El Reino Unido apoya las iniciativas de lucha contra la langosta del desierto de la FAO con una contribución de 17 millones de GBP

El respaldo adicional permitirá intensificar las medidas de control en África y Asia y mejorar los sistemas de alerta temprana y pronóstico

23 de julio, Roma - La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) ha acogido hoy con satisfacción la contribución del Reino Unido por valor de 17 millones de GBP para la lucha contra el recrudecimiento de la langosta del desierto que asola actualmente África oriental y contra sus posibles efectos devastadores.

"Reiteramos nuestro agradecimiento al Reino Unido por su apoyo constante, que resultará de gran ayuda para proteger la seguridad alimentaria y los medios de vida de los agricultores vulnerables de África y Asia y sus familias que están amenazados por la langosta del desierto," afirmó el Sr. QU Dongyu, Director General de la FAO.

Los fondos, que se entregan a través del Departamento del Reino Unido para el Desarrollo Internacional (DFID), se suman a la contribución de 8 millones de GBP donada a principios de este mismo año en respuesta al llamamiento de lucha contra la langosta del desierto. El aporte del Reino Unido ampliará los esfuerzos en curso en África oriental, el Yemen y Asia sudoccidental. Además, el DFID ha anunciado hoy que donará 1 millón más de GBP específicamente en apoyo a varias instituciones, como la Universidad de Cambridge, a fin de implantar las herramientas, tecnologías y asociaciones necesarias para ejecutar actividades eficaces de vigilancia, pronóstico y alerta temprana de plagas.

La FAO está mejorando las capacidades de los gobiernos y otros asociados mediante tareas de vigilancia y coordinación, prestación de asesoramiento técnico y provisión de suministros y equipos. El organismo de las Naciones Unidas también está proporcionando paquetes de medios de vida a los agricultores, garantizando la atención veterinaria y pienso para el ganado herbívoro hambriento y facilitando dinero en efectivo e insumos agrícolas a las familias que han perdido sus cultivos para que puedan poner comida en la mesa. Dado que un solo enjambre de 1 km2 es capaz de consumir en un solo día la misma cantidad de alimento que 35 000 personas, la plaga supone un riesgo sin precedentes para la seguridad alimentaria inmediata y la resiliencia a más largo plazo de millones de agricultores y pastores vulnerables.

Se han realizado grandes progresos, pero siguen existiendo riesgos graves

Con la ayuda de la FAO, se ha conseguido proteger 1,3 millones de toneladas de cultivos, cantidad suficiente para alimentar a casi 9 millones de personas durante todo un año. Sin embargo, la oleada no parece estar frenándose en el Cuerno de África y, de hecho, es posible que se esté agravando en el suroeste de Asia.

Según el centro de comunicación sobre la langosta del desierto de la Organización, todavía existe un elevado riesgo de migración de enjambres desde el Cuerno de África hasta el oeste de África, la India y el Pakistán. Las intensas lluvias primaverales caídas en gran parte de África oriental han causado la mejora de las condiciones de reproducción de la plaga migratoria más destructiva del mundo, y los enjambres de la siguiente generación tienen visos de ser aún más grandes que los enjambres con los que estamos lidiando en la actualidad.

"Aunque se han realizado avances importantes en la lucha contra la langosta del desierto, para contener la amenaza es esencial contar con apoyo continuo. La capacidad para detectar la langosta del desierto con antelación suficiente es crucial, por ejemplo, mediante el uso de tecnologías y asociaciones, y para conseguirlo tenemos que trabajar en equipo," afirmó el Sr. Qu.

A fin de evitar una crisis humanitaria en la región, se deben mantener estas iniciativas: según el último Informe mundial sobre las crisis alimentarias, antes de la llegada de las langostas y de la pandemia de la COVID-19, el hambre aguda ya afectaba a unos 25 millones de personas de África oriental en 2020. Otros 17 millones de habitantes del Yemen vivían en la misma situación.

Financiación de la lucha contra la langosta del desierto

En su último llamamiento de lucha contra la langosta del desierto, la FAO solicitó 311,6 millones de USD para frenar la propagación de los enjambres en el Gran Cuerno de África, el Yemen, África occidental, el Sahel y Asia sudoccidental. Hasta el momento, se han recibido donaciones o compromisos de donaciones por valor de 182 millones de USD. Por tanto, existe un déficit de 129,6 millones.

Si el llamamiento no consigue toda la financiación solicitada, los esfuerzos de control podrían ralentizarse o detenerse para finales de septiembre u octubre. Esto podría provocar un nuevo repunte de esta plaga devoradora de cultivos, lo que pondría en peligro millones de medios de vida rurales adicionales. Las familias vulnerables necesitan apoyo, para lo cual es preciso reforzar también las capacidades nacionales de seguimiento de la langosta del desierto y de respuesta a ella.

Además del apoyo renovado del Reino Unido, se han recibido contribuciones de Alemania, la Arabia Saudita, Bélgica, el Canadá, China, Dinamarca, los Emiratos Árabes Unidos, los Estados Unidos de América, la Federación de Rusia, Francia, Italia, Noruega, los Países Bajos, la República de Corea, Suecia, Suiza, la Unión Europea, el Banco Africano de Desarrollo, el Fondo Central de las Naciones Unidas para la Acción en Casos de Emergencia, el Fondo Fiduciario de Solidaridad para África, la Fundación Bill y Melinda Gates, la Fundación Louis Dreyfus, la Fundación Mastercard, el Grupo del Banco Mundial y la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de las Naciones Unidas (OCAH).

El seguimiento, pronóstico y control de la langosta del desierto son aspectos centrales del mandato de la FAO. Su Servicio de información sobre la langosta del desierto lleva en funcionamiento casi 50 años. La presencia consolidada de la FAO sobre el terreno, su capacidad para poner en contacto a autoridades de diferentes países y sus conocimientos especializados en materia de gestión de la langosta del desierto hacen de ella un actor clave para responder a episodios de recrudecimiento como el que afecta actualmente a África oriental y zonas de Asia.

Photo: ©FAO/Luis Tato/FAO
En su último llamamiento de lucha contra la langosta del desierto, la FAO solicitó 311,6 millones de USD para frenar la propagación de los enjambres en el Gran Cuerno de África, el Yemen, África occidental, el Sahel y Asia sudoccidental.