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El sector privado es clave para combatir el hambre

El BERD y la FAO piden a la agroindustria aumentar las inversiones desde el Mar Negro hasta el Mediterráneo

Foto: ©FAO/Sergey Kozmin
Elevado potencial de producción de alimentos

13 de septiembre de 2012, Estambul, Londres, Roma - El combate contra el hambre sólo puede ganarse mediante la colaboración entre los gobiernos, la sociedad civil y las organizaciones de agricultores y el sector privado. Así lo afirmaron hoy el Banco Europeo de Reconstrucción y Desarrollo (BERD) y la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) en un encuentro con los responsables de empresas agrícolas sobre la formas de mejorar la seguridad alimentaria invirtiendo en la agricultura, desde Asia Central hasta el norte de África.

La conferencia de alto nivel celebrada en Estambul estuvo centrada en la promoción de la inversión privada y el comercio agrícola desde el Mar Negro hasta el Mediterráneo, una vasta área con un elevado potencial de producción de alimentos, pero también con grandes desafíos para su seguridad alimentaria. El BERD y la FAO han pedido al sector privado, tanto nacional como extranjera, que invierta masivamente y de manera responsable en la agricultura, clave para resolver los problemas a largo plazo de seguridad alimentaria.

Además, las dos organizaciones instaron a los gobiernos a crear un entorno normativo propicio que fomente las inversiones del sector privado.

"Se trata probablemente del mayor encuentro del sector privado organizado hasta ahora para discutir sobre seguridad alimentaria, estamos impresionados de la respuesta positiva por parte de todas las empresas invitadas", aseguró el presidente del BERD, Sir Suma Chakrabarti, ante los representantes de la agroindustria y responsables políticos del más alto nivel. "Esto demuestra que el sector privado -añadió-  está preocupado por la seguridad alimentaria. Esta reunión es un paso más para ayudar al sector privado a mejorar la producción y el empleo, utilizando la experiencia del BERD y la FAO en los sectores alimentario y agrícola".


"No podemos librarnos del hambre ni puede haber seguridad alimentaria, sin la participación activa de todos los sectores de la sociedad, incluido el sector privado", afirmó el Director General de la FAO, José Graziano da Silva, al intervenir en la conferencia. Añadió que, además de importantes inversiones y contribuciones financieras y en especie, el sector privado puede hacer otra aportación de gran valor que "no es fácil de cuantificar, pero que es crucial: el apoyo político que el sector privado puede dar a la seguridad alimentaria. Tenemos que alcanzar un consenso y movilizar a todas las partes interesadas para lograr este objetivo. Con la implicación del sector privado, los esfuerzos nacionales e internacionales para combatir el hambre gozan de mayor legitimidad."

Integración

La conferencia exploró la manera de mejorar las condiciones comerciales entre los países en transición y la ribera meridional y oriental del Mediterráneo.

Además, con el fin de desarrollar la agricultura y maximizar la eficiencia de las cadenas alimentarias, se discutieron diferentes modelos de integración vertical. Las cooperativas agrícolas fueron señaladas como uno de los modelos para apoyar sistemas alimentarios más inclusivos.

Ya que la participación del sector privado depende en gran medida de las políticas agrícolas, se prestó mucha atención a las formas de promover el diálogo público-privado, para garantizar que los socios clave pueden hacer oír su voz en los procesos de elaboración de políticas y, con ello, enriquecer las propias políticas, teniendo en cuenta el especial interés de millones de pequeños agricultores.

Cadena alimentaria

A principios de este año, el BERD y la FAO intensificaron sus esfuerzos para promover la inversión del sector privado en las empresas agrícolas en la región del Mediterráneo oriental y meridional (SEMED, por sus siglas en inglés), como consecuencia del impulso de ambas organizaciones por fortalecer los vínculos con el sector privado y la sociedad civil para luchar contra el hambre y promover el desarrollo sostenible.


El BERD y la FAO están proporcionando y movilizando inversiones en infraestructura y equipamiento y mejorando el acceso de los campesinos a la financiación gracias a la reforma de las transacciones que les permita ofrecer los cultivos y los equipos como aval.

El BERD y la FAO también fomentan el uso eficiente de los recursos, lo que significa "más alimentos por cada gota". ("more food for drop"), es decir, mayor eficiencia del uso de agua y fertilizantes.


Desde el inicio de su colaboración en 1994, la FAO y el BERD han puesto en marcha más de 90 proyectos de asistencia técnica por un valor total de alrededor de 12 millones de dólares EEUU. Estos proyectos han contribuido a resolver los obstáculos institucionales y normativos, así como a mejorar la transparencia y eficiencia a lo largo de toda la cadena de valor alimentario en los países en los que opera el BERD.