FAO.org

Inicio > Medios > Noticias

El gusano cogollero amenaza con propagarse desde la India a otras zonas de Asia, con el Sudeste asiático y el sur de China en mayor riesgo

La FAO ofrece su experiencia a los campesinos y gobiernos de Asia sobre cómo combatir mejor a esta agresiva plaga

14 de agosto de 2018, Roma/Bangkok - El gusano cogollero del maíz puede amenazar la seguridad alimentaria y los medios de subsistencia de millones de pequeños agricultores en Asia, ya que es muy probable que esta agresiva y voraz plaga se propague más allá de la India, con el Sudeste asiático y el sur de China como zonas más expuestas, advirtió hoy la FAO.

Recientemente detectado en India -la primera vez que se encuentra en Asia-, el insecto tiene la capacidad de volar a largas distancias (100 km por noche) y de arrasar las cosechas en cualquier época del año, debido al propicio clima tropical y subtropical de la región, lo que significa que siempre hay cultivos y malezas de los cuales el gusano cogollero puede alimentarse.

El gusano cogollero -también denominado "oruga tardía" (spodoptera frugiperda)-, puede comer maíz y otros 80 tipos de cultivos, incluyendo arroz, hortalizas, maní y algodón.

"El gusano cogollero podría tener un impacto devastador en los productores de maíz y arroz de Asia, en su mayoría pequeños agricultores que dependen de sus cultivos para obtener alimentos y ganarse la vida. Es una amenaza que no podemos ignorar", afirmó Kundhavi Kadiresan, Subdirectora General de la FAO y Representante Regional para Asia y el Pacífico.

En Asia, donde los pequeños campesinos cultivan cerca del 80 por ciento de las tierras agrícolas de la región, el arroz y el maíz se encuentran entre los cereales más producidos y consumidos. A ellos se dedican cada año 200 millones de hectáreas en el continente. China es el segundo país productor de maíz del mundo, y más del 90 por ciento del arroz a nivel mundial se produce y consume en la región de Asia y el Pacífico.

Originario de América, el gusano cogollero del maíz -conocido en inglés con el acrónimo FAW (Fall armyworm)- se ha extendido por África, donde se detectó por primera vez a comienzos de 2016. A principios de 2018, todos excepto diez (sobre todo en el norte del continente) de los países y territorios africanos han señalado infestaciones, y la plaga ha afectado a millones de hectáreas de maíz y sorgo.

La FAO ofrece su experiencia en el manejo sostenible de la plaga

Debido a sus conocimientos y el papel de coordinación de la FAO para una gestión sostenible del gusano en África, la Organización ofrece su experiencia a los agricultores y gobiernos en Asia, que en breve deberán tomar decisiones sobre las mejores formas de manejar la plaga.

"Buena parte de lo hecho ya por la FAO en África subsahariana para ayudar a campesinos y gobiernos a vigilar y mitigar mejor los daños del gusano cogollero puede también aplicarse en Asia. Esto incluye consejos sobre manejo de plaguicidas, monitoreo y alerta temprana, y una guía práctica para agricultores y extensionistas del gobierno sobre cómo manejar mejor la plaga", explicó Hans Dreyer, Director de la División de Producción y Protección Vegetal de la FAO.

La FAO ofrece su experiencia para ayudar a los agricultores y a los países miembros de Asia a:

  • Implementar el Sistema seguimiento y alerta temprana para el gusano cogollero (FAMEWS, por sus siglas en inglés) para vigilar, analizar y lanzar alertas tempranas, incluido el riesgo para la seguridad alimentaria;
  • Elaborar estimaciones precisas sobre la pérdida potencial de cultivos, en base a los datos de FAMEWS y las estimaciones de menor rendimiento a causa de la plaga;
  • Ofrecer asesoramiento normativo y técnico sobre las mejores opciones de gestión para los agricultores, -en especial pequeños campesinos- incluido el manejo de plaguicidas;
  • Poner en marcha un programa continental de educación y comunicación para agricultores, basado en guías y materiales de capacitación, incluidas versiones adaptadas a nivel local de la Guía sobre el gusano cogollero de la Escuela de campo para agricultores y otro material de orientación producido por la FAO;
  • Mantener el apoyo técnico y los esfuerzos de coordinación a nivel nacional, subregional, regional y mundial para seguir facilitando a los países miembros, organizaciones de agricultores y campesinos individuales el hacer frente a la plaga.

En África, la FAO tomó medidas inmediatas tan pronto como se detectó el gusano cogollero, reuniendo a expertos para compartir conocimientos y experiencias sobre la gestión sostenible de la plaga; desarrollando herramientas (manual para agricultores, aplicaciones para teléfonos móviles, plataforma web, o un mapa de zonas en riesgo: FAWRisk-Map) para crear mecanismos de alerta temprana, vigilancia y respuesta; y apoyar a los países para mitigar el daño causado por la plaga, desarrollar planes de acción y políticas, y capacitar a extensionistas y agricultores.

Hasta la fecha, en África se han puesto en marcha más de 30 proyectos apoyados por la FAO para luchar contra la plaga.

Photo: ©FAO/Keith Cressman
Un gusano cogollero se alimenta de una planta de maíz

Compartir esta página