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Los conflictos prolongados y las condiciones climáticas adversas agravan las necesidades alimentarias

41 países necesitan ayuda alimentaria: la peste porcina africana es una amenaza creciente

4 de julio de 2019, Roma – El informe Perspectivas de Cosechas y Situación Alimentaria, publicado hoy, advierte que conflictos en curso y las condiciones climáticas se sequía siguen siendo las principales causas de los elevados niveles de inseguridad alimentaria, lo que dificulta la disponibilidad y el acceso a los alimentos para millones de personas.

La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) señala en el estudio que 41 países -31 de ellos en África-, siguen necesitando ayuda alimentaria externa, lo que indica que no se han producido cambios en los tres últimos meses.

La falta de lluvias socava la producción de alimentos

Los daños causados por los ciclones y la falta de lluvias en 2019 causaron un déficit importante de la producción agrícola en África austral, lo que provocó un fuerte aumento de las necesidades de importación de cereales. Las cosechas disminuyeron por segundo año consecutivo en Zimbabwe y Zambia, mientras que los países vecinos registraron también recortes en la producción, debido a las condiciones meteorológicas desfavorables, incluyendo Mozambique, que igualmente fue golpeado por un ciclón. Es probable que la inseguridad alimentaria en Zimbabwe aumente considerablemente en 2019, agravada por los fuertes incrementos de los precios de los alimentos básicos y la recesión económica. A principios de 2019, ya se estimaba que unos 3 millones de personas en el país padecían inseguridad alimentaria.

En África oriental, la grave sequía afectó negativamente a las cosechas de la primera temporada y provocó una degradación de las condiciones de los pastizales. El informe señala que las mayores disminuciones interanuales de la producción de cereales en 2019, en términos relativos, se prevén en Kenia, Somalia y Sudán, donde se esperan cosechas por debajo de la media.

En Asia, se prevé que la producción de trigo y cebada de la República Popular Democrática de Corea sea inferior a la media de 2018/19 y existe además inquietud por las cosechas de la temporada principal de 2019 -que se recolectarán en octubre-, debido sobre todo a las menores precipitaciones y a la escasa disponibilidad de agua de riego. Según la reciente Misión de evaluación rápida de la seguridad alimentaria de la FAO y el PMA en 2019, más de 10 millones de personas -es decir, el 40 por ciento de la población total-, se encuentran actualmente en situación de inseguridad alimentaria y necesitan ayuda alimentaria con urgencia.

Los conflictos crónicos afectan a la seguridad alimentaria

En Oriente Medio, a pesar de las condiciones climáticas generalmente favorables para los cultivos, los conflictos en curso en Siria y Yemen continuaron obstaculizando el potencial de producción agrícola al limitar la disponibilidad de insumos y aumentar el coste de producción.

En Yemen, en el período comprendido entre diciembre de 2018 y enero de 2019, alrededor de 15,9 millones de personas -que representan el 53 por ciento de la población-, se enfrentaron a una inseguridad alimentaria aguda severa (Fase 3 de la CIF "Crisis" y superiores).

Asimismo, en África, la grave situación de la seguridad alimentaria en diversos países -entre ellos la República Centroafricana, la República Democrática del Congo y Sudán del Sur-, es resultado de la persistencia de los conflictos y la inseguridad. En Sudán del Sur, en particular, el número de personas en situación de inseguridad alimentaria severa se estimaba en casi 7 millones -el 60 por ciento de la población-, entre mayo y julio de 2019.

Perspectivas favorables para la cosecha de 2019 en América Latina y Europa

Se prevé que la producción de cereales en América Latina y el Caribe en 2019 alcance un record histórico de 274 millones de toneladas. El aumento previsto refleja principalmente una fuerte recuperación de la producción de maíz en América del Sur, principalmente como resultado de la ampliación de las plantaciones y, en segundo lugar, de la mejora de los rendimientos.

La producción de trigo en 2019 debería repuntar en la Unión Europea, la Federación de Rusia y Ucrania, debido sobre todo a las condiciones climáticas favorables y al incremento de las siembras.

La peste porcina africana amenaza los medios de subsistencia y la seguridad alimentaria

El informe contiene una sección especial sobre la peste porcina africana (PPA), una enfermedad contagiosa que afecta a los cerdos domésticos y silvestres, y que se está extendiendo por Asia oriental y el Sudeste asiático, amenazando los medios de subsistencia y la seguridad alimentaria de millones de personas que dependen de la cría de ganado porcino.

En China, a mediados de junio, la enfermedad había sido señalada en 32 de las 34 divisiones administrativas provinciales, y más de 1,1 millones de cerdos han perecido o han sido sacrificados.

Además, se ha detectado esta plaga en Viet Nam, Camboya, Mongolia, la República Popular Democrática de Corea y la República Democrática Popular Lao, afectando a millones de cerdos.

Una de las principales causas de la epidemia es la estructura de gran parte de la industria porcina de la subregión, consistente en explotaciones en pequeña escala, señala el informe. Esto dificulta la aplicación de las normas de bioseguridad, una importante medida de control que podría contribuir a detener la propagación de la enfermedad. Además, el comercio intrarregional de productos de carne porcina -que puede estar contaminada- contribuye a la elevada prevalencia. Como resultado, los expertos en sanidad animal creen que la enfermedad continuará propagándose de forma inevitable en los próximos meses.

Este hecho suscita preocupación en cuanto a la situación de los medios de vida y la seguridad alimentaria de los agricultores de subsistencia más vulnerables, ya que carecen de los conocimientos especializados y los fondos necesarios para proteger a sus cabañas. Los informes de los países indican que la pérdida de animales ha mermado los ingresos de los campesinos.

Igualmente, se espera que la disminución de la producción de carne de cerdo y el agotamiento de las actuales existencias congeladas provoquen un aumento de los precios, lo que conllevará una presión añadida para la seguridad alimentaria de las poblaciones más vulnerables.

Los 41 países que necesitan actualmente ayuda alimentaria externa son: Afganistán, Bangladesh, Burkina Faso, Burundi, Cabo Verde, Camerún, Chad, Congo, Djibouti, Eritrea, Etiopía, Guinea, Haití, República Centroafricana, República Popular Democrática de Corea, República Democrática del Congo, Iraq, Kenia, Lesotho, Liberia, Libia, Madagascar, Malawi, Malí, Mauritania, Mozambique, Myanmar, Níger, Nigeria, Pakistán, Senegal, Sierra Leona, Somalia, Sudán del Sur, Sudán, Siria, Uganda, Venezuela, Yemen y Zimbabwe.

Photo: ©FAO//Stefanie Glinski / FAO
En Sudán del Sur, en particular, el número de personas en situación de inseguridad alimentaria severa se estimaba en casi 7 millones -el 60 por ciento de la población-, entre mayo y julio de 2019. Mujeres cuidadando un campo en Sudán del Sur.

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