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Garantizar los derechos de tenencia de la tierra es esencial para acabar con el hambre

La FAO y la UE celebran el 5º aniversario de las Directrices voluntarias sobre la gobernanza responsable de la tenencia de la tierra, la pesca y los bosques

Photo: ©Shutterstock
Los derechos de tenencia de la tierra son esenciales para acabar con el hambre. En los 5 años desde que se aprobaron, las Directrices han inspirado reformas legislativas y legales en muchos países.
10 de octubre de 2017, Roma – En los últimos cinco años se han logrado avances considerables en la gobernanza de la tenencia de la tierra, pero aún es necesario hacer más para mejorar la vida de miles de millones de personas. Ese fue el mensaje lanzado hoy en un evento de alto nivel coorganizado por la FAO y la Unión Europea con motivo del 5º aniversario de las Directrices sobre los derechos de tenencia de la tierra.

Las Directrices voluntarias sobre la gobernanza responsable de la tenencia (VGGT, por sus siglas en inglés) promueven unos derechos seguros de tenencia de la tierra, la pesca y los bosques como medio para erradicar el hambre y la pobreza, favorecer el desarrollo sostenible y mejorar el medio ambiente.

“Las Directrices han mejorado la vida de millones de personas reconociendo, protegiendo y aumentando sus derechos legítimos de tenencia”, afirmó Graziano da Silva. “Aún hay muchos retos. Hay que mejorar la implicación del sector privado en muchos países. Hacen falta más acciones a nivel local y hay que fortalecer la participación equitativa de género”, añadió.  

“No podemos hablar de acabar con la pobreza, la desigualdad y el hambre de una vez por todas si no hablamos de asegurar los derechos de todos a la tierra, al agua, los alimentos y el cobijo”, aseguró por su parte Neven Mimica, Comisario Europeo de Cooperación Internacional y Desarrollo. “La forma abierta e inclusiva en la que se desarrollaron estas Directrices fue un verdadero hito. Y, como resultado, proporcionan la orientación y mejores prácticas que todos los gobiernos pueden seguir”. 

Las directrices inspiran reformas normativas y legislativas

En los cinco años transcurridos desde la aprobación de las Directrices, éstas han inspirado reformas normativas y legislativas en muchos países, desde Gabón hasta Guatemala, y han comenzado a mejorar la vida de las personas.

En Senegal, las Directrices han ayudado a configurar la Política Nacional de Tierras, que reconoce diferentes formas de derechos legítimos sobre la tierra. Por su parte, la Política Nacional de Tierras de Sierra Leona se basa en gran medida en ellas. Kenya ha promulgado la Ley de tierras comunitarias que promueve las normas establecidas en las Directrices para llevar a cabo reformas agrarias en zonas comunales.

Colombia también está utilizando las Directrices para abordar asuntos posconflicto relacionados con la tierra y promover la transformación rural a través de gobernanza mejorada de la tenencia. Lo mismo que están haciendo Burundi, Somalia, Sudán y otros países para ayudar a resolver conflictos relacionados con las tierras.

El año pasado, Uganda emitió más de 2 000 títulos de ocupación para tratar de proteger los derechos de tenencia consuetudinarios. En 2015, Rusia, Ucrania y Kirguistán buscaron reforzar los derechos de tenencia mejorando la tecnología utilizada para el registro de las tierras basada en las Directrices.

La FAO y la UE apoyan la implementación

Según el Global Donor Working Group on Land, hay más de 200 programas en marcha en el mundo que apoyan la implementación de las Directrices. 
 
La Unión Europea apoya actualmente unos 90 proyectos de gobernanza de la tierra en unos 40 países, con un presupuesto anual de más de 240 millones de euros. De ellos, más de 60 millones están destinados específicamente a garantizar la aplicación de las Directrices Voluntarias en 18 países, muchos de ellos en África Subsahariana.  


La FAO recibe financiación de Bélgica, la Unión Europea, Finlandia, Francia, Alemania, Irlanda, Italia, Suecia, Suiza y el Reino Unido para apoyar a los países a implementar las directrices, incluyendo la organización de talleres en 78 países.

Las Directrices recibieron el respaldo oficial del Comité de Seguridad Alimentaria Mundial (CSA) en 2012. El CSA está alojado en la sede de la FAO y es el principal foro de las Naciones Unidas sobre políticas de seguridad alimentaria.

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