernos de Noruega y Alemania se han comprometido a donar un total de 5 millones de dólares EE.UU. en apoyo de un programa de la FAO para mejorar la información a nivel mundial sobre las emisiones de gases de efecto invernadero de la agricultura y evaluar de forma más precisa el potencial del sector agrícola para mitigar el calentamiento global.<br /><br />La mejor información obtenida a través <a href="http://www.fao.org/climatechange/micca/es/" target="_blank">el Proyecto para la mitigación del cambio climático en la agricultura</a> (MICCA, por sus siglas en inglés) estará disponible a través de una base mundial de datos en Internet que no sólo incluya las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) de la agricultura, sino que también identifique las mejores oportunidades para mitigar el calentamiento global a través de prácticas agrícolas mejoradas. <br /><br />“Las diferencias de datos en las evaluaciones existentes, así como las lagunas de información, suponen un verdadero problema a la hora de aprovechar el máximo el importante potencial del sector agrícola para secuestrar el carbono de la atmósfera”, indicó Marja-Liisa Tapio-Bistrom, coordinadora del programa MICCA de la FAO.<br /><br />Contar con acceso a una mejor información dará a los gobiernos, responsables de la planificación del desarrollo, agricultores y agronegocios una herramienta que pueden utilizar para acceder a la financiación internacional para los proyectos de mitigación y diseñar y ejecutar políticas, programas y prácticas destinadas a reducir las emisiones de GEI de la agricultura e incrementar la cantidad de carbono secuestrado en las explotaciones agrícolas. <br /><br />“Las practicas agrícolas <em>inteligentes con el clima</em> pueden incrementar la productividad y mejorar la capacidad de resistencia frente a la meteorología y pautas climáticas cambiantes, al tiempo que se reducen las emisiones de gases de efecto invernadero. (Para más información sobre la agricultura <em>climáticamente</em> <em>inteligente</em>, <a href="http://www.fao.org/news/story/es/item/46865/icode/" target="_blank">haga clic aquí</a>.)<br /><strong><br />Información adecuada para políticas adecuadas<br /><br /></strong>"Estamos muy agradecidos a los gobiernos de Noruega y Alemania para apoyar esta labor”, aseguró Alexander Mueller, Director General Adjunto de la FAO para Recursos naturales. <br /><br />“La información que estamos tratando de reunir, trabajando juntos, es fundamental en el esfuerzo de cambiar la producción alimentaria al modelo <em>inteligente con el clima</em>. Cuanta más información tengamos sobre las emisiones de sistemas agrícolas específicos, más efectivas serán las políticas que los países puedan poner en práctica para impulsar esta transición”, añadió Mueller.  <br /><br />La contribución de Noruega al proyecto suma un total de cerca de 3 millones de dólares EE.UU, mientras que la de Alemania es de 2 millones.  <br /><br /><strong>Aprovechar las oportunidades</strong><br /><br />La agricultura supone cerca del 14 por ciento de todas las emisiones de gases de efecto invernadero a nivel mundial, lo que supone 6,8 gigatoneladas de carbono equivalente. <br /><br />Al mismo tiempo, el sector tiene una gran potencial para reducir sus emisiones de GEI y secuestrar grandes cantidades de carbono de la atmósfera. <br /><br />El Panel intergubernamental sobre el cambio climático (IPCC, por sus siglas en inglés) considera que el secuestro de carbono en el suelo –a través de una mejor gestión de las tierras agrícolas y  los pastizales, así como de la recuperación de tierras degradadas– ofrece el mayor potencial en la agricultura para la mitigación del cambio climático.<br /><br />Implementar las políticas, prácticas y proyectos para reducir las emisiones de GEI en la agricultura puede hacerse a un coste muy reducido o sin coste alguno por parte de los campesinos del tercer mundo, según la FAO. En algunos casos podría incluso aumentar su productividad, al tiempo que se hacen menos vulnerables a los impactos asociados al cambio climático, con lo que se refuerza la seguridad alimentaria mundial. ]]></trustdotorg:body>
	<author>FAO-Newsroom@fao.org (FAO-Newsroom)</author>
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	<pubDate>Tue, 15 Feb 2011 09:00:00 GMT</pubDate>
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	<title>Lanzamiento del Año Internacional de los Bosques</title>
	
	<description> Los millones de personas que dependen de los bosques desempeñan un papel vital en su gestión, conservación y desarrollo sostenible en todo el mundo, pero se subestima su derecho a usar los recursos forestales locales y a obtener beneficio de ellos, según el último informe de la FAO &quot;Situación de los bosques del mundo&quot; lanzado hoy en Nueva York en la ceremonia de inauguración del Año Internacional de los Bosques que promueve Naciones Unidas</description>
	<trustdotorg:body contenttype="application/xhtml+xml"><![CDATA[<strong>2 de febrero de 2011, Nueva York/Roma</strong> - Los millones de personas que dependen de los bosques desempeñan un papel vital en su gestión, conservación y desarrollo sostenible en todo el mundo, pero se subestima su derecho a usar los recursos forestales locales y a obtener beneficio de ellos, según el último informe de la FAO <a href="http://www.fao.org/docrep/013/i2000s/i2000s00.htm" target="_blank"><em>Situación de los bosques del mundo</em></a> (SOFO, por sus siglas en inglés) lanzado hoy en Nueva York en la ceremonia de inauguración del Año Internacional de los Bosques que promueve Naciones Unidas. <br /><br />"Lo que necesitamos durante el Año Internacional de los Bosques es poner énfasis en la conexión entre la gente y los bosques, y los beneficio que pueden devengarse cuando los bosques son gestionados por la población local en formas sostenibles e innovadoras", aseguró Eduardo Rojas, Director General Adjunto de la FAO para Bosques. <br /><br /><strong>Hacia una economía más "verde"<br /><br /></strong>El aumento del interés en la sostenibilidad social y ambiental presenta una oportunidad excepcional para que la industria forestal se renueve y reestructure, siendo capaz de responder a las demandas del siglo XXI y cambiando así la opinión generalmente negativa que tienen los consumidores de los productos madereros, ya que a menudo se sienten culpables al utilizarlos pues piensan que no es ético talar árboles.<br /><br />El informe subraya que, por el contrario, la industria forestal constituye una parte importante de una economía más "verde" y que los productos madereros tienen cualidades ambientales que pueden ser apreciadas por la gente. La madera y los productos derivados, al tratarse de materias naturales, proceden de recursos renovables que almacenan carbono y que tienen un potencial elevado para ser reciclados. <br /><br />La industria forestal responde a las numerosas inquietudes sobre cuestiones sociales y ambientales mejorando la sostenibilidad del uso de recursos, utilizando más materiales de desecho para elaborar productos, incrementando la eficiencia energética y reduciendo las emisiones. <br /><br />Por ejemplo, el 37 por ciento de la producción forestal total en 2010 procedía del papel reciclado, desechos de la madera y de fibras no madereras, y se cree que este porcentaje crecerá hasta un 45 por ciento en 2030, en gran parte originado en China e India. <br /><br />Es más, los productos madereros más sólidos, como la madera aserrada y el contrachapado, se producen con un uso de energía relativamente reducido. Ello resulta en que su producción y uso dejan una baja "huella de carbono", que mejora aún más por el hecho de que el carbono se acumula en los productos madereros. La producción de pulpa y de papel hace un uso más intensivo de energía, pero está siendo sometida a una presión creciente para reducir esta intensidad y sus emisiones de carbono, adoptando tecnologías mejoradas y el comercio de derechos de emisión de gases de efecto invernadero. <br /><br />Muchos gobiernos consideran que la industria forestal tiene un gran potencial para promover una economía mas "verde", incluyendo el uso de la bioenergía, las actividades de promoción de la madera y nuevos productos y biomateriales basados en la madera. Muchos países desarrollados han aumentado su apoyo para el desarrollo de industrias forestales en los últimos años. <br /><strong>　<br />REDD+ necesita hacer frente a los problemas locales<br /><br /></strong>El informe de la FAO subraya además la necesidad urgente de actuar para proteger los valores de los bosques que sostienen los medios de vida locales frente al cambio climático. <br /><br />Las recientes decisiones tomadas en Cancún (México) en diciembre de 2010 sobre REDD+ deberían estar en línea con una amplia reforma de la gobernanza de los bosques y permitir la participación de la población indígena y las comunidades locales. Según los expertos, sus derechos deben ser respetados en las actividades y estrategias nacionales de REDD+ (Programa de la ONU para la reducción de la emisiones ocasionadas por la deforestación y la degradación de los bosques en los países en desarrollo, ndr).<br /><br />Los países necesitarán adoptar la legislación adecuada para clarificar la cuestión de los derechos de carbono y asegurar una distribución equitativa de los costes y beneficios asociados a los programas REDD+. <br /><br /><strong>Las estrategias de adaptación no están valoradas <br /><br /></strong>Mientras que las actividades de mitigación de los bosques de REDD+ atraen mucha atención y fondos, el papel de los bosques en la adaptación al cambio climático es crucial pero a menudo está infravalorado por parte de los gobiernos. El informe insiste en la importante contribución de los bosques para la consecución de las estrategias nacionales de adaptación. <br /><br />Las medidas forestales pueden reducir el impacto del cambio climático en los ecosistemas y sectores sociales más vulnerables. Por ejemplo, frenar la tala de manglares (se calcula que una quinta parte de su superficie se ha perdido a nivel mundial desde 1980), ayudaría a proteger las costas de las cada vez más frecuentes tormentas y tsunamis.<br /><br />Plantar bosques y árboles para la protección ambiental y la obtención de ingresos puede ayudar a la población pobre en los países áridos a ser menos propensos a las sequías. Entre los ejemplos de medidas de adaptacion en los países en desarrollo se pueden incluir los programas de desarrollo y conservación de manglares en Bangladesh, la lucha contra los incendios forestales en Samoa y los programas de reforestación en Haití. <br /><br />El informe destaca que los vínculos estrechos entre los bosques, los medios de vida rurales y la estabilidad ambiental ponen de relieve la necesidad de un importante apoyo financiero para las medidas de adaptación. <br /><br />"Sin la debida atención a las cuestiones a nivel local, existe el riesgo de deterioro de las formas de vida tradicionales y se amenaza a algunos de los bosques con mayor diversidad biológica y mayor importancia ambiental en el mundo", se advierte.]]></trustdotorg:body>
	<author>FAO-Newsroom@fao.org (FAO-Newsroom)</author>
	<link>http://www.fao.org/news/story/es/item/50487/icode/</link><guid isPermaLink="true">http://www.fao.org/news/story/es/item/50487/icode/</guid>
	<pubDate>Mon, 31 Jan 2011 23:00:00 GMT</pubDate>
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	<title>Reducir el hambre con una agricultura inteligente respecto al clima</title>
	
	<description> Es necesario impulsar las inversiones en la agricultura de los países en desarrollo, no sólo para reducir los niveles actuales de hambre, sino para salvaguardar el suministro futuro de alimentos frente a las consecuencias del cambio climático, aseguró hoy el Director General de la FAO, Jacques Diouf, en una rueda de prensa durala Conferencia de la ONU sobre el Cambio Climático en Cancún, México.</description>
	<trustdotorg:body contenttype="application/xhtml+xml"><![CDATA[<strong>9 de diciembre de 2010, Cancún, México - </strong>Es necesario impulsar las inversiones en la agricultura de los países en desarrollo, no sólo para reducir los niveles actuales de hambre en el mundo, sino para salvaguardar el suministro futuro de alimentos frente a las consecuencias del cambio climático, aseguró hoy el Director General de la FAO, Jacques Diouf, en una rueda de prensa durante la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático que se celebra en Cancún, México. <br /><br />"No alcanzaremos la seguridad alimentaria sin inversiones sólidas en la adaptación al cambio climático y la reducción de los desastres naturales en el sector rural", señaló Diouf. <br /><br />La seguridad alimentaria y el cambio climático pueden -y deben- ser afrontados conjuntamente, transformando la agricultura y adoptando prácticas que sean "climáticamente inteligentes" para erradicar el hambre en el mundo, según el responsable de la FAO.  <br /><br />"Por agricultura <em>climáticamente inteligente</em>, entendemos agricultura sostenible que incrementa la productividad y la capacidad de resistencia a las presiones ambientales, al tiempo que reduce los gases que provocan el efecto invernadero o los elimina de la atmósfera, ya que no podemos ignorar el hecho de que la agricultura es en sí misma uno de los mayores emisores de gases de efecto invernadero", añadió Diouf. <br /><br />El responsable de la Organización de la ONU insistió que ya existen diversas prácticas respetuosas con el clima utilizadas en algunos lugares, ofreciendo ejemplos que se podrían implementar más en los países en desarrollo, según señala un <a href="http://www.fao.org/docrep/013/i1881s/i1881s00.htm" target="_blank">informe de la FAO</a> preparado con vistas a la conferencia de Cancún.<br /><br />Está previsto que la población mundial supere los 9 000 millones de habitantes en 2050 y que para alimentarles hará falta incrementar en un 70 por ciento la producción agrícola global. <br /><br />Al mismo tiempo, se prevé que el cambio climático impacte en múltiples formas en la productividad agrícola y los ingresos rurales en áreas que ya experimentan niveles elevados de inseguridad alimentaria. <br /><br /><strong>Reducir emisiones de la deforestación y degradación de los bosques<br /><br /></strong>Los sectores forestal y agroforestal, de los que cientos de millones de personas en el medio rural dependen para sus medios de vida, tienen también un potencial elevado para mitigar las emisiones de gases de efecto invernadero, aumentando los sumideros de carbono, estabilizando los medios de subsistencia y fortaleciendo la seguridad alimentaria a nivel familiar, dijo Diouf. <br /><br />"El potencial de mitigación biofísica de los bosques se estima en cerca del 64 por ciento de las emisiones de la silvicultura, mientras que la agricultura ofrece un potencial técnico estimado de mitigación que podría alcanzar el 83-90 por ciento de las emisiones totales de este sector", explicó.<br /><br />Diouf destacó el progreso realizado en la estrategia de Reducción de las emisiones de carbono procedentes de la deforestación y la degradación de bosques (REDD, por sus siglas en inglés), un enfoque que utiliza incentivos de mercado para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero procedentes de la destrucción de los bosques, dejando que los países desarrollados compensen sus propias emisiones invirtiendo en proyectos REDD en países en desarrollo. <br /><br />El término "REDD+" se utiliza para describir los esfuerzos que pretenden ir más allá de la deforestación y la degradación de los bosques e incluir la conservación, la gestión sostenible de los bosques y el aumento de las reservas de carbono en estos intercambios.  <br /><br />REDD+ podría generar una cifra estimada de entre 30 000 y 100 000 millones de dólares EE.UU. anuales en inversiones para los países en desarrollo.]]></trustdotorg:body>
	<author>FAO-Newsroom@fao.org (FAO-Newsroom)</author>
	<link>http://www.fao.org/news/story/es/item/48608/icode/</link><guid isPermaLink="true">http://www.fao.org/news/story/es/item/48608/icode/</guid>
	<pubDate>Thu, 09 Dec 2010 18:00:00 GMT</pubDate>
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	<title>Reunión para impulsar el Tratado sobre los recursos fitogenéticos</title>
	
	<description> Representantes de más de 60 países, incluyendo 22 ministros de gobierno, se han reunido en Roma para dar un nuevo impulso y aunar apoyos en torno al Tratado Internacional sobre los Recursos Fitogenéticos y su Fondo de distribución de beneficios, considerado esencial para conservar y utilizar para la alimentación y la agricultura los recursos fitogenéticos amenazados en el mundo.</description>
	<trustdotorg:body contenttype="application/xhtml+xml"><![CDATA[<p><strong>8 de diciembre de 2010, Roma</strong> - Representantes de más de 60 países, incluyendo 22 ministros de gobierno, se han reunido en Roma para dar un nuevo impulso y aunar apoyos en torno al Tratado Internacional sobre los Recursos Fitogenéticos y su Fondo de distribución de beneficios, considerado esencial para conservar y utilizar para la alimentación y la agricultura los recursos fitogenéticos amenazados en el mundo. <br /> <br /> La reunión fue inaugurada por el representante del Gobierno anfitrión, el ministro italiano de Agricultura, Giancarlo Galan, quien pidió a los gobiernos que utilicen el Tratado para "superar el enfrentamiento antiguo y perjudicial entre la agricultura campesina y la modernidad". <br /><br />Galan explicó que el Tratado facilita el acceso al material genético de especies vegetales y señaló que desde que el acuerdo entró en vigor en 2004, se han producido más de 800 transferencias diarias de semillas y otros materiales de plantación de una reserva genética que cuenta con más de 1,3 millones de muestras. <br /> <br /> El Gobierno de Italia, junto con España, Noruega y Australia, es uno de los mayores donantes para el Fondo de distribución de beneficios (BSF, por sus siglas en inglés) establecido por el Tratado para apoyar que los campesinos pobres en los países en desarrollo puedan conservar y adaptar al cambio climático los principales cultivos alimentarios. <br /> <br /><strong>Adaptación al cambio climático<br /><br /></strong> </p><p>"Este foro de alto nivel ha puesto en evidencia que el Tratado es capaz de hacer frente de forma simultánea a diversos desafíos, incluyendo la pérdida de biodiversidad, las crisis alimentarias mundiales, la adaptación al cambio climático, la mitigación de la pobreza y el desarrollo agrícola", subrayó Shakeel Bhatti, Secretario del Tratado Internacional. <br /> <br /> El Fondo, que es operativo desde 2008/2009, ha sido aceptado como un instrumento internacional para la adaptación al cambio climático por la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMCC), mientras que el Tratado ha sido reconocido por la Conferencia que ha adoptado recientemente el innovador Protocolo de Nagoya como uno de los cuatro pilares del nuevo régimen internacional de acceso y distribución de beneficios de los recursos genéticos. <br /> <br /> Hasta ahora, el Fondo (que recibe el nombre <em>Leading the field</em>, "A la cabeza del campo", ndr)  apoya once proyectos de gran impacto para pequeños campesinos en cuatro regiones del mundo. Por ejemplo en Perú, seis comunidades indígenas han respondido al cambio climático con la reintroducción de antiguas variedades nativas de papas, y adaptándolas a terrenos de montaña de mayor altitud.<br /><br />En los próximos tres meses, una cantidad suplementaria de 10 millones de dólares EE.UU. se destinará a ayudar a garantizar la seguridad alimentaria sostenible apoyando a los campesinos a adaptarse al cambio climático. <br /> <br /> La mesa redonda reiteró igualmente la necesidad de trabajar para alcanzar el objetivo de 116 millones de dólares EE.UU. para 2014.  <br /><br /> <strong>Hacer frente a la pérdida de diversidad</strong><br /> </p><p><br />El Tratado es el primer mecanismo internacional plenamente operativo para acceder y distribuir beneficios de cualquier componente de la biodiversidad vegetal, y su ratificación por 126 países -además de la Unión Europea- representa el ritmo más rápido de adhesiones en la historia de los tratados y acuerdos bajo la égida de la FAO.  <br /> <br /> El Tratado sobre Recursos Fitogenéticos fue concebido para facilitar la cooperación internacional y el intercambio equitativo de los recursos genéticos.  <br /> <br /> La FAO calcula que el 75 por ciento de la diversidad de los cultivos se perdió entre 1900 y 2000. Un estudio reciente predecía que hasta un 22 por ciento de los parientes silvestres de importantes cultivos alimentarios, como el maní (cacahuete), la papa y los fríjoles podría desaparecer para el año 2055 a causa del cambio climático. En el lado positivo, la concienciación sobre este problema ha ido creciendo con rapidez. Existen en la actualidad unos 1 750 bancos de genomas, que reúnen en conjunto más de siete millones de muestras.</p>]]></trustdotorg:body>
	<author>FAO-Newsroom@fao.org (FAO-Newsroom)</author>
	<link>http://www.fao.org/news/story/es/item/48583/icode/</link><guid isPermaLink="true">http://www.fao.org/news/story/es/item/48583/icode/</guid>
	<pubDate>Tue, 07 Dec 2010 23:00:00 GMT</pubDate>
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	<title>Las lagunas en la financiación para la adaptación al cambio climático amenazan el suministro de alimentos</title>
	
	<description> Las inundaciones y la sequía de este año en importantes países productores de cereales desataron un agudo incremento de los precios de los alimentos, lo que pone de relieve la vulnerabilidad de los sistemas mundiales de producción de alimentos y los mercados agrícolas. Es probable que estos sucesos se repitan cada vez con mayor frecuencia e intensidad en el futuro, debido al cambio climático.</description>
	<trustdotorg:body contenttype="application/xhtml+xml"><![CDATA[<strong>3 de diciembre de 2010, Roma</strong> – Las inundaciones y la sequía de este año en importantes países productores de cereales desataron un agudo incremento de los precios de los alimentos, lo que pone de relieve la vulnerabilidad de los sistemas mundiales de producción de alimentos y los mercados agrícolas. Es probable que estos sucesos se repitan cada vez con mayor frecuencia e intensidad en los decenios que vienen, debido al cambio climático. <br /><br />Sin embargo, si bien hay muchos ejemplos de cómo el sector agrícola puede adquirir una mayor resiliencia ante el cambio climático y reducir sus propias emisiones considerables de carbono (según se explica <a href="http://www.fao.org/climatechange/climatesmart/en/" target="_blank">aquí con detalle</a>), faltan mecanismos para financiar esas actividades.<br /><br />"La financiación disponible, tanto la que hay como la prevista, es sustancialmente insuficiente para que el sector agrícola afronte los retos del cambio climático y la seguridad alimentaria", afirma Peter Holmgren, Director de la <a href="http://www.fao.org/climatechange/es/" target="_blank">División de Medio Ambiente, Cambio Climático y Bioenergía</a>, de la FAO.<br /><br />Este es uno de los principales mensajes que la FAO destaca en la reunión anual de la <a href="http://cc2010.mx/es/index.php" target="_blank">Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático</a>, que se lleva a cabo en Cancún, México (del 29 de noviembre al 10 de diciembre).<br /><br /><strong>Enormes lagunas de financiación</strong><br /><br />Aun sin tener en cuenta los recursos adicionales que serán necesarios para preparar la agricultura para el cambio climático, los recursos para el desarrollo agrícola están llegando al punto más bajo de su historia.<br /><br />El gasto del gobierno en agricultura en los países en desarrollo también es bajo, en las economías basadas en la agricultura representa apenas un 4% del PIB agrícola, no obstante que la agricultura representa el 29% del total de su PIB.<br /><br />El Banco Mundial ha estimado los costos anuales de la adaptación al cambio climático en la agricultura en el mundo en desarrollo entre 2 500 y 2 600 millones de USD al año, entre 2010 y 2050, mientras que la CMNUCC prevé que la inversión adicional y las corrientes financieras necesarias en los países en desarrollo para efectos de atenuación en el sector agrícola ascenderán a 14 000 millones de USD al año para 2030.<br /><br /><strong>¿Una vía rápida hacia dónde?</strong><br /><br />En la reunión de la COP del año pasado, celebrada en Copenhague, los países desarrollados se comprometieron, a través de un acuerdo no vinculante, a aportar 30 000 millones de USD de financiación para un "inicio acelerado", que se repartirían entre actividades para ayudar al mundo a afrontar los efectos del cambio climático y actividades para reducir las emisiones de carbono en todos los sectores. Hasta la fecha, se han anunciado alrededor de 28 000 millones de USD, se han depositado unos 2 000 millones de USD en fondos especiales para el clima y se han desembolsado efectivamente unos 700 millones de USD. <br /><br />Si bien se han establecido diversos mecanismos para movilizar recursos con el fin de atenuar los efectos del cambio climático (reducir las emisiones) y para adaptación (afrontar los efectos negativos), en su mayor parte excluyen la agricultura.<br /><br />El mecanismo para un desarrollo limpio (MDL), creado a través del Protocolo de Kyoto, permite a los países desarrollados compensar sus emisiones de carbono invirtiendo en proyectos de energía, eficacia energética y alternancia de combustibles en países en desarrollo. <br /><br />Sin embargo, los proyectos que fijan carbono en el suelo no pueden obtener apoyo del MDL, y la fijación de carbono en el suelo representa el 89% del potencial agrícola de atenuación. <br /><br /><strong>Hacen falta innovación y apalancamiento</strong><br /><br />"Para que la agricultura alimente a 9 000 millones de personas en el año 2050 y realice su potencial de fijar enormes volúmenes de carbono atmosférico, harán falta niveles más altos de financiación y enfoques más innovadores", indica Holmgren.<br /><br />Las posibilidades son: un porcentaje del PIB de los países desarrollados, impuestos a las emisiones del transporte internacional o a las transacciones financieras, impuestos al carbono, emisión de bonos, subasta de cuotas, planes de comercio de emisiones y un posible mercado mundial de carbono.<br /><br />Si se estableciera ese mercado, una fuente importante de apoyo posible para adaptación al cambio climático en la agricultura del mundo en desarrollo será la atenuación de los efectos del cambio climático en la misma. Según el Grupo internacional de expertos sobre el cambio climático (IPCC), la venta de contrapartidas de las emisiones de carbono en la agricultura en países que no forman parte de la OCDE puede generar hasta 30 000 millones de USD al año, que se podrían destinar para obtener financiación adicional a una escala considerable. <br /><br />La reducción de emisiones debidas a la deforestación y la degradación de bosques en los países en desarrollo (REDD) se ha propuesto entre los futuros mecanismos de financiación y se prevé que las corrientes de financiación de la REDD para la reducción de emisiones de gases de efecto de invernadero podría llegar a 30 000 millones de USD al año. La FAO está ayudando a los países a preparar sus estrategias de REDD a través del Programa de colaboración de las Naciones Unidas sobre REDD en los países en desarrollo: <a href="http://www.un-redd.org/" target="_blank">UN-REDD</a>. <br /><br />Es evidente que los recursos públicos no serán suficientes por sí solos, y que tendrán que apalancarse o combinarse con otras fuentes de financiación. La FAO facilitó una alianza entre los sectores público y privado en las montañas tibetanas de Qinghai, que tiene el objetivo de generar aumentos de la productividad pecuaria y la eliminación de gases de invernadero mediante el restablecimiento de las praderas. Eventualmente, se utilizará financiación de carbono para compensar a los agricultores por la pérdida temporal de ingresos que se produce cuando quitan tierras de la producción o reducen el tamaño de sus rebaños.<br /><br />Los países en desarrollo deberán establecer políticas nacionales que alienten la inversión privada en atenuación y adaptación, y los gobiernos de los países con déficit de alimentos deberán incrementar la parte de la agricultura de sus presupuestos nacionales, de el nivel de hoy por lo menos un 10%, según indica la FAO.<br /><br /><strong>Un agricultura inteligente frente al clima</strong><br /><br />El 3 de diciembre la FAO organiza en Cancún una conferencia para destacar ejemplos de "agricultura inteligente" -sistemas agrícolas que han reducido con éxito su vulnerabilidad o han reducido sus emisiones de carbono- de todo el mundo.]]></trustdotorg:body>
	<author>FAO-Newsroom@fao.org (FAO-Newsroom)</author>
	<link>http://www.fao.org/news/story/es/item/48352/icode/</link><guid isPermaLink="true">http://www.fao.org/news/story/es/item/48352/icode/</guid>
	<pubDate>Thu, 02 Dec 2010 23:00:00 GMT</pubDate>
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	<title>Lecciones sobre agricultura “inteligente” con el clima</title>
	
	<description> Los campesinos de todo el mundo están adoptando nuevas formas de producir alimentos que ayuden a hacer frente al cambio climático y reducir las emisiones de gases de efecto invernadero de la agricultura, según un nuevo sitio en Internet de la FAO sobre la agricultura “climáticamente inteligente” presentado hoy.</description>
	<trustdotorg:body contenttype="application/xhtml+xml"><![CDATA[<strong>4 de noviembre de 2010, Roma</strong> – Los campesinos de todo el mundo están adoptando nuevas formas de producir alimentos que ayuden a hacer frente al cambio climático y reducir las emisiones de gases de efecto invernadero de la agricultura, según <a href="http://www.fao.org/climatechange/climatesmart/en/" target="_blank">un nuevo sitio en Internet de la FAO sobre la agricultura “climáticamente inteligente”</a> presentado hoy. <br /><br />La provincia de Yatenga, en Burkina Faso, está siendo recuperada a través del uso de una versión mejorada de los “hoyos de plantación” tradicionales –denominados <em>zai</em>-. Tierras que antes apenas producían, consiguen ahora rendimientos cinco veces mayores que antes.<br /><br />En el norte de Camerún, las variedades tradicionales de mijo, sorgo y maíz tenían poca resistencia a la falta de agua, y su producción sufría a menudo a causa de la disminución de las lluvias y la sequía. A partir de 2006, el Instituto nacional de investigación agrícola de Camerún desarrolló variedades mejoradas de estos cultivos, y con la ayuda de empresas de semillas establecidas por la FAO, las hizo llegar a los campos de los agricultores, en donde hoy producen buenos rendimientos a pesar de las condiciones desfavorables. <br /><br />En Mozambique, los pequeños campesinos reciben dinero por retener carbono a través de la adopción de diversas prácticas agroforestales, y de reducir la deforestación y la degradación de los bosques. <br /><br />Los agricultores de Viet Nam están siendo animados a utilizar unos “digestores” especiales que transforman los desechos agrícolas en biogás, utilizado para las necesidades cotidianas de cocina y alumbrado, y también para crear un estiércol semilíquido rico en nutrientes destinado a fertilizar los campos. <br /><br />Y en la isla de Bohol (Filipinas), una mejor infraestructura ha permitido mejorar la gestión del agua y estabilizar la producción de arroz, al tiempo que se han introducido técnicas de cultivo de arroz que utilizan menos agua –aprovechando más el suministro local- y reduciendo la producción de gases de efecto invernadero en los arrozales. <br /> <br />“Un cambio hacia una agricultura inteligente con el clima ayuda a avanzar en varios objetivos importantes: no solamente protege a los campesinos de las consecuencias adversas del cambio climático y supone una forma de reducir de forma significativa los gases de efecto invernadero y retener el carbono de la atmósfera, sino que también puede mejorar los rendimientos agrícolas y los ingresos de las familias”, aseguró Alexander Mueller, Director General Adjunto de la FAO para Recursos Naturales. <br /><br /><strong>El ejemplo del arroz</strong><strong><br /></strong><br />El sector arrocero supone un ejemplo de cómo la agricultura puede adaptarse para hacer frente a los desafíos del cambio climático. <br /><br />El cultivo de arroz es uno de los pilares de la seguridad alimentaria mundial. Produce un cereal básico que consumen a diario 3 000 millones de personas. Al mismo tiempo, sin embargo, este cultivo supone el segundo mayor emisor de metano, uno de los gases de efecto invernadero (GEI). <br /><br />El metano se produce de forma natural en los suelos anegados y templados de los arrozales. La investigación han demostrado que estas emisiones se producen principalmente cuando el suelo de los arrozales esta totalmente cubierto de agua. De este modo, cambiar el lapso de tiempo en que se encuentra inundado, drenarlo a mitad de temporada o regarlo tan solo de forma intermitente, pueden ser formas de reducir las emisiones de metano.<br /><br />De forma similar, mientras que añadir fertilizante orgánico – como el estiércol- a arrozales llenos de agua estimula la producción de metano, utilizarlo cuando el arrozal está seco reduce las emisiones.  <br /><br />Igualmente, aplicar suplementos de sulfato amónico puede promover la actividad microbiana en el suelo y reducir los metanógenos, microorganismos que viven en la tierra y que producen metano como subproducto metabólico. <br /><br />Según <a href="http://www.fao.org/docrep/013/i1881s/i1881s00.pdf" target="_blank">el informe de la FAO</a> que sirve de base para el nuevo sitio en Internet sobre agricultura <em>inteligente</em> con el clima, además de necesitar el sector arrocero reducir sus emisiones, la producción de arroz se enfrenta a múltiples dificultades debido al cambio climático. <br /><br />El documento indica que las lluvias erráticas, los periodos más secos entre temporadas de lluvia que pueden dañar a las plantas jóvenes, sequía e inundaciones están afectando ya el rendimiento del arroz y han provocado la aparición de plagas y enfermedades. <br /><br />El aumento de las temperaturas, especialmente las nocturnas, ha tenido ya su impacto sobre el rendimiento del arroz, provocando pérdidas de entre un 10-20 por ciento en las cosechas en algunos lugares de Asia en el curso de los últimos 25 años, según señalan las últimas investigaciones (<a href="/news/story/pt/item/44618/icode/en/">leer más</a>).<br /><br />Muchos gobiernos y campesinos están ya tomando medidas para reducir la vulnerabilidad al cambio climático, ofreciendo valiosas lecciones para futuras estrategias de adaptación, según la FAO. <br /><br />Se han construido diques para proteger las explotaciones de las inundaciones, y se producen y utilizan nuevas variedades de arroz tolerantes a la sequía y a las inundaciones. <br /><br />Los campesinos están diversificando la producción, cultivando otros cereales y hortalizas, criando peces y animales, incrementando por tanto sus ingresos, mejorando la nutrición familiar y aumentando la capacidad de resistencia de sus granjas frente a los impactos adversos. <br /><br />El desarrollo de técnicas avanzadas de utilización de modelos y los esfuerzos para cartografiar el efecto del cambio climático en las regiones arroceras ayuda a reducir la vulnerabilidad de las comunidades, al igual que los esfuerzos para incrementar la disponibilidad y mejorar el acceso a los seguros para las cosechas.  <br /><br />La FAO continuará actualizando el sitio en Internet sobre la agricultura <em>climáticamente inteligente</em> para destacar ejemplos y estudios de caso adicionales, así como las lecciones aprendidas en todo el mundo.]]></trustdotorg:body>
	<author>FAO-Newsroom@fao.org (FAO-Newsroom)</author>
	<link>http://www.fao.org/news/story/es/item/47223/icode/</link><guid isPermaLink="true">http://www.fao.org/news/story/es/item/47223/icode/</guid>
	<pubDate>Wed, 03 Nov 2010 23:00:00 GMT</pubDate>
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	<title>Una agricultura“inteligente” con respecto al clima</title>
	
	<description> La agricultura en los países en desarrollo debe hacerse “climáticamente inteligente” para hacer frente al doble desafío de alimentar a un planeta más caliente y más poblado, afirma un nuevo informe de la FAO. Se espera que el cambio climático reduzca la productividad, estabilidad e ingresos agrícolas en muchas zonas que ya experimentan elevados niveles de inseguridad alimentaria.</description>
	<trustdotorg:body contenttype="application/xhtml+xml"><![CDATA[<strong>28 de octubre de 2010, Roma </strong>– La agricultura en los países en desarrollo debe hacerse “climáticamente inteligente” para hacer frente al doble desafío de alimentar a un planeta más caliente y más poblado, afirma un nuevo informe de la FAO.  <br /> <br /> Se espera que el cambio climático reduzca la productividad, estabilidad e ingresos agrícolas en muchas zonas que ya experimentan elevados niveles de inseguridad alimentaria. Por ello será necesario que la producción agrícola mundial aumente en más de un 70 por ciento en las próximas cuatro décadas para que se satisfagan las necesidades alimentarias de la creciente población mundial. según <a href="http://www.fao.org/docrep/013/i1881s/i1881s00.pdf" target="_blank"><em>Agricultura “climáticamente inteligente”: políticas, prácticas y financiación para la seguridad alimentaria, adaptación y mitigación.</em><br /></a> <br /> “Aumentar la producción agrícola, reducir las pérdidas post-cosecha, y mejorar los canales de distribución alimentaria en los países en desarrollo siempre han sido grandes desafíos. El cambio climático eleva el listón de forma significativa. Es necesaria una transformación a fondo de la agricultura”, afirmó Alexander Mueller, Subdirector General de Recursos Naturales de la FAO. <br /> <br /> "No obstante, no debemos olvidar que ya existen numerosas prácticas inteligentes con respecto al clima que resultan efectivas y que podrían ponerse en marcha en los países en desarrollo, tal y como señala este informe”, añadió Mueller. <br /> <br /> <strong>Transformación en múltiples frentes<br /> </strong><br /> El informe de la FAO describe diversos ámbitos que necesitan cambios en la agricultura. <br /> <br /> La agricultura necesita producir más alimentos, gastar menos, y facilitar a los campesinos el llevar sus productos a los consumidores. . <br /> <br /> La agricultura debe hacerse más resistente a fenómenos perjudiciales como sequías e inundaciones. Para ello es clave mejorar la gestión agrícola y el uso de los recursos naturales como el agua, la tierra, los bosques, los nutrientes del suelo y los recursos genéticos. <br /> <br /> Resulta necesario reducir la vulnerabilidad de las comunidades agrícolas a los desastres climáticos y adoptar sistemas de alerta y de seguros que puedan ayudarles a hacer frente al cambio climático. <br /> <br /> Finalmente, la agricultura debe determinar cómo reducir su impacto medioambiental -incluyendo la reducción de sus emisiones de gases de efecto invernadero – sin poner en peligro la seguridad alimentaria y el desarrollo rural. <br /> <br /> El informe de la FAO describe diversas actividades y prácticas actualmente en uso que abordan estas necesidades (<a href="http://www.fao.org/news/story/es/item/46866/icode/" target="_blank">pinche aquí para más información</a>). <br /> <strong><br /> Gran agujero financiero<br /> </strong><br /> El informe de la FAO afirma que se necesitará realizar una inversión considerable para cubrir las carencias de conocimientos y datos, investigar y desarrollar tecnologías adecuadas, y establecer incentivos para garantizar la adopción de prácticas agrícolas climáticamente inteligentes. <br /> <br /> También se necesitará financiación para reconstruir los sistemas nacionales de extensión, a menudo descuidados y que son claves para proporcionar apoyo institucional y creación de capacidad a los campesinos que estén efectuando una transición a la agricultura climáticamente inteligente.  <br /> <br /> Pero la FAO advierte de que actualmente los recursos disponibles son insuficientes para financiar los esfuerzos con los que ayudar a la agricultura y los campesinos a prepararse ante el cambio climático, especialmente en los países en desarrollo. <br /> <br /> “El cambio climático aumentará la inversión total necesaria para alcanzar la seguridad alimentaria, pero los recursos financieros actualmente disponibles son claramente insuficientes” y “la financiación climática – tanto la actual como la que está siendo sometida a debate – no tiene explícitamente en cuenta las necesidades específicas de la agricultura de los países en desarrollo”, sostiene el informe. Es poco probable que los recursos públicos o privados sean suficientes; la innovación a la hora de combinar estos recursos será un desafío para los mecanismos financieros actuales.   <br /> <br /> El informe recoge las estimaciones del Banco Mundial para los costes anuales de adaptación al cambio climático en la agricultura de los países en desarrollo, ascendiendo a 2 500 – 2600 millones de dólares EE.UU. al año entre 2010 y 2050, así como la estimación de la CMNUCC para la inversión y flujos financieros adicionales necesarios para la mitigación en el sector agrícola de los países en desarrollo, y que asciende a 14 000 millones de dólares al año hasta 2030. <br /> <br /> <strong>Mejores políticas, instituciones más fuertes<br /> </strong><br /> El informe de la FAO también defiende la necesidad urgente de mayor coherencia a la hora de formular políticas relativas a la agricultura, la seguridad alimentaria y el cambio climático. <br /> <br /> “Las políticas en estos tres ámbitos afectan a los pequeños sistemas productivos y la falta de coherencia puede impedir que se aprovechen sinergias”, afirma, subrayando la necesidad de establecer mecanismos que permitan el diálogo entre los responsables de las políticas que trabajan en estos ámbitos. <br /> <br /> También es preciso mejorar los mecanismos para proporcionar datos y conocimientos a los campesinos para facilitar su adaptación. <br /> <br /> En el pasado los sistemas de extensión agrícola fueron un canal clave para difundir información y conocimientos a los agricultores pero, según advierte el informe, están en declive en muchos países en desarrollo. El sistema de Escuelas de Campo para Agricultores, fomentado por primera vez por la FAO, ofrece un canal adicional para promover la transferencia de conocimientos y la adopción de técnicas agrícolas “climáticamente inteligentes”. <br /> <br /> Además, el informe señala que los sistemas efectivos de derechos de uso, acceso y propiedad son fundamentales para mejorar la gestión de los recursos naturales.<br /> <br /> Y se deberían buscar nuevos tipos de seguros accesibles y asequibles que pudieran ayudar a los campesinos a afrontar los efectos del cambio climático.]]></trustdotorg:body>
	<author>FAO-Newsroom@fao.org (FAO-Newsroom)</author>
	<link>http://www.fao.org/news/story/es/item/46954/icode/</link><guid isPermaLink="true">http://www.fao.org/news/story/es/item/46954/icode/</guid>
	<pubDate>Wed, 27 Oct 2010 23:00:00 GMT</pubDate>
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	<title>La FAO pide responder con rapidez ante el cambio climático</title>
	
	<description> La agricultura tiene el potencial para ser parte de la solución al cambio climático en una forma que sea respetuosa y colabore con el desarrollo y las necesidades de seguridad alimentaria de los países en desarrollo, según la FAO. Para desarrollar este potencial, es necesario un debate y una toma de decisiones realizados de forma específica y sistemática.</description>
	<trustdotorg:body contenttype="application/xhtml+xml"><![CDATA[<strong>1 de junio de 2010, Roma</strong> - "La agricultura tiene el potencial para ser parte de la solución al cambio climático en una forma que sea respetuosa y colabore con el desarrollo y las necesidades de seguridad alimentaria de los países en desarrollo", indicó la FAO en su propuesta al grupo de trabajo de Naciones Unidas que prepara enfoques a largo plazo para la mitigación del cambio climático. <br /><br />"Sin embargo, para desarrollar este potencial, es necesario un debate y una toma de decisiones realizados de forma específica y sistemática y que permitan clarificar las opciones para actuar y ofrecer el apoyo oportuno", señaló la Organización de la ONU en su propuesta formal. <br /><br />La FAO pidió que se actúe de forma rápida para que la agricultura ayude a reducir y eliminar los gases de efecto invernadero (GEIs) de la atmósfera (mitigación) y hacer que los sistemas agrícolas sean más resistentes (adaptación) a condiciones meteorológicas cada vez más cálidas e imprevisibles que se esperan en muchas de las regiones más pobres de planeta. <br /><br /><strong>Programa de trabajo<br /><br /></strong>La propuesta de la FAO, denominada "Hacia un programa de trabajo en la agricultura" fue presentada al inicio de dos semanas de reuniones y negociaciones técnicas en Bonn (Alemania) en preparación de la próxima cumbre sobre cambio climático que tendrá lugar en México en diciembre.<br /><br />La FAO subrayó de forma explícita que las partes pueden acelerar la creación de un programa de trabajo sobre agricultura. Este programa podría examinar cuestiones científicas, metodológicas y técnicas para apuntalar tanto la ejecución como el apoyo a actividades agrícolas de mitigación y adaptación. <br /><br />Detrás de estas complejas cuestiones técnicas existen varias cuestiones prácticas. Una de ellas es cómo medir y verificar la contribución aportada por un gran número de pequeños campesinos individuales a la reducción y eliminación de los GEIs, así como la forma de garantizar que la financiación llega efectivamente a sus manos. <br /><br /><strong>Fuentes de financiación <br /><br /></strong>Según la propuesta de la FAO, se deben clarificar estas cuestiones, de forma que millones de pequeños agricultores puedan acceder a fuente de financiación para un comienzo rápido y a medio plazo para la adopción de opciones de mitigación de la agricultura que beneficien también a la adaptación, la seguridad alimentaria y el desarrollo. <br /><br />"Es vital que se ayude a los campesinos en los países en desarrollo a mitigar y adaptarse al cambio climático" aseguró Alexander Müller, Director General Adjunto de la FAO a cargo de Recursos Naturales y Medio Ambiente. "Está en juego -añadió- su capacidad para producir alimentos para una población mundial que superará los nueve mil millones de personas en 2050, al tiempo que se ayuda a prevenir la aparición de escenarios climáticos catastróficos".]]></trustdotorg:body>
	<author>FAO-Newsroom@fao.org (FAO-Newsroom)</author>
	<link>http://www.fao.org/news/story/es/item/42802/icode/</link><guid isPermaLink="true">http://www.fao.org/news/story/es/item/42802/icode/</guid>
	<pubDate>Mon, 31 May 2010 22:00:00 GMT</pubDate>
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	<title>La amenaza del cambio climático en África</title>
	
	<description> El cambio climático puede hacer retroceder de forma sustancial los avances logrados en la reducción de la pobreza y hacia la seguridad alimentaria en África, según un documento presentado en la Conferencia Regional para África de la FAO. La principal consecuencia de una meteorología más imprevisible sería una reducción de los rendimientos de los cultivos.</description>
	<trustdotorg:body contenttype="application/xhtml+xml"><![CDATA[<p><strong>4 de mayo de 2010, Roma</strong> - El cambio climático puede hacer retroceder de forma sustancial los avances logrados en la reducción de la pobreza y hacia la seguridad alimentaria en África, según un documento presentado en la Conferencia Regional para África de la FAO que se desarrolla esta semana en Luanda, Angola.<br /><br />La principal consecuencia del aumento de las temperaturas y de una meteorología más imprevisible sería una reducción de los rendimientos de los cultivos -6,9 por ciento en el caso del maíz, alimento básico de gran importancia- y un mayor riesgo de inseguridad alimentaria. <br /><br />El documento <em><a href="http://www.fao.org/docrep/meeting/018/k7542e.pdf">Climate Change Implications for Food Security and Natural Resources Management in Africa</a></em> (Implicaciones del cambio climático en la seguridad alimentaria y la gestión de los recursos naturales en África) advierte que no se puede seguir actuando como si no ocurriera nada, e insta a los gobiernos africanos a "priorizar y tomar medidas para desarrollar la agricultura y la gestión sostenible de los recursos naturales". <br /><br />Un tercio de la población africana vive en zonas propensas a la sequía. Seis de las mayores ciudades africanas se encuentran en la costa. Ambas zonas son susceptibles al cambio climático. <br /><br />El cambio climático afectará a los países africanos más pobres de forma desigual. La población más pobre de estos países sufrirá las peores consecuencias. El agricultor de subsistencia africano está entre los más vulnerables. Aquéllos que tengan menos capacidad de hacer frente a las adversidades serán los más afectados. <br /><br /><strong>Alimentos locales<br /><br /></strong>La adaptación al cambio climático a través de prácticas sostenibles, incluyendo la promoción y protección de los alimentos y los conocimientos agrícolas locales y tradicionales, debería ser una prioridad, según afirma el documento de la FAO.<br /><br />Ya que el cambio climático afectará a los más pobres, se necesitan políticas de desarrollo que tengan como objetivo a los grupos vulnerables, especialmente a las mujeres. Su carga de trabajo aumentará como consecuencia del impacto sobre los recursos de agua y tierra.  <br /><br />También existe una necesidad urgente de crear y fomentar capacidad para la iniciativa Gestión Sostenible de Tierras (GST) de la FAO en África. Ésta emplea conocimientos técnicos para mitigar los efectos del cambio climático mediante la integración de la gestión de la tierra, el agua, la biodiversidad y el medio ambiente. <br /><br /><strong>Mercados de carbono<br /><br /></strong>El documento señala que también existe un potencial cada vez mayor para que los países africanos se beneficien de instrumentos de los mercados internacionales y del carbono como el Mecanismo para un desarrollo limpio (MDL). Las estrategias para reducir las emisiones de carbono mediante proyectos comunitarios de forestación y reforestación tienen el potencial de crear sinergias para aumentar la producción alimentaria de los pequeños campesinos. <br /><br />Entre otras cuestiones, la reunión de cinco días en Luanda analizará los efectos de los elevados precios de los alimentos en la seguridad alimentaria de África y los desafíos y oportunidades para la producción de biocombustibles en este continente. </p>]]></trustdotorg:body>
	<author>FAO-Newsroom@fao.org (FAO-Newsroom)</author>
	<link>http://www.fao.org/news/story/es/item/41942/icode/</link><guid isPermaLink="true">http://www.fao.org/news/story/es/item/41942/icode/</guid>
	<pubDate>Mon, 03 May 2010 22:00:00 GMT</pubDate>
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	<title>Plan de 700 millones de dólares para la agricultura de Haití</title>
	
	<description> La FAO ha pedido a los donantes internacionales que apoyen un plan de inversión de 700 millones de dólares EE.UU. en el sector agrícola de Haití. El plan ha sido elaborado por el gobierno haitiano para reparar las infraestructuras dañadas por el terremoto, impulsar la producción alimentaria nacional y crear empleos para la población que huye de Puerto Príncipe.</description>
	<trustdotorg:body contenttype="application/xhtml+xml"><![CDATA[<p><strong>29 de enero de 2010, Puerto Príncipe/Roma </strong>- La FAO ha pedido a los donantes internacionales que apoyen un plan de inversión de 700 millones de dólares EE.UU. en el sector agrícola de Haití. El plan ha sido elaborado por el gobierno haitiano para reparar las infraestructuras dañadas por el terremoto, impulsar la producción alimentaria nacional y crear empleos para la población que huye de Puerto Príncipe. <br /><br />La redacción del programa, que ha correspondido al Ministerio de Agricultura, Recursos Naturales y Desarrollo Rural, contiene directrices específicas para la ayuda internacional al sector durante los próximos 18 meses. Se trata de una de las piedras angulares de la estrategia gubernamental para la reconstrucción del país tras el terremoto del pasado 12 de enero. <br /><br />La FAO y el Instituto Interamericano para la Cooperación Agrícola (IICA) han firmado un acuerdo con el Ministerio haitiano para apoyar el plan del Gobierno. <br /><br />La FAO lidera el grupo de coordinación (<em>cluster</em> en inglés, ndr) sobre agricultura de las Naciones Unidas y las ONGs asociadas.<br /><br />El 27 de enero tuvo lugar en la República Dominicana una reunión en la que participaron Joanas Gué, ministro haitiano de Agricultura y homólogo dominicano, Salvador Jiménez, junto a representantes de las organizaciones internacionales de ayuda.<br /><br /><strong>La situación alimentaria ya era frágil antes del seísmo<br /><br /></strong>"La situación alimentaria en Haití ya era muy frágil antes del terremoto y el país tenía una fuerte dependencia de las importaciones de alimentos", aseguró Alexander Jones, responsable de operaciones de emergencia de la FAO en Haiti. <br /><br />"Con la población regresando a las zonas rurales, el crecimiento del sector agrícola haitiano se ha convertido en una prioridad urgente y el plan del Gobierno de Haití tiene el acierto de establecer las prioridades inmediatas", según Jones.<br /><br />Cerca del 60 por ciento de los haitianos vivía en zonas rurales antes del seísmo. Las áreas rurales del país caribeño son muy pobres, con cerca del 80 por ciento de la población sobreviviendo en el filo de la navaja de la pobreza, con menos de dos dólares EE.UU. al día.  <br /><br />En su plan, el Gobierno de Haití calcula que se necesitan ahora cerca de 32 millones de dólares para comprar con urgencia semillas, aperos y fertilizantes para que los campesinos puedan comenzar a plantar en marzo para la temporada de siembra de primavera, que supone normalmente un 60 por ciento de la producción agrícola del país. <br /><br /><strong>Daños en una refinería de azúcar<br /><br /></strong>Otras acciones a corto plazo que contempla el plan incluyen la reparación de la refinería de azúcar de Darbonne -situada en las cercanías de Léogane y dañada por el seísmo-, la protección de las cuencas hídricas, la reforestación, la reconstrucción y refuerzo de los márgenes de los ríos y de los canales de riego dañados y la rehabilitación de 600 kilómetros de carreteras secundarias. <br /><br />El gobierno ha recomendado igualmente la adquisición de miles de toneladas de cereal, legumbres y semillas de hortalizas -producidas a nivel doméstico y en el extranjero- aperos y fertilizantes para apoyar el sector ganadero durante un período de 18 meses. <br /><br />Otras prioridades incluyen el relanzamiento de un programa para animar a la plantación de nutritivas batatas en la totalidad de los diez departamentos administrativos de Haití y la construcción de instalaciones para el almacenamiento de alimentos y grano para que el país pueda hacer frente a la próxima temporada de huracanes <br /><br />La FAO comenzará sus actividades de acuerdo a estas prioridades con los fondos recibidos de España, Bélgica, Brasil, Canadá y los propios fondos de la Organización. <br /><br />En septiembre de 2008 el sector agrícola de Haití había sufrido graves daños por una serie de huracanes y tormentas tropicales que se sucedieron de forma consecutiva, de cuyos efectos algunas regiones del país no se habían todavía recuperado. </p>]]></trustdotorg:body>
	<author>FAO-Newsroom@fao.org (FAO-Newsroom)</author>
	<link>http://www.fao.org/news/story/es/item/39545/icode/</link><guid isPermaLink="true">http://www.fao.org/news/story/es/item/39545/icode/</guid>
	<pubDate>Fri, 29 Jan 2010 09:00:00 GMT</pubDate>
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	<title>Combatir el cambio climático con los pastizales</title>
	
	<description> Los pastizales tienen un enorme potencial sin explotar para mitigar el cambio climático al absorber y almacenar CO2. Los pastos y las tierras de pastoreo representan un sumidero de carbono que podría superar al que ofrecen los bosques, si se utiliza adecuadamente.</description>
	<trustdotorg:body contenttype="application/xhtml+xml"><![CDATA[<p><strong>13 de enero de 2010, Roma</strong> - Los pastizales tienen un enorme potencial sin explotar para mitigar el cambio climático al absorber y almacenar CO2, según un nuevo informe de la FAO. Los pastos y las tierras de pastoreo representan un sumidero de carbono que podría superar al que ofrecen los bosques, si se utiliza adecuadamente.<br /><br />Los 3 400 millones de hectáreas de pastizales -que cubren cerca del 30 por ciento de la superficie terrestre libre de hielo y suponen el 70 por ciento de las tierras agrícolas- pueden desempeñar un papel clave a favor de la adaptación y para reducir la vulnerabilidad al cambio climático de más de mil millones de personas que dependen de la ganadería para vivir, según el documento <em>Review of Evidence on Drylands Pastoral Systems and Climate Change (</em>Estudio de las evidencias sobre los sistemas pastoriles en áreas de secano y el cambio climático).<br /><br />"El mundo tendrá que utilizar todas las opciones para contener el calentamiento global dentro de los dos grados centígrados. La agricultura y el uso de la tierra tienen el potencial de ayudar a minimizar las emisiones netas de gases de efecto invernadero a través de prácticas precisas, en especial almacenar carbono en el suelo y la biomasa. Estas prácticas pueden incrementar al mismo tiempo la productividad y la capacidad de resistencia de la agricultura, contribuyendo así a la seguridad alimentaria y la reducción de la pobreza", aseguró el Director General Adjunto de la FAO, Alexander Müller. <br /><br /><strong>Degradación del suelo<br /><br /></strong>Se calcula que las tierras de pastoreo almacenan el 30 por ciento del carbono del suelo a nivel mundial, además de la cantidad sustancial del carbono de superficie que almacenan árboles, matorrales, arbustos y hierbas. Pero son muy sensibles a la degradación del suelo, que afecta al 70 por ciento de los pastos como consecuencia del sobrepastoreo, la salinización, la acidificación y otros procesos. La presión sobre los suelos se está también incrementando para poder atender la creciente demanda de carne y productos lácteos. <br /><br />La mejora de las practicas de gestión para restaurar la materia orgánica en los suelos de los pastizales, reducir la erosión y disminuir las pérdidas derivadas de la quema y el sobrepastoreo puede por tanto ayudar a retener cantidades mayores de carbono, que según algunas estimaciones podrían alcanzar los mil millones de toneladas. Pero ello requeriría un esfuerzo enérgico y coordinado a nivel global y los fondos adecuados. <br /><br />Un objetivo realizable de inmediato sería dedicar entre el 5 y el 10 por ciento de las tierras de pastoreo a nivel mundial al secuestro de carbono para 2020, lo que supondría almacenar 184 millones de toneladas de carbono anuales.  <br /><br />Es igualmente necesario superar las barreras sociopolíticas y económicas. Entre ellas figuran las cuestiones relacionadas con la tenencia de la tierra, la propiedad comunal y la privatización, la competencia con la agricultura y la falta de servicios de educación y sanidad para los pastores nómadas o que cambian de zona.<br /><br /><strong>Defensa contra la sequía<br /><br /></strong>Incrementar la cantidad de carbono retenida en los pastizales puede ayudar a las poblaciones dedicadas al pastoreo a adaptarse al cambio climático, ya que el carbono añadido mejora la capacidad de retención del agua del suelo y con ello su capacidad para resistir las sequías. <br /><br />Otra consideración es la defensa de la biodiversidad. Según algunos cálculos, el potencial de biodiversidad de los pastizales es tan solo ligeramente inferior al de los bosques. Pero existen evidencias de que el número de especies de animales y plantas y de microorganismos que residen en las tierras de pastoreo está disminuyendo en forma alarmante a causa de la gestión inadecuada, el cambio de usos del suelo y -de forma más reciente- a causa del cambio climático. <br /><br />El informe sugiere que las medidas para promover una mejor gestión de los pastizales deben incluir el pago por servicios ambientales, que incluye compensaciones económicas e incentivos no económicos como la creación de capacidad y el compartir conocimientos. El incremento del acceso a los mecanismos de desarrollo y financiación existentes, tales como el Fondo para el Medio Ambiente Mundial (GEF, por sus siglas en inglés), debería facilitarse a los esfuerzos que contribuyen al uso sostenible de los pastizales y restablecen su potencial de almacenar carbono. <br /><br />Además de la mitigación del cambio climático, estos esfuerzos contribuirán también a la adaptación al cambio climático y la mejora de los medios de subsistencia de las poblaciones pastoriles y agropastoriles. </p>]]></trustdotorg:body>
	<author>FAO-Newsroom@fao.org (FAO-Newsroom)</author>
	<link>http://www.fao.org/news/story/es/item/38943/icode/</link><guid isPermaLink="true">http://www.fao.org/news/story/es/item/38943/icode/</guid>
	<pubDate>Tue, 12 Jan 2010 23:00:00 GMT</pubDate>
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	<title>La pesca y la acuicultura corren múltiples riesgos a causa del cambio climático</title>
	
	<description> La pesca de captura marina, que se enfrenta ya a múltiples dificultades debido a la sobrepesca, la pérdida de hábitats y una gestión endeble, está mal posicionada para hacer frente a los problemas que se derivan del cambio climático, según advierte un nuevo informe de la FAO. Los pequeños Estados insulares en desarrollo se encuentran en una posición particularmente vulnerable.</description>
	<trustdotorg:body contenttype="application/xhtml+xml"><![CDATA[<strong>11 de diciembre de 2009, Roma -</strong> La pesca de captura marina, que se enfrenta ya a múltiples dificultades debido a la sobrepesca, la pérdida de hábitats y una gestión endeble, está mal posicionada para hacer frente a los problemas que se derivan del cambio climático, según advierte un nuevo informe de la FAO.<br /><br />Los pequeños Estados insulares en desarrollo -que dependen de la pesca y la acuicultura para más del 50 por ciento de su aporte de proteínas animales- se encuentran en una posición particularmente vulnerable. <br /><br />La pesca continental -el 90 por ciento de la cual se practica en África y Asia- se encuentra igualmente en peligro, según el estudio de la FAO, lo que supone una amenaza para el suministro de alimentos y los medios de subsistencia de algunas de las poblaciones más pobres del mundo. Está previsto que el calentamiento en África y Asia central se sitúe por encima de la media mundial y algunas predicciones sugieren que en 2100 se percibirán efectos negativos importantes en el 25 por ciento de los ecosistemas acuáticos interiores de África. <br /><br />La piscicultura resultará igualmente afectada. Cerca del 65 por ciento de la acuicultura es interior y se concentra sobre todo en las regiones tropicales y subtropicales de Asia, a menudo en las áreas deltaicas de ríos importantes y en los niveles medio a superior de las zonas de mareas. El aumento del nivel del mar durante las próximas décadas incrementará la salinidad de aguas arriba, afectando a las piscifactorías. <br /><br />El estudio "<a href="ftp://ftp.fao.org/docrep/fao/012/i0994e/i0994e.pdf" target="_blank">Implicaciones del cambio climático en la pesca y la acuicultura</a>", con aportaciones de expertos de todo el mundo -incluyendo organismos como el Centro Mundial de Pesca y GLOBEC Internacional-, es uno de los análisis más completos realizados hasta hoy de los conocimientos científicos sobre el  impacto del calentamiento global en la actividad pesquera y acuícola.  <br /><br />Basado en cerca de 500 trabajos científicos, el escenario que describe el estudio de la FAO es el de un sector ya de por sí vulnerable que se enfrenta a cambios generalizados y a menudo profundos.  <br /><br /><strong>Estudios fiables<br /><br /></strong>Según el organismo de la ONU, algunos impactos genéricos en los sistemas acuáticos y marinos como resultado de cambios a gran escala relacionados con la temperatura, los vientos y la acidificación, pueden ser previstos "con un grado elevado de fiabilidad". <br /><br />"En un período de tiempo rápido" de pocos años, el aumento de las temperaturas impactará en la fisiología de los peces, debido a un menor transporte de oxígeno a los tejidos a temperaturas más elevadas. Ello resultará en cambios en la distribución, tanto de las especies de agua dulce como de las especies marinas. La mayoría de estas últimas serán empujadas hacia los polos, con una expansión de las especies de aguas templadas y una contracción de las de agua fría.  <br /><br /><strong>A </strong><strong>merced</strong><strong> de la temperatura<br /><br /></strong>Debido a que la mayoría de los animales acuáticos son de sangre fría, sus tasas de metabolismo se ven muy afectadas por las condiciones ambientales, en especial la temperatura. Los cambios en la temperatura pueden tener una influencia importante en los ciclos reproductivos del pescado, incluyendo la velocidad a la que alcanzan su madurez sexual, el momento del desove y el tamaño de los huevos. <br /><br />Además de los cambios en los lugares donde se encuentran los peces, hay un "grado elevado de seguridad" de que el cambio climático provocará cambios en su abundancia y también en el "reclutamiento", procesos en el ciclo vital mediante los cuales los peces jóvenes alcanzan la madurez. <br /><br />Las poblaciones de peces que viven en las regiones polares podrían incrementarse con temperaturas más cálidas, mientras que las poblaciones en las regiones ecuatoriales sufrirán un descenso. <br /><br />En la piscicultura, los incrementos de temperatura en las zonas templadas podrían exceder el margen óptimo para muchos de los organismos que se cultivan hoy en día. <br /><br /><strong>Lugares problemáticos <br /><br /></strong>El bacalao del Atlántico Norte, que ha supuesto durante décadas una pesca problemática, sufrirá un gran impacto. Las fluctuaciones en el plancton relacionadas con la temperatura están afectando ya las tasas de supervivencia de los ejemplares jóvenes. Las poblaciones de bacalao en las áreas del Golfo de Maine y el Georges Bank se encuentran en los límites meridionales de esta especie y son particularmente vulnerables.<br /><br />Los modelos de proyección señalan que la supervivencia en el Golfo de Maine declinará. De forma similar, las simulaciones indican que un incremento de temperaturas en el Atlántico nororiental conducirá a un descenso en las poblaciones del Mar del Norte. <br /><br />Las especies adaptadas al frío y a márgenes estrechos de temperaturas, como el salmón del Atlántico, "pueden ser erradicadas de sus hábitats actuales debido al impacto combinado del calentamiento, cambios en los hábitats, la introducción de competidores y predadores y el incremento del parasitismo", señala el informe. <br /><br />El krill antártico ha sufrido ya un descenso de entre el 38-75 por ciento por década desde 1976, probablemente como resultado de la reducción en hielo marino invernal alrededor de la península antártica occidental. Este hecho tiene importantes implicaciones para la cadena alimentaria de los océanos meridionales, ya que el krill es un alimento básico para pingüinos, focas y ballenas. <br /><br />Desde hace tiempo se advierte que los arrecifes de coral están particularmente amenazados por el cambio climático, debido al aumento de las temperaturas, la acidez, la intensidad de las tormentas y la subida del nivel del mar. Los arrecifes coralinos son el hábitat de una cuarta parte de todas las especies marinas y fuente importante de proteínas e ingresos para muchos países en desarrollo. <br /><br /><strong>Sector crucial para millones de entre los más pobres del mundo<br /><br /></strong>Cerca de 520 millones de personas dependen de la pesca y la acuicultura para obtener proteínas e ingresos. Para los 400 millones más pobres, el pescado les aporta la mitad o más de la proteína animal y de los minerales de su dieta. <br /><br />Muchas comunidades costeras y de pescadores subsisten ya en condiciones precarias y vulnerables debido a la pobreza rural y el subdesarrollo, con su bienestar amenazado por la sobrexplotación de los recursos pesqueros y la degradación de los ecosistemas.  <br /><br />Un asunto crucial, según el informe, es la forma en que estas comunidades podrán adaptarse a los cambios. Por ejemplo, mientras que muchas pesquerías costeras de África no deberán enfrentarse a impactos de gran envergadura, la "capacidad de adaptación" de la región frente al cambio climático es baja, haciendo que las comunidades sean muy vulnerables incluso ante cambios menores en el clima y las temperaturas.  <br /><br />"Se necesitan medidas de adaptación urgentes en respuesta a las oportunidades y amenazas para el suministro de alimentos y medios de subsistencia provocadas por las variaciones del clima", concluye el documento de la FAO.  ]]></trustdotorg:body>
	<author>FAO-Newsroom@fao.org (FAO-Newsroom)</author>
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	<pubDate>Thu, 10 Dec 2009 23:00:00 GMT</pubDate>
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	<title>La FAO lanza un nuevo programa para la mitigación del cambio climático</title>
	
	<description> Finlandia es el primer país que contribuye a un programa de 60 millones de dólares EE.UU. que la FAO ha lanzado para la mitigación del cambio climático en la agricultura en los países en desarrollo. Este programa tiene como objetivo promover en los países en desarrollo una agricultura sostenible y con un nivel reducido de emisiones durante los próximos cinco años</description>
	<trustdotorg:body contenttype="application/xhtml+xml"><![CDATA[<strong>8 de diciembre de 2009, Roma</strong> - Finlandia es el primer país que contribuye a un programa de 60 millones de dólares EE.UU. que la FAO ha lanzado para la mitigación del cambio climático en la agricultura en los países en desarrollo.<br /><br />Este programa de múltiples donantes tiene como objetivo promover en los países en desarrollo una agricultura sostenible y con un nivel reducido de emisiones durante los próximos cinco años, en asociación con los propios países y organizaciones importantes. <br /><br />Finlandia suministrará un apoyo inicial de unos 3,9 millones de dólares EE.UU. durante el período 2010-2011, según anunció hoy la FAO en coincidencia con la Conferencia de la ONU sobre el Cambio Climático que se celebra en Copenhague. La FAO tiene previsto contactar a otros donantes potenciales para obtener más fondos. <br /><br />La agricultura es una de las principales fuentes emisoras de gases que producen efecto invernadero (GEI), con cerca del 14 por ciento. Pero el sector agrícola tiene también un elevado potencial para reducir estos gases eliminando CO2 de la atmósfera y reteniéndole en el suelo y las plantas, además de reducir sus propias emisiones. <br /><br />"El desafío global al que nos enfrentamos es transformar el potencial técnico de mitigación de la agricultura en realidad", señaló Alexander Müller, Director General Adjunto de la FAO. <br /><br />"Ya existen muchas tecnologías y prácticas adecuadas para el secuestro de carbono en la pequeña agricultura -explicó Müller-. Entre ellas figuran las utilizadas en la agricultura orgánica y en la de conservación, basadas en la ausencia de laboreo, en utilizar residuos para el compostaje o para cubiertas de rastrojos, el uso de cultivos perennes para mantener la cubierta vegetal, la resiembra o una mejor gestión del pastoreo en los pastizales y la agrosilvicultura, que combina los cultivos con los árboles. Cerca del 90 por ciento del potencial de la agricultura para reducir o eliminar emisiones a la atmósfera procede de este tipo de prácticas, que también pueden tener un impacto positivo en la reducción del hambre y la pobreza. Sin embargo, las barreras para la adopción de estas prácticas y tecnologías es un desafío clave que se debe superar. El proyecto pretende liberar el enorme potencial de mitigación de la agricultura". <br /><br />El Ministro finlandés de Asuntos Exteriores subrayó que los efectos del cambio climático en la producción agrícola y en la población rural se están haciendo cada día más evidentes, en especial en los países en desarrollo. El desarrollo rural, la seguridad alimentaria y el cambio climático tienen prioridad absoluta dentro de la política de desarrollo de Finlandia. Este nuevo programa es capaz de integrar todas las dimensiones relevantes de forma sostenible, dando a cada país la capacidad necesaria para desarrollar su sector agrícola, incrementar su seguridad alimentaria y al mismo tiempo mitigar el cambio climático. <br /><br />Para abordar algunas de las principales fuentes emisoras de carbono, existe la necesida en de centrarse en el interfaz de la agricultura y la silvicultura para reducir las emisiones de la deforestación y degradación de los bosques, así como de la agricultura en una forma que se apoyan de forma mutua. La decisión de la contribución de Finlandia fue realizada por Paavo Vayrynen, Ministro finlandés de Comercio Exterior y Desarrollo. <br /><br /><strong>Esquema del proyecto<br /><br /></strong>El programa creará una base de datos mundial sobre las emisiones de GEI actuales y previstas en la tierra y la agricultura para los principales productos básicos agrícolas, países y regiones. En la actualidad no existen datos disponibles sobre las emisiones GEI de productos agrícolas individuales por país o por región. <br /><br />El proyecto evaluará también varios acuerdos financieros y de crédito para incentivar la adopción de prácticas agrícolas que reduzcan/eliminen las emisiones y mejoren la productividad agrícola. La FAO apoyará el desarrollo de las metodologías para medir, informar y verificar el carbono. Un elemento importante será el involucrar a los campesinos en las acciones de mitigación y crear capacidad a nivel nacional, regional y local para darse cuenta del potencial de mitigación. <br /><br />En cinco países se llevarán a cabo proyectos piloto con socios nacionales para ensayar la reducción de emisiones y el secuestro de carbono en el suelo en diferentes sistemas agrícolas y zonas ecológicas, analizar la economía de la mitigación para las familias agrícolas y los efectos en la producción y la productividad. "Los campesinos sólo participarán en la mitigación del cambio climático si es económicamente viable y atractiva para ellos", aseguró Müller.]]></trustdotorg:body>
	<author>FAO-Newsroom@fao.org (FAO-Newsroom)</author>
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	<pubDate>Tue, 08 Dec 2009 09:00:00 GMT</pubDate>
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	<title>La FAO pide abordar juntos el cambio climático y la seguridad alimentaria</title>
	
	<description> Las prácticas agrícolas que capturan carbono y lo retienen en el suelo ofrecen algunas de las opciones más prometedoras para una acción temprana y rentable frente al cambio climático en los países en desarrollo, al tiempo que contribuyen a la seguridad alimentaria, asegura la FAO en un documento con recomendaciones sobre políticas públicas preparado para la próxima Cumbre de Copenhague.</description>
	<trustdotorg:body contenttype="application/xhtml+xml"><![CDATA[<p><strong>1 de diciembre de 2009, Roma</strong> - Las prácticas agrícolas que capturan carbono y lo retienen en el suelo ofrecen algunas de las opciones más prometedoras para una acción temprana y rentable frente al cambio climático en los países en desarrollo, al tiempo que contribuyen a la seguridad alimentaria, asegura la FAO en un documento con recomendaciones sobre políticas públicas preparado para la próxima Cumbre de Copenhague. <br /><br />Sin embargo, se ha excluido casi siempre a la agricultura de los principales mecanismos de financiación para hacer frente al cambio climático, que se debatirán en la capital danesa, según la Organización de la ONU. <br /><br />La agricultura no solamente sufre el impacto del cambio climático, sino que es a la vez responsable del 14 por ciento de las emisiones de gases de efecto invernadero a nivel mundial. Pero tiene el potencial de ser parte importante de la solución, a través de la mitigación, reduciendo y/o eliminando una parte importante de las emisiones globales. Cerca del 70 por ciento del potencial de la agricultura para reducir las emisiones puede lograrse en los países en desarrollo, según el documento de la FAO. <br /><br />"Confiamos en que la cumbre de la ONU en Copenhague lance claramente el mensaje de que la agricultura en los países en desarrollo debe jugar un papel vital en responder a este desafío global", señaló Alexander Müller, Director General Adjunto de la FAO. "Existen sinergias evidentes entre la mitigación y la adaptación al cambio climático y la seguridad alimentaria que podremos aprovechar si actuamos correctamente", añadió Müller.<br /><br />El documento de la FAO publicado hoy pide financiación para ayudar a los países en desarrollo "vulnerables" a responder "de una forma más completa al desafío dual del cambio climático y la seguridad alimentaria". También se indica que este apoyo deberá recompensar las acciones destinadas a reducir las emisiones y adaptarse al cambio climático, al tiempo que se potencia el desarrollo agrícola y una mejor seguridad alimentaria. El documento con las recomendaciones sugiere además explorar sinergias entre la Ayuda Oficial al Desarrollo (AOD) y los nuevos fondos adicionales.<br /><br /><strong>Parte de la solución<br /><br /></strong>La FAO asegura que la producción alimentaria deberá incrementarse en su 70 por ciento para alimentar a 2 300 millones de personas más en 2050. El cambio climático amenaza la producción agrícola por el alza de temperaturas y cambios en las pautas de lluvia, así como el incremento de la concurrencia de sequías e inundaciones, especialmente en áreas que son propensas a calamidades climáticas. Las regiones más pobres y con índices más elevados de desnutrición crónica estarán posiblemente entre las más afectadas por el cambio climático. <br /><br />"La agricultura nos ofrece soluciones a mano y rentables para reducir la emisión de gases de efecto invernadero y puede empezar a hacerlo ahora", señaló Müller. "Y los mecanismos de financiación del clima -dijo- que apunten a la agricultura puede acelerar los esfuerzos para reducir las emisiones y adaptarse al cambio climático, al tiempo que se ayuda a reducir el hambre y la pobreza. <br /><br />Por el contrario, otros sectores pueden requerir inversiones en tecnologías costosas y nuevas investigaciones a largo plazo, según Müller.<br /><br />Algunas prácticas agrícolas, incluyendo aquellas utilizadas por la agricultura orgánica y de conservación, capturan carbono y lo retienen en el suelo. Entre ellas figuran las que practican poco o ningún laboreo, utilizan residuos para el compostaje o para cubiertas de rastrojos, los cultivos perennes para mantener la cubierta vegetal, la resiembra o una mejor gestión del pastoreo en los pastizales y la agrosilvicultura, que combina los cultivos con los árboles. La idea, según Müller es la de alterar el suelo lo menos posible, manteniendo la cubierta orgánica y combinando y rotando los cultivos. De esta forma el carbono no alcanza la atmósfera y es retenido en los suelos y la vegetación. Cerca del 90 por ciento del potencial de la agricultura para reducir o eliminar emisiones a la atmósfera proceden de este tipo de prácticas. <br /><br />Además del secuestro de carbono en el suelo, un uso más eficiente de los fertilizantes y la gestión de los sistemas pecuarios pueden resultar también opciones prometedoras para aumentar la eliminación y la reducción de emisiones. Muchas de estas actividades pueden reducir la deforestación y la degradación de los bosques, debido a los beneficios de productividad asociados, que conllevan el poder producir más alimentos sin ampliar la agricultura a costa de los bosques. <br /><br />La FAO insistió en que las prácticas agrícolas mejoradas necesarias para la mitigación del cambio climático son a menudo las mismas que necesitan para incrementar la productividad, la seguridad alimentaria y la adaptación, incluyendo la restauración de tierras agrícolas degradadas, la gestión integrada de nutrientes y del suelo y la agrosilvicultura.<br /><br /><strong>El camino a seguir <br /><br /></strong>Además de pedir que se canalicen fondos para planes de mitigación y adaptación para la agricultura, la FAO considera que un programa de trabajo sobre agricultura dentro del Órgano subsidiario de asesoramiento científico y tecnológico del Convenio Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (UNFCCC, por sus siglas en inglés) podría fortalecer la confianza a nivel internacional sobre el papel de la agricultura en esa mitigación y adaptación frente al cambio climático. Proyectos pilotos dirigidos por los países pueden demostrar la forma de explotar las sinergias entre adaptación y mitigación del cambio climático y la seguridad alimentaria, al tiempo que se fortalece la capacidad y la confianza en el uso de tecnologías, mecanismos de financiación y metodologías necesarios. </p>]]></trustdotorg:body>
	<author>FAO-Newsroom@fao.org (FAO-Newsroom)</author>
	<link>http://www.fao.org/news/story/es/item/37941/icode/</link><guid isPermaLink="true">http://www.fao.org/news/story/es/item/37941/icode/</guid>
	<pubDate>Mon, 30 Nov 2009 23:00:00 GMT</pubDate>
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	<title>El cambio climático amenaza la seguridad alimentaria en el Pacífico</title>
	
	<description> El cambio climático tendrá un fuerte impacto en la agricultura, la silvicultura y la pesca en las islas del Pacífico, lo que llevará a un incremento de la inseguridad alimentaria y la desnutrición. La FAO urgió a los gobiernos y los donantes a que comiencen a implementar de inmediato planes consistentes y proactivos de adaptación al cambio climático en todas las islas del Pacífico.</description>
	<trustdotorg:body contenttype="application/xhtml+xml"><![CDATA[<p><strong>26 de noviembre de 2009, Roma</strong> - El cambio climático tendrá un fuerte impacto en la agricultura, la silvicultura y la pesca en las islas del Pacífico, lo que llevará a un incremento de la inseguridad alimentaria y la desnutrición, según alertó hoy la FAO en vísperas de la cumbre de la ONU sobre el cambio climático en Copenhague. La organización urgió a los gobiernos y los donantes a que comiencen a implementar de inmediato planes consistentes y proactivos de adaptación al cambio climático en todas las islas del Pacífico.<br /><br />El cambio climático actuará como un "multiplicador de amenazas" en una región que sufre ya de una fuerte presión medioambiental y económica, según un documento orientativo de políticas públicas denominado <em>El cambio climático y la seguridad alimentaria en el Pacífico</em> preparado para el encuentro en Copenhague.<br /><br />Las islas del Pacífico tendrán que hacer frente a la subida del nivel del mar, el calentamiento y la acidificación de los océanos, los cambios en el régimen de lluvias, de las horas de insolación y de la nubosidad, la alteración de las pautas de circulación oceánicas y atmosféricas y un incremento de la frecuencia de eventos climáticos extremos, tales como ciclones tropicales y sequías. <br /><br />Muchos de estos impactos podrían tener efectos cumulativos y adversos en los rendimientos agrícolas y pesqueros y en la seguridad alimentaria. La degradación de los ecosistemas marinos y terrestres, el aumento del calor, la erosión del suelo, salinización y el agotamiento de los nutrientes, la propagación de plagas y enfermedades, una mayor frecuencia de incendios forestales, sequías y las inundaciones representan un serio peligro para la producción alimentaria. <br /><br /><strong>Adaptación y diversificación<br /><br /></strong>"No hay que dejar solos a los campesinos cuando se trata del cambio climático", aseguró el Director General Adjunto de la FAO, Alexander Müller. "Los países y sus socios en el desarrollo tienen que garantizar que los campesinos reciben la mejor información sobre la elección de variedades agrícolas, así como de las opciones de gestión del agua y el suelo para adaptarse al cambio climático", explicó Müller.<br /><br />Aquellas islas del Pacífico con un monocultivo en la producción agrícola necesitarán evaluar de forma minuciosa su potencial de seguridad alimentaria, ya que los sistemas agrícolas diversificados se defenderán mejor en todos los escenarios climáticos. "Los sistemas integrados de cultivos, árboles y posiblemente de la ganadería, ofrecen oportunidades para una intensificación sostenible de la producción alimentaria, al tiempo que crean un ecosistema más resistente", aseguró Müller.<br /><br /><strong>Pesca<br /><br /></strong>El cambio climático amenaza también de forma seria la sostenibilidad de la industria pesquera y tiene el potencial de debilitar la seguridad alimentaria en una región que es muy dependiente del pescado como fuente de proteínas y de los ingresos derivados de arrendar las zonas pesqueras a flotas extranjeras. La pesca de subsistencia y comercial, en particular de las especies del atún, son los pilares de muchas de las economías de las islas del Pacifico. Los cambios en la distribución y abundancia del atún tienen implicaciones serias sobre la viabilidad a largo plazo de la industria pesquera y conservera en el Pacífico occidental. La pesca de subsistencia y comercial tendrá que diversificar su producción, la infraestructura de la industria pesquera y las pautas de distribución, de forma que se puedan adaptar a cambios bruscos del medio ambiente y de la industria. <br /><br /><strong>Bosques<br /><br /></strong>"El impacto del cambio climático, unido a la actual sobreexplotación de los recursos forestales en la región, supondrá una enorme presión en los bosques que quedan", alertó la FAO. Los árboles y bosques suministran importantes cultivos básicos en el Pacífico, como el árbol del pan, mangos, cítricos y cocos. Los manglares previenen la erosión costera y ofrecen protección frente a tormentas y tsunamis, además de ser un hábitat importante para numerosas especies de peces. Los gobiernos de la región deberían recibir apoyo para la gestión sostenible de los bosques y la promoción de sistemas agro-forestales integrados. Es necesario reconocer el potencial de los bosques para la retención de carbono. <br /><br /><strong>Necesidad de apoyo<br /><br /></strong>"Las negociaciones internacionales sobre el cambio climático deben tener en cuenta la relación estrecha entre seguridad alimentaria y calentamiento global", señaló Müller. "Todas las islas del Pacífico deben recibir apoyo para implementar sus "Programas de acción nacionales de adaptación, que incluyen la cuestión de la seguridad alimentaria". <br /><br />La investigación y el desarrollo deben intensificarse en la agricultura, pesca y silvicultura para identificar y promover el uso de variedades de cultivos resistentes a la sal y la sequía, la rehabilitación de los bosques costeros y el desarrollo de infraestructuras en las áreas vulnerables de la costa.  <br /><br />"El no actuar nos llevará a una mayor pobreza, inestabilidad política y conflictos", advirtió Muller.  <br /><br />El documento ha sido elaborado de forma conjunta con el Grupo de expertos del Pacífico sobre cambio climático y seguridad alimentaria. </p>]]></trustdotorg:body>
	<author>FAO-Newsroom@fao.org (FAO-Newsroom)</author>
	<link>http://www.fao.org/news/story/es/item/37785/icode/</link><guid isPermaLink="true">http://www.fao.org/news/story/es/item/37785/icode/</guid>
	<pubDate>Wed, 25 Nov 2009 23:00:00 GMT</pubDate>
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	<title>Promover una agricultura respetuosa con el clima</title>
	
	<description> La doble batalla de mejorar la seguridad alimentaria de una creciente población mundial y al mismo tiempo contener el cambio climático puede combatirse en un frente común: las tierras agrícolas del planeta, según señaló la FAO en un nuevo informe publicado hoy.</description>
	<trustdotorg:body contenttype="application/xhtml+xml"><![CDATA[<strong>5 de noviembre de 2009, Roma</strong> - La doble batalla de mejorar la seguridad alimentaria de una creciente población mundial y al mismo tiempo contener el cambio climático puede combatirse en un frente común: las tierras agrícolas del planeta, según señaló la FAO en un nuevo informe publicado hoy. <br /><br />La agricultura no solo sufre los impactos del cambio climático, sino que es también responsable del 14 por ciento de las emisiones de gases de efecto invernadero. Pero la agricultura tiene el potencial de ser una parte importante de la solución, a través de la mitigación -reducir y/o eliminar- una parte significativa de las emisiones globales, según la FAO. Cerca del 70 por ciento de esta mitigación potencial podría llevarse a cabo en los países en desarrollo. <br /><br />"Muchas estrategias eficaces para la mitigación del cambio climático desde la agricultura benefician también a la seguridad alimentaria, al desarrollo y a la adaptación al cambio climático", aseguró el Director General Adjunto de la FAO, Alexander Mueller. "El desafío -añadió- es aprovechar estas sinergias potenciales, al tiempo que se gestionan las desventajas que pueden tener un impacto negativo en la seguridad alimentaria". <br /><br />El informe, <em>La seguridad alimentaria y la mitigación de la agricultura en los países en desarrollo: opciones para conseguir sinergias,</em> fue lanzado durante la Conferencia sobre el Cambio Climático de Barcelona.<br /><br /><strong>Con los pies en la tierra<br /><br /></strong>Las principales opciones técnicas para la mitigación del cambio climático desde la agricultura son las mejoras en la gestión de las tierras agrícolas y de pastoreo y la restauración de los suelos orgánicos y de las tierras degradadas. <br /><br />Cerca del 90 por ciento del potencial técnico de mitigación de la agricultura procede de la retención de carbono en el suelo. Estas opciones suponen niveles crecientes de materia orgánica -cuyo componente principal es el carbono- en el suelo. Esto se traduce en un mejor contenido de nutrientes para las plantas, una mayor capacidad de retención hídrica y una mejor estructura, lo que conduce finalmente a mayores rendimientos y resistencia. Las opciones de mitigación de la agricultura que retengan carbono pueden incluir: un nivel mínimo de laboreo, utilizar residuos para compostaje o materia orgánica, uso de cultivos perennes para cubrir el suelo, la resiembra o la mejora de la gestión del pastoreo en los pastizales. <br /><br /><strong>Equilibrar los beneficios y los riesgos<br /><br /></strong>Otras opciones conllevan compromisos difíciles, con beneficios para la mitigación, pero potenciales consecuencias negativas para la seguridad alimentaria y el desarrollo. En algunos casos, existen sinergias a largo plazo, pero desventajas a corto plazo. <br /><br />La producción de biocombustibles proporciona una alternativa limpia a los combustibles fósiles, pero puede competir por recursos de agua y tierra que se necesitan para la producción de alimentos. La restauración de suelos orgánicos permite una mayor retención de carbono, pero puede reducir la tierra disponible para la producción de alimentos. La restauración de pastizales puede mejorar igualmente el secuestro de carbono, pero conlleva reducciones a corto plazo en los ingresos de los ganaderos, al limitar el tamaño de la cabaña. <br /><br />Algunas desventajas pueden ser gestionadas a través de medidas para incrementar la eficiencia o mediante el pago de incentivos o compensaciones. <br /><br />Muchas de las opciones técnicas para la mitigación ya están disponibles y pueden ser empleadas de forma inmediata. Pero mientras estas acciones a menudo generan con el tiempo un beneficio neto positivo, conllevan importantes costes por adelantado. <br /><br />Otras barreras, como los derechos de propiedad inciertos, la falta de información y apoyo técnico o de acceso a las semillas y fertilizantes apropiados, necesitan también superarse. "Asociar al desarrollo agrícola en curso los esfuerzos que abordan estas mismas cuestiones es una manera rentable de actuar", señaló Kostas Stamoulis, al frente de la Dirección de Economía del Desarrollo Agrícola de la FAO.<br /><br /><strong>Se necesitan mecanismos de financiación<br /><br /></strong>El informe señala características posibles para el diseño de mecanismos de financiación que podrían ayudar a liberar beneficios potenciales de la agricultura para la mitigación del cambio climático, la seguridad alimentaria y el desarrollo agrícola. <br /><br />Actualmente se están negociando una serie de opciones de financiación -públicas, público-privadas y el mercado del carbono- para acciones de mitigación del cambio climático en países en desarrollo. Podría tratarse de futuras fuentes de financiación para las acciones de mitigación de la agricultura, según el informe, al igual que lo sería un fondo internacional dedicado a apoyar la mitigación de la agricultura en los países en desarrollo y la coordinación con la financiación de la ayuda oficial al desarrollo destinada a la agricultura. <br /><br /><strong>Aprovechar los múltiples beneficios de la agricultura<br /><br /></strong>A pesar de su importante potencial, la mitigación de la agricultura ha permanecido relativamente marginada dentro de las negociaciones sobre el cambio climático. <br /><br />Para aprovechar los múltiples beneficios de la agricultura, el informe recomienda un programa de trabajo en mitigación dentro del Órgano Subsidiario de Asesoramiento Científico y Tecnológico del Convenio marco de las Naciones Unidas sobre el cambio climático (<em>CMCC</em>), para ayudar a abordar las cuestiones metodológicas relacionadas con la implementación.<br /><br />También propone que los países sean los que piloten las actividades y la experimentación sobre el terreno, utilizando un enfoque por fases asociado a las capacidades nacionales y apoyado por la creación de capacidad y transferencias financieras y de tecnología.]]></trustdotorg:body>
	<author>FAO-Newsroom@fao.org (FAO-Newsroom)</author>
	<link>http://www.fao.org/news/story/es/item/36908/icode/</link><guid isPermaLink="true">http://www.fao.org/news/story/es/item/36908/icode/</guid>
	<pubDate>Thu, 05 Nov 2009 10:00:00 GMT</pubDate>
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	<title>La vigilancia de los bosques a nivel mundial ayuda a mitigar el cambio climático</title>
	
	<description> Un sistema de seguimiento de los bosques a través de imágenes vía satélite de alta resolución, gratuitas, listas para ser utilizadas y con cobertura mundial se encuentra disponibles por vez primera gracias a una iniciativa lanzada por la FAO y otros asociados como parte de la Evaluación de los Recursos Forestales Mundiales.</description>
	<trustdotorg:body contenttype="application/xhtml+xml"><![CDATA[<p><strong>20 de octubre de 2009, Roma</strong> - Un sistema de seguimiento de los bosques a través de imágenes vía satélite de alta resolución, gratuitas, listas para ser utilizadas y con cobertura mundial se encuentra disponibles por vez primera gracias a una iniciativa lanzada por la FAO y otros asociados como parte de la <a href="../../../../forestry/fra/es/">Evaluación de los Recursos Forestales Mundiales</a>.<br /><br />"Se trata de una revolución en el campo de la vigilancia de los bosques. Nunca hasta ahora se había suministrado información de este tipo directamente a los usuarios en los países en desarrollo. El seguimiento será más barato, más preciso y transparente para los países que quieran reducir sus emisiones de la deforestación y la degradación de los bosques", aseguró el Director General de la FAO, Jacques Diouf.<br /><br />Los bosques del mundo son objeto de atención en el momento en que las negociaciones sobre un nuevo pacto frente al cambio climático avanzan hacia un acuerdo sobre la forma de reducir las emisiones de los bosques el próximo diciembre en Copenhague; Dinamarca.<br /><br />El mecanismo para reducir las emisiones provenientes de la deforestación y la degradación (REDD, por sus siglas en inglés) sería un gran logro en la lucha contra el cambio climático y representa una de las áreas en las que se espera mayor progreso en Copenhague. <br /><br />Es la primera vez que un sistema forestal mundial tiene el potencial de generar una cantidad enorme de beneficios para los países en desarrollo. Diouf subrayó la forma en que el mecanismo REDD puede no solamente reducir el impacto en el clima, sino también generar recursos preciosos a la hora de mejorar los medios de subsistencia, los esfuerzos conservacionistas y la seguridad alimentaria. <br /><br /><strong>Herramientas para que REDD funcione<br /><br /></strong>Al mismo tiempo, existen numerosas cuestiones que deben ser resueltas para que la iniciativa REDD pueda funcionar. Una de ellas son los sistemas de medición, elaboración de informes y sistemas de verificación del carbono, que debe ser operativa para contabilizar el carbono y permitir los pagos de una forma adecuada y transparente. Hoy en día, la mayoría de los países en desarrollo no tienen operativos sistemas de vigilancia suficientes.<br /><br />La teledetección vía satélite han proporcionado imágenes de la tierra durante los últimos 30 años. La tecnología y la ciencia han mejorado mucho el conocimiento y la percepción de nuestro planeta.  <br /><br />"En muchos aspectos, la <em>Evaluación de los Recursos Forestales Mundiales</em> de la FAO no tiene precedentes. Es la más completa y novedosa utilización de imágenes de satélite de alta resolución que se ha intentado hasta ahora y el uso de las series históricas de las imágenes del Landsat permitirán estimaciones fiables y objetivas de los cambios en los bosques y la cubierta forestal a nivel mundial", aseguró Jeffrey Eidenshink, Director en funciones del Centro para la Observación de los Recursos Terrestres y las Ciencias de la Tierra (EROS, por sus siglas en inglés) del Servicio Geológico de Estados Unidos. Entre otros asociados figuran la Universidad del Estado de Dakota del Sur (EE.UU.) y el Centro de Investigación Conjunta de la Unión Europea.<br /><br />Los sistemas de vigilancia suministran datos en una cuadrícula con muestras a nivel mundial procedentes de 13 000 lugares y proporcionan las herramientas para su interpretación. Está diseñada para mejorar la información a nivel mundial y regional sobre los cambios de los bosques en las evaluaciones realizadas por la FAO. <br /><br />En un determinado país la cuadrícula puede intensificarse y convertirse en un sistema económico de medir las tendencias en los bosques a nivel nacional. <br /><br />"Este sistema no cubrirá toda la información que necesita el REDD, pero la teledetección unida a la verificación sobre el terreno nos permitirán comprobar los cambios en las áreas forestales de forma sólida y certera. Se trata de un componente crucial para el recuento del carbono que utiliza el mecanismo REDD", aseguró Mette Wilkie, encargada en la FAO de coordinar el programa de Evaluación de los Recursos Forestales Mundiales<br /><br />El Programa REDD de la ONU es una asociación destinada a la colaboración entre la FAO, el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y el Programa de la ONU para el Medio Ambiente (PNUMA) para ayudar a los países en desarrollo a prepararse para el REDD. <br /><br />"Los sistemas de vigilancia a nivel nacional deben ser mejorados y no fijarse tan solo en las dinámicas del carbono, sino también medir los múltiples beneficios derivados del REDD y las causas de la deforestación. Este nuevo sistema de seguimiento a nivel mundial es un paso muy importante para demostrar que REDD puede convertirse en una realidad", señaló Peter Holmgren, responsable de la participación de la FAO en el REDD y el coordinador del Cambio climático en esta Organización de la ONU. </p>]]></trustdotorg:body>
	<author>FAO-Newsroom@fao.org (FAO-Newsroom)</author>
	<link>http://www.fao.org/news/story/es/item/36458/icode/</link><guid isPermaLink="true">http://www.fao.org/news/story/es/item/36458/icode/</guid>
	<pubDate>Mon, 19 Oct 2009 22:00:00 GMT</pubDate>
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	<title>El Lago Chad se enfrenta a un desastre humanitario</title>
	
	<description> El desastre humanitario que se avecina en el menguante Lago Chad, en África central necesita ser abordado con urgencia. Debido a la variabilidad climática, el cambio climático y la presión demográfica en las últimas décadas, el lago se ha reducido en un 90 por ciento, pasando de 25 000 kilómetros cuadrados en 1963 a menos de 1 500 en 2001.</description>
	<trustdotorg:body contenttype="application/xhtml+xml"><![CDATA[<strong>15 de octubre de 2009, Roma</strong> - El desastre humanitario que se avecina en el menguante Lago Chad, en África, central necesita ser abordado con urgencia, afirmó hoy la FAO.<br /><br />El lago, rodeado por Camerún, Chad, Níger y Nigeria, fue en su día una de las mayores masas de agua del mundo. Debido a la variabilidad climática, el cambio climático y la presión demográfica en las últimas décadas, el lago se ha reducido en un 90 por ciento, pasando de 25 000 kilómetros cuadrados en 1963 a menos de 1 500 en 2001. <br /><br />Según los pronósticos realizados por la NASA, si el agua sigue retrocediendo a este ritmo, el Lago Chad podría desaparecer en unos veinte años.<br /><br />Junto con la Comisión de la Cuenca del Lago Chad (LCBC, por sus siglas en inglés), la FAO organizará un evento especial ("Salvar al Lago Chad: un ecosistema amenazado") en Roma el 16 de octubre de 2009, Día Mundial de la Alimentación. El evento pretende concienciar sobre la desastrosa situación del Lago Chad y recaudar fondos para llenarlo de nuevo y mejorar la seguridad alimentaria global en la región. <br /><br />Los 30 millones de personas que viven en la región del Lago Chad están viéndose abocados a una competencia cada vez más reñida por el agua. La desecación del lago y el deterioro de la capacidad productiva de su cuenca han afectado a todas las actividades socioeconómicas y al uso excesivo del agua y los recursos de las tierras, provocando migración y conflictos. <br /><br />Además de un descenso aproximado del 60 por ciento en la producción pesquera, se ha producido una degradación de los pastizales que ha llevado a una escasez de pienso animal, estimada en un 46,5 por ciento en determinados lugares en 2006, y una reducción del ganado y la biodiversidad. <br /><br />"El desastre humanitario que podría seguir a la catástrofe ecológica hace necesario que se actué urgentemente", afirmó Parviz Koohafkan, Director de la División de Tierras y Aguas de la FAO. "La trágica desaparición del Lago Chad -añadió- debe ser detenida y los medios de vida de los millones de personas que viven en esta extensa zona deben ser salvaguardados".<br /><br />La FAO trabaja en estrecha colaboración con la LCBC, fundada en 1964. Los países de la Cuenca del Lago Chad se reúnen de forma periódica para regular y controlar el uso del agua y otros recursos en la Cuenca. Están buscando activamente nuevos modelos de ordenación adaptativa del agua que tenga en cuenta las técnicas agrícolas tradicionales así como la necesidad de garantizar la seguridad alimentaria de los habitantes de la región.<br /><br />Según la Comisión de la Cuenca del Lago Chad, el reducido caudal de agua que llega al lago hace necesario un cambio radical en las técnicas de gestión del agua y un proyecto para llenar de nuevo el lago.<br /><br />El caudal de las dos principales fuentes que alimentan el lago, los ríos Chari y Logone, ha disminuido de forma significativa en los últimos 40 años. En la reunión en Roma se presentará un Estudio de Viabilidad para un ambicioso programa que tiene como objetivo desviar el caudal del Oubangui, principal afluente del río Congo, al Chari.]]></trustdotorg:body>
	<author>FAO-Newsroom@fao.org (FAO-Newsroom)</author>
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	<pubDate>Wed, 14 Oct 2009 07:00:00 GMT</pubDate>
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	<title>La agricultura hacia 2050: los retos a superar</title>
	
	<description> La agricultura debe hacerse más productiva si pretende alimentar a una población mundial mucho mayor al tiempo que se responde a los formidables retos medioambientales que se avecinan, aseguró el Director-General de la FAO, Jacques Diouf.</description>
	<trustdotorg:body contenttype="application/xhtml+xml"><![CDATA[<strong>12 de octubre de 2009, Roma</strong> - La agricultura debe hacerse más productiva si pretende alimentar a una población mundial mucho mayor al tiempo que se responde a los formidables retos medioambientales que se avecinan, aseguró hoy el Director-General de la FAO, Jacques Diouf.<br /><br />Al inaugurar el Foro de Expertos de Alto Nivel: "Cómo alimentar al mundo en 2050", de dos días de duración, Diouf afirmó ante los 300 delegados presentes que en los próximos 40 años se prevé que: "el efecto combinado del crecimiento demográfico, el fuerte aumento de los ingresos y la urbanización....resulte en una demanda de casi el doble de alimentos, piensos y fibra". <br /><br />"La agricultura no tendrá más alternativa que ser más productiva", añadió Diouf, señalando que los incrementos deberán obtenerse en su mayoría del aumento de los rendimientos y una mayor intensidad de los cultivos, más que de un aumento de las tierras cultivables, a pesar de que todavía existen amplios recursos en tierras con potencial para ser cultivadas, en particular en África subsahariana y Latinoamérica.<br /><br />Añadió que "a pesar de que la agricultura orgánica contribuye a la reducción del hambre y la pobreza y debe ser promovida, no puede por si sola alimentar a una población que crece rápidamente". <br /><br />Está previsto que la población mundial crezca hasta los 9 100 millones de personas en 2050 desde los actuales 6 700 millones, lo que requerirá un incremento del 70 por ciento en la producción agrícola.  <br /><br /><strong>Mayor escasez<br /><br /></strong>Además de una creciente escasez de recursos naturales como tierra, agua y biodiversidad, "la agricultura mundial tendrá que hacer frente a las consecuencias del cambio climático, en especial el aumento de las temperaturas, una mayor variabilidad del régimen de lluvias y fenómenos climáticos extremos cada vez más frecuentes, entre ellos inundaciones y sequías", alertó Diouf. <br /><br />El cambio climático reducirá la disponibilidad de agua y llevará a un incremento de las plagas y enfermedades de animales y plantas. Los efectos combinados del cambio climático pueden llevar a una reducción potencial de la producción de hasta el 30 por ciento en África y del 21 por ciento en Asia, según el máximo responsable de la FAO. <br /><br />"El desafío no es tan solo incrementar la futura producción mundial, si no aumentarla allí donde es más necesario y por aquellos que lo necesitan más", según Diouf. "Habría  que centrarse de forma especial -añadió- en los pequeños campesinos, las mujeres y las familias rurales y su acceso a la tierra, agua y semillas de buena calidad....y otros insumos modernos". <br /><br /><strong>El desafío </strong><strong>del</strong><strong> agua<br /><br /></strong>Diouf subrayó el problema que plantea el agua a medida que el cambio climático haga que cada vez se pueda contar menos con la lluvia. Las inversiones en una mejor gestión y control del agua deben ser consideradas prioritarias. <br /><br />También es importante reducir la brecha tecnológica que existe entre los países a través de la transferencia de conocimientos, utilizando la cooperación Norte-Sur, Sur-Sur y la cooperación triangular para lograr incrementos sostenibles en la producción y la productividad agrícolas. <br /><br /><strong>Competencia de la bioenergía <br /><br /></strong>La producción alimentaria se enfrentará además a la competencia cada vez mayor del mercado de los biocombustibles "que tiene el potencial para cambiar las bases de los sistemas de mercados agrarios", con una producción que se incrementará en cerca del 90 por ciento durante la próxima década y alcanzará 192 000 millones de litros en 2018.<br /><br />Durante el Foro, cerca de 300 eminentes expertos de todo el mundo analizarán y debatirán las necesidades de inversión, tecnologías y medidas políticas necesarias para garantizar el suministro mundial de alimentos en el horizonte de 2050. Se calcula que serán necesarios 44 000 millones de dólares EE.UU. anuales de ayuda oficial al desarrollo para inversiones en agricultura en los países en desarrollo, frente al nivel de 7 900 millones que se gasta en la actualidad.<br /><br />El aumento de inversiones, incluyendo las procedentes de los presupuestos nacionales, inversión extranjera directa y recursos del sector privado, deberá destinarse a mejorar el acceso a insumos modernos: más sistemas de irrigación, maquinaria, almacenes, más carreteras y mejores infraestructuras rurales, así como campesinos mejor formados y cualificados.<br /><br />Con sus conclusiones y recomendaciones el Foro contribuirá al debate y los resultados de la Cumbre Mundial sobre la Seguridad Alimentaria que se celebrará en la sede central de la FAO entre los próximos 16 al 18 de noviembre con la presencia de Jefes de Estado y de Gobierno de los 191 Estados miembros de la FAO.<br /><br />Se espera que la Cumbre alcance un acuerdo para la erradicación completa y rápida del hambre, de forma que todos los habitantes de la Tierra puedan disfrutar del más elemental de los derechos humanos: "el derecho a la alimentación", y poder así disfrutar de una vida decente.]]></trustdotorg:body>
	<author>FAO-Newsroom@fao.org (FAO-Newsroom)</author>
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	<pubDate>Sun, 11 Oct 2009 22:00:00 GMT</pubDate>
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	<title>El Congreso Forestal Mundial se reúne en Buenos Aires</title>
	
	<description> En el momento en que las negociaciones sobre el cambio climático entran en la recta final hacia la conferencia de diciembre en Copenhage, Dinamarca, el Congreso Forestal Mundial se reunirá en Buenos Aires, Argentina, entre los próximos 18 al 23 de octubre de 2009.</description>
	<trustdotorg:body contenttype="application/xhtml+xml"><![CDATA[<p><strong>9 de octubre de 2009, Roma</strong> - En el momento en que las negociaciones sobre el cambio climático entran en la recta final hacia la conferencia de diciembre en Copenhage, Dinamarca, el Congreso Forestal Mundial se reunirá en Buenos Aires, Argentina, entre los próximos 18 al 23 de octubre de 2009.<br /><br />La reunión más importante del calendario mundial relacionada con el sector forestal, el Congreso Forestal Mundial se viene celebrando cada seis años desde 1926, organizado por el Gobierno del país anfitrión bajo los auspicios de la FAO.<br /><br />Este año cerca de 4 500 participantes -incluyendo delegados gubernamentales y representantes del sector privado y organizaciones medioambientales de más de 120 países- iniciarán cinco días de debates centrados en el tema "Desarrollo forestal, equilibrio vital".<br /><br />Se han seleccionado 300 ponencias de las más de 3 500 presentadas, asegurando así la calidad del debate, que incluirá entre otros temas relevantes la bioenergía, el cambio climático, el desarrollo sostenible y la necesidad de sinergias entre los diferentes sectores para poder diseñar una "hoja de ruta verde" que permita salir de la crisis. <br /><br />"El daño a los ecosistemas forestales está afectando a todo el planeta por medio del cambio climático, la escasez de agua y la pérdida de biodiversidad", aseguró Jan Heino, Director General Adjunto de la FAO para Bosques.<br /><br /><strong>Mejorar la gestión</strong><br /><br />Heino urgió a los participantes a que se comprometan a adoptar prácticas más efectivas de gestión agrícola, ganadera y del suelo. "Ya que la agricultura y los cambios en el uso del suelo -como la deforestación- contribuyen en un tercio de las emisiones de gases de efecto invernadero, el papel potencial de estos sectores para hacer frente al cambio climático es grande", señaló Heino. <br /><br />Incidiendo sobre el cambio climático, uno de los resultados más tangibles de la conferencia será una recomendación técnica que será presentada a la reunión de la Conferencia de la Partes (COP 15) de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (UNFCCC por sus siglas en inglés) en Copenhage. <br /><br />"Con el aumento de la población mundial y el calentamiento global como prioridades en la agenda política, se hace cada día más difícil alcanzar las metas que nos propusimos sobre el combate contra el hambre y la eliminación de la pobreza. La situación será cada vez peor si los líderes no actúan de forma contundente. Es la única salida posible", añadió Heino.  </p>]]></trustdotorg:body>
	<author>FAO-Newsroom@fao.org (FAO-Newsroom)</author>
	<link>http://www.fao.org/news/story/es/item/36152/icode/</link><guid isPermaLink="true">http://www.fao.org/news/story/es/item/36152/icode/</guid>
	<pubDate>Fri, 09 Oct 2009 03:00:00 GMT</pubDate>
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	<title>2050: el reto de alimentar a África</title>
	
	<description> Los recientes resultados positivos de la agricultura en África subsahariana apuntan a una ruptura con el pasado y que las perspectivas para el sector están mejorando. Sin embargo, se requiere &quot;una acción política concertada y resuelta&quot; para mantener el impulso, según afirma un nuevo documento de trabajo de la FAO.</description>
	<trustdotorg:body contenttype="application/xhtml+xml"><![CDATA[<p><strong>28 de septiembre 2009</strong><strong>, Roma </strong>- Los recientes resultados positivos de la agricultura en África subsahariana apuntan a una ruptura con el pasado y que las perspectivas para el sector están mejorando. Sin embargo, se requiere "una acción política concertada y resuelta" para mantener el impulso, según afirma un nuevo documento de trabajo de la FAO.<br /><br />Tras décadas de declive, el sector de la agricultura subsahariana -un 80 por ciento del cual está formado por pequeños campesinos-, creció en más del 3,5 por ciento en 2008, muy por encima de la tasa del 2 por ciento de aumento demográfico.<br /><br />El crecimiento se debe a un contexto normativo más favorable a la agricultura en muchos países, y al alza de los precios mundiales de algunos productos alimentarios básicos como el trigo y el arroz. Los avances tecnológicos, como la variedad del arroz NERICA (acrónimo del New Rice for Africa) resistente a la sequía, también han colaborado a impulsar la producción en la región. <br /><br />"El elevado potencial de la agricultura en África subsahariana es una buena noticia: la agricultura es la columna vertebral del crecimiento general para la mayoría de los países de la región, y esencial para la reducción de la pobreza y la seguridad alimentaria", afirma el Director General Adjunto de la FAO, Hafez Ghanem<br /><br />El documento ha sido preparado para el Foro de Expertos de Alto Nivel que se reunirá en la sede de la FAO en Roma los próximos 12-13 de octubre para discutir estrategias sobre "cómo alimentar al mundo en 2050". Pide que se actúe de forma resuelta en áreas como la innovación tecnológica, el desarrollo de mercados y servicios y una mejor gestión de los recursos naturales para alimentar a la creciente población y erradicar el hambre en la región. <br /><br />Está previsto que la población de África subsahariana pase de 770 millones de habitantes en 2005 a entre 1 500 y 2 000 millones en 2050. A pesar de la rapidez del fenómeno de emigración del campo a las ciudades y el crecimiento de la población urbana, la cifra absoluta de población rural continuará incrementándose. La agricultura es el motor del desarrollo rural y de la reducción del hambre y la pobreza en la región. <br /><br />El documento señala que el crecimiento agrícola en África subsahariana estará liderado por la demanda doméstica y de los países de la zona de productos básicos alimentarios, debido a la urbanización y el aumento de la población a medio y largo plazo. <br /><br />El Foro de Alto Nivel reunirá a cerca de 300 expertos del sector académico, privado y de ONGs de países desarrollados y en desarrollo. Servirá para preparar el terreno para la Cumbre Mundial sobre la Seguridad Alimentaria que tendrá lugar en Roma entre el 16 y 18 de noviembre de 2009. <br /><br /><strong>Gestión de recursos naturales<br /><br /></strong>Una de las principales ventajas de África es la abundancia de recursos naturales, incluyendo agua, aunque la distribución es muy desigual. Por el momento, tan solo el 3 por ciento de los cultivos alimentarios de la región son de regadío, frente a un 20 por ciento de media a nivel mundial. La irrigación supondría un aumento enorme de la producción y el rendimiento. <br /><br />La tierra también está infrautilizada. A la vez que admite que cualquier aumento de la superficie cultivada tiene consecuencias para el medio ambiente, la FAO estima que el potencial adicional de tierra disponible para el cultivo en África subsahariana es de más de 700 millones de hectáreas.<br /><br />En particular, la región de la sabana de Guinea -una superficie dos veces mayor que la dedicada al trigo en todo el mundo- ofrece una enorme producción potencial. Pero tan solo el 10 por ciento de la sabana de Guinea -con una superficie aproximada de 600 millones de hectáreas- se cultiva en la actualidad. La apertura de nuevas tierras de cultivo requerirá inversiones enormes en infraestructura y tecnología, así como precauciones para evitar un impacto medioambiental negativo. <br /><br /><strong>Otros desafíos<br /><br /></strong>Existen muchos otros desafíos que es necesario superar por parte de los gobiernos, los donantes internacionales y el sector privado para mejorar la agricultura en África subsahariana y asegurarse que la agricultura y el desarrollo rural van acompañados de una reducción de la pobreza. <br /><br />Entre estos retos se incluyen el lento progreso hacia la integración regional, las carencias a nivel institucional y de gobernanza en algunos países, conflictos y enfermedades como el VIH/SIDA, conectar a los pequeños campesinos con los mercados, crear oportunidades de empleo en zonas rurales y una formación adecuada para la gente joven. <br /><br />Hay una necesidad particular de programas y normas para incrementar la capacidad de los pequeños agricultores de entrar en sectores dinámicos de los mercados nacionales, regionales e internacionales.<br /><br />El informe recomienda reducir los costes de transacción debidos al escaso volumen y las elevadas pérdidas de los cultivos de los campesinos pobres, facilitando la creación de cooperativas y otras formas de asociación comercial para asegurar un mínimo volumen óptimo, y el control de la calidad e inocuidad de los alimentos.<br /><br />También se necesitan políticas para proteger a los campesinos africanos de las inundaciones y las sequías y de los vaivenes de los precios internacionales de los alimentos. La transferencia de conocimientos y tecnología desde los países ricos a los pobres junto con el incremento de inversiones en investigación agrícola, son igualmente de extrema importancia para poder progresar en el combate del hambre y el desarrollo rural. <br /><br /><strong>Desafíos de la agricultura en África</strong></p><br /><ul><li>Se calcula que unos 218 millones de africanos, cerca del 30 por ciento de la población total sufren de hambre y malnutrición crónica.</li><li>Un 80 por ciento de las explotaciones agrícolas en África tienen menos de dos hectáreas, y su número alcanza los 33 millones.</li><li>El rendimiento de los cereales no ha aumentado mucho, y aún se sitúa en la región en cerca de 1,2 toneladas por hectárea, frente a una media de unas tres toneladas por hectárea en el conjunto de los países en desarrollo.</li><li>El consumo de fertilizante en África subsahariana fue de tan solo 13 kg por hectárea en 2002, comparado con 73 kg en Oriente Medio y Norte de África y 190 kg en Asia oriental y el Pacífico.</li><li>Tan solo se riega el 3 por ciento de la tierra en África subsahariana, frente a más del 20 por ciento a nivel mundial.</li><li>El 40 por ciento de la población de la región vive en países sin salida al mar, frente a tan solo el 7,5 por ciento en otros países en desarrollo. Los costes del transporte en África subsahariana pueden alcanzar el 77 por ciento del valor de las exportaciones.</li></ul><p><br />El gasto en investigación y desarrollo agrícola es muy bajo y en realidad descendió durante la década de 1990. Si se puede ayudar a los campesinos africanos a superar estas dificultades y obtener ventaja de las nuevas y mejores oportunidades de mercado al tiempo que la crisis económica global se suaviza, existe un amplio consenso de que el continente tiene un enorme potencial para el crecimiento de su agricultura.</p>]]></trustdotorg:body>
	<author>FAO-Newsroom@fao.org (FAO-Newsroom)</author>
	<link>http://www.fao.org/news/story/es/item/35803/icode/</link><guid isPermaLink="true">http://www.fao.org/news/story/es/item/35803/icode/</guid>
	<pubDate>Sun, 27 Sep 2009 23:00:00 GMT</pubDate>
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	<title>Tercera Conferencia Mundial sobre el Clima</title>
	
	<description> La agricultura, una de las actividades humanas que más dependen del clima, necesita contar con servicios meteorológicos eficaces para la adaptación y mitigación del cambio climático, que está haciendo aumentar la incidencia y gravedad de los fenómenos climatológicos extremos, según explicó hoy un experto de la FAO.</description>
	<trustdotorg:body contenttype="application/xhtml+xml"><![CDATA[<p><strong>3 de septiembre de 2009, Ginebra/Roma</strong> - La agricultura, una de las actividades humanas que más dependen del clima, necesita contar con servicios meteorológicos eficaces para la adaptación y mitigación del cambio climático, que está haciendo aumentar la incidencia y gravedad de los fenómenos climatológicos extremos, según explicó hoy un experto de la FAO.<br /><br />"El coste económico asociado a los desastres naturales, incluyendo los fenómenos climáticos extremos, se ha multiplicado por 14 en la agricultura desde la década de 1950", advirtió Alexander Mueller, Director General Adjunto para Recursos Naturales de la FAO, al intervenir durante la Tercera Conferencia Mundial sobre el Clima (CMC-3) que tiene lugar esta semana en Ginebra. <br /><br />El objetivo de la Conferencia de Ginebra es establecer un marco internacional para guiar el desarrollo de los servicios climáticos y enlazar las predicciones y la información sobre el clima de base científica con la gestión de riesgos y la adaptación a las variaciones climáticas. El tema de la CMC-3 es <em>Predicción e información del clima para la adopción de decisiones, especialmente los progresos científicos a escalas estacional a interanual y multidecenal, teniendo en cuenta la medición multidecenal.<br /><br /></em>Los desafíos que representan los impactos meteorológicos crónicos y agudos necesitan mayor atención, en un momento en que se ha incrementado el papel de la agricultura en el suministro de alimentos, piensos, fibra y energía. <br /><br />La agricultura representa el principal medio de subsistencia para el 70 por ciento de los pobres del mundo. Muchos de ellos son pequeños agricultores, ganaderos y pescadores, así como habitantes de los bosques, incluyendo grupos indígenas que viven en zonas sensibles al clima y son especialmente vulnerables a sus variaciones. <br /><br />"Incluso la gestión a pequeña escala de las tierras agrícolas puede obtener enormes beneficios de los últimos avances en la predicción del clima", afirmó Mueller. <br /><br />Numerosos casos de estudio han demostrado los beneficios de estrategias de adaptación localizadas, condicionadas por información climática fiable, para mejorar la producción de alimentos, los ingresos de los campesinos y la seguridad alimentaria, según Mueller. <br /><br />La agricultura, la pesca y la ganadería tradicionales se basan en unos conocimientos y prácticas arraigadas que ayudan a garantizar la diversidad agrícola y alimentaria, las características del paisaje terrestre y marino, los medios de subsistencia y la seguridad alimentaria. En todo el mundo hay más de 10 000 culturas y 6 900 lenguas que cuentan con miles de sistemas de conocimientos tradicionales. <br /><br />Sin embargo, entre las mayores amenazas a los sistemas tradicionales -además de la comercialización a gran escala de la agricultura, la dinámica demográfica y los cambios en el uso del suelo- figura el impacto del cambio climático. <br /><br />Por lo tanto, trabajar en la información y predicción meteorológica y climática es de vital importancia para los más de 2 500 millones de personas que basan su medio de vida en la agricultura y sus actividades asociadas. </p>]]></trustdotorg:body>
	<author>FAO-Newsroom@fao.org (FAO-Newsroom)</author>
	<link>http://www.fao.org/news/story/es/item/29648/icode/</link><guid isPermaLink="true">http://www.fao.org/news/story/es/item/29648/icode/</guid>
	<pubDate>Thu, 03 Sep 2009 13:00:00 GMT</pubDate>
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	<title>Nuevas directrices para emergencias ganaderas</title>
	
	<description> Una serie de Directrices y Normas de Emergencia para el Sector Ganadero recientemente desarrolladas están diseñadas para asegurar la protección de los medios de subsistencia de los criadores vulnerables en futuras crisis.</description>
	<trustdotorg:body contenttype="application/xhtml+xml"><![CDATA[<p><strong>7 de mayo de 2009, Roma</strong> - Tras el catastrófico terremoto de 2005 en Pakistán, diversas organizaciones humanitarias se prestaron a ayudar a familias que habían perdido su ganado a restablecer sus rebaños y aves domésticas, proporcionándoles animales de reemplazo.<br /><br />Pero la mayoría de los recintos para criar animales en las zonas afectadas habían resultado destruidos, y también había una gran escasez de pienso para el invierno. Por tanto, muchos de los animales donados no pudieron sobrevivir.<br /><br />Una serie de Directrices y Normas de Emergencia para el Sector Ganadero (Livestock Emergency Guidelines and Standards, LEGS, por sus siglas inglés) recientemente desarrolladas y publicadas hoy, están diseñadas para evitar errores recurrentes similares y asegurar la protección de los medios de subsistencia de los criadores vulnerables en futuras crisis.<br /><br />En concreto, la iniciativa de las LEGS incluye una serie de directrices internacionales, instrumentos de apoyo a las decisiones y estándares para el diseño, aplicación y evaluación de intervenciones en la ganadería en favor de las poblaciones que necesitan ayuda de emergencia.<br /><strong><br />Intervenciones adecuadas<br /></strong><br />Estas nuevas herramientas servirán a los especialistas en ayuda ganadera y humanitaria que trabajan en intervenciones de emergencia, a identificar aquéllas que sean más adecuadas para la ganadería en colaboración con las comunidades locales y los proveedores de servicios. Las LEGS abordan tres objetivos fundamentales:</p><br /><ul><li>proporcionar asistencia rápida a las poblaciones afectadas por las crisis</li><li>ayudarlas a reconstruir sus activos ganaderos</li><li>proteger sus bienes pecuarios.</li></ul><p><br />"La iniciativa es de especial relevancia en el actual contexto mundial de cambio climático", afirma Simon Mack, Oficial superior de Desarrollo Ganadero de la FAO. Acompañado de fenómenos meteorológicos extremos cada vez más frecuentes, el cambio climático está provocando un creciente número de crisis humanitarias que a menudo afectan en particular a las comunidades que dependen de la ganadería.<br /><br />Con la ayuda del Departamento para el Desarrollo Internacional (DFID) del Reino Unido y la Unión Europea, se traducirán las LEGS al francés, árabe y español y se llevará a cabo un exhaustivo programa de formación para los usuarios.<br /><br />Las LEGS son una iniciativa conjunta de diversas instituciones y organizaciones entre las que se incluyen la FAO, el Centro Feinstein (Universidad de Tufts), la Unión Africana, el Comité Internacional de la Cruz Roja y VSF (Veterinarios sin fronteras) Europa.<br /><br />Para obtener más información se puede visitar la página en Internet de las LEGS <u>http://www.livestock-emergency.net/ </u>, en donde puede adquirirse una copia en papel. Pronto habrá una versión que podrá descargarse gratuitamente.</p>]]></trustdotorg:body>
	<author>FAO-Newsroom@fao.org (FAO-Newsroom)</author>
	<link>http://www.fao.org/news/story/es/item/19452/icode/</link><guid isPermaLink="true">http://www.fao.org/news/story/es/item/19452/icode/</guid>
	<pubDate>Wed, 06 May 2009 22:00:00 GMT</pubDate>
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