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 <title>Noticias FAO &gt; Medio ambiente / Recursos naturales</title>
 <link>http://www.fao.org/news/newsroom-home/en/</link>
 <description>Noticias de la Organización de la ONU para la Agricultura y la Alimentación</description>
 <language>es</language>
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 <copyright>2009 FAO</copyright>
 <managingEditor>FAO-Newsroom@fao.org (FAO-Newsroom)</managingEditor>
 <webMaster>FAO-Newsroom@fao.org (FAO-Newsroom)</webMaster>
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	<title>El responsable forestal de la FAO, al frente de los preparativos de la ONU para la Expo 2015</title>
	
	<description> La creación de sistemas alimentarios sostenibles y seguros será una de las prioridades en la agenda de la Expo 2015 en Milán, Italia, según el español Eduardo Rojas-Briales, Subdirector General de la FAO y responsable del Departamento Forestal, que ha sido nombrado Comisario General de las Naciones Unidas para la preparación del evento. El tema de la Expo 2015 será &quot;Alimentar el planeta, energía para la vida&quot;.</description>
	<trustdotorg:body contenttype="application/xhtml+xml"><![CDATA[<p class="MsoNormal"><strong>25 de marzo de 2013, Roma - </strong>La creación de sistemas alimentarios sostenibles y seguros será una de las prioridades en la agenda de la Expo 2015 en Milán, Italia, según el español Eduardo Rojas-Briales, Subdirector General de la FAO y responsable del Departamento Forestal, que ha sido nombrado Comisario General de las Naciones Unidas para la preparación del evento.<br /> <br /> El tema de la Expo 2015 será "Alimentar el planeta, energía para la vida". Los participantes se centrarán en temas como la seguridad alimentaria, la nutrición y las mujeres, el desarrollo sostenible y el cambio climático, que se vinculan directamente a la labor realizada por la FAO y otros organismos del sistema de las Naciones Unidas.<br /> <br /> “Nuestro reto para la Expo 2015 es provocar la reflexión e inspirar la acción, como parte de un proceso en curso para crear sistemas alimentarios sostenibles y seguros", dijo Rojas, quien fue nombrado Comisario General de las Naciones Unidas por el Secretario General de la ONU, Ban Ki-moon.<br /> <br /> "La ONU trabajará con sus socios y el país anfitrión de la Expo 2015, Italia, para compartir lo que hemos aprendido en nuestros esfuerzos para mejorar las vidas. Esperamos ayudar a gobiernos, organizaciones, empresas y familias a tomar decisiones más conscientes y coherentes en materia de seguridad alimentaria, nutrición, desarrollo sostenible y otros temas que son fundamentales para nuestro planeta", añadió Rojas.<br /> <br /> La FAO, en colaboración con el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA), el Programa Mundial de Alimentos (PMA) y Bioversity International, liderará el esfuerzo para mostrar las actividades y mejores prácticas de las Naciones Unidas en los ámbitos relacionados con los temas de la Expo.<br /> <br /> <strong>Expo 2015<br /> </strong><br /> La Expo -también denominada Exposición Universal-, se celebró por primera vez hace 160 años y es un evento global de carácter no comercial que tiene como objetivo promover el intercambio de ideas en los campos de la cultura, la economía, la ciencia y la tecnología. Se espera que cerca de 140 países participen en la Expo 2015, de los cuales unos 80 son países en desarrollo. También estarán presentes las organizaciones internacionales, la sociedad civil y el sector privado.<br /> <br /> <em>Además de servir como Subdirector General de la FAO, Rojas-Briales es el actual Presidente de la Asociación de Colaboración en materia de Bosques, un acuerdo informal que comprende 14 organizaciones internacionales, los organismos y secretarías que promueven la gestión sostenible de todos los tipos de bosques.</em></p>]]></trustdotorg:body>
	<author>FAO-Newsroom@fao.org (FAO-Newsroom)</author>
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	<pubDate>Sun, 24 Mar 2013 23:00:00 GMT</pubDate>
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	<title>Los tiburones del Mediterráneo y del Mar Negro en peligro de extinción</title>
	
	<description> Las poblaciones de tiburones en el Mediterráneo y el Mar Negro han disminuido notablemente en los últimos dos siglos y corren ahora riesgo de extinción, con graves consecuencias para todo el ecosistema marino y las cadenas alimentarias de la región, según advierte un nuevo estudio de la FAO.</description>
	<trustdotorg:body contenttype="application/xhtml+xml"><![CDATA[<strong>14 de marzo de 2013, Roma - </strong>Las poblaciones de tiburones en el Mediterráneo y el Mar Negro han disminuido notablemente en los últimos dos siglos y corren ahora riesgo de extinción, con graves consecuencias para todo el ecosistema marino y las cadenas alimentarias de la región, según advierte un nuevo estudio de la FAO.<br /> <br /> "Los tiburones del Mediterráneo han disminuido en más del 97 por ciento en número y peso de las capturas en los últimos 200 años. Están en riesgo de extinción si la presión pesquera actual continúa", señala <a href="http://www.fao.org/fileadmin/user_upload/newsroom/docs/i3097e%5B1%5D.pdf" target="_blank">el estudio</a>.<br /> <br /> En el Mar Negro -aunque la información es escasa- las capturas de las principales especies de tiburón también han disminuido a casi la mitad respecto a las capturas de principios de la década de 1990.<br /> <br /> "Esta pérdida de grandes depredadores podría tener serias consecuencias para todo el ecosistema marino, lo que afecta gravemente las redes alimentarias en la región", según los expertos.<br /> <br /> El estudio <em>Elasmobranquios del Mediterráneo y del Mar Negro: estado, ecología y biología</em>, ha sido realizado por la Comisión General de Pesca para el Mediterráneo (CGPM), uno de los órganos regionales de la FAO dedicados al sector pesquero.<br /> <br /> <strong>En grave peligro<br /> </strong><br /> El estudio advierte que las especies cartilaginosas de peces -como tiburones y rayas-, "son, con mucho, el grupo más amenazado de peces marinos en el Mediterráneo y el Mar Negro", donde se conoce la existencia de hasta 85 especies distintas. De 71 especies estudiadas en el Mediterráneo en 2007, se comprobó que 30 (el 42 por ciento) estaban amenazadas, incluyendo un 13 por ciento en grave peligro, un 11 en peligro de extinción y un 13 por ciento consideradas vulnerables. Otro 18 por ciento se clasificó como a punto de estar amenazadas.<br /> <br /> Los peces cartilaginosos tienen esqueletos de cartílago, en lugar de huesos. Dentro de ese grupo, los tiburones y rayas reciben la denominación científica de elasmobranquios. Sus características biológicas -incluyendo baja fecundidad, maduración tardía y crecimiento lento- hace que sean más vulnerables que los peces óseos, ya que sus tasas de regeneración son más lentas. Cuestiones como "la sobrepesca, el amplio uso de prácticas de pesca no selectivas y la degradación del hábitat" afectan por tanto a estas especies más que a otras.<br /> <br /> En general, tiburones y rayas no han sido objetivo de pesca deliberada en el Mediterráneo y el Mar Negro, pero se capturan de forma accidental. Los desembarques anuales agregados reportados en el Mediterráneo y Mar Negro llegan en la actualidad a unas 7 000 toneladas, frente a 25 000 toneladas en 1985, indicación de la gravedad de su declive.<br /> <br /> Al mismo tiempo, sin embargo, se están intensificando las actividades de captura de tiburones debido a la creciente demanda de aletas de tiburón, carne y cartílagos.<br /> <br /> <strong>Degradación del hábitat <br /> </strong><br /> La situación se ve agravada por los daños -o alteración- de sus hábitats, provocado por el transporte marítimo, la construcción y la minería submarina o por contaminantes químicos, el ruido y la contaminación electromagnética.<br /> <br /> Entre las medidas más recientes adoptadas por la Comisión para proteger a tiburones y rayas se encuentra la prohibición del “finning” (cercenamiento de las aletas en el mar y descarte de la carcasa) y la limitación de la pesca de arrastre a menos de 3 millas náuticas de la costa para aumentar la protección de los tiburones costeros.<br /> <br /> La Comisión también ha recomendado los países ribereños del Mediterráneo y Mar Negro invertir en programas de investigación científica destinados a identificar zonas potenciales de cría y considerar las vedas temporales y zonales para proteger a tiburones y rayas juveniles de las actividades pesqueras.<br /> <br /> Otras iniciativas llevadas a cabo por la Comisión incluyen la organización de varias reuniones y cursos destinados a una mejor comprensión de dichas especies y sus hábitats y la creación de una base de conocimientos regionales para orientar a los Miembros la CGPM en el desarrollo de planes nacionales para proteger a estas especies clave.]]></trustdotorg:body>
	<author>FAO-Newsroom@fao.org (FAO-Newsroom)</author>
	<link>http://www.fao.org/news/story/es/item/171947/icode/</link><guid isPermaLink="true">http://www.fao.org/news/story/es/item/171947/icode/</guid>
	<pubDate>Wed, 13 Mar 2013 23:00:00 GMT</pubDate>
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	<title>Directrices internacionales contra la pesca ilegal</title>
	
	<description> La pesca ilegal, no declarada y no reglamentada (conocida por sus siglas, INDNR)sigue siendo una de las mayores amenazas para la pesca sostenible y sus medios de vida relacionados. Unas directrices internacionales, desarrolladas a través de un proceso consultivo liderado por la FAO, pretenden reducir la pesca INDNR mediante la mejora de la rendición de cuentas de los Estados del pabellón: aquellos países que registran los buques pesqueros y les autorizan a enarbolar su pabellón.</description>
	<trustdotorg:body contenttype="application/xhtml+xml"><![CDATA[<strong>28 de febrero de 2013, Roma - </strong>Tras varios años de negociaciones, los países han dado un gran paso contra la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada (conocida por sus siglas, INDNR), una de las mayores amenazas para la pesca sostenible y los medios de vida relacionados con esta actividad.<br /><br />Las directrices internacionales, desarrolladas a través de un proceso consultivo liderado por la FAO, pretenden reducir la pesca INDNR mediante la mejora de la rendición de cuentas de los Estados del pabellón: aquellos países que registran los buques pesqueros y les autorizan a enarbolar su pabellón.<br /><br />Las <em><a href="http://www.fao.org/fishery/nems/40262/en">Directrices voluntarias de actuación del Estado del pabellón</a></em> se acordaron después de más de cinco años de creación de consenso entre los Países Miembros de la FAO. Las directrices se presentarán al Comité de Pesca de la FAO (COFI) para su aprobación en su próxima reunión en junio de 2014.<br /><br />Las directrices incluyen las estrategias recomendadas para instar, alentar y ayudar a los Estados del pabellón a cumplir con sus deberes y obligaciones internacionales con respecto a la concesión del pabellón y el control de los buques pesqueros. También presentan posibles medidas en respuesta al incumplimiento.<br /><br />Aunque no se conocen las cifras exactas, es una realidad ampliamente aceptada que la pesca INDNR se ha intensificado en las últimas dos décadas y su magnitud es considerable.<br /><br />La Consulta técnica fue financiado por los Gobiernos de Canadá, Nueva Zelanda, Noruega y Estados Unidos, y por la Comisión Europea.<strong><br /><br />Un gran avance</strong><br /><br />"Las <em>Directrices voluntarias de actuación del Estado del pabellón</em> son un verdadero avance. Serán una herramienta valiosa en los esfuerzos para prevenir, desalentar y eliminar la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada ", aseguró Árni Mathiesen, Subdirector General del Departamento de Pesca y Acuicultura de la FAO.<br /><br />"En última instancia –añadió-, estas directrices pueden ayudar a asegurar la conservación a largo plazo y el uso sostenible de recursos marinos vivos y de ecosistemas preciosos". "Todos nos enfrentamos al reto de la sostenibilidad, y estas directrices dan a los países una nueva forma de trabajar juntos para enfrentarse a este reto”, concluyó Mathiesen.<br /><br />Las directrices propuestas son muy variadas e incluyen, entre otras cosas, los criterios de evaluación del desempeño y procedimientos para llevar a cabo las evaluaciones, así como la cooperación entre los Estados del pabellón y los Estados ribereños. También buscan la manera de promover el cumplimiento y desalentar el incumplimiento por los Estados del pabellón; formas de colaboración y asistencia a los países en desarrollo en la creación de capacidad y el papel que la FAO puede desempeñar en el apoyo a estos procesos.<strong><br /><br />Apoyo de la FAO</strong><br /><br />Además de facilitar la elaboración de las directrices, la FAO supervisará e informará al COFI sobre la aplicación de las directrices. También ofrecerá asistencia técnica en el propio país a aquellos que necesiten apoyo. Ese apoyo puede incluir medidas de creación de capacidad, como el desarrollo de un marco jurídico y normativo adecuado, el fortalecimiento de la organización institucional y la infraestructura necesarias para garantizar un control adecuado de los buques, el desarrollo o mejora del seguimiento, control y vigilancia (SCV) de los buques pesqueros, y la formación.<br /><br />"Algunos Estados del pabellón pueden necesitar más apoyo que otros, en especial los países en desarrollo. En algunos casos, pueden carecer de la estructura institucional y los conocimientos técnicos, o estar escasos de recursos humanos y financieros. O pueden carecer del impulso para dirigir sus esfuerzos e invertir sus recursos disponibles en la aplicación eficaz de sus obligaciones bajo las leyes internacionales relacionadas con la pesca, en cuyo caso existe una mayor necesidad de crear conciencia sobre los beneficios a largo plazo de cumplimiento", advirtió Matthew Camilleri, Oficial de Enlace de Pesca de la División de Economía y Políticas de Pesca y Aquicultura (FAO).<br /><br />Las directrices siguen el ejemplo de la legislación internacional existente, como la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (10 de diciembre de 1982) y otros instrumentos internacionales, como el <a href="http://www.un.org/Depts/los/convention_agreements/texts/unclos/convemar_es.pdf">Código de Conducta para la Pesca Responsable de la FAO </a>(1995) y el <a href="http://www.fao.org/fishery/ipoa-iuu/es">Plan de Acción Internacional para prevenir, desalentar y eliminar la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada</a> (2001).<strong><br /><br />Comité de Pesca</strong><br /><br />El COFI es el único foro intergubernamental mundial en el que los principales problemas y cuestiones internacionales de la pesca y la acuicultura se examinan periódicamente y se realizan recomendaciones dirigidas a los gobiernos, los órganos pesqueros regionales, ONGs, trabajadores de la pesca, la FAO y la comunidad internacional.<br /><br />El COFI ha hecho hincapié en el carácter esencial del cumplimiento por parte de los Estados del pabellón de sus obligaciones en virtud del derecho internacional.<br /><br />Para obtener más información sobre las <em>Directrices voluntarias de actuación del Estado del pabellón</em> y otros instrumentos internacionales relacionados con la lucha contra la pesca INDNR, ver: <a href="http://www.fao.org/fishery/es">http://www.fao.org/fishery/es</a>]]></trustdotorg:body>
	<author>FAO-Newsroom@fao.org (FAO-Newsroom)</author>
	<link>http://www.fao.org/news/story/es/item/170773/icode/</link><guid isPermaLink="true">http://www.fao.org/news/story/es/item/170773/icode/</guid>
	<pubDate>Thu, 28 Feb 2013 09:00:00 GMT</pubDate>
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	<title>El Director General de la FAO y el presidente haitiano instan a aumentar las inversiones en Haití</title>
	
	<description> El presidente de Haití, Michel Joseph Martelly y el Director General de FAO, José Graziano da Silva, pidieron hoy en Roma que aumenten las inversiones en el país caribeño con el fin de fortalecer su capacidad de resistencia a largo plazo. Graziano da Silva prometió el apoyo de la FAO a Haití a través de intervenciones que aborden tanto las situaciones de crisis inmediatas como las causas profundas de la inseguridad alimentaria y la pobreza.</description>
	<trustdotorg:body contenttype="application/xhtml+xml"><![CDATA[<strong>22 de noviembre de 2012, Roma</strong> - El presidente de Haití, Michel Joseph Martelly y el Director General de FAO, José Graziano da Silva, pidieron hoy en Roma que aumenten  las inversiones en el país caribeño con el fin de fortalecer su capacidad de resistencia a largo plazo.<br /> <br /> Graziano da Silva prometió el apoyo de la FAO a Haití a través de intervenciones que aborden tanto las situaciones de crisis inmediatas como las causas profundas de la inseguridad alimentaria y la pobreza.<br /> <br /> El objetivo, dijo, es "hacer a los haitianos, especialmente a los campesinos, más resistentes al cambio climático y otros desafíos, pero sólo hay una manera de lograrlo, a través de la inversión". "Si no invertimos, lo pagaremos el día de mañana", advirtió el responsable de la FAO.<br /> <br /> La FAO y el Gobierno de Haití están buscando 74 millones de dólares EEUU durante los próximos 12 meses para ayudar a rehabilitar el sector agrícola del país tras el paso del huracán Sandy, la tormenta tropical Isaac, y la sequía que se produjo a principios de este año. Juntos, estos eventos provocaron daños colosales a la agricultura y la pesca de Haití. En octubre, dos millones de haitianos se enfrentaban a la inseguridad alimentaria y nutricional.<br /> <br /> El presidente Martelly dijo que durante su encuentro con Graziano da Silva en la sede de la FAO, le expresó su agradecimiento por "el gran trabajo" que la Organización de la ONU desarrolla en su país. "Es una historia de éxito", aseguró.<br /> <br /> "Hemos sufrido mucho, pero las cosas están cambiando", declaró Martelly, invitando a los posibles inversores y expertos a acudir y conocer "el nuevo Haití". Ningún país ha salido por sí solo de la pobreza gracias a la caridad, dijo al subrayar que la inversión es clave en Haití, un país donde las oportunidades abundan tanto en la agricultura como en otros sectores, como el de la energía.<br /> <br /> <strong>Medios de subsistencia amenazados<br /> </strong><br /> Laurent Thomas, Subdirector General de la FAO al frente del Departamento de Cooperación Técnica, señaló que "si no se interviene rápidamente, más del 60 por ciento de la población que obtiene su sustento de la agricultura, se verá amenazada". La FAO y el Gobierno de Haití están pidiendo urgentemente fondos para ayudar a pequeños agricultores a sembrar para la cosecha del año que viene. Las próximas temporadas de siembra en el país caribeño comienzan en diciembre.<br /> <br /> El huracán Sandy fue el tercer desastre que afectó al país en el lapso de unos pocos meses. El impacto combinado sobre el sector agrícola, que representa el 25 por ciento del PIB de Haití y emplea a dos tercios de su población, se ha estimado en  254 millones de dólares EEUU.<br /> <br /> Los 74 millones de dólares solicitados por el gobierno de Haití y la FAO para el sector agrícola se utilizarán para rehabilitar los sistemas de riego y las carreteras rurales, para el tratamiento de riberas de los ríos y zanjas de riego y las actividades asociadas de manejo de cuencas, incluyendo la plantación de árboles para evitar las inundaciones, la rehabilitación de la producción local de semillas, el suministro de semillas, fertilizantes y aperos agrícolas, para la vacunación del ganado y el control de parásitos, apoyar la pesca continental y la protección de los manglares que protegen la costa de Haití, y llevar a cabo el desarrollo de capacidades a través de la capacitación en preparación frente a desastres.<br /> <br /> <strong>Combinar iniciativas económicas y ambientales<br /> </strong><br /> De los 74 millones de dólares EEUU que se piden, la FAO ha obtenido hasta el momento 2,7 millones, con indicios de otros 5-6 millones que están en trámite por parte de diferentes donantes. La FAO ejecutará proyectos a corto y medio plazo como respuesta a la crisis actual, que van desde las actividades de socorro inmediato a intervenciones que tienen un impacto a más largo plazo a nivel económico y ambiental. La combinación de actividades económicas y medioambientales será clave.<br /> <br /> La FAO, en colaboración con el gobierno de Haití, ha desarrollado este año intervenciones por valor de unos 10 millones de dólares, entre ellas:<br /> <br /> - Ayuda a los agricultores para reanudar la producción agrícola y ganadera, proporcionando semillas de alto rendimiento y materiales para la plantación, aperos y atención veterinaria, así como la formación en técnicas agronómicas mejoradas, cría de ganado y de preparación ante casos de desastre;<br /> <br /> - Apoyo a las asociaciones de pequeños productores de semillas para la producción de semillas de maíz y frijol de calidad<br /> <br /> - Reforestación, mejora de cuencas hidrográficas, construcción de instalaciones de almacenamiento de agua y capacitación de los agricultores en el uso sostenible de la tierra y el agua;<br /> <br /> - Proyectos de agricultura urbana que proporcionan a los residentes en la ciudad alimentos frescos y asequibles. Las hortalizas pueden cultivarse en neumáticos viejos, en bandejas o contenedores de plástico que pueden instalarse en espacios reducidos en tejados o en patios pequeños.<br /> <br /> La FAO también ha ayudado al Gobierno de Haití en la preparación de su Política de Desarrollo Agrícola (2010-2025), el Plan Nacional de Inversión Agrícola (2010-2015) y el Plan Nacional de Seguridad Alimentaria y Nutricional (2010-2015).]]></trustdotorg:body>
	<author>FAO-Newsroom@fao.org (FAO-Newsroom)</author>
	<link>http://www.fao.org/news/story/es/item/165043/icode/</link><guid isPermaLink="true">http://www.fao.org/news/story/es/item/165043/icode/</guid>
	<pubDate>Wed, 21 Nov 2012 23:00:00 GMT</pubDate>
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	<title>Los bosques: un recurso vital para el desarrollo sostenible</title>
	
	<description> El Director General de la FAO, José Graziano da Silva, subrayó hoy el importante papel de los bosques en el desarrollo sostenible al participar en la inauguración de una reunión de cinco días del Comité Forestal de la FAO (COFO, por sus siglas en inglés). Graziano da Silva señaló que el vínculo entre la silvicultura y el desarrollo sostenible fue uno de los temas transversales debatidos en la Conferencia de Río +20 celebrada el pasado junio.</description>
	<trustdotorg:body contenttype="application/xhtml+xml"><![CDATA[<strong>24 de septiembre de 2012, Roma</strong> - El Director General de la FAO, José Graziano da Silva, subrayó hoy el importante papel de los bosques en el desarrollo sostenible al participar en la inauguración de una reunión de cinco días del Comité Forestal de la FAO (COFO, por sus siglas en inglés).<br /><br />Graziano da Silva señaló que el vínculo entre la silvicultura y el desarrollo sostenible fue uno de los temas transversales debatidos en la Conferencia de Río +20 celebrada el pasado junio.<br /><br />Por este motivo, la edición de 2012 de la publicación de la FAO Situación de los Bosques del Mundo, está dedicada al papel de los bosques en el desarrollo sostenible, explicó el Director General de la FAO.<br /><br />Añadió que los bosques, que cubren al menos el 31 por ciento de la superficie terrestre, desempeñan un papel fundamental en la economía a nivel mundial y nacional, y en el mandato de la FAO para reducir el hambre, la desnutrición y la pobreza extrema.<br /><br />El éxito de la labor de la FAO para mejorar las vidas de las personas dependerá en gran medida de cómo equilibrar el uso y la conservación de los recursos naturales, según Graziano da Silva. "Aquí se incluye a los bosques, que tienen una función importante en factores ambientales como la retención de carbono, la preservación de la calidad del suelo y del agua y la conservación de la biodiversidad", añadió. <strong><br /><br />Subsistencia y supervivencia</strong><br /><br />Unos 350 millones de personas de entre las más pobres del mundo -incluyendo 60 millones de indígenas-, dependen de los bosques para su subsistencia diaria y la supervivencia a largo plazo.<br /><br />Sin embargo, en muchos países "la deforestación, la degradación forestal y las prácticas agrícolas inadecuadas están contribuyendo a cuantiosas pérdidas de suelo cada año", advirtió el responsible de la FAO.<br /><br />"Preservar nuestro suelo es necesario para mantener la vida en el planeta y sin embargo, el lento proceso de la desertificación no ha atraido tanta atención como se merece", dijo.<br /><br />La agricultura sostenible y la silvicultura pueden revertir la degradación del suelo y ayudar a combatir la desertificación. "Tenemos que asegurarnos de que la protección del suelo y la lucha contra la desertificación reciben prioridad en la agenda internacional", declaró.<br /><br />"Tendremos que trabajar junto a los gobiernos, la sociedad civil y el sector privado para maximizar el papel que los bosques y las tierras boscosas jugará en la seguridad alimentaria en el futuro", añadió. "Se necesitará un esfuerzo colectivo, incluyendo a todos nuestros socios dentro y fuera del sistema de las Naciones Unidas, para gestionar los bosques del mundo de una manera sostenible".<br /><br />En su declaración, el responsable de la FAO mencionó igualmente a posibilidad de garantizar un seguimiento más regular de la cubierta forestal, una idea que fue también debatida con los ministros presentes en la ceremonia de apertura. <strong><br /><br />Repoblación forestal en Bangladesh</strong><br /><br />Tratándose de uno de los países más vulnerables del mundo frente al clima, Bangladesh ha puesto en marcha un plan nacional para proteger al país de los efectos adversos del cambio climático y asegurar su desarrollo económico continuado, Según afirmó su ministro de Medio ambiente y Bosques, Mohammed Hassan Mahmoud, orador principal en la reunión . El plan supone alcanzar un 20 por ciento de cubierta forestal en el país para el año 2021 a través de la forestación en general y la forestación costera en particular, según el ministro.<br /><br />La ministra brasileña de Medio Ambiente, Izabella Teixeira, indicó por su parte que una economía de base forestal correctamente desarrollada es una prioridad para Brasil, que cuenta con el bosque tropical más extenso del mundo, cubriendo más del 60 por ciento de su territorio. Los esfuerzos para combatir la deforestación en el país están empezando a dar buenos resultados y las actuaciones sobre el terreno han ayudado a reducir la deforestación en el área legalmente protegida del Amazonas brasileño en casi un 77 por ciento entre 2004 y 2011, dijo.<br /><br />"Las alianzas público-privadas son la base de una nueva política para la gestión de los bosques públicos brasileños, que suponen más de 300 millones de hectáreas", añadió la ministra. "En la Conferencia Río+20 -prosiguió- la comunidad internacional acordó que los desafíos del desarrollo deben ser abordados por medio del paradigma de la sostenibilidad en sus aspectos económicos, sociales y medioambientales". <br /><br />Junto a los ministros de Brasil, Bangladesh y Sudáfrica, otros delegados que intervinieron en la sesión inaugural del COFO incluyeron a Sven Alkalaj, Secretario Ejecutivo de la Comisión Económica de las Naciones Unidas para Europa (UNECE), y Luc Gnacadja, Secretario Ejecutivo de la Convención de las Naciones Unidas para la Lucha contra la Desertificación (CNULD).<strong><br /><br />Acuerdo para el Congreso Forestal Mundial</strong><br /><br />Graziano da Silva y Pieter Willem Mulder, Viceministro de Agricultura, Bosques y Recursos Hídricos de Sudáfrica, firmaron a continuación un acuerdo de cooperación que permite la FAO y Sudáfrica comenzar los preparativos para el 14o Congreso Forestal Mundial que se celebrará en septiembre de 2015 en Durban.<br /><br />"Esperamos que para 2015 el Congreso represente una oportunidad para que la comunidad forestal mundial aumente la concienciación y el análisis de las cuestiones clave a las que se se enfrentará el sector. Apreciaremos que el resultado incluya nuevas vías de abordar las actuaciones técnicas, científicas y políticas del sector forestal", señaló Mulder.]]></trustdotorg:body>
	<author>FAO-Newsroom@fao.org (FAO-Newsroom)</author>
	<link>http://www.fao.org/news/story/es/item/157935/icode/</link><guid isPermaLink="true">http://www.fao.org/news/story/es/item/157935/icode/</guid>
	<pubDate>Sun, 23 Sep 2012 22:00:00 GMT</pubDate>
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	<title>Prioridad para los pequeños campesinos de Swazilandia</title>
	
	<description> Los agricultores de Swazilandia están empezando a cosechar los frutos de un amplio esfuerzo por parte del gobierno y de la FAO, con el apoyo de la Unión Europea (UE), para invertir la tendencia del descenso de la productividad agrícola.</description>
	<trustdotorg:body contenttype="application/xhtml+xml"><![CDATA[<strong>21 de setiembre de 2012, Mbabane, Roma</strong> - Los agricultores de Swazilandia están empezando a cosechar los frutos de un amplio esfuerzo por parte del gobierno y de la FAO, con el apoyo de la Unión Europea (UE), para invertir la tendencia del descenso de la productividad agrícola.<br /><br />Años consecutivos de sequía, una devastadora pandemia de sida, décadas de desaceleración económica y, de forma más reciente, el alza de los precios de los alimentos e insumos agrícolas, han hecho cada vez más difícil el ganarse la vida a la población rural de Swazilandia, muy dependiente de la agricultura de subsistencia y faltos de liquidez.<br /><br />De acuerdo a las últimas cifras de la FAO sobre el hambre, cerca del 20 por ciento del millón de habitantes del país está desnutrido.<br /><br />Desde 2009, la UE ha venido apoyando una iniciativa de gran alcance del gobierno y la FAO para elevar los niveles de nutrición de la población rural y estimular su potencial de crecimiento económico, conocida como Proyecto de Desarrollo Agrícola de Swazilandia (SADP, por sus siglas en inglés), un programa de 5 años financiado con más de 14 millones de euros de la UE y otros casi 350 000 aportados por la FAO.<br /><br />A pesar del desafío que supuso aplicar un proyecto tan complejo sobre el terreno, Amadou Traoré, encargado de negocios de la UE en Swazilandia, opina que las cosas se están moviendo en la dirección correcta. "Los contribuyentes europeos están dispuestos a mostrar su generosidad", asegura." Pero especialmente ahora -añade-, cuando Europa experimenta dificultades financieras y económicas, quieren ver resultados". <br /><br />Louise McDonald, oficial de programas del Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA) para Swazilandia comentó que los resultados obtenidos por el proyecto SADP han fortalecido la colaboración entre FIDA y FAO en la asistencia al gobierno y a los pequeños productores.  “Juntos, trabajaremos reforzando las actividades de SADP -dice-, con un programa de 47 millones US$ a ser cofinanciado por el FIDA”.  <br /><br /><strong>Agricultores a pequeña escala<br /><br /></strong>Básicamente, el SADP tiene que ver con los pequeños campesinos, explica Nehru Essomba, asesor técnico principal del SADP: "No se puede hacer frente a la pobreza rural -dice-, si no se da prioridad a los agricultores a pequeña escala."<br /><br />Vincular a los campesinos con el mercado es un reto importante, señala Essomba. Estando tan cerca de Sudáfrica, con sus productores a gran escala, el entorno es extremadamente competitivo. El SADP está estableciendo un Fondo para la Comercialización de un millón de euros, cuyo objetivo en particular es promover cultivos de nicho que ofrecen a los pequeños agricultores una ventaja comparativa en el mercado.<br /><br />Igualmente importante es mejorar el entorno en el que opera el sector agrícola, tanto a nivel institucional como físicamente. A la vez que se preparan importantes proyectos de rehabilitación de infraestructuras, se actualizan las políticas relacionadas con la investigación y la extensión agrícolas y se pone en marcha la creación de capacidad a gran escala de los agricultores, las organizaciones y los agentes de extensión.<br /><br />Al mismo tiempo, la SADP ayuda a difundir buenas prácticas agrícolas, importantes para los campesinos a la hora de aumentar su productividad mientras se preserva el medio ambiente y disminuye la presión sobre los limitados recursos naturales de Swazilandia. Hasta ahora, más de 2 000 agricultores han recibido capacitación en una amplia gama de prácticas, incluyendo la agricultura de conservación y la agrosilvicultura.<br /><br /><strong>Perseverar<br /><br /></strong>"La seguridad alimentaria se alcanzará de dos formas: produciendo sus propios alimentos y produciendo para vender en el mercado", asegura el Dr. Robert Thwala, Secretario Principal del Ministerio de Agricultura de Swazilandia, explicando el enfoque del SADP sobre la mejora de la producción agrícola y ganadera y el desarrollo de los agronegocios.<br /><br />Con la tasa de prevalencia del VIH más alta del mundo, los más vulnerables entre los pobres rurales en Swazilandia son los ancianos y los jóvenes, al haber perdido bien a sus padres o sus hijos, ya que la generación intermedia fue diezmada por la pandemia del sida.<br /><br />Se han creado en total 340 huertos para que las familias vulnerables cultiven hortalizas y plantas para el consumo familiar, o en caso de exceso de producción, para vender a los miembros de la comunidad. Más de 2.000 personas se han beneficiado directamente de los huertos, recibiendo a la vez educación nutricional por medio de demostraciones sobre preparación y elaboración de alimentos.<br /><br />Para apoyar a las jóvenes generaciones, el SADP está ayudando a grupos juveniles a establecer pequeños negocios agrícolas. Sesenta grupos, que comprenden alrededor de 2 500 muchachos, se dedican a la cría de aves de corral, cerdos o la producción de hortalizas y cultivos de campo. Reciben equipos, aperos, insumos, medicamentos y formación del SADP para hacer que sus iniciativas funcionen. <br /><br />El Club Juvenil Mhawu, en el área de Ngudzine en el sur de Swazilandia se dedica a la cría de pollos.<br /><br />Uno de sus miembros, Nomcebo Simelane -muchacha de dieciséis años de edad- encuentra mucho estímulo en su club: "Tus compañeros te dicen que si quieres que tus sueños se hagan realidad, sólo debes perseverar", asegura.<br /><br />El negocio de las aves de corral le ofrece además la manera de lograr precisamente eso: confía en que va a ganar el dinero suficiente para ir a la universidad y convertirse en enfermera.]]></trustdotorg:body>
	<author>FAO-Newsroom@fao.org (FAO-Newsroom)</author>
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	<pubDate>Thu, 20 Sep 2012 22:00:00 GMT</pubDate>
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	<title>El Director General de la FAO se reúne con el Patriarca Ecuménico Constantinopla</title>
	
	<description> El Director General de la FAO, José Graziano da Silva, se ha reunido con el Patriarca Ecuménico Bartolomé de Constantinopla, líder espiritual de la Iglesia Cristiana Ortodoxa, dentro de un esfuerzo en curso para conseguir que las grandes religiones del mundo colaboren más estrechamente en la lucha contra el hambre. Bartolomé I aseguró sentirse &quot;muy receptivo&quot; a la invitación del Director General para jugar un papel más importante en el combate contra el hambre.</description>
	<trustdotorg:body contenttype="application/xhtml+xml"><![CDATA[<strong>14 de septiembre de 2012, Roma - </strong>El Director General de la FAO, José Graziano da Silva, se ha reunido con el Patriarca Ecuménico Bartolomé de Constantinopla, líder espiritual de la Iglesia Cristiana Ortodoxa, como parte de un esfuerzo en curso para conseguir que las grandes religiones del mundo colaboren más estrechamente en la lucha contra el hambre. <br /> <br /> Bartolomé aseguró a Graziano da Silva sentirse "muy receptivo" a la invitación del Director General de jugar un papel más importante en el combate contra el hambre y lograr el desafío "Hambre Cero" de erradicar esta lacra, lanzado por el Secretario General de la ONU, Ban Ki-moon, durante la <a href="http://www.fao.org/news/story/es/item/150173/icode/" target="_blank">Conferencia de Río +20</a> para el Desarrollo Sostenible.<br /> <br /> El Patriarca Ecuménico prometió trasladar estas cuestiones ante los fieles ortodoxos y debatir el tema de la seguridad alimentaria con el Papa Benedicto XVI la próxima vez que se reúnan.<br /> <br /> <strong>El Patriarca <em>verde<br /> </em></strong><br /> Bartolomé y Graziano da Silva analizaron igualmente el desarrollo sostenible durante su ecuentro en Estambul. Bartolomé es un destacado defensor del medio ambiente y a menudo recibe el sobrenombre de el "Patriarca verde".<br /> <br /> "La palabra ‘ecología' contiene 'eco', un prefijo que se deriva de la palabra griega <em>oikos</em>, que significa ‘hogar o ‘morada'. ¡Que lástima, entonces, y de hecho que egoísta,  que hayamos reducido su significado y restringido su aplicación!. Este mundo es de hecho nuestro hogar. Sin embargo, es también el hogar de <em>todas las personas </em>(...) es un signo de arrogancia pensar que sólo la generación actual goze de sus recursos", ha escrito Bartolomé.<br /> <br /> Graziano das Silva señaló que el desarrollo sostenible exige una convergencia entre las dimensiones ambientales, sociales y económicas del desarrollo. Destacó la importancia no sólo de proporcionar alimentos suficientes para todos en el mundo, sino de hacerlo sin destruir el medio ambiente, dentro del paradigma "<a href="http://www.fao.org/ag/save-and-grow/es/index.html" target="_blank">ahorrar y crecer</a>".<br /> <br /> <strong>Cuestión moral<br /> </strong><br /> "La erradicación del hambre no sólo tiene sentido económico y político, es también una cuestión moral", aseguró Graziano da Silva.<br /> <br /> El Director General de la FAO ha estado intentando activamente involucrar a las religiones del mundo de una forma más estrecha en la lucha contra el hambre, por lo que recientemente contactó con el jeque Ahmed Mohamed el-Tayeb, el gran imán de la mezquita y universidad de Al-Azar en El Cairo.<br /> <br /> En una carta enviada a principios de este mes al jeque, llamaba su atención sobre la iniciativa "Hambre Cero" del Secretario General de la ONU, calificando la erradicación del hambre de "imperativo moral".<br /> <br /> Graziano da Silva se reunió con el gran imán el año pasado en El Cairo, después de haber sido nombrado Director General. "Tenemos que lograr la seguridad alimentaria mundial, a fin de tener un mundo más seguro", dijo Graziano da Silva, al informar al jeque sobre la labor de la FAO en Somalia y el Cuerno de África.<br /> <br /> Existe el propósito de enviar cartas similares a otros líderes religiosos.<br /> <br /> En junio, Graziano da Silva fue recibido en audiencia privada por el Papa Benedicto XVI, durante la cual el responsable de la FAO pidió "un renovado apoyo de la Iglesia Católica en la lucha contra el hambre a nivel mundial y local, así como la movilización de su red para apoyar el objetivo de un mundo con seguridad alimentaria".]]></trustdotorg:body>
	<author>FAO-Newsroom@fao.org (FAO-Newsroom)</author>
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	<pubDate>Thu, 13 Sep 2012 22:00:00 GMT</pubDate>
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	<title>Medir mejor el impacto ambiental de la ganadería</title>
	
	<description> Una nueva alianza encabezada por la FAO pretende mejorar la medición y evaluación del impacto ambiental de la industria ganadera, un primer paso necesario para mejorar la sostenibilidad de este importante sector de producción alimentaria. Los indicadores y directrices comunes para las evaluaciones ambientales permitirán comprender conjuntamente el impacto ambiental de la ganadería y mejorar la formulación de políticas</description>
	<trustdotorg:body contenttype="application/xhtml+xml"><![CDATA[<p><strong>4 de julio de 2012, Roma</strong> - Una nueva alianza encabezada por la FAO pretende mejorar la medición y evaluación del impacto ambiental de la industria ganadera, un primer paso necesario para mejorar la sostenibilidad de este importante sector de producción alimentaria. </p><br /><p>La cría de ganado y el consumo de productos de origen animal contribuyen de manera crucial al bienestar económico y nutricional de millones de personas en todo el mundo, en especial en los países en desarrollo.</p><br /><p>Dado que el consumo mundial de carne, huevos y productos lácteos sigue aumentando, cada vez se está prestando más atención al comportamiento ambiental del sector ganadero, como por ejemplo, a la eficiencia en su uso de unos escasos recursos naturales, su impacto en los recursos hídricos, y a su contribución al cambio climático.</p><br /><p>En la reciente conferencia Río +20 sobre desarrollo sostenible, los gobiernos coincidieron en la necesidad de hacer la producción agrícola más sostenible, y en especial en el caso de los sistemas de producción ganadera. </p><br /><p>En la actualidad, se están utilizando numerosos métodos diferentes para medir y evaluar el impacto ambiental de la cría de animales, por lo que resulta difícil comparar los resultados y establecer las prioridades para la mejora continua del comportamiento ambiental en las cadenas de producción.</p><br /><p>"Debemos de entender conjuntamente cómo evaluar el comportamiento ambiental del sector ganadero", dijo Pierre Gerber, oficial superior de políticas ganaderas de la FAO. "El objetivo es mejorar este comportamiento, y crear formas de producción más sostenibles que sigan proporcionando alimentos e ingresos. Para ello, necesitamos información cuantitativa fiable sobre los principales parámetros ambientales en las cadenas de producción ganadera, como base objetiva para impulsar las mejoras".</p><br /><p><strong>Trabajar juntos</strong></p><br /><p>La FAO y sus socios gubernamentales, del sector privado, y de organizaciones no gubernamentales trabajarán juntos en diversos frentes para fortalecer los fundamentos científicos de la evaluación comparativa ambiental de las cadenas de producción ganadera. </p><br /><p>Las actividades previstas para la primera fase del <a href="http://www.fao.org/ag/againfo/livestock-benchmarking/alianza-del-sector-pecuario/es/" target="_blank">proyecto</a>, de tres años de duración, incluyen: </p><br /><ul><li>Establecimiento de métodos y directrices científicos para cuantificar la huella de carbono de la ganadería, que abarca diversos tipos de explotaciones ganaderas y sistemas de crianza;</li></ul><br /><ul><li>Creación de una base de datos de las emisiones de gases de efecto invernadero generadas para la producción de diferentes tipos de piensos. La utilización y producción de piensos ofrecen importantes oportunidades de reducir las emisiones de la ganadería.</li></ul><br /><ul><li>Desarrollo de una metodología para medir otros factores importantes de presión ambiental como el consumo de agua y las pérdidas de nutrientes.</li></ul><br /><ul><li>Inicio de una campaña de comunicación para promover la utilización de las metodologías y conclusiones de la asociación. </li></ul><br /><p>Entre los miembros fundadores de la asociación se encuentran: los gobiernos de Francia, Irlanda, los Países Bajos y Nueva Zelanda, la Federación Europea de Fabricantes de Alimentos Compuestos (FEFAC, por sus siglas en inglés), la Industria Europea de Aceites Vegetales y Harinas Proteicas  (FEDIOL, por sus siglas en inglés), la Federación Internacional de Lechería (FIL),  la Oficina Permanente Internacional de la Carne (OPIC), la Comisión Huevera Internacional (IEC, por sus siglas en inglés), el Consejo Internacional Avícola (IPC, por sus siglas en inglés), la Federación Internacional de Sanidad Animal (IFAH, por sus siglas en inglés) y el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF). </p><br /><p>Se espera que se incorporen más miembros a la asociación en próximos meses. </p><br /><p>La Secretaría de la asociación tiene su sede en la FAO.</p><br /><p><strong>La obligación de la sostenibilidad</strong></p><br /><p>La FAO calcula que la demanda de productos pecuarios continuará intensificándose durante las próximas décadas. Se espera que el consumo de carne aumente casi en un 73 por ciento para el año 2050; mientras que el consumo de productos lácteos se incrementará en un 58 por ciento con respecto a los niveles actuales.</p><br /><p>"Este crecimiento continuo de la demanda se producirá en un contexto de creciente competencia por unos recursos limitados y en ocasiones destinados a desaparecer, de retos adicionales planteados por el cambio climático, y de obligación de hacer la producción alimentaria mucho más sostenible", aseguró Henning Steinfeld, Jefe de la Subdirección de Información Ganadera y de Análisis y Política del Sector de la FAO. "Tenemos que proteger a este importante sector alimentario, y es clave  mejorar la eficiencia de su uso de los recursos naturales y su rendimiento en términos de sostenibilidad."</p>]]></trustdotorg:body>
	<author>FAO-Newsroom@fao.org (FAO-Newsroom)</author>
	<link>http://www.fao.org/news/story/es/item/150751/icode/</link><guid isPermaLink="true">http://www.fao.org/news/story/es/item/150751/icode/</guid>
	<pubDate>Wed, 04 Jul 2012 08:00:00 GMT</pubDate>
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	<title>La FAO hace un llamado al G20 para mantener a la seguridad alimentaria dentro de la agenda de desarrollo</title>
	
	<description> El Director General de la FAO, José Graziano da Silva, solicitó hoy a los líderes mundiales que la seguridad alimentaria y nutricional permanezca de forma destacada en la agenda del G20 durante los próximos años.</description>
	<trustdotorg:body contenttype="application/xhtml+xml"><![CDATA[<strong>San José del Cabo, México, 19 de junio de 2012-</strong> El Director General de la FAO, José Graziano da Silva, solicitó hoy a los líderes mundiales que la seguridad alimentaria y nutricional permanezca de forma destacada en la agenda del G20 durante los próximos años.<br /><br />"El hambre es un problema persistente que afecta a más de 900 millones de seres humanos" señaló el Director General. "Los esfuerzos de los miembros del G20 para mejorar la seguridad alimentaria deben ser igualmente persistentes, incluso en tiempos de crisis", agregó.<br /><br />Durante su intervención ante el pleno de la Cumbre de Líderes del G20, realizada en México, el titular mundial de la FAO destacó la prioridad otorgada por la Presidencia de México del G20 a la seguridad alimentaria, así como la inclusión en la agenda de la reducción de la brecha de productividad que separa a los pequeños agricultores de los grandes productores agrícolas. <br /><br />"Cerca de 500 millones de agricultores a pequeña escala constituyen la columna vertebral de la producción alimentaria" señaló, "careciendo muchas veces de los medios necesarios para mantenerse a sí mismos".<br /><br />Es la primera vez que un Director General de la FAO se dirige al G20 dentro de la Cumbre de Líderes. <br /><br />En representación también de las otras Organizaciones de Naciones Unidas basadas en Roma (FIDA y PMA), José Graziano da Silva indicó que "incrementar los apoyos a los pequeños agricultores puede contribuir a que un sector considerado frecuentemente como parte del problema del hambre, se transforme en parte de su solución".<br /><br />De forma previa a la reunión, la FAO lideró, junto con la OCDE, el trabajo de 12 organizaciones internacionales para proveer al G20 con recomendaciones para incrementar la productividad agrícola de forma sostenible.  <br /><br />Dichas organizaciones recomendaron un enfoque que priorizara a los pequeños agricultores, incrementando la inversión en investigación y desarrollo e infraestructura agrícola. <br /><br />Subrayaron también que es necesario proveer apoyos para que los pequeños agricultores puedan adoptar y beneficiarse de las tecnologías ya existentes, así como tener mayor acceso a los recursos productivos.  <br /><br />En su intervención, el Director General insistió en la necesidad de compromisos a largo plazo para impulsar la seguridad alimentaria, "especialmente en tiempos de crisis y de incertidumbre como los que enfrentamos". <br /><br />Durante su estancia en Los Cabos (México), el Director General se dirigió también al Grupo de Trabajo sobre Seguridad Alimentaria del B20 (<em>Business 20</em>), destacando la necesidad de incrementar la inversión en el sector agrícola, con énfasis en iniciativas que apoyen a los pequeños agricultores. <br /><br />En este sentido, explicó que dichos modelos de inversión deben responder a las necesidades de los países y de los inversionistas, estar basados en información contrastada y ser inclusivos para la sociedad civil, las organizaciones campesinas y el sector privado. <a name="_GoBack" title="_GoBack"></a>]]></trustdotorg:body>
	<author>FAO-Newsroom@fao.org (FAO-Newsroom)</author>
	<link>http://www.fao.org/news/story/es/item/150053/icode/</link><guid isPermaLink="true">http://www.fao.org/news/story/es/item/150053/icode/</guid>
	<pubDate>Tue, 19 Jun 2012 22:00:00 GMT</pubDate>
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	<title>Los bosques: el corazón de una nueva economía más verde</title>
	
	<description> Los bosques del mundo juegan un papel importante en la transición hacia una nueva economía más verde, un tema que se está debatiendo en la Conferencia de Río +20. Pero para provocar ese cambio, los gobiernos deben aplicar políticas y programas dirigidos tanto a explotar el potencial de los bosques como a asegurar que sean gestionados de manera sostenible, según explica un nuevo informe de la FAO presentado en Río.</description>
	<trustdotorg:body contenttype="application/xhtml+xml"><![CDATA[<p><strong>18 de junio de 2012, Roma/Río de Janeiro</strong> - Los bosques del mundo juegan un papel importante en la transición hacia una nueva economía más verde, un tema que se está debatiendo en la Conferencia de Río +20. Pero para provocar ese cambio, los gobiernos deben aplicar políticas y programas dirigidos tanto a explotar el potencial de los bosques como a asegurar que sean gestionados de manera sostenible, afirmó hoy la FAO.<br /><br />En un nuevo informe, <a href="http://foris.fao.org/static/sofo/SOFO2012_executiveSummary.pdf" target="_blank"><em>La situación de los bosques del mundo 2012</em> </a>(<em>SOFO 2012, por sus siglas en inglés</em>), la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación defiende que una mejor y más sostenible utilización de los recursos forestales puede contribuir significativamente a superar muchos de los grandes retos que se debaten en Río de Janeiro, incluyendo reducir la pobreza y el hambre, minimizar los impactos del cambio climático, y crear fuentes alternativas y más sostenibles de productos biológicos y bioenergía para uso humano.<br /><br />El informe se presenta hoy durante <a href="http://www.fao.org/forestry/trade/76571/es/" target="_blank">un acto </a>de la Conferencia Río +20 organizado por la FAO y sus socios: la Asociación Brasileña de Pasta y Papel (Bracelpa) y el Consejo Internacional de Asociaciones Forestales y Papeleras (ICFPA, por sus siglas en inglés). <br /><br />"Los bosques y los árboles en las explotaciones agrícolas son una fuente directa de alimentos, energía e ingresos en efectivo para más de las mil millones de personas entre las más pobres del mundo", señaló Eduardo Rojas-Briales, Director General Adjunto de la FAO, al frente del Departamento Forestal. "Al mismo tiempo, los bosques capturan el carbono y mitigan el cambio climático, mantienen el agua y la salud del suelo, y previenen la desertificación. La gestión sostenible de los bosques ofrece múltiples beneficios . Con programas y políticas adecuadas, el sector puede liderar el camino hacia economías más verdes y sostenibles".<br /><br />"Brasil tiene ejemplos exitosos de gestión de plantaciones forestales, y sus buenas prácticas pueden difundirse a otros países en desarrollo para fomentar la economía verde y fortalecer las sinergias entre el desarrollo sostenible y la mitigación del cambio climático. Los debates de Río +20 deben ser el punto de partida para fortalecer el equilibrio de la triple cuenta de resultados (financiero, ambiental y social, ndr). La industria brasileña de la pasta y el papel está preparada para fomentar la innovación en biotecnología y la retención de carbono de los bosques que puedan respaldar una expansión sostenible de las actividades de la triple cuenta de resultados. Esto supone la inclusión social y la protección del medio ambiente", añadió Elizabeth de Carvalhaes, presidenta ejecutiva de Bracelpa.<br /><br />"La industria mundial de productos forestales está a la vanguardia de los esfuerzos de conservación de los bosques", afirmó Donna Harman, Presidenta del ICFPA. "Mediante prácticas sostenibles de ordenación forestal, la industria no sólo produce madera de forma continua, sino que también garantiza su abundancia para las generaciones futuras. La industria mundial de productos forestales también contribuye a los medios de vida y el bienestar humano empleando a millones de personas en todo el mundo generando productos que ofrecen cobijo y aumentan la alfabetización. La <em>bioeconomía</em> emergente solamente puede intensificar la importancia del papel de esta industria".<strong><br /><br />Apoyar a los medios de vida</strong><br /><br />Las inversiones en empresas madereras pueden crear empleos y activos y ayudar a revitalizar las vidas de millones de personas en zonas rurales, según el nuevo informe de la FAO.<br /><br />Unos 350 millones de las personas más pobres del mundo, incluyendo 60 millones de indígenas, dependen de los bosques para su subsistencia diaria y la supervivencia a largo plazo, señala el informe. La "silvicultura en la explotación agrícola"-también conocida como agrosilvicultura- está contribuyendo a los ingresos agrícolas hasta en un 40 por ciento en algunos casos mediante la recolección de madera, frutas, aceites y medicinas. <br /><br />A pesar de que en ocasiones gozan de mala reputación debido a la preocupación por la deforestación, los productos madereros -si proceden de explotaciones forestales bien gestionadas- pueden almacenar carbono y se reciclan fácilmente. Las industrias forestales de todo el mundo están desarrollando nuevos productos y procesos innovadores y competitivos para sustituir a los materiales no renovables, y al hacerlo están abriendo el camino a <em>bioeconomías</em> de bajo carbono. "La promoción de una industria forestal sostenible supone una forma de mejorar las economías rurales y cumplir al mismo tiempo con los objetivos de sostenibilidad", afirma el <em>SOFO 2012</em>. <br /><br />Pero si bien el informe indica que el valor de las exportaciones de productos forestales se duplicó con creces entre 2002 y 2010 en algunas zonas, también señala que resulta necesario prestar más atención a fomentar la creación de pequeñas y medianas empresas forestales que beneficien a las comunidades locales.<strong><br /><br />Energía renovable</strong><br /><br />El informe de la FAO también sostiene que la silvicultura sostenible ofrece una fuente de energía renovable y alternativa.<br /><br />"Quemar madera puede ser el método más antiguo empleado por los seres humanos para obtener energía, pero ni mucho menos está obsoleto ", dijo Rojas-Briales. Hoy en día, la dendroenergía sigue siendo la principal fuente de energía para más de un tercio de la población mundial, en particular para los pobres. "A medida que se intensifica la búsqueda de fuentes de energía renovables, no debemos pasar por alto las importantes oportunidades para que la energía basada en biomasa forestal  se constituya en una alternativa más limpia y más verde", añadió Rojas-Briales.<br /><br />Según el <em>SOFO 2012</em> la obtención de energía a partir de madera puede ofrecer una solución climáticamente neutra y socialmente equitativa, siempre y cuando se combine con la reforestación y con programas sostenibles de ordenación forestal, y la madera proceda de bosques gestionados de manera sostenible y se queme utilizando tecnologías apropiadas.<br /><br />El informe afirma: "Aumentar la utilización de energía renovable, incluyendo los dendrocombustibles, con respecto a los combustibles fósiles puede ser uno de elementos más importantes de una transición mundial hacia economías de bajo carbono. La dendroenergía sostenible puede crear empleo local y utilizarse para redistribuir los gastos derivados de la importación de combustibles fósiles en inversiones en fuentes nacionales de energía, con beneficios para el empleo y los ingresos". <br /><br />Sin embargo, la FAO también advierte que este cometido requerirá prestar mucha atención a los patrones existentes de dependencia dendroenergética, utilizar prácticas sostenibles de ordenación forestal en la recolección y plantación de árboles, y adoptar tecnologías eficientes para convertir la biomasa en calor y  para la cogeneración (calor/electricidad).<strong><br /><br />Retención de carbono para mitigar el cambio climático</strong><br /><br />Reduciendo la deforestación y restaurando los bosques perdidos a gran escala, se pueden absorber cantidades significativas de carbono de la atmósfera, mitigando la gravedad y los efectos del cambio climático. Al mismo tiempo y, según apunta el <em>SOFO 2012</em>, estos proyectos también apoyarían los medios de vida rurales y proporcionarían materias primas renovables para la construcción sostenible utilizando más madera y bambú así como bioenergía. A través de la Asociación Global sobre Restauración del Paisaje Forestal, se han identificado casi 2 000 millones de hectáreas de superficie aptas para su restauración.<br /><br />Y la forestación ofrece el beneficio añadido de ayudar a luchar contra la desertificación y la degradación del suelo.<strong><br /><br />Políticas de apoyo</strong><br /><br />Situar a los bosques en el centro de una nueva economía verde requerirá, en primer lugar, políticas y programas que incentiven a los empresarios a utilizar los recursos forestales de manera sostenible.  Esto incluye "la eliminación de incentivos perversos que conduzcan a la deforestación y degradación y a la conversión de los bosques en otros usos, y que fomenten el uso de materias primas no renovables como el acero, el hormigón, el plástico o las energías fósiles que compiten con la madera y el bambú", afirma el <em>SOFO 2012</em>.<br /><br />Crear flujos adecuados de ingresos para servicios de los ecosistemas forestales como la retención de carbono también puede animar a los propietarios y gestores forestales a proteger y restaurar los bosques. Los sistemas de gestión abiertos y descentralizados que incluyan la transformación industrial y el suministro de energía pueden ayudar a fomentar la eficiencia y la transparencia y ofrecen un variado abanico de oportunidades para los empresarios locales.</p>]]></trustdotorg:body>
	<author>FAO-Newsroom@fao.org (FAO-Newsroom)</author>
	<link>http://www.fao.org/news/story/es/item/149783/icode/</link><guid isPermaLink="true">http://www.fao.org/news/story/es/item/149783/icode/</guid>
	<pubDate>Sun, 17 Jun 2012 23:00:00 GMT</pubDate>
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	<title>La FAO a Río +20</title>
	
	<description> La FAO estará presente en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Desarrollo Sostenible en Río de Janeiro, que incluirá un debate de alto nivel sobre seguridad alimentaria y medio ambiente el día 21 de junio al que asistirán elSecretario General de Naciones Unidas, jefes de Estado y de Gobierno y altos funcionarios de Naciones Unidas. Además,expertos de la FAO y funcionarios de alto nivel cubrirán todos los sectores de los debates de Río: alimentación, océanos, energía, empleo, agua, ciudades y desastres naturales. El mensaje de la FAO en el proceso de Río es que sin la erradicación del hambre no puede haber desarrollo sostenible. Y puesto que la producción de alimentos tendrá que aumentar en un 60% para 2050 para alimentar a una población estimada de 9 mil millones de personas, podemos esperar que la agricultura continúe impulsando el desarrollo sostenible.</description>
	<trustdotorg:body contenttype="application/xhtml+xml"><![CDATA[<p>La FAO estará presente en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Desarrollo Sostenible en Río de Janeiro, que incluirá <strong>un debate de alto nivel sobre seguridad alimentaria y medio ambiente el día 21 de junio al que asistirán elSecretario General de Naciones Unidas</strong>, jefes de Estado y de Gobierno y altos funcionarios de Naciones Unidas. Además,expertos de la FAO y funcionarios de alto nivel cubrirán todos los sectores de los debates de Río: alimentación, océanos, energía, empleo, agua, ciudades y desastres naturales. El mensaje de la FAO en el proceso de Río es que sin la erradicación del hambre no puede haber desarrollo sostenible. Y puesto que la producción de alimentos tendrá que aumentar en un 60% para 2050 para alimentar a una población estimada de 9 mil millones de personas, podemos esperar que la agricultura continúe impulsando el desarrollo sostenible.</p><p>El Director General de FAO, José Graziano da Silva, junto a los ministros de medio ambiente o de agricultura, y los expertos técnicos de la FAO y otros organismos con sede en Roma estará presente en una serie de eventos de alto nivelen Río de Janeiro. <strong>Los periodistas están invitados a asistir y puede llamar a los contactos mencionados anteriormente para concertar entrevistas.<br /></strong><br /><br />Para la Conferencia Río +20, la FAO ha elaborado tres documentos principales:</p><ul class="unIndentedList"><li>Un documento sobre la política de la FAO: <a href="http://www.fao.orgnews-management/story-table/addedit-story/docrep/015/an894e/an894e00.pdf">http://www.fao.org/docrep/015/an894e/an894e00.pdf</a></li><li>Un informe sobre los sistemas de alimentación inteligentes respecto a la energía <a href="http://www.fao.orgnews-management/story-table/addedit-story/docrep/015/an913e/an913e.pdf">http://www.fao.org/docrep/015/an913e/an913e.pdf</a></li><li>Un informe sobre la reducción de desperdicios: <a href="http://www.fao.orgnews-management/story-table/addedit-story/docrep/014/mb060e/mb060e00.pdf">http://www.fao.org/docrep/014/mb060e/mb060e00.pdf</a></li></ul><p><br />La Organización para la Alimentación y la Agricultura de las Naciones Unidas también acaba de lanzar un documento en el que perfila su trabajo hacia la erradicación del hambre, que incluye historias de éxito y ejemplos sobre el terreno que muestran cómo la FAO  colabora con los países y otros socios para aliviar el hambre, mejorar la nutrición, fortalecer las economías agrícolas y comunidades rurales y salvaguardar los recursos naturales de los que depende la producción de alimentos. El dossier incluye toda la gama de actividades de la FAO, desde la ayuda a los ex combatientes del Congo a pasar de la lucha a la pesca a la creación de redes a nivel mundial para mejorar la información sobre los mercados de alimentos pasando por ayudar a los países del Nilo a administrar mejor sus escasos recursos hídricos, entre otros.<br /><br /><strong>Para más información: </strong><a href="http://www.fao.orgnews-management/story-table/addedit-story/about/en/">FAO Impact - Turning knowledge into action</a> (FAO - Transformar el conocimiento en acción)</p><hr /><strong><br />La FAO en Río+20 - Eventos Claves:</strong><strong><br /></strong><br /><strong><a href="http://www.agricultureday.org/">Día de la Agricultura y el Desarrollo Rural</a> <br /></strong><em>18 de junio 2012,  8 a 18.00 horas<br />Centro de Convenciones Sulamérica<br /></em><br /><strong><a href="http://www.fao.org/forestry/trade/76571/es/" target="_blank">Bosques: el corazón de una economía verde</a><br /></strong><em>18 de junio 2012,  8 a 18.00 horas<br />Centro de Convenciones Sulamérica<br /></em><br /><strong><a href="http://www.fao.orgnews-management/story-table/addedit-story/rioplus20/77391/es/">Apuntando a un futuro de seguridad alimentaria</a><br /></strong><em>FAO, IFAD, PMA, Bioversity International<br />19 de junio 2012, 09:00-18:30 HORAS<br />Hotel Sheraton, Leblon<br /></em><br /><strong><a href="http://www.uncsd2012.org/rio20/index.php?page=view&type=1012&nr=2&menu=23">Partenariado para la integración de la seguridad alimentaria y la nutrición, la salud y la igualdad de género</a><br /></strong><em>Instituto de Salud Pública, PMA, FAO, OMS, PNUD<br />20 de junio 2012, 16:30-18:00 horas<br />Sala Riocentro: T-3<br /></em><em><br /></em><strong><a href="http://www.uncsd2012.org/index.php?type=12&page=view&nr=391&menu=126&str=Goals+for+Healthy+Soils+and+the+Role+of+the+Global+Soil+Partnership&x=27&y=9">Metas para suelos saludables y el papel de la Asociación Mundial de Suelos</a><br /></strong><em>Participarán el Director General de la FAO, José Graziano da Silva, y los seis ministros de agricultura de Bután, Brasil, Chile, Corea, Sudáfrica y Uruguay <br />20 de junio<br />19:00-20:30 horas<br />Sala Riocentro: P3-B<br /></em><br /><strong><a href="http://www.uncsd2012.org/rio20/index.php?page=view&type=1000&nr=478&menu=126">Segunda Mesa Redonda de Alto Nivel del Tratado Internacional de Recursos Fitogenéticos para la Alimentación y la Agricultura (TIRFAA)</a> <br /></strong>Ministerio de Agricultura de Brasil, Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil, Ministerio de Agricultura de Italia,Ministerio de Agricultura de Noruega, FAO y el Comité Especial encargado de la estrategia de financiación del Tratado Internacional<br />21 de junio 2012, 11:00-12:30 horas<br />Sala Riocentro: P3-F<br />Riocentro Room: P3-F]]></trustdotorg:body>
	<author>FAO-Newsroom@fao.org (FAO-Newsroom)</author>
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	<pubDate>Sun, 17 Jun 2012 22:00:00 GMT</pubDate>
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	<title>El camino hacia Río: mejorar el uso de la energía es clave para los sistemas alimentarios mundiales</title>
	
	<description> La elevada dependencia de la agricultura de los combustibles fósiles está socavando la capacidad del sector para alimentar al planeta, perpetuando la pobreza y minando los esfuerzos para construir una economía mundial más sostenible, afirmó hoy la FAO.</description>
	<trustdotorg:body contenttype="application/xhtml+xml"><![CDATA[<strong>14 de junio de 2012, Roma</strong> - La elevada dependencia de la agricultura de los combustibles fósiles está socavando la capacidad del sector para alimentar al planeta, perpetuando la pobreza y minando los esfuerzos para construir una economía mundial más sostenible, afirmó hoy la FAO. <br /><br />La advertencia coincide con la presentación por parte de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) de <a href="http://www.fao.org/docrep/015/an913e/an913e.pdf" target="_blank">un estudio </a>sobre la producción alimentaria "energéticamente inteligente" en vísperas de la próxima conferencia Río+20 sobre desarrollo sostenible, en la que los desafíos energéticos mundiales ocuparán un lugar destacado en la agenda. <br /><br />El estudio de la FAO demuestra que, en conjunto, los sistemas mundiales de producción alimentaria -desde las explotaciones agrícolas donde se cultivan los alimentos a las etapas posteriores de procesado y comercialización- consumen el 30 por ciento de toda la energía disponible.<br /><br />La mayor parte del consumo de energía -el 70 por ciento- se produce una vez que los alimentos han salido de las explotaciones agrícolas, ya que éstos se transportan, procesan, envasan, envían, almacenan, comercializan y preparan.<br /><br />Y una cantidad significativa de toda la energía utilizada en la cadena alimentaria -alrededor de un 40 por ciento- simplemente se pierde debido a las pérdidas y desechos de alimentos (a nivel mundial un tercio de todos los alimentos, alrededor de 1 300 millones de toneladas, se tira o se desperdicia cada año).<br /><br />Mientras tanto, casi 3 000 millones de personas tienen acceso limitado a servicios energéticos modernos para calefacción y cocina, y 1 400 millones tienen acceso limitado a la electricidad o carecen de él, señala el informe de la FAO. <br /><br />"El aumento en los precios del petróleo y el gas natural, la inseguridad respecto a las reservas limitadas de estos recursos no renovables y el consenso mundial sobre la necesidad de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, podrían obstaculizar los esfuerzos mundiales para satisfacer la creciente demanda de alimentos, a menos que la cadena agroalimentaria se desvincule del consumo de combustibles fósiles", indica el documento. <br /><br />El informe también destaca que, sin acceso a la electricidad y a fuentes de energía sostenibles, las comunidades tienen pocas posibilidades de alcanzar la seguridad alimentaria, y ninguna oportunidad de asegurarse medios de vida productivos que puedan sacarles de la pobreza".<br /><br /><strong>Alimentos y energía: un estrecho vínculo<br /><br /></strong>"Para alimentar al planeta, los sistemas mundiales de producción alimentaria necesitan energía. Al mismo tiempo, la producción de alimentos no sólo está utilizando energía, también la está desperdiciando. Sin embargo, hay grandes oportunidades para mejorar la eficiencia energética en la cadena alimentaria, así como para producir energía sostenible en la agricultura - estas oportunidades se deben explorar con valentía, y espero que ocupen un lugar destacado en los debates de Río+20", aseguró el Director General de la FAO, José Graziano da Silva<br /><br />En la próxima Cumbre de Río sobre Desarrollo Sostenible, se espera que los gobiernos hagan un llamamiento para ampliar la iniciativa de la ONU Energía Sostenible para todos, que tiene como objetivo garantizar el acceso universal a los servicios básicos de energía, mejorar la eficiencia energética, duplicar la cuota de las energías renovables en el mercado energético mundial, y fomentar el desarrollo bajo en emisiones de carbono.<br /><br /><strong>Se necesita un nuevo paradigma para el uso de energía en la agricultura <br /></strong><br />"Las fuentes baratas de energía son cada vez más escasas, y los mercados de energía más volátiles", afirmó Alexander Müller, Subdirector General de Recursos Naturales y Medio Ambiente de la FAO. <br /><br />"Alimentar a una creciente población mundial requerirá aumentar la producción de alimentos en un 60 por ciento para el año 2050, pero no vamos a ser capaces de cumplir ese objetivo tal y como lo hicimos durante la Revolución Verde, dependiendo de los combustibles fósiles", dijo Müller. "Es necesario un enfoque muy diferente", añadió.<br /><br /><strong>Producción de "alimentos energéticamente inteligentes"<br /><br /></strong>Según la FAO, el modelo de producción alimentaria más inteligente a nivel energético implica:  <br /><br />Aumentar la eficiencia del uso directo e indirecto de energía en los sistemas agroalimentarios, sin disminuir la productividad <br />Utilizar más energía renovable en sustitución de los combustibles fósiles en la cadena agroalimentaria<br />Mejorar el acceso a los servicios de energía, en particular a la energía renovable, para los hogares pobres y fomentar así el desarrollo económico a través de una mayor integración de la producción alimentaria y energética. <br /><br />En cada etapa de la cadena alimentaria, se pueden adaptar las prácticas para reducir el consumo de energía, según el nuevo documento de la FAO. <br /><br />Labrar el suelo para preparar la tierra suele ser la operación que más energía consume del ciclo de cultivo. La agricultura de conservación, la labranza cero y otras técnicas agrícolas sostenibles de intensificación pueden reducir la cantidad de energía utilizada en las explotaciones agrícolas. <br /><br />Otras medidas que pueden adoptarse a nivel de la explotación agrícola son aumentar la utilización de  motores de bajo consumo de combustible, reducir la dependencia de los abonos y plaguicidas no orgánicos mediante la adopción de técnicas integradas de lucha contra las plagas y las malas hierbas, y cambiar a variedades de cultivos y razas de animales que requieran menos insumos. <br /><br />Otro campo de acción: hacer frente a las pérdidas de agua y otras ineficiencias en los sistemas de riego, las cuales disminuyen la eficiencia energética general de la agricultura y aumentan los costes de producción. <br /><br />Por último, existen diversos ejemplos en los que la utilización de energías renovables (solar, eólica, centrales minihidráulicas y bioenergía) en sistemas agrícolas y aldeas mejora la agricultura y los medios de vida rurales.<br /><br /><strong>Eficiencia post-cosecha,</strong><strong> energía de la producción alimentaria<br /><br /></strong>Dado que la mayor parte de las pérdidas energéticas en la cadena alimentaria suceden fuera de la explotación agrícola, hay mucho margen para mejorar el transporte de alimentos y la infraestructura relacionada: mejor aislamiento de las instalaciones de almacenamiento, reducción del embalaje, disminución de los desechos de alimentos, y cocina más eficiente, según el informe de la FAO. <br /><br />Los sistemas agroalimentarios también pueden producir una gran cantidad de energía. Los residuos de biomasa procedentes de la producción y preparación alimentaria y forestales, y otras energías renovables como la eólica, solar, minihidráulica y geotérmica son posibles fuentes de energía renovable que pueden ser aprovechadas en sistemas alimentarios energéticamente inteligentes. Hasta ahora los esfuerzos para aprovechar los desechos animales y otros subproductos orgánicos para generar energía se han centrado en las explotaciones agrícolas, pero podría hacerse lo mismo en las instalaciones de procesado de alimentos. Sin embargo, los riesgos y beneficios derivados de la producción de energía en la cadena agroalimentaria deben sopesarse cuidadosamente.<br /><em><br /></em><strong>Nueva asociación <br /></strong><br />Para ayudar a avanzar en este modelo, la FAO ha puesto en marcha un Programa de alimentos energéticamente inteligentes en función de la población y el clima (ESF, por sus siglas en inglés), una iniciativa de múltiples socios que tiene como objetivo ayudar a los países miembros a adoptar sistemas agroalimentarios más inteligentes a nivel energético.<br /><br />El programa se centra en tres áreas temáticas: eficiencia energética, diversificación energética a través de las energías renovables y mejora del acceso a la energía y de la seguridad alimentaria mediante la integración de la producción alimentaria y energética.]]></trustdotorg:body>
	<author>FAO-Newsroom@fao.org (FAO-Newsroom)</author>
	<link>http://www.fao.org/news/story/es/item/147339/icode/</link><guid isPermaLink="true">http://www.fao.org/news/story/es/item/147339/icode/</guid>
	<pubDate>Wed, 13 Jun 2012 22:00:00 GMT</pubDate>
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	<title>No hay desarrollo sostenible si no se erradica el hambre</title>
	
	<description> No es posible realizar un desarrollo sostenible si no se erradican el hambre y la desnutrición, indica la FAO en un documento de políticas preparado para la Cumbre de Río+20 que se llevará a cabo en junio en Río de Janeiro.</description>
	<trustdotorg:body contenttype="application/xhtml+xml"><![CDATA[<strong>30 de mayo de 2012, Roma</strong> - No es posible realizar un desarrollo sostenible si no se erradican el hambre y la desnutrición, indica la FAO en <a href="http://www.fao.org/docrep/015/an894s/an894s00.pdf" target="_blank">un documento de políticas</a> preparado para la Cumbre de Río+20 que se llevará a cabo en junio en Río de Janeiro. <br /><br />"El desarrollo no se puede llamar sostenible mientras persista esta situación, mientras uno de cada siete hombres, mujeres y niños queden rezagados, víctimas de la subnutrición", afirmó el Director General de la FAO, José Graziano da Silva.<br /><br />"La búsqueda de seguridad alimentaria puede ser el hilo conductor que conecte los distintos desafíos que afrontamos y ayude a construir un futuro sostenible. En la Cumbre de Río tenemos una oportunidad invaluable para estudiar la convergencia entre los programas de la seguridad alimentaria y la sostenibilidad, a fin de asegurar que se haga realidad", añadió. <br /><br />Uno de los grandes defectos de los sistemas alimentarios de hoy es que a pesar del considerable adelanto en el desarrollo y la producción de alimentos, cientos de millones de personas pasan hambre porque no tienen los medios para producir o adquirir los alimentos necesarios para llevar una vida sana y productiva, indica el informe. <br /><br />"Es indispensable mejorar los sistemas agrícolas y alimentarios para que el mundo tenga una población más saludable y ecosistemas más sanos", añade la publicación.<br /><br />El informe <a href="http://www.fao.org/docrep/015/an894s/an894s00.pdf" target="_blank"><em>Hacia el futuro que queremos: poner fin al hambre y hacer la transición hacia sistemas agrícolas y alimentarios sostenibles</em></a>, insta a los gobiernos a establecer y proteger los derechos a los recursos, especialmente para los pobres; incorporar incentivos para el consumo y la producción sostenibles en los sistemas alimentarios; promover mercados agrícolas y de alimentos justos y que funcionen bien; reducir riesgos e incrementar la resiliencia de los más vulnerables; invertir recursos públicos en bienes públicos esenciales, especialmente innovación e infraestructura. <br /><strong><br />Nexo entre el hambre y el medio ambiente<br /></strong><br />El informe hace hincapié en que la reducción del hambre y el desarrollo sostenible están irrevocablemente ligados, y que una gobernanza mejor de la agricultura y los sistemas alimentarios es decisiva para alcanzar ambos objetivos. <br /><br />Los sistemas agrícolas y alimentarios ya son grandes usuarios de recursos. Por ejemplo, los sistemas alimentarios consumen el 30 por ciento de la energía mundial. Los sectores agrícola y pecuario utilizan el 70 por ciento del total de la extracción de agua.<br /><br />Tres cuartas partes de las personas pobres y que pasan hambre en el mundo viven en las zonas rurales y los medios de subsistencia de la mayoría de ellas dependen de la agricultura y actividades afines. El 40 por ciento de las tierras degradadas del mundo están en zonas de elevados coeficientes de pobreza. "El hambre pone en movimiento un círculo vicioso de productividad reducida, pobreza cada vez más profunda, desarrollo económico lento y degradación de los recursos", explica el informe.<br /><br />Tener acceso a los recursos naturales -como la tierra, el agua o los bosques- es esencial para los 2 500 millones de personas que producen alimentos para consumo propio o para obtener ingresos, añade el informe.  <br /><br />Los agricultores que explotan los 500 millones de pequeñas propiedades en los países en desarrollo afrontan diversas limitaciones de recursos, que se traducen en un acceso insuficiente a los alimentos y la nutrición. Necesitan derechos de tenencia claros para promover un acceso equitativo y la gestión sostenible de los recursos, como la tierra y el agua.<br /><br /><strong>Hacia sistemas sostenibles de producción y consumo de alimentos<br /></strong><br />Los sistemas de consumo y producción de alimentos tienen que lograr más con menos. De la parte del consumo, es necesario pasar a una alimentación nutritiva que deje menos huella en el medio ambiente, y reducir las pérdidas y el desperdicio de alimentos en todo el sistema alimentario. <br /><br />La FAO estima que las pérdidas y el desperdicio de alimentos asciende a 1 300 millones de toneladas al año -en torno a una tercera parte de la producción mundial de alimentos para consumo humano-, lo que corresponde a más del 10 por ciento del total del consumo mundial de energía calórica. <br /><br />Por la parte de la producción, es necesario afrontar el agotamiento de los suelos, el agua y los nutrientes, las emisiones de gases de efecto invernadero, la contaminación y la degradación de los ecosistemas naturales, señala el informe.  Es necesario proteger los beneficios que proporciona la naturaleza, como el aire y el agua limpios (servicios del ecosistema) y aprovecharlos para lograr un crecimiento sostenible.<br /><br /><strong>Más con menos<br /></strong><br />La agricultura tiene que producir más alimentos pero con menos recursos, como la energía y el agua. Por lo tanto, la FAO promueve un enfoque ecosistémico de la agricultura denominado <a href="http://www.fao.org/ag/save-and-grow/es/index.html" target="_blank"><em>Ahorrar y crecer</em></a>, que aprovecha la contribución de la naturaleza al crecimiento agrícola, por ejemplo, la materia orgánica del suelo, la regulación de la circulación del agua, la polinización y los depredadores y plagas naturales, y aplica los insumos externos adecuados en el momento correcto y en la cantidad debida a variedades agrícolas mejoradas con resiliencia ante el cambio climático y que utilicen los nutrientes, el agua y los insumos externos con mayor eficacia.  <br /><br /><strong>Alimentar a 9 000 millones de personas<br /></strong><br />En el año 2050 se prevé que la población mundial será de 9 000 millones de personas, con mayores ingresos y una demanda más grande de alimentos. La presión sobre los sistemas agrícolas y alimentarios mundiales y sobre los recursos que utilizan aumentará. Peor todavía, a menos que se tomen medidas decididas, el aumento de la producción de alimentos del 60 por ciento que es necesario para afrontar la demanda efectiva seguirá dejando rezagados a 300 millones de personas que previsiblemente sufrirán hambre en 2050 porque seguirán sin medios para tener acceso a los alimentos. La única forma de lograr su seguridad alimentaria es crear empleos decentes, con mejores salarios, darles acceso a los activos productivos y distribuir el ingreso en forma más equitativa. <br /><br />"Hay que incorporarlos en la sociedad, complementando el apoyo a los pequeños propietarios y las oportunidades de generar ingresos con el fortalecimiento de las redes de protección, programas de efectivo por trabajo y de transferencia de efectivo que contribuyan a fortalecer la producción local y los circuitos de consumo, en un esfuerzo que contribuya a nuestras metas de desarrollo sostenible", aseveró Graziano da Silva.<br /><br />La FAO piensa que es posible alimentar a toda la población del planeta si se toman decisiones políticas firmes para mejorar el acceso de las personas pobres a los alimentos, los niveles de desperdicios de alimentos y la forma en que se emplea la agricultura con fines no alimentarios. Todo depende de las opciones que se tomen hoy en la gestión de los sistemas agrícolas y alimentarios, dice el informe.<br /><br /><strong>Es esencial una mejor gobernanza<br /></strong><br />El documento de políticas pide una mejor gobernanza del sistema alimentario y agrícola como requisito para un futuro sostenible. Parte del debate en torno a la buena gobernanza también tendrá que decidir quién paga estos costos. <br /><br />El documento expone que los sistemas justos y eficaces de gobernanza son transparentes, participativos, orientados a los resultados y con rendición de cuentas, de carácter mundial, regional, nacional y subnacional. El informe cita el <a href="http://www.fao.org/cfs/cfs-home/es/" target="_blank">Comité de Seguridad Alimentaria Mundial </a>reformado, que ahora incorpora a un gran número de partes interesadas, como gobiernos, organizaciones de la sociedad civil, organizaciones internacionales y del sector privado, como uno de los modelos que sería posible seguir.<br /><br />La FAO llamó a los gobiernos asistentes a Río+20 a que se comprometan a reducir el hambre y la malnutrición más rápidamente; a utilizar <a href="http://www.fao.org/docrep/meeting/009/y9825s/y9825s00.htm" target="_blank">las directrices voluntarias sobre el derecho a los alimentos</a> y <a href="http://www.fao.org/nr/tenure/voluntary-guidelines/es/" target="_blank">la tenencia de la tierra</a> para lograr la seguridad alimentaria y el desarrollo sostenible equitativo; para dar apoyo a la ejecución de enfoques técnicos y normativos del desarrollo agrícola que incorporen objetivos de seguridad alimentaria y ambientales; asegurar que los costos y beneficios de la transición hacia la producción y el consumo sostenibles de alimentos se distribuyan con igualdad; adoptar enfoques integrados para realizar sistemas sostenibles en la agricultura y los alimentos; ejecutar reformas en la gobernanza para asegurar que se cumplan las políticas y los compromisos.]]></trustdotorg:body>
	<author>FAO-Newsroom@fao.org (FAO-Newsroom)</author>
	<link>http://www.fao.org/news/story/es/item/146363/icode/</link><guid isPermaLink="true">http://www.fao.org/news/story/es/item/146363/icode/</guid>
	<pubDate>Tue, 29 May 2012 22:00:00 GMT</pubDate>
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	<title>Presidenta de Costa Rica: Cooperativas ofrecen respuestas para embates del hambre y pobreza</title>
	
	<description> El modelo del cooperativismo ofrece respuestas como ningún otro “para librar a nuestros pueblos de los embates del hambre, de la pobreza y de la inseguridad alimentaria, en un mundo globalizado que socializa todas las crisis, en tiempos del cambio climático”, afirmó hoy la Presidenta de Costa Rica, Laura Chinchilla, en un discurso en la FAO.</description>
	<trustdotorg:body contenttype="application/xhtml+xml"><![CDATA[<strong>29 de mayo de 2012, Roma.</strong> El modelo del cooperativismo ofrece respuestas como ningún otro "para librar a nuestros pueblos de los embates del hambre, de la pobreza y de la inseguridad alimentaria, en un mundo globalizado que socializa todas las crisis, en tiempos del cambio climático", afirmó hoy la Presidenta de Costa Rica, Laura Chinchilla, en un discurso en la FAO. <br /><br />Citando el ejemplo de su país, la Presidenta destacó que el cooperativismo puede ser uno de los principales factores para promover el desarrollo sostenible y la competitividad de los pequeños productores. <br /><br />El Director General de la FAO, José Graziano da Silva destacó que Costa Rica representa un modelo del papel económico, social y ambiental que las cooperativas pueden jugar. Como ejemplo, recordó que Costa Rica cuenta ya con cooperativas cafetaleras que producen café neutro en emisiones de carbono. <br /><br />Chinchilla y Graziano da Silva participaron hoy en un evento paralelo sobre cooperativas durante la sesión del Comité de Problemas de Productos Básicos de la FAO. La actividad, que se realizó en el marco del Año Internacional de las Cooperativas, también contó con la presencia de ministros y viceministros de los sectores agrícolas de Georgia, Hungría, Israel, Italia, Kenia y Sri Lanka.<br /><br /><strong>Embajadores Especiales<br /><br /></strong>En esta ocasión la FAO nombró Embajadores Especiales de la FAO para las Cooperativas a Elizabeth Atangana, de Camerún, Presidenta de la Plataforma Sub-Regional de Organizaciones Campesinas de África Central (PROPAC) y del Foro Panafricano de Agricultores (PAFFO), y Roberto Rodrigues, ex ministro de Agricultura y Abastecimiento de Brasil entre el 2003 y el 2006, y ex presidente de la Alianza Cooperativa Internacional.<br /><br />Atangana y Rodrigues son reconocidos líderes del movimiento cooperativo mundial y fueron nombrados con el apoyo de las principales organizaciones cooperativas y de productores agrícolas del mundo, como la Alianza Internacional de Cooperativas, la Organización Mundial de Agricultores, la Organización de Mujeres Campesinas, la Organización de los Campesinos en el Mundo, y el Comité Internacional de Planificación de las ONG/OSC para la Soberanía Alimentaria, entre otras.<br /><br />Elisabeth Atangana se comprometió a contribuir a movilizar a los actores del sector público y privado, así como la sociedad civil, para poner en común sus esfuerzos "para construir un mundo que garantice la seguridad y la soberanía alimentarias", así como un desarrollo sostenible y duradero. <br /><br />El Director General de la FAO José Graziano da Silva señaló que Atangana representa el importante rol que las mujeres campesinas cumplen en la agricultura africana. <br /><br />Al aceptar su nombramiento, el segundo Embajador Especial de la FAO, Roberto Rodrigues, lanzó un desafío, propuso a los participantes "trabajar juntos para que el movimiento cooperativo internacional reciba el Premio Nobel de la Paz". <br /><br />Rodrigues destacó que el cooperativismo es el mejor aliado de los gobiernos democráticos para la paz y el "movimiento social más grande del planeta" con cuatro mil millones de personas involucradas en todo el mundo de manera directa o indirecta. "No hay movimiento más grande en defensa de la paz y la democracia", dijo.<br /><br />Los nuevos Embajadores Especiales de la FAO apoyarán el fortalecimiento de las cooperativas y su papel para promover el desarrollo económico, social y ambiental y para potenciar el trabajo de pequeños agricultores en el mundo. <br /><br />"Estos nombramientos reconocen la importancia de las cooperativas para promover la seguridad alimentaria y el compromiso de la FAO de profundizar su cooperación y promover un diálogo constante con este movimiento", afirmó el Director General de la FAO. <br /><br />Graziano da Silva agregó que la FAO, el Fondo Internacional para el Desarrollo Agrícola (FIDA) y el Programa Mundial de los Alimentos (PMA) están identificando maneras de profundizar su cooperación en apoyo a las cooperativas.]]></trustdotorg:body>
	<author>FAO-Newsroom@fao.org (FAO-Newsroom)</author>
	<link>http://www.fao.org/news/story/es/item/146342/icode/</link><guid isPermaLink="true">http://www.fao.org/news/story/es/item/146342/icode/</guid>
	<pubDate>Mon, 28 May 2012 22:00:00 GMT</pubDate>
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	<title>Un portal de datos se propone ayudar a despejar los cuellos de botella en la producción de alimentos</title>
	
	<description> Un nuevo portal de datos en línea, creado por la FAO y el Instituto Internacional para el Análisis de Sistemas Aplicados (IIASA), tiene como finalidad ayudar a liberar el potencial planetario para alimentar a una población en acelerado crecimiento. El nuevo portal es un instrumento de planificación concebido para ayudar a determinar las zonas aptas para una mayor producción mundial de alimentos y mantener a la vez los recursos naturales básicos de frente al desafío del cambio climático.</description>
	<trustdotorg:body contenttype="application/xhtml+xml"><![CDATA[<strong>25 de mayo de 2012, Roma</strong> - Un nuevo portal de datos en línea, creado por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y el Instituto Internacional para el Análisis de Sistemas Aplicados (IIASA), tiene como finalidad ayudar a liberar el potencial planetario para alimentar a una población en acelerado crecimiento. <br /> <br /> El <a href="http://www.fao.org/nr/gaez/en/" target="_blank">portal de Zonas agroecológicas mundiales (GAEZ)</a> creado por la FAO y el <a href="http://www.iiasa.ac.at/" target="_blank">IAASA </a>es un instrumento de planificación concebido para ayudar a determinar las zonas aptas para una mayor producción mundial de alimentos, y mantener a la vez los recursos naturales básicos de frente al desafío del cambio climático. Según estimaciones de la FAO, la producción de alimentos necesita aumentar un 60% para 2050 a fin de alimentar a una población cuyo número se prevé que excederá los 9 000 millones de personas.<br /> <br /> Gran parte del crecimiento necesario tendrá que lograrse aumentando la cantidad de alimentos que se produce en las tierras disponibles, debido a que la mayor parte de las mejores tierras agrícolas del mundo ya están en explotación.<br /> <br /> La escasez de agua es otro factor que limita la ampliación de la superficie, y la intensificación de la producción de alimentos se dará en un clima que está cambiando, lo que exigirá adaptación y medidas de atenuación y tendrá que ser sostenible para proteger el uso futuro de los recursos.<br /> <br /> Un primer paso decisivo en la intensificación sostenible de la producción de alimentos es reducir las "diferencias productivas" que siguen plagando el sector agrícola en muchas partes del mundo.<br /> <br /> "El GAEZ puede ayudar a determinar dónde se encuentran las "diferencias productivas más posibles de zanjar" y cuáles son sus causas, lo que permite formular las políticas de inversión apropiadas y dar el apoyo adecuado a los agricultores para ayudarlos a producir más alimentos", señala Parvis Koohafkan, titular de la Dirección de Tierras y Aguas de la FAO.<br />  <br /> El término "diferencia productiva" se refiere a la distancia que existe entre la producción efectiva de alimentos de una finca y el potencial productivo con la aplicación de las prácticas, insumos, tecnologías y conocimientos adecuados.<br /><br />Esas diferencias pueden ser muy grandes, por ejemplo, un estudio reciente de la FAO reveló que en algunas zonas rurales de Europa oriental, el Cáucaso y Asia central, los pequeños productores obtienen, sobre todo en materia de cereales, apenas entre el 30% y el 40% de su potencial.<br /><br />La región del mundo que presenta las diferencias productivas más grandes es el África subsahariana. La producción de cereales en África en conjunto se mantiene desde hace mucho tiempo alrededor de 1,2 toneladas por hectárea, en comparación con una producción promedio de unas tres toneladas por hectárea en el mundo en desarrollo en general.<br /> <br /> <strong>Un manantial de datos, en línea<br /> </strong><br /> Un nuevo portal de datos en línea creado por la FAO y el Instituto Internacional para el Análisis de Sistemas Aplicados (IIASA) se propone contribuir a la capacidad de los responsables de la planificación y de tomar las decisiones de estimar el potencial y la variabilidad de la producción agrícola en distintas situaciones ambientales y de gestión, comprendidas las condiciones del clima, los regímenes de gestión, la disponibilidad de agua y los niveles de insumos.<br /> <br /> Este portal -el Servicio de acceso interactivo a datos de las zonas agroecológicas mundiales o GAEZ-  ofrece acceso a lo que el Director/Gerente general del IIASA, Pavel Kabat, denomina: "la evaluación más ambiciosa de los agrorecursos mundiales jamás realizada." Y añade: "El objetivo fue reunir una gran riqueza de datos y ofrecerlos en una forma muy accesible para los responsables de la planificación y los especialistas en materia de uso de las tierras a fin de contribuir a zanjar las diferencias y promover la intensificación sostenible de la producción agrícola".<br /> <br /> La esencia del sistema GAEZ es un amplio inventario de los recursos agrícolas mundiales y datos afines, organizados en torno a cinco ámbitos temáticos:<br /> <br /> <ul><li><strong><em>Recursos de tierras y aguas</em></strong><em>,<strong> </strong></em>con múltiples capas espaciales correspondientes al clima, los suelos, el terreno, la cubierta vegetal, los potenciales de irrigación, las áreas protegidas, la densidad demográfica, la densidad pecuaria y la accesibilidad, etc. </li></ul> <br /> <ul><li><strong><em>Recursos agroclimáticos</em></strong><em>,</em> proporciona los principales indicadores del clima, importantes para evaluar el crecimiento de los cultivos, el desarrollo y la formación de la producción. Los inventarios agroclimáticos especiales del GAEZ de los regímenes  térmico y de humedad predominantes, así como los períodos de crecimiento, se utilizan para estimar la idoneidad de los cultivos y los potenciales productivos. </li></ul> <br /> <ul><li><strong><em>Idoneidad agrícola y productividad potencial</em></strong>, incluye información sobre limitaciones productivas, calendarios agrícolas y estimaciones del potencial de producción de 11 de los principales grupos de cultivos, 29 cultivos principales y 92 tipos de cultivos. Se elaboran estimaciones de la productividad para los sistemas agrícolas de secano, de secano con conservación del agua, así como para los sistemas de irrigación por gravedad, aspersión y goteo. </li></ul> <br /> <ul><li><strong><em>Productividad y producción efectiva</em></strong>, consta de estimaciones espacialmente explícitas de la producción agrícola, comprendida la superficie explotada, cifras de la productividad y la producción de 23 productos principales. </li></ul> <br /> <ul><li><strong><em>Diferencias productivas y de producción</em></strong>, información importante sobre los lugares con diferencias entre la producción obtenida y la potencial, en distintas situaciones hipóteticas de gestión. </li></ul> <br /> Por ser de referencia geográfica, el GAEZ permite al usuario determinar las zonas agrícolas de todo el mundo con condiciones ecológicas, metrológicas y geológicas similares que están produciendo los mismos cultivos con el mismo tipo de sistemas de producción, pero que no presentan los mismos volúmenes de producción. Esto significa que es posible precisar y afrontar las razones de fondo de una producción inferior: políticas y prácticas agrícolas, instituciones, servicios de apoyo y acceso a los mercados inadecuados o inapropiados. Hay potencial para ampliar con eficacia la producción de alimentos y limitar a la vez las repercusiones en otros valores del ecosistema. <br /> <br /> En particular, dada la escasez de recursos adecuados en algunas regiones, el aumento de la demanda y los efectos negativos previstos del cambio climático, el GAEZ permitiría a los usuarios evaluar opciones para una adopción más amplia de prácticas de gestión sostenible de las tierras y las aguas en los sistemas agrícolas en riesgo, recientemente señalados en el informe de la FAO <a href="http://www.fao.org/nr/solaw/en/" target="_blank"><em>Estado de los recursos de tierras y aguas del mundo para la alimentación y la agricultura</em></a>.<br /> <br /> Estos sistemas en peligro afrontan el riesgo de desintegración gradual de su capacidad productiva. Exigen que se dé atención prioritaria a una intervención de recuperación simplemente porque no hay sustitutos.<br />  <br /> Alexander Mueller, Subdirector General del Departamento de Gestión de Recursos Naturales y Medio Ambiente, que elaboró el GAEZ en colaboración con el IIASA, concluye: "el nuevo portal de datos de GAEZ ofrecerá un instrumento mundial para una gestión más sostenible de los recursos naturales para la alimentación y la agricultura. Los recursos naturales son la base de la producción de alimentos. En un mundo que hoy afronta escasez de agua y degradación de las tierras en muchas zonas, así como riesgos cada vez más grandes por el cambio climático, esta es la única forma de alcanzar la seguridad alimentaria." ]]></trustdotorg:body>
	<author>FAO-Newsroom@fao.org (FAO-Newsroom)</author>
	<link>http://www.fao.org/news/story/es/item/143937/icode/</link><guid isPermaLink="true">http://www.fao.org/news/story/es/item/143937/icode/</guid>
	<pubDate>Fri, 25 May 2012 03:00:00 GMT</pubDate>
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	<title>Los países adoptan directrices mundiales sobre la tenencia de la tierra</title>
	
	<description> En una decisión histórica el Comité de Seguridad Alimentaria Mundial (CSA) ha aprobado un conjunto de directrices mundiales de gran alcance destinadas a ayudar a los gobiernos a salvaguardar los derechos de las personas a la propiedad o acceso a la tierra, los bosques y la pesca.</description>
	<trustdotorg:body contenttype="application/xhtml+xml"><![CDATA[<strong>11 de mayo de 2012, Roma</strong> - En una decisión histórica el Comité de Seguridad Alimentaria Mundial (CSA) ha aprobado un conjunto de directrices mundiales de gran alcance destinadas a ayudar a los gobiernos a salvaguardar los derechos de las personas a la propiedad o acceso a la tierra, los bosques y la pesca.<br /><p><br />Las nuevas <a href="http://www.fao.org/nr/tenure/voluntary-guidelines/es/" target="_blank"><strong><em>Directrices voluntarias sobre la gobernanza responsable de la tenencia de la tierra, la pesca y los bosques en el contexto de la seguridad alimentaria nacional</em></strong></a><strong><em> </em></strong>esbozan principios y prácticas a los que los gobiernos pueden referirse cuando formulan leyes y administran los derechos a la tierra, la pesca y los bosques. </p><br /><p>Las directrices se basan en un proceso de consulta global iniciado por la FAO en 2009 y posteriormente se finalizaron con las negociaciones intergubernamentales lideradas por el CSA en las que participaron funcionarios gubernamentales, organizaciones de la sociedad civil, representantes del sector privado, organizaciones internacionales y académicos.</p><br /><p>El objetivo de las directrices: promover la seguridad alimentaria y el desarrollo sostenible mediante la mejora de un acceso seguro a la tierra, la pesca y los bosques, y proteger los derechos de millones de personas a menudo muy pobres.</p><br /><p><strong>Histórico y de largo alcance</strong></p><br /><p>"Dar a las personas pobres y vulnerables derechos seguros y equitativos de acceso a la tierra y a otros recursos naturales es una condición clave en la lucha contra el hambre y la pobreza. Se trata de un avance histórico que los países han acordado en estas primeras directrices mundiales sobre la tenencia de la tierra. Ahora tenemos una visión compartida. Es un punto de partida que ayudará a mejorar la situación, a menudo desesperada, de las víctimas del hambre y  la pobreza", dijo el Director General de FAO, José Graziano da Silva.</p><br /><p>El debate público se ha centrado en el llamado fenómeno de "acaparamiento de tierras", uno de los temas abordados en estas directrices.</p><br /><p>Si bien las directrices reconocen que las inversiones responsables de los sectores público y privado son esenciales para mejorar la seguridad, también recomiendan proteger los derechos de tenencia de la población local de aquellos riesgos que pudieran derivarse de la adquisición de tierras a gran escala, y también salvaguardar los derechos humanos, los medios de subsistencia, la seguridad alimentaria y el medio ambiente.</p><br /><p>Existen modelos alternativos de inversión que no dan lugar a la adquisición de tierras a gran escala y que debieran ser promovidos. Las inversiones también deberán fomentar objetivos políticos como la mejora y promoción de la seguridad alimentaria local, la erradicación de la pobreza, la creación de empleo, y "la generación de beneficios para el país y sus habitantes, incluyendo a los pobres y más vulnerables".</p><p>Las directrices abordan una amplia gama de temas, entre los que se incluyen:</p><br /><ul><li>Reconocimiento y protección de los derechos de tenencia legítimos, incluso en los sistemas informales</li><li>Mejores prácticas para el registro y transferencia de los derechos de tenencia</li><li>Asegurarse de que los sistemas administrativos de tenencia sean accesibles y asequibles</li><li>Gestión de las expropiaciones y restitución de tierras a personas que fueron desalojadas a la fuerza en algún momento en el pasado</li><li>Derechos de las comunidades indígenas</li><li>Garantizar que la inversión en tierras agrícolas se realiza de forma responsable y transparente</li><li>Mecanismos para solucionar las disputas sobre los derechos de tenencia</li><li>Abordar la expansión de las ciudades a las zonas rurales</li><li>Cuestiones de valoración y tributación</li></ul><p>"Algunos de los temas abordados por las Directrices Voluntarias se remontan incluso a siglos atrás. El hecho de que estas directrices traten estas cuestiones tan arraigadas, así como las nuevas preocupaciones, es lo que las hace tan significativas", dijo Graziano da Silva.</p><br /><p><strong>Próximos pasos</strong></p><br /><p>"Estas directrices son el fruto de tres años de consultas y negociaciones que han reunido a numerosas partes interesadas y han asegurado la existencia de un amplio abanico de opiniones", afirmó Yaya Olaniran, actual Presidente del CSA. "El resultado es que tenemos un conjunto significativo de principios y prácticas que todo el mundo -países, sector privado, agricultores, sociedad civil- puede aceptar y respaldar, y que funcionará en el mundo real".</p><br /><p>Según Olaniran, ahora corresponde a los países que aprobaron las directrices ponerlas en práctica sobre el terreno. "Estos cambios no se van a producir de la noche al día. Pero también sabemos, como resultado de las amplias consultas realizadas por la FAO y el proceso de negociación liderado por el CSA, que existe una significativa identificación y respaldo a las directrices. La aprobación del CSA las dota de legitimidad y fuerza, y todos los países involucrados están dispuestos a aceptarlas", señaló.</p><p>Hablando en nombre de las organizaciones de la sociedad civil que han participado en la formulación de las directrices, Ángel Strapazzón, del Movimiento Campesino Indígena Argentina-Vía Campesina, comentó: "Celebramos el proceso que se ha adoptado para el desarrollo de las directrices, que ha dado la oportunidad a la sociedad civil y a los representantes de los pequeños  productores de alimentos a participar en todas las etapas, para llamar la atención sobre los problemas de la vida real y hacer propuestas concretas ".</p><br /><p>"Damos la bienvenida a las Directrices, aunque conscientes de que se quedan cortas en algunos aspectos que son clave para la subsistencia de los pequeños productores de alimentos. A pesar de ello, hacemos un llamamiento a los gobiernos y a los organismos intergubernamentales para ponerlas en práctica y mejorar urgentemente la gobernanza de la tenencia para la seguridad alimentaria ", agregó.</p><br /><p>Luc Maene, presidente de la Red agroalimentaria internacional, en representación del sector privado, afirmó: "La tenencia de la tierra es fundamental para la seguridad alimentaria, y resulta apropiado que el recientemente reformado Comité de Seguridad Alimentaria Mundial lidere este proceso. Las directrices establecen elementos clave importantes para la tenencia de la tierra. En muchos lugares, los sistemas de tenencia de la tierra son prácticamente inexistentes. Para el sector privado y para nuestros socios agricultores, es importante que la administración local de los registros de tierras sea efectiva y honesta. Las reglas justas y transparentes benefician a todo el mundo, asegurando que las mujeres tengan igualdad de acceso a la tierra y promoviendo la inversión responsable a lo largo de toda la cadena agroalimentaria".</p><br /><p>Graziano da Silva añadió que la FAO está dispuesta a prestar apoyo y asistencia a los países en la adaptación y aplicación de las directrices.</p><br /><p>Tal y como se ha procedido en el pasado con otros acuerdos similares -por ejemplo, el Código de Conducta para la Pesca Responsable- la FAO elaborará diversos manuales técnicos diseñados para ayudar a los países a adaptar las directrices a sus contextos locales y ponerlas en práctica. La Organización también facilitará la asistencia técnica específica a los gobiernos con ese mismo objetivo.</p><br /><p>Por su parte, el CSA se centrará a continuación en las inversiones responsables en agricultura. Actualmente el comité está planificando un proceso de consulta de un año de duración, que comenzará en octubre y que podría finalizar en 2013 con un conjunto de principios recomendados para la inversión responsable en agricultura.</p><br />Formado por gobiernos, agencias de la ONU,  organizaciones de la sociedad civil, centros de investigación agrícola, instituciones financieras, grupos del sector privado y fundaciones filantrópicas, el CSA es la plataforma líder mundial para las discusiones sobre cuestiones relacionadas con la seguridad alimentaria y sirve como mecanismo para la creación de consenso a nivel internacional y la promoción de políticas a nivel nacional]]></trustdotorg:body>
	<author>FAO-Newsroom@fao.org (FAO-Newsroom)</author>
	<link>http://www.fao.org/news/story/es/item/142612/icode/</link><guid isPermaLink="true">http://www.fao.org/news/story/es/item/142612/icode/</guid>
	<pubDate>Fri, 11 May 2012 11:00:00 GMT</pubDate>
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	<title>Consenso sobre las directrices para la tenencia de la tierra y el acceso a las pesquerías y los bosques</title>
	
	<description> Las conversaciones internacionales celebradas en la FAO la semana pasada para finalizar las negociaciones del proyecto de directrices mundiales de aplicación voluntaria para la gobernanza responsable de la tenencia de la tierra y los derechos de acceso a los recursos de tierras, pesqueros y forestales concluyeron con éxito. Ahora el proyecto de directrices pasa a examen, para su aprobación definitiva, por el Comité de Seguridad Alimentaria Mundial a mediados de mayo.</description>
	<trustdotorg:body contenttype="application/xhtml+xml"><![CDATA[<strong>13 de marzo de 2012, Roma </strong>- Las conversaciones internacionales celebradas en la FAO la semana pasada para finalizar las negociaciones del proyecto de directrices mundiales de aplicación voluntaria para la gobernanza responsable de la tenencia de la tierra y los derechos de acceso a los recursos de tierras, pesqueros y forestales concluyeron<em> </em>con éxito<em>. </em><em><br /></em><br />Ahora <a href="http://www.fao.org/fileadmin/user_upload/nr/land_tenure/pdf/VG_en_Final_March_2012.pdf" target="_blank">el proyecto de directrices</a> pasa a examen, para su aprobación definitiva, por el Comité de Seguridad Alimentaria Mundial en un período extraordinario de sesiones que se realizará en Roma a mediados de mayo.<br /><br />"Una vez aprobadas, las directrices serán de aplicación voluntaria, pero como se han elaborado a través de un proceso tan amplio e incluyente, y porque prevalece este sentimiento general de gran necesidad de un marco como éste, se estima que constituirán una norma para los responsables de elaborar las políticas -dijo Yaya Olaniran, actual presidente del Comité de Seguridad Alimentaria-. De hecho, ya se observa que los gobiernos intervienen para adaptar sus políticas y sus prácticas a las directrices". <br /><br />Las <a href="http://www.fao.org/nr/tenure/voluntary-guidelines/es/"><em>Directrices voluntarias para la gobernanza responsable de la tenencia de la tierra, la pesca y los bosques en el contexto de la seguridad alimentaria de los países</em></a> presentan los principios y las prácticas a los que se pueden remitir los gobiernos y otros participantes para administrar los derechos a las tierras, la pesca y los bosques, al servicio de los mejores intereses de la población y para promover la seguridad alimentaria y el desarrollo rural.<br /><br />Elaboradas en el transcurso de los últimos tres años en un proceso de consulta de gran alcance, con participación de los gobiernos, organizaciones de la sociedad civil, organizaciones no lucrativas, asociaciones de agricultores y el sector privado, las directrices propuestas se producen en el contexto de intensificación de la competencia por la tierra y otros recursos naturales a consecuencia de una variedad de factores, como el crecimiento demográfico, la urbanización y la adquisición en gran escala de tierras agrícolas en el mundo en desarrollo por parte tanto de intereses extranjeros como de inversionistas nacionales.<br /><br />El Director General de la FAO, José Graziano da Silva, felicitó a los participantes en las negociaciones por "un logro histórico... Las directrices voluntarias desempeñarán una función importante en la respuesta ante el reto de poner fin al hambre y garantizar la seguridad alimentaria con sostenibilidad social y ambiental a todos los niños, mujeres y hombres".<br /><br />Las directrices abarcan una amplia gama de cuestiones, como la promoción de la igualdad de derechos para las mujeres en la obtención de títulos de propiedad, la creación de sistemas transparentes de registro que sean accesibles a la población rural pobre y la forma de reconocer y proteger los derechos consuetudinarios, tradicionales, a la tierra, los bosques y la pesca.<br /><br />Una vez aceptado oficialmente por el Comité de Seguridad Alimentaria Mundial, servirá a las autoridades de los países de referencia autorizada para la promulgación de leyes y el establecimiento de políticas relacionadas con los derechos de acceso y propiedad de las tierras, la pesca y los recursos forestales.<br /><br />Las directrices tienen también por objeto dar a los inversionistas y a los urbanistas indicaciones claras sobre las mejores prácticas, y proporcionar a  los grupos de derechos a las tierras de la sociedad civil puntos de referencia que puedan utilizar en sus actividades a favor de las comunidades rurales.<br /><br /><strong>Hacia la aprobación final<br /></strong><br />Noventa y seis países (además de la Unión Europea como organización miembro de la FAO), junto con grupos no gubernamentales, organizaciones de la sociedad civil, organismos de las Naciones Unidas y otras organizaciones internacionales, asociaciones de agricultores y representantes del sector privado participaron en las diversas rondas de conversaciones del Grupo abierto de trabajo establecido por el Comité de Seguridad Alimentaria Mundial para negociar el texto de las directrices. La última ronda y final de las negociaciones se llevó a cabo del 5 al 9 de marzo en la sede de la FAO en Roma.<br /><br />"Es encomiable la modalidad participativa en que se llevaron a cabo estas negociaciones bajo la dirección del Comité de Seguridad Alimentaria Mundial. Es un diálogo positivo. Es importante para las Directrices voluntarias y necesario para responder ante otros desafíos relacionados con la seguridad alimentaria y el desarrollo rural", señaló José Graziano da Silva.<br /><br />La Secretaría del Comité de Seguridad Alimentaria Mundial publicará en breve en <a href="http://www.fao.org/cfs/cfs-home/es/" target="_blank">su página web</a> el texto de las directrices finalizadas la semana pasada por el Grupo de trabajo.<br /><br />El Comité examinará el texto para su aprobación final en un período extraordinario de sesiones provisionalmente programado en Roma, para el 18 de mayo.<br /><br />El Comité de Seguridad Alimentaria Mundial es la plataforma internacional de primer nivel para todos los interesados ​​en colaborar a fin de garantizar la seguridad alimentaria y la nutrición para todos. Está formado por los gobiernos, organismos de las Naciones Unidas, organizaciones de la sociedad civil, centros de investigación agrícola, instituciones financieras, asociaciones del sector privado y fundaciones filantrópicas privadas. La Secretaría del Comité de Seguridad Alimentaria Mundial consta de personal de la FAO, el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA) y el Programa Mundial de Alimentos (PMA).]]></trustdotorg:body>
	<author>FAO-Newsroom@fao.org (FAO-Newsroom)</author>
	<link>http://www.fao.org/news/story/es/item/128940/icode/</link><guid isPermaLink="true">http://www.fao.org/news/story/es/item/128940/icode/</guid>
	<pubDate>Mon, 12 Mar 2012 23:00:00 GMT</pubDate>
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	<title>La corrupción mina el acceso a la tierra y el desarrollo</title>
	
	<description> Apuntando a una de las cuestiones centrales que afectan a la agricultura y la seguridad alimentaria a nivel mundial, las conclusiones de la FAO y TI en más de 61 países indican que una gobernanza débil incrementa la posibilidad de corrupción en la tenencia y administración de la tierra, al tiempo que intensifica el impacto de la presión sobre su uso</description>
	<trustdotorg:body contenttype="application/xhtml+xml"><![CDATA[<strong>12 de diciembre de 2011, Roma</strong><strong> - </strong>"Ha surgido una presión sin precedentes sobre la tierra, con nuevas áreas dedicadas al cultivo, ocupadas por la expansión de los centros urbanos o abandonadas a causa de la degradación, el cambio climático o los conflictos", asegura un <a href="/docrep/014/am943e/am943e00.pdf" target="_blank" title="el informe en inglés">documento</a> elaborado conjuntamente por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y el organismo mundial anticorrupción Transparency International (TI).<br /><br />Estos hechos han sometido a gran tensión las reglas, procesos e instituciones que determinan que recursos de la tierra se utilizan, quien lo hace, por cuanto tiempo y bajo que condiciones", asegura el documento de trabajo. <br /><br />Apuntando a una de las cuestiones centrales que afectan a la agricultura y la seguridad alimentaria a nivel mundial, las conclusiones de la FAO y TI en más de 61 países indican que una gobernanza débil incrementa la posibilidad de corrupción en la tenencia y administración de la tierra, al tiempo que intensifica el impacto de la presión sobre su uso. <br /><br />"Las conclusiones del documento reflejan lo que hemos estado escuchando durante años en boca de los campesinos, ganaderos, inversores, gobiernos y ONGs en muchos países en desarrollo: que donde la gobernanza de la tierra es deficiente, existe un elevado riesgo de corrupción", señaló  Alexander Mueller, Director General Adjunto de la FAO para Recursos Naturales.<br /><br />"El acceso seguro a la tierra y la protección de los recursos naturales de un uso incontrolado es una de las claves para garantizar la seguridad alimentaria, la estabilidad social, las inversiones, un crecimiento económico de amplia base y el desarrollo sostenible", añadió Mueller. <br /><br />"La transparencia y la rendición de cuentas contribuyen a un ciclo positivo de gobernanza, garantizando que los recursos de tierras benefician a todos, y no solamente a los poderosos", indicó Rueben Lifuka, Presidente de Transparency International en Zambia y miembro de la Junta directiva del organismo.<br /><br />"Sin embargo, cuando no existe transparencia ni rendición de cuentas, aumenta el riesgo de corrupción y la amenaza de convertir la tierra en una herramienta para la alineación de la gente corriente. Como resultado de la corrupción la gente pierde los beneficios culturales y económicos de sus propios recursos de tierras", añadió Lifuka. <br /><br />El documento de trabajo concluye que la corrupción con respecto a la tierra varía desde sobornos y fraude a pequeña escala a abusos a alto nivel desde el poder gubernamental y los círculos políticos. <br /><br />La carrera para invertir en biocombustibles como forma de mitigar el cambio climático es una de las presiones que afectan al uso de la tierra en muchas naciones, en especial desde que "muchos países con dificultades de gobernanza y corrupción son considerados los destinos más atractivos para las inversiones en biocombustibles", según el documento. <br /><br />La FAO y TI están planeando continuar la investigación y las reuniones sobre la cuestión de la corrupción y la tenencia de la tierra.  <br /><br /><strong>Mejorar la gobernanza de la tierra<br /><br /></strong>El desafío de mejorar la gobernanza de la tierra está siendo abordado en la actualidad por la FAO y sus asociados a través de unas directrices propuestas a la comunidad internacional. Las <a href="http://www.fao.org/nr/tenure/voluntary-guidelines/es/" target="_blank">Directrices Voluntarias sobre la gobernanza responsable en la tenencia de la tierra, recursos pesqueros y forestales</a> en el contexto de la seguridad alimentaria nacional se debaten actualmente en el Comité de Seguridad Alimentaria Mundial (CFS).]]></trustdotorg:body>
	<author>FAO-Newsroom@fao.org (FAO-Newsroom)</author>
	<link>http://www.fao.org/news/story/es/item/116487/icode/</link><guid isPermaLink="true">http://www.fao.org/news/story/es/item/116487/icode/</guid>
	<pubDate>Mon, 12 Dec 2011 09:00:00 GMT</pubDate>
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	<title>Escasez y degradación de las tierras y el agua: creciente amenaza para la seguridad alimentaria</title>
	
	<description> Una extensa degradación y la escasez cada vez más aguda de recursos de tierras y agua pone en peligro a varios sistemas clave de producción de alimentos en todo el mundo, planteando un profundo desafío a la tarea de alimentar a una población mundial que para 2050 habrá llegado a los 9 000 millones de personas, indica el nuevo informe de la FAO publicado hoy: 'El Estado de los recursos de tierras y aguas del mundo para la alimentación y la agricultura'</description>
	<trustdotorg:body contenttype="application/xhtml+xml"><![CDATA[<strong>28 noviembre de 2011, Roma</strong> - Una extensa degradación y la escasez cada vez más aguda de recursos de tierras y agua pone en peligro a varios sistemas clave de producción de alimentos en todo el mundo, planteando un profundo desafío a la tarea de alimentar a una población mundial que para 2050 habrá llegado a los 9 000 millones de personas, indica un nuevo informe de la FAO publicado hoy.<br /><br /><a href="http://www.fao.org/nr/solaw/pagina-principal-solaw/es/"><em>El Estado de los recursos de tierras y aguas del mundo para la alimentación y la agricultura</em></a> señala que si bien en los últimos 50 años se verificó un aumento notable en la producción de alimentos, en demasiados lugares, los logros se han asociado a prácticas de gestión que han degradado las tierras y los sistemas hídricos de los que depende la producción de alimentos.<br /><br />﻿Hoy en día -prosigue el informe- muchos de esos sistemas corren el riesgo de pérdida progresiva de su capacidad productiva por una mezcla de excesiva presión demográfica y prácticas y usos agrícolas insostenibles.<br /><br />No hay región inmune, en todo el planeta hay sistemas en peligro, desde las tierras altas de los Andes hasta las estepas del Asia central, desde la cuenca hidrográfica del Murray-Darling de Australia hasta el centro de los Estados Unidos.<br /><p><em>﻿Sistemas agrícolas en riesgo: </em><a href="http://www.fao.org/fileadmin/templates/solaw/images_maps/map_5.pdf" target="_blank"><em>mapa</em></a><em> | </em><a href="http://www.fao.org/fileadmin/user_upload/newsroom/docs/systems-at-risk-table.pdf" target="_blank"><em>cuadro</em></a><br /><br />﻿Al mismo tiempo, mientras se perciben cada vez más cuellos de botella en materia de recursos naturales, la competencia por las tierras y el agua se volverá "omnipresente", indica el informe. ﻿Esto incluye la competencia entre los usuarios urbanos e industriales, así como dentro del sector agrícola, entre la producción pecuaria, la de cultivos básicos, la de cultivos no alimentarios y la producción de biocombustibles.<br /><br />﻿Y se prevé que el cambio climático modifique las pautas de las temperaturas, las lluvias y el caudal de los ríos, de los que dependen los sistemas de producción de alimentos del mundo.<br /><br />﻿En consecuencia, nunca ha sido mayor el reto de proporcionar alimentos suficientes para un planeta que cada vez tiene más hambre -se explica en el Informe-  especialmente en los países en desarrollo, donde son menos abundantes las tierras de buena calidad, los nutrientes del suelo y el agua.<br /><br />﻿"El informe resalta que el conjunto de repercusiones de estas presiones y las transformaciones agrícolas consiguientes han puesto algunos sistemas de producción en riesgo de desintegración de la integridad ambiental y su capacidad productiva. ﻿Estos sistemas en riesgo podrían simplemente no poder contribuir como se esperaba a satisfacer las demandas humanas en 2050. ﻿Las consecuencias, desde el punto de vista del hambre y la pobreza son inaceptables. La acción correctiva se debe tomar ahora", dijo Jacques Diouf, Director General de la FAO. <br /><br /><strong>﻿Señales de advertencia<br /><br /></strong>Entre 1961 y 2009, la superficie agrícola mundial creció un 12%, pero la producción agrícola aumentó un 150%, gracias a un incremento significativo de los rendimientos de los principales cultivos. <br /><br />﻿Pero una de las "señales de advertencia" que hace notar el informe es que las tasas de crecimiento de la producción agrícola han disminuido en muchas zonas y hoy apenas llegan a la mitad de lo que eran en el apogeo de la Revolución verde. <br /><br />﻿En general, el informe pinta la imagen de un mundo que experimenta un creciente desequilibrio entre disponibilidad y demanda de tierras y recursos hídricos en los planos local y nacional. ﻿El número de zonas que están llegando a los límites de su capacidad productiva aumenta rápidamente, advierte el informe.<br /><br /><strong>﻿El 25% de las tierras del planeta están degradados<br /><br /></strong>El informe proporciona la primera evaluación mundial del estado de los recursos de tierras del mundo. Una cuarta parte de las tierras presenta un elevado estado de degradación. ﻿Otro 8% presenta una degradación moderada, el 36% está en condiciones de estabilidad o con una degradación ligera y el 10% se clasifica como tierras que están "mejorando". La superficie restante del planeta está desnuda (alrededor de un 18%) o cubierta por masas de agua continentales (alrededor del 2%). [Estas cifras incluyen todo tipo de tierras, no solo las agrícolas]<br /><br />La definición de la FAO de degradación va más allá del deterioro de las tierras y las aguas en sí mismas, e incluye una evaluación de otros aspectos de los ecosistemas afectados, como la pérdida de biodiversidad.<br /><br />Grandes extensiones de todos los continentes experimentan degradación de las tierras, con incidencias especialmente altas en la costa occidental de América, en toda la región mediterránea de la Europa meridional y, en África del Norte, en todo el Sahel y el Cuerno de África, así como en toda Asia. ﻿La mayor amenaza es la pérdida de calidad del suelo, seguida por el agotamiento de los recursos hídricos y la pérdida de biodiversidad.<br /><br />Actualmente se destinan unos 1 600 millones de hectáreas de las mejores tierras y más productivas del mundo a la agricultura. Algunas partes de estas zonas se están degradando por las prácticas agrícolas que producen erosión hídrica y eólica, pérdida de materia orgánica, compactación de los suelos, salinización, contaminación de suelos y pérdida de nutrientes.  <br /><br /><em>Desglose de la degradación de las tierras del mundo: <a href="http://www.fao.org/fileadmin/user_upload/newsroom/docs/land-status.pdf" target="_blank">gráfico</a><br /><br /></em><strong>Aumentan la escasez de agua y la contaminación<br /><br /></strong>La escasez de agua está aumentando, así como la salinización, la contaminación de las aguas subterráneas y la degradación de las masas de agua y los ecosistemas relacionados con ésta, añade el informe. Reciben presión las grandes masas continentales de agua por la reducción de los caudales que los alimentan y la carga mayor de nutrientes, el aumento excesivo de éstos, como el nitrógeno y el fósforo. Muchos ríos no llegan a su desembocadura natural y los pantanos están desapareciendo.<br /><br />En las principales zonas productoras de cereales de todo el mundo, la extracción intensiva de agua de los acuíferos los está mermando y eliminando los recursos accesibles de protección de los que dependen las comunidades rurales.<br /><br />Como muchos de los principales sistemas de producción de alimentos dependen del agua del subsuelo, la disminución de los acuíferos y la extracción constante de agua subterránea no renovable representan un riesgo cada vez mayor para la producción local y mundial de alimentos, advierte el informe.<br /><br /><em>Distribución de la escasez de agua en el mundo: </em><a href="http://www.fao.org/fileadmin/templates/solaw/images_maps/map_3.pdf" target="_blank"><em>mapa</em></a><strong><br /><br />﻿Una trampa de pobreza<br /><br /></strong>﻿El informe señala que en todo el mundo, los más pobres tienen menos acceso a tierras y agua y están encerrados en una trampa de pobreza de las pequeñas explotaciones con suelos de mala calidad y alta vulnerabilidad a la degradación de las tierras y la incertidumbre climática.<br /><br />Un 40% de las tierras degradadas del mundo están en zonas de elevadas tasas de pobreza. Con todo, en señal de que la degradación es un riesgo para todos los grupos de ingresos, el 30% de las tierras degradadas del mundo está en zonas que tienen niveles moderados de pobreza, mientras que el 20% se encuentra en zonas de bajas tasas de pobreza.<br /><br /><strong>Perspectivas futuras<br /><br /></strong>La FAO estima que para 2050, el crecimiento demográfico y el aumento de los ingresos exigirán un incremento del 70% de la producción mundial de alimentos. Esto equivale a una producción anual de otros 1 000 millones de toneladas de cereales y 200 millones de toneladas de productos pecuarios.<br /><br />Para que mejore la nutrición y retrocedan la inseguridad alimentaria y la subnutrición, la producción agrícola futura tendrá que crecer más rápidamente que la población y las pautas de consumo tendrán que adaptarse, indica el informe.<br /><br />Más de cuatro quintas partes de las ganancias en materia de producción deberán producirse en gran parte en las tierras agrícolas de hoy a través de una intensificación sostenible que haga un uso eficaz de los recursos de tierras y aguas, pero que no produzca daños.<br /><br /><strong>Recomendaciones<br /><br /></strong>Será decisivo hacer un uso del agua más eficaz -precisa el informe-. Casi todos los sistemas de irrigación del mundo funcionan por debajo de su capacidad. Una mezcla de mejor gestión de los sistemas de regadío, inversión en conocimiento local y tecnología moderna, creación de conocimientos y capacitación, pueden hacer más eficaz el uso del agua.<br /><br />Y prácticas agrícolas innovadoras, como la agricultura de conservación, la agrosilvicultura, sistemas integrados agropecuarios y sistemas integrados de irrigación y acuicultura, encierran la promesa de incrementar la producción con eficacia para responder a la necesidad de seguridad alimentaria y reducir la pobreza, a la vez que se limitan las repercusiones en los ecosistemas.<br /><br />La FAO destacó recientemente su perspectiva de la intensificación sostenible de la producción agrícola en su publicación, <a href="http://www.fao.org/ag/save-and-grow/es/index.html">Ahorrar para crecer</a>, presentada a principios de este año.<br /><br />Otro aspecto en el que se requiere mejorar es en aumentar las inversiones en desarrollo agrícola. Se estiman las necesidades brutas de inversión entre 2007 y 2050 para gestión del agua para irrigación en los países en desarrollo en casi 1 billón de USD. La protección y fomento de las tierras, la conservación del suelo y control de las inundaciones necesitarán en torno a los 160 000 millones de USD de inversiones en el mismo período, documenta el informe.<br /><br />Por último, deberá darse más atención no sólo a las opciones técnicas para incrementar la eficacia y promover la intensificación sostenible, sino también para asegurar que se modernicen las políticas y las instituciones nacionales, que colaboren unidas para hacer frente a los retos de hoy en materia de gestión de los recursos de tierras y aguas.<br /><br />El informe contiene muchos ejemplos de acciones acertadas, efectuadas en distintas partes del mundo, que ilustran las numerosas opciones disponibles que se podrían reproducir en cualquier otra parte. Dada la competencia cada vez mayor por los recursos de tierras y aguas, las opciones disponibles exigen inevitablemente que las partes interesadas evalúen las compensaciones entre una variedad de bienes y servicios del ecosistema. Este conocimiento serviría para movilizar la voluntad política, establecer prioridades y medidas de corrección orientadas a las políticas, en los niveles más altos de la toma de decisiones.</p>]]></trustdotorg:body>
	<author>FAO-Newsroom@fao.org (FAO-Newsroom)</author>
	<link>http://www.fao.org/news/story/es/item/95186/icode/</link><guid isPermaLink="true">http://www.fao.org/news/story/es/item/95186/icode/</guid>
	<pubDate>Mon, 28 Nov 2011 11:00:00 GMT</pubDate>
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	<title>La agricultura es clave para afrontar las necesidades futuras de agua y energía</title>
	
	<description> Cuando la presión sobre los recursos hídricos del planeta alcanza niveles insostenibles en un número cada vez mayor de regiones, ya no es posible la actitud de “todo sigue igual” de cara al desarrollo económico y la gestión de recursos naturales, según advirtió hoy la FAO a los asistentes a una reunión internacional sobre agua, energía y seguridad alimentaria que tiene lugar en Bonn (Alemania)</description>
	<trustdotorg:body contenttype="application/xhtml+xml"><![CDATA[<strong>17 de noviembre de 2011, Roma/Bonn</strong> - Cuando la presión sobre los recursos hídricos del planeta alcanza niveles insostenibles en un número cada vez mayor de regiones, ya no es posible la actitud de "todo sigue igual" de cara al desarrollo económico y la gestión de recursos naturales, según advirtió hoy la FAO.<br /><br />La agricultura será clave para la implementación de una gestión sostenible del agua, recordó la Organización de la ONU a los asistentes a una reunión internacional sobre agua, energía y seguridad alimentaria que tiene lugar en Bonn (Alemania). <br /><br />En declaraciones con ocasión de la Conferencia <em>Bonn Nexus 2011</em>, el Director General Adjunto de la FAO para Recursos Naturales, Alexander Mueller, aseguró que "afrontar los desafíos de la seguridad alimentaria, el desarrollo económico y la seguridad energética en el contexto del actual crecimiento demográfico requerirá una atención renovada y reformulada del desarrollo agrícola. La agricultura puede y debe convertirse en la columna vertebral de la <em>economía</em> <em>verde</em> del mañana". <br /><br />La conferencia de Bonn ha sido convocada por el Ministerio Federal alemán de Cooperación y Desarrollo como paso previo a la conferencia de la ONU "Rio+20" sobre desarrollo sostenible de junio de 2012. La cita alemana reúne a los principales actores del desarrollo económico, la gestión de los recursos naturales y las políticas medioambientales y los sectores alimentario y energético para estudiar nuevos enfoques para gestionar las interconexiones entre los recursos hídricos, la energía y los alimentos. <br /><br /><strong>Visión integral, soluciones sectoriales<br /><br /></strong>La FAO calcula que para alimentar una población mundial que se espera alcance cerca de 9 000 millones de personas en 2050, la producción mundial de alimentos tendrá que incrementarse en un 70 por ciento. La demanda global de energía se incrementará en un 36 por ciento para 2035 y la competencia por el agua entre la agricultura, las ciudades y la industria se intensificará en consecuencia. <br /><br />"Ha llegado el momento de dejar de tratar a los alimentos, el agua y la energía como cuestiones separadas y afrontar el desafío de equilibrar de forma inteligente las necesidades de estos tres sectores, aprovechando las sinergias y buscando oportunidades para reducir el despilfarro e identificar formas de compartir y reutilizar el agua, más que de competir por ella", señaló Mueller.<br /><br /><strong>La agricultura en el punto de unión <br /><br /></strong>Según Mueller, la agricultura se encuentra en el centro del ‘vínculo agua-energía-alimentos'. "Cuando se empieza a plantear la forma en cómo vamos a suministrar alimentos, agua, luz, calefacción y otros servicios y productos a 9 000 millones de personas, queda muy claro que la agricultura es posiblemente el eje de todo". "Si tenemos voluntad política y somos previsores -añadió-, podemos convertir a la agricultura en el motor de la <em>economía verde</em> del futuro. Los sistemas agrícolas climáticamente inteligentes que hacen un uso eficaz de los recursos como el agua, la tierra y la energía, deben convertirse en la base de la economía agrícola del mañana". <br /><br />La FAO organiza diversas sesiones temáticas en <em>Bonn Nexus</em> para reunir a expertos que examinen diversas cuestiones de gran importancia, incluyendo las relaciones entre producción bioenergética, suministro de agua y seguridad alimentaria; la necesidad de una gestión integral del suelo y el agua en los diversos sectores económicos y el impacto de las adquisiciones a gran escala de derechos sobre el agua y la tierra en el mundo en desarrollo por inversores nacionales y extranjeros. <br /><br />Según la Organización de la ONU, mientras que la bioenergía ofrece una fuente potencial de energía más limpia, la producción de cultivos para biocombustibles debe realizarse de forma que promueva el crecimiento rural y ofrezca oportunidades de empleo a los pequeños campesinos y los trabajadores rurales, al tiempo que se minimiza el impacto medioambiental. <br /><br />Puede encontrar <a href="http://www.fao.org/nr/water/index_es.html" target="_blank">aquí información en línea</a> de las sesiones de la FAO sobre cuestiones de candente actualidad. Los expertos en la conferencia de Bonn 2011 están disponibles para entrevistas. <br /><p><em>_______________________________<br /><br />La FAO - Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura - es un organismo especializado de la ONU cuyo mandato es mejorar la nutrición a nivel mundial, impulsar la productividad agrícola, mejorar la vida de la población rural y aumentar la contribución de la agricultura al crecimiento económico. </em></p>]]></trustdotorg:body>
	<author>FAO-Newsroom@fao.org (FAO-Newsroom)</author>
	<link>http://www.fao.org/news/story/es/item/94786/icode/</link><guid isPermaLink="true">http://www.fao.org/news/story/es/item/94786/icode/</guid>
	<pubDate>Thu, 17 Nov 2011 09:00:00 GMT</pubDate>
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	<title>Un virus de la yuca al borde de la epidemia en África oriental</title>
	
	<description> Una nueva variedad de enfermedad de la yuca infesta una vasta zona de la región del África oriental, especialmente en la zona de los Grandes Lagos, y pone en peligro una fuente vital de alimentos e ingresos, informan los expertos de la FAO que pidien un aumento urgente de la financiación, investigación, capacitación, vigilancia y otras medidas para ayudar a los agricultores y a los mejoradores.</description>
	<trustdotorg:body contenttype="application/xhtml+xml"><![CDATA[<strong>16 de noviembre de 2011, Nairobi/Roma</strong> - Una nueva variedad de enfermedad de la yuca infesta una vasta zona de la región del África oriental, especialmente en la zona de los Grandes Lagos, y pone en peligro una fuente vital de alimentos e ingresos, informa la FAO. <br /><br />Los expertos de la Organización afirman que  la raya marrón de la yuca está a punto de convertirse en epidemia, y pidieron un aumento urgente de la financiación, investigación, capacitación, vigilancia y otras medidas para ayudar a los agricultores y a los mejoradores.<br /><p><br />La aparición de esta enfermedad en zonas antes intactas, y la falta de una financiación continua para investigación y desarrollo a fin de afrontar el CBSD en esta región, se suman a la amenaza que ya representa el mosaico de la yuca.<br /><br />En Rwanda, un análisis de la vigilancia llevado a cabo por el Instituto Nacional de Investigación Agrícola en el año 2010 mostró una tasa de 15,7% de la infección en las variedades locales y 36,9% en las variedades mejoradas.<br /><br />"Ninguna de las variedades de yuca que se están distribuyendo actualmente a los agricultores parece ser tolerante a los efectos de la raya marrón de la yuca. Es urgente obtener información del alcance y gravedad del brote, y apoyar las inversiones para determinar las variedades tolerantes a esta enfermedad y estrategias de adaptación para los agricultores", informa Jan Helsen, dirigente de la Iniciativa Regional para la Yuca en África oriental y central, financiada por la Unión Europea. <br /><br /><strong>Signos ocultos<br /><br /></strong>Uno de los retos que afrontan los que están tratando de frenar la propagación del CBSD es la detección oportuna de la enfermedad.<br /><br />"La enfermedad se manifiesta de diferentes maneras, de acuerdo a las condiciones locales. En algunos casos sólo presenta síntomas en las raíces. Se pueden encontrar raíces podridas en una planta aparentemente sana al cosecharla, con consecuencias obvias para la seguridad alimentaria", explicó Helsen.<br /><br />La yuca representa hasta un tercio del total de la ingesta de calorías de la población de países como Burundi, Rwanda, Uganda y la República Democrática del Congo. <br /><br />"Gracias a la previsión y el apoyo científico del Instituto Internacional de Agricultura Tropical (IITA), hay actividades en marcha para entender la epidemiología de esta enfermedad, pero hará falta más apoyo a esta actividad, así como la selección e introducción de variedades tolerantes al CBSD", añade Helsen.<br /><br /><strong>Alimento básico<br /><br /></strong>Entre las medidas a corto plazo necesarias para combatir la raya marrón de la yuca está incrementar la vigilancia de esta enfermedad y hacer inspecciones con regularidad; sensibilizar a las comunidades sobre el peligro de la raya marrón; y utilizar capacitación directa para los agricultores, como las escuelas de campo de la FAO, a fin de introducir prácticas comunitarias para prevenir la introducción y propagación de esta enfermedad, como la eliminación de las plantas infectadas. <br /><br />Entre las medidas recomendadas también está prohibir la distribución de plantas infectadas entre distritos y zonas y, en caso de infección, utilizar estrategias de adaptación como la cosecha temprana de la yuca, antes de que aparezcan los síntomas y se puedan producir daños considerables. <br /><br /><strong>Aumentar la resiliencia<br /><br /></strong>Desde alrededor de 2006 la FAO y Catholic Relief Services (CRS) han ejecutado dos proyectos regionales para la yuca, financiados respectivamente por la Unión Europea y la Fundación Bill y Melinda Gates, de apoyo a agricultores vulnerables afectados primero por el mosaico de la yuca y ahora por la raya marrón. Los proyectos han proporcionado acceso material de siembra limpio o libre de virus. Los proyectos tienen como objetivo crear capacidad de prevención ante la enfermedad y fortalecer la resistencia de los agricultores ante los brotes de ambas enfermedades.<br /><br />"Afortunadamente el IITA y sus asociados nacionales de la región actualmente están desarrollando ocho variedades resistentes a la enfermedad del mosaico de la yuca que muestran cierto grado de tolerancia ante la raya marrón. A través de los acuerdos del programa actual, estas variedades podrían estar disponibles en general en los próximos 18 a 24 meses, siempre que se encuentren recursos para contribuir a las actividades de multiplicación y distribución", indicó Helsen.<br /><br />Helsen afirma que se han establecido comités directivos nacionales para la yuca a fin de coordinar la respuesta ante la enfermedad, pero necesitan más tiempo y recursos para asegurar que algunas de las variedades tolerantes a la raya marrón que se están produciendo se puedan multiplicar y ofrecer en toda la región.<br /><br /><strong>Siguientes medidas<br /><br /></strong>En este año se ejercerá de nuevo una vigilancia más extensa en Rwanda, Burundi y la República Democrática del Congo, lo que ofrecerá una imagen más completa de la aparición y propagación de la enfermedad.  Para ayudar a crear conciencia del impacto de esta enfermedad, la FAO y CRS están llevando a cabo un estudio rápido de los efectos de la raya marrón de la yuca en la seguridad alimentaria en toda la región. </p>]]></trustdotorg:body>
	<author>FAO-Newsroom@fao.org (FAO-Newsroom)</author>
	<link>http://www.fao.org/news/story/es/item/94578/icode/</link><guid isPermaLink="true">http://www.fao.org/news/story/es/item/94578/icode/</guid>
	<pubDate>Tue, 15 Nov 2011 23:00:00 GMT</pubDate>
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	<title>Protección a los bosques para conservar los medios de subsistencia</title>
	
	<description> En la reunión sobre bosques que se lleva a cabo en Beijing, para la región de Asia y el Pacífico, se considera un modelo el proyecto Gestión forestal participativa de la FAO que ayuda a comunidades locales de Mongolia a proteger sus bosques.</description>
	<trustdotorg:body contenttype="application/xhtml+xml"><![CDATA[<strong>7 de noviembre de 2011, Bugat, Mongolia -</strong> En la reunión sobre bosques que se lleva a cabo en Beijing, para la región de Asia y el Pacífico, se considera un modelo un programa de la FAO que ayuda a comunidades locales de Mongolia a proteger sus bosques.<br /><br />El <em><a href="http://www.fao.org/forestry/enterprises/38735/es/" target="_blank">proyecto Gestión forestal participativa</a></em> ha frenado eficazmente la tala ilegal y los incendios forestales en 15 distritos pilotos, desde sus inicios en 2007, y está prevista su ampliación nacional cuando concluya el programa piloto en enero de 2012. <br /><br />Con recursos del gobierno de los Países Bajos, el proyecto ayuda a la población de Mongolia a aprender técnicas para conservar sus recursos forestales, que son decisivos para su bienestar. <br /><br />La participación de la comunidad en la gestión forestal es uno de los métodos que se están promoviendo en la reunión sobre bosques para la región de Asia y el Pacífico, que se celebra del 7 al 11 de noviembre y en cuya organización participa la FAO. Esta reunión está ligada al 24º período de sesiones de la Comisión Forestal para Asia y el Pacífico (CFAP), formada por 33 países de esta región.<br /><strong><br />Retos y oportunidades<br /></strong><strong><br /></strong>Mongolia tiene aproximadamente 188 000 km<sup>2 </sup>de bosques, que ocupan el 12 por ciento del vasto paisaje del país. Sin embargo, estos bosques han venido disminuyendo en superficie debido al aumento de la demanda de madera, a los incendios antropogénicos, la minería y la excesiva concentración de ganado. En el decenio de 1990 desaparecieron al año hasta 400 km<sup>2</sup> de superficie forestal.<br /><br />"La población local sufría desde hacía muchos años debido a una abundante tala ilegal en sus zonas, numerosos incendios, así como por la presencia de muchos extraños que llegaban y hacían lo que les venía en gana", señala Dashzeveg Tserendeleg, coordinador nacional del proyecto de Gestión forestal participativa. "La población local estaba básicamente indefensa. No podía hacer nada."<br /><br />Ahora las comunidades están descubriendo que, en realidad, sí pueden hacer algo. A través del proyecto, los grupos de usuarios forestales reciben capacitación en evaluación, cartografía, planificación de la gestión forestal, prevención de incendios y comercialización de productos forestales. Después elaboran sus propios planes y los llevan a la práctica.<br /><br />"En muchos países del mundo, y no sólo en Mongolia, hemos visto que hacer participar a la población local es decisivo para frenar la degradación de los bosques, pero también constituye un gran reto", señala el asesor técnico principal, Dominique Reeb.<br /><br /><strong>Un sentido de pertenencia<br /></strong><br />Batjargal, un pastor de Mongolia, se gana la vida mediante la cría de algunos cientos de ovejas, cabras y caballos en el distrito de Bugat, a unos 450 km al noroeste de Ulán Bator. Hasta hace poco, él y su familia no podían hacer mucho al ver a extraños explotar ilegalmente los recursos de su valle.<br /><br />"Vimos que las cosas andaban mal cuando se talaban ilegalmente árboles y comenzaron a secarse los arroyos y los ríos", explica Batjargal. Entonces la población local decidió formar un grupo de usuarios forestales, medida que según Batjargal ha dado a los miembros de la comunidad un "sentimiento de apropiación". <br /><br />En los tres años desde que se fundó el grupo, la tala ilegal y los incendios forestales básicamente han desaparecido. En las zonas del proyecto crecen nuevos árboles y los pastores aseguran que ya no dependen de fuerzas externas para proteger su entorno y sus medios de subsistencia.<br /><br /><strong>Nuevos ingresos<br /><br /></strong>El proyecto permite a las comunidades rurales aprovechar nuevas fuentes de ingresos. Los grupos de usuarios retiran los árboles muertos de los bosques y venden la madera para utilizarse como leña o en la construcción. También venden productos no de madera, como piñones y moras, en los mercados locales.<br /><br />Batjargal acaba de firmar un contrato para vender al gobierno del distrito 1 500 m<sup>3</sup> de leña para el invierno. <br /><br />"En nuestro distrito sólo hay un inspector público del medio ambiente y tres guardabosques en tres subdistritos", indica Oyumaa, gobernador del distrito de Bugat. "Permiten cortar árboles pero no pueden ejercer un control permanente en nuestros bosques. De esta manera, el principal beneficio de los grupos de usuarios forestales es tener más control de los bosques."<br /><br />La siguiente medida es ampliar a todo el país estas medidas, tarea de largo plazo que requiere elaborar políticas y refinar el marco jurídico para los recursos forestales a nivel nacional. Extraoficialmente, el programa sigue creciendo, conforme los miembros de los grupos informan a otros pastores sobre sus resultados y éstos, a la vez, forman sus propios grupos de usuarios. ]]></trustdotorg:body>
	<author>FAO-Newsroom@fao.org (FAO-Newsroom)</author>
	<link>http://www.fao.org/news/story/es/item/94219/icode/</link><guid isPermaLink="true">http://www.fao.org/news/story/es/item/94219/icode/</guid>
	<pubDate>Sun, 06 Nov 2011 23:00:00 GMT</pubDate>
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	<title>Un mundo cada vez más urbano requiere un nuevo enfoque del papel de los árboles en las ciudades</title>
	
	<description> Proteger y gestionar los árboles y bosques situados dentro y alrededor de las ciudades requiere políticas e inversiones orientadas para fortalecer los medios de subsistencia y mejorar el medio ambiente en un mundo cada vez más urbanizado, según señaló hoy con motivo del Día Mundial del Hábitat la Asociación de Colaboración en materia de Bosques (CPF), de la que la FAO es miembro.</description>
	<trustdotorg:body contenttype="application/xhtml+xml"><![CDATA[<strong>3 de octubre de 2011, Roma</strong> - Proteger y gestionar los árboles y bosques situados dentro y alrededor de las ciudades requiere políticas e inversiones orientadas para fortalecer los medios de subsistencia y mejorar el medio ambiente en un mundo cada vez más urbanizado. Este es el mensaje lanzado hoy con motivo del Día Mundial del Hábitat por la <em>Asociación de Colaboración en materia de Bosques</em> (CPF, por sus siglas en inglés), de la que la FAO es miembro.<br /><br />Con un porcentaje cada vez mayor de la población mundial que vive hoy en ciudades y sus alrededores, el CPF ha solicitado a los países que presten más atención a la gestión y protección adecuada de los bosques urbanos y periurbanos.<br /><br />Además de mejorar la calidad de los ambientes urbanos, los bosques en las ciudades pueden también mitigar los impactos de eventos meteorológicos graves, protegiendo a los edificios del fuerte viento y las inundaciones, ayudando a las ciudades a ahorrar energía, actuando como barrera y protección contra el viento fuerte y las inundaciones y ayudar a las ciudades a ahorrar energía actuando como colchón frente al tiempo caluroso.<br /><br />"La aceleración del nivel de las perturbaciones de la naturaleza que afectan a las ciudades -como tormentas, sequías, inundaciones o corrimientos de tierras- nos recuerdan que es de extrema importancia tener capacidad de resistencia ante los desastres y que los árboles desempeñan un papel importante para proteger el ambiente de las ciudades", señaló el Director Adjunto de la FAO para Bosques, Eduardo Rojas-Briales. "Las buenas practicas en la silvicultura urbana y periurbana -añadió- pueden contribuir a ciudades con resiliencia en el sentido de la mitigación y adaptación a los efectos del cambio climático".<br /><br />Los bosques urbanos también mejoran el bienestar y las condiciones de salud de los ciudadanos ya que refrescan el ambiente, particularmente en las zonas áridas. <br /><br /><strong>Servicios ecosistémicos<br /><br /></strong>"Los árboles y bosques en las ciudades ofrecen a los residentes urbanos valores recreacionales y ecológicos muy necesarios, y durante el Año Internacional de los Bosques hemos visto muchos ejemplos de actividades comunitarias en las ciudades, desde la plantación de árboles a excursione en la naturaleza", explicó Jan McAlpine, Directora de la Secretaría del Foro de las Naciones Unidas sobre los Bosques. "Estos cinturones verdes son también un hábitat importante para aves y animales pequeños y crean un oasis de diversidad biológica en un ambiente urbano". <br /><br />Además, los árboles urbanos permiten servicios ecosistémicos vitales, como la retención y almacenamiento de carbono y pueden suponer una fuente alternativa de energía. <br /><br /><strong>Beneficios para la seguridad alimentaria, medio ambiente y educación<br /><br /></strong>La agricultura y la agrosilvicultura urbanas, los huertos familiares y la recolección de productos forestales no madereros, como los hongos, pueden ser un suplemento en el suministro de alimentos a los hogares, pero a nivel global no son una práctica habitual. <br /><br />Los bosques urbanos también pueden servir de laboratorio vivo para la educación ambiental en las ciudades, ayudando a reducir la brecha entre la población urbana y los bosques. <br /><br /><strong>Primeras directrices sobre silvicultura </strong><strong>urbana<br /><br /></strong>La FAO está ayudando a desarrollar directrices para los responsables de las políticas y de la toma de decisiones sobre silvicultura urbana y periurbana, con el objetivo de promover políticas sólidas y destacar las buenas prácticas. <br /><br />"A menudo la falta de claridad sobre quienes son responsables de los diferentes aspectos de los bosques urbanos, la ausencia de políticas y de legislación, así como la carencia de una información completa, dificultan los enfoques integrales a la silvicultura urbana", señaló Cecil Konijnendijk, coordinador adjunto de un grupo de investigación sobre la silvicultura urbana creado por la Unión Internacional de Organizaciones de Investigación Forestal. "Iniciativas como la de la FAO sobre las políticas y gestión de los bosques urbanos tienen una gran importancia", añadió. <br /><br />Las directrices, que se publicarán en julio de 2012, supondrán una revisión completa de las buenas prácticas y destacarán las iniciativas más señaladas realizadas en el mundo con el objetivo de contribuir a un mejor desarrollo de las políticas y la toma de decisiones.]]></trustdotorg:body>
	<author>FAO-Newsroom@fao.org (FAO-Newsroom)</author>
	<link>http://www.fao.org/news/story/es/item/92378/icode/</link><guid isPermaLink="true">http://www.fao.org/news/story/es/item/92378/icode/</guid>
	<pubDate>Sun, 02 Oct 2011 22:00:00 GMT</pubDate>
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	<title>Conseguir créditos de carbono mediante la restauración de pastizales degradados</title>
	
	<description> El gran potencial de los pastizales para absorber el carbono atmosférico y ayudar a ralentizar el calentamiento global está más cerca de aprovecharse gracias a una nueva metodología desarrollada por la FAO en colaboración con diversas instituciones en China. Esta iniciativa permite a los criadores de ganado que invierten en la restauración de pastizales probar que fijan el carbono y acceder de este modo a la financiación para la mitigación del cambio climático.</description>
	<trustdotorg:body contenttype="application/xhtml+xml"><![CDATA[<strong>27 de septiembre de 2011, Roma </strong>- El gran potencial de los pastizales para apoyar medios de vida sostenibles al tiempo absorben el carbono atmosférico y ayudan a ralentizar el calentamiento global está más cerca de aprovecharse gracias a una nueva metodología desarrollada por la FAO en colaboración con la Academia de Ciencias Agrícolas y la Academia de Ciencias de China y el Centro Mundial de Agrosilvicultura (ICRAF, por sus siglas en francés)<br /><br />Grandes extensiones de los pastizales del planeta se encuentran degradadas de forma severa a moderada. Devolverles a un estado saludable podría suponer eliminar gigatoneladas de carbono de la atmósfera y mejorar la capacidad de resistencia ante el cambio climático.  <br /><br />Hasta ahora, sin embargo, los programas de créditos de carbono que financian proyectos para la reducción de gases de efecto invernadero (GEI) y la retención de carbono no han prestado apenas atención a la agricultura. Una de las principales dificultades ha sido encontrar maneras fiables y accesibles de medir la cantidad de carbono que se retiene en los proyectos de mitigación agrícola.  <br /><br />La nueva <em><a href="http://www.fao.org/fileadmin/user_upload/newsroom/docs/FAO-SGM-Methodology.pdf" target="_blank" title="pdf, en inglés">Metodología de la FAO para la gestión sostenible de los pastizales</a></em> puede ayudar a superar este obstáculo.  <br /><br />"Creemos haber resuelto el problema y encontrado una forma fiable para que los criadores de ganado que invierten en la restauración de pastizales puedan probar que están fijando cantidades notables de carbono y acceder a la financiación para la mitigación", señaló Pierre Gerber, especialista en política ganadera de la FAO que trabaja en el proyecto. <br /><br /><strong>La dificultad estriba en la medición <br /><br /></strong>El gran adelanto de la nueva metodología de la FAO es que supone una forma asequible para calcular de forma fiable la cantidad de emisiones de GEI eliminadas de la atmósfera a través de una mejor gestión de los pastizales. <br /><br />"Nuestro enfoque nos permite no solamente medir directamente la retención de carbono a través de la toma de muestras del suelo, pero también a través de un modelo computerizado de fijación basado en los distintos tipos de suelo y las actividades realizadas", explicó Leslie Lipper, economista de la FAO involucrado en el proyecto. "Ser capaz de demostrar que el seguimiento es fiable es algo obligado para proyectos que desean participar en el mercado del carbono, y los modelos reducen los costes de este seguimiento, permitiendo participar a los pequeños pastores y criadores de ganado". <br /><br />La metodología está siendo aplicada en un proyecto piloto en la provincia de Qinghai, China, que en última instancia será capaz de compensar una cantidad significante de carbono durante un periodo de diez años. Después de ese plazo, los pastizales restaurados habrán almacenado tanto carbono como les es posible, y los ingresos por ese concepto disminuirán. Pero las tierras volverán a ser entonces plenamente productivas y los sistemas ganaderos contarán con un modelo sostenible capaz de soportar los medios de vida de los pastores durante las próximas generaciones. <br /><br /><strong>Créditos de carbono de los pastizales restaurados<br /><br /></strong>El proyecto de Qinghai comenzó en 2008, cuando la FAO, el ICRAF, la Academia de Ciencias de China y el gobierno provincial comenzaron a trabajar con los pastores para diseñar conjuntamente prácticas para mejorar la gestión de las tierras y los pastizales para restaurar la salud de los suelos, mejorar la producción láctea y cárnica y generar servicios ecosistémicos como la reducción de la escorrentía y las riadas y la conservación de la biodiversidad. <br /><br />El objetivo final, sin embargo, era desarrollar un sistema rentable para evaluar y conceder créditos en el sentido de que estas prácticas resultan en una reducción de los GEIs a través de la retención de carbono en el suelo y una menor generación de metano en los animales. De esta forma los pastores pueden ganar dinero mediante la venta de créditos por la compensación de carbono en los mercados que negocian con los derechos de emisión. Este ingreso suplementario es clave para ayudar a salvar las barreras que los criadores de ganado encuentran a la hora de restaurar los ecosistemas, como la reducción a corto plazo de ingresos de la ganadería. <br /><br />Los beneficios se invierten en seguir rehabilitando la salud a largo plazo de las tierras que los producen, y en crear asociaciones de comercialización para aumentar las ganancias derivadas de la cría tradicional de animales. <br /><br />"El proyecto en China es tan solo un ejemplo de lo que esta metodología puede conseguir. Puede ser utilizado fácilmente en otros lugares, y ampliado para alcanzar resultados similares en los pastizales más degradados", explicó Gerber.<br /><br /><strong>Abrir la puerta a los fondos para la mitigación<br /><br /></strong>La FAO acaba de presentar esta metodología para su aprobación por <em>Verified Carbon Standard</em> (VSC), un organismo sin ánimo de lucro que certifica los programas de reducción de gases de efecto invernadero de proyectos en todo el mundo para verificar y poder emitir créditos de carbono en los mercados que negocian con las emisiones.<br /><br />Una vez aprobado, cualquier proyecto de pastizales que utilice esta metodología será apto para crear y comerciar créditos de carbono en los mercados voluntarios de carbono en todo el mundo. <br /><br />"Y lo que es igualmente importante, esta metodología ofrece ahora a los países una opción clara de incluir la gestión sostenible de pastizales en sus acciones de mitigación apropiadas para el ámbito nacional (NAMAs, por sus siglas en inglés) para reducir sus emisiones de GEI, que desarrollan en línea con las estrategias nacionales sobre el clima según los Acuerdos de Cancún de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático (UNFCCC, por sus siglas en inglés)", añadió Lipper. "Hasta ahora, no existían opciones para ello", concluyó.<br /><br />El trabajo de la FAO sobre la metodología tuvo el apoyo de la Agencia francesa para el desarrollo.]]></trustdotorg:body>
	<author>FAO-Newsroom@fao.org (FAO-Newsroom)</author>
	<link>http://www.fao.org/news/story/es/item/90067/icode/</link><guid isPermaLink="true">http://www.fao.org/news/story/es/item/90067/icode/</guid>
	<pubDate>Tue, 27 Sep 2011 08:00:00 GMT</pubDate>
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	<title>África: urge hacer frente al cambio climático</title>
	
	<description> La FAO trabaja junto a los líderes africanos para adoptar con rapidez una agricultura &quot;climáticamente inteligente&quot; que pueda hacer frente a los efectos del cambio climático y la disminución progresiva de los recursos naturales. Este enfoque pretende el incremento sostenible de la productividad agrícola y la creación de resiliencia frente a las presiones ambientales, ayudando a los campesinos a adaptarse al cambio climático, al tiempo que se reducen las emisiones de gases de efecto invernadero.</description>
	<trustdotorg:body contenttype="application/xhtml+xml"><![CDATA[<strong>14 de septiembre de 2011, Johannesburgo/Roma</strong> - La FAO trabaja junto a los líderes africanos para adoptar con rapidez una agricultura "climáticamente inteligente" que pueda hacer frente a las consecuencias del cambio climático y la disminución progresiva de los recursos naturales. <br /><p>"África necesita una agricultura más productiva y mayores ingresos en sus zonas rurales y las comunidades rurales y los ecosistemas agrícolas de los que dependen deben adaptarse al cambio climático y hacerse más resistentes a sus efectos", señaló Alexander Mueller, Director General Adjunto de la FAO para Recursos Naturales, al referirse a la conferencia "<a href="http://www.nda.agric.za/index2011ClimateChange.htm">Agricultura climáticamente inteligente: Africa, un llamamiento a la acción</a>" convocada por el Gobierno de Sudáfrica del 13 al 14 de septiembre en Johannesburgo.<br /><br />"La FAO, junto con sus socios, ha desarrollado el concepto de <em>agricultura inteligente con respecto al clima</em>, que representa una manera de lidiar con todos los múltiples desafíos de forma coherente e integral", añadió Mueller.<br /><br />Este enfoque pretende aumentar la producción agrícola de forma sostenible y crear resiliencia ante las presiones ambientales ayudando a los campesinos a adaptarse al cambio climático, al mismo tiempo que reducen las emisiones de gases de efecto invernadero. Ello se puede conseguir con prácticas "climáticamente inteligentes" que incrementen la materia orgánica en los suelos y mejoren la capacidad de retención del agua. También se consiguen cosechas más resistentes y se reduce la erosión, ayudando a mitigar el cambio climático. <br /><br /><strong>El camino hacia delante<br /><br /></strong>"La agricultura inteligente con respecto al clima incluye el uso de técnicas y enfoques de eficacia probada que pueden ayudar a alcanzar la seguridad alimentaria, la adaptación al cambio climático y la mitigación de sus efectos", subrayó Mueller. <br /><br />"Pero se necesita más apoyo -añadió-. Necesitamos más pilotaje y ampliar los programas de acción temprana, conseguir financiación para las oportunidades de inversión y lograr que los países en desarrollo cuenten con ellas. Los aspectos económicos de la agricultura y del cambio climático tienen que ser abordados de forma conjunta. Manejarlos de forma separada no permitirá hacer frente a las múltiples dificultades", advirtió Mueller. <br /><br />La a<strong>gricultura es clave y la adaptación esencial<br /><br /></strong>La agricultura se encuentra en la base de la economía de muchos países subsaharianos, dando empleo al 60 por ciento de la fuerza laboral de la región, con cerca del 30 por ciento de su producto interior bruto. <br /><br />Pero el cambio climático podría reducir mucho el rendimiento de los cultivos en África subsahariana para el año 2050. Y existen cerca de 650 millones de personas en el continente que dependen de la agricultura de secano en entornos frágiles y vulnerables a la escasez de agua y la degradación medioambiental. <br /><br />Un documento para la reunión de Johannesburgo, presentado por el Ministerio sudafricano de Agricultura en colaboración con la FAO y el Banco Mundial, sostiene que sin las medidas adecuadas para adaptar la producción alimentaria a los desafíos que plantea el cambio climático y el apoyo financiero a estas medidas, no se alcanzarán los objetivos marcados sobre reducción de la pobreza y seguridad alimentaria en África.<br /><br /><strong>Situar la agricultura en el centro del debate<br /><br /></strong>"La próxima reunión de Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (UNFCCC) en Durban, Sudáfrica (28 de noviembre-9 de diciembre de 2011), ofrece la oportunidad para que África diseñe la agenda mundial del cambio climático, y este encuentro ayudará a atraer atención sobre la agricultura climáticamente inteligente", aseguró Mueller. <br /><br />"La convocatoria de la reunión en Johannesburgo es por tanto una señal de enorme importancia de que África ha situado a la agricultura inteligente con respecto al clima en un lugar prioritario en la agenda política", concluyó Mueller.</p>]]></trustdotorg:body>
	<author>FAO-Newsroom@fao.org (FAO-Newsroom)</author>
	<link>http://www.fao.org/news/story/es/item/89611/icode/</link><guid isPermaLink="true">http://www.fao.org/news/story/es/item/89611/icode/</guid>
	<pubDate>Wed, 14 Sep 2011 07:00:00 GMT</pubDate>
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	<title>Los fenómenos climáticos extremos: un mayor peligro para los bosques</title>
	
	<description> Una asociación internacional para la conservación y mejora de los bosques alertó hoy que los fenómenos climatológicos extremos y los desastres naturales supondrán una amenaza cada vez mayor para los bosques del planeta en los próximos años, por lo que se requiere una cooperación más estrecha entre regiones y países. La alerta fue realizada con motivo del lanzamiento de una nueva publicación de la FAO &quot;Perturbaciones abióticas y su influencia en la salud de los bosques&quot;.</description>
	<trustdotorg:body contenttype="application/xhtml+xml"><![CDATA[<strong>9 de julio de 2011, Roma</strong> - Una asociación internacional para la conservación y mejora de los bosques alertó hoy que los fenómenos climatológicos extremos y los desastres naturales supondrán una amenaza cada vez mayor para los bosques del planeta en los próximos años, por lo que se requiere una cooperación más estrecha entre regiones y países.<br /><br />La alerta fue realizada por la Asociación de Colaboración en materia de Bosques (ACB) un mecanismo que abarca a 14 organizaciones internacionales y secretarías, con motivo del lanzamiento de una nueva publicación de la FAO: <em><a href="http://www.fao.org/docrep/014/am664e/am664e00.pdf" target="_blank">Perturbaciones abióticas y su influencia en la salud de los bosques</a>.</em><br /><br />Entre 2000 y 2009 tuvieron lugar en todo el mundo cerca de 4 000 fenómenos extremos, las denominadas "perturbaciones abióticas", tales como: ciclones, inundaciones, desprendimientos de tierra, tornados, terremotos, erupciones volcánicas y "megaincendios" forestales. De forma reciente, hay que incluir fenómenos producidos por el hombre, como la contaminación radiactiva y los vertidos de petróleo.<br /><br />La ACB ha solicitado a los responsables forestales que apliquen políticas forestales tales como la diversificación de especies, utilizar barreras contra el viento y cultivos mixtos para proteger a los bosques de las catástrofes, reduciendo los riesgos y el impacto de los fenómenos extremos.<br /><br />"Se espera que las perturbaciones continúen incrementándose en intensidad, cantidad y frecuencia", aseguró Eduardo Rojas-Briales, Director General Adjunto de la FAO para Bosques y Presidente de la ACB. "La gestión forestal adaptativa -añadió- que involucre a todos los sectores y partes interesadas es esencial para proteger los recursos forestales mundiales. Y debido a que estas perturbaciones no respetan las fronteras, la cooperación regional o internacional es muy necesaria".<br /><br />Entre los ejemplos de las alteraciones bióticas y su impacto en los bosques figuran la fuerte tormenta que sufrió Suecia en 2005, que arrancó o dañó a los árboles en más de 1,2 millones de hectáreas de bosques. También el ciclón tropical "Sidr", que golpeó a Bangladesh en 2007, afectando a casi nueve millones de personas y dañando cerca de 1,5 millones de viviendas y unos cuatro millones de árboles, y el terremoto y consiguiente tsunami ocurrido en la región central de Chile en 2010, que mató a más de 700 personas y produjo pérdidas económicas de más de 30 000 millones de dólares EEUU en el país latinoamericano.<br /><br /><strong>Minimizar los daños de los fenómenos extremos</strong><br /><br />La propia condición de los bosques puede influir en los fenómenos extremos. Por ejemplo, la deforestación y la mala gestión pueden incrementar las inundaciones y los desprendimientos de tierras durante los ciclones. La degradación de los manglares pueden aumentar los daños provocados por las tormentas o los tsunamis.<br /><br />Las observaciones realizadas en las Maldivas han demostrado que los bosques costeros son más resistentes a los impactos de un tsunami cuando permanecen inalterados y como bosques mixtos. Las dunas de arena, los manglares y los arrecifes de coral ayudan a reducir la energía de las olas de los tsunamis, al tiempo que retienen el suelo y ofrecen condiciones seguras para el desarrollo de la biodiversidad. Aunque los manglares maduros son bastante resistentes a los aumentos del nivel del agua, existen límites para esta capacidad de resistencia.<br /><br />En 2004, cuando el tsunami del Océano Índico alcanzó Indonesia, destruyó cerca de 49 000 hectáreas de bosques costeros (excluyendo los manglares), y daño en forma importante entre<br /><br />300-750 hectáreas de manglares, con unas pérdidas económicas de 21,9 y 2.5 millones de dólares EEUU respectivamente. Pero con una mejor gestión de los bosques costeros y los manglares, se podría haber reducido este tipo de consecuencias en forma significativa.<br /><br />"Los proyectos financiados por la Organización Internacional de las Maderas Tropicales (OIMT) para rehabilitar los manglares dañados por el tsunami en el delta del Ayeyarwady en Myanmar, en las provincias de Phang Nga y Ranong en el sur de Tailandia y en muchos otros países, ayudan a garantizar que en el futuro los fenómenos climáticos extremos y/o los tsunamis serán menos dañinos para las comunidades locales que el evento trágico ocurrido en 2004 en el Océano Índico", aseguró Emmanuel Ze Meka, Director Ejecutivo de la OIMT.<br /><br /><strong>Adaptarse al cambio climático</strong><br /><br />Los esperados incrementos en la frecuencia y severidad de la presión de la sequía y el calor asociada al cambio climático pueden alterar de forma fundamental la composición y estructura de los bosques. Los incrementos en la mortalidad de los árboles preocupan especialmente, ya que los árboles caídos emiten también una gran cantidad de carbono a la atmósfera. <br /><br />Aún más, la disminución de la pluviosidad y las sequías más severas, como la que afecta en la actualidad al Cuerno de África, se espera que ejerzan una fuerte presión en la población africana que depende de los bosques para obtener alimentos, agua potable y cubrir otras de sus necesidades básicas. <br /><br />"La planificación de la adaptación al cambio climático se ve frenada por la falta de información sobre los impactos actuales y futuros de este cambio", señaló Steve Makungwa, de la Red de investigación forestal en el África subsahariana (FORNESSA, por sus siglas en inglés), una iniciativa que ha trabajado con la <em>Unión Internacional</em> de Organizaciones de Investigación Forestal (IUFRO) en los efectos del cambio climático sobre los bosques africanos. "Hay una necesidad de proyecciones fiables a nivel regional, así como de sistemas de alerta temprana que requieren inversiones en investigación e infraestructuras para el seguimiento", explicó Makungwa.<br /><br />En noviembre de 2011, el <em>Panel</em> Intergubernamental sobre el <em>Cambio Climático</em> (<em>IPCC</em>) lanzará un Informe Especial sobre la gestión de riesgos de fenómenos extremos y desastres para la adaptación temprana al cambio climático. El informe pretende convertirse en un recurso para que los responsables de la toma de decisiones puedan gestionar de forma más eficaz estos fenómenos.<br /><br />Con antelación a este informe, los socios de la ACB han hecho un llamamiento a los responsables forestales para que desarrollen estrategias para adaptarse a las futuras sequías, reduciendo la densidad de árboles para reducir la competencia por el agua, seleccionando plantas con una mejor resistencia a la sequía, y pasando del monocultivo a bosques con gran riqueza de especies. <br /><br />Gestionar de forma eficaz los bosques del mundo no sólo reduce los riesgos de daños en desastres futuros, sino que también ayuda a la mitigación y la adaptación al cambio climático a nivel mundial.  ]]></trustdotorg:body>
	<author>FAO-Newsroom@fao.org (FAO-Newsroom)</author>
	<link>http://www.fao.org/news/story/es/item/86583/icode/</link><guid isPermaLink="true">http://www.fao.org/news/story/es/item/86583/icode/</guid>
	<pubDate>Sun, 07 Aug 2011 22:00:00 GMT</pubDate>
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	<title>Volver a contar con la naturaleza en la agricultura</title>
	
	<description> Producir más alimentos para una creciente población mundial de forma sostenible para el medio ambiente es el objetivo de una nueva e importante iniciativa lanzada por la FAO. La nueva iniciativa, basada en el enfoque sobre los ecosistemas, se dirige principalmente a los pequeños agricultores en los países en desarrollo y deriva en parte de las técnicas de la agricultura de conservación, que se realiza sin o con un mínimo de arado y laboreo de la tierra.</description>
	<trustdotorg:body contenttype="application/xhtml+xml"><![CDATA[<strong>13 de junio de 2011, Roma</strong> - Producir más alimentos para una creciente población mundial de forma sostenible para el medio ambiente es el objetivo de una nueva e importante iniciativa lanzada hoy por la FAO.<br /><br />El llamamiento de la FAO para una intensificación sostenible de la producción agrícola, más de medio siglo después de la <em>Revolución verde</em> de la década de 1960, está explicado en un nuevo libro, "<a href="http://www.fao.org/ag/save-and-grow/es/index.html" target="_blank" title="Leer el libro">Ahorrar para crecer</a>" (<em>Save and Grow, </em>título original en ingles, ndr<em>) </em>publicado por la División de Producción y Protección Vegetal de la FAO.<br /><br /><strong>Pequeños campesinos<br /></strong><br />La nueva iniciativa se dirige principalmente a los pequeños agricultores en los países en desarrollo. Ayudar a las familias campesinas de bajos en ingresos en el mundo en desarrollo -unos 2 500 millones de personas- a ahorrar en los costes de producción y crear sistemas agroecológicos saludables, les permitirá maximizar los rendimientos y dedicar sus ahorros a salud y educación.<br /><br />Se calcula que la tecnología de la <em>Revolución verde</em> salvó a mil millones de personas del hambre y produjo alimentos más que suficientes para una población mundial que se duplicó, pasando de 3 000 a 6 000 millones entre 1960 y 2000.<br /><br /><strong>Nuevo milenio<br /><br /></strong>Sin embargo, el paradigma actual de producción agrícola intensiva no es capaz de responder a los desafíos del nuevo milenio. Para poder crecer, la agricultura tiene que aprender a ahorrar.<br /><br />El enfoque de ahorrar para crecer deriva en parte de las técnicas de la agricultura de conservación (AC), que utiliza -o minimizan- el arado y la labranza, preservando de este modo la estructura y buena salud del suelo. Los residuos de las plantas cubren los campos y se alterna el cultivo de cereales con el de legumbres que permiten enriquecer el suelo.<br /><br /><strong>Agricultura de precisión</strong><br /><br />Otras técnicas desarrolladas por la FAO y sus socios en los últimos años como parte de las herramientas de <em>ahorrar para crecer</em> incluyen el riego de precisión, que permiten una mayor producción por cada gota de agua, y la "colocación precisa" de fertilizantes, que puede duplicar la cantidad de nutrientes absorbidos por las plantas.<br /><br />El manejo integrado de plagas, con técnicas que evitan el desarrollo de plagas y minimizan la necesidad de pesticidas, es ya otro elemento clave de la iniciativa.<br /><br />Estos métodos permiten que los cultivos se adapten al cambio climático y puedan no solamente producir más alimentos, sino también reducir la necesidad de agua de los cultivos en un 30 por ciento y los costes de la energía en hasta un 60 por ciento. En algunos casos es posible incrementar los rendimientos hasta seis veces, según demuestran los ensayos con maíz realizados recientemente en África meridional. Según un estudio, los rendimientos medios de las explotaciones que aplicaban este tipo de técnicas en 57 países de bajos ingresos aumentaron en casi un 80 por ciento.<br /><br /><strong>Enfoque en los ecosistemas<br /></strong><br />El modelo <em>ahorrar para crecer </em>incorpora un enfoque ecosistémico que aprovecha la contribución de la naturaleza para los cultivos: materia orgánica del suelo, regulación del flujo del agua, polinización y depredadores naturales de las plagas. Se aplican insumos externos en el momento y en la cantidad adecuada, ni más ni menos de los que la planta necesita.<br /><br />El enfoque se basa en las lecciones aprendidas de la <em>Revolución verde</em> de la década de 1960, que se centró en aumentar la producción agrícola sin prestar demasiada atención al medio ambiente.<strong><br /><br />Biodiversidad</strong><br /><br />Décadas de agricultura intensiva pueden haber degradado las tierras fértiles y agotado los acuíferos, provocado un recrudecimiento de las plagas, erosionado la biodiversidad y contaminado el aire, el agua y el suelo. Puede observarse que la tasa de aumento del rendimiento de los principales cereales está descendiendo.<br /><br />Para alimentar a una población mundial que se prevé alcance 9 200 millones de personas en 2050 -lo que implica satisfacer una demanda de alimentos que se duplicará en los países en desarrollo-, no queda otra opción que intensificar aún más la producción agrícola. Para erradicar el hambre y cubrir la demanda prevista en 2050, es necesario que la producción de alimentos se incremente el 70 por ciento a nivel mundial y un 100 por cien en los países en desarrollo.<br /><br />La clave para afrontar este desafío se encuentra en la intensificación sostenible de la producción agrícola, es decir, <em>ahorrar para cultivar</em>. Pero ello implica un cambio desde un modelo homogéneo a sistemas agrícolas que hacen un uso intensivo del conocimiento y se adaptan a lugares específicos.<strong><br /><br />Apoyar a los campesinos</strong><br /><br />También será necesario dar un fuerte apoyo a los campesinos, de manera que aprendan las nuevas prácticas y tecnologías, al tiempo que también se necesita que los gobiernos refuercen los programas nacionales de mejoramiento genético de plantas para desarrollar nuevas variedades de semillas con capacidad de resistencia frente al cambio climático y utilicen los insumos externos de forma más eficaz.<br /><br />Los responsables de las políticas deben aportar incentivos para que se adopte este nuevo modelo, premiando por ejemplo la gestión correcta de los ecosistemas. La clave es promover las inversiones en la agricultura. Los países desarrollados deberían incrementar el porcentaje dedicado a la agricultura en la ayuda oficial al desarrollo. Por su parte, los propios países en desarrollo deberían destinar un porcentaje mayor de sus presupuestos nacionales al sector agrícola. Y sería necesario incrementar las inversiones privadas, tanto extranjeras como domésticas.]]></trustdotorg:body>
	<author>FAO-Newsroom@fao.org (FAO-Newsroom)</author>
	<link>http://www.fao.org/news/story/es/item/80117/icode/</link><guid isPermaLink="true">http://www.fao.org/news/story/es/item/80117/icode/</guid>
	<pubDate>Sun, 12 Jun 2011 22:00:00 GMT</pubDate>
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	<title>Libia: la crisis amenaza la seguridad alimentaria</title>
	
	<description> El impacto sobre la seguridad alimentaria de la actual crisis en Libia es motivo de una seria preocupación en este país y sus países vecinos debido a la dependencia de la región en la importación de cereales, las posibles interrupciones en el flujo de bienes y servicios y los desplazamientos de población.</description>
	<trustdotorg:body contenttype="application/xhtml+xml"><![CDATA[<strong>11 de marzo de, 2011, Roma</strong> - El impacto sobre la seguridad alimentaria de la actual crisis en Libia es motivo de una seria preocupación en este país y sus países vecinos debido a la dependencia de la región en la importación de cereales, las posibles interrupciones en el flujo de bienes y servicios y los desplazamientos de población, según advirtió hoy la FAO. <br /><br />"La crisis en curso tendrá posiblemente un impacto significativo sobre la seguridad alimentaria en Libia y en las áreas cercanas afectadas. En Libia la situación puede llevar a una súbita interrupción de las importaciones y el colapso del sistema interno de distribución. <br /><br />"El agotamiento de las reservas alimentarias y la pérdida de mano de obra rural son todos ellos factores que a largo plazo pueden afectar seriamente a la seguridad alimentaria", señaló Daniele Donati, Jefe del Servicio de Operaciones de Emergencia de la FAO. <br /><br />Los trastornos sufridos por los mercados en los que los campesinos obtienen semillas y fertilizantes amenazan también a la producción agrícola, la seguridad alimentaria y la generación de ingresos a corto y medio plazo. En Libia, la producción en tierras cultivables se concentra principalmente en las cercanías de Bengasi y Trípoli.<br /><br /><strong>Llamamiento de la ONU<br /></strong> <br />Dentro del Llamamiento Urgente de la ONU para la crisis libia, realizado el pasado luness, la FAO planea integrar la distribución de alimentos y de semillas de hortalizas en áreas periurbanas y costeras, con el objetivo de promover el consumo de alimentos frescos y la ingesta de micronutrientes. <br /><br />La FAO ha solicitado fondos para contar de forma inmediata con capacidad de reunir, analizar y distribuir información eficaz y actualizada sobre las necesidades y lagunas en la seguridad alimentaria, con el objetivo de orientar sus respuestas. Además, la FAO ha solicitado apoyo para garantizar una vigilancia eficaz de las enfermedades animales y proteger los activos ganaderos y su productividad. <br /><br />El componente de seguridad alimentaria del llamamiento está valorado en 47,92 millones de dólares EE.UU, de los cuales la FAO ha solicitado 2,65 millones. <br /><br /><strong>Subsidios para el pan<br /></strong><br />En Egipto, el brusco incremento en los precios internacionales del trigo hará que aumente en forma sustancial el coste de las importaciones de este cereal en 2010/11, y el del programa gubernamental de subsidios al pan, que ayuda a amortiguar los efectos del alza de precios sobre el consumidor. <br /><br /><strong>Faltan datos<br /></strong><br />La información actualizada y los datos de referencia sobre la seguridad alimentaria en Libia son fragmentarios y sin confirmar, por lo que se necesita seguir de cerca la situación de la seguridad alimentaria y las condiciones para el comercio en su conjunto. También se hace necesario vigilar las reservas alimentarias y el aumento del coste de los alimentos. <br /><br />Debido a la fuerte dependencia en las importaciones, nuevas subidas de precios en el mercado internacional tendrían un efecto devastador en la capacidad de la gente vulnerable para cubrir sus necesidades básicas. <br /><br />La tasa de inflación subió el 10,4 en Libia durante la crisis de los precios alimentarios de 2008. La FAO realiza actualmente el seguimiento de la situación en Libia a través de sus oficinas regionales en El Cairo y Túnez.]]></trustdotorg:body>
	<author>FAO-Newsroom@fao.org (FAO-Newsroom)</author>
	<link>http://www.fao.org/news/story/es/item/52614/icode/</link><guid isPermaLink="true">http://www.fao.org/news/story/es/item/52614/icode/</guid>
	<pubDate>Wed, 09 Mar 2011 23:00:00 GMT</pubDate>
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	<title>El uso seguro de las aguas residuales en la agricultura ofrece múltiples beneficios</title>
	
	<description> Reciclar las aguas residuales urbanas y usarlas para los cultivos agrícolas puede ayudar a mitigar los problemas de escasez de agua y reducir la contaminación del agua, pero se trata de una práctica que no está tan extendida como debiera.</description>
	<trustdotorg:body contenttype="application/xhtml+xml"><![CDATA[<strong>6 de septiembre de 2010, Estocolmo/Roma</strong> - Reciclar las aguas residuales urbanas y usarlas para los cultivos agrícolas puede ayudar a mitigar los problemas de escasez de agua y reducir la contaminación del agua, pero se trata de una práctica que no está tan extendida como debiera, según un último informe de la FAO. <br /> <br /> El uso de aguas residuales tratadas en la agricultura se practica en cerca de medio centenar de países y ocupa una superficie que asciende al 10 por ciento del total de tierras cultivadas a nivel mundial, según el informe <a href="http://www.fao.org/docrep/012/i1629e/i1629e00.htm" target="_blank">"La riqueza de los residuos: economía del uso de las aguas residuales en la agricultura"</a>, publicado hoy al comienzo de la Semana Mundial del Agua (Estocolmo, del 5 al 11 de septiembre). <br /> <br /> Si bien a escala global tan solo una pequeña parte de las aguas residuales tratadas se utilizan para la agricultura, esta práctica atrae cada vez mayor interés en todo el mundo, y en algunos países -España y México, por ejemplo- un porcentaje elevado de las aguas tratadas se destinan al riego. <br /> <br /> "Los estudios de caso incluidos en el informe indican que una gestión segura de las aguas residuales en la producción alimentaria supone una forma de aliviar la competencia entre las ciudades y la agricultura por el agua en regiones en la escasez va en aumento", explicó Pasquale Steduto, Director Adjunto de la División de Tierra y Aguas de la FAO. "En un contexto adecuado -añadió- puede ayudar también con el tratamiento de las aguas residuales y la consiguiente contaminación de los ríos". <br /> <br /> Los campesinos también podrían ahorrarse parte del coste de bombear aguas subterráneas, al tiempo que los nutrientes presentes en las aguas residuales reducen el gasto en fertilizantes. <br /> <br /> "Tratada de forma adecuada y reciclada en forma segura, el agua puede ofrecer potencialmente un "triple dividendo" a los usuarios urbanos, los campesinos y el medio ambiente", concluyó Steduto. <br /> <br /><strong> Los beneficios compensan los costes </strong><br /> <br /> Ya que la realización de sistemas adecuados para el tratamiento y reciclaje de las aguas residuales comporta tanto inversiones iniciales de capital y costes operativos permanentes, el mayor beneficio debería resultar del elevado valor del agua potable que se libera para el consumo urbano o el uso industrial. Ello reduciría los costes que deben soportar las autoridades municipales para localizar recursos hídricos adicionales a través de medios más costosos. <br /> <br /> Y los costes se podrían compensar aún más reutilizando el biogás generado durante el tratamiento de las aguas como fuente de energía, o incluso potencialmente mediante la venta de créditos de carbono. <br /> <br /> "Si bien el reciclaje de aguas residuales en la agricultura no es la única forma de hacer frente a los problemas de escasez y contaminación, en muchos casos se trata de una solución extremadamente rentable, como refleja la cantidad creciente de programas de reciclaje que aparecen en el informe", aseguró Steduto. <br /> <br /> <strong>Diferentes usuarios</strong> <br /> <br /> La viabilidad del reciclaje del agua en la agricultura depende de las circunstancias y las condiciones locales, que afectan al equilibrio entre costes y beneficios, según el informe de la FAO. <br /> <br /> La valoración económica de cualquier propuesta de proyecto debería realizarse desde una perspectiva de cuencas a nivel regional, y es igualmente necesario considerar las necesidades y beneficios de los diferentes usuarios del agua. <br /> <br /> "Resulta inverosímil que estos programas puedan justificarse a nivel económico tan solo en lo que respecta a la agricultura", indica el informe. "Los beneficios para los usuarios urbanos e industriales deben ser relativamente importantes, y en muchos casos serán la principal justificación para el proyecto", se añade.<br /> <br /> El informe de la FAO subraya igualmente que las aguas residuales no tratadas no pueden utilizarse para el riego, por lo que se requiere siempre un tratamiento y reciclaje adecuados.]]></trustdotorg:body>
	<author>FAO-Newsroom@fao.org (FAO-Newsroom)</author>
	<link>http://www.fao.org/news/story/es/item/44983/icode/</link><guid isPermaLink="true">http://www.fao.org/news/story/es/item/44983/icode/</guid>
	<pubDate>Sun, 05 Sep 2010 22:00:00 GMT</pubDate>
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	<title>Para afrontar los elefantes e hipopótamos invasores</title>
	
	<description> La FAO ofrece unos instrumentos para ayudar a resolver, prevenir y mitigar el problema cada vez más grande del conflicto entre los seres humanos y los animales salvajes. Con un crecimiento demográfico mundial en torno a los 75 millones al año, las personas y los animales salvajes están cada vez más aglomerados, lo que incrementa el riesgo de conflicto entre ellos.</description>
	<trustdotorg:body contenttype="application/xhtml+xml"><![CDATA[<strong>19 de julio de 2010, Roma</strong> - ¿Lo atacan los elefantes? No se preocupe, ahuyéntelos con un aerosol de pimienta. ¿Los leones, guepardos o las hienas manchadas están atacando a los animales de su granja? Podría poner un asno de guardia. ¿Los papiones que andan merodeando le causan molestias? Ofrézcales un sándwich de víbora.<br /><br />Estas son algunas de las curiosas recomendaciones que ofrece el juego de instrumentos producido por la FAO para ayudar a resolver, prevenir y mitigar el problema cada vez más grande del conflicto entre los seres humanos y los animales salvajes. Y si bien estas medidas pueden suscitar una sonrisa, el problema que pretenden resolver no tiene nada de simpático.<br /><br />Con un crecimiento demográfico mundial en torno a los 75 millones al año, las personas y los animales salvajes están cada vez más aglomerados, lo que incrementa el riesgo de conflicto entre ellos, así como las amenazas para la vida y los medios de subsistencia de las personas y para su salud por enfermedades de origen animal.<br /><br /><strong>El cráneo de Taung <br /><br /></strong>La competencia entre los seres humanos y los animales salvajes data del alba de la humanidad. Registros fósiles indican que los primeros homínidos fueron presa de animales con los que compartían los hábitats. El famoso cráneo de Taung, descubierto en Sudáfrica en 1924, pertenecía a un niño que, a decir de los científicos, fue asesinado por un águila hace dos millones de años.<br /><br />"Pero ahora ‒afirma René Czudek, Oficial forestal y de ordenación de flora y fauna  silvestres, de la FAO‒ la situación puede agravarse, en particular en África." Se prevé que en los próximos 40 años se duplicará la población de este continente, donde están las reservas más abundantes de especies silvestres, para llegar a 2 000 millones de personas. Los africanos no sólo se aglomerarán más en las ciudades, sino que ellos y sus cultivos harán más presión sobre los territorios poblados por la fauna silvestre.<br /><br />De esta manera, el juego de instrumentos de la FAO para mitigar los conflictos entre la población y los animales salvajes se ocupa en gran parte de la solución de problemas en África. Está concebido no sólo para ayudar a proteger a las personas, sus cultivos y su ganado de los animales sino, de igual importancia, a proteger de la gente a los animales. La FAO recomienda políticas, estrategias y medidas prácticas para que la convivencia cada vez más estrecha sea más segura para todos.<br /><br /><strong>El problema principal<br /><br /></strong>El Comité Técnico sobre la Naturaleza, de la Comunidad para el Desarrollo del África Austral, sostiene que los animales salvajes constituyen el problema principal para la población rural de África, tanto en lo que respecta a la seguridad personal como por los daños económicos que pueden producir.<br /><br />No hay cifras mundiales sobre las pérdidas agrícolas pero, según Czudek, "para la familia perjudicada, la pérdida de una parcela de maíz por un saqueo de elefantes puede representar la pérdida de las reservas de alimentos para un año, la diferencia entre la autosuficiencia y la indigencia."<br /><br />A los elefantes muchas veces les gusta alimentarse de los cultivos, sobre todo los de maíz y yuca. Se ha estimado que el costo anual de los ataques de los elefantes a los cultivos va de 60 USD (Uganda) a 510 USD (Camerún) por agricultor perjudicado.<br /><br />Obviamente es más fácil decirlo que en verdad echar a un elefante macho adulto de un terreno, pero afortunadamente todos los elefantes tienen una grieta en su armadura que facilita esta tarea: detestan el picante.<br /><br /><strong>Bombardero Mhiripiri<br /><br /></strong>La especialidad del Bombardero Mhiripiri es aprovechar este talón de Aquiles. Se trata de una pistola de plástico que dispara bolas del tamaño de una pelota de ping pong rellenas de una solución de pimiento picante muy concentrada, que explota al chocar contra su blanco y hará correr al macho adulto en busca de reparo a más de 45 metros.<br /><br />También da buenos resultados fabricar tabiques de pimiento picante con abono de elefante y pimienta molida, colocarlos en los límites de los terrenos en peligro y encenderlos. El humo denso y picante que se desprende aleja a los elefantes. También se pueden sembrar y cultivar terrenos de pimientos picantes, que no sólo sirven para obtener ingresos sino también para evitar que se acerquen los elefantes.<br /><br />En efecto, el juego de instrumentos señala como estrategia general prevenir el conflicto mediante una planificación anticipada del uso de las tierras: garantizar, por ejemplo, que los cultivos se siembren donde los animales tengan menos acceso. Habría que establecer corredores para el tránsito de los animales silvestres de ida y vuelta a los abrevaderos y, cuando sea posible, evitar un contacto con la vegetación de las riberas y de los bordes de las montañas.<br /><br /><strong>Cocodrilos del Nilo<br /><br /></strong>Pero donde personas y animales comparten espacios no es posible eliminar por completo el peligro. Hoy parece que los depredadores más peligrosos para las personas son los grandes cocodrilos del Nilo, que llegan a pesar hasta 1 000 kg. Hay noticias de Zambia y Mozambique sobre la responsabilidad de estos saurios por el número más grande de muertes causadas por animales en esos países, con unas 300 muertes anuales estimadas solamente en Mozambique. <br /><br />Con vallados resistentes se puede proteger de los cocodrilos en los abrevaderos. También cabe señalar que es menos probable que estos saurios ataquen a las personas o el ganado cuando las poblaciones de peces son abundantes, por lo cual evitar el exceso de pesca sería una forma de reducir el peligro.<br /><br />Los hipopótamos que, como los elefantes, tienden a atacar los cultivos de noche, pueden desviarse echándoles una luz fuerte a los ojos. Pero los instrumentos de la FAO advierten que hay que tener cuidado porque son animales imprevisibles y pueden embestir en vez de escapar.<br /><br /><strong>Asnos de guardia <br /><br /></strong>Invertir en un perro de guardia permite que éste avise cuando se aproxima un depredador y lo mantenga alejado. En algunas partes de Kenya se usan asnos en vez de perros. Son temerarios y pueden ahuyentar incluso a carnívoros grandes con sus rebuznos, mordidas y patadas.<br /><br />Contra los papiones, un instrumento para alejarlos es ofrecerles una víbora en una hogaza de pan. Es posible ahuyentar a los papiones que entran en las casas para robar alimentos poniendo una víbora, de preferencia viva, en una hogaza de pan ahuecada. Al agarrar el pan y encontrar dentro la serpiente, se asustan tanto que se cuidan mucho de no regresar.<br /><br />Sin embargo, en general, la mejor forma de reducir los problemas que afrontan los seres humanos a causa de los animales silvestres, y viceversa, es informar a agricultores y aldeanos, así como a los encargados de elaborar las políticas, para que perciban a la fauna silvestre como un activo en vez de como a una amenaza que hay que eliminar. La conciencia y la capacitación para vivir mejor con los animales es fundamental<br /><br />Pero es evidente que la gente sólo modificará sus actitudes muy arraigadas respecto a los animales, considerados una molestia o algo peor, si ellos y sus comunidades reciben alguna ventaja palpable de su convivencia, muchas veces peligrosa, con las poblaciones de animales.<br /><br />Pagarles un porcentaje de los ingresos del turismo sería una opción, y otra sería pagarles  por los servicios ambientales que proporcionan. También habría que contemplar la compensación por daños a los cultivos, lesiones o pérdida de la vida.<br /><br /><strong>Pérdida trágica<br /><br /></strong>"Cualesquiera que sean las medidas específicas que se tomen, es importante que se introduzcan pronto y se ejecuten correctamente ‒explica Czudek‒. De otra manera se produciría una pérdida gradual de la fauna silvestre, como la conocemos en gran parte de África ¡lo que representaría una pérdida trágica para todos!"<br /><br />El juego de instrumentos para tratar los conflictos entre la población y los animales silvestres, que está en experimentación en el África austral, se preparó en colaboración con el Centro de cooperación internacional en investigación agrícola para el desarrollo (CIRAD), el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF), el Programa de ordenación de áreas comunales para recursos indígenas (CAMPFIRE) y otros asociados.]]></trustdotorg:body>
	<author>FAO-Newsroom@fao.org (FAO-Newsroom)</author>
	<link>http://www.fao.org/news/story/es/item/44036/icode/</link><guid isPermaLink="true">http://www.fao.org/news/story/es/item/44036/icode/</guid>
	<pubDate>Sun, 18 Jul 2010 22:00:00 GMT</pubDate>
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	<title>Nuevas técnicas y equipo de pesca pueden ayudar a las tortugas marinas</title>
	
	<description> Desde hace casi 60 millones de años las tortugas marinas surcan los océanos, pero la disminución de sus poblaciones preocupa a muchas personas de que esta larga historia pudiera estar acercándose a su fin. Una serie de actividades humanas, como la pesca, pone en peligro a estos gigantes amables. Pero la pesca también tiene los conocimientos técnicos para reducir la mortandad de las tortugas.</description>
	<trustdotorg:body contenttype="application/xhtml+xml"><![CDATA[<strong>8 de junio de 2010, Roma</strong> - Las tortugas marinas surcan los mares desde hace casi 60 millones de años, pero la disminución de sus poblaciones en los últimos 100 años preocupa a numerosos observadores de que esa larga historia pudiera estar por terminar.  <br /> <br /> Una gran variedad de actividades humanas ponen en peligro a estos amables gigantes. Una de ellas es la pesca, las tortugas quedan atrapadas accidentalmente en las redes o en los anzuelos, fenómeno denominado "captura incidental", y muchas veces mueren antes de que los puedan liberar.<br /> <br /> Es difícil conocer el número exacto de tortugas marinas que mueren al año por captura incidental, pero en general hay consenso en que la captura incidental de algunas especies representa un problema, como la caguama, la tortuga laúd y la  tortuga golfina, en particular.<br /> <br /> La pesca no es el único factor que se traduce en muerte de tortugas marinas, la urbanización costera destruye las frágiles zonas donde anidan estas especies. Además, estos animales consumen basura, en particular bolsas de plástico, que se parecen a las medusas que ellas comen normalmente, y eso las mata.<br /> <br /> Pero en la pesca existen los conocimientos técnicos y el equipo necesario para reducir la muerte de tortugas, dice la FAO, y hay una gran oportunidad de afrontar este problema.<br /> <br /> <strong>Las nuevas directrices pueden ayudar<br /> </strong><br /> La FAO destaca este mensaje con ocasión del <a href="http://www.un.org/depts/los/reference_files/worldoceansday.htm">Día Mundial de los Océanos 2010</a>, promoviendo el uso de unas nuevas <a href="http://www.fao.org/docrep/012/i0725e/i0725e00.htm" target="_blank"><em>Directrices para reducir la mortandad de tortugas marinas en las operaciones pesqueras</em> </a>(en inglés).<br /> <br /> Estas directrices se basan en las actividades mundiales para crear técnicas que reduzcan la mortandad de las tortugas marinas debidas a la pesca y muestran que algunos cambios muchas veces sencillos en las técnicas y las prácticas pesqueras, aunados al uso de una tecnología para proteger a las tortugas, pueden modificar la situación. Las directrices traen dibujos y diagramas que pueden ayudar a los pescadores a adoptar las recomendaciones a bordo. Los diversos métodos se clasifican de acuerdo al tipo de pesquería para el que son adecuados, y se resumen las ventajas y desventajas de cada método para facilitar la consulta.<br /> <br /> "Estas directrices ofrecen información sobre cómo cambiar las artes y los métodos de pesca y sobre la forma en que la industria puede adoptar enfoques voluntarios para reducir la mortandad de las tortugas marinas ‒indica Gabriella Bianchi, del Departamento de Pesca y Acuicultura de la FAO‒. También recomiendan medidas de gestión, como la aplicación de cuotas por capturas incidentales, y mejores prácticas, como evitar zonas críticas donde abundan las especies amenazadas, la manipulación correcta y liberación, y la reducción de las artes de pesca en muy mal estado."<br /> <br /> Una técnica con efectos comprobados es sustituir los anzuelos tradicionales de gancho por anzuelos de círculo, que las tortugas no se tragan fácilmente. Una selección más atenta de la carnada evita el uso de alimentos que agradan a las tortugas, y teñir las carnadas de un color diferente también puede reducir las capturas incidentales. Otras estrategias que se recomiendan en las directrices son modificar un poco la profundidad a la cual se colocan los anzuelos e instalar "salidas de emergencia" y dispositivos para reducir la captura incidental de tortugas en las redes.<br /> <br /> El tema del <a href="http://www.un.org/depts/los/reference_files/worldoceansday.htm" target="_blank">Día Mundial de los Océanos</a> en este año es "Nuestros océanos: oportunidades y desafíos".]]></trustdotorg:body>
	<author>FAO-Newsroom@fao.org (FAO-Newsroom)</author>
	<link>http://www.fao.org/news/story/es/item/42976/icode/</link><guid isPermaLink="true">http://www.fao.org/news/story/es/item/42976/icode/</guid>
	<pubDate>Tue, 08 Jun 2010 06:00:00 GMT</pubDate>
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	<title>La información en Internet: herramienta para la seguridad alimentaria en Haití</title>
	
	<description> Frente a la elevada volatilidad de los precios y la escasez de alimentos en Haití tras el terremoto del pasado 12 de enero, la FAO ha desarrollado una herramienta interactiva para orientar a las organizaciones internacionales y las ONGs involucradas en la seguridad alimentaria del país caribeño.</description>
	<trustdotorg:body contenttype="application/xhtml+xml"><![CDATA[<strong>15 de febrero de 2010, Roma</strong> - Frente a la elevada volatilidad de los precios y la escasez de alimentos en Haití tras el terremoto del pasado 12 de enero, la FAO ha desarrollado una herramienta interactiva para orientar a las organizaciones internacionales y las ONGs involucradas en la seguridad alimentaria del país caribeño.<br /><br />La <em>Herramienta de emergencia para la seguridad alimentaria en Haití</em> reúne datos de diversas fuentes autorizadas y presenta la información en forma de mapa interactivo. Los temas que comprende incluyen las carreteras transitables, calendarios de cosechas, distribución geográfica de los medios de subsistencia e información sobre los daños sufridos.<br /><br />El proyecto está basado en el puesto de trabajo (<em>workstation</em>, ndr) del <em>Sistema Mundial</em> de Información y <em>Alerta Temprana</em> sobre Alimentación y Agricultura (SMIA), financiado por la Comisión Europea (CE) dentro del Programa de la CE y la FAO de Información sobre seguridad alimentaria para la acción. <br /><br />Los precios de algunos productos básicos se han incrementado bruscamente en Haití tras el devastador seísmo que asoló Puerto Príncipe y las provincias occidentales y del sudeste del país hace un mes, destruyendo el principal puerto haitiano junto a carreteras y otros activos agrícolas. <br /><br />"A pesar de que Haití tuvo una cosecha excelente en 2009, el daño experimentado por las carreteras y los medios de transporte ha interrumpido los canales de comercialización, haciendo subir los precios", aseguró Henri Josserand, del SMIA. "También nos preocupa -añadió- las implicaciones para la próxima temporada agrícola, que comienza dentro de un mes". <br /><br />El precio de la harina de trigo ha subido un 70 por ciento respecto a la media del pasado diciembre y el arroz importado entre un 20 y un 30 por ciento. El maíz local y los fríjoles negros -los principales productos básicos de Haití- han sufrido alzas de entre el 30 y el 35 por cien. <br /><br />Cerca del 60 por ciento de los alimentos de Haití son importados, por lo que el país es muy vulnerable a los vaivenes de los precios en el exterior.  <br /><br />Además de la ayuda alimentaria, alojamiento, agua y saneamiento, la prioridad inmediata es mantener la producción local de alimentos y los ingresos agrícolas, apoyando a los campesinos para la próxima temporada de siembra de marzo, que supone el 60 por cien de toda la producción alimentaria anual. Un dólar EE.UU. invertido en agricultura producirá entre 40 y 60 dólares en alimentos.<br /><br />A pesar del programa que tiene en marcha en Haití, la FAO está preocupada por la falta de fondos para el componente agrícola del llamamiento urgente de la ONU. De los 23 millones de dólares solicitados inicialmente para responder a la crisis de seguridad alimentaria e impulsar la producción de alimentos, tan sólo se ha recibido hasta ahora el 8 por ciento.]]></trustdotorg:body>
	<author>FAO-Newsroom@fao.org (FAO-Newsroom)</author>
	<link>http://www.fao.org/news/story/es/item/40068/icode/</link><guid isPermaLink="true">http://www.fao.org/news/story/es/item/40068/icode/</guid>
	<pubDate>Mon, 15 Feb 2010 09:00:00 GMT</pubDate>
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	<title>Plan de 700 millones de dólares para la agricultura de Haití</title>
	
	<description> La FAO ha pedido a los donantes internacionales que apoyen un plan de inversión de 700 millones de dólares EE.UU. en el sector agrícola de Haití. El plan ha sido elaborado por el gobierno haitiano para reparar las infraestructuras dañadas por el terremoto, impulsar la producción alimentaria nacional y crear empleos para la población que huye de Puerto Príncipe.</description>
	<trustdotorg:body contenttype="application/xhtml+xml"><![CDATA[<p><strong>29 de enero de 2010, Puerto Príncipe/Roma </strong>- La FAO ha pedido a los donantes internacionales que apoyen un plan de inversión de 700 millones de dólares EE.UU. en el sector agrícola de Haití. El plan ha sido elaborado por el gobierno haitiano para reparar las infraestructuras dañadas por el terremoto, impulsar la producción alimentaria nacional y crear empleos para la población que huye de Puerto Príncipe. <br /><br />La redacción del programa, que ha correspondido al Ministerio de Agricultura, Recursos Naturales y Desarrollo Rural, contiene directrices específicas para la ayuda internacional al sector durante los próximos 18 meses. Se trata de una de las piedras angulares de la estrategia gubernamental para la reconstrucción del país tras el terremoto del pasado 12 de enero. <br /><br />La FAO y el Instituto Interamericano para la Cooperación Agrícola (IICA) han firmado un acuerdo con el Ministerio haitiano para apoyar el plan del Gobierno. <br /><br />La FAO lidera el grupo de coordinación (<em>cluster</em> en inglés, ndr) sobre agricultura de las Naciones Unidas y las ONGs asociadas.<br /><br />El 27 de enero tuvo lugar en la República Dominicana una reunión en la que participaron Joanas Gué, ministro haitiano de Agricultura y homólogo dominicano, Salvador Jiménez, junto a representantes de las organizaciones internacionales de ayuda.<br /><br /><strong>La situación alimentaria ya era frágil antes del seísmo<br /><br /></strong>"La situación alimentaria en Haití ya era muy frágil antes del terremoto y el país tenía una fuerte dependencia de las importaciones de alimentos", aseguró Alexander Jones, responsable de operaciones de emergencia de la FAO en Haiti. <br /><br />"Con la población regresando a las zonas rurales, el crecimiento del sector agrícola haitiano se ha convertido en una prioridad urgente y el plan del Gobierno de Haití tiene el acierto de establecer las prioridades inmediatas", según Jones.<br /><br />Cerca del 60 por ciento de los haitianos vivía en zonas rurales antes del seísmo. Las áreas rurales del país caribeño son muy pobres, con cerca del 80 por ciento de la población sobreviviendo en el filo de la navaja de la pobreza, con menos de dos dólares EE.UU. al día.  <br /><br />En su plan, el Gobierno de Haití calcula que se necesitan ahora cerca de 32 millones de dólares para comprar con urgencia semillas, aperos y fertilizantes para que los campesinos puedan comenzar a plantar en marzo para la temporada de siembra de primavera, que supone normalmente un 60 por ciento de la producción agrícola del país. <br /><br /><strong>Daños en una refinería de azúcar<br /><br /></strong>Otras acciones a corto plazo que contempla el plan incluyen la reparación de la refinería de azúcar de Darbonne -situada en las cercanías de Léogane y dañada por el seísmo-, la protección de las cuencas hídricas, la reforestación, la reconstrucción y refuerzo de los márgenes de los ríos y de los canales de riego dañados y la rehabilitación de 600 kilómetros de carreteras secundarias. <br /><br />El gobierno ha recomendado igualmente la adquisición de miles de toneladas de cereal, legumbres y semillas de hortalizas -producidas a nivel doméstico y en el extranjero- aperos y fertilizantes para apoyar el sector ganadero durante un período de 18 meses. <br /><br />Otras prioridades incluyen el relanzamiento de un programa para animar a la plantación de nutritivas batatas en la totalidad de los diez departamentos administrativos de Haití y la construcción de instalaciones para el almacenamiento de alimentos y grano para que el país pueda hacer frente a la próxima temporada de huracanes <br /><br />La FAO comenzará sus actividades de acuerdo a estas prioridades con los fondos recibidos de España, Bélgica, Brasil, Canadá y los propios fondos de la Organización. <br /><br />En septiembre de 2008 el sector agrícola de Haití había sufrido graves daños por una serie de huracanes y tormentas tropicales que se sucedieron de forma consecutiva, de cuyos efectos algunas regiones del país no se habían todavía recuperado. </p>]]></trustdotorg:body>
	<author>FAO-Newsroom@fao.org (FAO-Newsroom)</author>
	<link>http://www.fao.org/news/story/es/item/39545/icode/</link><guid isPermaLink="true">http://www.fao.org/news/story/es/item/39545/icode/</guid>
	<pubDate>Fri, 29 Jan 2010 09:00:00 GMT</pubDate>
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	<title>La FAO pide 23 millones de dólares para levantar la agricultura de Haití</title>
	
	<description> La FAO ha solicitado a la comunidad internacional 23 millones de dólares EE.UU para el sector agrícola de Haití, en el marco del llamamiento de Naciones Unidas para recaudar 562 millones de dólares destinados al país caribeño afectado por un devastador terremoto.</description>
	<trustdotorg:body contenttype="application/xhtml+xml"><![CDATA[<strong>16 de enero de 2010, Roma</strong> - La FAO ha solicitado a la comunidad internacional 23 millones de dólares EE.UU para el sector agrícola de Haití, en el marco del llamamiento de Naciones Unidas para recaudar 562 millones de dólares destinados al país caribeño afectado por un devastador terremoto.<br />  <p>El dinero se necesita para apoyar la producción alimentaria en los campos y huertos, no sólo en las zonas devastadas por el seísmo y sus alrededores, sino también en las zonas rurales que no han sido afectadas directamente pero que sentirán los efectos del desastre que ha golpeado la capital del país.<br /> </p><p>"Esperamos que se produzcan desplazamientos masivos de población y que existan daños importantes en las infraestructuras agrícolas, por ello es crucial que hagamos todo lo posible para apoyar la producción local de alimentos y los medios de subsistencia", aseguró Ari Tubo Ibrahim, Representante de la FAO en Haití.<br /> </p><p>Durante los últimos veinte años Haití ha dependido en gran parte de las importaciones de alimentos. Cerca del 80 por ciento de la población trabaja en la agricultura, pero no cuentan con los conocimientos ni el equipo necesarios, y según cálculos de la FAO casi el 50 por ciento de los haitianos sufre desnutrición.<br /> </p><p>El Programa Mundial de Alimentos (PMA) ha solicitado a los donantes fondos para alimentar a dos millones de personas tras el terremoto.<br /> </p><p><strong>Siembra de primavera<br /><br /></strong></p><p>Para las familias pobres, producir alimentos a nivel local pasa por contar con algo de dinero en metálico para cubrir otras necesidades básicas urgentes. La próxima temporada de siembra comienza el mes de marzo, por ello es vital que los campesinos reciban ayuda durante las próximas semanas para evitar que se colapse aún más la seguridad alimentaria del país.</p><p>También se necesitan recursos para la rehabilitación de las infraestructuras de los pequeños agricultores destruidas por el terremoto, como los canales de riego, la industria de transformación agrícola, los mercados y demás infraestructura rural clave.<br /> </p><p><strong>Agricultura urbana y periurbana<br /><br /></strong></p><p>Con una cifra incalculable de personas desplazadas, la FAO planea igualmente lanzar proyectos basados en huertos de agricultura urbana y periurbana para las víctimas del seísmo, haciendo énfasis en el incremento de la producción local de alimentos para mejorar la nutrición.<br /> </p><p>Al tiempo que se promueve la nutrición, en especial a nivel infantil, los huertos familiares pueden tener un fuerte impacto para elevar la moral de los supervivientes y si se realizan de forma correcta, aliviarán también la presión sobre el medio ambiente del país, ya muy degradado.<br /> </p><p>El tipo de ayuda que necesitan los pequeños productores agrícolas de Haití consiste en aperos agrícolas, fertilizante, fríjoles de calidad y semillas de maíz, guandul y hortalizas, así como ganado incluyendo gallinas y cerdos para la cría doméstica. Los productos hortícolas, vitales para la nutrición, crecerán en tres meses si se plantan ahora.<br /> </p><p>En 2008, el alza de los precios de los alimentos y combustibles desencadenaron en Haití violentas manifestaciones e inestabilidad política. </p>]]></trustdotorg:body>
	<author>FAO-Newsroom@fao.org (FAO-Newsroom)</author>
	<link>http://www.fao.org/news/story/es/item/39099/icode/</link><guid isPermaLink="true">http://www.fao.org/news/story/es/item/39099/icode/</guid>
	<pubDate>Fri, 15 Jan 2010 23:00:00 GMT</pubDate>
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	<title>Combatir el cambio climático con los pastizales</title>
	
	<description> Los pastizales tienen un enorme potencial sin explotar para mitigar el cambio climático al absorber y almacenar CO2. Los pastos y las tierras de pastoreo representan un sumidero de carbono que podría superar al que ofrecen los bosques, si se utiliza adecuadamente.</description>
	<trustdotorg:body contenttype="application/xhtml+xml"><![CDATA[<p><strong>13 de enero de 2010, Roma</strong> - Los pastizales tienen un enorme potencial sin explotar para mitigar el cambio climático al absorber y almacenar CO2, según un nuevo informe de la FAO. Los pastos y las tierras de pastoreo representan un sumidero de carbono que podría superar al que ofrecen los bosques, si se utiliza adecuadamente.<br /><br />Los 3 400 millones de hectáreas de pastizales -que cubren cerca del 30 por ciento de la superficie terrestre libre de hielo y suponen el 70 por ciento de las tierras agrícolas- pueden desempeñar un papel clave a favor de la adaptación y para reducir la vulnerabilidad al cambio climático de más de mil millones de personas que dependen de la ganadería para vivir, según el documento <em>Review of Evidence on Drylands Pastoral Systems and Climate Change (</em>Estudio de las evidencias sobre los sistemas pastoriles en áreas de secano y el cambio climático).<br /><br />"El mundo tendrá que utilizar todas las opciones para contener el calentamiento global dentro de los dos grados centígrados. La agricultura y el uso de la tierra tienen el potencial de ayudar a minimizar las emisiones netas de gases de efecto invernadero a través de prácticas precisas, en especial almacenar carbono en el suelo y la biomasa. Estas prácticas pueden incrementar al mismo tiempo la productividad y la capacidad de resistencia de la agricultura, contribuyendo así a la seguridad alimentaria y la reducción de la pobreza", aseguró el Director General Adjunto de la FAO, Alexander Müller. <br /><br /><strong>Degradación del suelo<br /><br /></strong>Se calcula que las tierras de pastoreo almacenan el 30 por ciento del carbono del suelo a nivel mundial, además de la cantidad sustancial del carbono de superficie que almacenan árboles, matorrales, arbustos y hierbas. Pero son muy sensibles a la degradación del suelo, que afecta al 70 por ciento de los pastos como consecuencia del sobrepastoreo, la salinización, la acidificación y otros procesos. La presión sobre los suelos se está también incrementando para poder atender la creciente demanda de carne y productos lácteos. <br /><br />La mejora de las practicas de gestión para restaurar la materia orgánica en los suelos de los pastizales, reducir la erosión y disminuir las pérdidas derivadas de la quema y el sobrepastoreo puede por tanto ayudar a retener cantidades mayores de carbono, que según algunas estimaciones podrían alcanzar los mil millones de toneladas. Pero ello requeriría un esfuerzo enérgico y coordinado a nivel global y los fondos adecuados. <br /><br />Un objetivo realizable de inmediato sería dedicar entre el 5 y el 10 por ciento de las tierras de pastoreo a nivel mundial al secuestro de carbono para 2020, lo que supondría almacenar 184 millones de toneladas de carbono anuales.  <br /><br />Es igualmente necesario superar las barreras sociopolíticas y económicas. Entre ellas figuran las cuestiones relacionadas con la tenencia de la tierra, la propiedad comunal y la privatización, la competencia con la agricultura y la falta de servicios de educación y sanidad para los pastores nómadas o que cambian de zona.<br /><br /><strong>Defensa contra la sequía<br /><br /></strong>Incrementar la cantidad de carbono retenida en los pastizales puede ayudar a las poblaciones dedicadas al pastoreo a adaptarse al cambio climático, ya que el carbono añadido mejora la capacidad de retención del agua del suelo y con ello su capacidad para resistir las sequías. <br /><br />Otra consideración es la defensa de la biodiversidad. Según algunos cálculos, el potencial de biodiversidad de los pastizales es tan solo ligeramente inferior al de los bosques. Pero existen evidencias de que el número de especies de animales y plantas y de microorganismos que residen en las tierras de pastoreo está disminuyendo en forma alarmante a causa de la gestión inadecuada, el cambio de usos del suelo y -de forma más reciente- a causa del cambio climático. <br /><br />El informe sugiere que las medidas para promover una mejor gestión de los pastizales deben incluir el pago por servicios ambientales, que incluye compensaciones económicas e incentivos no económicos como la creación de capacidad y el compartir conocimientos. El incremento del acceso a los mecanismos de desarrollo y financiación existentes, tales como el Fondo para el Medio Ambiente Mundial (GEF, por sus siglas en inglés), debería facilitarse a los esfuerzos que contribuyen al uso sostenible de los pastizales y restablecen su potencial de almacenar carbono. <br /><br />Además de la mitigación del cambio climático, estos esfuerzos contribuirán también a la adaptación al cambio climático y la mejora de los medios de subsistencia de las poblaciones pastoriles y agropastoriles. </p>]]></trustdotorg:body>
	<author>FAO-Newsroom@fao.org (FAO-Newsroom)</author>
	<link>http://www.fao.org/news/story/es/item/38943/icode/</link><guid isPermaLink="true">http://www.fao.org/news/story/es/item/38943/icode/</guid>
	<pubDate>Tue, 12 Jan 2010 23:00:00 GMT</pubDate>
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	<title>La vigilancia de los bosques a nivel mundial ayuda a mitigar el cambio climático</title>
	
	<description> Un sistema de seguimiento de los bosques a través de imágenes vía satélite de alta resolución, gratuitas, listas para ser utilizadas y con cobertura mundial se encuentra disponibles por vez primera gracias a una iniciativa lanzada por la FAO y otros asociados como parte de la Evaluación de los Recursos Forestales Mundiales.</description>
	<trustdotorg:body contenttype="application/xhtml+xml"><![CDATA[<p><strong>20 de octubre de 2009, Roma</strong> - Un sistema de seguimiento de los bosques a través de imágenes vía satélite de alta resolución, gratuitas, listas para ser utilizadas y con cobertura mundial se encuentra disponibles por vez primera gracias a una iniciativa lanzada por la FAO y otros asociados como parte de la <a href="../../../../forestry/fra/es/">Evaluación de los Recursos Forestales Mundiales</a>.<br /><br />"Se trata de una revolución en el campo de la vigilancia de los bosques. Nunca hasta ahora se había suministrado información de este tipo directamente a los usuarios en los países en desarrollo. El seguimiento será más barato, más preciso y transparente para los países que quieran reducir sus emisiones de la deforestación y la degradación de los bosques", aseguró el Director General de la FAO, Jacques Diouf.<br /><br />Los bosques del mundo son objeto de atención en el momento en que las negociaciones sobre un nuevo pacto frente al cambio climático avanzan hacia un acuerdo sobre la forma de reducir las emisiones de los bosques el próximo diciembre en Copenhague; Dinamarca.<br /><br />El mecanismo para reducir las emisiones provenientes de la deforestación y la degradación (REDD, por sus siglas en inglés) sería un gran logro en la lucha contra el cambio climático y representa una de las áreas en las que se espera mayor progreso en Copenhague. <br /><br />Es la primera vez que un sistema forestal mundial tiene el potencial de generar una cantidad enorme de beneficios para los países en desarrollo. Diouf subrayó la forma en que el mecanismo REDD puede no solamente reducir el impacto en el clima, sino también generar recursos preciosos a la hora de mejorar los medios de subsistencia, los esfuerzos conservacionistas y la seguridad alimentaria. <br /><br /><strong>Herramientas para que REDD funcione<br /><br /></strong>Al mismo tiempo, existen numerosas cuestiones que deben ser resueltas para que la iniciativa REDD pueda funcionar. Una de ellas son los sistemas de medición, elaboración de informes y sistemas de verificación del carbono, que debe ser operativa para contabilizar el carbono y permitir los pagos de una forma adecuada y transparente. Hoy en día, la mayoría de los países en desarrollo no tienen operativos sistemas de vigilancia suficientes.<br /><br />La teledetección vía satélite han proporcionado imágenes de la tierra durante los últimos 30 años. La tecnología y la ciencia han mejorado mucho el conocimiento y la percepción de nuestro planeta.  <br /><br />"En muchos aspectos, la <em>Evaluación de los Recursos Forestales Mundiales</em> de la FAO no tiene precedentes. Es la más completa y novedosa utilización de imágenes de satélite de alta resolución que se ha intentado hasta ahora y el uso de las series históricas de las imágenes del Landsat permitirán estimaciones fiables y objetivas de los cambios en los bosques y la cubierta forestal a nivel mundial", aseguró Jeffrey Eidenshink, Director en funciones del Centro para la Observación de los Recursos Terrestres y las Ciencias de la Tierra (EROS, por sus siglas en inglés) del Servicio Geológico de Estados Unidos. Entre otros asociados figuran la Universidad del Estado de Dakota del Sur (EE.UU.) y el Centro de Investigación Conjunta de la Unión Europea.<br /><br />Los sistemas de vigilancia suministran datos en una cuadrícula con muestras a nivel mundial procedentes de 13 000 lugares y proporcionan las herramientas para su interpretación. Está diseñada para mejorar la información a nivel mundial y regional sobre los cambios de los bosques en las evaluaciones realizadas por la FAO. <br /><br />En un determinado país la cuadrícula puede intensificarse y convertirse en un sistema económico de medir las tendencias en los bosques a nivel nacional. <br /><br />"Este sistema no cubrirá toda la información que necesita el REDD, pero la teledetección unida a la verificación sobre el terreno nos permitirán comprobar los cambios en las áreas forestales de forma sólida y certera. Se trata de un componente crucial para el recuento del carbono que utiliza el mecanismo REDD", aseguró Mette Wilkie, encargada en la FAO de coordinar el programa de Evaluación de los Recursos Forestales Mundiales<br /><br />El Programa REDD de la ONU es una asociación destinada a la colaboración entre la FAO, el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y el Programa de la ONU para el Medio Ambiente (PNUMA) para ayudar a los países en desarrollo a prepararse para el REDD. <br /><br />"Los sistemas de vigilancia a nivel nacional deben ser mejorados y no fijarse tan solo en las dinámicas del carbono, sino también medir los múltiples beneficios derivados del REDD y las causas de la deforestación. Este nuevo sistema de seguimiento a nivel mundial es un paso muy importante para demostrar que REDD puede convertirse en una realidad", señaló Peter Holmgren, responsable de la participación de la FAO en el REDD y el coordinador del Cambio climático en esta Organización de la ONU. </p>]]></trustdotorg:body>
	<author>FAO-Newsroom@fao.org (FAO-Newsroom)</author>
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	<pubDate>Mon, 19 Oct 2009 22:00:00 GMT</pubDate>
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	<title>2050: el reto de alimentar a África</title>
	
	<description> Los recientes resultados positivos de la agricultura en África subsahariana apuntan a una ruptura con el pasado y que las perspectivas para el sector están mejorando. Sin embargo, se requiere &quot;una acción política concertada y resuelta&quot; para mantener el impulso, según afirma un nuevo documento de trabajo de la FAO.</description>
	<trustdotorg:body contenttype="application/xhtml+xml"><![CDATA[<p><strong>28 de septiembre 2009</strong><strong>, Roma </strong>- Los recientes resultados positivos de la agricultura en África subsahariana apuntan a una ruptura con el pasado y que las perspectivas para el sector están mejorando. Sin embargo, se requiere "una acción política concertada y resuelta" para mantener el impulso, según afirma un nuevo documento de trabajo de la FAO.<br /><br />Tras décadas de declive, el sector de la agricultura subsahariana -un 80 por ciento del cual está formado por pequeños campesinos-, creció en más del 3,5 por ciento en 2008, muy por encima de la tasa del 2 por ciento de aumento demográfico.<br /><br />El crecimiento se debe a un contexto normativo más favorable a la agricultura en muchos países, y al alza de los precios mundiales de algunos productos alimentarios básicos como el trigo y el arroz. Los avances tecnológicos, como la variedad del arroz NERICA (acrónimo del New Rice for Africa) resistente a la sequía, también han colaborado a impulsar la producción en la región. <br /><br />"El elevado potencial de la agricultura en África subsahariana es una buena noticia: la agricultura es la columna vertebral del crecimiento general para la mayoría de los países de la región, y esencial para la reducción de la pobreza y la seguridad alimentaria", afirma el Director General Adjunto de la FAO, Hafez Ghanem<br /><br />El documento ha sido preparado para el Foro de Expertos de Alto Nivel que se reunirá en la sede de la FAO en Roma los próximos 12-13 de octubre para discutir estrategias sobre "cómo alimentar al mundo en 2050". Pide que se actúe de forma resuelta en áreas como la innovación tecnológica, el desarrollo de mercados y servicios y una mejor gestión de los recursos naturales para alimentar a la creciente población y erradicar el hambre en la región. <br /><br />Está previsto que la población de África subsahariana pase de 770 millones de habitantes en 2005 a entre 1 500 y 2 000 millones en 2050. A pesar de la rapidez del fenómeno de emigración del campo a las ciudades y el crecimiento de la población urbana, la cifra absoluta de población rural continuará incrementándose. La agricultura es el motor del desarrollo rural y de la reducción del hambre y la pobreza en la región. <br /><br />El documento señala que el crecimiento agrícola en África subsahariana estará liderado por la demanda doméstica y de los países de la zona de productos básicos alimentarios, debido a la urbanización y el aumento de la población a medio y largo plazo. <br /><br />El Foro de Alto Nivel reunirá a cerca de 300 expertos del sector académico, privado y de ONGs de países desarrollados y en desarrollo. Servirá para preparar el terreno para la Cumbre Mundial sobre la Seguridad Alimentaria que tendrá lugar en Roma entre el 16 y 18 de noviembre de 2009. <br /><br /><strong>Gestión de recursos naturales<br /><br /></strong>Una de las principales ventajas de África es la abundancia de recursos naturales, incluyendo agua, aunque la distribución es muy desigual. Por el momento, tan solo el 3 por ciento de los cultivos alimentarios de la región son de regadío, frente a un 20 por ciento de media a nivel mundial. La irrigación supondría un aumento enorme de la producción y el rendimiento. <br /><br />La tierra también está infrautilizada. A la vez que admite que cualquier aumento de la superficie cultivada tiene consecuencias para el medio ambiente, la FAO estima que el potencial adicional de tierra disponible para el cultivo en África subsahariana es de más de 700 millones de hectáreas.<br /><br />En particular, la región de la sabana de Guinea -una superficie dos veces mayor que la dedicada al trigo en todo el mundo- ofrece una enorme producción potencial. Pero tan solo el 10 por ciento de la sabana de Guinea -con una superficie aproximada de 600 millones de hectáreas- se cultiva en la actualidad. La apertura de nuevas tierras de cultivo requerirá inversiones enormes en infraestructura y tecnología, así como precauciones para evitar un impacto medioambiental negativo. <br /><br /><strong>Otros desafíos<br /><br /></strong>Existen muchos otros desafíos que es necesario superar por parte de los gobiernos, los donantes internacionales y el sector privado para mejorar la agricultura en África subsahariana y asegurarse que la agricultura y el desarrollo rural van acompañados de una reducción de la pobreza. <br /><br />Entre estos retos se incluyen el lento progreso hacia la integración regional, las carencias a nivel institucional y de gobernanza en algunos países, conflictos y enfermedades como el VIH/SIDA, conectar a los pequeños campesinos con los mercados, crear oportunidades de empleo en zonas rurales y una formación adecuada para la gente joven. <br /><br />Hay una necesidad particular de programas y normas para incrementar la capacidad de los pequeños agricultores de entrar en sectores dinámicos de los mercados nacionales, regionales e internacionales.<br /><br />El informe recomienda reducir los costes de transacción debidos al escaso volumen y las elevadas pérdidas de los cultivos de los campesinos pobres, facilitando la creación de cooperativas y otras formas de asociación comercial para asegurar un mínimo volumen óptimo, y el control de la calidad e inocuidad de los alimentos.<br /><br />También se necesitan políticas para proteger a los campesinos africanos de las inundaciones y las sequías y de los vaivenes de los precios internacionales de los alimentos. La transferencia de conocimientos y tecnología desde los países ricos a los pobres junto con el incremento de inversiones en investigación agrícola, son igualmente de extrema importancia para poder progresar en el combate del hambre y el desarrollo rural. <br /><br /><strong>Desafíos de la agricultura en África</strong></p><br /><ul><li>Se calcula que unos 218 millones de africanos, cerca del 30 por ciento de la población total sufren de hambre y malnutrición crónica.</li><li>Un 80 por ciento de las explotaciones agrícolas en África tienen menos de dos hectáreas, y su número alcanza los 33 millones.</li><li>El rendimiento de los cereales no ha aumentado mucho, y aún se sitúa en la región en cerca de 1,2 toneladas por hectárea, frente a una media de unas tres toneladas por hectárea en el conjunto de los países en desarrollo.</li><li>El consumo de fertilizante en África subsahariana fue de tan solo 13 kg por hectárea en 2002, comparado con 73 kg en Oriente Medio y Norte de África y 190 kg en Asia oriental y el Pacífico.</li><li>Tan solo se riega el 3 por ciento de la tierra en África subsahariana, frente a más del 20 por ciento a nivel mundial.</li><li>El 40 por ciento de la población de la región vive en países sin salida al mar, frente a tan solo el 7,5 por ciento en otros países en desarrollo. Los costes del transporte en África subsahariana pueden alcanzar el 77 por ciento del valor de las exportaciones.</li></ul><p><br />El gasto en investigación y desarrollo agrícola es muy bajo y en realidad descendió durante la década de 1990. Si se puede ayudar a los campesinos africanos a superar estas dificultades y obtener ventaja de las nuevas y mejores oportunidades de mercado al tiempo que la crisis económica global se suaviza, existe un amplio consenso de que el continente tiene un enorme potencial para el crecimiento de su agricultura.</p>]]></trustdotorg:body>
	<author>FAO-Newsroom@fao.org (FAO-Newsroom)</author>
	<link>http://www.fao.org/news/story/es/item/35803/icode/</link><guid isPermaLink="true">http://www.fao.org/news/story/es/item/35803/icode/</guid>
	<pubDate>Sun, 27 Sep 2009 23:00:00 GMT</pubDate>
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	<title>La agricultura debe cambiar para poder alimentar al planeta</title>
	
	<description> Los campesinos del mundo deben cambiar con rapidez a sistemas agrícolas más sostenibles y productivos para obtener los alimentos que necesita la creciente población mundial y responder ante el cambio climático, advirtió hoy el principal experto en cultivos de la FAO.</description>
	<trustdotorg:body contenttype="application/xhtml+xml"><![CDATA[<strong>4 de febrero de 2009, Nueva Delhi</strong> - Los campesinos del mundo deben cambiar con rapidez a sistemas agrícolas más sostenibles y productivos para obtener los alimentos que necesita la creciente población mundial y responder ante el cambio climático, advirtió hoy el principal experto en cultivos de la FAO en un congreso internacional sobre agricultura. <br /><br />En su intervención ante un millar de participantes en el IV Congreso Mundial de la Agricultura de Conservación (AC) en Nueva Delhi, Shivaji Pandey, Director del Departamento de Producción y Protección Vegetal de la FAO, aseguró que la AC juega un papel esencial en esa transformación. <br /><br />"El mundo no tiene otra alternativa que la de intensificar la producción agrícola sostenible para hacer frente a la creciente demanda de alimentos y piensos, mitigar la pobreza y proteger sus recursos naturales. La agricultura de conservación es un elemento clave de esta intensificación", explicó Pandey. <br /><br />La agricultura de conservación se puede hacer sin arar y sin labores preparatorias de la tierra, al tiempo que protege la cubierta permanente del suelo y promueve la rotación de cultivos diversificados para garantizar una óptima condición y productividad del suelo. Introducida hace cerca de 25 años, se practica hoy en unos 100 millones de hectáreas de tierras agrícolas en todo el mundo. <br /><br /><strong>Daño medioambiental<br /><br /></strong>Los métodos tradicionales intensivos de cultivo con frecuencia han contribuido a dañar al medio ambiente, resultando en un descenso de la productividad agrícola, justo cuando el planeta necesita doblar su producción de alimentos para atender a los 9 000 millones de habitantes que tendrá en 2050, según Pandey. <br /><br />"En nombre de la intensificación -explicó- en muchas partes del mundo los campesinos han arado, utilizado fertilizantes, regado y aplicado pesticidas en exceso" "Pero al hacerlo así también han afectado en todos sus aspectos al suelo, el agua, la tierra, la biodiversidad y los servicios que proporciona un ecosistema intacto. Así se inició un declive el crecimiento de los rendimientos", añadió Pandey. <br /><br />La FAO indicó que se espera que la tasa de crecimiento de la producción agrícola caiga hasta el 1,5 por ciento de aquí a 2030, y al 0,9 por ciento entre 2030 y 2050, comparado con el 2,3 por ciento anual desde 1961.<br /><br />En los países en desarrollo, el crecimiento en el rendimiento del trigo ha descendido desde cerca del 5 por ciento en 1980 hasta el 2 por ciento en 2005. El crecimiento en la productividad del arroz bajo de forma muy marcada desde el 3,2 por ciento al 1,2 en el mismo período, mientras que el rendimiento del maíz cayó desde el 3,1 hasta el 1 por ciento.<br /><br /><strong>Impacto menor</strong><br /><p><br />La agricultura de conservación podría no solo colaborar a recuperar el rendimiento, si no también aportaría diversos beneficios medioambientales, según Pandey. Además de restablecer la salud del suelo, también se ahorra en la energía usada en la agricultura, reduciendo el impacto de un sector que en la actualidad supone cerca del 30 por ciento de las emisiones mundiales de gases causantes del efecto invernadero. <br /><br />Igualmente puede mitigar aún más el cambio climático al ayudar a mantener el carbono en el suelo y ahorra potencialmente 1 200 km3 de agua anualmente para el año 2030, ya que un suelo en buenas condiciones retiene más humedad y necesita menos riego. <br /><br />Tan solo a través de la intensificación sostenible de la producción agrícola se puede realizar un progreso serio hacia el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo del Milenio para la reducción del hambre y la pobreza y para garantizar la sostenibilidad del medio ambiente, advirtió Pandey" Actualmente -dijo- vamos en la mala dirección en ambos casos". <br /><br />Pandey urgió a los gobiernos, donantes y otras partes implicadas a que den apoyo político y financiero para garantizar un lanzamiento más amplio y rápido de la AC. Será necesario acelerar la formación, la investigación participativa y la creación de organizaciones campesinas más sólidas, al tiempo que se deberían distribuir ampliamente o fabricar a nivel local los nuevos equipamientos desarrollados para la AC. <br /><br />Entre los delegados al Congreso, de cuatro días de duración, figuran campesinos, expertos y responsables de políticas de todo el mundo. La reunión se realiza por invitación del Consejo Indio de Investigación Agrícola (ICAR) y la Academia Nacional de Ciencias Agrícolas (NAAS, por sus siglas en inglés). La FAO, junto al FIDA y otros organismos indios e internacionales, figura entre los patrocinadores y coorganizadores de este encuentro, el mayor a nivel mundial de la comunidad dedicada a la agricultura de conservación. Entre los delegados al Congreso, de cuatro días de duración, figuran campesinos, expertos y responsables de políticas de todo el mundo. La reunión se realiza por invitación del Consejo Indio de Investigación Agrícola (ICAR) y la Academia Nacional de Ciencias Agrícolas (NAAS, por sus siglas en inglés). La FAO, junto al FIDA y otros organismos indios e internacionales, figura entre los patrocinadores y coorganizadores de este encuentro, el mayor a nivel mundial de la comunidad dedicada a la agricultura de conservación. </p>]]></trustdotorg:body>
	<author>FAO-Newsroom@fao.org (FAO-Newsroom)</author>
	<link>http://www.fao.org/news/story/es/item/10038/icode/</link><guid isPermaLink="true">http://www.fao.org/news/story/es/item/10038/icode/</guid>
	<pubDate>Wed, 04 Feb 2009 00:00:00 GMT</pubDate>
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	<title>África puede reducir los gases de efecto invernadero</title>
	
	<description> A pesar de que África contribuye de forma importante a las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero a partir de fuentes que no son los combustibles fósiles, puede estar absorbiendo más carbono de la atmósfera del que emite, según CarboAfrica, un proyecto internacional de investigación en el que intervienen 15 organizaciones de África y Europa, entre ellas la FAO.</description>
	<trustdotorg:body contenttype="application/xhtml+xml"><![CDATA[<p><strong>25 de noviembre de 2008, Roma/Accra</strong> – A pesar de que África contribuye de forma importante a las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero a partir de fuentes que no son los combustibles fósiles, puede estar absorbiendo más carbono de la atmósfera del que emite, según CarboAfrica, un proyecto internacional de investigación en el que intervienen 15 organizaciones de África y Europa, entre ellas la FAO. </p><p>A partir del estudio de los incendios forestales en el Parque Kruger de Sudáfrica, los flujos de dióxido de carbono en los bosques tropicales de Ghana o las pautas del clima en Sudán, la investigación de CarboAfrica indica que, mientras que su porcentaje en las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero procedentes de combustibles fósiles son reducidas –menos del 4 por ciento del total-, África contribuye de forma importante a las emisiones a partir de fuentes naturales, según advirtió hoy la FAO. </p><p>Con respecto a la deforestación y los incendios, África representa el 17 y el 40 por ciento del total de las emisiones a nivel mundial. Además, tiene gran influencia en las variaciones atmosféricas estacionales de CO<sub>2</sub>, y a nivel interanual la mitad de las ellas puede atribuirse a este continente.</p><p>“Estos resultados iniciales demuestran que África juega un papel vital en el clima mundial”, aseguró Riccardo Valentini, de la Universidad de Tuscia, y coordinador del proyecto CarboAfrica, establecido en 2006, con una financiación de 2,8 millones de euros del departamento de investigación de la Comisión Europea. </p><p><strong>El ciclo del carbono</strong> </p><p>Lo más importante sin embargo, afirmó Valentini, es el equilibrio entre el carbono capturado mediante la fotosíntesis en las amplias extensiones forestales y de sabanas africanas, y el carbono lanzado a la atmósfera como resultado de la deforestación, los incendios y la degradación forestal: el ciclo del carbono de África. </p><p>“La evidencia nos indica por ahora que África es un ‘sumidero’ de carbono, lo que significa que captura más carbono a la atmósfera de el que emite”, dijo Valentini. “Si se confirma, ello implica que África contribuye a reducir los gases de efecto invernadero, por lo que ayuda a mitigar las consecuencias del cambio climático”, añadió.</p><p>CarboAfrica se ha dedicado a analizar el ciclo del carbono en once países de África subsahariana durante los dos últimos años, a través de una red de estaciones de control. </p><p>Los resultados preliminares –los finales se obtendrán en 2010- se debaten en una conferencia en Accra (Ghana) del 25 al 27 de noviembre de 2008, que reúne a más de 100 participantes de la comunidad científica internacional, los gobiernos y Naciones Unidas. </p><p><strong>La agricultura es crucial</strong></p><p>“La agricultura debe jugar una papel crucial a la hora de reducir aún más las emisiones de carbono africanas”, señaló Maria Helena Semedo, Representante de la Oficina Regional de la FAO en África, al inaugurar la reunión. </p><p>“Tenemos que llegar hasta los campesinos africanos, enseñarles cómo usar su tierra y sus bosques, de forma que el ciclo del carbono sea nuestro aliado en la batalla contra el cambio climático”, subrayó. “Es crucial -añadió-, y posible que estos esfuerzos contribuyan al mismo tiempo a incrementar la seguridad alimentaria”. </p><p>Semedo explicó que a través de una gestión correcta de los suelos, como la practicada por la Agricultura de Conservación, las emisiones de gases de efecto invernadero pueden disminuir, al tiempo se incrementa la productividad, e incluso se aprovecha la agricultura contra los efectos adversos del cambio climático.  <br />En línea con la Convención de la ONU sobre el Cambio Climático, otra prioridad fundamental sería evitar la deforestación y ampliar la cubierta vegetal de África.</p>]]></trustdotorg:body>
	<author>FAO-Newsroom@fao.org (FAO-Newsroom)</author>
	<link>http://www.fao.org/news/story/es/item/8685/icode/</link><guid isPermaLink="true">http://www.fao.org/news/story/es/item/8685/icode/</guid>
	<pubDate>Tue, 25 Nov 2008 07:00:00 GMT</pubDate>
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