Día Mundial de Lucha contra la Desertificación y la Sequía 2020: El Director General de la FAO pide una nueva estrategia para frenar la pérdida de suelo

Más de 2 000 millones de hectáreas de tierras antes productivas están ahora degradadas

17 de junio de 2020, Roma - Es necesaria una nueva estrategia para combatir la degradación del suelo, la desertificación y la sequía si queremos atender la creciente demanda de alimentos que requiere la población mundial, aseguró hoy el Director General de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), QU Dongyu.

El Director General intervino en RECSOIL: Recarbonización de los suelos mundiales, un evento virtual convocado por la FAO en el Día Mundial de Lucha contra la Desertificación y la Sequía. El tema de la jornada internacional este año ha sido "Alimentos. Forrajes. Fibras. Consumo y producción sostenibles".

La producción agrícola y el transporte, distribución y comercio de alimentos se enfrentaban a nuevos desafíos, en particular con la pandemia de COVID-19, por lo que hay que adoptar medidas urgentes para detener los daños y el deterioro de la tierra y el suelo, según Qu.

"Seguir actuando como hasta ahora no es una opción", advirtió el responsable de la FAO. "Necesitamos nuevos enfoques -añadió- para el uso de la tierra a fin de aumentar la productividad, evitando al mismo tiempo la degradación del suelo, la contaminación y protegiendo los ecosistemas y la biodiversidad".

A medida que aumenta la demanda de alimentos, piensos y fibras para obtener papel, energía, prendas de vestir y para otros usos, Qu señaló que la salud y la productividad de las tierras cultivables existentes está disminuyendo, en una tendencia agravada por el cambio climático.

En este sentido, explicó que más de 2 000 millones de hectáreas de tierras antes productivas están ahora degradadas, y que la sequía y la escasez de agua han amplificado el problema. 

Hasta el 44 por ciento de las tierras de los sistemas agrícolas del mundo se encuentran en zonas áridas, y en ellas vive el 30 por ciento de la población mundial, abarcando más de 100 países, concluyó Qu.

La FAO y su Alianza Mundial por el Suelo han establecido RECSOIL: Recarbonización de los suelos mundiales, una iniciativa para apoyar a los agricultores, incentivar la ordenación sostenible de los suelos e incrementar en ellos las reservas de carbono orgánico.

Los suelos recarbonizados pueden ser una solución frente a los retos del clima, ya que es esencial contar con suelos sanos para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y aumentar la resiliencia frente al cambio climático manteniendo o aumentando su contenido de carbono.

La FAO prepara también un programa específico sobre las tierras secas y la escasez de agua para prevenir la erosión del suelo y promover la ordenación sostenible de los suelos y pastizales, así como la diversificación de cultivos.

Qu destacó la necesidad de apoyar a los agricultores a través del suministro de instrumentos innovadores, así como de incentivos financieros para implementar las mejores prácticas.

El Director General estuvo acompañado en este evento virtual por Ibrahim Thiaw, Secretario Ejecutivo de la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación, y Carlos Manuel Rodríguez, Ministro de Ambiente y Energía de Costa Rica, y el próximo Presidente del Fondo para el Medio Ambiente Mundial.

Según Rodríguez, la FAO tiene una gran oportunidad para impulsar la gestión del suelo a escala mundial con la cooperación de los gobiernos nacionales. Por su parte, Thiaw indicó que aumentar el contenido de carbono es la mejor manera de reforzar la fertilidad del suelo y crear resiliencia ecológica y social.

Qu recordó que la próxima Década Internacional para la Restauración de los Ecosistemas 2021-2030 -que estará codirigida por la FAO y el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA)-, supondrá un medio para acelerar las medidas destinadas a restaurar los ecosistemas mundiales para el suministro sostenible de bienes y servicios de los recursos naturales.


Photo: ©FAO/Giulio Napolitano
Hasta el 44 por ciento de las tierras de los sistemas agrícolas del mundo se encuentran en zonas áridas, y en ellas vive el 30 por ciento de la población mundial.