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Brote de peste porcina en Ucrania: una señal alarmante

La rápida propagación de la peste porcina africana se debe a actividades humanas, incluyendo la alimentación con aguas grasas

Foto: ©FAO/Jon Spaull
Controlando la salud de un lechón

21 de agosto de 2012, Roma - Tras la detección de la peste porcina africana por vez primera en Ucrania, la FAO está advirtiendo que, si bien las medidas de control parecen haber detenido temporalmente la propagación de la enfermedad, ésta se ha introducido en el Cáucaso y representa actualmente un riesgo para las zonas vecinas.

Además de algunas otras zonas de Ucrania, países vecinos como Moldavia, Kazajstán y Letonia- que tienen una importante cabaña de cerdos criados en explotaciones agrícolas familiares, y a menudo con protocolos insuficientes de bioseguridad- también presentan un elevado riesgo de introducción de la enfermedad.

"Las autoridades nacionales y locales en toda la región deben intensificar sus medidas de prevención y estar preparadas para responder en caso de que haya nuevos brotes", señaló Juan Lubroth, Jefe del Servicio Veterinario de la FAO. "Este podría ser el primero de brotes que se producirán, según nuestros análisis de la enfermedad".

La peste porcina africana (PPA) no afecta a los seres humanos, pero la mortalidad en los cerdos domésticos puede ser extremadamente elevada.

En 2011, 300 000 cerdos murieron o fueron sacrificados como consecuencia de los brotes de PPA en la Federación de Rusia, provocando unas pérdidas económicas estimadas en 240 millones de dólares EEUU.

Detección temprana, respuesta rápida


Ucrania ha respondido rápidamente, aplicando medidas sanitarias, destruyendo a los cerdos afectados e imponiendo una zona de cuarentena alrededor de la población donde se produjeron los brotes, según Lubroth.

Más importante aún, Ucrania ha pagado una indemnización a los campesinos por los cerdos que se sacrificaron y desecharon adecuadamente, por lo que las familias pobres que dependen de la cría de cerdos para su alimentación e ingresos no quedan arruinadas por la pérdida de sus cerdos, añadió.

Todos los países en riesgo deben estar preparados para detectar cualquier brote de PPA tan pronto como se produzca y responder de una manera proactiva similar, según la FAO.

La actividad humana contribuye a la propagación


La PPA está causada por un virus muy contagioso, que afecta a los cerdos domésticos y a las especies de cerdos silvestres.

Los seres humanos a menudo contribuyen a su propagación, incluso a través de lo que podría parecer un inofensivo sándwich desechado. Los productos alimenticios que contienen cerdo o productos porcinos contaminados con la PPA, como las carnes curadas, pueden ser consumidos por cerdos en libertad que hurgan en la basura, mantenidos por muchas familias vulnerables en la región para sus ingresos y sus propias necesidades alimentarias. Los cerdos pueden estar expuestos al alimentarse de comida contaminada de la basura, al consumir huesos y partes del cerdo incorrectamente desechadas que estén infectadas, o al comer un sándwich de jamón desechado que contenga el virus.

Como consecuencia, la PPA puede propagarse a pasos agigantados cuando es introducida en nuevas zonas.

Antes de introducirse en el Cáucaso en 2007, había quedado confinada desde hace varias décadas al continente africano y a la isla italiana de Cerdeña. Hoy, sin embargo, se considera endémica en zonas de la Federación de Rusia y en algunos países de la región del Cáucaso, como Georgia y Armenia. La enfermedad se erradicó de la península Ibérica a mediados de la década de 1990, después de décadas de trabajo de los servicios veterinarios y los productores porcinos.

La alimentación con aguas grasas debe evitarse


La FAO ha recomendado continuamente la estricta prohibición de la alimentación con "aguas grasas", en la que se mezclan diversos restos y sobras de alimentos en forma sólida y líquida para alimentar a los cerdos domésticos.

Los estudios de la FAO sobre la PPA en la Federación de Rusia indican que la alimentación con aguas grasas es responsable del 97 por ciento de todas las nuevas infecciones en cerdos domésticos. El sector de las explotaciones domésticas, que representa el 34 por ciento de toda la población de cerdos domésticos, suele infectarse en primer lugar, transmitiendo posteriormente el virus a las pequeñas explotaciones agrícolas comerciales y, eventualmente, a las explotaciones agrícolas industriales.

Hacer cumplir la prohibición de la alimentación con aguas grasas puede resultar un desafío en entornos de escasos recursos, donde resulta una opción de bajo coste para alimentar a los cerdos.

El papel del jabalí


Los jabalís europeos  también pueden padecer la fiebre porcina africana, convirtiéndoles en un vector de transmisión ya que deambulan libremente a través de las fronteras nacionales.

Según la cartografía de la FAO sobre las poblaciones de jabalíes en Europa, hay motivos para la preocupación: a medida que se avanza hacia el oeste desde la región del Cáucaso, las poblaciones de jabalíes aumentan progresivamente y alcanzan una densidad especialmente elevada en países como Francia, Italia y España. El número de cerdos domésticos también aumenta significativamente a medida que se avanza hacia el oeste desde la Federación de Rusia, con Polonia, Hungría y Alemania marcando los límites exteriores de la agricultura comercial a gran escala existente en Europa occidental.

Será más difícil luchar contra la PPA a medida que encuentre un huésped adecuado en poblaciones densas de especies susceptibles, tanto cerdos de granja como cerdos silvestres.

Para obtener más información acerca de los síntomas y hallazgos clínicos de la fiebre porcina africana, por favor consulte el manual de campo de la FAO: Reconocer la peste porcina africana (http://www.fao.org/docrep/004/X8060E/X8060E00.HTM).