Necesitamos gestionar mejor nuestras tierras para hacer frente al cambio climático y garantizar la seguridad alimentaria

La FAO aplaude el informe especial del IPCC sobre la relación entre el cambio climático, la tierra y la alimentación

8 de agosto de 2019, Roma - La FAO celebra el informe especial publicado hoy por el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC, por sus siglas en inglés), que da cuenta de forma exhaustiva y cruda de los daños que se están infligiendo a nuestro planeta, y subraya cómo las prácticas agrícolas insostenibles pueden convertir a la tierra de aliada en enemiga frente al cambio climático, por lo que ofrece soluciones viables para reducir o invertir estas tendencias negativas.

El informe abarca cuestiones que son fundamentales para la labor central de la FAO, incluyendo la agricultura y los sistemas alimentarios sostenibles, la seguridad alimentaria y la nutrición, la adaptación al cambio climático y la mitigación de sus efectos y la preservación de la biodiversidad. La FAO ha realizado una contribución sustancial para la elaboración del estudio.

"Se trata de un informe alarmante sobre cómo la degradación sistemática de los suelos, la tala de bosques, la desertificación, las prácticas agrícolas insostenibles y la reducción de la biodiversidad han convertido nuestras tierras en una importante fuente de carbono, poniendo en mayor riesgo nuestra seguridad alimentaria y el medio ambiente", aseguró la Subdirectora General de la FAO para Clima y Recursos Naturales, Maria Helena Semedo.

Según ha señalado la FAO en otras ocasiones, resulta inconcebible que alrededor de un tercio de los alimentos producidos se pierda o se desperdicie, y que entre un cuarto y un tercio de todas las emisiones de gases de efecto invernadero provengan de la forma en que utilizamos nuestras tierras, y producimos y consumimos nuestros alimentos.

La FAO está también preocupada por la advertencia contenida en el informe de que la seguridad alimentaria se verá cada vez más afectada por el futuro cambio climático a través de la disminución de la productividad agrícola y ganadera, sobre todo en los trópicos.

"En un contexto en el que el número de personas subalimentadas sigue creciendo y en el que los modelos económicos y agrícolas prevén un aumento del 29 por ciento en los precios de los cereales en 2050 debido al cambio climático, la FAO espera que el informe incite a la comunidad mundial a ampliar las medidas para adaptarse al cambio climático y mitigar sus efectos", añadió Semedo.

Soluciones para el cambio climático

La FAO considera que el sector agrícola tiene un gran potencial para almacenar grandes cantidades de carbono en los suelos, bosques y océanos, y en ser más una solución que un problema para hacer frente al cambio climático.

Para que esto ocurra, es vital adoptar sistemas agrícolas más inteligentes e integrados y una mejor gobernanza forestal y planificación del uso de la tierra, y pasar a enfoques que protejan la biodiversidad, utilicen los recursos naturales de forma sostenible y promuevan los servicios ecosistémicos.

La adopción de mejores prácticas en la alimentación del ganado y la gestión del estiércol, así como un mejor uso de tecnologías como los generadores de biogás y los dispositivos que ahorran energía, forman parte también de la transformación hacia una agricultura sostenible y, por lo tanto, de la intensificación de la lucha contra el cambio climático.

Es asimismo crucial seguir dietas diversificadas para garantizar un uso menos intensivo de los recursos naturales.

Algunas opciones, como la mejora de las técnicas de recolección, del almacenamiento en las granjas, las infraestructuras, transporte, embalaje, la venta al por menor y la educación pueden lograr reducir la pérdida y el desperdicio de alimentos a lo largo de toda la cadena de suministro.

Como se señala en el informe, las políticas sobre el clima y la tierra que se apoyen mutuamente tienen el potencial de ahorrar recursos, amplificar la resiliencia social, ayudar a la restauración ecológica y fomentar el compromiso y la colaboración entre las múltiples partes interesadas. Al mismo tiempo, las políticas que permiten e incentivan la gestión sostenible de las tierras -incluyendo un mejor acceso a los mercados y a los servicios financieros, el empoderamiento de las mujeres y los pueblos indígenas, la reforma de los subsidios y la promoción de un sistema comercial propicio-, forman parte de la lucha contra el cambio climático.

Nota: Dos expertos de la FAO han colaborado como autores principales en el Informe Especial del IPCC sobre Cambio climático, desertificación, degradación de la tierra, gestión sostenible de la tierra, seguridad alimentaria y flujos de gases de efecto invernadero (GEI) en los ecosistemas terrestres.

Su labor ha permitido que el informe aborde de forma exhaustiva cuestiones fundamentales de gran importancia para la alimentación y la agricultura, incluyendo un uso extenso de las estadísticas de la FAO sobre el uso de la tierra, la seguridad alimentaria y los indicadores agroambientales y las emisiones de GEI.

Photo: ©FAO/Luis Tato
La seguridad alimentaria se verá cada vez más comprometida por el futuro cambio climático, y las personas más vulnerables del planeta serán las más castigadas. En la imagen, un pastor afectado por la sequía en Kenya.

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