
El crecimiento de la población y los conflictos a causa de los recursos limitados
30 de marzo de 2009, Nairobi/Roma - En asociación con la FAO y la sociedad civil, la Unión Europea (UE) trabaja para combatir las causas en el origen del hambre en el Cuerno de África. La emergencia de este año se debe a una mortífera mezcla de sequía, alza del precio de los alimentos, conflicto y crecimiento demográfico. Pero hacen falta soluciones a largo plazo.
A pesar de las buenas perspectivas para las cosechas que se anunciaron en diciembre de 2008 y con lluvias que supusieron un alivio en partes de Somalia, Kenia y Etiopía que habían sufrido malas temporadas agrícolas de forma repetida, Naciones Unidas, en su último Informe sobre la Crisis en el Cuerno de África, publicado el 6 de febrero de 2009, alertaba que "cerca de 19,8 millones de personas necesitan ayuda de emergencia en el Cuerno de África".
Sucede que pese a todo, una temporada de lluvias abundantes apenas es suficiente para los más afectados, los pastores de la región, que han sufrido cuantiosas pérdidas de ganado en pasadas sequías y necesitan más tiempo para reponer sus rebaños.
Todavía más, si escarba en la superficie de la actual crisis, aparecen cambios estructurales, como el crecimiento de la población y los conflictos a causa de los recursos limitados, que han hecho a los habitantes del Cuerno de África -una de las regiones más secas del planeta-, más susceptibles todavía a envites como el alza de los precios alimentarios del pasado año y los caprichos del clima.
Una proporción que disminuye
"Para poder sobrevivir, los pastores necesitan un número mínimo de cabezas de ganado por persona, y esta proporción ha caído muy por debajo de la recomendada, de 4 a 1", señala Lammert Zwaagstra, de la Oficina de Ayuda Humanitaria de la Comisión Europea (ECHO), que lidera los esfuerzos de la UE para ayudar a comunidades en Djibouti, Etiopía, Kenya, Somalia y Uganda a soportar el impacto de la falta de lluvias.
Zwaagstra explica que el crecimiento demográfico ha supuesto una mayor presión en los medios de subsistencia de los pastores, teniendo en cuenta que las sequías cada vez más severas y frecuentes -atribuidas al cambio climático-, agravan su situación. Con más personas que compiten por un ganado cada vez más escaso y menos agua, el aumento de los conflictos entre las comunidades dedicadas al pastoreo -como ha sucedido en años recientes- parece casi inevitable.
En 2006, ECHO comenzó un programa de tres años denominado Decisión Regional sobre la Sequía (RDD, por sus siglas en inglés), que con 40 millones de euros tiene como objetivo preparar a los pastores del Cuerno de África a hacer frente a la falta de lluvias, al tiempo que se apoya a las comunidades para que encuentren soluciones antes de que se plantee el problema.
Obtener agua
ECHO trabaja en toda la región con la FAO y organizaciones no gubernamentales, tanto internacionales como locales, "para obtener agua en los lugares donde antes no había" en palabras de Zwaagstra. Se rehabilitan pozos tradicionales y se construyen cisternas y presas, mientras que se cartografían los puntos de agua para ayudar a las comunidades en su búsqueda del líquido elemento.
La atención se centra también en el ganado, que es el eje de la vida pastoral, a través de campañas de vacunación, formación en sanidad animal, e incluso el sacrificio de reses en caso de emergencia. Además, en el contexto actual de aumento de enfrentamientos tribales por los recursos, ECHO ayuda a las comunidades en prevención de conflictos.
La magnitud de la extensión geográfica del programa, así como la diversidad de actividades y socios que participan, hacen que la FAO se presente come un socio natural para garantizar su coordinación, según Zwaagstra, gracias a sus recursos técnicos y su capacidad de convocar a gobiernos, organizaciones internacionales y a la sociedad civil.
La preparación es tan importante como la ayuda de emergencia, asegura Daniele Donati, Asesor de Emergencias de la FAO en África, subrayando el significado de la iniciativa de ECHO en su objetivo de solucionar las causas profundas del hambre en el Cuerno de África. "Esta región sufrirá siempre sequías -admite-. Ha llegado el momento de reducir su impacto sobre la gente".

