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Los aceites vegetales empujan al alza el índice de precios de los alimentos de la FAO

Los precios de trigo y maíz caen ante las expectativas de cosechas y existencias almacenadas récord

Photo: ©FAO/Farooq Naeem
Cultivo de girasoles en Pakistán.
5 de octubre de 2017, Roma - Los precios mundiales de los alimentos subieron ligeramente en septiembre, gracias a la firmeza de los precios de los aceites vegetales y en menor medida la de los productos lácteos, que compensaron la caída de los precios de los cereales básicos.

El índice de precios de los alimentos de la FAO alcanzó un promedio de 178,4 puntos en septiembre, lo que supone un 0,8 por ciento más que en agosto, y un aumento del 4,3 por ciento respecto al año anterior.

El índice de precios de los alimentos de la FAO es un índice ponderado en base a los intercambios comerciales que hace el seguimiento de los precios internacionales de los cinco grupos principales de alimentos básicos. 

El índice de precios de aceites vegetales de la FAO aumentó un 4,6 por ciento, impulsado principalmente por el aceite de palma, aunque también subieron los precios de los aceites de soja, colza y girasol. Por su parte, el índice de precios de productos lácteos aumentó un 2,1 por ciento en relación a agosto, impulsado por los precios de la mantequilla y el queso en un momento de escasez de la oferta en Australia, Nueva Zelanda y la Unión Europea. Los precios de la carne se mantuvieron prácticamente sin cambios.

El índice de precios de los cereales de la FAO disminuyó un 1,0 por ciento, ya que las cotizaciones del maíz y del trigo bajaron, debido a las perspectivas de una abundante oferta y cosecha. La FAO espera que la actual temporada de crecimiento conduzca a un récord en la producción mundial de cereales.

El índice de precios del azúcar de la FAO se mantuvo sin cambios el mes pasado, pero estaba un 33 por ciento por debajo de su nivel de hace un año, una disminución debida al exceso de oferta en los mercados mundiales y a una desaceleración de la demanda.

Los inventarios de cereales apuntan a un nuevo máximo

La FAO volvió a actualizar su previsión mundial de producción de cereales para 2017, que subió a 2 612 millones de toneladas, lo que supone casi 7 millones de toneladas por encima del récord establecido en 2016, según la Nota informativa de la FAO sobre la oferta y la demanda de cereales, también publicada hoy.

Las previsiones de septiembre se elevaron debido a la firme evolución de la producción de trigo en la UE y la Federación de Rusia y las cosechas de maíz que se esperan en China y los Estados Unidos de América. La FAO prevé ahora que en 2017 se cosechen 750,1 millones de toneladas de trigo, además de 1 361 millones de toneladas de cereales secundarios, así como 500,7 millones de toneladas de arroz, ligeramente por debajo del pronóstico anterior, pero cerca de la producción récord del año pasado.

Según señala la Organización de la ONU, las existencias mundiales de cereales para el cierre de las temporadas en 2018 alcanzarán un nuevo máximo histórico de 720,5 millones de toneladas. Eso conduciría a que la relación entre las existencias y utilización de cereales -un indicador de la posible tendencia de los precios- llegase al 27 por ciento, muy por encima del mínimo histórico del 20 por ciento registrado hace exactamente una década.

La proporción es aún mayor -34,6 por ciento- para el trigo, debido a la acumulación de importantes inventarios en China y Rusia.

Se espera que el comercio mundial de cereales aumente ligeramente durante la campaña comercial hasta los 403 millones de toneladas, un nuevo récord, liderado por importaciones de maíz mucho mayores de China, la UE y la República Islámica de Irán. Si bien Rusia está destinada a consolidar su papel como el mayor exportador mundial de trigo, se espera que Argentina y Brasil sean los principales protagonistas de la proyectada expansión del comercio mundial de cereales secundarios. 

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