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 <title>Noticias FAO &gt; Agua / Irrigación</title>
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 <description>Noticias de la Organización de la ONU para la Agricultura y la Alimentación</description>
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 <copyright>2009 FAO</copyright>
 <managingEditor>FAO-Newsroom@fao.org (FAO-Newsroom)</managingEditor>
 <webMaster>FAO-Newsroom@fao.org (FAO-Newsroom)</webMaster>
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	<title>Las Naciones Unidas sientan las bases para lograr una mayor resiliencia de la sociedad</title>
	
	<description> Por primera vez, en una conferencia de alto nivel de las Naciones Unidas se sentaron las bases de unas políticas nacionales sobre la sequía prácticas y proactivas con el fin de aumentar la resiliencia ante el peligro natural más destructivo del mundo, que se está viendo agravado por el cambio climático.</description>
	<trustdotorg:body contenttype="application/xhtml+xml"><![CDATA[15 de marzo de 2013 Ginebra -  Por primera vez, en una conferencia de alto nivel de las Naciones Unidas se sentaron las bases de unas políticas nacionales sobre la sequía prácticas y proactivas con el fin de aumentar la resiliencia ante el peligro natural más destructivo del mundo, que se está viendo agravado por el cambio climático.<br /> <strong><br /> </strong>La Reunión de alto nivel de políticas nacionales sobre la sequía constituyó el primer intento coordinado a nivel mundial para avanzar hacia una reducción del riesgo de sequía basada en la ciencia y dejar de recurrir a las onerosas respuestas fragmentadas de gestión de crisis, que a menudo llegan demasiado tarde para evitar la muerte, el desplazamiento y la destrucción.<br /> <br /> En la Reunión se emitió una declaración en la que se exhortaba a los gobiernos a elaborar y aplicar políticas nacionales de gestión de la sequía acordes con sus objetivos de desarrollo. Además, en ella se facilitaba orientación científica y normativa detallada acerca de cómo alcanzar ese fin (enlace a la declaración y a los documentos científicos y normativos)<br /> <strong><br /> </strong>"La prevención debe ser nuestra prioridad," dijo el Secretario General de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon, en un mensaje a los delegados. "Las naciones necesitan elaborar urgentemente estrategias para reforzar la resiliencia, especialmente de los pobres, que son siempre los primeros y peores afectados."<br /> <br /> La Reunión, celebrada del 11 al 15 de marzo, fue organizada por la Organización Meteorológica Mundial (OMM), la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación (CLD), junto con otras organizaciones asociadas. Congregó a más de 300 instancias decisorias gubernamentales, organismos para el desarrollo y científicos e investigadores destacados. Su Excelencia el señor Brigi Rafini, Primer Ministro de Níger, país que ha sufrido repetidas sequías, presidió el segmento de alto nivel, en el que intervinieron más de 20 ministros. El Príncipe de Orange, presidente de la Junta Asesora sobre Agua y Saneamiento del Secretario General de las Naciones Unidas, pronunció un discurso de apertura sobre la necesidad de una ordenación integrada de los recursos hídricos.<br /> <br /> "Hemos dado un importante paso adelante hacia políticas sobre la sequía más proactivas, encaminadas a proteger las vidas y los medios de sustento. Este es el primer diálogo que trata de las políticas nacionales sobre la sequía a escala mundial y en él se ha puesto de manifiesto que poseemos los conocimientos y que tenemos la experiencia y la determinación para reducir el número inaceptablemente alto de víctimas y de pérdidas económicas causadas por la sequía," dijo el Secretario General de la OMM, Michel Jarraud.<br /> <br /> "Aumentar la resiliencia frente a la sequía no es solo una medida de mitigación, sino una inversión inteligente cuya alta rentabilidad está garantizada. La prestación de socorro posterior a los desastres es mucho más costosa que la preparación en caso de sequía y la gestión de riesgos.  Así pues, hacemos un llamamiento a los gobiernos y a todas las partes interesadas de los países propensos a padecer sequías a que se comprometan a desarrollar sus políticas nacionales sobre la sequía, labor para la que nos declaramos dispuestos a ayudarlos", manifestó el Secretario Ejecutivo de la CLD, señor Luc Gnacadja. <br /> <br /> "La naturaleza de la sequía y sus efectos en sectores clave como los del agua, la agricultura, la meteorología, la silvicultura, la pesca o la acuicultura, etc. exigen una estrecha colaboración entre esos sectores y fuera de ellos para que se puedan alcanzar los objetivos de la gestión de la sequía. Lamentablemente, esa colaboración no existe. Tenemos la esperanza de que la colaboración entre un amplio número de asociados en el contexto de esta Reunión de alto nivel constituya el punto de partida para acabar con esa limitación a todos los niveles," dijo Ann Tutwiler, Representante Especial de la FAO ante las organizaciones de las Naciones Unidas en Ginebra.<br /> <br /> Se ha estimado que las sequías son el desastre natural más costoso del mundo, que representa un gasto situado entre 6 000 y 8 000 millones de dólares de Estados Unidos al año y que afecta a más personas que ninguna otra forma de desastre natural. Desde 1900, más de 11 millones de personas han muerto como consecuencia de las sequías y 2 000 millones de personas han resultado afectadas. Como resultado del cambio climático, está previsto que aumenten la frecuencia, intensidad y duración de las sequías, lo que provocará un incremento de las pérdidas humanas y económicas. <br /> <br /> Desde el decenio de 1970 la superficie de las tierras afectadas por la sequía se ha duplicado, socavando los medios de subsistencia, anulando los beneficios en términos de desarrollo y afianzando aún más la pobreza de millones de personas que dependen directamente de las tierras. Las mujeres, los niños y las personas de edad suelen ser quienes pagan el precio más alto.<br /> <br /> Las olas recurrentes de sequía en las regiones vulnerables de África han llamado la atención a escala mundial debido a la hambruna que han generado y a las perturbaciones sociales y económicas provocadas a gran escala. La sequía en el Sahel redujo la producción de cereales en un 26 por ciento en 2012 con respecto a las cifras registradas en 2011. La situación sigue siendo crítica puesto que más de 10 millones de personas todavía carecen de seguridad alimentaria y 1,4 millones de niños están expuestos al riesgo de una malnutrición aguda.<br /> <br /> Sin embargo, la sequía también afecta a otras regiones, como se ha podido observar en los últimos años en Estados Unidos, Rusia y Australia, y ha causado estragos en el suministro de alimentos de todo el mundo. <a name="_GoBack" title="_GoBack"></a><br /> <br /> Las presentaciones realizadas en la reunión mostraron que actualmente se puede llevar a cabo una planificación proactiva de la gestión de la sequía gracias a los importantes progresos científicos y tecnológicos y a los conocimientos sobre la gestión sostenible de la tierra. Asimismo existen diversas innovaciones en materia de control nacional y regional de la sequía, sistemas de alerta temprana, respuestas basadas en los riesgos así como en las estrategias de mitigación y gestión de la sequía.<br /> <br /> La reunión elaboró una declaración aprobada por consenso en la que se destacaba la necesidad de adoptar políticas nacionales de gestión de la sequía. En particular, instaba a los gobiernos a:<br /> <br />• Diseñar medidas proactivas de planificación y prevención de las sequías y de mitigación de sus efectos y, gestión de riesgos, promoción de la ciencia, tecnología apropiada e innovación, sensibilización del público y gestión de los recursos como elementos clave de una política nacional eficaz sobre la sequía.<br /> <br /> • promover una mayor colaboración para reforzar la calidad de las redes de observación y sistemas de suministro locales, nacionales, regionales y mundiales.<br /> <br /> • mejorar la sensibilización del público con respecto a la sequía, así como su preparación en caso de sequía.<br /> <br /> • examinar, en la medida de lo posible dentro del marco jurídico de cada país, los instrumentos económicos y las estrategias financieras, incluidos los mecanismos de reducción, repartición y transferencia del riesgo en los planes de gestión de la sequía.<br /> <br /> • crear planes para el socorro de emergencia basados en la gestión adecuada de los recursos naturales y en la autoayuda en los niveles de gobernanza apropiados.<br /> <br /> • vincular los planes de gestión de la sequía a las políticas locales y nacionales de desarrollo.<br /> <br /> La elaboración de estrategias de gestión de sequías más adecuadas es una de las prioridades del <a href="http://www-newdev.wmo.int/pages/gfcs/index_en.php" target="_blank">Marco Mundial para los Servicios Climáticos (MMSC)</a> que los gobiernos están aplicando actualmente con el apoyo de las Naciones Unidas. Los servicios climáticos tienen por objeto aumentar la resiliencia frente a las sequías mediante la mejora de la información y los servicios climáticos, en especial para los más vulnerables y, para ello, aprovechan las capacidades de predicción climática que están mejorando rápidamente.<br /> <br /> El MMSC pretende dar acceso mundial a mejores servicios para cuatro sectores prioritarios, esto es, seguridad alimentaria y agricultura, agua, salud y reducción de riesgos de desastres para finales de 2017. <br /> <br /> Los resultados de la reunión de alto nivel también se transmitirán a la Conferencia de las Partes de la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación que se celebrará en septiembre en 2013. En la última de estas conferencias, celebrada en 2011, se decidió formular un marco normativo de promoción de la sequía, teniendo en cuenta enfoques que incorporen la cuestión de género. <br /> <strong><em><br /> La Organización Meteorológica Mundial </em></strong><em>es el portavoz autorizado de las Naciones Unidas sobre el tiempo, el clima y el agua</em><strong><em><br /> </em></strong><br /> <strong><em>La Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación </em></strong><em>es el único acuerdo internacional jurídicamente vinculante para el medio ambiente, el desarrollo y la promoción de la calidad de los suelos. Los 195 Estados signatarios de la Convención tratan de aliviar la pobreza en las zonas áridas, mantener y restaurar la productividad de las tierras, y mitigar los efectos de la sequía.</em><strong><em><br /> </em></strong><br /> <strong><em>La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) </em></strong><em>lidera esfuerzos internacionales encaminados a erradicar el hambre y construir sistemas de producción alimentaria sostenibles y equitativos.</em> <br /> <strong><em><br /> <br /> </em></strong>]]></trustdotorg:body>
	<author>FAO-Newsroom@fao.org (FAO-Newsroom)</author>
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	<pubDate>Thu, 14 Mar 2013 23:00:00 GMT</pubDate>
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	<title>Esfuerzo concertado de las Naciones Unidas para la adopción de políticas eficaces sobre la sequía</title>
	
	<description> La sequía causa la muerte y el desplazamiento de más personas que los ciclones, las inundaciones y los terremotos juntos, motivo por el cual es el peligro natural más destructivo del mundo. Sin embargo, aunque se prevé que las sequías aumenten en frecuencia, superficie e intensidad debido al cambio climático, en la mayor parte del mundo se carece de políticas eficaces sobre la sequía. Tres organismos del sistema de las Naciones Unidas han aunado sus fuerzas para promover la elaboración y la adopción de políticas prácticas y dinámicas a nivel nacional para aumentar la resiliencia de los países propensos a la sequía.</description>
	<trustdotorg:body contenttype="application/xhtml+xml"><![CDATA[<p><strong>7 de marzo de 2013, Ginebra/Roma</strong> - La sequía causa la muerte y el desplazamiento de más personas que los ciclones, las inundaciones y los terremotos juntos, motivo por el cual es el peligro natural más destructivo del mundo. Sin embargo, aunque se prevé que las sequías aumenten en frecuencia, superficie e intensidad debido al cambio climático, en la mayor parte del mundo se carece de políticas eficaces sobre la sequía. Tres organismos del sistema de las Naciones Unidas han aunado sus fuerzas para promover la elaboración y la adopción de políticas prácticas y dinámicas a nivel nacional para aumentar la resiliencia de los países propensos a la sequía.<br /><br />La Organización Meteorológica Mundial (OMM), la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación, junto con otras organizaciones asociadas, celebrarán una Reunión de alto nivel de políticas nacionales sobre la sequía del 11 al 15 de marzo en 2013 en Ginebra con el fin de centrarse en las políticas de preparación y gestión en casos de sequía.<br /><br />"Desde tiempos inmemoriales, la sequía ha sido un aspecto de la variabilidad natural del clima," dijo el Secretario General de la OMM, señor Michel Jarraud. "Como resultado del cambio climático, está previsto que aumenten la frecuencia, intensidad y duración de las sequías en diversas partes del mundo, lo que provocará un incremento de las pérdidas humanas y económicas. Simplemente no podemos permitirnos seguir adoptando un enfoque fragmentado e impulsado por la crisis. Tenemos los conocimientos y la experiencia necesarios para reducir los efectos de la sequía. Ahora es necesario adoptar un marco de políticas y aplicar medidas sobre el terreno."<br /><br />"A pesar de ser predecible, la sequía es el desastre más costoso y mortífero de nuestro tiempo. La decisión de atenuar la sequía es, en última instancia, política. Los gobiernos de todos los países propensos a la sequía deben adoptar, incorporar y aplicar políticas sobre la sequía, basándose en los principios de la alerta temprana, la preparación y la gestión del riesgo," afirmó el Secretario Ejecutivo de la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación, señor Luc Gnacadja. "El costo de la gestión de la crisis es muy superior al de la gestión del riesgo y la acción temprana y no deberíamos esperar a que se produjera la próxima sequía, causara hambruna y se cobrara vidas humanas, para actuar."<br /><br />"Las sequías más extremas y frecuentes causadas ​​por el cambio climático tienen efectos devastadores sobre la seguridad alimentaria, especialmente en las regiones más vulnerables del mundo" dijo el Director General de la FAO, señor José Graziano da Silva. "Para invertir esta tendencia debemos crear comunidades resilientes, que sean resistentes a la sequía, lo que no solo implica reaccionar cuando hay escasez de lluvias sino también invertir a largo plazo de modo que cuando se produzcan sequías, las personas y los sistemas alimentarios puedan capear el golpe."<br /><br />La Reunión de alto nivel de políticas nacionales sobre la sequía reúne a dirigentes, instancias decisorias gubernamentales, organismos para el desarrollo y científicos e investigadores destacados de todo el mundo. Entre los dirigentes gubernamentales se cuenta Su Excelencia Issoufou Mahamadou, Presidente de la República de Níger, cuyo país se ha visto asolado en repetidas ocasiones por sequías devastadoras, la última de ellas en 2011-2012.<strong><br /><br />Graves pérdidas económicas y humanas</strong><br /><br />Desde el decenio de 1970 la superficie de las tierras afectadas por la sequía se ha duplicado. Las mujeres, los niños y las personas de edad suelen ser quienes pagan el precio más alto.<br /><br />Últimamente las sequías han afectado al Gran Cuerno de África y la región del Sahel, los Estados Unidos de América, México, nordeste del Brasil, partes de China e India, Rusia y sureste de Europa. Los países más vulnerables son los de las zonas áridas del planeta, donde las comunidades más pobres de África y de algunas partes de Asia occidental están particularmente expuestas a ese riesgo.<br /><br />Los efectos pueden prolongarse hasta mucho después de que vuelvan las lluvias y durante ese tiempo los alimentos seguirán siendo escasos y caros y se agotarán los recursos hídricos, se erosionará el suelo, se debilitará el ganado y los conflictos jurídicos y sociales se harán sentir durante años. A menudo, entre los períodos de sequía se intercalan fuertes inundaciones, que afectan a las comunidades cuando más vulnerables son, lo que hace que los daños causados sean mayores.<br /><br />En la actualidad 168 países alegan estar afectados por la desertificación, un proceso de degradación de las tierras en las zonas áridas que afecta a la producción alimentaria y se ve exacerbado por la sequía. En la Conferencia sobre el Desarrollo Sostenible "Río +20", celebrada el pasado mes de junio en Brasil, los dirigentes de todo el mundo calificaron la desertificación, la degradación de las tierras y la sequía de desafíos mundiales y expresaron su compromiso de esforzarse por lograr un mundo con una degradación neutra de las tierras, donde se evite la degradación de nuevas zonas y se compense la degradación inevitable mediante la restauración de la misma cantidad de tierras en el mismo momento y el mismo ecosistema.<br /><br />Este es un objetivo realizable. Ya se dispone de prácticas de gestión sostenible de las tierras, como la restauración de las tierras degradadas y la mejora de la gestión del suelo y el agua que contribuye a mitigar la sequía, pero es necesario que las políticas nacionales reflejen, apoyen y amplíen dichas prácticas.<br /><br /><strong>De la gestión de la crisis a la reducción de riesgos de desastre</strong><br /><br />El objetivo de la Reunión de alto nivel de políticas nacionales sobre la sequía es alentar a los países a pasar de la gestión de la crisis a la reducción de riesgos de desastre, enfoque que ya se ha adoptado con éxito en el caso de peligros como los ciclones tropicales y las inundaciones.<br /><br />Los objetivos concretos consisten en:</p> <ul><li>Definir las medidas de mitigación y planificación proactivas, la gestión de riesgos, la difusión pública y la administración de recursos como elementos clave de una política nacional sobre la sequía efectiva.</li><li>Fomentar una mayor colaboración para reforzar las redes de observación y los sistemas de información nacionales, regionales y mundiales con objeto de mejorar la comprensión del público de la sequía, así como la preparación en caso de sequía.</li><li>Incorporar estrategias financieras y de seguros gubernamentales y privadas globales en los planes de preparación en caso de sequía.</li><li>Designar una red de protección en materia de ayuda en caso de emergencia basada en una administración racional de los recursos naturales y en la autoayuda a distintos niveles gubernamentales.</li><li>Coordinar programas de sequía y actividades de respuesta en casos de sequía con eficiencia y eficacia y centrándose en las necesidades de los usuarios.</li></ul> <p><strong><br /><br />Aumentar la resiliencia, centrar los esfuerzos</strong><br /><br />La elaboración de estrategias de gestión de sequías más adecuadas es una de las prioridades del Marco Mundial para los Servicios Climáticos (MMSC) que los gobiernos están aplicando actualmente con el apoyo de las Naciones Unidas. Los servicios climáticos tienen por objeto aumentar la resiliencia frente a las sequías mediante la mejora de la información y los servicios climáticos, en especial para los más vulnerables y, para ello, aprovechan las capacidades de predicción climática que están mejorando rápidamente.<br /><br />El MMSC pretende dar acceso mundial a mejores servicios para cuatro sectores prioritarios, esto es, seguridad alimentaria y agricultura, agua, salud y reducción de riesgos de desastres para finales de 2017.</p>]]></trustdotorg:body>
	<author>FAO-Newsroom@fao.org (FAO-Newsroom)</author>
	<link>http://www.fao.org/news/story/es/item/171516/icode/</link><guid isPermaLink="true">http://www.fao.org/news/story/es/item/171516/icode/</guid>
	<pubDate>Thu, 07 Mar 2013 23:00:00 GMT</pubDate>
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	<title>Las sequías recurrentes subrayan la necesidad de gestionar mejor los recursos hídricos y salvaguardar la seguridad alimentaria</title>
	
	<description> La sequía en algunas partes del mundo ha dañado a la producción mundial de cereales y contribuido al alza de los precios alimentarios prácticamente cada dos años desde 2007, destacando la necesidad de transformar la forma en que se utiliza –y despilfarra- el agua a lo largo de toda la la cadena alimentaria</description>
	<trustdotorg:body contenttype="application/xhtml+xml"><![CDATA[<p><strong>27 de agosto de 2012, Estocolmo/Roma</strong> - La sequía en algunas regiones del mundo ha dañado a la producción mundial de cereales y contribuido al alza de los precios alimentarios prácticamente cada dos años desde 2007, destacando la necesidad de transformar la forma en que se utiliza -y despilfarra-el agua a lo largo de toda la la cadena alimentaria.<br /><br />Este es uno de los principales mensajes que la FAO está transmitiendo esta semana en la Semana Mundial del Agua que se celebra en Estocolmo, Suecia. El evento anual reúne los responsables políticos y expertos de todo el mundo para discutir cuestiones urgentes relacionadas con el agua y su gestión.<br /><br />En un discurso pronunciado hoy en la ceremonia de apertura de la Semana, el Director General de la FAO, José Graziano da Silva destacó que "no hay seguridad alimentaria sin seguridad hídrica", y señaló que el reciente informe de la FAO, <a href="http://www.fao.org/nr/solaw/solaw-home/en/" target="_blank"><em>El estado de los recursos de tierras y aguas del mundo para la alimentación y la agricultura</em></a>, advierte que la escasez de agua y la contaminación suponen un riesgo cada vez mayor para los principales sistemas de producción de alimentos en todo el mundo.<br /><br />"La agricultura, tal y como la practicamos hoy en día, es también una de las causas de este fenómeno, ya que representa el 70 por ciento del total del uso de agua dulce ", dijo Graziano da Silva.<br /><br />Sin embargo, Da Silva añadió que el sector de la producción alimentaria también ofrece un enorme potencial para cambiar la forma en que el mundo utiliza el agua.<br /><br />"La agricultura es la clave para el uso sostenible del agua", aseguró el responsable de la FAO. Para conseguirlo y satisfacer la creciente demanda mundial de alimentos, "tenemos que producir de una manera que conserve el agua, la utilize de manera más sostenible e inteligente, y ayude a la agricultura a adaptarse al cambio climático", añadió.<br /><br />Con ese fin, la FAO propone un nuevo marco para la gestión del agua en la agricultura: "<a href="http://www.fao.org/docrep/016/i3015e/i3015e.pdf" target="_blank">Afrontar la escasez de agua: un marco de acción para la agricultura y la seguridad alimentaria</a>".<br /><br />El marco de acción de la FAO subraya en particular la importancia de las siguientes áreas en las que deben centrarse las políticas y las actuac iones:<br /><br /><em>Modernización del riego</em>: los antiguos sistemas de riego por canales deben modernizarse para responder a las necesidades de los agricultores del futuro y permitir un uso más eficiente del agua y aumentar la productividad. El riego del futuro será cada vez más por mangueras y combinará diferentes fuentes de agua, incluyendo las aguas subterráneas, de una manera sostenible.<br /><br /><em>Mejor almacenamiento del agua de lluvia en las explotaciones</em>: mediante el almacenamiento de agua en los pequeños estanques o directamente en el suelo, los agricultores pueden reducir los riesgos relacionados con la sequía y aumentar la productividad.<br /><br /><em>Reciclaje y reutilización</em>: la reutilización del agua, en particular, las aguas residuales tratadas de los centros urbanos, puede desempeñar un papel importante en la producción agrícola en zonas áridas. Una manera más sistemática en el uso seguro de este agua puede impulsar la producción local.<br /><br /><em>Control de la contaminación</em>: mejores normas de calidad del agua, junto con mecanismos de eficaces para su aplicación, hay que poner en marcha para reducir la contaminación del agua, lo que agrava la escasez de agua.<br /><br /><em>Sustitución y reducción del desperdicio de alimentos</em>: las políticas agrícolas deben considerar el potencial que la producción de secano sigue ofreciendo en muchos lugares, y buscar una combinación mucho más integrada entre la agricultura de regadío y la de secano.<br /><br />Al mismo tiempo, la reducción de las pérdidas post-cosecha debe formar parte de cualquier estrategia para afrontar la escasez de agua. De todos los alimentos producidos en el mundo, el 30 por ciento - equivalente a 1,3 millones de toneladas- se pierde o desperdicia cada año a lo largo de la cadena de valor desde el campo a la mesa. La reducción de estas pérdidas supone dar un paso importante hacia la reducción de presión sobre los recursos naturales que son esenciales para la producción de alimentos, como la tierra y el agua.</p> <p class="MsoNormal"><br /><strong>Más información<br /><br /></strong><a href="http://www.fao.org/news/story/es/item/154980/icode/#wwwSubEs1" target="_blank">Un recurso finito en situación límite: cómo la escasez de agua impacta en la seguridad alimentaria</a></p> <p class="MsoNormal"><a href="http://www.fao.org/news/story/es/item/154980/icode/#wwwSubEs2" target="_blank">El cambio climático añade una presión adicional a los recursos hídricos para la agricultura</a></p><em><br />La Semana Mundial del Agua se celebra de forma anual desde 1991 convocada por el Instituto Internacional del Agua de Estocolomo. La FAO y el Grupo Consultivo para la Investigación Agrícola Internacional (CGIAR) son socios colaboradores en la edición de 2012, centrada en el agua y el desarrollo sostenible. </em>]]></trustdotorg:body>
	<author>FAO-Newsroom@fao.org (FAO-Newsroom)</author>
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	<pubDate>Mon, 27 Aug 2012 00:00:00 GMT</pubDate>
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	<title>El éxito en la lucha contra el hambre depende de un mejor uso del agua</title>
	
	<description> El Secretario General de la ONU, Ban Ki-moon, aseguró hoy en una declaración al comienzo de la ceremonia del Día Mundial del Agua 2012 en la sede de la FAO que producir alimentos suficientes para una población en rápido crecimiento requiere que la comunidad internacional garantice un uso sostenible “del recurso limitado más importante” en el mundo: el agua.</description>
	<trustdotorg:body contenttype="application/xhtml+xml"><![CDATA[<strong>22 de marzo de 2012, Roma</strong> – El Secretario General de la ONU, Ban Ki-moon, aseguró hoy que producir alimentos suficientes para una población en rápido crecimiento requiere que la comunidad internacional garantice un uso sostenible "del recurso limitado más importante" en el mundo: el agua.<br /> <br /> "A menos que incrementemos nuestra capacidad de utilizar el agua sabiamente en la agricultura, no conseguiremos acabar con el hambre y daremos paso a una serie de problemas diversos, incluyendo la sequía, la hambruna y la inestabilidad política", advirtió Ban en una <a href="http://www.un.org/News/Press/docs/2012/sgsm14163.doc.htm" target="_blank">declaración </a>leída al comienzo de la ceremonia del Día Mundial del Agua 2012 en la sede de la FAO. <br /> <br /> En muchas partes del mundo, la escasez de agua está aumentando y la tasa de crecimiento de la producción agrícola se ha ralentizado, explicó el responsable de la ONU. Al mismo tiempo, el cambio climático está agravando los riesgos y la incertidumbre entre los agricultores, "en especial los campesinos pobres en los países de bajos ingresos, que son los más vulnerables y los menos capaces de adaptarse". <br /> <br /> Garantizar la seguridad alimentaria e hídrica sostenible para todos requerirá la transferencia de las tecnologías hídricas adecuadas, la promoción de los pequeños productores alimentarios y la conservación de los servicios ecosistémicos esenciales, según Ban. También pidió políticas que promuevan el derecho al agua para todos, una mayor capacidad regulatoria e igualdad a nivel de género. <br /> <br /> "El agua jugará un papel clave en la construcción del futuro que queremos", concluyó Ban. "En la próxima Cumbre de la Tierra Rio+20 -añadió-, la comunidad internacional necesitará atar cabos entre seguridad hídrica y seguridad alimentaria y nutricional en el contexto de una economía verde".<br /> <br /> Cada 22 de marzo, la alianza ONU-Agua, en la que participan 28 organismos de las Naciones Unidas, celebra el Día Mundial del Agua, como forma de atraer la atención de la opinión pública sobre diversas cuestiones relacionadas con el agua y la necesidad de gestionar de forma sostenible los recursos hídricos. <br /> <br /> La FAO es el organismo principal de la ONU para la celebración del Día Mundial este año, que tiene por tema "El agua y la seguridad alimentaria". La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) ha organizado una jornada de encuentros y debates con expertos internacionales en su sede de Roma (<a href="http://www.fao.org/webcast/" target="_blank">puede seguir aquí el evento en directo</a>).<br /> <br /> <strong>Agua para el futuro<br /> </strong><br /> En su <a href="http://www.fao.org/fileadmin/user_upload/newsroom/docs/waterdayDGspeech-provisional.pdf" target="_blank">intervención</a>, el Director General de la FAO, José Graziano da Silva señaló que: "Hace veinte años, la primera Cumbre de la Tierra de Ría destacó la importancia vital de una correcta gestión del agua en la construcción de un futuro sostenible de seguridad alimentaria para el planeta. Mientras que muchos países han dado grandes pasos hacia una mejor gestión de sus recursos hídricos, todavía queda mucho por hacer". <br /> <br /> "Necesitamos atender la demanda de productos agrícolas de una forma que permita conservar el agua y otros recursos naturales, pasando por una intensificación sostenible de la agricultura para producir los alimentos que el mundo necesita, usando el agua de forma más inteligente y cambiando la forma en que comemos, reduciendo las pérdidas y el desperdicio y promoviendo dietas más saludables", aseguró Da Silva. <br /> <br /> Lograrlo requerirá invertir en personas, infraestructuras, educación y concienciación, y encontrar incentivos para que los pequeños campesinos adopten buenas prácticas, fortaleciendo su capacidad de mejorar su productividad, según Graziano da Silva.<br /> <br /> Impulsar la resiliencia de los campesinos frente al cambio climático, mejorar la gobernanza del agua y establecer instituciones que mejoren la gestión del agua a nivel nacional y regional son también cuestiones prioritarias, dijo el responsable de la FAO. <br /> <br /> <strong>Desperdicio de alimentos y agua<br /> </strong><br /> Según la FAO cada año se despilfarran cerca de 1 300 millones de toneladas de alimentos.<br /><br />Una reducción del 50 por ciento en las pérdidas y desperdicio de alimentos a nivel mundial ahorraría unos 1 350 km<sup>3</sup> de agua cada año, según la FAO. En comparación, la media anual de lluvia en España es de 350 km<sup>3</sup>, la capacidad de almacenamiento del Lago Nasser en Egipto y Sudán es de unos 85 km<sup>3</sup> y el agua que lleva el río Rin a su paso por la ciudad de Bonn a lo largo de un año suma cerca de 60 km<sup>3</sup>.<br /> <br /> <strong>La agricultura y la seguridad hídrica, interconectadas<br /> <br /> </strong>Hoy en día, cerca de 1 600 millones de personas viven en países o regiones que una absoluta escasez de agua, y para 2025 dos tercios de la población del planeta podrían vivir bajo condiciones de estrés hídrico. <br /> <br /> Una de las razones principales para ello es el uso del agua en la producción alimentaria. Una persona bebe de media de 2 a 4 litros de agua diarios, pero se necesitan de 2 000 a 5 000 litros de agua para producir los alimentos que consume en un día. <br /> <br /> Además, la agricultura es responsable del 70 por ciento del total del consumo de agua potable y agua subterránea a nivel mundial. <br /> <br /> El motivo de esta importante huella hídrica está claro: con el riego, los campesinos pueden producir más alimentos. La agricultura de regadío supone tan solo el 20 por ciento de la superficie cultivada del planeta, pero produce el 40 por ciento de los alimentos.]]></trustdotorg:body>
	<author>FAO-Newsroom@fao.org (FAO-Newsroom)</author>
	<link>http://www.fao.org/news/story/es/item/130041/icode/</link><guid isPermaLink="true">http://www.fao.org/news/story/es/item/130041/icode/</guid>
	<pubDate>Thu, 22 Mar 2012 09:00:00 GMT</pubDate>
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	<title>Reconstrucción de la red de irrigación de Afganistán</title>
	
	<description> Decenios de guerra en Afganistán y la emigración de la población rural han contribuido a la degradación y el abandono del sistema de irrigación del país. Con la intención de ayudar a los agricultores a aumentar la producción agrícola, la FAO está intensificando su apoyo técnico para restablecer los sistemas tradicionales de irrigación en Afganistán.</description>
	<trustdotorg:body contenttype="application/xhtml+xml"><![CDATA[<strong>14 de febrero de 2012, Roma - </strong>La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura está intensificando su apoyo técnico para rehabilitar los deteriorados sistemas tradicionales de irrigación de Afganistán, con la intención de ayudar a los agricultores a aumentar la producción agrícola. ﻿La iniciativa también pretende mejorar los conocimientos y aptitudes que los agricultores necesitan para hacer funcionar y mantener los sistemas de irrigación.<br /><br />﻿La FAO firmó un acuerdo de 27,7 millones de USD con el Ministerio de Energía y Agua de Afganistán, con el fin de proporcionar asistencia técnica, así como conocimientos especializados y capacitación para llevar a cabo el Proyecto de reconstrucción y desarrollo de los sistemas de irrigación (IRDP).<br /><br />﻿Decenios de guerra en Afganistán y la emigración de la población rural han contribuido a la degradación y el abandono del sistema de irrigación del país. ﻿La falta de instalaciones de riego eficientes ha dejado a muchos agricultores sin suficiente agua para la agricultura, que comprende la producción de trigo, el principal cultivo alimentario básico del país. ﻿Pero en los últimos años, el Ministerio de Energía y Agua del país ha dado prioridad al fomento de los recursos hídricos en su estrategia de desarrollo nacional.<br /><br />﻿"Los sistemas de irrigación se fueron deteriorando en los últimos tres decenios, no sólo por la falta de inversión, sino también porque los pobladores fueron abandonando las zonas rurales, sin que quedara nadie para mantener los sistemas ni para transmitir los conocimientos autóctonos a la generación más joven. En una ocasión, por ejemplo, en que hubo ﻿una inundación, no hubo nadie para reparar ni limpiar los canales y los embalses dañados. ﻿En consecuencia, en las zonas rurales los agricultores no lograban obtener suficiente agua para cultivar sus tierras. El resultado ha sido la disminución de la producción agrícola", señala Pasquale Steduto, Jefe de la Unidad de Fomento y Gestión de las Aguas, de la FAO.<br /><br />﻿El proyecto se financia principalmente por medio de una donación del Banco Mundial con una contribución adicional del Gobierno de Afganistán. ﻿Se basa en la experiencia adquirida en la aplicación por la FAO del proyecto de emergencia del Banco para restablecer la irrigación, que concluyó en diciembre de 2011.<br /><br />﻿Este proyecto de emergencia fortaleció la capacidad de la Unidad de Coordinación del Proyecto del Ministerio en materia de planificación y gestión del restablecimiento de los sistemas de irrigación. ﻿El objetivo del nuevo proyecto sexenal de fomento y restauración es dar seguimiento a las actividades anteriores mediante el diseño y la construcción de pequeños embalses, además de restablecer los sistemas de irrigación. ﻿También terminará la creación de las redes y servicios hidrometeorológicos para supervisar las condiciones del clima, los problemas de suministro y calidad del agua, e incluirá capacitación para hacer funcionar las redes y darles mantenimiento.<br /><br /><strong>﻿Mejor irrigación, más cultivos <br /><br /></strong>﻿La FAO ayudará el Ministerio de Energía y Agua a capacitar personal y ayudará a utilizar métodos modernos de diseño y gestión. ﻿La iniciativa también capacitará a los agricultores en prácticas mejoradas de gestión del agua, funcionamiento y mantenimiento de los sistemas de irrigación.<br /><br />﻿El objetivo general del proyecto es aumentar la productividad y la producción agrícolas en las zonas del proyecto, en consonancia con la estrategia nacional de desarrollo de Afganistán.<br /><br />Se prevé que la reconstrucción de los sistemas de irrigación en el país abarque una superficie total de regadío de aproximadamente 300 000 hectáreas, incremente la superficie irrigada alrededor del 15 %, propicie un aumento del rendimiento de las cosechas de un 20 % y beneficie a unos 230 000  hogares.<br /><br />﻿"El trigo es el cultivo más importante de Afganistán porque para del 80 al 100 % de la población es el cultivo básico número uno. ﻿Y en un 80 % de las tierras que cultivan los agricultores se produce trigo. ﻿Por lo que cualquier reducción en la producción de trigo se traduce en escasez de alimentos y repercute directamente en la seguridad alimentaria de Afganistán", señaló Steduto.<br /><br />﻿Las mejoras en la irrigación ya han dado buenos resultados. ﻿Entre 2004 y 2011, los proyectos de irrigación que han recibido el apoyo de la FAO ayudaron a Afganistán a aumentar la productividad de sus cultivos y la superficie irrigada. Se han rehabilitado unas 778 000 hectáreas, introduciendo la irrigación en 158 000 hectáreas de esta superficie. En consecuencia, la productividad del trigo en las zonas del proyecto aumentó más del 50 %.]]></trustdotorg:body>
	<author>FAO-Newsroom@fao.org (FAO-Newsroom)</author>
	<link>http://www.fao.org/news/story/es/item/122779/icode/</link><guid isPermaLink="true">http://www.fao.org/news/story/es/item/122779/icode/</guid>
	<pubDate>Tue, 14 Feb 2012 09:00:00 GMT</pubDate>
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	<title>Escasez y degradación de las tierras y el agua: creciente amenaza para la seguridad alimentaria</title>
	
	<description> Una extensa degradación y la escasez cada vez más aguda de recursos de tierras y agua pone en peligro a varios sistemas clave de producción de alimentos en todo el mundo, planteando un profundo desafío a la tarea de alimentar a una población mundial que para 2050 habrá llegado a los 9 000 millones de personas, indica el nuevo informe de la FAO publicado hoy: 'El Estado de los recursos de tierras y aguas del mundo para la alimentación y la agricultura'</description>
	<trustdotorg:body contenttype="application/xhtml+xml"><![CDATA[<strong>28 noviembre de 2011, Roma</strong> - Una extensa degradación y la escasez cada vez más aguda de recursos de tierras y agua pone en peligro a varios sistemas clave de producción de alimentos en todo el mundo, planteando un profundo desafío a la tarea de alimentar a una población mundial que para 2050 habrá llegado a los 9 000 millones de personas, indica un nuevo informe de la FAO publicado hoy.<br /><br /><a href="http://www.fao.org/nr/solaw/pagina-principal-solaw/es/"><em>El Estado de los recursos de tierras y aguas del mundo para la alimentación y la agricultura</em></a> señala que si bien en los últimos 50 años se verificó un aumento notable en la producción de alimentos, en demasiados lugares, los logros se han asociado a prácticas de gestión que han degradado las tierras y los sistemas hídricos de los que depende la producción de alimentos.<br /><br />﻿Hoy en día -prosigue el informe- muchos de esos sistemas corren el riesgo de pérdida progresiva de su capacidad productiva por una mezcla de excesiva presión demográfica y prácticas y usos agrícolas insostenibles.<br /><br />No hay región inmune, en todo el planeta hay sistemas en peligro, desde las tierras altas de los Andes hasta las estepas del Asia central, desde la cuenca hidrográfica del Murray-Darling de Australia hasta el centro de los Estados Unidos.<br /><p><em>﻿Sistemas agrícolas en riesgo: </em><a href="http://www.fao.org/fileadmin/templates/solaw/images_maps/map_5.pdf" target="_blank"><em>mapa</em></a><em> | </em><a href="http://www.fao.org/fileadmin/user_upload/newsroom/docs/systems-at-risk-table.pdf" target="_blank"><em>cuadro</em></a><br /><br />﻿Al mismo tiempo, mientras se perciben cada vez más cuellos de botella en materia de recursos naturales, la competencia por las tierras y el agua se volverá "omnipresente", indica el informe. ﻿Esto incluye la competencia entre los usuarios urbanos e industriales, así como dentro del sector agrícola, entre la producción pecuaria, la de cultivos básicos, la de cultivos no alimentarios y la producción de biocombustibles.<br /><br />﻿Y se prevé que el cambio climático modifique las pautas de las temperaturas, las lluvias y el caudal de los ríos, de los que dependen los sistemas de producción de alimentos del mundo.<br /><br />﻿En consecuencia, nunca ha sido mayor el reto de proporcionar alimentos suficientes para un planeta que cada vez tiene más hambre -se explica en el Informe-  especialmente en los países en desarrollo, donde son menos abundantes las tierras de buena calidad, los nutrientes del suelo y el agua.<br /><br />﻿"El informe resalta que el conjunto de repercusiones de estas presiones y las transformaciones agrícolas consiguientes han puesto algunos sistemas de producción en riesgo de desintegración de la integridad ambiental y su capacidad productiva. ﻿Estos sistemas en riesgo podrían simplemente no poder contribuir como se esperaba a satisfacer las demandas humanas en 2050. ﻿Las consecuencias, desde el punto de vista del hambre y la pobreza son inaceptables. La acción correctiva se debe tomar ahora", dijo Jacques Diouf, Director General de la FAO. <br /><br /><strong>﻿Señales de advertencia<br /><br /></strong>Entre 1961 y 2009, la superficie agrícola mundial creció un 12%, pero la producción agrícola aumentó un 150%, gracias a un incremento significativo de los rendimientos de los principales cultivos. <br /><br />﻿Pero una de las "señales de advertencia" que hace notar el informe es que las tasas de crecimiento de la producción agrícola han disminuido en muchas zonas y hoy apenas llegan a la mitad de lo que eran en el apogeo de la Revolución verde. <br /><br />﻿En general, el informe pinta la imagen de un mundo que experimenta un creciente desequilibrio entre disponibilidad y demanda de tierras y recursos hídricos en los planos local y nacional. ﻿El número de zonas que están llegando a los límites de su capacidad productiva aumenta rápidamente, advierte el informe.<br /><br /><strong>﻿El 25% de las tierras del planeta están degradados<br /><br /></strong>El informe proporciona la primera evaluación mundial del estado de los recursos de tierras del mundo. Una cuarta parte de las tierras presenta un elevado estado de degradación. ﻿Otro 8% presenta una degradación moderada, el 36% está en condiciones de estabilidad o con una degradación ligera y el 10% se clasifica como tierras que están "mejorando". La superficie restante del planeta está desnuda (alrededor de un 18%) o cubierta por masas de agua continentales (alrededor del 2%). [Estas cifras incluyen todo tipo de tierras, no solo las agrícolas]<br /><br />La definición de la FAO de degradación va más allá del deterioro de las tierras y las aguas en sí mismas, e incluye una evaluación de otros aspectos de los ecosistemas afectados, como la pérdida de biodiversidad.<br /><br />Grandes extensiones de todos los continentes experimentan degradación de las tierras, con incidencias especialmente altas en la costa occidental de América, en toda la región mediterránea de la Europa meridional y, en África del Norte, en todo el Sahel y el Cuerno de África, así como en toda Asia. ﻿La mayor amenaza es la pérdida de calidad del suelo, seguida por el agotamiento de los recursos hídricos y la pérdida de biodiversidad.<br /><br />Actualmente se destinan unos 1 600 millones de hectáreas de las mejores tierras y más productivas del mundo a la agricultura. Algunas partes de estas zonas se están degradando por las prácticas agrícolas que producen erosión hídrica y eólica, pérdida de materia orgánica, compactación de los suelos, salinización, contaminación de suelos y pérdida de nutrientes.  <br /><br /><em>Desglose de la degradación de las tierras del mundo: <a href="http://www.fao.org/fileadmin/user_upload/newsroom/docs/land-status.pdf" target="_blank">gráfico</a><br /><br /></em><strong>Aumentan la escasez de agua y la contaminación<br /><br /></strong>La escasez de agua está aumentando, así como la salinización, la contaminación de las aguas subterráneas y la degradación de las masas de agua y los ecosistemas relacionados con ésta, añade el informe. Reciben presión las grandes masas continentales de agua por la reducción de los caudales que los alimentan y la carga mayor de nutrientes, el aumento excesivo de éstos, como el nitrógeno y el fósforo. Muchos ríos no llegan a su desembocadura natural y los pantanos están desapareciendo.<br /><br />En las principales zonas productoras de cereales de todo el mundo, la extracción intensiva de agua de los acuíferos los está mermando y eliminando los recursos accesibles de protección de los que dependen las comunidades rurales.<br /><br />Como muchos de los principales sistemas de producción de alimentos dependen del agua del subsuelo, la disminución de los acuíferos y la extracción constante de agua subterránea no renovable representan un riesgo cada vez mayor para la producción local y mundial de alimentos, advierte el informe.<br /><br /><em>Distribución de la escasez de agua en el mundo: </em><a href="http://www.fao.org/fileadmin/templates/solaw/images_maps/map_3.pdf" target="_blank"><em>mapa</em></a><strong><br /><br />﻿Una trampa de pobreza<br /><br /></strong>﻿El informe señala que en todo el mundo, los más pobres tienen menos acceso a tierras y agua y están encerrados en una trampa de pobreza de las pequeñas explotaciones con suelos de mala calidad y alta vulnerabilidad a la degradación de las tierras y la incertidumbre climática.<br /><br />Un 40% de las tierras degradadas del mundo están en zonas de elevadas tasas de pobreza. Con todo, en señal de que la degradación es un riesgo para todos los grupos de ingresos, el 30% de las tierras degradadas del mundo está en zonas que tienen niveles moderados de pobreza, mientras que el 20% se encuentra en zonas de bajas tasas de pobreza.<br /><br /><strong>Perspectivas futuras<br /><br /></strong>La FAO estima que para 2050, el crecimiento demográfico y el aumento de los ingresos exigirán un incremento del 70% de la producción mundial de alimentos. Esto equivale a una producción anual de otros 1 000 millones de toneladas de cereales y 200 millones de toneladas de productos pecuarios.<br /><br />Para que mejore la nutrición y retrocedan la inseguridad alimentaria y la subnutrición, la producción agrícola futura tendrá que crecer más rápidamente que la población y las pautas de consumo tendrán que adaptarse, indica el informe.<br /><br />Más de cuatro quintas partes de las ganancias en materia de producción deberán producirse en gran parte en las tierras agrícolas de hoy a través de una intensificación sostenible que haga un uso eficaz de los recursos de tierras y aguas, pero que no produzca daños.<br /><br /><strong>Recomendaciones<br /><br /></strong>Será decisivo hacer un uso del agua más eficaz -precisa el informe-. Casi todos los sistemas de irrigación del mundo funcionan por debajo de su capacidad. Una mezcla de mejor gestión de los sistemas de regadío, inversión en conocimiento local y tecnología moderna, creación de conocimientos y capacitación, pueden hacer más eficaz el uso del agua.<br /><br />Y prácticas agrícolas innovadoras, como la agricultura de conservación, la agrosilvicultura, sistemas integrados agropecuarios y sistemas integrados de irrigación y acuicultura, encierran la promesa de incrementar la producción con eficacia para responder a la necesidad de seguridad alimentaria y reducir la pobreza, a la vez que se limitan las repercusiones en los ecosistemas.<br /><br />La FAO destacó recientemente su perspectiva de la intensificación sostenible de la producción agrícola en su publicación, <a href="http://www.fao.org/ag/save-and-grow/es/index.html">Ahorrar para crecer</a>, presentada a principios de este año.<br /><br />Otro aspecto en el que se requiere mejorar es en aumentar las inversiones en desarrollo agrícola. Se estiman las necesidades brutas de inversión entre 2007 y 2050 para gestión del agua para irrigación en los países en desarrollo en casi 1 billón de USD. La protección y fomento de las tierras, la conservación del suelo y control de las inundaciones necesitarán en torno a los 160 000 millones de USD de inversiones en el mismo período, documenta el informe.<br /><br />Por último, deberá darse más atención no sólo a las opciones técnicas para incrementar la eficacia y promover la intensificación sostenible, sino también para asegurar que se modernicen las políticas y las instituciones nacionales, que colaboren unidas para hacer frente a los retos de hoy en materia de gestión de los recursos de tierras y aguas.<br /><br />El informe contiene muchos ejemplos de acciones acertadas, efectuadas en distintas partes del mundo, que ilustran las numerosas opciones disponibles que se podrían reproducir en cualquier otra parte. Dada la competencia cada vez mayor por los recursos de tierras y aguas, las opciones disponibles exigen inevitablemente que las partes interesadas evalúen las compensaciones entre una variedad de bienes y servicios del ecosistema. Este conocimiento serviría para movilizar la voluntad política, establecer prioridades y medidas de corrección orientadas a las políticas, en los niveles más altos de la toma de decisiones.</p>]]></trustdotorg:body>
	<author>FAO-Newsroom@fao.org (FAO-Newsroom)</author>
	<link>http://www.fao.org/news/story/es/item/95186/icode/</link><guid isPermaLink="true">http://www.fao.org/news/story/es/item/95186/icode/</guid>
	<pubDate>Mon, 28 Nov 2011 11:00:00 GMT</pubDate>
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	<title>La agricultura es clave para afrontar las necesidades futuras de agua y energía</title>
	
	<description> Cuando la presión sobre los recursos hídricos del planeta alcanza niveles insostenibles en un número cada vez mayor de regiones, ya no es posible la actitud de “todo sigue igual” de cara al desarrollo económico y la gestión de recursos naturales, según advirtió hoy la FAO a los asistentes a una reunión internacional sobre agua, energía y seguridad alimentaria que tiene lugar en Bonn (Alemania)</description>
	<trustdotorg:body contenttype="application/xhtml+xml"><![CDATA[<strong>17 de noviembre de 2011, Roma/Bonn</strong> - Cuando la presión sobre los recursos hídricos del planeta alcanza niveles insostenibles en un número cada vez mayor de regiones, ya no es posible la actitud de "todo sigue igual" de cara al desarrollo económico y la gestión de recursos naturales, según advirtió hoy la FAO.<br /><br />La agricultura será clave para la implementación de una gestión sostenible del agua, recordó la Organización de la ONU a los asistentes a una reunión internacional sobre agua, energía y seguridad alimentaria que tiene lugar en Bonn (Alemania). <br /><br />En declaraciones con ocasión de la Conferencia <em>Bonn Nexus 2011</em>, el Director General Adjunto de la FAO para Recursos Naturales, Alexander Mueller, aseguró que "afrontar los desafíos de la seguridad alimentaria, el desarrollo económico y la seguridad energética en el contexto del actual crecimiento demográfico requerirá una atención renovada y reformulada del desarrollo agrícola. La agricultura puede y debe convertirse en la columna vertebral de la <em>economía</em> <em>verde</em> del mañana". <br /><br />La conferencia de Bonn ha sido convocada por el Ministerio Federal alemán de Cooperación y Desarrollo como paso previo a la conferencia de la ONU "Rio+20" sobre desarrollo sostenible de junio de 2012. La cita alemana reúne a los principales actores del desarrollo económico, la gestión de los recursos naturales y las políticas medioambientales y los sectores alimentario y energético para estudiar nuevos enfoques para gestionar las interconexiones entre los recursos hídricos, la energía y los alimentos. <br /><br /><strong>Visión integral, soluciones sectoriales<br /><br /></strong>La FAO calcula que para alimentar una población mundial que se espera alcance cerca de 9 000 millones de personas en 2050, la producción mundial de alimentos tendrá que incrementarse en un 70 por ciento. La demanda global de energía se incrementará en un 36 por ciento para 2035 y la competencia por el agua entre la agricultura, las ciudades y la industria se intensificará en consecuencia. <br /><br />"Ha llegado el momento de dejar de tratar a los alimentos, el agua y la energía como cuestiones separadas y afrontar el desafío de equilibrar de forma inteligente las necesidades de estos tres sectores, aprovechando las sinergias y buscando oportunidades para reducir el despilfarro e identificar formas de compartir y reutilizar el agua, más que de competir por ella", señaló Mueller.<br /><br /><strong>La agricultura en el punto de unión <br /><br /></strong>Según Mueller, la agricultura se encuentra en el centro del ‘vínculo agua-energía-alimentos'. "Cuando se empieza a plantear la forma en cómo vamos a suministrar alimentos, agua, luz, calefacción y otros servicios y productos a 9 000 millones de personas, queda muy claro que la agricultura es posiblemente el eje de todo". "Si tenemos voluntad política y somos previsores -añadió-, podemos convertir a la agricultura en el motor de la <em>economía verde</em> del futuro. Los sistemas agrícolas climáticamente inteligentes que hacen un uso eficaz de los recursos como el agua, la tierra y la energía, deben convertirse en la base de la economía agrícola del mañana". <br /><br />La FAO organiza diversas sesiones temáticas en <em>Bonn Nexus</em> para reunir a expertos que examinen diversas cuestiones de gran importancia, incluyendo las relaciones entre producción bioenergética, suministro de agua y seguridad alimentaria; la necesidad de una gestión integral del suelo y el agua en los diversos sectores económicos y el impacto de las adquisiciones a gran escala de derechos sobre el agua y la tierra en el mundo en desarrollo por inversores nacionales y extranjeros. <br /><br />Según la Organización de la ONU, mientras que la bioenergía ofrece una fuente potencial de energía más limpia, la producción de cultivos para biocombustibles debe realizarse de forma que promueva el crecimiento rural y ofrezca oportunidades de empleo a los pequeños campesinos y los trabajadores rurales, al tiempo que se minimiza el impacto medioambiental. <br /><br />Puede encontrar <a href="http://www.fao.org/nr/water/index_es.html" target="_blank">aquí información en línea</a> de las sesiones de la FAO sobre cuestiones de candente actualidad. Los expertos en la conferencia de Bonn 2011 están disponibles para entrevistas. <br /><p><em>_______________________________<br /><br />La FAO - Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura - es un organismo especializado de la ONU cuyo mandato es mejorar la nutrición a nivel mundial, impulsar la productividad agrícola, mejorar la vida de la población rural y aumentar la contribución de la agricultura al crecimiento económico. </em></p>]]></trustdotorg:body>
	<author>FAO-Newsroom@fao.org (FAO-Newsroom)</author>
	<link>http://www.fao.org/news/story/es/item/94786/icode/</link><guid isPermaLink="true">http://www.fao.org/news/story/es/item/94786/icode/</guid>
	<pubDate>Thu, 17 Nov 2011 09:00:00 GMT</pubDate>
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	<title>Proyecto FAO-Italia para la seguridad alimentaria en la cuenca del Nilo</title>
	
	<description> El rápido crecimiento demográfico y la degradación de los recursos naturales en la cuenca del Nilo conllevan el riesgo de hambre y pobreza en la región y requieren una mejor planificación del desarrollo y una mayor visión de futuro para evitar que esto suceda, advirtió hoy la FAO.</description>
	<trustdotorg:body contenttype="application/xhtml+xml"><![CDATA[<strong>27 de octubre de 2011, Roma/Kigali</strong> - El rápido crecimiento demográfico y la degradación de los recursos naturales en la cuenca del Nilo conllevan el riesgo de hambre y pobreza en la región y requieren una mejor planificación del desarrollo y una mayor visión de futuro para evitar que esto suceda, advirtió hoy la FAO.<br /><br />La advertencia coincidió con la presentación por el organismo de la ONU a los gobiernos de la región de los resultados de un proyecto de diez años, financiado por el gobierno de Italia, que tiene como objetivo aportar información vital y herramientas de planificación a los responsables de desarrollo y a los gestores de recursos naturales para que puedan comenzar a invertir la situación.<br /><br />El proyecto de la FAO "<a href="http://www.fao.org/nr/water/faonile/index.html" target="_blank">Productos de información para la gestión de recursos hídricos de la cuenca del Nilo</a>" ha introducido sistemas modernos de control e información hidrológica en la cuenca del Nilo, ha ayudado a las autoridades gubernamentales a armonizar la recopilación de datos, y ha generado una serie de estudios exhaustivos del uso del agua y la producción agrícola.<br /><br />"Hasta ahora, apenas se ha realizado un estudio sistémico del uso - o posible utilización - de las aguas del Nilo para producir alimentos y han faltado piezas clave de información que permitirían lo que llamamos ‘contabilidad hídrica fiable'", afirmó Pasquale Steduto, jefe de la Unidad de Gestión del Agua de la FAO.<br /><br />"Los datos que este proyecto ha reunido y los productos de información que ha generado llenarán estos vacíos y permitirán que los gobiernos de la región aprovechen al máximo los recursos del Nilo", añadió Steduto.<br /><br /><strong>Once países<br /><br /></strong>Está previsto que la población de la cuenca del Nilo -actualmente unos 200 millones de personas- aumente entre un 61 y un 82 por ciento para 2030, según un informe de la FAO sobre el proyecto presentado hoy en una reunión intergubernamental en Kigali.<br /><br />Al mismo tiempo, "la degradación medioambiental, la sequía, la debilidad institucional, la escasa capacidad financiera, la inadecuada infraestructura y la inestabilidad social se unen para perpetuar la pobreza en la región", señala el informe. Algunos de los once países que comparten el Nilo - Burundi, R. D. del Congo, Egipto, Eritrea, Etiopía, Kenya, Ruanda, Sudán del Sur, Sudán, Tanzania y Uganda - figuran entre los más pobres del mundo.<br /><br />Y aunque las aguas del Nilo tienen un gran potencial como palanca de desarrollo social y económico, las elevadas tasas de crecimiento demográfico y la creciente presión sobre los recursos terrestres e hídricos "reducen la oportunidad de invertir las tendencias negativas en la región", según el estudio de la FAO.<br /><br />Para reducir la presión sobre el Nilo será preciso aumentar la eficiencia y productividad del uso del agua a lo largo de toda la cadena de producción alimentaria, desde la explotación agrícola hasta la mesa, desarrollando sistemas de cultivo que sean más resistentes al cambio climático y fomentando el comercio de productos agrícolas entre los países que comparten la cuenca, dijo Steduto.<br /><br /><strong>Conocimiento y herramientas<br /><br /></strong>La agricultura utiliza ya más del 80 por ciento de los recursos hídricos renovables en la cuenca del Nilo, según demuestra el trabajo de la FAO, y la posibilidad de aumentar el suministro de agua -por ejemplo mediante el drenaje de los humedales o reduciendo la evaporación-, es muy limitada.<br /><br />"La distribución del agua del Nilo se ha convertido por tanto en un juego en el que las ganancias de unos se equilibran con las pérdidas de otros", afirmó Steduto, explicando las bases del proyecto FAO-Italia. "Es por ello -añadió- por lo que se hace muy, muy importante que las autoridades responsables del agua dispongan de información detallada para una buena contabilidad hídrica, y de herramientas de planificación que les permitan sopesar los costes y beneficios de sus políticas y sus decisiones sobre la gestión de recursos".<br /><br />El proyecto de "Productos de información para la gestión de recursos hídricos de la cuenca del Nilo" ha consolidado la información espacial sobre el agua y la agricultura en la región; una previsión de necesidades alimentarias futuras de la región; un estudio de los tipos de sistemas de cultivo que se utilizan a lo largo del Nilo y; un análisis de posibles escenarios futuros para la gestión del agua y el desarrollo agrícola.<br /><br />Además, se han desarrollado y distribuido 18 manuales técnicos sobre técnicas y tecnologías de medición de agua. Cientos de empleados de organismos agrícolas y de gestión del agua han recibido formación, que incluye habilidades para la negociación. <br /><br />Se ha logrado una gran cantidad de datos del Sistema de información geográfica (SIG) sobre agua, tierra y agricultura. Contar con mejores datos ha posibilitado la creación de la herramienta de apoyo de decisiones sobre el Nilo (Nile-DTS, por sus siglas en inglés), un software que modela todo el sistema del Nilo y permite a los planificadores evaluar las ventajas, inconvenientes y consecuencias de los diferentes escenarios posibles de desarrollo.<br /><br />Al mismo tiempo, según Steduto, el proyecto ha fortalecido una visión compartida de la gestión de los recursos naturales y el desarrollo sostenible entre los gobiernos de la cuenca del Nilo. "Sólo mediante el esfuerzo conjunto de los países ribereños se podrá diseñar y construir un futuro sostenible", indicó el experto de la FAO. <br /><br />El proyecto en la cuenca del Nilo, de 5 millones de dólares EEUU, fue financiado por el gobierno de Italia. Es el último de los tres proyectos que ha financiado en la región, con una inversión total de 16 millones de dólares.]]></trustdotorg:body>
	<author>FAO-Newsroom@fao.org (FAO-Newsroom)</author>
	<link>http://www.fao.org/news/story/es/item/93627/icode/</link><guid isPermaLink="true">http://www.fao.org/news/story/es/item/93627/icode/</guid>
	<pubDate>Thu, 27 Oct 2011 08:00:00 GMT</pubDate>
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	<title>Agua: clave de la seguridad alimentaria</title>
	
	<description> La vulnerabilidad de los sistemas de producción alimentaria de secano y de las personas que dependen de ellos se muestra en toda su crudeza con la situación en África oriental. Mientras que los desafíos para encontrar suministros estables de agua para los cultivos y la cría de animales son numerosos, la inversión en regadío allá donde es posible, la mejora en la eficiencia del uso agrícola del agua y la adopción de prácticas de cultivo que hagan un uso inteligente de la misma son iniciativas que pueden servir de ayuda.</description>
	<trustdotorg:body contenttype="application/xhtml+xml"><![CDATA[<em>La vulnerabilidad de los sistemas de producción alimentaria de secano y de las personas que dependen de ellos se muestra en toda su crudeza con la situación en África oriental. Mientras que los desafíos para encontrar suministros estables de agua para los cultivos y la cría de animales son numerosos -y varían de un lugar a otro- la inversión en regadío allá donde es posible, la mejora en la eficiencia del uso agrícola del agua, y la adopción de prácticas de cultivo que hagan un uso inteligente de la misma, son iniciativas que pueden servir de ayuda. En esta entrevista, el Subdirector General de Recursos Naturales de la FAO, Alexander Mueller -que se encuentra en Estocolmo esta semana para la<strong> </strong></em><a href="http://www.worldwaterweek.org/"><em>Semana Mundial del Agua</em></a><em>- habla sobre estas cuestiones y otros temas relacionados. <br /><br /></em><strong>Todo el mundo entiende que el agua es crucial para producir alimentos, pero a menudo de manera abstracta. ¿Puede dar más detalles sobre cómo ayuda el agua a alimentar al planeta?<br /><br /></strong>En primer lugar, es importante distinguir entre agricultura de secano -aquélla que depende de la lluvia de forma natural- y la agricultura de regadío. Regar cambia todo: concentra insumos y fuerza cambios en la agronomía y la comercialización.<br /><br />Mientras que muchas personas en el Cuerno de África son pastores y no agricultores, la situación actual allí deja claro de manera terrible los riesgos y la vulnerabilidad asociados los sistemas de producción de alimentos de secano, especialmente ahora que los efectos del cambio climático se están dejando notar. No es que la agricultura de secano sea un problema per se, pero es más vulnerable, y tiende a ser menos productiva.<br /><br />En lo que respecta al regadío, no se puede subestimar su contribución a la alimentación mundial. Durante los últimos 50 años, la población de la Tierra se ha duplicado y el sistema alimentario mundial ha respondido notablemente bien al aumento de la demanda alimentaria. Esto se ha conseguido con un modesto incremento del conjunto de las tierras de cultivo, que no supera el 12 por ciento. Este logro se debió principalmente a la intensificación de la producción agrícola, es decir, al  aumento del rendimiento e intensidad de los cultivos, que a su vez no habría sido posible sin el regadío. <br /><br />Las tierras de regadío han aumentado proporcionalmente mucho más rápido que las de secano. De hecho, mientras que la superficie cultivada en el mundo sólo ha crecido un 12 por ciento durante los últimos cincuenta años, la superficie de regadío se ha duplicado en el mismo período, representando la mayor parte del aumento neto en tierras cultivadas. Mientras tanto, la producción agrícola se ha multiplicado entre 2,5 y 3 veces, gracias al aumento significativo en el rendimiento de los principales cultivos.<br /><br /><strong>¿Se ha alcanzado el límite de la capacidad mundial para regar tierras agrícolas? <br /><br /></strong>En algunos lugares sí, en otros no. A nivel mundial, unos 300 millones de hectáreas de tierras agrícolas son de regadío, lo que representa el 70% del consumo total de agua dulce. Esto ocurre en tan sólo el 20% de las tierras cultivadas en el mundo, pero al mismo tiempo, estas tierras de regadío generan el 40% de la producción agrícola y el 60% de la producción de cereales.<br /><br /> ¿Por qué no se riegan más tierras agrícolas? En algunos lugares puede ser que no sea necesario. En otros casos, los recursos hídricos pueden no estar disponibles. En otros sitios, la financiación para el regadío y la vinculación al mercado son el problema, y aquí me refiero en particular a África. No se ha hecho realidad el compromiso general de modernizar la agricultura de regadío y comercializarla en los cambiantes mercados locales y mundiales. Incluso cuando los recursos de la tierra y el agua han estado disponibles.<br /><br /><strong>¿Pero en otras regiones del mundo no se están quedando sin agua?<br /><br /></strong>Cada vez hay más regiones que se enfrentan a la escasez de agua y al riesgo de un deterioro progresivo de su capacidad productiva, con una combinación de presión demográfica y prácticas agrícolas insostenibles. Los límites físicos a la disponibilidad de tierras y agua dentro de estos sistemas pueden agravarse más en algunos lugares debido a factores externos, como el cambio climático, la competencia con otros sectores y los cambios socioeconómicos<br /><br />Hacia el año 2050, se espera que el aumento de la población y los ingresos obliguen a aumentar un 70% la producción alimentaria mundial, y hasta un 100% más en los países en desarrollo. Sin embargo, algunas regiones se están acercando al techo de intensificación de la producción alimentaria, lo cual está ya creando tensión por el acceso a los recursos naturales, en particular el agua. Asia oriental y Oriente Medio están aproximándose a sus límites y no serán capaces de ampliar su agricultura mucho más. En cambio, Latinoamérica y África subsahariana cuentan aún con un potencial considerable.<br /><br /><strong>Entonces, ¿qué se puede hacer? <br /><br /></strong>A pesar de las dificultades, hay posibilidades de aumentar aún más la productividad, tanto en la agricultura de secano como en la de regadío, pero tendremos que cambiar la forma de cultivar y de utilizar el agua. <br /><br />El regadío, donde sea posible, seguirá creciendo como respuesta a la demanda de una producción mayor y más diversificada. Mientras que en algunas regiones no hay margen para incrementar más el abastecimiento de agua para la agricultura, en otras todavía habrá oportunidades. La mayoría de los embalses a gran escala probablemente se han construido ya, pero es probable que se sigan desarrollando sistemas de almacenamiento de agua más difusos y distribuidos. El uso combinado de aguas subterráneas y superficiales se hará también más generalizado y, cerca de las ciudades, es probable que la agricultura se beneficie de forma más sistemática de las aguas residuales tratadas. <br /><br />Asimismo, mucho tiene que cambiar en lo que se refiere a la forma en la que regamos. Los sistemas antiguos y rígidos de distribución de agua en grandes áreas de regadío tendrán que ser sustituidos por sistemas mucho más flexibles, permitiendo una mayor fiabilidad en el abastecimiento de agua y por tanto una diversificación progresiva hacia cultivos de mayor valor. En estos sistemas modernizados, el riego localizado jugará un papel importante para aumentar la productividad y reducir los usos no beneficiosos del agua, incrementando así la eficiencia en el uso y la productividad del agua en las explotaciones agrícolas. <br /><br />También tendremos que centrarnos en conseguir "más cultivos por gota" adoptando técnicas agrícolas que capten más agua de lluvia, conserven la humedad del suelo, reduzcan el derroche en el riego y, en algunos casos, haciendo cambios en la dieta alimentaria y la elección de cultivos para centrarse en aquellos que impliquen un menor consumo de agua. <br /><br />Finalmente, aún queda mucho por hacer para reducir el despilfarro entre la salida de la explotación agrícola y el consumidor. Se estima que solamente alrededor del 50% de los alimentos que se producen se consume: el resto se pierde en el almacenamiento, la distribución y a nivel de los consumidores finales.<br /><br />No se trata sólo de un derroche de alimentos, también de agua si la producción se riega. Producir una caloría de alimento requiere un litro de agua. Con una media mundial de 2 800 calorías por persona al día, hacen falta 2 800 litros de agua para satisfacer las necesidades alimentarias diarias de cada individuo en el planeta. O, dicho de otra manera, para producir una hamburguesa se necesitan 2 400 litros de agua. ¿Un vaso de leche? 200 litros. ¿Un huevo? 135 litros. Una rebanada de pan requiere 40 litros. Por lo tanto, reducir el despilfarro de alimentos es clave para mejorar la eficiencia del uso agrícola del agua.]]></trustdotorg:body>
	<author>FAO-Newsroom@fao.org (FAO-Newsroom)</author>
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	<pubDate>Mon, 22 Aug 2011 23:00:00 GMT</pubDate>
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	<title>El cambio climático hará disminuir el agua disponible para la agricultura</title>
	
	<description> El cambio climático tendrá graves consecuencias en la disponibilidad de agua para producir alimentos y en la productividad de los cultivos durante las próximas décadas, según advierte un nuevo informe de la FAO. 'Cambio climático, agua y seguridad alimentaria' es un estudio completo de los conocimientos científicos existentes sobre las consecuencias previsibles del cambio climático sobre el uso del agua en la agricultura.</description>
	<trustdotorg:body contenttype="application/xhtml+xml"><![CDATA[<strong>9 de junio de 2011, Roma</strong> - El cambio climático tendrá graves consecuencias en la disponibilidad de agua para producir alimentos y en la productividad de los cultivos durante las próximas décadas, según advierte un nuevo informe de la FAO. <br /><a href="http://www.fao.org/docrep/014/i2096e/i2096e.pdf" target="_blank"><br /></a><em><a href="http://www.fao.org/docrep/014/i2096e/i2096e.pdf" target="_blank">Cambio climático, agua y seguridad alimentaria</a> </em>es un estudio completo de los conocimientos científicos existentes sobre las consecuencias previsibles del cambio climático sobre el uso del agua en la agricultura.<em><br /><br /></em>Entre ellas se incluyen la disminución de la escorrentía de los ríos y de la alimentación de los acuíferos en el Mediterráneo y las zonas semiáridas en América, Australia y África meridional, regiones que ya sufren de estrés hídrico. En Asia se verán también afectadas amplias zonas que dependen del deshielo y de los glaciares de montaña, mientras que las áreas densamente pobladas de los deltas fluviales están amenazadas al combinarse un menor flujo de agua, aumento de la salinidad y la subida del nivel del mar. <br /><br /><strong>Otras consecuencias descritas en el informe</strong><br /><br />Está prevista una aceleración del ciclo hidrológico del planeta, ya que las temperaturas en alza incrementarán la tasa de evaporación de la tierra y el mar. La lluvia aumentará en los trópicos y a latitudes más altas, pero disminuirá en las zonas que tienen ya carácter seco y semiárido y en el interior de los grandes continentes. Será necesario contar con una mayor frecuencia de sequías e inundaciones, pero se espera que las zonas del mundo que sufren ya de escasez de agua se vuelvan más secas y calurosas. <br /><br />A pesar de que no es posible hacer con certitud estimaciones sobre la alimentación de los acuíferos bajo los efectos del cambio climático, es previsible que el incremento de la frecuencia de sequías promueva un mayor aprovechamiento del agua subterránea para amortiguar el riesgo para la producción de los agricultores. <br /> <br />Y la pérdida de glaciares -que sostienen cerca del 40 por ciento del riego a nivel mundial- afectará finalmente a la cantidad de agua de superficie disponible para el riego en las principales cuencas productoras. <br /><br />El incremento de las temperaturas alargará la temporada de crecimiento de los cultivos en las zonas templadas del norte, pero reducirá la duración en casi todos los demás lugares. Unido a una mayor tasa de evapotranspiración, ello provocará un descenso del potencial de rendimiento de los cultivos y de la productividad del agua. <br /><br />"Tanto los medios de vida de las comunidades rurales como la seguridad alimentaria de las poblaciones urbanas se encuentran amenazados", advirtió Alexander Mueller, Director General adjunto de la FAO para Recursos naturales. "Pero los pobres rurales, que son los más vulnerables, podrían verse afectados de forma desproporcionada", añadió.<br /><br /><strong>Responder a los desafíos<br /></strong><br />El informe de la FAO también presta atención a las iniciativas que pueden tomar los responsables políticos nacionales, las autoridades de las cuencas hidrográficas regionales y locales, y los campesinos individuales para hacer frente a estos nuevos desafíos. <br /><br />Un área clave que requiere atención es la mejora de la habilidad de los países para implementar sistemas efectivos para "contabilidad del agua": una medición meticulosa del suministro, los trasvases y las transacciones de agua para poder tomar decisiones informadas sobre la forma en que los recursos hídricos pueden ser gestionados y utilizados en condiciones cada vez más variables. <br /><br />"La contabilidad del agua en la mayor parte de los países en desarrollo es muy limitada, y los procesos de asignación o bien no existen o están poco desarrollados o son distintos para cada caso", según el informe. "Una prioridad será ayudar a los países en desarrollo a adquirir buenas prácticas para contabilizar el agua y desarrollar sistemas de asignación que sean robustos y flexibles".<br /><br />A nivel de las explotaciones, los productores pueden cambiar sus planes de cultivos para permitir una siembra más temprana o más tardía, reducir su utilización de agua y optimizar el riego. Es posible mejorar los rendimientos y la productividad cambiando a prácticas de conservación de la humedad del suelo, incluyendo las de laboreo cero o mínimo. La siembra de cultivos de raíces profundas permitiría a los campesinos explotar mejor la humedad del suelo disponible. <br /><br />Los sistemas agroforestales mixtos también resultan prometedores. Estos sistemas retienen por un lado el carbono y ofrecen también beneficios adicionales, como la sombra que reduce la temperatura en el suelo y la evaporación, mayor protección frente al viento y una mejor conservación del suelo y retención del agua. <br /><br />Sin embargo, el informe de la FAO subraya igualmente que los pequeños productores en los países en desarrollo se enfrentarán a dificultades para adoptar estas estrategias.  <br /><br />"El tamaño de las explotaciones y el acceso al capital establecen los límites para el alcance y grado de adaptación y cambio sobre el terreno", indica el informe, señalando que hoy en día muchas explotaciones del mundo en desarrollo producen rendimientos muy por debajo de su potencial agroclimático.  <br /><br /><strong>Mayor atención a los puntos críticos<br /></strong><br />La FAO advierte también que se conoce muy poco sobre cómo será el impacto del cambio climático en el agua para la agricultura a nivel regional y subregional, y dónde estarán más amenazados los campesinos. <br /><br />"Es necesaria una mayor precisión y enfoque para entender la naturaleza, alcance y localización de los efectos del cambio climático en los recursos hídricos para la agricultura en los países en desarrollo", señala el informe, añadiendo que "cartografiar la vulnerabilidad es una tarea clave a nivel nacional y regional". <br /> ]]></trustdotorg:body>
	<author>FAO-Newsroom@fao.org (FAO-Newsroom)</author>
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	<pubDate>Thu, 09 Jun 2011 08:00:00 GMT</pubDate>
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	<title>Necesidad de innovaciones en la gestión del agua para sustento urbano</title>
	
	<description> Con el crecimiento constante de la población urbana mundial, cada vez es más apremiante la necesidad de utilizar enfoques nuevos e innovadores para asegurar un suministro de agua limpia y adecuada para la población urbana de los países en desarrollo.</description>
	<trustdotorg:body contenttype="application/xhtml+xml"><![CDATA[<strong>22 de marzo de 2011, Roma - </strong>Con el crecimiento constante de la población urbana mundial, cada vez es más apremiante la necesidad de utilizar enfoques nuevos e innovadores para asegurar un suministro de agua limpia y adecuada para la población urbana de los países en desarrollo, informó hoy la FAO.<br /><br />"En los próximos 20 años el 60% de la población vivirá en las ciudades, y la mayor expansión urbana se producirá en el mundo en desarrollo. Asegurar el acceso a alimentos nutritivos y asequibles para la población más pobre de las ciudades se está convirtiéndo en un auténtico desafío", indica Alexander Mueller, Subdirector General de Recursos Naturales de la FAO.<br /><br />El crecimiento demográfico urbano exige un suministro mayor de agua para beber, lavar y cocinar. A su vez, la demanda de más alimentos representa una necesidad mayor de agua para ampliar los mercados, la agroindustria y las actividades de elaboración de alimentos. Y el crecimiento de la agricultura urbana y periurbana también significa una demanda más grande de agua para irrigación.<br /><br />Estas presiones en conjunto sobre el suministro urbano de agua exigen alternativas no convencionales para dar a las ciudades mayor resiliencia, dijo Mueller.<br /><br />Por ejemplo, el acopio de agua de lluvia en las ciudades tiene un gran potencial para la agricultura urbana, pero todavía está relativamente desaprovechado.<br /><br />Mientras tanto, unas buenas prácticas agrícolas y forestales pueden contribuir a una gestión efectiva de las cuencas hidrográficas, y proteger de esta manera la captación de agua, reducir la escorrentía y las inundaciones en las ciudades, cosa cada vez más importante conforme el cambio climático incrementa la frecuencia de los fenómenos meteorológicos extremos.<br /><br /><strong>Reutilización del agua para combatir el hambre urbana <br /></strong><br />La población urbana, que tiene que comprar sus alimentos en vez de cultivarlos, es particularmente vulnerable a los aumentos de los precios de los alimentos básicos, especialmente en los países en desarrollo.<br /><br />Muchos pobladores de bajos ingresos de las ciudades recurren desde hace mucho tiempo a la explotación de huertos domésticos o a cooperativas avícolas para complementar sus ingresos y alimentar a sus familias.<br /><br />Hoy en día, en época de precios inestables de los alimentos, se ha regresado a estas prácticas tradicionales de producir alimentos en los entornos urbanos.<br /><br />Una interrogante importante, señala la FAO, es cómo incrementar en forma sostenible y sana la agricultura urbana y periurbana y hacer que contribuya más a la satisfacción de las necesidades de la población de las ciudades, a la vez que se afrontan los cuellos de botella relacionados con los recursos.<strong><br /></strong><br />La escasez de agua para riego en las ciudades y sus alrededores, aunada a un interés mayor en la agricultura urbana, han puesto de relieve el potencial de la reutilización del agua en los entornos urbanos. <strong><br /><br /></strong>"Ahora mismo la agricultura y las ciudades compiten por el agua. Éstas la utilizan y la emiten de nuevo, contaminando el medio ambiente. Sería mucho más sensato si un volumen mayor del agua utilizada en las ciudades se limpiase y se volviera a utilizar en la agricultura", señala Javier Mateo-Sagasta, Profesional Asociado de la FAO y especialista en calidad del agua. <br /><br />De esta manera se reduciría la escasez de agua y se liberaría un mayor volumen de este valioso recurso para los productores urbanos y periurbanos de alimentos, que no sólo gastarían menos en la compra de agua sino también de fertilizantes, ya que las aguas residuales tratadas tienen un gran contenido de nutrientes.<br /><br />La FAO está estudiando con sus países miembros opciones de reutilización de aguas, asegurando que estas aguas se traten y administren con gran cuidado para utilizarse en forma segura e higiénica para producir cultivos.<br /><br />En países con gran escasez de agua algunas ciudades ya están haciendo esta transición.<br /><br />En Túnez, donde hay una infraestructura de tratamiento de aguas bien establecida, del 30% al 43% de las aguas residuales purificadas se destinan al riego agrícola y de paisajes. <br /><br />Los agricultores del valle de Tula, río abajo de la Ciudad de México, riegan 90 000 hectáreas agrícolas con 1 500 millones de metros cúbicos al año de aguas residuales municipales sin tratar. Si bien se produce cierta purificación natural de estas aguas residuales a lo largo del transporte, está previsto construir seis instalaciones de tratamiento para hacer frente a las cuestiones de higiene de los alimentos. <br /><br />En el Senegal la FAO trabaja con la organización de sanidad urbana de Dakar en un proyecto que suministrará agua de dos centros de tratamiento a los distritos de irrigación urbana, para que la utilicen los agricultores locales, que están recibiendo capacitación en mejores prácticas a fin de asegurar la higiene de sus productos. <br /><br /><strong>Los beneficios de la agricultura doméstica<br /></strong><br />La agricultura urbana incrementa la disponibilidad de alimentos sanos y asequibles, por lo general fruta y hortalizas frescas, huevos y productos lácteos, para otros consumidores, ya que los excedentes de la producción se venden a los vecinos.<br /><br />El programa de la FAO "Crear ciudades más verdes" apoya la agricultura urbana y periurbana para asegurar una mayor seguridad alimentaria a las familias de las ciudades, y ofrecerles una alimentación más diversa.]]></trustdotorg:body>
	<author>FAO-Newsroom@fao.org (FAO-Newsroom)</author>
	<link>http://www.fao.org/news/story/es/item/53507/icode/</link><guid isPermaLink="true">http://www.fao.org/news/story/es/item/53507/icode/</guid>
	<pubDate>Mon, 21 Mar 2011 23:00:00 GMT</pubDate>
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	<title>Los bosques son indispensables para un suministro de agua de calidad</title>
	
	<description> Para el año 2025, 1 800 millones de personas vivirán en regiones donde hay escasez total de agua, y dos terceras partes de la población mundial podrán sufrir condiciones de falta de agua. Los bosques capturan y almacenan agua y pueden desempeñar una función importante en el suministro de agua potable para millones de personas en las megalópolis del planeta, dijo la FAO antes del Día Mundial del Agua.</description>
	<trustdotorg:body contenttype="application/xhtml+xml"><![CDATA[<strong>18 de marzo de 2011, Roma</strong> - Para el año 2025, 1 800 millones de personas vivirán en regiones donde hay escasez total de agua, y dos terceras partes de la población mundial podrán sufrir condiciones de falta de agua. Los bosques capturan y almacenan agua y pueden desempeñar una función importante en el suministro de agua potable para millones de personas en las megalópolis del planeta. Así las cosas, los miembros de la Asociación de Colaboración en materia de Bosques invitaron a los países a dar más atención a la protección y ordenación forestal para el suministro de agua limpia. <br /><br />"Los bosques son parte de la infraestructura natural de cualquier país y son esenciales para el ciclo del agua -indicó Eduardo Rojas-Briales, Subdirector General del Departamento Forestal de la FAO, antes del Dia Mundial del Agua, de las Naciones Unidas, que se celebra el 22 de marzo en este año-. Reducen los efectos de las inundaciones, previenen la erosión del suelo, regulan las capas freáticas y aseguran un suministro de agua de alta calidad para la población, la industria y la agricultura." <br /><br />Los bosques, por lo general, son una óptima cubierta vegetal para las cuencas de captación que suministran agua potable. Las cuencas hidrográficas forestales proveen una gran parte del agua que satisface las necesidades domésticas, agrícolas, industriales y ecológicas. "La gestión del agua y la de los bosques están estrechamente vinculadas y necesitan soluciones normativas innovadoras que tengan en cuenta la índole transversal de estos vitales recursos -afirma Jan McAlpine, Director de la Secretaría del Foro de las Naciones Unidas sobre los Bosques-. El Año Internacional de los Bosques 2011 ofrece una plataforma incomparable para crear conciencia de cuestiones como el nexo entre el agua, los suelos y los bosques, que repercute directamente en la calidad de la vida de la población, en sus medios de subsistencia y en su seguridad alimentaria."<br /><br />Es más, los bosques y los árboles contribuyen a reducir los riesgos asociados al agua, como los deslaves, las inundaciones locales y la sequía, y ayudan a prevenir la desertificación y la salinización.<br /><br />Hoy en día, por lo menos una tercera parte de las ciudades más grandes del mundo, como Nueva York, Singapur, Yakarta, Río de Janeiro, Bogotá, Madrid y Ciudad del Cabo, extraen una considerable porción de su agua potable de zonas forestales. Las cuencas forestales de captación, bien aprovechadas, pueden ofrecer por lo menos una solución parcial a los municipios que necesitan más agua o un agua más limpia. <br /><br /><strong>Impulso a los bosques y el agua</strong> <br /><br />Es consabido que una planificación forestal y prácticas de gestión prudentes pueden influir en el agua que utilizan los bosques y reducirla, por ejemplo plantando las especies convenientes de árboles. Los países están fortaleciendo sus políticas y las actividades de sus proyectos para incrementar las superficies forestales a fin de proteger los suelos y el agua. <br /><br />El 8% de los bosques del mundo tienen como principal objetivo la conservación del suelo y el agua. Si bien cada hectárea de bosque hace una gran contribución a la regulación de los ciclos del agua, en el mundo hay unos 330 millones de hectáreas de los bosques del mundo destinadas a la conservación del suelo y el agua, control de aludes, estabilización de dunas, lucha contra la desertificación o protección costera. Esta superficie aumentó 59 millones de hectáreas de 1990 a 2010 y hoy representa el 8% de la superficie forestal del mundo. El aumento reciente se debe en gran parte a la plantación en gran escala realizada en China con fines de protección. <br /><br />En años recientes han cobrado atención internacional los temas relacionados con la interacción entre los bosques y el agua. Entre 2008 y 2010 se organizaron muchas conferencias y actividades al respecto, con  perspectivas diferentes de las cuestiones de los bosques y el agua (p. ej., la gestión integrada de las zonas de captación de aguas y la función de los bosques en la precipitación). A partir de los resultados de esas reuniones se está elaborando un conjunto de medidas prácticas en materia de bosques y agua, para los encargados de elaborar las políticas y los técnicos. <br /><br />También prosigue el trabajo de los proyectos, particularmente para los ríos transfronterizos. Un ejemplo muy destacado es el Proyecto de gestión integrada de los recursos naturales del altiplano de Fouta Djallon, en el África occidental. <br /><br />Este proyecto decenal, con la colaboración del Fondo para el Medio Ambiente Mundial, ejecutado conjuntamente por la FAO, el PNUMA y la Unión Africana, cuenta con la participación de ocho países: Gambia, Guinea, Guinea Bissau, Malí, Mauritania, el Níger, el Senegal y Sierra Leona. <br /><br />En el altiplano de Fouta Djallon nacen diversos ríos internacionales, entre los que destacan el Gambia, el Níger y el Senegal. La agricultura trashumante y la tala de árboles para producir carbón dieron lugar a una gran deforestación y agotaron los recursos hídricos de la zona. Para mejorar los medios de subsistencia locales y los recursos de aguas, el proyecto tiene como objetivo garantizar la conservación y la gestión sostenible de los recursos naturales a través del restablecimiento de la cubierta forestal.]]></trustdotorg:body>
	<author>FAO-Newsroom@fao.org (FAO-Newsroom)</author>
	<link>http://www.fao.org/news/story/es/item/53463/icode/</link><guid isPermaLink="true">http://www.fao.org/news/story/es/item/53463/icode/</guid>
	<pubDate>Wed, 16 Mar 2011 23:00:00 GMT</pubDate>
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	<title>Dependencia de las importaciones y escasez de agua: desafíos para la seguridad alimentaria en Oriente Próximo</title>
	
	<description> El rápido crecimiento demográfico en Oriente Próximo no va acompañado de un incremento de la producción agrícola, haciendo que la región dependa cada vez más de las importaciones de alimentos y sea más vulnerable a los vaivenes del mercado y la oferta. Esta tendencia hace que sea vital impulsar las inversiones en la agricultura de la región, aseguró hoy el Director General de la FAO, Jacques Diouf.</description>
	<trustdotorg:body contenttype="application/xhtml+xml"><![CDATA[<strong>7 de diciembre de 2010, Jartum, Sudán</strong> - El rápido crecimiento demográfico en Oriente Próximo no va acompañado de un incremento de la producción agrícola, haciendo que la región dependa cada vez más de las importaciones de alimentos y sea más vulnerable a los vaivenes del mercado y la oferta. Esta tendencia hace que sea vital impulsar las inversiones en la agricultura de la región, aseguró hoy el Director General de la FAO, Jacques Diouf.<br /><br />En una intervención en la 30ª Conferencia Regional de la FAO para Oriente Próximo, que se desarrolla esta año en Jartum, (Sudán), del 4 al 8 de diciembre, Diouf subrayó que mientras que los rendimientos de la agricultura han mejorado en algunos países de la región, su productividad general no alcanza a la de otras zonas del mundo. <br /><br />"El rendimiento de los cereales en Oriente Próximo se encuentra en cerca de la mitad de la media mundial, y esa brecha está aumentando”, aseguró Diouf. “Las previsiones indican –añadió- que  el déficit de cereales aumentará en más del doble entre 2000 y 2030. Este déficit alimentario en aumento hace que la mayoría de los países de Oriente Próximo tengan una mayor dependencia de las importaciones, y por lo tanto, sean más vulnerables a los vaivenes de los mercados domésticos e internacionales”. <strong><br /><br />El agua es un gran desafío </strong><br /><br />Otro importante desafío para la seguridad alimentaria en la región es la limitación en los recursos hídricos y de tierras, según Diouf. <br /><br />La disponibilidad de recursos hídricos renovables per cápita<em> </em>en Oriente Próximo se sitúa en la actualidad en cerca de 1 050 m3 anuales, comparados con una media mundial anual de 8 900 m3 por persona, una media que se calcula se reducirá la mitad en el 2050: <br /><br />Para hacer frente a esta situación, es vital impulsar las inversiones en agricultura, según el responsable de la FAO.  <br /><br />“Contrariamente al período entre las décadas de 1970 y 1980, el gasto público en agricultura en Oriente Próximo ha sido muy bajo en los últimos años, en particular en relación a la contribución de la agricultura al Producto Interior Bruto (PIB)”, señaló Diouf. “Mientras que el porcentaje de la agricultura en el PIB es de cerca del 12 por ciento para la región, los porcentajes en el gasto público a nivel nacional no superan el 5 por ciento”, añadió. <br /><br />“Las condiciones existentes en la región parecen más propicias para la cooperación económica y las inversiones si se compara con la segunda mitad del Siglo XX. El incremento de la cooperación inter.-regional, a través de un aumento del comercio y las inversiones, continúa generando un gran interés en Oriente Próximo”, aseguró Diouf. <strong><br /><br />Un mosaico de países</strong><br /><br />La región de Oriente Próximo se caracteriza por un mosaico de países muy diferentes –un total de 30- en términos de disponibilidad de recursos naturales y condiciones socio-económicas. <br /><br />Como consecuencia, existen “enormes disparidades” entre los países de la región en referencia al nivel y la prevalencia de la desnutrición y en el progreso hacia el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo del Milenio, según Diouf. <br /><br />Recordó que las zonas de conflicto, en especial Afganistán, Cisjordania y la Franja de Gaza, Irak, Somalia, Sudán y Yemen, son causa de “seria preocupación”.<br /><br />En conjunto, la cifra de personas desnutridas y que sufren hambre en Oriente Próximo se estima en la actualidad en 37 millones, según las últimas cifras de la FAO. Cifra que representa un incremento de 17 millones de personas respecto a los niveles de 1996, pero supone cinco millones de personas hambrientas menos que en 2009.]]></trustdotorg:body>
	<author>FAO-Newsroom@fao.org (FAO-Newsroom)</author>
	<link>http://www.fao.org/news/story/es/item/48515/icode/</link><guid isPermaLink="true">http://www.fao.org/news/story/es/item/48515/icode/</guid>
	<pubDate>Tue, 07 Dec 2010 00:00:00 GMT</pubDate>
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	<title>El uso seguro de las aguas residuales en la agricultura ofrece múltiples beneficios</title>
	
	<description> Reciclar las aguas residuales urbanas y usarlas para los cultivos agrícolas puede ayudar a mitigar los problemas de escasez de agua y reducir la contaminación del agua, pero se trata de una práctica que no está tan extendida como debiera.</description>
	<trustdotorg:body contenttype="application/xhtml+xml"><![CDATA[<strong>6 de septiembre de 2010, Estocolmo/Roma</strong> - Reciclar las aguas residuales urbanas y usarlas para los cultivos agrícolas puede ayudar a mitigar los problemas de escasez de agua y reducir la contaminación del agua, pero se trata de una práctica que no está tan extendida como debiera, según un último informe de la FAO. <br /> <br /> El uso de aguas residuales tratadas en la agricultura se practica en cerca de medio centenar de países y ocupa una superficie que asciende al 10 por ciento del total de tierras cultivadas a nivel mundial, según el informe <a href="http://www.fao.org/docrep/012/i1629e/i1629e00.htm" target="_blank">"La riqueza de los residuos: economía del uso de las aguas residuales en la agricultura"</a>, publicado hoy al comienzo de la Semana Mundial del Agua (Estocolmo, del 5 al 11 de septiembre). <br /> <br /> Si bien a escala global tan solo una pequeña parte de las aguas residuales tratadas se utilizan para la agricultura, esta práctica atrae cada vez mayor interés en todo el mundo, y en algunos países -España y México, por ejemplo- un porcentaje elevado de las aguas tratadas se destinan al riego. <br /> <br /> "Los estudios de caso incluidos en el informe indican que una gestión segura de las aguas residuales en la producción alimentaria supone una forma de aliviar la competencia entre las ciudades y la agricultura por el agua en regiones en la escasez va en aumento", explicó Pasquale Steduto, Director Adjunto de la División de Tierra y Aguas de la FAO. "En un contexto adecuado -añadió- puede ayudar también con el tratamiento de las aguas residuales y la consiguiente contaminación de los ríos". <br /> <br /> Los campesinos también podrían ahorrarse parte del coste de bombear aguas subterráneas, al tiempo que los nutrientes presentes en las aguas residuales reducen el gasto en fertilizantes. <br /> <br /> "Tratada de forma adecuada y reciclada en forma segura, el agua puede ofrecer potencialmente un "triple dividendo" a los usuarios urbanos, los campesinos y el medio ambiente", concluyó Steduto. <br /> <br /><strong> Los beneficios compensan los costes </strong><br /> <br /> Ya que la realización de sistemas adecuados para el tratamiento y reciclaje de las aguas residuales comporta tanto inversiones iniciales de capital y costes operativos permanentes, el mayor beneficio debería resultar del elevado valor del agua potable que se libera para el consumo urbano o el uso industrial. Ello reduciría los costes que deben soportar las autoridades municipales para localizar recursos hídricos adicionales a través de medios más costosos. <br /> <br /> Y los costes se podrían compensar aún más reutilizando el biogás generado durante el tratamiento de las aguas como fuente de energía, o incluso potencialmente mediante la venta de créditos de carbono. <br /> <br /> "Si bien el reciclaje de aguas residuales en la agricultura no es la única forma de hacer frente a los problemas de escasez y contaminación, en muchos casos se trata de una solución extremadamente rentable, como refleja la cantidad creciente de programas de reciclaje que aparecen en el informe", aseguró Steduto. <br /> <br /> <strong>Diferentes usuarios</strong> <br /> <br /> La viabilidad del reciclaje del agua en la agricultura depende de las circunstancias y las condiciones locales, que afectan al equilibrio entre costes y beneficios, según el informe de la FAO. <br /> <br /> La valoración económica de cualquier propuesta de proyecto debería realizarse desde una perspectiva de cuencas a nivel regional, y es igualmente necesario considerar las necesidades y beneficios de los diferentes usuarios del agua. <br /> <br /> "Resulta inverosímil que estos programas puedan justificarse a nivel económico tan solo en lo que respecta a la agricultura", indica el informe. "Los beneficios para los usuarios urbanos e industriales deben ser relativamente importantes, y en muchos casos serán la principal justificación para el proyecto", se añade.<br /> <br /> El informe de la FAO subraya igualmente que las aguas residuales no tratadas no pueden utilizarse para el riego, por lo que se requiere siempre un tratamiento y reciclaje adecuados.]]></trustdotorg:body>
	<author>FAO-Newsroom@fao.org (FAO-Newsroom)</author>
	<link>http://www.fao.org/news/story/es/item/44983/icode/</link><guid isPermaLink="true">http://www.fao.org/news/story/es/item/44983/icode/</guid>
	<pubDate>Sun, 05 Sep 2010 22:00:00 GMT</pubDate>
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	<title>Una nueva base de datos de la FAO estudia las diferencias de género en el derecho a la tierra</title>
	
	<description> Una nueva base de datos puesta en marcha por la FAO pone de relieve uno de los principales escollos al desarrollo rural: las desigualdades generalizadas entre hombres y mujeres en relación al acceso a la tierra. La Base de datos ofrece información actualizada sobre la forma en que hombres y mujeres de 78 países difieren en sus derechos legales y el acceso a la tierra.</description>
	<trustdotorg:body contenttype="application/xhtml+xml"><![CDATA[<strong>17 de febrero de 2010, Roma </strong>- Una nueva base de datos puesta en marcha por la FAO pone de relieve uno de los principales escollos al desarrollo rural: las desigualdades generalizadas entre hombres y mujeres en relación al acceso a la tierra. <br /><br />La <a href="http://www.fao.org/gender/landrights/es/home/">Base de datos sobre género y derecho a la tierra</a>, producida tras haber consultado a autoridades nacionales en estadística, universidades, organizaciones de la sociedad civil y otras fuentes en todo el mundo, ofrece información actualizada sobre la forma en que hombres y mujeres de 78 países difieren en sus derechos legales y el acceso a la tierra. <br /><br />En la mayor parte del mundo las mujeres se encuentran muy por detrás de los hombres en lo que respecta a la propiedad de tierras agrícolas y el acceso a los ingresos que generan, a pesar de que las mujeres producen grandes cantidades de cultivos alimentarios y desempeñan un papel crucial para mantener y atender a sus familias. <br /><br />"La disparidad en el acceso a la tierra es una de las principales causas de desigualdad económica y social entre hombres y mujeres en las áreas rurales. Hace peligrar la seguridad alimentaria a nivel familiar y comunitario e impacta en la seguridad alimentaria y el desarrollo a nivel nacional. Se trata de una información de vital importancia para los responsables políticos. Pero hasta ahora, obtener información sobre este fenómeno en un lugar determinado era difícil", aseguró Marcela Villareal, Directora de la División de Género, Equidad y Empleo Rural en la FAO, en coincidencia con el lanzamiento en Internet de la nueva base de datos. <br /><br />Esta nueva herramienta informativa, disponible para cualquier persona con acceso a Internet, proporciona a los encargados de formular las políticas y otros usuarios un panorama más claro de los principales factores sociales, económicos, políticos y culturales que afectan al acceso a la tierra y el que las mujeres puedan ejercer sus derechos sobre ella. <br /><br />La base de datos abarca tanto las leyes nacionales y costumbres que rigen el uso de la tierra, los derechos de propiedad y herencia, los tratados y convenios internacionales, la tenencia de la tierra y las instituciones relacionadas, las organizaciones de la sociedad civil que trabajan en la cuestión de la tierra y otras estadísticas relacionadas. <br /><br />Al buscar los perfiles de los países, los usuarios pueden descubrir respuestas a cuestiones específicas como el número total de propietarios agrícolas, la cifra total de mujeres que poseen tierras y de las familias rurales encabezadas por mujeres. Pueden también establecer comparaciones sobre un tema determinado entre dos o más países.  <br /><br />"Los responsables de las decisiones a todos los niveles tienen ahora, por un lado, una fuente completa de información sobre las cuestiones más relevantes que afectan a la igualdad de los derechos a la tierra en sus países y por otro lado, la posibilidad de hacer comparaciones entre tendencias y situaciones en sus propios países y en otros", aseguró Zoraida Garcia, experta de Investigación en género y desarrollo de la FAO. <br /><br />"Pueden utilizar esta información -añadió- para poder diseñar sus propias estrategias y decisiones, pero también para tener una idea más clara del posible impacto que éstas tendrán en la potenciación real de las mujeres a nivel económico y en el bienestar de las comunidades rurales". <br /><br />"La FAO tiene muchas peticiones de forma regular de los Estados miembros y otros actores de la comunidad internacional que querían entender la forma en que las disparidades de género afectaban y eran influidas por la situación de la tenencia de la tierra. Por este motivo desarrollamos esta herramienta, para ayudar a ofrecer una visión completa de la cuestión", explicó García. <br /><br />Se trata de una señal positiva de que los países han reconocido la cuestión del género y el derecho a la tierra como "cuestión central" en sus agendas de desarrollo, según García. <br /><br />Entre las normas basadas en la costumbre, las cuestiones religiosas y las prácticas sociales que influyen sobre las diferencias en el derecho a la tierra por cuestión de género figuran: <ul><li>Autoridades e instituciones tradicionales </li><li>Herencias y practicas sucesorias de facto</li><li>Discrepancias/lagunas entre derecho positivo y consuetudinario.</li></ul><p><strong><br />Teoría frente a práctica <br /><br /></strong>Una de las patrones básicos que aparecen en la base de datos, según García, es la gran distancia entre los derechos formales y la práctica. En muchos casos, las constituciones nacionales admiten que hombres y mujeres poseen el mismo derecho a la tierra, pero la realidad cotidiana es muy diferente. A menudo, estos derechos están amenazados por leyes que entran en conflicto o antiguas prácticas tradicionales e institucionales que asignan los títulos de propiedad y las herencias a los varones o a su parte de la familia. <br /><br />A medida que crezca, la Base de datos sobre género y derecho a la tierra incorporará las sugerencias de los usuarios y las reacciones sobre cómo se ha utilizado una información específica en los diálogos nacionales sobre el uso de la tierra, las cuestiones de género y el desarrollo agrícola y rural. </p>]]></trustdotorg:body>
	<author>FAO-Newsroom@fao.org (FAO-Newsroom)</author>
	<link>http://www.fao.org/news/story/es/item/40083/icode/</link><guid isPermaLink="true">http://www.fao.org/news/story/es/item/40083/icode/</guid>
	<pubDate>Tue, 16 Feb 2010 23:00:00 GMT</pubDate>
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	<title>La FAO pide 23 millones de dólares para levantar la agricultura de Haití</title>
	
	<description> La FAO ha solicitado a la comunidad internacional 23 millones de dólares EE.UU para el sector agrícola de Haití, en el marco del llamamiento de Naciones Unidas para recaudar 562 millones de dólares destinados al país caribeño afectado por un devastador terremoto.</description>
	<trustdotorg:body contenttype="application/xhtml+xml"><![CDATA[<strong>16 de enero de 2010, Roma</strong> - La FAO ha solicitado a la comunidad internacional 23 millones de dólares EE.UU para el sector agrícola de Haití, en el marco del llamamiento de Naciones Unidas para recaudar 562 millones de dólares destinados al país caribeño afectado por un devastador terremoto.<br />  <p>El dinero se necesita para apoyar la producción alimentaria en los campos y huertos, no sólo en las zonas devastadas por el seísmo y sus alrededores, sino también en las zonas rurales que no han sido afectadas directamente pero que sentirán los efectos del desastre que ha golpeado la capital del país.<br /> </p><p>"Esperamos que se produzcan desplazamientos masivos de población y que existan daños importantes en las infraestructuras agrícolas, por ello es crucial que hagamos todo lo posible para apoyar la producción local de alimentos y los medios de subsistencia", aseguró Ari Tubo Ibrahim, Representante de la FAO en Haití.<br /> </p><p>Durante los últimos veinte años Haití ha dependido en gran parte de las importaciones de alimentos. Cerca del 80 por ciento de la población trabaja en la agricultura, pero no cuentan con los conocimientos ni el equipo necesarios, y según cálculos de la FAO casi el 50 por ciento de los haitianos sufre desnutrición.<br /> </p><p>El Programa Mundial de Alimentos (PMA) ha solicitado a los donantes fondos para alimentar a dos millones de personas tras el terremoto.<br /> </p><p><strong>Siembra de primavera<br /><br /></strong></p><p>Para las familias pobres, producir alimentos a nivel local pasa por contar con algo de dinero en metálico para cubrir otras necesidades básicas urgentes. La próxima temporada de siembra comienza el mes de marzo, por ello es vital que los campesinos reciban ayuda durante las próximas semanas para evitar que se colapse aún más la seguridad alimentaria del país.</p><p>También se necesitan recursos para la rehabilitación de las infraestructuras de los pequeños agricultores destruidas por el terremoto, como los canales de riego, la industria de transformación agrícola, los mercados y demás infraestructura rural clave.<br /> </p><p><strong>Agricultura urbana y periurbana<br /><br /></strong></p><p>Con una cifra incalculable de personas desplazadas, la FAO planea igualmente lanzar proyectos basados en huertos de agricultura urbana y periurbana para las víctimas del seísmo, haciendo énfasis en el incremento de la producción local de alimentos para mejorar la nutrición.<br /> </p><p>Al tiempo que se promueve la nutrición, en especial a nivel infantil, los huertos familiares pueden tener un fuerte impacto para elevar la moral de los supervivientes y si se realizan de forma correcta, aliviarán también la presión sobre el medio ambiente del país, ya muy degradado.<br /> </p><p>El tipo de ayuda que necesitan los pequeños productores agrícolas de Haití consiste en aperos agrícolas, fertilizante, fríjoles de calidad y semillas de maíz, guandul y hortalizas, así como ganado incluyendo gallinas y cerdos para la cría doméstica. Los productos hortícolas, vitales para la nutrición, crecerán en tres meses si se plantan ahora.<br /> </p><p>En 2008, el alza de los precios de los alimentos y combustibles desencadenaron en Haití violentas manifestaciones e inestabilidad política. </p>]]></trustdotorg:body>
	<author>FAO-Newsroom@fao.org (FAO-Newsroom)</author>
	<link>http://www.fao.org/news/story/es/item/39099/icode/</link><guid isPermaLink="true">http://www.fao.org/news/story/es/item/39099/icode/</guid>
	<pubDate>Fri, 15 Jan 2010 23:00:00 GMT</pubDate>
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	<title>Terremoto en Haití</title>
	
	<description> Las prioridades inmediatas en Haití tras el devastador terremoto del pasado martes son el rescate de personas atrapadas todavía bajo los escombros, dar asistencia y cobijo a los heridos, despejar las vías públicas y otras operaciones de ayuda de emergencia para los supervivientes.</description>
	<trustdotorg:body contenttype="application/xhtml+xml"><![CDATA[<strong>14 de enero de 2009</strong> - Las prioridades inmediatas en Haití tras el devastador terremoto del pasado martes son el rescate de personas atrapadas todavía bajo los escombros, dar asistencia y cobijo a los heridos, despejar las vías públicas y otras operaciones de ayuda de emergencia para los supervivientes.<br /><br />Pero durante las próximas semanas y meses será necesario alimentar a la población, por ello es fundamental que la prioridad de impulsar la producción agrícola en el país no quede olvidada entre las ruinas y el caos.<br /><br />La FAO vigila de cerca la situación sobre el terreno para contar con un panorama claro del impacto inmediato en la seguridad y la producción alimentaria. Para ello trabaja en estrecha colaboración con el Programa Mundial de Alimentos y otras organizaciones de la ONU que se ocupan de ayuda de emergencia.<br /><br />Tan pronto como la situación sobre el terreno lo permita, la FAO continuará utilizando su experiencia y trabajo presentes para garantizar que en el resto del país la producción alimentaria prosigue. La próxima temporada agrícola en Haití comienza en marzo.<br /><br />La destrucción de carreteras, puentes, puertos pesqueros e infraestructuras para el riego tendrá serias consecuencias en la producción alimentaria. El equipo de la FAO en Haití se está preparando para evaluar los daños tan pronto como sea posible. <p>La prioridad para los técnicos e ingenieros agrónomos de la FAO de forma inmediata tras esta terrible catástrofe es mantener en marcha la producción agrícola haitiana, en un esfuerzo para alimentar a la población de las áreas afectadas. <br /><br />Más de la mitad de los haitianos -entre cinco y seis millones de personas- viven en zonas rurales, y cerca del 85 por ciento de la población rural practica algún tipo de agricultura. El sector agrícola supone aproximadamente el 26 por ciento de la economía del país y es su principal fuente de empleo. Antes del seísmo, la mayoría de los haitianos que sufren hambre y desnutrición vivían en áreas rurales. <br /><br />Hay una posibilidad alta de que se produzca un éxodo de personas que han perdido su hogar en la capital y acudan a parientes o amigos en el resto del país. La vida en el campo haitiano, con sus suelos degradados y montañas deforestadas, será todavía más difícil tras el seísmo. <br /><br />Por ello es todavía más importante que la reconstrucción de los activos agrícolas sea una de las principales prioridades en los esfuerzos iniciales de rehabilitación y reconstrucción.</p>]]></trustdotorg:body>
	<author>FAO-Newsroom@fao.org (FAO-Newsroom)</author>
	<link>http://www.fao.org/news/story/es/item/39020/icode/</link><guid isPermaLink="true">http://www.fao.org/news/story/es/item/39020/icode/</guid>
	<pubDate>Wed, 13 Jan 2010 23:00:00 GMT</pubDate>
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	<title>Levantar el ánimo en el Pakistán rural</title>
	
	<description> Justo a tiempo para la próxima temporada de siembra, la Unión Europea (UE) ha puesta en marcha un gran esfuerzo para combatir el hambre creciente en Pakistán. En asociación con la FAO ha distribuido semillas y fertilizantes de calidad a cerca de 100 000 campesinos, muy afectados por el alza de los precios de los alimentos del pasado año.</description>
	<trustdotorg:body contenttype="application/xhtml+xml"><![CDATA[<p><em>9</em><strong> de noviembre de 2009, Islamabad/Roma </strong>- Justo a tiempo para la próxima temporada de siembra, la Unión Europea (UE) ha puesta en marcha un gran esfuerzo para combatir el hambre creciente en Pakistán. En asociación con la FAO ha distribuido semillas y fertilizantes de calidad a cerca de 100 000 campesinos, muy afectados por el alza de los precios de los alimentos del pasado año.<br /><br />La subida de los precios alimentarios condenó a 10 millones de paquistaníes más a las filas del hambre. La cifra total de víctimas del hambre en el país se estima ahora en 46 millones, un 28 por ciento de la población, según un informe de evaluación de la ONU publicado en julio de 2008. Había 36 millones de personas desnutridas en Pakistán en 2004-2006, según las estadísticas de la FAO. Por ello el país se ha convertido en una prioridad para el Mecanismo Alimentario de la Unión Europea (EUFF, por sus siglas en inglés), que con 1 000 millones de euros es la respuesta contundente de la UE al incremento de la inseguridad alimentaria en el mundo. <br /><br />"Cuando llegó la crisis, trabajamos duro para obtener una buena tajada para Pakistán", asegura Hans de Kok, Embajador de la Unión Europea en Pakistán. Y funcionó. "Ahora este país es el mayor beneficiario del Mecanismo Alimentario, en parte porque sufrió mucho, y en parte por algunas de las dificultades por la que está atravesando, no solo en la agricultura, sino también a nivel de seguridad y de su economía"<br /><br />En Pakistán, la UE trabaja con la FAO y el Programa Mundial de Alimentos (PMA), financiando una operación de 40 millones de euros hasta junio de 2011. Mientras que el PMA proporciona ayuda alimentaria a cerca de 600 000 agricultores y jornaleros, la FAO ayuda a los pequeños campesinos a incrementar su producción, con el objetivo generalizado de que haya más alimentos disponibles para más de un millón de las personas más vulnerables del país. <strong><br /><br />Centrarse en los pequeños campesinos</strong><br /><br />En base a estimaciones conservadoras, se calcula que la ayuda de la FAO durante las próximas cuatro temporadas agrícolas llevará a una producción adicional de al menos 114 000 toneladas de trigo, así como de 4 750 toneladas de arroz y 14 250 toneladas de cultivos varios, incluyendo hortalizas y lentejas.<br /><br />El primer empujón llegó a Pakistán antes de la sesión de siembra <em>rabi</em>, que comienza en noviembre, cuando un total de 97 500 campesinos recibieron insumos agrícolas. Entre ellos 1 865 toneladas de semillas -como trigo, tomates, lentejas y guisantes-, así como 3 240 toneladas de fertilizante.<br /><br />Paradójicamente, estas ayudas llegan cuando Pakistán acaba de obtener una cosecha récord de 24 millones de toneladas de trigo, 2 millones por encima de sus necesidades de alimentación a nivel nacional. Pero los precios permanecen obstinadamente altos, en especial en las áreas rurales, en las que vive la mayoría de la población que sufre de inseguridad alimentaria. Los alimentos pueden estar allí, pero resultan demasiado caros para mucha gente.<br /><br />Además, explica Gamal Ahmed, Representante de la FAO en Pakistán, la mayor parte de la población rural del país está compuesta por pequeños campesinos, que se encuentran cada día con mayores dificultades para vivir de la tierra. "No pueden producir lo suficiente para ellos mismos, ya que los precios de los insumos han subido en exceso -señala Ahmed-. Por eso nos centramos en proporcionarles semillas y fertilizantes".<strong><br /><br />Semillas de calidad, agua y e</strong><strong>xtensión</strong><br /><br />Pero la ayuda de la FAO no se detiene aquí. Los campesinos de Pakistán necesitan algo más que insumos. "Si se pregunta a un campesino normal: ¿cuál es su problema?, responderá de inmediato que semillas de calidad, fertilizante, agua y servicios de extensión", asegura Imran Ahsraf, el Consejero de Desarrollo de la Unión Europea en Pakistán.<br /><br />Ashraf está satisfecho al ver que los insumos están sujetos a una certificación de calidad y que cumplen con los requisitos de la FAO. También apoya los esfuerzos de la FAO de garantizar que los aumentos en productividad son sostenibles más allá de la presente temporada, al mejorar los sistemas de riego y captación de agua, reducir las pérdidas post-cosecha y ofrecer formación a los campesinos.<br /><br />"Los rendimientos se incrementarán -pronostica Ashraf- , y este cambio contribuirá sin duda a levantar el ánimo de los campesinos en las zonas rurales". </p>]]></trustdotorg:body>
	<author>FAO-Newsroom@fao.org (FAO-Newsroom)</author>
	<link>http://www.fao.org/news/story/es/item/37107/icode/</link><guid isPermaLink="true">http://www.fao.org/news/story/es/item/37107/icode/</guid>
	<pubDate>Sun, 08 Nov 2009 23:00:00 GMT</pubDate>
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	<title>FAO al 5º Foro Mundial del Agua | Día Mundial del Agua</title>
	
	<description> FAO estará representada al máximo nivel por su Director General, Jacques Diouf, así como por diversos expertos en el 5º Foro Mundial del Agua, de carácter trienal y el evento más relevante en la agenda internacional del agua, que tendrá lugar en Estambul entre los próximos 16 al 22 de marzo.</description>
	<trustdotorg:body contenttype="application/xhtml+xml"><![CDATA[<p>La Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) estará representada al máximo nivel por su Director General, Jacques Diouf, así como por diversos expertos en el 5º Foro Mundial del Agua, de carácter trienal y el evento más relevante en la agenda internacional del agua, que tendrá lugar en Estambul entre los próximos 16 al 22 de marzo. La agricultura es el principal usuario de agua en el planeta –con un 70 por ciento del consumo de agua dulce- y la clave para alimentar a la creciente población mundial es lograr producir más alimentos utilizando menos agua.</p><p>La FAO preside además el organismo ONU-Agua.</p><table border="0" width="100%" align="left" style="width: 100%"><tbody><tr><td><strong>Los periodistas que cubran la conferencia y deseen contactar con los expertos de la FAO o necesiten algún tipo de información pueden contactar con</strong><strong>: <br /><br /></strong>Erwin Northoff (Istanbul)<br />tel: (+39) 06 570 53105<br />móvil: (+39) 348 25 23 616<br />e-mail: <a href="mailto:erwin.northoff@fao.org">erwin.northoff@fao.org</a><br /><br />Hilary Clarke (Rome)<br />tel: (+39) 06 570 52514<br />e-mail: <a href="mailto:hilary.clarke@fao.org">hilary.clarke@fao.org</a></td></tr></tbody></table><br /><table border="0"><tbody><tr><td> </td></tr></tbody></table><p><br /><table border="0" cellpadding="12" width="400" align="left" style="border-width: 0px; width: 100%; background-color: #ebebeb"><tbody><tr><td> <p><strong>HOJA DE DATOS:  Obtener más alimentos - Utilizar menos agua<a href="../../../../fileadmin/user_upload/newsroom/docs/water_facts.pdf"></a><br /></strong></p></td></tr></tbody></table></p>]]></trustdotorg:body>
	<author>FAO-Newsroom@fao.org (FAO-Newsroom)</author>
	<link>http://www.fao.org/news/story/es/item/10634/icode/</link><guid isPermaLink="true">http://www.fao.org/news/story/es/item/10634/icode/</guid>
	<pubDate>Wed, 11 Mar 2009 23:00:00 GMT</pubDate>
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	<title>La agricultura debe cambiar para poder alimentar al planeta</title>
	
	<description> Los campesinos del mundo deben cambiar con rapidez a sistemas agrícolas más sostenibles y productivos para obtener los alimentos que necesita la creciente población mundial y responder ante el cambio climático, advirtió hoy el principal experto en cultivos de la FAO.</description>
	<trustdotorg:body contenttype="application/xhtml+xml"><![CDATA[<strong>4 de febrero de 2009, Nueva Delhi</strong> - Los campesinos del mundo deben cambiar con rapidez a sistemas agrícolas más sostenibles y productivos para obtener los alimentos que necesita la creciente población mundial y responder ante el cambio climático, advirtió hoy el principal experto en cultivos de la FAO en un congreso internacional sobre agricultura. <br /><br />En su intervención ante un millar de participantes en el IV Congreso Mundial de la Agricultura de Conservación (AC) en Nueva Delhi, Shivaji Pandey, Director del Departamento de Producción y Protección Vegetal de la FAO, aseguró que la AC juega un papel esencial en esa transformación. <br /><br />"El mundo no tiene otra alternativa que la de intensificar la producción agrícola sostenible para hacer frente a la creciente demanda de alimentos y piensos, mitigar la pobreza y proteger sus recursos naturales. La agricultura de conservación es un elemento clave de esta intensificación", explicó Pandey. <br /><br />La agricultura de conservación se puede hacer sin arar y sin labores preparatorias de la tierra, al tiempo que protege la cubierta permanente del suelo y promueve la rotación de cultivos diversificados para garantizar una óptima condición y productividad del suelo. Introducida hace cerca de 25 años, se practica hoy en unos 100 millones de hectáreas de tierras agrícolas en todo el mundo. <br /><br /><strong>Daño medioambiental<br /><br /></strong>Los métodos tradicionales intensivos de cultivo con frecuencia han contribuido a dañar al medio ambiente, resultando en un descenso de la productividad agrícola, justo cuando el planeta necesita doblar su producción de alimentos para atender a los 9 000 millones de habitantes que tendrá en 2050, según Pandey. <br /><br />"En nombre de la intensificación -explicó- en muchas partes del mundo los campesinos han arado, utilizado fertilizantes, regado y aplicado pesticidas en exceso" "Pero al hacerlo así también han afectado en todos sus aspectos al suelo, el agua, la tierra, la biodiversidad y los servicios que proporciona un ecosistema intacto. Así se inició un declive el crecimiento de los rendimientos", añadió Pandey. <br /><br />La FAO indicó que se espera que la tasa de crecimiento de la producción agrícola caiga hasta el 1,5 por ciento de aquí a 2030, y al 0,9 por ciento entre 2030 y 2050, comparado con el 2,3 por ciento anual desde 1961.<br /><br />En los países en desarrollo, el crecimiento en el rendimiento del trigo ha descendido desde cerca del 5 por ciento en 1980 hasta el 2 por ciento en 2005. El crecimiento en la productividad del arroz bajo de forma muy marcada desde el 3,2 por ciento al 1,2 en el mismo período, mientras que el rendimiento del maíz cayó desde el 3,1 hasta el 1 por ciento.<br /><br /><strong>Impacto menor</strong><br /><p><br />La agricultura de conservación podría no solo colaborar a recuperar el rendimiento, si no también aportaría diversos beneficios medioambientales, según Pandey. Además de restablecer la salud del suelo, también se ahorra en la energía usada en la agricultura, reduciendo el impacto de un sector que en la actualidad supone cerca del 30 por ciento de las emisiones mundiales de gases causantes del efecto invernadero. <br /><br />Igualmente puede mitigar aún más el cambio climático al ayudar a mantener el carbono en el suelo y ahorra potencialmente 1 200 km3 de agua anualmente para el año 2030, ya que un suelo en buenas condiciones retiene más humedad y necesita menos riego. <br /><br />Tan solo a través de la intensificación sostenible de la producción agrícola se puede realizar un progreso serio hacia el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo del Milenio para la reducción del hambre y la pobreza y para garantizar la sostenibilidad del medio ambiente, advirtió Pandey" Actualmente -dijo- vamos en la mala dirección en ambos casos". <br /><br />Pandey urgió a los gobiernos, donantes y otras partes implicadas a que den apoyo político y financiero para garantizar un lanzamiento más amplio y rápido de la AC. Será necesario acelerar la formación, la investigación participativa y la creación de organizaciones campesinas más sólidas, al tiempo que se deberían distribuir ampliamente o fabricar a nivel local los nuevos equipamientos desarrollados para la AC. <br /><br />Entre los delegados al Congreso, de cuatro días de duración, figuran campesinos, expertos y responsables de políticas de todo el mundo. La reunión se realiza por invitación del Consejo Indio de Investigación Agrícola (ICAR) y la Academia Nacional de Ciencias Agrícolas (NAAS, por sus siglas en inglés). La FAO, junto al FIDA y otros organismos indios e internacionales, figura entre los patrocinadores y coorganizadores de este encuentro, el mayor a nivel mundial de la comunidad dedicada a la agricultura de conservación. Entre los delegados al Congreso, de cuatro días de duración, figuran campesinos, expertos y responsables de políticas de todo el mundo. La reunión se realiza por invitación del Consejo Indio de Investigación Agrícola (ICAR) y la Academia Nacional de Ciencias Agrícolas (NAAS, por sus siglas en inglés). La FAO, junto al FIDA y otros organismos indios e internacionales, figura entre los patrocinadores y coorganizadores de este encuentro, el mayor a nivel mundial de la comunidad dedicada a la agricultura de conservación. </p>]]></trustdotorg:body>
	<author>FAO-Newsroom@fao.org (FAO-Newsroom)</author>
	<link>http://www.fao.org/news/story/es/item/10038/icode/</link><guid isPermaLink="true">http://www.fao.org/news/story/es/item/10038/icode/</guid>
	<pubDate>Wed, 04 Feb 2009 00:00:00 GMT</pubDate>
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	<title>Hacia un plan de acción mundial para el agua</title>
	
	<description> Delegados de unos 60 países se reúnen en Roma para seguir debatiendo un plan de acción mundial adaptado a los cambios que influyen en su forma de gestionar los recursos hídricos</description>
	<trustdotorg:body contenttype="application/xhtml+xml"><![CDATA[<strong>21 de enero de 2009, Roma </strong>- Delegados de unos 60 países se reúnen en Roma (del 21 al 23 de enero de 2009) para seguir debatiendo un plan de acción mundial adaptado a los cambios que influyen en su forma de gestionar los recursos hídricos. <br /><br />La reunión forma parte de las labores de preparación del 5º Foro Mundial del Agua, que tendrá lugar en Estambul (Turquía) entre los próximos 16 al 22 de marzo de 2009. El Foro Mundial del Agua es el evento de mayor envergadura a nivel internacional en relación con el agua. El encuentro en Roma es el tercero de una serie de reuniones de alto nivel para preparar la conferencia ministerial sobre el agua que está prevista en el Foro Mundial.<br /><br />"El agua se encuentra hoy amenazada por diversas causas. Los seres humanos necesitan el agua para sobrevivir, pero a menudo son sus peores enemigos", aseguró Ger Bergkamp, Director General del Consejo Mundial del Agua, organismo internacional que convoca cada tres años el Foro Mundial.<br /><br />"El crecimiento demográfico -añadió- y la expansión de las ciudades llevarán a una mayor presión sobre los recursos hídricos". El desarrollo industrial requerirá más agua, y a medida que aumentan las necesidades energéticas, se destinará cada vez mayor cantidad para plantas hidroeléctricas.<br /><br />La contaminación de lagos, ríos y aguas subterráneas reduce el suministro de agua potable. El cambio climático añade otra variable a una situación ya de por sí inestable.<br /><br />"La agricultura supone cerca del 90 por ciento del consumo de agua dulce y es con diferencia el principal usuario". Por regla general, se necesitan entre 2 000 y 5 000 litros de agua para producir suficientes alimentos para una persona en un solo día", señaló Alexander Müller, Director General Adjunto de la FAO, al frente del Departamento de Ordenación de Recursos Naturales y Medio Ambiente.<br /><br />"La población mundial pasará de los cerca de 6 500 millones de personas actuales a más de 9 000 millones en 2050. Se trata de un gran desafío para la agricultura mundial: producir más alimentos para una población creciente usando de manera más eficaz unos recursos hídricos limitados.<br /><br />La competencia por estos escasos recursos se incrementará en el futuro, al tiempo que aumentará la demanda de agua para la industria y el uso doméstico. Alimentar al planeta de una forma sostenible, respondiendo a la vez a las amenazas del cambio climático, requiere ideas nuevas y una fuerte voluntad política para solucionar el creciente problema del agua a nivel mundial", explicó Müller.<br /><br /><strong>Escasez de agua<br /></strong><br />Debido a que la agricultura consume un porcentaje tan elevado de agua dulce, incrementar la productividad de ésta en usos agrícolas puede liberar un importante volumen de agua para otros usos. Si la productividad agrícola pudiera mantenerse con un descenso del uno por ciento en el consumo de agua, ello significaría un aumento del 10 por ciento en la disponibilidad de agua para otros sectores.<br /><br />"Tenemos que replantearnos de forma radical nuestros conceptos sobre la relación existente entre alimentos, agua y el medio ambiente si queremos enfrentarnos a la escasez de agua y alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio", subrayó Pasquale Steduto, Jefe de la Unidad de Desarrollo y Manejo del Agua en la FAO y Presidente de ONU-Agua, un mecanismo de coordinación de las Naciones Unidas para las iniciativas relacionadas con el <em>agua.<br /></em><br />"El Foro Mundial del Agua -añadió- permite reunir a funcionarios de diferentes sectores, a representantes de la sociedad civil, el sector privado, organizaciones de consumidores y universidades, por lo que supone una oportunidad única para garantizar que la agenda internacional de la gestión del agua refleja esta nueva forma de pensar".<br /><br />Es urgente encontrar una estrategia internacional coherente para la gestión del agua. Durante la reciente crisis de los precios alimentarios, muchos países sufrieron graves sequías que afectaron a su producción alimentaria. El cambio climático anuncia que las sequías se harán cada vez más frecuentes en muchas áreas que ya se enfrentan a la escasez de agua. Existen grandes cuencas fluviales que se encuentran ya al límite, sin posibilidad de utilizar más agua, y entre ellas figuran importantes zonas agrícolas como las del río Colorado en EE.UU, el Indo en Asia meridional, el Río Amarillo en China, el Jordán en Oriente medio, el Delta del Nilo en África y el río Murray Darling en Australia.<br /><br /><strong>Gestión sostenible del algua y seguridad alimentaria</strong><br /><br />"La reciente crisis alimentaria ha obligado a los líderes mundiales a prestar de nuevo atención al sistema alimentario global y la cuestión del hambre. En esta reunión esperamos inculcar a los dirigentes que la gestión sostenible del agua está ligada intrínsecamente a la seguridad alimentaria", dijo Steduto.<br /><br />Está previsto que los participantes en el encuentro de Roma concluyan las negociaciones de un plan de acción mundial, que deberá ser ultimado y aprobado en la Conferencia ministerial del Foro Mundial del Agua en Estambul.<br /><br />"La FAO está muy satisfecha de su cooperación con el Foro Mundial en este proceso", aseguró Steduto. "Integrando de forma plena la agricultura en el debate mundial de las políticas del agua -indicó-, podemos solucionar numerosos aspectos del desarrollo, entre ellos la seguridad alimentaria, la reducción de la pobreza, la sostenibilidad medioambiental, la energía limpia y el saneamiento urbano".<br /><br />El Foro Mundial del Agua en Estambul proporcionará material para ulteriores encuentros internacionales como el del G-8, la Comisión de Naciones Unidas para el Desarrollo Sostenible (UNCSD) y la Convención Marco sobre Cambio Climático de Naciones Unidas (UNFCCC).]]></trustdotorg:body>
	<author>FAO-Newsroom@fao.org (FAO-Newsroom)</author>
	<link>http://www.fao.org/news/story/es/item/9802/icode/</link><guid isPermaLink="true">http://www.fao.org/news/story/es/item/9802/icode/</guid>
	<pubDate>Tue, 20 Jan 2009 23:00:00 GMT</pubDate>
</item>
<item>
	<title>Diouf : los regadíos son vitales para la seguridad alimentaria en África</title>
	
	<description> La gestión del agua es “un elemento clave” en la seguridad alimentaria, afirmó hoy el Director General de la FAO, Jacques Diouf, al intervenir en la apertura de la conferencia ministerial El agua para la agricultura y la energía en África: Los desafíos del cambio climático</description>
	<trustdotorg:body contenttype="application/xhtml+xml"><![CDATA[<p><strong>15 de diciembre de 2008, Sirte</strong> - La gestión del agua es "un elemento clave" en la seguridad alimentaria, afirmó hoy el Director General de la FAO, Jacques Diouf, al intervenir en la apertura de la conferencia ministerial <em>El agua para la agricultura y la energía en África. Los desafíos del cambio climático</em>.<br /><br />La Conferencia está organizada por la FAO, que preside en la actualidad <em>ONU-Agua</em> junto con el Gobierno libio y la Unión Africana, el Consejo ministerial africano sobre el agua (AMCOW, por sus siglas en inglés), el Banco Africano de Desarrollo y la Comisión Económica para África, entre otros organismos e instituciones.<br /><br />Durante los tres días de la reunión, ministros de 53 países africanos examinan el proyecto de una "Revolución azul" destinada a aprovechar los recursos hídricos que permitan el desarrollo de África, que en gran parte están todavía por explotar. La Conferencia pretende crear el marco adecuado para poder pasar de los debates a la acción. <br /><br />El proyecto, por valor de 65 000 millones de dólares EE.UU. y una duración de 20 años, detalla las inversiones necesarias en cada país para infraestructuras de regadío y de aprovechamiento hidroeléctrico. África subsahariana cuenta con la mayor tasa mundial de desnutrición, y está previsto que sufra de forma severa el impacto del cambio climático. El continente necesita triplicar su producción alimentaria para 2050, año en que la población alcanzará 2 000 millones de personas.<br /><br /><strong>Informes nacionales de inversión</strong><br /><br />Se trata de la primera ocasión en que se elaboran de forma individual informes de inversión para cada país. Se trata de estudios completos y precisos, basados en evaluaciones a corto, medio y largo plazo y que tienen en cuenta las inversiones para la gestión del agua a nivel de las aldeas, los sistemas extensivos de irrigación y de las principales cuencas fluviales, tanto para la agricultura como para la generación de energía hidroeléctrica. <br /><br />Haciendo referencia a la actual crisis financiera, económica y alimentaria, Diouf aseguró que "la reactivación de la producción agrícola en los países pobres es la única solución viable y duradera en la lucha contra el hambre. Por ello debemos invertir más en agricultura".<br /> <br />Señaló que "es esencial mejorar las condiciones en las que trabajan y comercian los campesinos", al recordar que por esta razón convocó recientemente una nueva cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno para "garantizar una mayor coherencia en la gobernanza de la seguridad alimentaria mundial y sentar las bases de un nuevo sistema de comercio agrícola que ofrezca a los agricultores, tanto de los países desarrollados como de los países en desarrollo, la oportunidad de ganarse la vida de forma decente". <br /><br />"Debemos tener -añadió- inteligencia e imaginación para diseñar políticas, reglas y mecanismos para el desarrollo agrícola que nos conduzcan hacia un tipo de comercio internacional que además de libre, sea equitativo". <br /><br />De forma inmediata, la Cumbre debe plantearse la creación de un "Fondo de reacción temprana", para reactivar la producción agrícola local en tiempos de crisis, en particular en los países de bajos ingresos y que dependen en gran medida de las importaciones de alimentos. <br /><br /><strong>Declaración conjunta<br /><br /></strong>Está previsto que los asistentes a la Conferencia adopten una declaración conjunta en apoyo al desarrollo del sector hídrico a nivel nacional, regional y continental para poder explotar todo el potencial de los sectores agrícola y energético africanos, garantizar la seguridad alimentaria del continente y cubrir sus crecientes necesidades de alimentos y energía. <br /><br /><em>ONU-Agua</em> es el mecanismo interagencias que coordina las actividades de Naciones Unidas relacionadas con el agua.</p>]]></trustdotorg:body>
	<author>FAO-Newsroom@fao.org (FAO-Newsroom)</author>
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	<pubDate>Mon, 15 Dec 2008 00:00:00 GMT</pubDate>
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