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Acabar con el hambre y la desnutrición en Malawi

La FAO, la Unión Europea y el Gobierno de Malawi debaten el camino a seguir

Foto: ©FAO/Bennie Khanyizira
La Presidenta de Malawi, Joyce Banda y el Director General de la FAO, José Graziano da Silva.

6 de marzo de 2013, Lilongwe - La diversificación de cultivos, el incremento de la productividad y la producción de los agricultores a través de proyectos de riego a pequeña escala, la mejora de los sistemas de mercados locales y otras acciones que implementa el gobierno podrían dar un fuerte impulso a la erradicación del hambre y la desnutrición en Malawi, según afirmó el Director General de la FAO, José Graziano da Silva, tras un encuentro de alto nivel con la Presidenta de Malawi, Joyce Banda y el Comisario de Desarrollo de la Unión Europea (UE), Andris Piebalgs.

"Ha sido interesante escuchar acerca de los programas gubernamentales de apoyo a la pequeña producción ganadera y la diversificación de cultivos", señaló Graziano da Silva.

"La FAO está dispuesta a aumentar su ayuda para desarrollar la agricultura, mejorar la seguridad alimentaria y aumentar los ingresos de las familias pobres de Malawi. Vincular la agricultura a la protección social y el empoderamiento de género son formas de consolidar y aprovechar los logros conseguidos hasta ahora", añadió el Director General de la FAO. Destacó igualmente la importancia de involucrar al sector privado y las organizaciones de la sociedad civil en la lucha contra el hambre y la desnutrición y la creación de capacidad del gobierno.

Graziano da Silva y Piebalgs lideran una misión conjunta UE-FAO a Malawi para discutir con el gobierno formas para apoyar el incremento de la seguridad alimentaria y la producción agrícola sostenible en el país africano.

En la reunión, la Presidenta Banda destacó la iniciativa presidencial para diversificar y mejorar la producción local y la nutrición, lanzada hace dos semanas. Añadió que los proyectos de riego en pequeña escala y la ayuda a la comercialización para absorber el aumento de producción de los agricultores podrían alentar a éstos a producir aún más.

El Comisario europeo de Desarrollo, Andris Piebalgs, destacó por su parte la importancia de abordar conjuntamente la agricultura, la seguridad alimentaria y la desnutrición de manera coherente y coordinada.

La FAO, la Unión Europea y el Gobierno de Malawi acordaron también que el uso sostenible de la tierra y de los derechos que la acompañan deben ser parte del trabajo de desarrollo rural en curso. Las Directrices voluntarias sobre la gobernanza responsable de la tenencia de la tierra, la pesca y los bosques en el contexto de la seguridad alimentaria nacional, aprobadas en mayo 2012 por el Comité de Seguridad Alimentaria Mundial, apoyarán este esfuerzo.

Aprender de los programas que funcionan

Según el Director General de la FAO, Malawi ha logrado importantes avances contra el hambre. "El país está en camino de cumplir el primer Objetivo de Desarrollo del Milenio y puede establecer de forma realista metas más altas."

Sin embargo, recordó que el país africano se enfrenta aún a muchos desafíos y que muchos de ellos son inmediatos. "Como ha señalado la Presidenta Banda, las lluvias tardías en la actual temporada agrícola ejercen una presión adicional sobre la seguridad alimentaria, especialmente en la región meridional."

Banda, Graziano da Silva y Piebalgs también discutieron cómo puede Malawi beneficiarse de las experiencias y lecciones aprendidas de otros países en la lucha contra el hambre y la desnutrición, como la estrategia Hambre Cero de Brasil. La Presidenta Banda acogió con satisfacción la propuesta y también dio su apoyo a la asociación entre la FAO, la Unión Africana y el Instituto Lula para intensificar los esfuerzos para acabar con el hambre en África.

Graziano da Silva, y el Comisario Pielbags visitaron además varios proyectos de la UE y la FAO durante su estancia en Malawi. En Chingonthi, por ejemplo, la FAO apoya un proyecto de almacenamiento de grano comunitario que busca reducir las pérdidas post-cosecha de maíz mediante la mejora de las instalaciones de almacenamiento y comercialización. Las comunidades recibirán más apoyo y formación para convertirse en última instancia en cooperativas y que puedan ampliar sus actividades agrícolas con una mejor integración en los mercados.