Empoderar a las mujeres para que nadie se quede atrás

La FAO y la Unión Africana presentan las Perspectivas regionales de las cuestiones de género y los sistemas agroalimentarios

28 de octubre de 2020, Roma/Harare - No es posible transformar los sistemas alimentarios si no hay igualdad de género Este es el sencillo mensaje subyacente de la presentación hoy de un nuevo informe de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y la Unión Africana que pone el foco en el papel que desempeñan las mujeres en los sistemas agroalimentarios.

El informe, titulado Leaving no one behind: A Regional Outlook on Gender and Agrifood Systems (No dejar a nadie atrás: Perspectivas regionales de las cuestiones de género y los sistemas agroalimentarios), fue presentado por el Director General de la FAO, Sr. QU Dongyu, y la Comisionada de la Unión Africana para la Economía Rural y la Agricultura, Sra. Josefa Sacko, en el 31.º período de sesiones de la Conferencia Regional de la FAO para África.

"Las mujeres del medio rural son el pilar de nuestros sistemas alimentarios y agentes de cambio en favor de la seguridad alimentaria y la justicia climática. Pero también se ven afectadas de manera desproporcionada por la pobreza, la desigualdad, la exclusión y los efectos del cambio climático", afirmó la Vicesecretaria General de las Naciones Unidas, Sra. Amina Mohammed, en un mensaje en vídeo visualizado en la presentación.

"Este excelente informe contribuirá de manera importante a la Cumbre de las Naciones Unidas sobre los Sistemas Alimentarios de 2021 y a las políticas y estrategias que empoderan a las mujeres y las niñas del medio rural en África", continuó.

"Según las conclusiones del informe que presentamos hoy, debemos redoblar los esfuerzos por crear un entorno propicio para el empoderamiento y el emprendimiento de las mujeres rurales en el sector agroalimentario", declaró el Director-General de la FAO. "Estoy seguro de que nuestros esfuerzos conjuntos allanarán el camino para lograr un futuro en el que las mujeres y las niñas del medio rural en África estén más empoderadas".

No dejar a nadie atrás

La Comisionada, Sra. Sacko, elogió al Director General por la sólida asociación y los esfuerzos conjuntos para contribuir a la base de datos objetivos en favor del empoderamiento de las mujeres.

"Cuando hablamos de empoderamiento debemos contar con una base de datos objetivos científicos que oriente a los encargados de formular las políticas, y este informe contribuye a dicho esfuerzo", afirmó la Comisionada. "Las mujeres desempeñan una función importante en la agricultura africana, pero no se aprecia ni está documentada de manera suficiente".

Tomando como base un examen de 40 evaluaciones nacionales de cuestiones de género en la agricultura y los medios de vida rurales, el informe proporciona un examen profundo de los desafíos y las mejores prácticas para empoderar a las mujeres en esferas prioritarias del Programa general para el desarrollo de la agricultura en África (CAADP) y la Declaración de Malabo.

El camino a seguir

En el informe se formulan recomendaciones para promover la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres con miras a lograr los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) para 2030 y la Agenda 2063 de la Unión Africana, entre ellas las siguientes:

  • Elaborar actividades sensibles a las cuestiones de género y enfocadas en ellas relacionadas con la seguridad alimentaria, la nutrición y la resiliencia. Por ejemplo, los programas que proporcionen efectivo a los beneficiarios a través de teléfonos móviles ayudan a cerrar la brecha de género, pues superan las limitaciones de movilidad y reducen la dependencia de la documentación oficial, que puede resultar difícil de obtener para las mujeres.
  • Aumentar el emprendimiento femenino y el empoderamiento de las mujeres en los agronegocios. Varios países han establecido fondos específicos para los agronegocios propiedad de mujeres. Por ejemplo, el fondo financiero para mujeres "Imbita Eswatini Women's Finance Trust" ofrece micropréstamos a las mujeres del medio rural sin requisitos de garantía y sin necesidad de aprobación por parte del cónyuge. Hasta la fecha, el fondo ha distribuido 15millones de lilangeni.
  • Garantizar que la asociación entre los sectores público y privado incluye a las mujeres a fin de fomentar su participación en las cadenas de valor.

Los desafíos

En África, las mujeres son la columna vertebral de sus hogares, comunidades y economías rurales en tanto que productoras, elaboradoras y comerciantes de alimentos. Normalmente toman las decisiones relacionadas con la nutrición de la familia.

Las drásticas repercusiones del cambio climático junto con los efectos de la pandemia de la enfermedad por coronavirus (COVID-19) hacen que las mujeres afronten múltiples desafíos. El número de personas que padecen hambre está aumentando y las mujeres tienen más probabilidades que los hombres de sufrir inseguridad alimentaria.

El informe sostiene que la mejora de la situación de las mujeres y el aprovechamiento de su potencial como "heroínas alimentarias" resultarán esenciales para acabar con el hambre en África.

La Presidenta de la Organización Panafricana de Agricultores, Sra. Elizabeth Nsimadala, se mostró de acuerdo con esto e instó a establecer asociaciones más amplias para abordar la desigualdad. "En África, las desigualdades entre mujeres y hombres están entre las más acusadas del mundo", declaró a través de un mensaje en vídeo visualizado en la presentación. "Juntos podemos mejorar la situación de las mujeres del medio rural".

Obstáculos que podemos superar juntos

A menudo, las mujeres solo disponen de un acceso limitado a la tierra, pues trabajan en la agricultura con acuerdos a corto plazo de familiares o autoridades tradicionales. Estos frágiles derechos pueden desaparecer de la noche a la mañana, evitando que las mujeres puedan planificar su futuro o participar en una agricultura conservacionista a largo plazo.

Las mujeres se benefician menos de los procesos y herramientas agrícolas avanzados, así como de los servicios y la capacitación agrícolas y tienen menos acceso a la financiación rural. Asimismo, suelen utilizar equipos manuales y adquirir fertilizante con menos frecuencia.

Las mujeres se enfrentan a obstáculos para participar en cadenas de valor a mayor escala y más remunerativas. Suelen carecer de conocimientos sobre normas comerciales necesarias para ampliar sus negocios, especialmente normas fitosanitarias que implican conocimientos especializados. Con tasas de alfabetización más bajas y entornos jurídicos discriminatorios, las mujeres carecen de acceso a oportunidades, lo cual afecta a su propia seguridad alimentaria y a la de sus hijos.

Photo: ©FAO/
Lanzamiento del Informe "Leaving no one behind: A Regional Outlook on Gender and Agrifood Systems".