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El mundo no puede contemplar impasible la tragedia humana en Yemen

Reunión informativa en Nueva York sobre seguridad alimentaria y migración para los Representantes Permanentes ante las Naciones Unidas

6 de noviembre de 2018, Nueva York – La comunidad internacional no está logrando acabar con el hambre, como demuestra la trágica crisis en Yemen, recordó hoy el Director General de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), José Graziano da Silva, al intervenir en una sesión informativa de alto nivel sobre la inseguridad alimentaria, organizada para los Estados miembros en la sede de la ONU en Nueva York.

“Estamos viendo ante nuestros ojos una tragedia humana sin precedentes”, afirmó Graziano da Silva en referencia al conflicto en curso en Yemen, que amenaza a un total de hasta 14 millones de personas con la inseguridad alimentaria severa, incluidos niños que se enfrentan a las situaciones más extremas de hambre.

“Yemen es la prueba viviente de una ecuación apocalíptica: los conflictos y la seguridad van de la mano, y cuando se sobreponen cambio climático y conflicto, la hambruna se vislumbra en el horizonte”, subrayó Graziano da Silva.

La reunión informativa convocada por la FAO, el Programa Mundial de Alimentos (PMA) y el Fondo Internacional para el Desarrollo Agrícola (FIDA), se centró en las causas y consecuencias del reciente aumento del hambre en el mundo, y los esfuerzos necesarios para volver a la senda correcta para lograr el Objetivo de Desarrollo Sostenible del Hambre Cero.
 
“Vivimos en un mundo en el que tanto el hambre como la obesidad van en aumento. Debemos actuar de forma decisiva a través de un enfoque multilateral para afrontar estos desafíos en seguridad alimentaria y nutrición”, afirmó la Presidenta de la Asamblea General, María Fernanda Espinosa Garcés, en la apertura de la sesión.

Un informe recientemente publicado, El estado de la seguridad alimentaria y la nutrición en el mundo 2018, fue uno de los ejes del encuentro, pues se denuncia que, tras años de progresos, el número de personas que padecen hambre en todo el mundo ha aumentado en los últimos tres años, llegando a cerca de 821 millones en 2017 y retornando a los niveles de hace casi una década. Los conflictos -como en el caso de Yemen-, así como la variabilidad del clima y los fenómenos meteorológicos extremos -unidos a la desaceleración económica-, son los principales impulsores del aumento del hambre.

Al mismo tiempo, el Director General indicó a los asistentes del evento que las tasas de obesidad están creciendo en todas las regiones del planeta y que más de uno de cada ocho adultos en el mundo es obeso. Donde el problema es más grave es en América del Norte, pero África y Asia también están experimentando tendencias al alza.

La migración debe funcionar para todos

El responsable de la FAO abordó también la cuestión del aumento de la migración, explicando a los Representantes Permanentes ante la ONU que el hambre era uno de las causas en el origen de la “caravana de migrantes” que se desplaza a través de América Central hacia Estados Unidos.
“Esos migrantes –dijo-, que incluyen a muchas personas de pueblos indígenas, están abandonando sus campos después de repetidas malas cosechas, atribuidas a la sequía prolongada y los cambios en los patrones climáticos”.

En la sesión se presentó igualmente otro informe de la FAO, El estado mundial de la agricultura y la alimentación, recientemente publicado y centrado en la migración y el desarrollo rural.

La migración internacional ocupa a menudo los titulares de las noticias, pero el informe muestra que la migración interna es un fenómeno de mucha mayor envergadura: más de mil millones de personas que viven en países en desarrollo se han desplazado internamente, con el 80 por ciento de movimientos que afectan a un área rural. Los expertos señalan además que la migración entre países en desarrollo es ligeramente mayor que los movimientos de países en desarrollo a países desarrollados, y en los países de bajos ingresos, los migrantes internos tienen cinco veces más probabilidades de migrar a nivel internacional que las personas que no se han movido.

“El objetivo debe ser hacer de la migración una opción, no una necesidad, y maximizar los efectos positivos al mismo tiempo que se minimizan los negativos”, dijo Graziano da Silva. “En muchas situaciones –añadió- tiene sentido facilitar la migración y permitir que los futuros migrantes aprovechen las oportunidades que ofrece la migración. Esto puede ayudar a promover el desarrollo económico, social y humano”.

La Misión Permanente de Italia ante las Naciones Unidas -en su calidad de Presidente del Grupo de Amigos de la Seguridad Alimentaria y la Nutrición-, copatrocinó la reunión informativa, junto con la Misión Permanente de Mozambique y la Misión Permanente de Costa Rica. 

Photo: ©
El Director General de la FAO, Jose Graziano da Silva (en el centro) durante el briefing, con el Director Ejecutivo del PMA, David Beasley.

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