Un sistema agrícola tradicional en Brasil se añade a la lista del patrimonio agrícola mundial

Reconocimiento a los recolectores de flores sempre-vivas de la Sierra de Espinhaçopor su papel crucial en la mejora de la biodiversidad y la preservación de los conocimientos tradicionales

11de marzo de 2020, Roma-Un sistema agrícola tradicional de la Sierra de Espinhaço meridional del Estado de Minas Gerais en Brasil ha sido inscrito como uno de los SistemasImportantes del Patrimonio Agrícola Mundial (SIPAM), que gestiona la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO). Es la primera vez que un sitio brasileño ha ganado el reconocimiento de SIPAM.

Radicado en una zona montañosa, el mosaico único de paisajes y ecosistemas de Espinhaço, donde se recolectan las flores sempre-vivas, representa la sabana de mayor biodiversidad del planeta y desempeña un papel crucial en la regulación de las lluviasen la región.

Los agricultores locales, dedicados a la recolección de las floressempre-vivas, han desarrollado un sistema agrícola eficaz que combina el cultivo de flores, la horticultura agroforestal, el pastoreo de ganado y los cultivos agrícolas, todo ello a diversas altitudes que llegan a 1400 metros. Este complejo sistema se basa en una amplia gama de conocimientos y prácticas tradicionales que se transmiten de generación en generación y que ayudan a la población a lograr la armonía con el medio ambiente, garantizando al mismo tiempo su seguridad alimentaria y de los medios de subsistencia.

"Gracias a su profunda comprensión de los ciclos naturales y los ecosistemas, y a su gran conocimiento de la flora autóctona, las comunidades locales gestionan todo tipo de actividades agrícolas bien adaptadas a cada tipo de suelo y a las características geográficas y climáticas para obtener su sustento", señaló el Coordinador del SIPAM de la FAO, YoshihideEndo. "Estas actividades -añadió- contribuyen también a preservar las valiosas variedades agrícolas, la vegetación autóctona y los paisajes de la zona".

Las actividades de la población local varían desde la recolección, procesado y conservación de flores autóctonas en las tierras altas comunitarias; el pastoreo tradicional de ganado a lo largo de rutas migratorias centenarias; la recolección de frutas, semillas y plantas medicinales en su entorno natural a menor altitud, hasta el mantenimiento de huertos familiares tradicionales y campos de cultivo más grandes en las laderas.

Zonaúnica de agrobiodiversidad

En las montañas de Espinhaço se cultivancerca de 90 especies agrícolas, entre las que figuran hortalizas, árboles frutales y tubérculos. A lo largo de generaciones las comunidades locales han desarrollado habilidades y prácticas únicas para mantener los recursos genéticos y mejorar la agrobiodiversidad.

Al desplazarse a través de las montañas siguiendo las prácticas tradicionales de recolección de flores y de pastoreo de ganado, la población ha atesorado en los campos nativos una gran variedad de especies cultivadas que permiten que los ecosistemas y los paisajes se regeneren y diversifiquen más a partir de los flujos naturales de semillas y genes.

El acceso y el uso sostenible de la flora nativa es controlado por cada comunidad según los ciclos naturales de las especies y el nivel de la recolección, para garantizar la renovación de cada especie.

Sobre el Programa SIPAM

Con esta nueva inscripción, el número total de SIPAM en todo el mundo asciende a 59 en 22 países. El programa pone de relieve las maneras singulares que las comunidades rurales han ido desarrollando a lo largo de generaciones para impulsar la seguridad alimentaria, medios de vida viables, ecosistemas resilentes y altos niveles de biodiversidad, contribuyendo al tiempo a crear paisajes excepcionales.

Más información sobre la nueva incorporación al SIPAM aquí.

Photo: ©FAO/Fernanda_Testa_Monteiro
De abril a octubre, los recolectores de flores y sus familias suben a la montaña para recolectar las flores sempre-vivas, permaneciendo allí durante semanas.