Se vislumbra la erradicación de la peste de los pequeños rumiantes

Los brotes de esta enfermedad animal altamente contagiosa han descendido considerablemente en los últimos años

13 de enero de 2021, Roma - A nivel mundial, el número de brotes de peste de los pequeños rumiantes (PPR), también conocida como peste ovina y caprina, se ha reducido en dos tercios en los últimos años, lo cual muestra el compromiso de la comunidad internacional con la lucha contra esta enfermedad animal altamente contagiosa y suscita esperanzas de lograr el objetivo de la erradicación mundial para 2030.

La PPR puede ser mortal para los animales, pues tiene una tasa de letalidad de entre el 30 % y el 70 %, pero no se contagia al ser humano. Dicho esto, la PPR tiene repercusiones importantes en las personas debido a los graves efectos que provoca en la seguridad alimentaria, la resiliencia de las comunidades y los medios de vida.

En 2019, se registraron poco más de 1 200 brotes de PPR a nivel mundial (últimos datos disponibles) en comparación con los más de 3 500 registrados en 2015, según nuevos datos de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y sus asociados. El descenso de los brotes de PPR se atribuye al impacto de las campañas de vacunación en más de 50 países. Las campañas han sido dirigidas y financiadas por los países con el apoyo de la FAO y sus asociados.

En solo 12 de estos países, se vacunó a más de 300 millones de cabras y ovejas entre 2015 y 2018. La PPR ha afectado en mayor medida a dos regiones, que han notificado la mayoría de los brotes entre 2015 y 2019: Asia, con un 75 %, y África, con más de un 24 %, aunque también es posible que se notifiquen cifras de la enfermedad inferiores a las reales. Cerca de la mitad de todos los brotes registrados en este período se produjo en solo cinco países, lo cual destaca la necesidad urgente de fortalecer los mecanismos de prevención y control.

La PPR se ha propagado a un ritmo alarmante durante los últimos 15 años; más de 70 países, principalmente en Asia, África y Oriente Medio, han notificado la enfermedad desde que se identificó por primera vez en Côte d'Ivoire en la década de 1940.

En el peor de los casos, la enfermedad amenaza con infectar a hasta un 80 % de los 2 500 millones de pequeños rumiantes que existen en el mundo si no se controla, lo cual ejerce una presión enorme sobre algunas de las personas más vulnerables del mundo. En torno a 300 millones de familias dependen de pequeños rumiantes como las ovejas y las cabras para obtener alimento e ingresos, y corren el riesgo de perder sus medios de vida si la enfermedad no se controla.

También se estima que la PPR causa pérdidas económicas de hasta 2 100 millones de USD al año. Aunque al principio se consideró una enfermedad similar a la peste bovina que afectaba a los pequeños rumiantes domésticos, en los últimos años la PPR también ha afectado a camellos, ganado bovino, búfalos comunes y varias especies de fauna silvestre, desde el búfalo africano a los antílopes saiga en Asia.

El camino hacia la erradicación de la PPR

En 2015, la comunidad internacional estableció el objetivo de erradicar la PPR para 2030 y, desde entonces, la FAO y la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE) han elaborado y aplicado una Estrategia mundial para el control y la erradicación de la PPR. "La erradicación de la enfermedad es posible y esencial para acabar con la pobreza y el hambre. No solo salvaría a una fuente valiosa de alimento e ingresos para muchas personas vulnerables, sino que también podría evitar la migración de familias enteras, un riesgo que afrontan cuando se destruyen sus medios de vida.

Un mundo libre de PPR también proporcionará una mayor seguridad y empoderamiento a las mujeres del medio rural, pues suelen ser ellas las responsables del cuidado del ganado", afirmó la Sra. Maria Helena Semedo, Directora General Adjunta de la FAO. A fecha de mayo de 2020 (últimos datos disponibles), 58 países y una región en Namibia han sido reconocidos como zonas libres de PPR, siendo Rusia y Lesotho los últimos países en añadirse a la lista el año pasado.

Asimismo, 21 países, que no han registrado ningún caso nuevo durante cinco años consecutivos, pueden preparar su documentación para que la OIE la valide y quede reconocida su situación libre de PPR. Para lograr una situación libre de PPR, los países llevan a cabo un proceso exhaustivo que consta de cuatro fases (evaluación, control, erradicación y actividades posteriores a la erradicación) y que está respaldado por la FAO y la OIE.

La vacunación resulta esencial para la prevención y el control de la PPR, según la experiencia derivada de la erradicación mundial satisfactoria de la peste bovina en 2011 por parte de la FAO, la OIE y sus asociados, así como la disponibilidad de vacunas eficaces frente a la PPR. La FAO y OIE recomiendan que la vacunación contra la PPR se lleve a cabo durante dos años sucesivos, seguida de la vacunación de los animales recién nacidos durante uno o dos años sucesivos.

Principales obstáculos en la lucha contra la PPR

"Aunque los brotes de PPR han descendido significativamente en los últimos años, el alcance de la infección por el virus de la PPR sigue siendo amplio, tanto en términos de variedad geográfica como de hospedantes, y es necesario realizar mayores esfuerzos para combatir la enfermedad", declaró el Sr. Felix Njeumi, veterinario y Coordinador del Programa sobre la PPR de la FAO. La escasez de vacunas, el desplazamiento del ganado y los desafíos principalmente logísticos a la hora de realizar las vacunaciones siguen siendo los principales obstáculos para la prevención y el control de la PPR.

El costo de una dosis de la vacuna representa aproximadamente una octava parte del costo de suministro de la vacuna. Aunque se dispone de tecnología termotolerante, ninguna de las vacunas existentes son termotolerantes y la mayoría de los países donde la PPR es una enfermedad endémica se encuentran en regiones tropicales y subtropicales con recursos de cadena de frío limitados para almacenar y transportar las vacunas.

Las vacunas existentes actualmente tampoco diferencian entre animales infectados y vacunados. "Reconocemos que la vacunación frente a la PPR resulta esencial para la erradicación de la enfermedad y para proteger la salud y el bienestar de los animales, así como los medios de vida. El banco de vacunas de la PPR proporciona a los ganaderos acceso oportuno y asequible a vacunas de alta calidad, permitiendo a los países y las regiones declararse libres de PPR", señaló el Sr. Jean-Philippe Dop, Director General Adjunto de Asuntos Institucionales y Actividades Regionales de la OIE.

La reserva o banco de vacunas de la PPR establecido por la FAO, la OIE y otros asociados ha mejorado la garantía de calidad y el suministro de vacunas. Sin embargo, para lograr la erradicación de la PPR, la brecha de financiación para las campañas de vacunación y otras actividades del programa debe subsanarse. La primera fase del programa mundial de la PPR establece un objetivo de vacunación de 1 500 millones de pequeños rumiantes para finales de 2021. A mediados de 2020, se había logrado aproximadamente la mitad de este objetivo, pues el año pasado la pandemia de la enfermedad por coronavirus (COVID-19) alteró significativamente los servicios de sanidad animal, incluidas las vacunaciones contra la PPR y la notificación de brotes.

Estas alteraciones se siguen dando en 2021, pues el mundo todavía está luchando contra la pandemia. La FAO también destaca la necesidad de que las medidas de prevención y control se coordinen entre países vecinos a fin de restringir la propagación transfronteriza de la enfermedad. El fortalecimiento de la vigilancia y el seguimiento serológico posterior a la vacunación a nivel nacional también resulta esencial.

La brecha de financiación del Programa mundial de erradicación de la peste de los pequeños rumiantes se estima en 340 millones de USD. Los desafíos, tanto financieros como logísticos, persisten. No obstante, los últimos datos muestran progresos, lo cual refleja el compromiso de los países y de la FAO y la OIE con la erradicación de la PPR, algo que es motivo de optimismo. La segunda fase (2022-27) del programa se formulará en 2021.

Photo: ©FAO/Luis Tato
Un miembro de la comunidad pastoral Samburu en Kenia está esperando la vacunación de sus cabras contra la PPR.