Nuevas normas para frenar la propagación mundial de las plagas y enfermedades de las plantas

La Convención Internacional de Protección Fitosanitaria aprueba nuevas normas sobre fumigación y seis plagas, entre ellas la Xylella fastidiosa y la mosca oriental de la fruta

3 de abril de 2019, Roma - El organismo encargado de mantener a raya las plagas y enfermedades de las plantas y garantizar su inocuidad para el comercio ha aprobado nuevas medidas internacionales para evitar que las plagas crucen las fronteras y se propaguen.

Las normas, incluyendo los protocolos para detener plagas muy invasivas como la Xylella fastidiosa y la mosca oriental de la fruta, se aprobaron durante la reunión anual de la Comisión de Medidas Fitosanitarias (CMF) celebrada esta semana.

La CMF es el órgano rector de la Convención Internacional de Protección Fitosanitaria (CIPF), el único organismo internacional encargado de establecer e implementar normas fitosanitarias reconocidas por los gobiernos de todo el mundo y el Acuerdo MSF de la Organización Mundial del Comercio para facilitar el comercio inocuo y proteger la sanidad vegetal.

“Con el aumento del comercio y los viajes, los riesgos de propagación de las plagas a nuevas zonas a través de las fronteras son ahora más elevados que nunca. Asistimos cada día de una cantidad sorprendente de amenazas para el bienestar de nuestras plantas y, por extensión, para nuestra salud, medio ambiente y economía”, advirtió Bukar Tijani, Director General Adjunto de la FAO al frente del Departamento de Agricultura y Protección del Consumidor.

La FAO estima que entre un 20 y un 40 por ciento de la producción agrícola mundial se pierde cada año a causa de las plagas. Las enfermedades de las plantas le cuestan a la economía mundial unos 220 000 millones de dólares EUUU anuales, y los insectos invasores unos 70 000 millones de dólares.

“Muchos campesinos y gobiernos luchan por protegerse de plagas y enfermedades muy destructivas que ‑además de todo lo anterior- son nuevas para ellos. La CIPF les da las herramientas y conocimientos para mantener sus plantas sanas y evitar que las plagas crucen las fronteras”, añadió Tijani.

Entre las nuevas normas de la CIPF aprobadas esta semana se incluyen:

Una nueva norma para ofrecer orientación sobre métodos mejorados de fumigación. Responde a la creciente preocupación sobre los fumigantes que pueden ser perjudiciales para la salud humana y el medio ambiente.

La norma establece los requisitos de temperatura, duración y cantidad de fumigantes para que la fumigación sea efectiva, y propone soluciones para disminuir su impacto medioambiental (por ejemplo, utilizando tecnologías de recaptura para reducir las emisiones de gases).

Los Protocolos de diagnóstico que describen procedimientos y métodos para el diagnóstico oficial de seis plagas, incluyendo la Xylella fastidiosa y la mosca oriental de la fruta (Bactrocera dorsalis). Garantizar un diagnóstico correcto es esencial para impulsar intervenciones rápidas con el objetivo de controlar las plagas.

La Xylella fastidiosa es una bacteria letal que ataca cultivos de importancia económica, como el olivo, los cítricos, los ciruelos y las vides. Desde 2015, se está propagando rápidamente desde las Américas a Europa y Asia.

Una vez que la Xylella fastidiosa se infiltra en una planta, permanece en ella, privándola de agua hasta que muere o se debilita demasiado para producir sus frutos.

Solamente en California, las pérdidas en la producción vinícola debido a la Xylella fastidiosa se cifran en 104 millones de dólares EEUU al año. En Italia, la bacteria ha acabado con 180 000 hectáreas de olivares -con numerosos olivos centenarios- y constituye una amenaza no solo para la economía italiana, sino también para la de todos los países mediterráneos.

La mosca oriental de la fruta (Bactrocera dorsalis) afecta a árboles como el aguacate, banano, guayaba y mango en al menos 65 países. En África, la prohibición del comercio debido a las infestaciones de la mosca oriental de la fruta causa pérdidas anuales estimadas en unos 2 000 millones de dólares EEUU.

Temas a debate: el Año Internacional de la Sanidad Vegetal, nuevas normas comerciales y tecnologías para detectar plagas

Las discusiones de la reunión de la CMF esta semana (del 1 al 5 abril) reúnen a más de 400 participantes, entre ellos representantes de organizaciones nacionales y regionales de protección fitosanitaria, organizaciones internacionales y oficinas de la FAO en todo el mundo. Entre diversos temas a debate, también se centran en el programa del Año Internacional de la Sanidad Vegetal, proclamado por la Asamblea General de las Naciones Unidas para 2020.

“A pesar del creciente impacto de las plagas de las plantas, los recursos para abordar este problema son escasos. La reunión de la CMF analizará cómo el Año Internacional de la Sanidad Vegetal podría fomentar una mayor colaboración, participación y sensibilización a nivel mundial para respaldar las políticas fitosanitarias a todos los niveles, lo que contribuirá de forma significativa a la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible”, afirmó Jingyuan Xia, Secretario de la CIPF.

Las normas para productos y vías contribuirán al establecimiento de reglas básicas para que los países se inicien en el comercio, con el objetivo añadido de ofrecer nuevas oportunidades a países en desarrollo.

Las recomendaciones sobre tecnologías de secuenciación de alto rendimiento (HTS, por sus siglas en inglés) que se encuentran en las primeras fases de desarrollo, y permiten detectar plagas reglamentadas o plagas previamente desconocidas, como los nuevos virus que afectan a las plantas de yuca. Aunque estas tecnologías ofrecen nuevas posibilidades para examinar plantas y productos vegetales con mayor rapidez y fiabilidad que los métodos de diagnóstico tradicionales, también plantean desafíos, que se identifican y abordan en las recomendaciones.

Figuran igualmente en la agenda de la reunión las formas de reducir los riesgos de las plagas de las plantas durante su transporte en contenedores marítimos.

Hasta la fecha, la CMF ha aprobado más de 100 Normas internacionales para medidas fitosanitarias (NIMF), que cubren todos los aspectos de la cuarentena de las plantas.

Photo: ©FAO/Alessia Pierdomenico
Un técnico comprueba aceitunas. En Italia, la Xylella fastidiosa ha acabado con 180 000 hectáreas de olivares.